Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 3 de mayo de 2016

Tu recuerdo


¿Qué más
podría darme tu recuerdo?
¿Adónde me llevó tu olvido?
¿En verdad te extraño
cuando no estás a mi lado?

¿Cómo sé que te tengo
siempre presente
en mi corazón dolorido?
¿Por qué te pienso
en cada instante
del transcurrir de mi vida?
¿Dónde te escondes
en los rincones
de mis silencios quietos?

¿Por qué sólo tú
iluminas el camino de mi vida
dejando ilusiones que no pierdo?
¿Por qué tengo
el alma formando imágenes
con tus recuerdos,
tus deseos,
tus pasiones?
¿Por qué tu amor
es como el fruto del árbol
de todas las dudas?

¿Desde cuándo transitamos juntos,
palabras abiertas
en el desierto
de las más hirientes ausencias?
¿Por qué vivimos tropezando
con los anhelos inconquistables
y nuestros recuerdos más dulces?
¿Desde cuándo se desataron
estas tormentas inclementes
en el submundo mío
de la soledad serena?

¿Por qué los años no son distancia,
el tiempo y el recorrido
no es más que el sentir?
¿Qué es castigo y qué es consuelo?
¿Por qué la distancia no existe
y el estar lejos no es real?
¿Qué es prisión y qué es escape?

¿Por qué se rompió
el silencio entre ecos,
sollozos y suspiros,
pesadillas y sueños?
¿Dónde se esconde
el viejo museo
de mi historia de amor?
¿Por qué mi corazón sangra
donde se clavaron espinas
de desamor de mis amadas rosas?

¿Por qué siento que mi mundo
está apartado
entre soledad de soledades,
entre mil y una noche sin luna?
¿Por qué al final,
entiendo que la distancia
no es más que simplemente
el tiempo entre las dos veces
que hablo contigo?
¿Por qué  el amor de lejos,
amor lejano,
es la razón de mi existencia?

Me pregunto


Me pregunto
en cada instante dónde estás,
si te has ido,
si no te volveré a ver ni sentirme amada por ti.

En mi mente flamígeras ideas corren,
se cruzan,
se enlazan,
se entreveran,
se mezclan,
en una confusión de falsos errores,
dudas no claras,
buscando la causa del caos
que no me deja pensar en paz ni sosiego.

Me pregunto
si todo el amor que volcaste en mí fue cierto,
si tus caricias,
abrazos,
besos,
lo sentías al dármelo
con todo tu corazón y tu alma abierta.

¿Cómo es posible que lo intensamente vivido
fue tan sólo un sueño?
¿Cuál es la razón de la dualidad del ser
y no ser verdadero el amor que nos unía?
Me pregunto si entre llegadas y ausencias
presencias irreales,
tú el único y verdadero numen de mi vida
me olvidaste por completo.

Mi amor fue frente a tu amor
como el mar frente al cielo
pasarán entre ellos vientos huracanados,
tormentas desgarradoras,
lluvias imprevistas.

Me pregunto,
¿qué hago con este amor tan necio,
tan arraigado a mi corazón?
¿Qué hago con este amor
que necesita de tu existencia para vivir,
de tu pasión para sentir?

Cierro los ojos
y como un milagro te siento a mi lado,
acariciada y besada.
Yo me pregunto por qué te echo de menos,
por qué en mis noches ni brilla ni una estrella,
por qué sin tu sol es triste mi amanecer.

Al no estar tú a mi lado me siento perdida,
no sé qué hacer,
pienso en tu sonrisa, en tu boca,
en tus palabras,
pienso demasiado en ti
y por quererte tanto mi corazón
cabalga desbocado y sin riendas,
me has embrujado.

Soy como una luna triste
esperando el sol en su eclipse
como una canción de amor esperando su bailada,
como esa guitarra arrumbada
deseando que alguien de nuevo la acaricie.

Me pregunto mientras oigo el silbido del viento
y las ramas del viento castaño producen extraños chirridos
al rozarse si tú aparecieras otra vez en mi vida
dibujando sombras ciertas
hacia mi alma triste y adolorida sin ti.

Abriré causes nuevos,
derribaré murallas para que un alud
de mis palabras de amor desciendan hacia ti.

Me pregunto en un torrente de lágrimas
como diluvio sin fin,
si te encontraré por aquella ancha puerta
donde te esperaré siempre.

Y con un dejo de gozo y otro dejo de lástima
por lo que tengo y por quien soy,
mis sueños se presentan sólo ante ti,
absorbiendo mis tormentas,
compartiendo mis pensamientos
que colman mi corazón.

Los fantasmas del recuerdo


Los fantasmas del recuerdo,
 esos,
 los que pueblan mis sueños,
los que me acosan en instantes imprevistos,
 los que inundan mi alma
 de momentos inolvidables,
los que a su amparo,
en breve tiempo recorren mi vida.

Los fantasmas del recuerdo,
se mantienen a veces
como formas misteriosas
 en las largas avenidas de mi existir
y revivo paso a paso mis alegrías,
mis desilusiones,
mis pérdidas,
mis amores,
mis vivires.

Pasan como un aire raudo
 a través de espejos acrisolados,
rompiéndose a veces en pequeños cristales
que se estrellan entre los pensamientos silenciosos,
encendidos de deseos de amar
que emanan de mis recónditos adentros.

Los fantasmas del recuerdo sacuden
 las bases de mi sangre y aparecen nombres,
 fechas,
 lugares contra el cielo de mi alma
sobre el muro que cerca mi silencio.

Me llevan a la luz
 que derroté en el tiempo del olvido,
el limitado amor que se me ofrendaba.

Los fantasmas del recuerdo
 son mi apoyo de ayeres vividos,
 desaparecen de pronto sin saber
 por qué pero regresan y se funden uno a uno,
uniendo los peldaños de mi vida,
que en este otoño
ya han alcanzado la cumbre del vivir,
escribiendo las palabras ungidas de amor
 para que inunden cielos
 y horizontes por doquier.

Los fantasmas del recuerdo
 son signos que orillan mi hoy,
con un temblor tocado de rocío
en un viento por vientos perseguido
 hurgando la raíz de mis sentidos.

Mis sentidos crecen
al acercárseme los fantasmas del recuerdo
y en flamígeras imágenes por los aires
en círculos amarillos van,
filosos como piedras,
hundiéndome en el frescor
 de la creación primera.

Los fantasmas del recuerdo
hacen renacer vidas pasadas,
me llevan al viento caliente
 de estío vivido con intensidad en las orillas
del mar embravecido.

Quiero,
 tan sólo ir perdida por siempre
en los momentos dulces y tiernos
pasados como ráfagas fulminantes pero eternas.
No quiero ver fuegos que me hicieron arder,
sangrar de dolor mi corazón
y derramarme en mares de llantos.

Los fantasmas del recuerdo me hacen perder,
en pocos instantes,
mi albedrío,
encadenándome a hechos sufridos,
 plenos de deseos malsanos.

¡No quiero que regresen todos,
sólo los que me llevan a envolverme
en capullos de felicidad y de dicha!

Los fantasmas del recuerdo
 arden en mi espíritu
como una onda de fuego
y una racha glaciar me toca levemente,
llenando los espacios infinitos
 de dudas que en mi hondo
 interior aún perduran.

lunes, 2 de mayo de 2016

Vivencias


Mis ansias de amar


Mis ansias de amar
me llevan en la imaginación
al lugar que siempre soñé y nunca encontré,
en mi afán por querer llegar
me hacen recorrer el mundo mágico de la ilusión.

En mis sueños aparece tu figura esbelta,
obra de huida suave
y acariciada con mi aliento.

Sigo de amores arrebolada,
de aquellas esperanzas
de apasionados amores.

Fui sed,
mis ansias límite,
mi camino indeciso
necesita tus palabras de amor,
tus caricias,
tus sonrisas.

Somos una luz
que se encontró con otra luz,
mis ansias de amar
iluminan el mundo dentro del alma
como mi alma del alma pervive
el prodigioso saber que nos hallamos.

Ha sido tan hermoso
que no sufre memoria,
como sufren las fechas,
los recuerdos dolorosos,
las líneas sin disculpas,
sólo  con nombres y reproches.

Mis ansias de amar,
nada en este milagro
podría ser recuerdo,
es parte de la eternidad,
sólo vale vivir hacia ese dónde,
queriéndolo,
buscándolo.

Mis ansias de amar buscan tu alma
y las siento llegar como espejuelos minúsculos
que desde lejos se van acercando en puntas de pie,
reflejados en aguas temblorosas.

¿Acompañas las ansias?
¿Son como la música que junto a ti se acerca?
¿Están lejos?

Creo que ese inmenso querer de estar contigo
se llama amor
y es profundo
y desesperado de besar sin tocarse.

Mis ansias de amar,
no más ojos arrasados de llanto,
sólo risas y cantos
porque tú estás cerca
y yo como una aurora virgen
te espera con gozos primeros y nuevos
como en un paraíso de los tiempos del alma
y te percibo nítido y a mi lado.

Toda alada de olvido
y en mis sueños llegas,
pasajero de labios
cuando desde mi alma siente la tuya
estar a mi lado y ser ya dos.

Como tú nadie me amó


Como tú nadie me amó,
con ese amor intenso y profundo
animando cada frase de amor
con todos los sentidos
puestos en él.

Estaba vacía y sola,
sin percibir la plenitud del amar,
pero llegaste tú y con un ¡te amo!,
hiciste sentir
la emoción que siente el alma
al ver nacer
la estrella primera.

Como tú nadie me amó,
tus frases de amor calaron hondo,
penetraron en mi alma
y llegaron a mi corazón
y se prendieron infinitas estrellas
en mi pecho quieto
y adormecido hasta que tú llegaste.

Como tú nadie me amó,
despertaste en mi alma
como un río que corre hasta sus orillas,
mis ansias de amar.

Eres mi alegría,
alegría cálida y áurea,
eres mi sol,
eres mis mañanas y mis noches,
mi dulce secreto eterno.

Como tú nadie me amó,
ente remolinos y vientos
me llevaste a playas lejanas
donde juntos soñamos
en mil amaneceres plenos
de caricias y ternuras,
nuestros cuerpos fundidos
se hicieron sólo uno
y nuestras risas llegaron
al borde del mundo.

Como tú nadie me amó,
me distes la claridad
de ver el mundo completo,
sin faltas ni sombras
en la luz clara del día,
pleno de amor compartidos.

Tú,
mi amante,
eres mi sueño cumplido,
el amor perfecto,
sin ataduras.

Eres la respuesta
a mi razón de vivir,
de soñar, de llorar,
de reír, de amar,
de cantar, de escribir,
quisiera gritar
desde lo más alto de una montaña
¡te amó!,
y que se escuchara el eco
por todos los cielos…
porque tú siempre estás en mis pensamientos,
en mi corazón,
en mis sentimientos,
en el sol,
la lluvia,
en cada lágrima,
tú eres mi felicidad,
mi todo.

Como tú nadie me amó,
apareciste en la agonía
de la espera eterna
y entre mil ternuras
me envolviste inspirando
poemas de amor nacido del alma.

Volver a empezar


Volver a empezar
la eterna aventura de vivir,
ya que mi vida sin ti
no es posible.

Debo darme el tiempo que merezco
ya que él vuela raudo,
veloz, rápido y silencioso
pero se detiene entre mis brazos
que te esperan.

Volver a empezar,
borrando las huellas
del pasado ignoto,
camino ya recorrido
buscando senderos claros y luminosos
para encauzar mi vida.

Quiero volver a empezar,
como en nuestros primeros días,
con amor que inunde nuestras almas,
compensando las horas pasadas.

Volver a empezar
con nuevas ilusiones
que me den cobijo seguros
y nidos cálidos
plenos de dichas permanentes,
sin temores ni miedos,
sí unidos, congraciados,
congratulados en dos nuevos seres.

Volver a empezar
mis suspiros te buscan
con suave textura,
como terciopelo inquieto,
que te envuelven en mil caricias
como hilos transparentes,
traslúcidos y tenues.

Necesito tus besos cálidos y profundos
y tus abrazos
como apretados tallos
en susurros ondulantes.

Volver a empezar,
acariciar,
sí,
acariciar,
con suaves toques de amor
sin preguntas del silencio,
solo respuestas que vienen y van,
de amor a mirada.

Volver a empezar,
¿cómo?
¿Nada quieto y todo en calma?
Sí,
sólo gozando a pleno
como galardón de un esfuerzo,
sí entre los dos admiración,
compañía,
contacto,
roce de virtudes.

Volver a empezar,
con expresión de júbilo,
de alegría,
de risas y de besos
con nuevas perspectivas
libres en nuestra intimidad
que tienen una lágrima
para cada instante,
lágrimas de felicidad,
de gozo y canto.

Volver a crecer
es empezar a crecer juntos,
unidos por tiernos lazos
para madurar viviendo cada día
un poco más.