Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 27 de diciembre de 2016

Quiero acallar tu voz


Quiero acallar tu voz
en mi alma
y no quiero perder
ni una sílaba de tus frases de amor,
que aunque sea sólo una fantasía,
lo siento real.

¡Cómo suena en mi alma la idea,
que nunca será verdadera,
de una noche completa en tus brazos,
diluyéndome toda en caricias,
mientras tú me las das,
extasiado!

Quiero acallar tu voz
en mí.

Te has ido para siempre de mi lado
y sueño en las horas,
tendida en tus brazos,
sin más luz que la luz de tus ojos,
sin más lecho que aquel de tu pecho
¿Qué sucedió?
¿Por qué nos separamos?

Yo sigo amándote
y siento mi amor floreciendo
en la mística voz de tu canto,
notas tristes y hondas
que unen mi dolor por no tenerte.

Quiero acallar tu voz,
mi senda de amor vacía
es una tragedia del alma.

Hay un aire muy suave
 en cada estrella,
removiéndome el polvo de los años.

Hasta mi cara en vuelo,
las cortinas del mar se treparon
y mis ojos se unieron a los ojos
de todas las pupilas del espacio.

Quiero acallar tu voz
anudando emociones
y una larga ilusión se va rodando
y hace inclinar la sombra de mi mente,
sin el rayo de luz de tu regazo.

Como corola al viento
mi desilusión y mi pena
abrióse paso al cosmos
quedando en el pétalo
de una rosa solitaria y triste.

Despedida en silencio,
me solté a la pureza
 de un amor sin ropajes,
que cargaba mi vida
de lo irreal a lo humano
y hube verme toda
en un grito de lágrimas,
en un recuerdo añorado
de tus besos suaves y de tus abrazos íntimos.

¡Yo sentí la Vida amándote!

He de volver conmigo misma
a buscar lo perdido,
en un profundo batir de inquietas fuentes,
en inmenso río, blanco,
corriendo hacia el desierto
con esperanzas nuevas.

Zaranda


Zaranda,
ritual del juego amatorio
que subyace en la danza del trompo y del viento.

Zaranda
que en la vida se tamiza
como en lagares lo verdadero de lo no real,
lo necesito por lo innecesario.

La Zaranda pule su tez,
adorna sus helicoides caderas
como una flor bailarina
siguiendo sin cesar el ritmo planetario
del orbe todo.

Es el tamiz que nos selecciona lo vano,
lo útil de lo inútil,
red maravillosa que en la vida todos necesitamos.

Mi Zaranda juega en equilibrio dentro de mi
y me lanza a mi corazón que palpita de anhelos,
luces de amores pasados y presentes
que dejan sus huellas para no olvidar lo verdadero,
lo único que en su desenvaine de luz,
dejaron lo mejor,
lo inolvidable dentro de mi.

Zaranda
que todos tenemos para evitar heridas,
sufrimientos,
verdades falsas que sin esta
criba para nuestros sentires
perderíamos en el juego de la vida,
el equilibrio en tan sólo un instante
de nuestro existir.

La Zaranda es fiel,
en su dinámica diferenciación,
nos hace vibrar de emoción
en cada encuentro de amor.

Este cedazo nos limpia
en forma trascendente en nuestra alma,
en forma continua,
permanente, constante,
considerada, sentida.

Zaranda
que en cada ritmo e instante
nos permite diferenciar lo vivido en plenitud,
haciéndonos fluir sin reservas,
se sabe con redes…
infinitas,
así se tamiza la vida
entre ilusiones y esperanzas.

Zaranda,
faro que nos ilumina
entre gozos de lo eterno
en su instancia total
y nos señala en su criba
de iridiscentes metales la desigual
intermitencia de lo vano y superfluo.

Vivo en un ensueño de fantasías
buscando siempre el amor único a la espera
de que llegue un día de risas y cantos,
de felicidad permanente y soberana

Zaranda,
cedazo con fondo de madejas de metal
que me llevan a vivir sin llantos ni dolores,
ni mezquindades vanas
ni en desolaciones frustrantes cernidos
ya en su tamiz de cristal desgajando
la dicha no verdadera
que florece sin darnos cuenta.

En momentos de inseguridades
acudo a mi zaranda
para que mi alma como un ave inmortal
de alas seguras en apacible calma
encuentre la paz y el amor esperado.

Esencia de vida


Esencia del alma,
déjame vivir tus días beber de tu sonrisa,
soñar que sueñas conmigo…
Bésame y que espere la vida.
 Saber de tu existir
 le da paz a mi alma.

Esencia de vida,
porque no hay duda en nuestro espíritu
de que nosotros somos los dos llamados
 posesión lenta,
 al fin del paraíso.
Nuestras almas juntas
 suenan como orquestas
con música de mares y solos de estruendosas cataratas,
 millares de alegres notas de clavicordios y violines.

Esencia de vida,
 existencia del amor en este tiempo vivido,
nuestro,
muy nuestro,
la felicidad está ya cerca
 y desde los cielos se la oirá
 en su gran marcha subceleste,
 hollando nubes y encontrándonos.
Esencia de vida,
entidad de dichas y alegrías
y al sentirla venir
 el alma tiembla de gozo y de placer
 y se oye a lo lejos muy lejos,
el diapasón de la tormenta
que ruge y la brisa que suspira.

Esencia de vida,
 cualidad de amar desde el alma
 toda y es a ti a quien amo,
el del espíritu fuerte y caricia tiernas,
el que me inspira la policorde rima,
los versos que se ajustan al trueno y a la calma.

Esencia de vida,
me conduces con tu cualidad suprema
a cantar y danzar sin razón aparente,
canto incesantemente mi musical portento,
 ya que convertiste con tu amor en lira mi corazón.

Fluidas vidas las nuestras
que se expresan con todo el cuerpo y espíritu,
las que se expresan
en sentidos sin arrepentimientos.

Esencia de vida,
 inherente al amor que nos envuelve
y despierta nuestra alegría,
estamos atentos a ser impresionados,
 lo suficiente para hacer amados
 llenando el silencio de la noche,
envolviéndonos en el aroma de los jazmines,
las rosas,
los azahares.

Esencia de vida,
esperamos de que llegue un día
de quietud permanente y soberana
 para encontrarnos entre ensueños palpitantes
 en un inmortal mañana.
Mi corazón se aferra a la felicidad,
como a la tierra rota por el arado la simiente.

Esencia de vida,
 nos sentimos íntimos cual si fuéramos uno,
 íntimos,
peregrinos de humanidad,
 he intuimos los efluvios del amor,
de esos que dan la vitalidad,
 la fuerza,
la ternura y la pasión.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Estas en mi


Abandono sin motivo


Abandono sin motivo,
¿cuál es la razón de que la ilusión
que me acompañaba de que mi mensaje de amor,
 llegara hasta el último rincón desapareciera sin motivo?

Creí encontrar lealtad,
 paz,
fidelidad en alguien
 cuya alma estaba vacía,
 seca,
 plena de dureza,
 sin ninguna estrella que la iluminara.

Pido a la mensajera alada
que viene de los cielos a protegerme
que me dé otra vez la luz y calor
 en mi corazón entristecido
y que se lleve los pensamientos
 que pueden destruir con el tiempo
 el sufrir por falta de amor.

Quiero seguir teniendo mi motivo de vida,
 transmitir cariño,
fe,
ayuda a quien lo necesite.

Abandono sin motivo,
es como si me quisiera transformar en un ser invisible
para la persona en quien confié mi amistad,
sin ninguna razón concreta,
tan solo es que las diferencias del interior del alma
 hizo que dejara de existir para ella
 a quien lo único que le interesa es lo fútil,
lo material,
 lo aparente y no la dulzura de las palabras
que llegan con amor desde la lejanía.

Dentro de mí hay una llama
que no se enciende apagada
por la tristeza de haber descubierto
que aún en este mundo existen almas sin amor,
 por eso debo entregar mi corazón
 desde lo más profundo para que el amor
 vuele hacia todos los lugares
donde mundos interiores
 no sientan la pureza de la amistad,
el viaje puro que toda alma siente
 en lo hondo de su corazón.

Abandono sin motivo,
no deseo que éste oscurezca mis días,
 no quiero que en mi camino aparezcan
nunca más un alma que quiere destruir mi alegría,
mi fe en lo que motive mi existencia,
sin piedad,
con salvaje deseo de dejarme sola
no se dio cuenta
 que me entregó el regalo más grande del mundo,
seguir tendiendo mi puente de admirar la belleza,
 los árboles en movimiento,
 el cielo límpido y cálido,
 las aves que vuelan llevando el amor por doquier.

Abandono sin motivo,
¡qué lástima,
qué pena,
es una gran desilusión profunda
 ya que sin saber realmente el por qué,
 creyendo dejar mi soledad parecida al desierto,
se fue hacia lo desconocido,
lo ignoto,
donde la maldad,
la envidia,
 el egoísmo,
reinan y se hunden en el vacío de la nada!

Busco ahora con más pasión y paz interior
y ser guiada por el Destino hacia la eternidad
para que las almas que nos amaron
 puedan encontrarse en las próximas vidas
y perfeccionar el amor que iniciaron con total paz interior.

Cada vida representa un árbol y los árboles
 son sagrados
 porque representan la vida del ser humano.
Deseo despertar en cada ser
 un corazón inteligente que sienta la misión
de salvar a la humanidad
con la firme convicción de que todo cambiará.
¡Qué la fe
y el símbolo del Poder Divino
 lo logren!

Contigo soy feliz


Contigo soy feliz
(sueño día y noche con estar a tu lado
y en mi duermevela busco tu alma clara y abierta
por caminos anchos y altos muros para guardarlo,
escondida sólo para mí).

Mi felicidad es estar a tu lado.

Contigo soy feliz
(siempre me pregunto dónde estás,
si tú no estás ausente te siento conmigo,
veo tu cuerpo alto
que se termina voz como en humo la llama,
en el aire impalpable).

Mi felicidad es estar a tu lado.

Contigo soy feliz
(me inspiras tropeles de versos
que abren las alas y vuelan
levantando un tembloroso remolino
de cadencias que nacen de mi amor por ti,
son frases nobles,
cláusulas marmóreas,
blancas que lentas pasan al pensar en ti).

Mi felicidad es estar a tu lado.

Contigo soy feliz
(el silencio nos une,
el hondo que nos hace llegar
a lo profundo en nuestras almas
quebrando surtidores delicados,
en la tierra de lluvia recién mojada
llamándonos con su húmeda voz
desde un mundo muy remoto a otro mundo
muy lejano siempre unidos).

Mi felicidad es estar a tu lado.

Contigo soy feliz
(cada amanecer flores acaban en rimas,
versos que empezaron tallos
hasta el jardín más quedo va floreciendo
por el amor insólito que acomete
por los altos riscos azules del aire).

Mi felicidad es estar a tu lado.

Contigo soy feliz
(te siento tan cierto y mío,
seguro que hoy,
que aquí,
que tu evidencia
es el filo con que me hiere tu abrazo,
se gastarán tus caricias en días y noches blandas
y poco a poco te voy queriendo más,
amor,
no quiero que te vuelvas recuerdo,
sombra esquiva entre mis brazos).

Mi felicidad es estar a tu lado.

Contigo soy feliz
(en nuestro lenguaje sutil
cuando los cristales duplican
el blanco disco de marfil de la luna,
nos unimos y nuestras voces tiemblan
plenas de ansiedad y muchas veces,
misteriosas frases de amor vuelan
como visiones que se ocultan al llegar la aurora).

Mi felicidad es estar a tu lado.

Contigo soy feliz
(sin querer,
te quiero,
el estar juntos…
tiene saber a poco,
siempre que estoy a tu lado
cada día quiero más de ti,
eres mi silencio azul en las etéreas alas
que descienden por diáfanas escalas
a las aguas turbulentas y profundas
que inundan nuestras almas).

Mi felicidad es estar a tu lado.

Contigo soy feliz
(nuestro paso armonioso nos lleva en plena noche
por el campo abierto.
Los astros nos observan con tenue empeño
y las lomas echadas de bruces nos miran en silencio).

Juntos somos uno,
aspiramos la calma que nos une,
con perfume a trébol mientras se alborozan
todos nuestros recuerdos de nuestra vida juntos
y la luz nos ilumina de puntillas,
en el alba lanzándonos a las nubes
para amarnos siempre como voces.

Pesares del ayer


Pesares del ayer
vuelven a mis recuerdos
cual de puerta pesada
cuando gira
sobre goznes de hierro enmohecido.

Anidaban en las grutas del olvido
y ahora pregunto
¿por qué regresan en un sombrío torbellino?
Pesares del ayer renacieron
en una mañana apenas comenzada,
áspera y fría cual musgosa bruta
y ardieron en el cielo de esa aurora
nubes de un rojo intenso
como en un conjuro infernal,
colmado de bramidos cayendo cual torrentes.

Pesares del ayer
como nubes de borrasca
me inundan con un ronco eco
de dolores idos.

Todo aquello pasó
pero aún en mi mente siento remordimientos
por no haber sabido actuar con límites
y dejar pasar al dolor
por mis fronteras que debían protegerme.

Pesares del ayer,
mi afligido pensamiento quiere ahuyentar
las sombras de aquellos ayeres,
de aquellos amores que en vano llegaron a mí.

Pesares del ayer,
recuerdos que deben irse
al lugar secreto donde reina la paz y el silencio
haciendo irse muy lejos a los tormentos imborrables
y a las tristes agonías
como son una mano fría dentro de mi pecho.

Quiero que todo lo pasado que provocó dolor
se hunda en hondos precipicios palpitando
en un viento ardiente
como el que sopla en un gigante incendio.

Pesares del ayer,
dejadme vivir desde el Hoy
la vida en un continuo palpitar de alegrías,
esperanzas,
ilusiones sin llantos ni gemidos,
plena de amores y deseos calmos.

Y poco a poco nacerán los versos,
las frases,
las prosas,
entre perfumes de flores
guarnecidas de pimpollos nuevos.
Y entre risas y lloros en flor
mis prosas volarán en las alas de mis sueños.

¡Versos!
¡Palabras de amor!,
me hacen refugiarme en el mundo del olvido
sin pesares del ayer,
sólo estrofas entonadas como canción de vida.

Pesares del ayer,
unos los hundo en el mar,
otros cruzan por el éter
para que beban luz en las estrellas
y no regresen jamás a mis recuerdos
que tan sólo quieren revivir
los mejores instantes de felicidad
de los ayeres de ayeres y en este Hoy
dormitar en el silencio de la luna llena
rodeada de luces brillantes de amores nuevos.