Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 22 de diciembre de 2016

Dime tú


Dime tú…

¿Cómo no quererte,
si te pienso todo el día?
¿Cómo no añorarte,
si te quiero junto a mí?
¿Cómo no buscarte,
si sin conocerte bien me haces falta?
¿Cómo no soñarte,
si te acaricio hasta en sueños?
¿Cómo no sentirme perdida,
si hay veces que me dejas en la nada?
¿Cómo no querer acariciarte,
si la brisa siempre lo hace?
¿Cómo no enamorarme,
dime cómo si he depositado mi fe en ti?

Fue tan poco el tiempo para amarte
que parece no hubiera sucedido.
Pero está aquí,
mi corazón herido,
sufriendo sólo al recordarte.

¡Qué triste,
cruel condena!
buscaré refugio en el olvido.

El olvido tarda,
lentamente,
pero llega y el corazón
parece conformarse,
en el fondo del alma una voz clama,
más no hay corazón donde abrigarse.

Dime tú que puedo hacer
si quiero quererte
y sólo puedo amarte,
quiero olvidarte pero vives en mi mente,
quiero no oírte pero gritas en mi corazón,
quiero alejarme pero estás en mí.

Dime tú cómo hago
para vivir si te necesito,
a ti,
como el día necesita la noche
para descansar.

Dime tú…
te escucho y suspiro
con todos mis sentidos,
¡te amo!
ven y
¡búscame ya!

Cuando estoy triste
pienso en ti
porque recuerdo
todos los momentos
que pasé contigo.

Cuando quiero que alguien me escuche,
pienso en ti
porque recuerdo
todo lo que me escuchaste decir.

Cuando quiero abrazar,
pienso porque recuerdo
todos nuestros abrazos.

Pero ahora que tú no estás conmigo
pienso mucho en ti,
sólo me pregunto algo:
dime tú,
¿qué piensas de mí?

El día menos pensado
te llevaré al cielo,
dormirás en una cometa,
bailarás en una nube
y cubriré todo tu cuerpo
con sonido de trompeta.

Una noche pensando en ti,
mis ojos se humedecieron
y entonces comprendí
lo mucho que te quiero.

El día menos pensado
te raptaré un instante
y te llevaré muy lejos
donde nadie te encuentre,
donde nadie te descubra,
donde nadie lo sepa.

Dime tú amor,
un día no sabrás como ni cuando
te besaré profundamente,
soñarás con ese día,
esperarás que en la mañana
te ame eternamente.

Tengo miedo de verte,
necesidad de verte,
esperanza de verte,
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte,
preocupación de hallarte,
certidumbre de hallarte,
pobres dudas de hallarte.

Tengo ganas de oírte,
alegrías de oírte
y temores de oírte.

Dime tú,
¿piensas en mí?

Euforia


Euforia,
se siente en el ambiente turbulento
y por ello mi alma tiembla,
se hace borrosa la visión
al caer del lagrimal el dulce despertar
de mi exaltación al pensar en ti.

Euforia,
siento,
euforia optimista al entender a la lluvia
que cae y la tierra abraza.
El bienestar me inunda,
es el amor que hiciste nacer en mí.

¿Qué voy a hacer?
si a cada momento,
pensando en tus ojos,
me viene el recuerdo
de que soy tuya para siempre…
y siento una euforia en todo mi cuerpo…

Es la sensación del entusiasmo
que nace del pensar en ti,
¡estoy eufórica!
¿Sabes lo que es eso?
es éxtasis,
arrobamiento,
delicia de optimismo cierto.

Euforia,
ardor, pasión,
¡quiero ser feliz!
Espero el momento que está por llegar,
de amoroso encuentro.

Euforia,
los versos que en mí,
estaban guardados,
abren las alas y vuelan por ti y para ti,
levantando un tembloroso remolino de cadencias.

Euforia,
vuelen,
vuelen mis versos hacia todas partes,
buscándote a ti,
unos van a los jardines
y unidos a las abejas
oyen y aprenden el dúo
que en la flor recién abierta,
el perfume y el color,
misteriosamente elevan.

Otros,
en plena euforia,
se rompen las alas
en la transparente esfera
de la gota de rocío
en la que absortos contemplan
la imagen del cielo unida
a la forma de la tierra.

Versos que vuelan hacia ti,
mi amado,
en su euforia de entusiasmo,
cruzando el éter,
bebiendo luz en las estrellas,
dormitando en el silencio
blanco de la luna llena.

Otros,
cabalgan en los cometas,
son los versos más audaces,
los que me llevan a gozar
pasiones imprecisas.

Otros,
pensativos te buscan en tu corazón
y como en ecos silentes te dicen
¡te amo!.

Euforia,
exaltación de vida,
voy hacia ti
ansiosa de que tú digas y gritas
¡estoy buscándote a ti!
y que en todo el universo
esas palabras conmuevan
con voz de música y brisas de primaveras
al númen que llega
y se queda enmudecido en mi interior
habitándolo en el ideal del poeta.

Y las frases se evaporan
o se consumen en las cuerdas de la lira,
el amor las envolvió y las escondió
en un ensueño lejano y cada estrofa
llevó en una nube,
flotando en ella,
con luz de estrella
¡Versos!
¡Versos para ti,
ascended hacia él y en las estrellas
verted el amor que me inspiró

Despertar a un nuevo mundo


Despertar a un nuevo mundo
cuando la tarde apaga sus colores
y los astros encienden sus lumbreras
y se duermen las aves
y las flores surgiendo llenas de encanto
las pasiones encontradas.

Surgen en luminosa arrobamiento…
Parece que flotan…
Es tan suave su rítmico
andar que sus pies no son pies,
¡son alas de aves!

Despertar a un nuevo mundo,
entre pasiones y seducciones de amor,
llegan en grupo,
hermoso y una a una,
bajo el fanal errante de la luna,
se esconden y juegan
entre palabras de amor.

¡Cuánto esperanza e ilusión
irradian siguiendo un ideal
que no se alcanza!

Despertar a un nuevo mundo
sin silencios ni tedios que pesen y floten,
sí colmado de inspiración
entre voces de campanas
que con lentitud las notas
del ángelus desgranan
y elevan por los aires,
las frases, las poesías,
perfumando de amores,
de violeta tu boca,
tus manos,
tu frente.

Despertar a un nuevo mundo,
muchas veces,
misteriosos poemas de amor vagan
en visiones de armonía
y se ocultan en el cielo cuando aclara
y no están ni las estrofas.

Los sones que de mi lira
van brotando
son los pasos de las visiones
que conmigo las están buscando.

Despertar a un nuevo mundo,
ya mis versos aroman tus pasos,
los trae el viento,
la flor,
los astros del firmamento para ti,
mi amado amante.

A los poemas,
vida les da el sentimiento,
cielo les da la conciencia
y en búsqueda de lo soñado
hacia todas partes vuelan.

Despertar a un nuevo mundo,
donde las palabras cruzan el éter,
beben luz en las estrellas,
dormitan en el silencio,
blanco de la luna llena
o como en potros de llamas
cabalgan en los cometas.

Otros bajan al abismo
donde la luz no penetra
y donde millones de ojos
los sorprenden y contemplan…
Son los diamantes de letras
que el gnomo amontonó en su caverna.

Otras palabras buscan
el corazón del poeta
y un rojo sol prisionero
en un secreto encuentran.

Despertar a un nuevo mundo,
después de volar por todo el universo
a tus brazos regresan
con las flores inmortales
del pénsil de la belleza.

¡Acércate amor y búscame!
Te espero siempre…

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Adiós amor ausente


Acepto tu partida


Acepto tu partida,
en esta carta que sé que nunca leerás,
te digo que eres libre, este nuestro amor,
se ha marchitado,
lánzate y vuela con el viento,
no te molestes por estar a mi lado.
voy detrás tuyo borrando tu recuerdo en olvido.
te dejo ir aun deseando tu regreso,
al igual que a tus besos, tu piel y mis lágrimas de felicidad,
sobre tu pecho.

La pérdida de tu amor,
hoy te dejo ir porque de nada me sirve retenerte,
si tú estarás lejos de mí
y aunque decidas quedarte es mejor decir adiós,
cuando se va el amor.
Hoy te dejo ir, no de mis manos ni de mi vida,
te dejo ir a la deriva quizás porque es un poema,
que escribí hace minutos,
voy detrás de ti borrado este recuerdo en olvido.

La pérdida de tu amor,
te dejo ir aun deseando el retrato del ayer,
tus besos tus caricias, tus manos sobre
mis senos y mis lágrimas de amor sobre tu pecho.
te dejo ir pero algún día nos vamos a encontrar,
juntos con el límite de este tiempo.
Te dejo ir, tu partida es inevitable,
pero no olvides todos los momentos maravillosos que vivimos juntos.
Abrazados, muy juntos, en nuestro nido de amor,
cuerpo contra cuerpo,
besos por doquier, caricias por toda nuestra piel,
dejando como plumas doradas un corazón
brillante en instantes inolvidables.
Hoy te dejo ir con el calor de mi amor
en tu corazón,
vientos levemente soplaran,
mientras en mi interior tus recuerdos arderán.

La pérdida de tu amor,
hoy lo acepto sin olvidar lo que vivimos,
seco mis lágrimas y miro tu vuelo,
estrella fugaz en el límpido cielo.
Bendita libertad ya que me tenías atada a ti siempre,
ahora soy libre y por eso te dejo ir como el viento,
sin latitud fija, como el rio entre las rocas,
como las palabras al aire,
no te preocupes mas no te buscaré.
No se busca lo que ya se tiene
y aunque decidiste alejarte sé que me recordarás de por vida.
No olvidarás mis apasionados besos, mis dulces caricias,
de nuestras noches de amor y placer,
de nuestros encuentros en nuestro lecho,
que ya te extrañan,
me conformaré con tu olor impregnado en cada lugar
y en cada sábana,
olvidarás tu retirada por un momento,
pero recordarás esta alma que has llevado
contigo. 

¿A dónde se fue tu amor?


¿A dónde se fue tu amor?
Se perdió lejos, muy lejos
entre los copos de nubes al horizonte
donde el cielo y el mar se juntan
debí dejar mi soledad bordada sobre tus labios,
así no me olvidarías.
El corazón desafinando instrumento de la tristeza
Marcará el ritmo de la luna
deshaciéndose gota a gota
sobre tu cuerpo escondido
y un beso de plata recordaran las nubes
sobre tus parpados.

¿A dónde se fue tu amor?
¿ Es que acaso no sientes mi canción
que susurra sobre tu piel instrumento solista de la nostalgia?
miro el cielo en las estrellas
y me pregunto en donde estas,
queriendo una respuesta en ellas,
pero estas solo brillan sin cesar

¿A dónde se fue tu amor?
me vuelvo y pregunto a la luna
¿acaso ella sabe de tu paradero?
pero ella esta inmóvil, y muda,
sin importarle mi sentir verdadero.

¿ A dónde se fue tu amor?
Tal vez mas allá en el horizonte
llegue algún día a encontrarte
Pero tú te ocultas arrogante y altivo
Para esconderte bien lejos de mí,
tratando de ser simplemente
un trazo leve y volátil y mi vida toda

¿Dónde se fue tu amor?
¿Acaso a te has perdido y te has ido
al camino del olvido?
Cuando el cielo se afina,
el conjuro de un sutil cosquilleo de flautas
y la última estrella remisa
abandona su puesto de guardia,
en ese momento me gusta perderme en el aire
como un reportero del alba,
siempre buscándote con el alma perdida y liviana

esta es la carta decimosexta para ti mi amor
pero nunca la leerás
no llegara a tus manos,
solo sentirás un susurro leve , volátil
de que esta alma te seguirá amando hasta que
el todo poderoso tiempo la lleve volando.

Desapareciste en la nada


Desapareciste en la nada,
la luz intermitente que tu corazón me daba,
se apagó de golpe.
Vuelvo a buscarte, donde,
sorpresivamente me besaste.
Cálida ternura,
suspiros envolventes,
presencia que embriaga,
en un amor latente.

Desapareciste en la nada,
y te busco…
Y no estas a mi lado,
un vuelco ajeno te borró de mi espacio.
Ven a mis brazos de nuevo,
usa mis ojos de espejos,
quiero arrancarte el alma pero no puedo,
te fuiste lejos y no entenderás nunca,
de que forma te sigo queriendo.

Desapareciste en la nada,
antes vivíamos por el aire,
el agua,
ligeros,
sin dolor,
vivíamos en alas del amor,
pero ahora en un día tan solo,
te alejaste como un gran peso,
de la vida sin mí
y sobre la eternidad blanda del tiempo,
contorno irrevocable, lo que hiciste
dejaste marcada la seña de tu ser en mí.
Esta carta es de dolor,
te busco y en la nada sólo hay sombras irrevocables.
Y ni allí estás.

Desapareciste en la nada
¡cuando te marchaste, que inútil fue buscarte,
por donde anduviste y seguirte desesperadamente!
El tiempo es rio que huye.
El destino se queda atrás y aún,
puede acontecer que cuando quiera proseguir,
perdido se halle en la sobras de un remoto ayer.
Al irte a la nada,
dejaste mi alma de tal suerte,
que ya no temo a la muerte, ni a la vida.
Mi amor por ti persistirá por siempre,
Hasta la eternidad,
que es el lugar que al fin hemos de habitar.
No nos puede sujetar lo que pronto sucederá.

Desapareciste en la nada,
en silencio avanza, pálido el dolor.
Ante él la esperanza deshoja una flor
Y la soledad es cada vez más triste.
Me iré por otros caminos,
a encontrar al amor que ni canse ni agite,
el que da dicha y alegría hasta el fin.