Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 12 de abril de 2018

Perdida en el tiempo


PERDIDA EN EL TIEMPO
en esta segunda carta de amor para ti,
no sé  ni cómo, ni adonde,
me fui haciendo invisible en el tiempo de HOY
¿Será por no estar en tus brazos?
me voy meciendo, bosquejando en el aire
como versos clásicos, tendidos,
desprendiéndose yendo y viniendo
en un tiempo eterno y absoluto.

PERDIDA EN EL TIEMPO
no estoy contigo, estoy en un lugar secreto y único,
perdida desnudándome en la nada
entre afanes indecisos me vuelvo en giros
como afanes de afanes volátiles
que trazo en el aire.

PERDIDA EN EL TIEMPO
mi tiempo puro donde el sumo mediodía
latiendo de las dos espirales
donde el principio y el fin se olvida
redondel de las doce
que hacía recuerda que empezó en aurora
y me siento en un véspero término.

PERDIDA EN EL TIEMPO
tiempo q se ha ido huyendo al infinito
buscándote a ti mi amado amante
tiempo redondo, centro de concéntricos gozos
y entre saltos bosqueja lo que alguien si supiese escribiría.

PERDIDA EN EL TIEMPO
mis pasos de alondra perdida y solitaria
pisaron un húmedo otoño
y me sentí volar entre la fronda
radiante de viejos pergaminos
quise encontrarme en mi tiempo en un vuelo solitario
pero perdida, volaba…volaba
como un autómata juguete de papel y cielo
y me llevaba el viento todo mi tiempo
y me mordía la distancia luminosa.

PERDIDA EN EL TIEMPO
y yo soñaba que encontraba mi tiempo nuevo
que hoy tal vez  mañana quizás un día
seria real y no perdida
y podría posarme en el aliento puro de tú amor.

PERDIDA EN EL TIEMPO
Pero todo fue un sueño
seguía perdida en el tiempo
y tú fuiste mi cuento de amor apasionado
mi leyenda de amor en serenata.

Me dijiste adiós


Me dijiste adiós,
Sin una lagrima en tus ojos, Ni tristeza en tu corazón,
Me sentí acongojada, lastimada,
Herida en lo más profundo de mi alma,
No pretendí nunca que me amaras por siempre,
Pero si cuando ya no te animara el sentimieto hacia mi,
Me lo dijeras sin causarme este profundo dolor.

Me dijiste adiós
Al cabo de un segundo después que me dijiste adiós,
Me estaba muriendo,
Seres inanimados robaron mi vida,
La incertidumbre golpeaba en mi pecho,
Al cabo de un segundo, la fuerza de mi amor hacia ti,
Me sacudió profundamente y logre el espacio del silencio.

Me dijiste adiós
¿Cómo podré iniciar el principio de mi vida sin ti a mi lado?
Entre las leyes de lo negro y blanco,
Entre el conocimiento que me abarca el próximo instante de la luz,
Del sí o no, en la circunstancia,
Si tu adiós escurre mi espíritu en un gélido invierno.

Me dijiste adiós
Si al paso encuentro las cadenas,
Desde mi cierta inocencia envuelta en sangre
Y telas de arena bajo la gris sabana
De mi lecho sin ti.

Me dijiste adiós
¿Cómo podré andar?
En esta noche de lastima,
Sacúdete bajo las sombras de mis manos,
Que me esculpen entre la humedad y el polvo.

Me dijiste adiós
Miro pasar la sombra,
Un reverso de luz donde nunca he sido nada,
Noches ¡Oh prodigio!
Tus manos dejan las mías sin prisa pensativas,
Aplacando alabanzas,
Sin arpa ni música,
Bajo esta ceremonia de dolor.

Me dijiste adiós
Miro mi vida,
Y me dejas escribiendo estos versos,
Donde no vuelvo a reír,
Donde la roca profundiza en mis raíces,
Silencio, culpa,
Mis ojos tristes y este amor que llora a tus pies.

Miedo a perderte


Miedo a perderte
Ahora que te nombro y te reclamo,
Se aleja un rudo embarazo de silencios
Entre tu cuerpo y mi presencia.
No te vayas, tú eres para mí la vida entera
Recorres mis sentidos sin orillas.

Miedo a perderte
Eres en mi otoño un viento adolescente en primavera
En la estupre de mis cantos se levanta
Y la sangre convoca en apetencia.
Te nombro a cada instante
Y te invoco con pasión y deseo, no me dejes.

Miedo a perderte
En las duros biseles del silencio
El calor de tus hombros enlazaba
La cima de los cielos con la tierra.
Crecías hacia adentro, mi piel con tu belleza
Y al roce, y al llamado de tus ojos…
Se alzaba de mí siempre este poema.

Miedo a perderte
No me abandones, no te alejes, no te pierdas,
Te buscaré entre el follaje de tu pecado
Y en fresco temblor de tu rocío,
Reposaré la cuidad, cada recóndito lugar secreto,
Explorare el río e indagaré por el mar, por mi cantado.

Miedo a perderte
No te encuentro si me dejas sin el verde levantado
Del árbol donde pierdo mi albedrío
Ni en el viento caliente del estío
Ni en la orilla del mar enamorado.

Miedo a perderte
Y así voy por verdes de la tarde perdida
Por siempre en tu embeleso sin sentir el cercado
De tus brazos, ni ver tu fuego que en los pueblos arde,
Te llamo hasta quebrar mi voz, por eso,
Sangra mi corazón y te derramas alejándote
Sin sequia con una palabra de amor.

Miedo a perderte
Si regresas a mí, amado ausente,
El sol iluminara nuestro amor,
Y nuestra sangre con bilirrubina
Combinándose en el fuego.
Están fuertes mis manos y pasa un viento dormido
Ramos verdes que cierran mi sueño
Y torpe seré por siempre.

miércoles, 11 de abril de 2018

Silencio


Estas en mí


Estas en mí

Estas en mí, la niebla torva en silencio
ahoga tu luz ausente de mi alma.
Estas en mí, como la sal dorada por el viento
que pega y se va.
Estas en mí, como una sombra inolvidable,
como una nube permanente, de la que me sumerjo,
con todo mi cuerpo y mi ser.
eres mi camino hacia una plenitud perpetua
de amor,
gozo,
pasión y locura.
Mi cuerpo clama por ti
y mi deseó se despierta inexorablemente
con tan solo pensar en ti.
Estas en mí, ¿y qué harás ahora sin mi alma?
¿Y qué haré ahora sin tu piel?
Como explico a mis manos q ya te extrañan,
te necesito de la cabeza a mis pies,
una y otra vez, amor.
Y te siento,
te intuyo,
te percibo,
con todos mis sentidos.
Y caigo en tus brazos,
me acuno
y me mezo,
en mi ser con tus caricias.
Necesito que me quieras como llamas ardiendo,
despertando mis ansias de amar.
Estas en mí, eres mi amante, mi amado eterno,
y lo seremos siempre,
como una lluvia de suavidades indefensas,
que arden y queman con su ausencia.
¿Por qué para poder tenerte en mi
no debo tenerte para mí?
Prefiero vivir en el Hoy que perderte para siempre.

”Quiero morir en tu calor,
para nacer en tus atardeceres,
bajo el canto de tus besos,
en la danza de tus brazos”

Llueve


Llueve

Llueve, te extraño,
y busco refugio
para sentir que vuelves a ocupar
el lugar más sensible de mi cuerpo
con manos, ojos y labios.
y afuera, la llovizna
que antes erizó  mi piel
se desliza por dentro.
te siento, eres el amor furtivo
que trajo la lluvia
y te has anidado en mis huesos,
te instalaste más allá de tu cordura,
derrumbaste cimientos,
arrancaste raíces de mi cuerpo
como una tempestad violenta
y hasta más allá, allá de la derrota
nos dejó vacíos.
llueve y los recuerdos se agolpan presurosos en mi mente.
te extraño aún más con la lluvia golpeando en mi ventana.
¿Cuándo fue que comenzaron los declives,
las mentiras,
los secretos,
lo prohibido?
fue cuando por entregarme toda a ti desesperadamente, te perdí
¿me perdí y te perdí?
La vida es como la lluvia pasajera y presurosa,
a veces solo gotitas de felicidad,
a veces rayos tormentas y gemidos.

                                                                              “Te marchas cuando en el estruendo del presente
                                                                              no queda
                                                                              sino el silencio del pasado”

Contigo siempre


Contigo siempre

Contigo siempre, acurrucada, mecida en tus brazos
como una paloma herida y lastimada,
con lentos latires de su corazón
y tú protegiéndome con ternura.
Enciendo la palabra que te busca
en una lejanía,
allá de altas nubes en horizontes nuevos.
Cuando viene la noche
y con ella el diálogo de sombras,
estoy contigo siempre.
Aire, pájaro que no perece,
oscura luz que llamamos tacto cuando estamos juntos,
la noche es vuelo insomne.
No somos del aire que perdura
somos tiempo,
raíces ondulantes de la primera voz,
formas efímeras del espacio.
Contigo siempre, es día,
noche eterna que despierta en el aroma de los jazmines
que son luz y alma toda.
Sólo en el silencio se escuchan tus palabras,
el sol armonioso de tu eco,
es tu voz murmullo de ríos lentos
y de palomas levantando el vuelo,
en el alegre aletear de nuestros recuerdos.
Contigo siempre, siento el sayal de tus manos
y tus brazos que me acarician desde el silencio de tu ausencia.
Contigo siempre, tú cerca de mí
llegas a mi cuerpo nostalgioso
y cabalgas en vientos de perfume
consumiendo mis besos de mariposa y de miel.

                                   “Mis formas inanimadas
                                    viven, tiemblan,
                                    se hacen carne,
                                    bajo el cincel embebido
                                    de tu pasión noble y pura”

martes, 10 de abril de 2018

Alas de papel


Una noche más


Una noche más


Una noche más sin apenas darnos cuenta,
cada segundo,
cada minuto,
cada instante,
pasa como si no estuviéramos  en el existir del Hoy,
con sus instrumentos, con su orquesta de lluvias y súbitas claridades.
Y una noche más y apareces tú en mi  memoria,
tú, el escondido, el siempre esperado.
Venía, pues, la noche y con ella el diálogo de sombras.
Aire, pájaro que no perece,
oscura luz que llamamos tacto, cuando la noche es vuelo insomne.
No somos del aire que perdura,
somos tiempo, raíces ondulantes de la primera voz,
formas efímeras del espacio.
Una noche más y en su afanoso sueño de sombras,
otra vez será el retorno a esta corporeidad mortal y rosa
donde el amor inventa su infinito.
Ya el amanecer cuando la noche es apenas noche
y hay trasluces en la tiniebla,
claridades en secreto, susurros de estrella a estrella,
surgen las palabras que esperan ser escritas,
anhelosas de verse en un papel para amanecer como un poema de amor.
Mientras el amor espera escondido en recóndito lugar al que tu y yo nos encontramos,
el ayer será el Hoy,
nos inundará la luz de la alborada
y nuestro amor se reavivara.
Una noche mas que se convirtió en inestables sueños de amor
del recordar nuestras manos buscándonos  a tientas
de nuestros abrazos furtivos,
de nuestros labios besando el vacio.
y en nuestros sueños nuestra alma pervive el prodigioso saber
que nos hayamos juntos como un milagro.

                               “La noche como larga espera
                               es casi un latir del corazón anhelante de amor”

Presentimiento


Presentimiento

Presentimiento, corre veloz como una gacela
huyendo del cazador furtivo.
Presentimiento que lentamente se inmiscuye
en nuestra mente.
¿Qué es?
¿Un sentimiento vago que llega ser verdad?
¿Lo oyes cómo pide realidades?
Es como sombras que se agolpan cansadas
y de infinidad de tiempo sin medida,
con una gran nostalgia de que no se cumplan las realidades
que se vislumbran desde lejos.
Piden límites,
días,
nombres,
lugares.
No pueden vivir así ya más,
están al borde del  morir en las sombras de una nada.
Pero son verdades que acuden presurosas,
arrancando certezas acuciantes por cumplirse.
Presentimiento, que me anuncia que un gran amor
llegará a mi vida
para amarme con sinceridad y armonía.
¡Qué felicidad!
¡Ojalá se cumpla!
Lo necesito para sentirme completa.
Acude pronto, este presagio debe cumplirse,
vislumbro desde la lejanía que tu amor se acerca,
acude,
ven conmigo,
tiende tus manos,
encuéntralas con las mías que están temblorosas y anhelantes de ti.
Presentimiento que los dos nos encontraremos,
buscaremos una fecha,
un lugar,
un color,
un sol,
mientras ávidamente nuestros cuerpos
encontrarán la sombra donde guardarse en reposo.
Se dormirían al fin en nuestro sueño,
nuestros abrazos tibios y cálidos.
Y así si el presentimiento no se cumple al no existir,
al no estar juntos, nos nutriremos sólo de sombra
entre lejos.
Presentimiento que en su afanoso sueño
alguna vez será el retorno a esta corporeidad mortal y rosa
donde el amor inventa el infinito.

                                                “Qué sensación tan profunda
                                                 arrancas de mis entrañas.
                                                 ¡Qué gritos de amor desgarras
                                                 de mis poros y mi sangre!”

Imágenes


Imágenes

Imágenes, cuando la noche entra a mi cuarto,
desaparecen en una silenciosa penumbra la forma de las cosas
y apareces tú, mi elegido, mi amado amante,
con brillante luz que titila cerca de mi cuerpo
y el milagro de la luz no permite repeler el deseo de la piel.
Y las imágenes en los espejos, imitan la doble danza de los dedos
que encendieron nuestros laberintos.
Siempre tengo conmigo tu aroma
y la imagen de tu cuerpo luchando contra el mío
y tus manos para que le enseñen a las mías
la destreza de las tuyas.
No necesitas palabras para seducirme,
te prefiero silencioso,
 del lado oscuro que crees que iluminas.
Imágenes que en el espejo hallarás
 en especial la memoria que dejaron
tus manos y las mías
cuando estuvieron en nuestra piel.
Mírate y repite en sordina mi nombre,
como una letanía hasta que al fin me encuentres
entre tus brazos, acariciándome toda.
Si te respiro cerca o si te rozo apenas con los ojos,
querrás besarme y alzarme con tus brazos, llevándome al infinito.


                                                               “No hubo nido,
                                                               tu volaste…
                                                               fuiste un cuento,
                                                               mi sueño,
                                                               mi leyenda de otoño en serenata”