Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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lunes, 27 de marzo de 2017

Cuando ya no hay más palabras


Cuando ya no hay más palabras,
entre los dos, me siento nadie, me siento nada,
solo un gran vacio.
sin palabras me he quedado,
en un tumulto de voluptuosas confrontaciones,
los sentimientos más profundos
y los deseos más enamorados,
pujan con afán para hallar la dulce salida,
de este laberinto iletrado.
Sin palabras me he quedado
y desesperadamente necesito explicar lo que siento…
¡confesarte que te amo!

Cuando ya no hay más palabras,
aunque mi amor nunca obtenga,
el premio de tus besos,
yo lo mismo he de quererte,
los que lloran en silencio, porque te llevo,
en el alma como si fuera un sueño.
Y cuando estoy sola en mi cuarto,
sin mirarte yo te veo
y ese viaje inalcanzable que se llama
pensamiento me lleva a todas partes
y me dice que te quiero,
con los ojos del alma sin palabra
y en secreto.
No te tengo a mi lado y este tuyo es,
un dios extraño forjado en mis recuerdos,
reflejo de mi misma suave tersura,
grande por mis deseos,
máscara misteriosa,
estatuas sin palabras,
que he elegido a tu memoria.

Cuando ya no hay más palabras,
Sin palabras te digo adiós cuando te alejas,
cuando cierro la puerta de la noche
y contemplo sin un soplo de aire,
la estrella en que t
tú te alejas.
Pero todo súbitamente se rompe,
nuestras manos se desentrelazan,
en tiempo, polvo,
dejando solo vagos rastros fugaces,
recuerdos en las almas.
¿Sí, las almas finales?
¿Las ultimas, las siempre elegidas,
tan débiles para sostén, eterno
de los pesos grandes?
las almas, sin palabras,
como las alas,
sosteniéndose solas a fuerza de aleteos desesperados,
a fuerza de no parase nunca,
de volar, portadoras por el aire,
de aquella que se salva.
                                                                                                                                                      
Cuando ya no hay más palabras,
Nuestro mundo leve y frágil

 se desmorono,
sin palabras,
ya que el tiempo, un minuto era el siglo,
una vida,  un amor.
nos cobijaban nubes cielos, aire, nada,
atravesando mares hechos de lágrimas tuyas
y mías, todo por el silencio solemne y vulnerable
en que las palabras no existían.
¡a este carta confió la pena de perderte!
He de lavar mis ojos de los azules tuyos,
faros que prolongaron mi naufragio silencioso.
He de coger mi vida deshecha ente tus manos,
leve girón de niebla que el viento
entre sus alas efímeras y dispersas,
hizo volver la noche con las palabras,
no mudas, ni en silencio quiero nuestro dialogo,
privado de soñaros.

Acepto tu partida


Acepto tu partida,
en esta carta que sé que nunca leerás,
te digo que eres libre, este nuestro amor,
se ha marchitado,
lánzate y vuela con el viento,
no te molestes por estar a mi lado.
voy detrás tuyo borrando tu recuerdo en olvido.
te dejo ir aun deseando tu regreso,
al igual que a tus besos, tu piel y mis lágrimas de felicidad,
sobre tu pecho.

La pérdida de tu amor,
hoy te dejo ir porque de nada me sirve retenerte,
si tú estarás lejos de mí
y aunque decidas quedarte es mejor decir adiós,
cuando se va el amor.
Hoy te dejo ir, no de mis manos ni de mi vida,
te dejo ir a la deriva quizás porque es un poema,
que escribí hace minutos,
voy detrás de ti borrado este recuerdo en olvido.

La pérdida de tu amor,
te dejo ir aun deseando el retrato del ayer,
tus besos tus caricias, tus manos sobre
mis senos y mis lágrimas de amor sobre tu pecho.
te dejo ir pero algún día nos vamos a encontrar,
juntos con el límite de este tiempo.
Te dejo ir, tu partida es inevitable,
pero no olvides todos los momentos maravillosos que vivimos juntos.
Abrazados, muy juntos, en nuestro nido de amor,
cuerpo contra cuerpo,
besos por doquier, caricias por toda nuestra piel,
dejando como plumas doradas un corazón
brillante en instantes inolvidables.
Hoy te dejo ir con el calor de mi amor
en tu corazón,
vientos levemente soplaran,
mientras en mi interior tus recuerdos arderán.

La pérdida de tu amor,
hoy lo acepto sin olvidar lo que vivimos,
seco mis lágrimas y miro tu vuelo,
estrella fugaz en el límpido cielo.
Bendita libertad ya que me tenías atada a ti siempre,
ahora soy libre y por eso te dejo ir como el viento,
sin latitud fija, como el rio entre las rocas,
como las palabras al aire,
no te preocupes mas no te buscaré.
No se busca lo que ya se tiene
y aunque decidiste alejarte sé que me recordarás de por vida.
No olvidarás mis apasionados besos, mis dulces caricias,
de nuestras noches de amor y placer,
de nuestros encuentros en nuestro lecho,
que ya te extrañan,
me conformaré con tu olor impregnado en cada lugar
y en cada sábana,
olvidarás tu retirada por un momento,
pero recordarás esta alma que has llevado
contigo. 

Daño irreversible


Daño irreversible,
me hiciste sufrir, me heriste,
al irte si despedirte a buscar otro lar,
ya no me amas.
El amor que tú sentías por mí se ha muerto lentamente.
Larga ha sido la agonía pero ahora mi vida es diferente.
Lo que te regalé una mañana de noviembre,
estoy segura que nadie te lo volverá a dar,
esas dos rosas espero que en tu cuerpo siembren la semilla.
Para que tú no me puedas olvidar.

Daño irreversible,
¿regalo, don, entrega?
Símbolo puro, definitivo, invariable,
signo de que me quiero dar.
¡qué dolor!
 separarme de aquello que te entrego
y que te pertenece sin más destino
ya de ser tuyo, de ti,
mientras que yo me quedo en la otra orilla,
sola,  pero todavía te siento tan mío.
¡Cómo quisiera ser eso que yo te doy
Y no quien te lo da ahora!
Cuando te decía “Soy tuya,
Sólo tuya”
Tengo miedo a una nueva que te lleve,
en un minuto al amor entero y nuevo a ti debido.

Daño irreversible,
un ayer no se olvida,
acunado ayer era amor.
No se olvida a una flor aunque cause  una herida
y sin un adiós en partida.
causa inmenso dolor, pero es daño peor,
si no se acepta la huída
y con el alma abatida se va el mudo en rencor
y no hay salvación ni esperanza florida
y una idea indebida ve una puerta y salida
y yo con grito y clamores te pido que,
no me olvides jamás.
¡ah! Si fuera la rosa que te di,
la que estuvo en riesgo de ser otra y no para tus manos,
mientras no llegue yo, tú la ascenderás al irte,
deshojándola para que no recuerdes,
ya todo a salvo de otro amor u otra vida
que viviste conmigo.

Daño irreversible,
Y ahora te espero a ti, lo soñado,
flotantes marchando sobre el mudo, tratando de encontrarme
y darme todo su amor, sus caricias, sus tibios abrazos,
Sus besos sin fin
¡al fin desapareció el daño irreversible!
ahora puedo ser feliz, colmada de dicha,
enlazada en segundos en un cuerpo viril y fuerte,
que me estrechara con pasión. 

domingo, 26 de marzo de 2017

Despertar y renacer


Nuestra historia


Nuestra historia,
sólo nuestra,
la vivimos con total intensidad
por cielos abiertos,
verdes follaje,
flores de jacarandá
en campos de amor.

El cáliz de ambrosía
que alzamos juntos
nos condujo al umbral
total de la felicidad.

Nuestra historia,
con altibajos,
de lejanías y cercanías,
de discordias y armonías
nos conducen a esta nueva existencia.

Nuestra historia
que como un río
que corre rumoroso,
resbaladizo,
zigzagueante,
nos lleva uno junto al otro,
viviendo momentos
de intensas emociones.

Los dos,
unidos como alondras,
nos arrullamos en las noches
de estío bajo cielo estrellado.

Nuestra historia
en la que somos protagonistas
de amor de amores
entre velos espumosos
de azahares blancos
y cerezos en flor.

Cuando estamos juntos
siento alas en mis ojos
y nubes de música en mis manos.
Siento en mis pies enloquecidas olas
y jilgueros de viento en mi garganta.

Nuestra historia nos hace acercar
uno al otro y todo en nosotros quiere volar,
quiere ir a un arroyo rumoroso,
quiere enredarse
en un balcón de arroyos grises
y perfumes amarillos.

Nuestra historia nos hace vibrar
y acercarnos siempre aún desde lejos,
entre alondras y palomas,
nos atraemos desde la distancia
que es verde y planicie pura
y nos llevan a abrazarnos
entre hojas frescas
y aguas de espejos caminantes.

¡A fin estamos juntos!
Y me ahogan tus ramas de piel caliente.
Me sacude el elixir de tus caricias
cual sibilino pájaro de fuego.

Nuestra historia aturde
todo nuestros sentidos
y queremos sentir
ese cerco que nos rodea
y hace confundir nuestros cuerpos,
nuestro aliento,
nuestra piel,
nuestros ojos de humo
y de mundo sin final.

Apaguemos el viento que delira
y nuestros temores indefensos
y llegaremos juntos,
muy juntos a la perfección del amor.

Ésta es nuestra historia,
solos tú y yo,
nuestro cuerpo perfecto,
nuestra historia de dos,
nunca impredecible pero sí eterna.

Nuestro amor es historia compartida
como una huella que no se olvida,
una lágrima en la almohada,
un suspiro que no acaba.

Cuando nos abrazamos,
tu piel de nave humedecida,
me sacude,
me desdobla y me eleva.

Somos dos,
nacerán de ahí y de mí
nuestros abrazos como nacen en tu boca
las flores encarnadas
que dejas en la mía.

Volaremos juntos,
nos tragará el viento
y distancia luminosa
nos hará soñar en que hoy…
tal vez mañana…
quizás un día los dos
estaremos en nuestro nido de amor.

Imagen viva


Imagen viva,
gaviotas de luz
chisporrotean sobre tu cabeza erguida.

Mis manos te buscan
para acariciar la plata fina de tu pelo
en el que me cobijo y bruñe
como una luna de acero
cincelada en filigrana.

Imagen viva del amor
que refulge con luz propia
cuando estamos juntos
¿qué tejerá tu memoria madura
de andar los tiempos,
de dibujar los caminos
por donde viniste andando,
buscándome con prisa
para aprisionarme en tu pecho?

Imagen viva,
espejo atiborrado de recuerdos,
tu frente estirada en hilos y cenizas
que el amor colmó
cada segundo de nuestras vidas.

Imagen viva
de horas vividas
en las que nos buscamos,
uniendo nuestras manos
entre nuestros ojos confundidos
y caricias que juguetean
como viento escondido en el follaje.

Imagen viva,
estamos juntos
consumiendo nuestros temblores,
desde esta distancia tan presente.

Imagen viva,
entre besos de plata
y lágrimas encendidas de amor.
Enciende la leña de tus brazos
para recibirme entre tus manos.

Rezumas por mis tiempos vacíos
y mis sueños ocultos.

Imagen viva,
seduces mis formas de arco iris
iridiscentes al estar junto a ti
cuando me regalas el trébol
y el aroma de tus manos
y me sacudes con el aliento
de tu brisa azul y ágil.

Imagen viva,
la tarde de nosotros dos
se inunda en un fuego dilatado
donde se ahogan las ansias
sobre la nada y juntos,
muy juntos apagamos lejanías
entre suspiros y voces
de dulces y mieles floridas.

Imagen viva,
no es tu voz ni el espejo de mi voz,
es un canto de pájaros picoteando aleros,
jugueteando indiferencias.

¡Qué sensación tan profunda
de esta imagen viva
que nos trasporta a altas nubes
en vuelos de amor pleno!

Imagen viva,
entre los dos el silencio
en galopes de plata y música
nos inunda entre nuestros brazos
y manos.

Imagen viva,
donde amarramos nuestros ojos
a nuestras alas para volar,
volar lejos para ser llevados por el viento
a nuestro mundo de otoños
húmedos de amor.

Sin quejas ni llantos,
sí en dorados espejuelos de nácar,
nuestras imágenes vivas
elevarán nuestras almas a ámbitos puros,
sublimes,
luminosos donde las dudas
y temores de ser heridos
desaparecerán por siempre
y viviremos un presente
con pasados olvidados.

Causalidad extraña


Causalidad extraña,
te conocí
y en ese instante mi vida cambió,
te cruzaste en mi camino
y juntos vimos muchas lunas pasar.

Nuestras almas no se encontraron
y comenzaron a entonar cantos extraños
que anunciaban en la noche del alma
una aurora nueva
donde en las páginas en blanco
fueron apareciendo frases,
palabras,
versos de amor
plenos de frescura y júbilo.

Causalidad extraña,
todo tiene una razón,
un por qué,
que nos elevan en suspiros
por los aires de colores
y notas sincopadas.

Es que el amor,
extraño sentimiento,
nos une en un todo
y es en vano luchar.

¿Adónde iré sin ti?
no quiero el vil causal de dolor
y pena en mi alma,
te quiero a ti
para que juntos recorramos
nuestros caminos.

Causalidad extraña
que al encontrarte inspiraste
en mi alma sonora,
flotantes alas plenas de armonía,
silencio azul en las etéreas alas
con un ritmo sin fin,
que descienden por diáfanas escalas
el juego de palabras y de ideas.

Extraña sensación,
por ese algo que nos hizo encontrar,
sembrando en mi mundo interior
un amor puro y verdadero
que me hizo nacer versos de adentro,
de allí,
que son para ti,
si no los quieres,
separando la estrofa
te los puedes llevar.

Causalidad extraña y feliz,
tu aroma me envuelve,
tu silencio escucho y en mis versos
quedo inmóvil esperando
que te envuelvan.

Causalidad extraña,
te siento lejos y estás conmigo,
te siento a mi lado
y estás muy distante,
somos la luz de dos.

Mis versos giran en mi sueño alado
y se posan en tu frente
como un beso perfumado de alelíes.

Causalidad extraña
que deja en mi alma soñadora
lirismos cultivados en vergeles florecidos
donde el corazón en el ensueño
se inspira y vuela al espacio
con las alas de todas mis canciones
sobre nubes de ilusiones rosas.

Causalidad extraña,
como dos estrellas errantes
en el inmenso cielo,
profundo y luminoso
nos encontramos para amarnos
en pleno vuelo.