Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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domingo, 24 de septiembre de 2017

Tu amor esquivo


Tu amor esquivo,
Te estoy buscando,
No te he de hallar.
inútilmente pido noticias de ti,
al viento, al ave, a la flor, a la fuente.
y a los astros del firmamento.
Pero a mi voz no respondes ni en ninguna parte apareces.
Eludes mis miradas,
rehúyes mis palabras con gestos vagos para eludirlas.

Tu amor esquivo,
tú te quedas atrás
y aún puede acontecer que cuando quiera proseguir buscándote,
perdido estarás en la sombras de un remoto ayer.
Mi felicidad se ha enmudecido
y el silencio se puebla de dolores
y hay un crespón que entenebrece nuestro nido…

Tu amor esquivo,
en tanto doblan lentas las campanas,
para decirnos que así pasa todas las venturas humanas.
¡cómo pensar que lo que muere
encierra la flor de luz que el corazón presiente!

Tu amor esquivo,
evitaste una despedida,
mi tristeza se inundó de llanto.
La alegría es un faro de luz de desigual intermitencia,
que nos señala por un enigma raro,
el puerto del hastió con frecuencia
la esperanza
la ilusión
todo cansa
corazón
mi nidal
¿qué amas?

Tu amor esquivo,
tu amor esquivo se esconde en la oscuridad,
en horizontes lejanos,
hace zigzag entre tú y  yo.
Amor tan frio y seco como el hielo,
a tanta distancia como un esquivo cometa,
con besos ligeros como el viento
Y caricias pasajeras como el tiempo.

Tu amor esquivo,
me rechazas, me rehúyes, en forma arisca,
en silencio sin palabras, sin una letra tan solo.
¿Por qué sucede esta separación?
 ¿No te demostré el amor profundo que inspiraste en mí?
Pero tú no respondes ni en ninguna parte apareces,
¿En qué lejanía te escondes?
¿Bajo qué frondas te guareces?

Tu amor esquivo,
pero yo te sigo esperando
y surgen de mi alma versos que no sé de dónde vienen,
surgen por pensar en ti ,siento los pasos de las visiones
Yydime la verdad y pronto. 

Quebranto de lágrimas


Quebranto de lágrimas,
que inundan mi mundo en gotas saladas,
que sacuden mi interior con sollozos agonizantes.
Al poema confié la pena de perderte.
He de lavar mis ojos de los azules tuyos,
faros que prolongaron mi naufragio.
He de coger mi vida deshecha entre tus manos,
leve girón de niebla que el viento,
entre sus alas efímeras dispersa.
Vuelvo la noche a mí,
muda y eterna del diálogo privado de soñarte,
indiferente a un día que ha de hallarnos ajenos y distantes.

Quebranto de lágrimas,
vieja alameda triste en el que el árbol medita,
en que la nube azul contagia mi quebranto
y en que el rosal se inclina al viento que dormita,
te traigo mi dolor
y te ofrezco mi llanto.

Quebranto de lágrimas,
no has regresado,
no eres más el mismo al que amé
y en un minuto dejo un poco más de llanto dentro del corazón.
no has vuelto y en mi silencio otoñal he buscado vanamente tus huellas,
todas las huellas y mi ilusión es un manto del cual se estremecía el viento,
Y que el sol ha dorado por siempre.

Quebranto de lágrimas,
mis manos te han olvidado,
pero mis ojos te vieron
y cuando la amargura del desencuentro surge por mirarte los cierro.
no quiero encontrarte nunca,
no quiero que desperdicies mi vida,
lo que fabrica mi suelo.
Como un día me la diste viva,  tu imagen poseo,
que a diario lava mis ojos con lágrimas tu recuerdo.

Quebranto de lágrimas,
amor que clama el silencio,
si mis brazos y tu boca se ya no se encuentran porque las palabras partieron.
Otra es ésta, que no yo , muda
conforme y eterna con este amor
ya tan mío que irá conmigo muriendo.
Como haré en el nuevo día ,
vivir si tu aliento sin tus brazos impalpables entre los míos?
lloro como la tierra que ha sentido dos veces germinar, el
 fruto perfecto y perderlo.

Quebranto de lágrimas,
lloro por ti,
me duele porque ya perteneces al pasado
y al no tenerte mi vida se suspendió,
por todos los minutos, horas, día, años.
sentí de pronto el infinito vacío de tu ausencia,
pero te seguiré amando en esté tímido silencio que te perseguirá siempre. 

Miedo a perderte


Miedo a perderte
Ahora que te nombro y te reclamo,
Se aleja un rudo embarazo de silencios
Entre tu cuerpo y mi presencia.
No te vayas, tú eres para mí la vida entera
Recorres mis sentidos sin orillas.

Miedo a perderte
Eres en mi otoño un viento adolescente en primavera
En la estupre de mis cantos se levanta
Y la sangre convoca en apetencia.
Te nombro a cada instante
Y te invoco con pasión y deseo, no me dejes.

Miedo a perderte
En las duros biseles del silencio
El calor de tus hombros enlazaba
La cima de los cielos con la tierra.
Crecías hacia adentro, mi piel con tu belleza
Y al roce, y al llamado de tus ojos…
Se alzaba de mí siempre este poema.

Miedo a perderte
No me abandones, no te alejes, no te pierdas,
Te buscaré entre el follaje de tu pecado
Y en fresco temblor de tu rocío,
Reposaré la cuidad, cada recóndito lugar secreto,
Explorare el río e indagaré por el mar, por mi cantado.

Miedo a perderte
No te encuentro si me dejas sin el verde levantado
Del árbol donde pierdo mi albedrío
Ni en el viento caliente del estío
Ni en la orilla del mar enamorado.

Miedo a perderte
Y así voy por verdes de la tarde perdida
Por siempre en tu embeleso sin sentir el cercado
De tus brazos, ni ver tu fuego que en los pueblos arde,
Te llamo hasta quebrar mi voz, por eso,
Sangra mi corazón y te derramas alejándote
Sin sequia con una palabra de amor.

Miedo a perderte
Si regresas a mí, amado ausente,
El sol iluminara nuestro amor,
Y nuestra sangre con bilirrubina
Combinándose en el fuego.
Están fuertes mis manos y pasa un viento dormido
Ramos verdes que cierran mi sueño
Y torpe seré por siempre.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Soledad compartida


Templo del Amor


Templo del Amor,
lugar mágico y real,
antiguo e invencible,
monumento del ayer de los ayeres
en homenaje al Amor eterno.

Tus encantados crepúsculos
de amaneceres luminosos,
de infinitos colores,
nos llevan a historias del pasado,
a admirar el horizonte lejano.

Tú, castillo encantado,
áureo, inmaculado,
pareces con alas y vuelas lejos
trayendo la sabiduría
del tiempo a tus pies.

Como anfitrión del Amor
tiendes tus brazos al mundo
donde la luz se hace despacio
y adormece el alma.

Templo del Amor,
encendido en los espejos rotos,
la luna como una espada
en cuyo filo dormirá
siempre el Amor.

Templo del Amor,
imagen más de las que tienes
para que viva en mi rincón de este presente
del Hoy y de siempre.

Templo del Amor,
leyenda perdurable por siempre
de mi Amor eterno e íntimo,
de dos seres que se amaron
con total intensidad
a través del tiempo.

Templo del Amor,
tumba de esplendor clemente,
símbolo de luz áurea y calma total
en un edén de logros del corazón.

Armonía como guardián celeste de amor eterno
y como un poema rumbo al porvenir soñado
y el perfume en ondas se levanta,
meciendo el entorno en trebolar florido.

Templo del Amor,
eterno por siempre,
digno de admiración y respeto,
mi gran amor sólido y único,
como símbolo de un idioma
hundido en lo profundo del cielo y de la Tierra.

¡Loor al Amor eterno! 

En busca de…


En busca de…
en mi alma,
la idea de una noche
completa en tus brazos,
diluyéndome toda en caricias,
mientras tú me las das extasiado.

¡Qué infinito temblor de miradas,
requiebros y trémulos besos!
Nuestra piel tiembla
y la tormenta se vuelca
en nuestros cuerpos.

En busca de…
esos minutos en que parece
que el firmamento cruje,
se desquicia
y tú y yo somos uno,
unidos por un febril abrazo
que une tu vida con la mía.

En busca de…
encontrar ese camino
pleno de esperanzas,
en el que tú y yo
estamos juntos
logrando la felicidad máxima
de creer haber logrado
la meta que tú hiciste crecer
como hiedra de amor,
enroscándose en toda mi vida.

En busca de…
el amor que siempre he querido
y nunca he vivido,
que sea pasión y ternura,
que sea parte de mi vida.

En busca de…
tus manos para levantar vuelo
a horizontes infinitos
ajustando nuestro ritmo
en un latir acompasado
de nuestros corazones.

Al sentirte
se llena de ternura mi corazón vacío
y se abren mis alas
para abrigar tu frío,
se centra en mis pensamientos
la sola idea de hacerte libre.

En busca de…
el día de verte volar
con tus propias alas,
viniendo hacia mí, en mi búsqueda,
para estar muy juntos,
amándonos.

En busca de…
nuestro amor,
que como gota de agua
cae desde lo alto del cielo
y lentamente
se desliza sobre el cristal,
dibujando nuestros nombres entrelazados.

Nuestro amor
es como una larga mirada
 sin palabras.

Como una rosa sin espinas
impregnada de la suave
y cálida brisa del amanecer

En busca de…
de esta ilusión plena
de encontrarte Hoy
y dejarme estar
escondida entre tus brazos,
en un nido mágico
y secreto de amor.

Crónica de un sueño


Crónica de un sueño,
mientras te duermes
bajo el trópico de tus párpados,
decrece una selva alba.

Juguetones ríos calmos
se despliegan y se unen
para inundar tu dulce mirada dormida.
Más allá de tus pestañas
van recostándose amplios montes,
pinares de bosques primigenios
de luz que besan su reflejo,
sosegado en el ardid de las riberas.

Crónica de un sueño
que describe tu descanso,
tu iris es el cobre que se oculta,
el calor que sostiene a la sombra
como una gota última de frescura,
el lento fulgor que llena la tierra
 y hace descansar, maduro, al fruto.

Crónica de un sueño,
cuando ya duermes
 tus ojos son el pesado manto de la noche,
 circulares cuevas para la nube,
palmas de madre celeste,
arrullando el pálpito, aún agitado,
en el relámpago de la vida.

Tus pupilas
son un acuario de estrellas,
lámparas floridas de profunda raíz,
cigarras de estío
que alumbran con el canto de sus alas
la paz a tu sueño de tu cuerpo dormido.

Crónica de un sueño,
del que no es sencillo despertar
y la estrella de mi númen,
brilla en mi cielo de fantasía,
haciendo real mi sueño
ejercitando una precisa melodía.

En mi duermevela
 la inspiración se torna esquiva
y los poemas, versos, frases,
giran y revolotean sin cesar,
cayendo, letra por letra
en una danza circular.

Cada suspiro
aporta el amor al árbol del recuerdo
que derriba el placer de la dulzura
 que me reconforta.
Crónica de un sueño
de un poeta que plasma
el sentido de una realidad
para percibir la tan ansiada meta
de encontrar el amor verdadero.

La meta de pintar un mundo despierto
 con un corazón fresco y abierto,
 el límite entre lo cierto y lo incierto,
utilizando las soñadas palabras
para volcarlas puras y vírgenes
al papel en blanco
que en el sueño aparece.

En mi pluma llevo el acero
de la viva nostalgia,
en mi corazón laten los poemas vividos,
en mi sangre corre un río de sueños compartido,
mis labios pintan versos y gritos reprimidos.

Crónica de un sueño,
donde se plasma el sentido
de una realidad
para percibir las tan ansiadas metas.

Y la palabra tejida con amor
en el sueño aparece
y el verso diáfano y triste vuela alto
 hacia horizontes lejanos
para que lleguen a tus manos
 en tu somnolencia despierta
en un río de sueños
donde prevalece el verdadero amor.