Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 18 de mayo de 2017

Cuántas veces...


Cuántas veces
el amor habrá golpeado
las puertas en mi vida.
Cuántas otras
las abrí de par en par,
lo invité a pasar
y ni siquiera volteó a ver
que yo estaba ahí
esperando su llegada.

Cuántas veces
entró sin previa invitación
y se marchó sin dar explicación.

¡Cuántas veces!
¡Cuántas!
¿Quién es el amor?
¿Acaso un forastero
que va de puerto en puerto?

No se presenta,
no da su nombre
llega y se va
sin que nadie lo detenga.

Cuántas veces e visto sus ojos
y me ha confesado que es el amor.
¡Cuántas veces!
No lo sé.

Cuántas veces
ha escrito en las páginas
en blanco de mi alma
y cuantas más páginas
se han borrado
y el corazón ha llorado
y derramado lágrimas
que se han volcado
inundándolo de dolor.

Cuántas veces
ráfagas transparentes
paralizaron mis sentidos
y atrapada en sus latidos
muero poco a poco,
queriendo vivir.

Cuántas veces
sus rayos de amor de doble filo
atravesaron la brisa nocturna
hundiendo su daga ardiente
sobre mi lánguido suspiro yacente.

¡Cuántas veces!
¡Cuántas!,
sus arrebatados vértigos
arrancaron hasta el cuajo
los nidos suaves de mi pecho
dejando inertes mis raíces
y vanas todas mis esperanzas.

Cuántas veces
soñé contigo amor desconocido,
te ame sin verte
y tal vez sin recuerdo,
sin reconocer tu mirada,
sin mirarte,
eras sólo el aroma
de todo lo que amo.

Cuántas veces he pensado,
he soñado,
he sentido estar junto
al amor por siempre
¡Cuántas veces!

Un rincón de mi vida


Un rincón de mi vida,
allí estarás tú,
en un escondite en mi alma,
sólo y reprimido.
No quiero que golpees
con desesperación
la puerta de mi fantasía,
sólo dame el silencio
que me conlleva a un ritmo carismático
de soledad que ansía algo más.

Un rincón de mi vida
lo ocupas tú,
el que fue,
el que era,
el que nunca será
mi amor verdadero.

Tenías para mí
gotas de agua amarga
escurriendo por la pendiente del crista,
buscando mi fragilidad de mujer.

Quédate allí,
en el rincón más oscuro de mi vida,
así no mojarás
mis sueños con cada mirar.

Deja que mis minutos
se vayan de tu vida,
que mis horas no te busquen más,
que hoy me pueda esconder
en la casa de los días y mañana
podré emprender una huída
al lugar de los años
y no te tendré
más en el rincón de mi vida.

Mi ahora pasa,
sin ti vivo el hoy,
instantes de una supuesta vida
que se irán a la esencia
de un deseo de amor.

Recorro el valle de los recuerdos,
de aquellos remansos de tus dulzuras,
el dulzor de tus palabras,
aquel acento de tu voz
y me doy cuenta de que te extraño
pero es mejor
que pase el tiempo eterno
en un mustio alejamiento
y no te encuentre más
en el rincón de mi vida.

Te quiero en el rincón de mi vida,
no como sombra pareja
que me sigue apenas raya el sol.

Quiero olvidarte
en un impecable adiós
a un desconocido
en una oscura lámina
de un rincón de mi vida.

Eres ahora
tan sólo un charco mudo a mis pies,
te dejé en una estacada negrura,
cruzando concéntricas tinieblas
¡libre al fin de ti!
¡tu rincón en mi vida ya no existe!,
entreluces doy por fin
con el sendero que hollaré con fuerza
para encontrar aquel ser
que me dará su luz
y su fe para no vivir
condenada sin remedio
a tus veloces fechorías,
pasiones aparentes,
falsos besos.

Vuelco a mi blanca soledad,
blanca, inmaculada,
ajena a las falsas maldades,
malévolas  traiciones
y como leve hilo de vida
que renace en la noche vuelvo a ser yo,
conmigo misma inocente y pura
¿hasta cuándo?
no lo sé todavía,
hacia un hoy corro,
hacia un mañana
con toda mi alma entera y casta,
sin ti en ningún rincón de mi vida.

Y de a poco surgirán otra vez los versos,
las sílabas mudas,
se oirán desde la lejanía
y los poemas llegarán tejiendo amores,
reflejando edenes,
esperas no estrenadas,
caminos buscados en una palabra
que en el papel amanece
como una virgen radiante.

Déjame a solas


Déjame a solas,
no quiero más
tu amor frío y silencioso,
es húmedo río subterráneo
en los tejidos de mi ser.

Déjame a solas,
que no paralices mis sentidos,
no deseo recordarte
ni un instante más.

Déjame a solas,
¡márchate ya!
bramando en torbellino ciego,
llévate tu tempestad,
volteando tu raudo mundo,
déjame curar éste dolor profundo
que inunda mi alma de lágrimas
como cataratas que la dejan vacía
y sin esperanzas.

Déjame a solas,
nunca más quiero sentir
que sabías a silencio y a sueños
y a tactos de deseos,
sabías a mi mundo,
a todo lo que anhelaba,
sabías a amor,
a mi amor.

Quiero reír sin tristezas,
llorar con sonrisas,
¡vete ya de mi vida!
¡déjame a solas
con mi nostalgia de tus besos
y poder escuchar tu melodía
aún cuando estés lejos,
aún cuando ya no estés!

No necesito tus ojos para ver
ni tus labios para sentir,
ni tu alma para vivir,
ni tu existencia en mi vida
para sonreír
ni te necesito
para saber amar.

Déjame a solas,
no quiero lágrimas
con emociones llenas de ti
y de mi llenando surcos de pasión,
aclarando tristezas,
llenando melancolías,
lágrimas que eran
tan sólo para quererte
y guardadas con sentimiento.

Déjame a solas,
soñándote en cada anochecer,
sin colores,
sin esperanzas,
sin anhelos,
sin nada que me recuerde a ti,
ni tus suaves palabras en mis sueños
que ilusionaron mares,
que significaron tu presencia,
secretos ya idos de amores a voces.

El tiempo de amarnos
entre tú y yo ya no existe,
déjame a solas soñar con el amor,
caricias y besos
verdaderos y plenos.

Alma sombría,
no llegues más a mí,
no mereces castigo ni reproches,
no te veré en el pliego
más negro de la noche,
ahora sin ti
brillarán más las lejanas estrellas.

Eres ya luz
entre sombras que no me alcanza,
eres flores entre ruinas sin color ni aroma,
eres falso clamor entre dulces caricias
nunca más encontradas.

Déjame a solas,
olvidarte casi en el borde del fracaso,
en el final que asombra.

Ahora,
sola al fin,
una luz que el sol
no sabe ilumina mi alma
con sus rayos de amor,
límpido y brillante.
Vivo en una claridad,
en una transparencia de paz
en el gran milagro de un cenital
esplendor por no estar más a tu lado.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Impulsos


Sufrimiento de amor


SUFRIMIENTO DE AMOR
Sufrimiento de amor,
por no tenerte entre mis brazos
ni recibiendo tus besos  mi dolor se extendió por todo mi cuerpo.
¿Quién crees que eres tú?
Ser despreciable que nunca supo amar.

SUFRIMIENTO DE AMOR
No quiero saber más de ti
basta me marcho de ti,
para que mi interior limpio de amor
encuentre el verdadero el único señor de mis deseos.
Ya me canse de ti, de vivirte en los espejos,
En las sombras, en los ojos, basta
quiero vivir un HOY, pleno de amor y algarabía.

SUFRIMIENTO DE AMOR
Se acabó todo, el colmo, la tención extrema.
Se me acabaron las reservas del pensar en nuestras vidas,
ya no más, todo se rompió al irte en escabullidas,
en secreto, ahora yo estoy buscando otros amores,
otros ojos en los que me mirare,
tú te creíste un REY
y te estoy gritando irremisiblemente
“Tú ya no más: yo más”

SUFRIMIENTO DE AMOR
Fui para ti una titiritera para subir y bajar del amor al desamor,
ya no más, se acabó,
deja de dar vueltas a mi  alrededor, te quiero lejos bien lejos
donde nunca podré encontrarte
no deseo ni vislumbrar tu sonrisa furtiva y rumorosa
que cruzaba como un galope antiguo
de caballos salvajes.

SUFRIMIENTO DE AMOR
En el aire te envió un grito felino
Relleno de furor y de combate,
no quiero sostener más tu mirada
ni sentir el olor de hombre maquiavélico
carta para ti es dura, el cruel, te la mereces,
Por tu ser ignoto y taimado.
Buscare otro en otros senderos el amor que me espera y que anhelo
El amor a la vida, el amor al ser entero y verdadero.

SUFRIMIENTO DE AMOR
Para mí se derrumbó   tu hombría
¿La suya? ¿la del otro?
Se fue achicando y desasiendo líquido rojizo, pegajoso.
Ya tú eres un fantasma negro en el infinito.
¡No quiero saber más de ti!
¡Vete ya de mi pensamiento y de mi corazón!

Distancia sin olvido


Distancia sin olvido,
cuando abrí la puerta
el perfume lejano de tu ausencia
me acaricio la piel
saturada de calle,
de tumultos, de sopor.

Distancia sin olvido,
sentí que me abrazaban,
“es su silencio”, me dije.
Era su silencio,
un silencio vivo,
bullicioso de recuerdos,
de manos de papel aterciopelado,
que acariciaban mi pelo desprolijo.

Distancia sin olvido,
un silencio de voces mentoladas
y ojos cenicientos de cristal.

Distancia sin olvido,
esta carta, la décima tercera
la escribo para ti
para que me recuerdes
sin olvido.
te extraño como nunca
y No te tengo como siempre
sólo la esperanza me anima a esperar.

Distancia del olvido
te llevo siempre con migo…
no muy cerca, pero sí muy dentro mío
No te veo,
no te hablo,
no te llamo,
sí, te escribo y te pienso

distancia sin olvido
te escribo con dolor
Y te pienso con mucha pena,
te tengo que decir que no
decirte que no vale la pena,
Pero la verdad es que necesito tus abrazos,
Tus caricias, el placer y el gozo que me brindabas.
Si pudiera volver a escuchar tu risa,
La guardaría para dejarla sonar
Cuando el silencio cruce mi soledad.

Distancia sin olvido,
te busco en mis fantasías,
pero no estas,
te llevaste todo con tu partida,
Incluyendo mi vida.
Me muerdo los labios para no llamarte,
me queman tus besos,
Me sigue tu voz.
Llevo muy dentro de mí
encendida la fiebre de tu amor.

Deseo olvido en la distancia
y no hay olvido,
siento el amor en la soledad de mi sombra,
¡Vete ya al olvido eterno
a la distancia total!

Descanso total


Descanso total,
me voy por otros lares
a lugares recónditos,
escondidos,
entre tinieblas suaves
para desaparecer
y no ser encontrada.

¡Déjenme ir!
Quiero estar sola,
en la inmovilidad absoluta,
flotar en un mar de la nada,
en silencio total.

Descanso total,
con mi ternura íntima,
hacia la paz
que en mi inocente alma
está escondida en el cansancio
con una blanda tristeza.

Y me voy sintiendo feliz,
de a poco,
de a ratitos,
con una fatiga
que no es un desengaño,
con un gozo
que no alienta esperanzas,
estoy en algo que quizás
sólo es amor.

Descanso total,
sé que floto y nada me parece,
sin embargo,
indiferente,
sé que nada me alegra
ni me duele
y que sin embargo
todo me enternece,
sé que eso es el amor
o que quizás es un dulce cansancio,
sé que soy feliz,
sin trabas,
sin ataduras,
sin lazos envolventes,
sin murallas en resplandores estáticos,
sin fronteras de dolores

¡Soy libre!,
en un clima de gozo.

Descanso total,
sin quehacer,
sin gestos en gestos,
sobre el espacio blanco de los días
y como peregrina a fuerza
de estar quieta,
soy fiel a mi inmovilidad.

Sobre el cielo empiezan a surgir,
del fondo de mi alma,
ideas, frases,
palabras en un silencioso inicio
de poemas de amor,
prosas poéticas que buscan la luz.

Descanso bajo la lluvia
que necesitaba mi alma herida,
entre poemas de amor
voy rimando mi llanto
para calmar mi dolor.

Me encuentro
en medio del dolor y del amor,
me encuentro en medio del camino,
mirando el horizonte,
mirando el pasado.

Descanso total,
en la cima de la montaña,
tan lejos del cielo
en donde las palabras no tienen sonido,
en donde nadie escucha mi lamento
éste se va solo
entre encrucijadas de laberintos.

Descanso total,
me encuentro sumergida en la nostalgia
en donde el dolor no tiene consuelo
aún a través de lluvia,
de viento,
a través de la nieve,
busco mi tierna soledad,
descendiendo,
bajando voy,
cayendo y salgo al mundo
pura y límpida
entre nubes doradas
de la celeste tarde.

Descanso total,
necesario,
imprescindible,
que ayuda al alma
a guarecerse de las dudas,
los entredichos,
los cotilleos.

Historia interminable,
tiempo y tiempo,
descanso total que embelesa el alma
y clama por cánticos de amor.