Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 5 de julio de 2016

Sin ti


Sin ti
(de lágrimas se inunda mi alma)
lloro.

Sin ti
(un mar salado me atormenta por dentro)
lloro.

Sin ti
(mi corazón tiembla y se estremece)
lloro.

Sin ti
(desde lejos te añoro y te busco)
lloro.

Sin ti
(mi vida ya sin tu presencia no existe)
lloro.

Sin ti
(me estremezco entre las tinieblas)
lloro.

Sin ti
(ya la risa se escapó de mi alma)
lloro.

Sin ti
(las esperanzas de tenerte a mi lado
se esfumaron)
lloro.

Sin ti
(sin poder recuperar el tenerte entre mis brazos)
lloro.

Sin ti
(mis ojos llenos de tristezas se mojan)
lloro.

Sin ti
(la vida transcurre con insistentes sobresaltos)
lloro.

Sin ti
(ante la revelación de no tenerte
más la nada me invade)
lloro.

Sin ti
(ya no aguardo,
ya no espero,
ya no hay prisa de verte)
lloro.

Sin ti
(la oscuridad me envuelve,
me atormenta,
me lleva con señuelos
a la trampa de la espera)
lloro.

Sin ti
(ya no más sueños prometidos de felicidad plena
y amor verdadero)
lloro.

Sin ti
(ya nuestro amor de misterio
que suspendidos en el paraíso nos dejaba,
ya nos ha dejado)
lloro.

Sin ti
(las caricias, las mías,
se han ido de mis manos,
liberando el amor dulce y grácil)
lloro.

Sin ti
(estoy pensando en la melodía de la vida,
que vivimos juntos con su ritmo y compás
que sin ti ya no se oirá su tono,
ni su sintonía nunca más).

Al cielo me deslizo


Al cielo me deslizo
contigo entre tus brazos,
quiero ser en tu vida
algo más que un instante,
algo más que una sombra
y algo más que un afán;
que una vehemencia,
un ansia.

Al cielo me deslizo
y dejo en ti una huella imborrable,
un recuerdo constante
y una sola verdad
palpitando con temor  a abandono.
Ser en todo
y por todo complemento de ti.

Al cielo me deslizo
y me hundo muy despacio
en el paraíso cierto
para ser tuya llegando a ti
hollando nubes,
rasgando velocidades de luz de estrellas,
decidida escogiendo cuerpo,
sitio y hora.

Al cielo me deslizo
con los ojos bien abiertos
esperando la dicha
franqueando todo lo imposible puertas,
rejas y cornisas a mi paso,
con un gran temblor de víspera
y de alba.

Lo fácil en el alma
es lo que tiembla al sentir llegar el amor
porque para que llegue
hay que ir esperándolo bien desnudos,
tensas las fuerzas vírgenes
dormidas en el ser.

Al cielo me deslizo
con una sed infinita de caricias y besos,
quiero ser en tu vida
una pena de ausencia,
un dolor de distancia,
un ansia de amar,
algo más que una imagen
y algo más que el ensueño
que venciendo caminos
llega y se detiene ya.

Al cielo me deslizo
quiero ser el fin y el principio,
la tiniebla y la luz,
la tierra y el cielo
y en tu vida anidar diciéndote
en mi verso:
tú que tienes la palabra exacta
y los silencios largos.

Al cielo me deslizo junto a ti,
con las señas de la playa,
entre auroras con espumas
con nubes en los ocasos,
para  entregarme a tu resplandor dorado
sintiendo las dichas
de lo que es este milagro.

Al cielo me deslizo
y nuestro amor
va por el aire de los ojos,
entre el vivir y el recuerdo,
suelto,
flotando para que esté mejor guardado
el recuerdo del ayer
y del mañana.

Amar sin miedo


¿Qué me ha dado tu amor
que vivo sumergida en él,
sin miedo a perderlo?
Sólo sé que por ti sigo siendo
un ser que pertenece a lo inexistente.
¿Qué me has dado ya que río,
ya no lloro?

Me aíslo contigo en un ensueño
que persiste en la noche,
hasta  en la noche en mi sueño,
cuando vienes me alumbro de alegría
y al irte me ensombrezco de tristeza.

¿Qué me ha dado tu amor
que vivo sin miedo a amar?
Lo siento tierno,
como los brotes de bambú incipientes
que inquietos se asoman al viento.
Si pudiera tu alma responder a la mía
desde esta lejanía,
te diría en secreto qué cosas ansía.

Amar sin miedo,
estamos separados por caminos largos
pero igual puedo tener de tu amor
la certeza y gozar plenamente
como si estuviera entre tus brazos.
Si al caer de la tarde,
nuestras almas se fueran a la orilla del mar
y en un beso se unieran,
el cristal de mis sueños
la realidad partiría en mil trozos risueños
y mi amor cantaría
en nuestras almas vibrando
en unísono canto.

Amar sin miedo,
voy por la vereda de esta nueva historia
y en este pergamino
de momentos intensos,
escribiré poemas para poder estar a tu lado
a través de mis palabras hondas,
sentidas, vibrantes.

Paralizada estoy en tu recuerdo,
mi pensamiento vive
palpitando en mí
y siento que por ti
la paz me inunda el alma.

Amar sin miedo,
voy hacia ti sin temor a nada
ya que tu amor es arte divino.
Junto a ti,
tu pureza fecunda
fue germen de ternura
que se arraiga cada día más
en mi corazón.

No me dejes ir,
ya que tu amor alienta mi vida
y dilata la hondura de mis sentimientos.
Sólo así comprenderás mis versos,
los más vibrantes, los más sentidos,
los refugios incesantes de mi vida
que se acompasan en mi alma
cobijándome e impulsándome
en verdad a continuar
volcándolos en estas hojas en blanco
para ti, mi amor.

lunes, 4 de julio de 2016

Muy cerca


Sólo tú


Sólo tú, mi amor ausente,
me instas a que mi cuerpo y mi alma
se abran como un gran abanico
de sentimientos, risas, deseos,
gozos, alegrías sin fin.
Quiero estar contigo donde estuve.

Contigo, volver
¡Qué novedad tan inmensa ésa,
volver otra vez y repetir
lo nunca igual de aquel asombro infinito!

Sólo tú, en cualquier instante,
segundos, años,
 puedes golpear mi corazón
porque sé que donde estuve
sólo se va contigo, por ti.
Tus besos los beso yo por ti,
 saben, tienen sabor a los zumos del mundo.

¡Qué gusto negro y denso
a tierra, a sol, a mar!
Se quedan un momento en mis labios,
indecisos, imprevistos
y sin percatarme no se si son para mi,
 por ser algo irreal y mágico,
¡Son estelas, son signos,
son condenas o auroras!
Sólo tú, creas en mi rostro un velo de lágrimas.

Si tú supieras que ese gran sollozo
que estrechas en tus brazos,
que esas lágrimas que tú secas besándolas,
vienen de ti,
son tú dolor hecho lágrimas
más sollozos míos.

Sólo tú, el único,
traído por el viento crepuscular
y el silencio boreal,
 hizo latir aprisa,
acompasado mi corazón enamorado.

Dime el  porqué de nuestro encuentro
en la sintonía del existir
en este Universo que nos rodea
y nos envuelve en redes invisibles,
diáfanas, entrelazadas
con hilos de mil hojas verdes
 y capullos sin abrir de flores multicolores.

Sólo tú, es al que espero,
a nadie más esperaré nunca,
como Penélope tejiendo mil telares
frente al mar mirando
casi sin ver el horizonte
fruncido por la pena de la distancia.

Cuando tú me elegiste, el amor eligió,
salí del gran anónimo de todos, de la nada
y mi tristeza se trocó en alegría
más alta que las estrellas o nubes,
me elevaste.

Y mi gozo se echó a rodar,
 prendido a tu ser, en tu pulso.
Posesión tú me dabas de mí, al dárteme tú.

Viví, vivo, ¿hasta cuando?
Sé que volverás atrás,
cuando te vayas retornaré
a ese sordo mundo sin diferencias
de la gota en el agua,
del gramo en el peso.

Una más seré yo
al tenerte de menos
y perder hasta mi nombre.

Volver a ti


Volver a ti, 
quiero entrar más adentro de la espesura 
de mi vida para aprender despacio y sin apuro 
a buscarte donde te dejé 
cuando mis naves desgarré sola
 en la playa dejando en ella 
tan solo mi huella borrosa.

Gritando tu nombre en mi silencio hondo, 
vuela a lo alto para que llegue a ti, 
mi amor es tuyo 
y en mi voz se sentirá 
una lágrima de nostalgia.

Volver a ti, vienes hacia mi, 
me enseñas recuerdos 
en los que nos entregábamos uno al otro, 
me haces señas 
con las delicias vivas del pasado, 
invitándome.

Me dices desde allá lejos 
que hagamos lo que quiero, 
unirnos al pensarte 
y entramos por el beso 
que me abres.

Volver a ti, ya, en este instante del hoy, 
no quiero separarme más de ti, 
de esa gran transparencia de ti en mi.

Siempre estarán abiertos en mi ser 
albergues vastos, mínimos, 
donde guardarte 
y así podrás volver a mi, 
a mis celdas de la memoria y sus llanuras.

Volver a ti como canta el río 
en la sed del silencio 
y el anhelo y como lenguas de fuego 
se consumirán al estar juntas 
nuestras formas fundidas 
en el tiempo inagotable.

Aprieta mis deseos con tu pasión de viento.
El sol será mañana un plato de lujurias
 y tú serás mi boca y mis manos
 quedarán desgajadas de rocío 
al sentirte otra vez junto a mí.

Volver a ti, desgrana como antes
 el gris de tu mirada 
sobre mis ojos 
y desprende mi angustia 
de mi alma toda 
haciéndome sentir tu abrazo
 de sentimientos hondos y mansos.

Eres y seguirás siendo 
en mis días de tormenta 
la claridad que brillante atraviesa nubes
 y en la placidez del agua 
alegras mis días sintiéndote mío.

Volver a ti, 
cabalgando en vientos de perfume 
y oro para consumir 
tus besos de mariposas y miel, 
haciendo brotar en mi alma parca 
todo mi amor pleno.

Quiero que como lentas gaviotas de porcelana, 
planeen sobre mi cuerpo ansioso 
tus manos de blancas sombras.
¡Qué sensación tan profunda 
surge de mi alma!
Vuelve a mi, 
escucha mi grito desgarrante 
que nace desde mi piel y mi sangre.

Desafíos


Desafíos,
 la vida nos enfrenta en cualquier instante
en nieblas rojas de fulgor metálico
 a sucesos que nos provocan
 profundas penas
 y congojas sin fin.

Aspiramos sin darnos cuenta
ráfagas asfixiantes
de mudo asombro ante retos
que creímos no provocar
 y que como dagas de filoso filo
se clavan en nuestro corazón.

¿Cuál es la causa?
¿Qué provoca tanta desolación,
tanta crueldad, tanto dolor?
¿En qué lugares secretísimos y ocultos
se escondieron la solidaridad, la confianza,
la amistad, la ayuda mutua?

De entre las sombras
surgen provocaciones inesperadas
que rondan y avanzan
 hacia nuestras almas
 y como truenos errantes
 retumban con salvajes estampidos
 en nuestra paz interior
 quebrada con parpadeos de miedo y pesar.

Desafíos,
a veces en minutos, un desplante,
 una provocación sin causa justa
 hace que nuestro firmamento cruja,
 se desquicie
y la noche de una sombra oscura
 se hunda en nuestros ojos en tinieblas.

Desafíos, querellas inútiles,
episodios tristes, incidentes falsos
que causan una horda de fuego
en nuestro espíritu
antes pleno de amor,
de recogimiento, de gratitud a la vida.

Son instantes de bravatas no merecidas
 que como racha glacial
 toca nuestra frente
llenando los espacios infinitos.

Desafíos,
litigios que avanzan
bajo el soplo de un viento huracanado
 que sacude los árboles de la vida,
caen los pájaros muertos de los nidos,
vuelan las ramas, los ramajes rotos
y nuestro espíritu sufre
 y se mezcla con fantasmas aturdidos
 crujiendo sordamente el dolor
 que nos provoca la ira,
la desazón, el alarde inaudito.

Desafíos,
 nuestra alma humana
herida de amargura
necesitará otras manos
 para curar su pena
cubierta de mentiras difamatorias
y soberbias en un alarde aplastante.

Pero la esperanza poco a poco
 retorna a nuestro espíritu,
de nuevo el rayo entre las nubes vibra,
surgiendo de entre las hojas
 luces brillantes
proclamando la verdad y el amor profundo.

¡Por fin, desde la altura,
de un cielo azul profundo,
las estrellas de cándida hermosura,
 llenas de compasión y de ternura
dejan caer sus luces sobre el mundo!

Desafíos,
caerán débiles y medrosos
a hundirse en oscuros huecos
de secretos ocultos
y la fe se elevará segura
en su dulce amor a la vida,
en un fulgor de alboradas
con música de brisas
de nuevas primaveras.

Así las almas como estrellas errantes
 iluminarán la amplitud del cielo
entre ilusiones de un vivir de amor
 que se cubre de poesías
 en nuestros sueños serenos y anhelados.