Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 26 de febrero de 2016

Despedida en silencio


Despedida en silencio,
tétrica, solitaria, atascada en el tiempo.
Te digo adiós y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste…
No sé si te quería…
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, apasionado y loco,
se sembró en mi alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho, no sé si te amé poco,
pero sí sé que nunca volveré amarte así.

Despedida en silencio,
Sufro silenciosa con ese gran silencio,
de la luz y el saber, no me besaras más
y desoladamente me duele el alma.
la desolación del que no tiene al lado otro ser,
un dolor ajeno, del que está solo ya con su pena,
no puede vivir en paz.
Queriendo consolarse con otro quimérico,
amor , para que el dolor ya no sea suyo.
Sabías que cuando te irías atrás de mí,
volvería a ese sordo mundo,
sin diferencias del gramos, de la gota ,
en el agua, en el peso.

Despedida en silencio,
Una más seré yo al tenerte de menos
y perderé hasta mi nombre, mi edad, mi señas,
todo perdido en ti, de mí.
Me voy al osario inmenso,
de los que no se han muerto
y ya no tienen nada que vivir en la vida.
No quiero que te vayas, así , en silencio,
dolor, ultima forma de amar.
Estoy sintiendo vivir a pleno,
cuando me dolía estando a tu lado.

Despedida en silencio,
Si tú no me querías, dolor irrefutable,
yo me lo creería, pero tú,
me aseguraste que nada fue mentira,
en ese pasado lejano.
y mientras yo te sienta tú serás dolor,
prueba de otra vida en que esto ,
no sucederá jamás.
ni un quejido , ni un lamento,
tu perdida ya no existe
¡ Qué pasos inmensos, orbitas celestiales,
se apoyan – maravilla- milagro, en aires,
en ausencias, en papeles, en la nada!

Despedida en silencio,
Te digo adiós en esta carta
y acaso con esta despedida mi más,
hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
y el corazón me dice que no te olvidare,
pero , al quedarme sola, sabiendo que te pierdo,
también empiezo a amarte como jamás te amé.

Verdades Punzantes


Verdades Punzantes,
fuertes, desquiciantes, traicioneras,
avasallantes, son las que dijiste al irte de mi lado.
es difícil aceptar esta horrible desazón,
de que realmente no estaremos juntos,
que probablemente tienes un nuevo amor.
Sin embargo lo acepto a pesar de ser,
 una verdad en llaga vivía
y de igual forma me quema.

Verdades Punzantes,
el amor que sentía por tì,
tú lo enviaste a la condena.
no te culpo en absoluto de querer a otra,
no puedo obligarte a estar conmigo,
ya que terminaría con el corazón más roto.
me confundiste,
por culpa mía es por dejarme llevar,
sin las consecuencias proveer.
No eres culpable,
sólo lo soy yo,
realmente nunca me quisiste,
pero yo no llegaba a la aceptación.
un dolor punzante al sentir la verdad,
no estábamos destinados,
en la pura realidad.

Verdades Punzantes,
el dolor punzante aún sigue allí,
deseando que se extraiga, se apague, se termine.
no deseo más pensar en ti.
ahora me he resignado porque el cielo me tiene presa,
¡Cuánto anhelo la libertad!
¡cómo la añoro y la deseo!
Pero ahora ¡qué desterrada, qué solitaria
es estar donde uno está!
Pasa el viento y me quiere llevar,
a dónde he estado.
pero yo no quiero cielos nuevos,
yo quiero estar donde estuve,
contigo, abrazada haciendo el amor intensamente.
contigo, volver.
Verdades Punzantes,
¡qué novedad tan inmensa esa,
volver otra vez!
Repetir lo nunca igual de aquel asombro infinito.
y mientras no vegas tú,
yo me quedare en la ruta de los vuelos,
de los sueños, de las estrellas,
impasible frete a la cruda verdad,
la cual debo aceptar.
Porque sé que dónde estuve,
ni alas, ni ruedas, ni velas, me volverán a llevar.
estoy extraviada, porque sé que,
en donde estuve sólo se va contigo.

Verdades Punzantes,
El canto mío que se ha escuchado a lo lejos,
acompaña mi quebranto
y alumbra el amargo llanto,
que brota de mi corazón.
Me llevan los astros a buscar tus besos,
saben que tienen sabor a los zumos del mundo,
¡qué gusto negro y denso, a tierra , a sol, a mar!
Los besos se quedan un momento indeciso,
entre tu carne fría y mis labios,
por fi los arranco porque no sé si eran para mí.
Porque o sé nada,
¡son estrellas con signos, con cadenas o auroras.

La vida sin ti


La vida sin ti,
mi vida sin ti ya no es lo mismo,
te extraño tanto que mis entrañas crujen de dolor y de pena.
Eras el abrazo enternecido,
aventando arrepíos solapados,
en mi corazón estremecido por designios de mí,
sino infausto.
Eras mi amor cada día.
Aliciente a mi sinuosa vida,
mi socaire eras acrisolado en dulzura.

La vida sin ti,
no tiene más sentido,
tú eras la constante alegría,
acrecentando cada día mi incipiente ilusión.
Rutilabas en mi corazón con total ímpetu.
Ahora eres insondable suspiro
y sólo te vislumbró tu figura entre las nubes grises y lejanas.
No he podido hablar contigo,
en realidad no importa que tenga que callar mi boca,
pero mi alma quiere hablarte,
no te deja un momento en el olvido.

La vida sin ti,
no he podido ver tus ojos,
no caminar a la par de tus andares,
no he ido solitaria, a amargarme a nuestros lugares.
No he podido escuchar tu voz que siempre es preludio,
de un mar de amor incontenible.
No he podido hablar contigo,
estás envuelto en tu capullo volando por el cielo
y por ti mi alma rota y quebrada muere por el suelo.
no he podido hablar contigo,
dime que de ti solo recibiré tu olvido,
pero no guardes silencio.
Ese … ¡sí es castigo!
La vida sin ti no tiene sentido,
vivir sin ti es vivir sufriendo.
La vida sin ti,
y perdidas las nubes que yo quise sujetar en el cielo,
clavadoras con miradas más alto se fueron.
Y las alegrías del querer y las angustias del estar aun queriendo poco
y las ansias de querer,  quererte, más.
Todo por perdido,
todo en el haber sido antes,
el no ser nunca ya.

Mi vida sin ti,
es un mundo vacío,
sin tus miradas, tus besos, tus caricias
y vivo asustada con miedo desde que me dijiste te amo,
pero todo era falso ,apariencias, retrasos, cortezas inocentes
y estaba detrás , despacio, madurándose,
al compás de esta ansia que lo pedía en vano,
la gran delicia: el sí.
Amor vivir sin amor,
¡qué gran catástrofe!
Todo hacia atrás la vida se va quitando siglos,
frenética de encima,
desteje los minutos galopando su curso lento antes,
se desvive de ansia de borrarse la historia,
de no ser más del puro anhelo de empezarse otra vez.
La vida sin ti no es vida,
es vida que poco a poco se va apagando.

jueves, 25 de febrero de 2016

Dicha


El cantar del alma


El cantar del alma,
que surge de las profundidades
de mi mundo interior,
inundándome de esperanzas,
amor, ilusiones y felicidad.

Me siento rodeada por hadas mágicas,
Ángeles divinos que me protegen
y me dan su bendición
y su numen, su inspiración,
con las cuales escribo
con total intensidad
poesías de amor
ya que el verbo del vivir
es amar.

Amar en todas sus formas
formando una cadena de poesías
que nos unan contra el mal y el caos.

El cantar del alma,
amoroso, ilusionado,
impactante, inesperado.
En un fluir continuo
que conlleva al mundo mágico
de la poesía de amor
la que te dedico a ti,
mi amado ausente y lejano.

El cantar del alma
cae en cataratas silentes,
día a día
por las curvas sencillas del viento,
desplazando su caudal de perfumes
en el tiempo,
sin más banderas
que el acento claro de la paz.

Te siento cada día cantar,
más no sé donde,
eres algo que vive más allá
de mi misma,
ya que eres nube y horizonte lejano.

¡Sentí tu beso sobre mi alma!

El cantar del alma
se eleva como himno del amor eterno,
quiero abrazar con mi cuerpo de luna,
el templo de oro de tu alma tranquila.

Para que tú oigas
mi cantar se afinan
a veces, las estrofas,
como las huellas de las gaviotas
en las playas.

El cantar del alma
es para ti
que vas tiñendo con tu amor
mis palabras,
todo lo ocupas tú,
todo lo ocupas.

Voy creando con mi cantar
un collar infinito  
para ti,
y miro lejanas mis estrofas
ya que más que mías,
son tuyas.

Todo de mí


Todo de mí,
soy tuya,
mi alma y mi cuerpo.

Te busco entre el follaje de tu prado
y en el fresco temblor del rocío
e indago por el mar
por mí cantado.

Todo de mí
te pertenece,
tu estás en el verde levantado del árbol,
donde pierdo mi albedrío
y en el viento caliente del estío
y en la orilla del mar enamorado.

Todo de mí
es para ti,
y así voy por veredas de la tarde,
perdida para siempre en tu embeleso,
sin sentir el cercado de tus ramas
ni ver tus fuegos que en los fuegos arde,
te llamo hasta quebrar mi voz
¡ven conmigo!
¡No me dejes!
¡Todo de mí es tuyo!
Ya que si no estás a mi lado,
mi corazón se desangra.

Tan de cristal y oro perfumado
que te cerca la garganta,
que temo despertar en tus pupilas
por no apoyar mis ojos en el aire.

Todo de mí,
me siento dentro de ti.

Tú arriba, ingrávido, leve,
salvado ya de ser vida tú mismo
para vivir en el cielo monosílabico
del puro arranque de sentirme tuya,
de la chispa que de la nada se prende,
vivirás.

Todo de mí,
siento que hasta tu sombra me pertenece,
ayer la acaricié
¡qué extraño fue!

Pienso en tus caricias,
mimos, suavidades en mi piel,
que corren hambrientas
para recorrer todo mi cuerpo.

Todo de mí,
hasta tu perfume, tu sonrisa
que está conmigo
y sigue siempre clavada en mis ojos.

Necesito que cada mañana
tu aliento de cigarra,
 anude mis ojos abiertos
en la penumbra quieta.

No estás,
pero sí en mi mundo interior,
todo unido a mí,
como un ovillo de amores vírgenes,
plenos de alegría y paz.

Todo de mí,
es una brizna viva
en tu letargo de cariño.

Quiero morir en tu calor
para nacer en tus atardeceres
bajo el canto de tus besos,
en la danza de tus brazos,
¡tómame, todo de mí es tuyo!

Mi único amor


Tú,
mi único amor
el que me endulza la vida,
 me hace volar
por cielos abiertos,
 entre nubes de algodón
y pájaros perdidos.

Eres el milagro esperado
me envuelves
en mantos entrelazados
 de tules y lentejuelas
 haciéndome sentir vibraciones
y latidos
que estallan cual cristales lejanos
entre estrellas fugaces.

Tú, mi único amor
te busco
entre altos bosques de bambúes
que impiden que tu sombra se refleje
 clara y precisa
en mi mente anhelante
de tu presencia fuerte,
enhiesta,
verdadera.

Eres el milagro esperado
entre campos florecidos
de amapolas de dulce néctar
quiero estar contigo
en ese lecho de amor de flores
para que tus brazos
 estremecidos de placer
 me hagan gozar
momentos
 largamente esperados.

Tú, mi único amor
necesito el clamor de tu voz melodiosa,
seductora,
con matices de un querer apasionado
que se acerca imperceptiblemente,
 encendiendo mi corazón
con deseos vehementes.

Eres el milagro esperado
la luz que se encendió
entre los dos,
de a poco,
despacio,
 haciéndose una llama de amor viva
 que fulgura en el Universo
a través de tinieblas,
vientos huracanados,
 cometas de fuego.

Tú,
 mi único amor
la distancia nos acerca
 aún a través de la lejanía
 uniéndonos en instantes exuberantes
de amor puro,
 límpido,
único,
expectantes los dos
de estar juntos amándonos
 hasta el fin de los fines.

Eres el milagro esperado
lágrimas de alegría
 desbordan mi rostro
mojando mi cuerpo
con gotitas de felicidad
al estar en tus brazos,
 sintiéndome amada
con profundo placer.

Tú, mi único amor
no me abandones nunca,
eres mi numen,
mi inspiración,
mis palabras de amor,
mis poemas,
mis prosas puras
y vírgenes
nacen,
crecen,
se vuelcan en hojas chamuscadas,
 esperándolas con ansias
 para hacértelas llegar
a ti,
 mi único amor.