Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 30 de junio de 2018

Angustia del insomnio


 Angustia del insomnio,
horas vacías en las noches sin tiempo,
pasos lentos, sin rumbo,
trocan el espacio pequeño
en una extensa caverna.

En las penumbras,
monstruos y fantasmas actúan
muchas absurdas escenas,
la angustia las recorre una por una.

Vieja melancólica,
por viejos recuerdos de amor,
por nuevos temores de volver a sufrir,
se agazapan sigilosamente
para asaltar mi alama abatida
por no estar junto a ti.

Angustia del insomnio
sumergida en el silencio de la noche,
con la angustia de la ausencia de Morfeo,
se agolparon en mi mente los recuerdos
de las plumas y pinceles del ayer.

Ya no más poesías de amor,
sólo letanías de dolor por no tenerte.

Necesito tu amor,
tus caricias,
tus manos en mis senos,
recuerdos indestructibles
que endulzan mi mente
huérfana de sueños,
sumergida en el tiempo.

Mi vida es ahora una tierra yerma,
resquebrajada,
seca,
sin vida,
muerta,
esperando torrentes
de gotas de tu simiente.

Angustia del insomnio,
sólo el viento,
el sol,
el polvo que se une con el cielo
formando un puente
para ascender al infinito
y en mi duerme bella
ya no más insomnio,
me abrazo a ti.

Los cerros callados
en tensa espera,
escuchando el silencio,
silencio anodino,
adormecedor,
eterno.

Angustia del insomnio
quebrada por el graznido
de algún pájaro
o por los pasos rápidos
de un roedor en acecho,
el tiempo queda en suspenso,
esperando por ti.

El desierto,
espejo de mi vida,
vibrante y seca
espera torrentes de gotas de rocío
que resquebrajen mi rostro
para poder seguir en suspenso,
esperando el regreso a mi vida
ahora vacía de ti, amor,
al cual espero,
voceo tu nombre mil y una vez
al aire caliente de mi vida seca.

Caminante silenciosa


Caminante silenciosa,
mi paso leve, despacio,
viajando por la vida
va buscando el Amor que
anhelo tanto.

No me anuncian lúbricas ceremonias
ni sordas campanas
de ancestrales reflejos.

Mi ruta es la música salvaje de los pájaros
que sueltan a los aires
mi bondad en revuelo.

Caminante silenciosa,
en búsqueda, con sed ávida
y perenne del amante único,
y que también me busca sin denuedo.

Con gran esfuerzo tendida en playa firme
grita mi corazón vacío,
en la nave del mundo.

Caminante silenciosa,
elegante,
sobria,
aparenta calma,
 pero en su interior
bullen mil sentimientos
de nostalgias y desesperación
porque el amor no llega.

¡A veces, la vida me quiere estallar
en canciones de angustia inesperada!

Hay una sola puerta abierta
en mi camino silencioso,
¿A dónde va mi vida,
desconocida de sonrisas?

Busco su rastro,
como si el cosmos se hubiese concentrado
en su energía
y hasta ella fuese
mi emoción hecha pedazos
de mariposas destrozadas.

Caminante silenciosa,
con mi emoción que rueda ahora
por una de esas islas salvajes
de dolor y pena.

Me he sentido llegar allí,
donde se mueren las canciones felices
y el dolor se da cita
con la pintura transparente del cielo.

Sangra el dolor del atardecer
caído a mis espaldas,
la pena del crepúsculo que quizás
no podré encontrar el Amor
y seré como una margarita
pálida en el bosque.

Y de pronto, mi caminar se detiene,
porque vislumbro
vuelo de lirios estirando colinas,
llanto de arroyos enloqueciendo brisas,
furia de estrellas en un azul cielo,
El amor se acerca,
trae aroma de alelíes,
de azahares,
de junquillos,
trae un paisaje de un inmenso mar,
casi riachuelo.

Lo siento llegar,
mi corazón vibra, tiembla,
y mil poesías danzan en mi mente,
son para él, el esperado,
el que en una cita eterna
trae el beso enamorado.

En el pecho del viento
van diciendo los lirios
que en el horizonte del mar
dos auroras se besan.

Más allá de tus ojos,
mis crepúsculos sueñan
bañarse en tus luces.

Mi caminar en silencio
se hace más rápido,
va hacia ti
sobre un inmenso azul de sueños y alas.

viernes, 29 de junio de 2018

Balada a mi amante


¿A dónde te has ido?


¿A dónde te has ido?
¿Por qué te has ido de mi vida?
No sé por qué esto tuvo que suceder,
¡sabes, mi corazón nunca te olvida!
¡cómo quisiera poder volverte a ver!
sé que nunca volverás del lugar recóndito,
Donde te has ido,
pero tú me dijiste un día no muy lejano, inolvidable,
que siempre me amarás.
y ahora te veo en cada estrella en el cielo,
siento que me abrazas cuando el viento va a soplar.
¡cómo quisiera verte, ese es mi anhelo!
Y que con un poema de amor tú aún vivirás conmigo,
tan sólo un instante de tu vida.

¿A dónde te has ido?
¡que cruce en tu muñeca del tiempo,
contra el tiempo el pensar en mí!
El tiempo frio, enroscado, acechador,
esperó lo suficiente para que tú te fueras lejos de mí.
A tu vida infinita, sin término,
los segundos para tu huida te echaron lazos pueriles.
Desde lejos te siento sentir que tu corazón en un rincón afirma,
sangre yendo y viniendo en ti,
que tu querer por mí no desapareció,
encontraste otro ritmo pero como mi amor, no.

¿A dónde te has ido?
ya no te veo, no se oye nada de ti,
Ni un gemido, ni una palabra.
Me sobran los ojos y los labios buscándote en este mundo tuyo.
Para sentirte a ti no sirven los sentidos de siempre,
usados como ayer.
y como quisiera ver tu sonrisa tan solo una vez más,
tan solo me gustaría oírte decir que aún me amas,
desde el recóndito y misterioso lugar donde te fuiste,
pero pienso que mis deseos no se cumplirán jamás.

¿A dónde te has ido?
¡cómo te siento en mi pensamiento!
y en la esperanza de soñarte con tanto sentimiento
y no perder la confianza de que algún día,
te tendré otra vez entre mis brazos.
Mis manos te han olvidado,
pero mis ojos te siguen viendo
y cuando es amargura lo que me inunda por tu ausencia,
Lo cierro despacio y sueño.
Y en mi imaginación estoy a tu lado,
sordamente en lo oscuro, tropezando en ocasos,
en vísperas , hundiéndome hacia arriba con un gran peso de alas
y es entonces que abro los ojos
y ya quedo ciega, sin ver,
sin saber más vivir sin ti, en este mudo descolorido,
donde estábamos juntos.
Inútil es pensar en ti y comienzo a entrar en otro orbe,
Donde me espera otro amor,
 que me ama en silencio conforme y eterno.

Miedo a perderte


Miedo a perderte
Ahora que te nombro y te reclamo,
Se aleja un rudo embarazo de silencios
Entre tu cuerpo y mi presencia.
No te vayas, tú eres para mí la vida entera
Recorres mis sentidos sin orillas.

Miedo a perderte
Eres en mi otoño un viento adolescente en primavera
En la estupre de mis cantos se levanta
Y la sangre convoca en apetencia.
Te nombro a cada instante
Y te invoco con pasión y deseo, no me dejes.

Miedo a perderte
En las duros biseles del silencio
El calor de tus hombros enlazaba
La cima de los cielos con la tierra.
Crecías hacia adentro, mi piel con tu belleza
Y al roce, y al llamado de tus ojos…
Se alzaba de mí siempre este poema.

Miedo a perderte
No me abandones, no te alejes, no te pierdas,
Te buscaré entre el follaje de tu pecado
Y en fresco temblor de tu rocío,
Reposaré la cuidad, cada recóndito lugar secreto,
Explorare el río e indagaré por el mar, por mi cantado.

Miedo a perderte
No te encuentro si me dejas sin el verde levantado
Del árbol donde pierdo mi albedrío
Ni en el viento caliente del estío
Ni en la orilla del mar enamorado.

Miedo a perderte
Y así voy por verdes de la tarde perdida
Por siempre en tu embeleso sin sentir el cercado
De tus brazos, ni ver tu fuego que en los pueblos arde,
Te llamo hasta quebrar mi voz, por eso,
Sangra mi corazón y te derramas alejándote
Sin sequia con una palabra de amor.

Miedo a perderte
Si regresas a mí, amado ausente,
El sol iluminara nuestro amor,
Y nuestra sangre con bilirrubina
Combinándose en el fuego.
Están fuertes mis manos y pasa un viento dormido
Ramos verdes que cierran mi sueño
Y torpe seré por siempre.

Sufrimiento de amor


SUFRIMIENTO DE AMOR
Sufrimiento de amor,
por no tenerte entre mis brazos
ni recibiendo tus besos  mi dolor se extendió por todo mi cuerpo.
¿Quién crees que eres tú?
Ser despreciable que nunca supo amar.

SUFRIMIENTO DE AMOR
No quiero saber más de ti
basta me marcho de ti,
para que mi interior limpio de amor
encuentre el verdadero el único señor de mis deseos.
Ya me canse de ti, de vivirte en los espejos,
En las sombras, en los ojos, basta
quiero vivir un HOY, pleno de amor y algarabía.

SUFRIMIENTO DE AMOR
Se acabó todo, el colmo, la tención extrema.
Se me acabaron las reservas del pensar en nuestras vidas,
ya no más, todo se rompió al irte en escabullidas,
en secreto, ahora yo estoy buscando otros amores,
otros ojos en los que me mirare,
tú te creíste un REY
y te estoy gritando irremisiblemente
“Tú ya no más: yo más”

SUFRIMIENTO DE AMOR
Fui para ti una titiritera para subir y bajar del amor al desamor,
ya no más, se acabó,
deja de dar vueltas a mi  alrededor, te quiero lejos bien lejos
donde nunca podré encontrarte
no deseo ni vislumbrar tu sonrisa furtiva y rumorosa
que cruzaba como un galope antiguo
de caballos salvajes.

SUFRIMIENTO DE AMOR
En el aire te envió un grito felino
Relleno de furor y de combate,
no quiero sostener más tu mirada
ni sentir el olor de hombre maquiavélico
carta para ti es dura, el cruel, te la mereces,
Por tu ser ignoto y taimado.
Buscare otro en otros senderos el amor que me espera y que anhelo
El amor a la vida, el amor al ser entero y verdadero.

SUFRIMIENTO DE AMOR
Para mí se derrumbó   tu hombría
¿La suya? ¿la del otro?
Se fue achicando y desasiendo líquido rojizo, pegajoso.
Ya tú eres un fantasma negro en el infinito.
¡No quiero saber más de ti!
¡Vete ya de mi pensamiento y de mi corazón!

jueves, 28 de junio de 2018

Vértigo


Palabras con sonrisas


Palabras con sonrisas,
tenues,
leves,
que acarician con suavidad
el alma.

Son las que te llegan a veces de improviso,
con unas ansias intensas
de regocijarme en el vacío,
de rodearme,
de hacer cosquillas suaves
a mi interior.

Palabras con sonrisas,
cimbreantes,
cautivadoras que me haces llegar
para que sienta tu amor noble
y así la desdicha,
el dolor,
la pena se alejan a la nada
del poniente.

Tus palabras con sonrisas
me provocan el deseo de decirte algo
y no sé por donde empezar,
puedo hacerlo desde el principio
o tal vez desde el final
ya que a través de esta frase
su significado sigue siendo igual,
te amo más cada día.

¡Ay! Ansias…
de saber que lo inesperado y misterioso
nos envuelve cuando nos amamos.

Tus palabras con sonrisas
abren para mi
todas las puertas de la vida
y dejas en el aire
aromas de alegrías.

Son peregrinas de otras dimensiones
que recalan como lluvia,
como rocío,
sobre lo destruido,
lo repetido,
promoviendo mil ansias de querer
en el silencio cómplice
de nuestro abrazo mágico
con el corazón ahogado,
hundido por un paraíso
de cascadas de sonrisas.

Palabras con sonrisas,
el eco me las trae
y así con ellas te siento
cada día rozándome invisible,
sutilmente impalpable,
llevándome hacia ti
a esa dulcemente imposible
lejanía luminosa.

Mi espíritu solitario te sueña
y mi alma te busca con total emoción.
¡Lejanía distante,
trae sus palabras con sonrisas!
¿Dónde estás?...
¿Dónde estás?
Ven a iluminar mi espíritu todo.

¡Ay!...
Suspiro con anhelos
en esta espero con certezas
de que tus palabras con sonrisas
despertarán en mi alma
sortilegios de renovación
que nos unirán en una llama viva
de verdadero Amor.

Palabras con sonrisas
que se van desgranando sobre mi piel
como pétalos de rosas,
acariciando con suavidad mi alma,
en una espera del tiempo
donde duerme el amor.

Y clamo con la esperanza que vienes
porque el murmullo de tu voz
se acerca y pienso en tu sonrisa,
tu sonrisa está conmigo
y está clavada en mis ojos
de perlas temblorosas.

No quiero el silencio que me traes,
necesito que en oleadas de viento
y humo florezcan en campos de amor
tus palabras con sonrisas.