Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 16 de abril de 2016

Te estoy queriendo


Te estoy queriendo
más allá de todo
y observo embelesada
las débiles hilachas
que aún me unen al mundo natural.

Cuanto más te quiero,
más amo esa inefable vida
que un día muy cercano
tejí de la nada para estar contigo
y ya no se disolverá ni desaparecerá
porque las canciones y poemas
nos unen entre palabras y pausas.

No se de donde vino este amor,
ni me inquieta el futuro,
¿puede ser la plenitud del todo?
Es posible que así sea.

Te estoy queriendo
cada instante más
y sí en otro plano
es posible cultivar emociones,
sólo quiero seguir enamorada,
ser minúscula parte de la armonía absoluta,
de esa naturaleza
que nos lleva al amor.

Te estoy queriendo
y como un fuego eterno
me invade con pureza
el sentimiento nuevo de amar
sin temores ni miedos,
sí con esperanzas renovadas.

El cielo ahora de color azul pastel,
día tras día sin nubes,
con la única variación
de una serie de matices,
me lleva hacia ti
y entrecierro los ojos para verte
aún desde esta lejanía
como un río de visión.

Te estoy queriendo
más allá de los sueños,
más allá de la realidad
y con sólo escuchar tu voz grave,
sonora y única en la distancia,
te acercas.

Te estoy queriendo,
golpeaste con tesón la puerta de mi alma
y ahora sólo está cerrada a tanto amar
y aún sin sentir tu existencia,
aún sin respirar el aroma de tu piel,
cierro los ojos
y logro ver tu mundo interior.

Te estoy queriendo
y mis versos deben decirte
lo que para mí eres,
báculo de flores,
lámpara de luz indefectible,
mi compañero de palabra exacta
y silencios largos,
con intrépido corazón
y alta frente desvelada.

Por eso te estoy queriendo
con ternura y paz,
insólito momento éste
que estamos viviendo
tú y yo.

Te estoy queriendo
tanto porque me impregnas de rocío
que cae del sereno
cuando en la madrugada
se está bañando el alba.

Te estoy queriendo.
¡Mira de qué manera!
Será porque mis miedos
todos los ahuyentas,
llenas los espacios vacíos de mis años,
compartes añoranzas de tiempos
que se han ido.

Te sumerges en mi oasis
de aguas cristalinas para bañar
nuestros sueños.
¡Te estoy queriendo…
mira cuánto te quiero!

Sed de lo inefable


Sed de lo inefable,
de lo sublime,
del amor único y verdadero,
el que nos conmueve el alma,
del afán y anhelo de estar contigo,
junto a ti.

Sed de sentir tus besos en mis labios,
con el dulzor de una caricia,
de un frescor de agua límpida y pura.

Sed de lo inefable,
de lo indecible,
de lo impronunciable,
sed de secretos compartidos,
de abrazos íntimos,
apretados, de diálogos tiernos,
como de estrellas que vienen de otra vida.

Sed de lo inefable,
de lo inenarrable,
sin poemas de amor,
ya que cuando te marchas solamente
quedan sombras que dejaste,
de palabras invisibles,
sin labios,
escritas en papeles.

Sed de amor,
del que me vela con un tul de luna
y me transforma en un cisne que soñando vuela,
contigo muy lejos
para vagar por los caminos de luces y de sombras,
de estelas estrelladas.

Sed del sueño mío,
de estar en los brazos aquellos
a quienes entrego mi alma.

Sed de lo inefable,
de buscar donde saciar mi ansia
de sentirme amada,
sin dudas del mundo
y de tu amor como milagro insólito e inesperado
que colma ansias y deseos ocultos
como prodigios perdidos
de siempre y encontrados al fin.

Sed de ti,
de tu piel,
de tu mirada,
de las auroras compartidas
en un gran mundo de luces,
sin oscuridades y miedos.

Sed de lo inefable,
de lo perfecto,
del lugar al que tú me llevas
desde el vasto azul sobre la tierra
donde a mi alma virgen perfumas
y viertes en ella luces,
flores y un aroma vago
que la inunda de amor.

Sed de lo inefable,
de la placidez,
de la pureza,
de la tierna espera,
solamente de ti,
porque se que me voy contigo
al mundo nuestro,
pleno de signos y de señales
para que no nos perdamos
nunca más.

viernes, 15 de abril de 2016

Despertar


Tarde de lluvia


Tarde de lluvia,
la tarde está llorando
y es por ti.

La lluvia
se desliza por el vidrio de mi ventana
y a lo lejos vislumbro tu figura
tierna y apasionada,
imposible acercarme para tocarla.

Tarde de lluvia,
te necesito a mi lado,
sentirte cerca,
abrazarte y estar oyendo el viento
que apenas puede llevar al mar
las nubes con su carga.

Hay silencio,
nada responde y todo mi ayer
se junta en este instante.

Cuando llueve te mezclas con la lluvia,
cuando llueve en la calma de la tarde
te siento conmigo,
te siento en mi sangre,
cuando llueve te tengo,
nada puede sacarte de mi lado y me duele…

¡Cómo duele la quimera del tiempo!
escucho el eco del olvido
pero nada hay que no te recuerdo
mientras en la tarde llueve.

La lluvia cae,
moja mi alma,
¡cómo quisiera que aquí estuvieras!
me dieras calma,
esa calma que el amor sólo sabe dar…
y no mira nada para entregar.

La lluvia golpea
con sus caricias húmedas las aceras quietas,
silenciosas,
tus pasos están en otras veredas,
mis pasos van en sombras a otros destinos…

EL viento doblega los árboles,
sus hojas se sacuden
y mis manos te dibujan en la oscuridad
donde te sueño.

La tarde se colma de lluvia
y cierro mis ojos,
te veo, te palpo,
te siento,
eres parte de las sombras
que me envuelve.

Escuchemos juntos
con la imaginación el ritmo de la lluvia
y así seremos esta tarde,
los dos,
un mundo aislado por el viento y la lluvia
entre la cuenca tibia
de nuestros abrazos.

Lluvia que penetra
en la bruma oscura,
grisácea,
arribas a los campos del alma,
levantas aquel grito de vida y esperanza,
ven a renacer en gotas de agua lo seco,
lo dormido,
yaciente en la calma.

Lluvia,
que en torrentes de cálida agua,
aviva el corazón,
el amor,
la llama,
vuélveme a la vida junto con mi amado,
empápame mi razón,
dale el color que extraña,
trae luces nuevas a esta tarde larga,
ilusiones,
sueños a la espera
del renacer del amor.

Tu voz me acaricia


Amor mío,
tus versos de renuncia,
tan nostálgicos,
no quiero,
no puedo pensar que sean  para mí,
ni sobre nuestro amor,
porque no puede negar que nos amamos.

Leerte y sentirte
me hace transportarte a mis brazos,
llenos de rosas rojas,
esperándote para acariciar tu piel
y rozar tus mejillas con las mías,
como si fuéramos niños embelesados
en un amor
que ha borrado todos los amores vividos,
para convertirse en el único
y el primero.

Todo en ti vive,
todo en ti palpita,
porque eres vida, eres amor,
mi generadora de los más dulces sueños.

Qué lindo que sea así,
mi amor,
las lágrimas no son sólo
lenguaje del alma condolida;
el llanto es también
el lenguaje del alma complacida
que se asoma a los ojos
en gotas de cristal.

Si me sigues dando este alimento de amor,
todos los instantes y por todos los motivos,
nos vamos a convertir los dos
en un solo poema inmortal
que sea arrebatado al cielo
como Elías en su carro de fuego.

Porque ¿sabes?,
estar enamorado,
mi amor,
es tocar el infinito con las manos;
es sentir que nuestro corazón palpita
al mismo ritmo del mar
al que mueve la luna enamorada;
es creer que un instante es capaz
de convertirse en una eternidad;
es escucharte a ti
y creer que existe la felicidad.

Amor mío:
otra vez tu don de seducción
de la palabra y del verso.
Otra vez el hechizo
con que adobas tus mensajes
románticos y poéticos,
abrazando profundamente mi cuerpo
y besando con ternura mi alma.
Otra vez que me extasías de pasión
y me haces desearte intensamente,
para poseerte totalmente
y demostrarte y demostrarme
que eres inmensamente mía.

A través del cristal


Desde mi ventana
 miro la luna de cristal,
la rama roja del otoño cercano,
 los árboles en continuo movimiento.

Todo me lleva a pensar en ti,
el fuego y la impalpable ceniza de mi estufa,
todo lo que existe a través del cristal, luces,
 estrellas fugaces,
lunas iluminadas en el tardío atardecer.

A través del cristal
 recojo mis alas y tiemblo,
 detengo el vuelo que iba a iniciar
porque te estoy esperando, amor,
entre torbellinos de valses,
tules y gasas
 ya que mis brazos te anhelan
 entre cariñosas memorias
que vibran cual sones de violines.

A través del cristal mis ojos te buscan,
entre suspiros suspendidos,
lágrimas ocultas con sollozos
 que estallan en palabras de amor,
 vibrantes y cálidas como notas,
cantos y músicas de campanas
 vibrantes de sonidos huecos.

A través del cristal
 la lluvia golpea rítmicamente
 y el relámpago que brilla
 ilumina los cielos cruzando
 raudamente el firmamento
 y pienso en ti,
deseo tu palabra,
cálida y única a mi lado.

MI infinita espera,
mi paciencia ilimitada,
mi devoción inconmovible,
mi resolución eterna,
me llevarán al desarrollo de mi capacidad
 para albergar el Amor.

A través del cristal
mis sueños se expanden y estallan
como burbujas por tu ausencia que se alarga
 y la nostalgia inunda mi alma,
me acompaña el sentir
que no estás conmigo.

A través del cristal
veo el mundo irreal
como un lugar extraño donde mi amado
 lo iluminará con su presencia
 bajo la lluvia suave
 como mi llanto de soledad,
me siento ya en su pecho
 en un palpitar sin tacto,
cerquísimo,
de estrella que viene de otra vida.

A través del cristal te espero,
se que vendrás
 y mi alma va hacia ti.

jueves, 14 de abril de 2016

Estoy sola


Fantasía


Fantasía

Muchas veces, misteriosa poesía de amor,
sobre tedio que las noches acibara.
Vuelan todas mis visiones de armonía,
que se ocultan en el cielo cuando aclara.
Y te busca mi cansada fantasía,
la aeronave de mis sueños, ave rara cuyos alas,
se tendieron hacia el día, de un futuro que en mis trabas saludara.
¿Dónde vives solitaria misteriosa?
Por hallarte mi aeronave no reposa,
vuela y vuela bajo el cielo y sobre el mar.
Y tan sólo como un sueño que se esfuma,
ve un revuelo de tu clámide en la espuma,
ve en los astros tu dulcísimo mirar.
Fantasía con olor a tomillo y madreselva, de sus piedras.
Que mi pecho se derrama, te miro y crezco en los espejos del recuerdo.

“Ámame para que sea
mi piel de abeja
y tu cuerpo de sal”   

Vivencias


Vivencias

Fluye el rio del tiempo, se empapa uno en sus aguas,
se le encoge la voz, la mirada se amansa.
Se achica el corazón, las piernas se acalambran.
Se entumecen los brazos y se arrumbara la espada
y la flauta se vuelve reticente y opaca.
Piernas y corazón apuraban su marcha hora explorando amores, hora andando comarcas,
a todos algún seño prometía mi  flauta no el sueño que se sueña, sí el sueño que se arranca,
de la tierra renuente y el corazón desbordado.
Que pronto un diluvio como un  torrente de lágrimas ahogo las penas del mundo y puedo ir,
cantando bajito sin ahondar las pisadas, no sé si por costumbre o por cautela con un dejo de gozo y otro dejo de lástima.
Gozo por lo que tengo y por lo que soy.
Me basta.
Pena por tantos sueños muertos a mis espaldas.

“Me niego a despertar
 no quiero ver la soledad de tras
 de tu perfume que se negó a partir”

A través de…

A través de…

A través del espejo donde te reflejas,
tus palabras de amor bailan, me transmiten tu amor dulce y sincero.
Producen en mí sensaciones extrañas que mis poesías de amor bailen de placer,
mis monosílabos se entrecruzan y no se sabe cuál es cuál,
las frases de amor para ti se separan, se unen y te envían todo mi amor.
A través de la vida el amor nos hace vivir momentos plenos.
Una red de amor envuelve tu cuerpo pasional, para amarme con ardor,
en todas las noches estrelladas y mágicas.
Pienso en ti en cada instante, en dónde estás, qué estás haciendo, si me extrañas…
No lo sé, yo si te extraño, extraño tus besos, tus caricias múltiples, tus abrazos profundos.
A través de ti borde frases de oro, les di música extraña,
como de bandolinas que un  laúd acompaña.

“¡vibrad, liras sonoras del espíritu!
¡Álzate inspiración, poeta, canta
 y vierte en ese papel
 virgen lo que a través del azogue,
me haces sentir!”