Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 31 de octubre de 2017

Atracción musical


Atracción musical
es la que por mis venas corre
como caudal armonioso
de río sonoro y sereno.

Te siento dentro,
muy dentro de mí,
haciéndome sonreír el alma
con voz dulce y amorosa.

Es el amor que,
paciente,
tranquilo
pero con fuerza,
crece y crece
entre tú y yo
porque somos dos seres en uno
que caminamos por la vida enamorados,
 sin edad ni años.

Atracción musical,
de amor ideal
que fluye,
corre,
late,
uniéndonos en un sin fin
de emociones
que al horizonte y al mar
nos conduce
a nuestro lecho de amor
en aquella playa distante
y lejana
donde nuestras huellas
se desdibujan
al paso de nuestros pies
en la arena blanca y espumosa.

Atracción musical,
 escenario de seducción,
atracción musical de pasión y deseo,
 el clamor del agua nos une
como lazos invisibles
en una trama de hilos plateados
que saltan,
 trepan,
en nuestro amoroso encuentro
entre sueños y desvelos.

Atracción musical,
cadenciosa,
continua
y sin tiempos para contar,
en un vivir,
en un tiempo de rosas
como nido que moja
y nos une
entre lágrimas alegres de amor.

Estamos juntos
y el viento con luces brillantes
nos cobija
mientras nos besamos
y sin besarnos,
nos acariciamos sin tocarnos,
nuestros cuerpos son uno sólo
en este tiempo
colmándonos
y dándonos paz y sosiego.

Sin dolores ni sufrimientos
porque juntos
enfrentamos a este mundo
con pasión,
queriendo las adversidades
que se presentan,
casi,
sin saberlo.
Atracción musical,
caudal de vida y esperanza
goce perpetúo y plácido.

Bajo la luz de la luna,
nuestro amor
en su plenitud,
se llena de encanto y ventura
y en su alada claridad
el agua en su cauce musical
nos conduce
a nuestro espacio de amor.

Atracción musical,
cantos en la lira
y en el alma,
vuelos en nuestro fragante edén
donde nada se puede igualar.

En la amable brisa
que besa mi frente
 oigo tu sonrisa fugaz
y clemente
como el reír del río
y el azul del cielo.

Atracción musical,
en un concierto
de notas aterciopeladas
donde se esconden
las palabras de amor,
de ti,
mi amado
en su remanso
 de agua suave y dulce
y en su centro
fulguraciones de fragua.

Atracción musical,
con olor a rosas
porque en ellas me miro,
 en sus espejos de agua
y veo mi sombra ilusionada
de que te encontraré muy pronto
en mi afán de estar a tu lado.

Siento agua fría en mi piel,
 zumo de mundo inédito
 en mi cuerpo
pero un cansancio feliz
por tibios presagios
que tú encontrarás el rumbo
 hacia mi soledad
que te siente ya en ella.

Atracción musical,
vivir entre peregrinaciones
de surtidores de agua,
 esperándote,
esperándonos,
ya que tú eres mi destino,
lo sé por  temblores,
 por nubes,
por soplos de agua
cerrando trabas
y  abriendo jubilosa
otras para estar siempre
 en unidad contigo,
radiantes de vida los dos
en un milagroso final
de besos lentos.

lunes, 30 de octubre de 2017

Nostalgia


Tormenta de Amor


Tormenta de amor,
llega una noche sin astros
 y entre las sombras la lluvia avanza,
rodeada de misteriosos nubarrones.
De pronto,
 el viento silba más agudo
y todo se llena de visiones misteriosas.

Tú y yo,
 estamos viviendo una tormenta de amor
y yo busco un salvador escudo
que me permita acurrucarme en tus brazos.

Ya los truenos errantes
retumban con salvajes estampidos,
en tropel se suceden los relámpagos
a cuyo parpadeo te busco y te abrazo
y así me siento protegida, amparada,
contemplando a hurtadillas
el elástico jadeo de fiera de las nubes
que nos rondan como buscándonos.

Tormenta de amor,
nos protegemos en nuestro nido cálido,
la tormenta arrecia,
chocan los truenos entre sí
y estallan y nos amamos con gozo
y placer unido por besos húmedos,
profundos y apasionados.

Hay minutos de horror en que parece
 que el firmamento cruje,
se desquicia
y en bloques gigantescos se desploma
pero nosotros en nuestra barrera de amor
nos protegemos amándonos intensamente.

Tormenta de amor,
la tempestad en sus furores crece,
es más viva la lumbre del relámpago
y es el tronar más bronco
y más nutrido
pero no sentimos temores ni dudas,
nuestro amor es más fuerte que la tormenta.
Tormenta de amor
que con su rugir hace que las campanas
repiquen por todo el horizonte conmovidas
y en sus voces publican la dicha,
el placer, el gozo que inundan nuestros cuerpos y almas.

Cuando se apaga la lumbre de un relámpago,
se puebla la noche de una sombra tan oscura
que se pega a nuestros ojos la tiniebla
y nuestras manos, nuestros brazos,
se buscan y se acarician.
Una onda de fuego arde en mi espíritu,
 es el amor que por ti siento.

Mi corazón se agita,
 siente la tormenta de amor
en sus espacios ocultos
 llenando los espacios infinitos de mi alma sedienta de ti.
Tormenta de amor,
se desata la lluvia,
bajo el soplo de un viento huracanado
que sacude los árboles,
 diluvia y sordamente crujen bajo el agua
los truenos y los vientos,
nos cobijamos bajo nuestro manto,
 cálido de amor,
temblorosos y apasionados.

De nuevo el rayo
 entre las nubes vibra,
su fiera luz,
los truenos corren de nuevo
y en tumulto braman y tú y yo ocultos
en nuestro nido celebramos el amor
que reina en nuestros corazones.
¡Por fin, desde la altura,
 de un cielo profundo,
 las estrellas con compasión y ternura,
dejan caer sus luces sobre el mundo!
Tormenta de amor,
 ¡qué felicidad inolvidable
vivimos tú y yo, juntos, muy juntos!

Amor perdido


Amor perdido,
¡qué dolor!,
¿sabes?
¡Perder al amor!
Es como arrancarte el corazón
en mil pedazos y toda la luz del alma.

El amor se lleva en lo hondo de la sangre,
el sol que te compaña y te reviste,
brazo en que te apoyas por el camino incierto del vivir,
escudo que te resguarda el pecho de muertes o borrascas.

Amor perdido,
¡quiero llorar entre escombros!,
nos separamos tú y yo en la cuesta para siempre.

¡Algo de mi luz en el polvo se ha perdido!
El miedo a no poder encontrarlo
ahuyenta de los ojos las palomas del sueño
entre clamores de lloros y penas,
apurando en la breve llama la inmensidad del tiempo.

Amor perdido,
ha de haber un portal sin cerrojos
por donde podré entrar
y como atisbando de a poco
te buscaré entre la raíz de los quebrantos.

Otearé para estar otra vez contigo
desde las colinas cercanas y veré
el fulgor que tú irradias desde la lejanía
y así secarás las fuentes de mi llanto.

Amor perdido,
en la flor te recuerdo y amorosa te exalto,
guardando en mis entrañas
los bálsamos de tu amor
y mi secreta lumbre que ilumina
de a poco mi pecho cansado
se refugia en el orillar del mar
bajo las blancuras del astro.

Amor perdido,
¡que hundimiento del mundo!
Un gran horror a columnas quebradas,
tiempos sin imágenes,
cielos intemporales,
entre estíos e inviernos.

Amor perdido se extinguieron las alegrías,
las risas, las danzas,
pero perduran las frases de amor,
aquellas que te escribí con todo mi corazón.

Ahora,
sin tenerte, todo va hacia atrás,
la vida se va quitando frenéticamente horas,
minutos, segundos de encima,
destejiendo,
galopando su curso del lento existir,
queriendo borrar recuerdos,
historias para hacer otra vez
el anhelo de volver a empezar otra vez.
El futuro se llama ayer.

Ayer oculto,
secreto,
escondido entre verdes follajes,
de esperanzas,
hay que empezar otra vez,
reconquistar la vida con toda el alma
y todo el corazón detrás de aquellos otros ayeres conocidos.

¡Vamos hacia el mañana entre estrépitos besos,
inventando las ruinas del mundo,
de la mano tú y yo
por entre campos florecidos
de amapolas ondulantes!
Y ya no más amor perdido,
amor encontrado entre tactos,
abrazos,
piel,
entregándonos al palpitar de sentirnos juntos,
sin caos ni penas,
sólo luz y belleza del vivir.

Amor perdido,
encontrado entre la luz del alba y las estrellas escondido,
tendiéndonos las manos para coger las nubes,
las flores,
las alas,
los mil sonidos del aire
para existir flotantes en el puro vivir,
salvados por milagro de no estar más juntos
y así estrenar el beso,
el amor,
sin sufrimientos ni quebrantos.

El ruido del silencio


El ruido del silencio embarga mi alma,
ruido sordo,
amortiguado,
ambiguo, lejano.

El silencio es el ruido más fuerte,
quizás el más fuerte de todos
pero en él sólo se escucha lo esencial.

Allá muy dentro de nuestro propio silencio
y con valor avanzaremos
en la soledad de nuestro corazón,
llegaremos hasta la luz,
más allá de las palabras y explicaciones
y encontraremos en un pequeño recoveco
todo el gran amor
que fortalece nuestras almas.

No puedo oír el ruido del silencio
sino encerrarme en mi interior
y sentir llegar tu arrullo,
de a poco, despacio,
como poemas escritos
en noches enteras.

El ruido del silencio,
no quiero oírlo,
ni siquiera la voz que me sale de adentro,
sólo sentir que desde lejanos lugares
tú me estás queriendo
y saber que estoy soñando despierta.

Quiero un amor callado,
sin ruidos del silencio,
que en la discreta madrugada
pone junto a mi reja la ilusión
de una estrofa perfumada
como música olvidada de esperanzas
que esperan sin ruidos,
pero en silencio.

El silencio que crece con el amor,
deja escondido los ruidos,
los pesares y es en el lenguaje mudo,
sin voz ni palabras,
el que nos lleva a la dicha suprema
con sones de arpas
y calor de besos.

Los ruidos del silencio
se los lleva el viento
y al atravesar los rayos del sol
una luz los traspone hasta el firmamento,
en un viaje hacia orillas del fin del mundo
dejando que en  nuestro interior
sólo se oigan como bañadas
con aguas de lluvias cristalinas
las  palabras que nos vibran
con el cálido amor más allá de todo.

domingo, 29 de octubre de 2017

El ciprés solitario


Crónica de un sueño


Crónica de un sueño,
mientras te duermes
bajo el trópico de tus párpados,
decrece una selva alba.

Juguetones ríos calmos
se despliegan y se unen
para inundar tu dulce mirada dormida.
Más allá de tus pestañas
van recostándose amplios montes,
pinares de bosques primigenios
de luz que besan su reflejo,
sosegado en el ardid de las riberas.

Crónica de un sueño
que describe tu descanso,
tu iris es el cobre que se oculta,
el calor que sostiene a la sombra
como una gota última de frescura,
el lento fulgor que llena la tierra
 y hace descansar, maduro, al fruto.

Crónica de un sueño,
cuando ya duermes
 tus ojos son el pesado manto de la noche,
 circulares cuevas para la nube,
palmas de madre celeste,
arrullando el pálpito, aún agitado,
en el relámpago de la vida.

Tus pupilas
son un acuario de estrellas,
lámparas floridas de profunda raíz,
cigarras de estío
que alumbran con el canto de sus alas
la paz a tu sueño de tu cuerpo dormido.

Crónica de un sueño,
del que no es sencillo despertar
y la estrella de mi númen,
brilla en mi cielo de fantasía,
haciendo real mi sueño
ejercitando una precisa melodía.

En mi duermevela
 la inspiración se torna esquiva
y los poemas, versos, frases,
giran y revolotean sin cesar,
cayendo, letra por letra
en una danza circular.

Cada suspiro
aporta el amor al árbol del recuerdo
que derriba el placer de la dulzura
 que me reconforta.
Crónica de un sueño
de un poeta que plasma
el sentido de una realidad
para percibir la tan ansiada meta
de encontrar el amor verdadero.

La meta de pintar un mundo despierto
 con un corazón fresco y abierto,
 el límite entre lo cierto y lo incierto,
utilizando las soñadas palabras
para volcarlas puras y vírgenes
al papel en blanco
que en el sueño aparece.

En mi pluma llevo el acero
de la viva nostalgia,
en mi corazón laten los poemas vividos,
en mi sangre corre un río de sueños compartido,
mis labios pintan versos y gritos reprimidos.

Crónica de un sueño,
donde se plasma el sentido
de una realidad
para percibir las tan ansiadas metas.

Y la palabra tejida con amor
en el sueño aparece
y el verso diáfano y triste vuela alto
 hacia horizontes lejanos
para que lleguen a tus manos
 en tu somnolencia despierta
en un río de sueños
donde prevalece el verdadero amor.