Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 17 de agosto de 2018

Infinita Espera


Infinita espera,
si no me tienes,
si no estás a mi lado,
mi sonrisa es fría
y sólo queda
un abrazo triste.

Inútil que te busque
y te persiga
 debajo de la piel de mis sentidos,
se mueven tus distancias como alas,
 ¿por qué no vuelven
tus labios a los míos?
Infinita espera
de amorosos recuerdos,
 tristezas lejanas,
cariñosas memorias
que vibraban cual sones de un esperar.

Añoro la presión de tus manos,
las noches de fiesta
a tu lado.
Infinita espera,
 ¡cuán larga es esta desesperada nostalgia!
Días que brotan
 llenos de tu ausencia
en la esencia de mi vida
pasando a mi lado indiferente.

Infinita espera
de luna plateada
como espada en cuyo filo
duerme el amor,
me duele el alma
donde anida el trueno
 cuando tu cuerpo
se va
como un rayo
que no hiere,
mata.
Mi melancolía se llena
de añoranzas de pensar
en tu voz dulce y armoniosa.

Infinita espera,
 tu mirada que añoro
en mis noches solitarias,
 erizaba mi piel
de claros reflejos
de luces cálidas y tenues.

Me niego a despertar
y no tenerte a mi lado
detrás de tu perfume
que se negó a partir.

En oleadas de vientos
y humos
renace la esperanza
 de que esta infinita espera
llegue a su fin,
tú vienes…

Y yo sueño que Hoy…
tal vez mañana…
quizás un día
yo estaré en tu destino,
abrazada a ti
como tu amada amante.

Infinita espera,
 llega de improviso
 el idilio esperado
de vida sonriente
al sentir tus pasos
nuevamente.

Enséñale a mi boca
que te nombra
que has escuchado mis llamados
para apoyar mi amor
sobre tus hombros
en la luz matinal
que brilla de claros surtidores
en la espuma de la esperanza
de que la espera
llegó a su fin
y con sus nubes
el poniente fragua
y otro cielo rosado
y verde oscuro
en los espejos trémulos
del agua
 nos reflejó a los dos.

El pálido rocío de tus ojos
se encendió por altísimas veredas
 y al dar tu corazón
el primer impulso
volcó por mis sentidos
sangre nueva.

Infinita espera,
ya no existe,
tu estás apoyado
en la mañana
llenándome de luz,
de primavera
mi alma ascendiendo
 la vida por tus hombros
y en tus manos
temblando una estrella,
un aire estremecido de ternura
llena mi mundo interior
con tu presencia.

¡Vibrad liras sonoras del espíritu!
La infinita espera ha terminado.
¡Álzate inspiración,
 la mujer poeta canta!

Caricias a mi corazón


Caricias a mi corazón
son tus dulces palabras de amor,
tiernas,
leves.

Dejas en mí
luces brillantes
de colores iridiscentes.
Soy feliz,
te siento dentro de mí,
mi sangre corre a prisa
latiendo en mi cuerpo
con pasión y gozo.

Te necesito dentro de mí,
los vientos se congregan
trayendo hacia mí
las caricias anheladas.

Mi corazón ya no me pertenece,
ha abandonado mi cuerpo
y lo he depositado en tus manos.

¡Cuídalo!
¡Ámalo!
Es tuyo, te pertenece.

Te amo Hoy y siempre,
cada latido de mi corazón es sólo por ti,
¡Cuántas alegrías tremolantes,
gozo inmediato,
caricia que se acerca,
despacio, leve,
a mi corazón tibio de amor!

Consumación feliz de tanta ruta,
último paso, amante,
pie en el aire,
que trae amor,
a donde amor espera.

Caricias a mi corazón,
¡Qué alegría, saber que en cada hora
algo que está viniendo
nos espera!

Como un campanario,
canta la alegría
cuando satisfecho el corazón
y el tumulto brota de la melodía,
de la carcajada,
claro borbollón.

Caricias a mi corazón
que hacen reír, cantar,
y la risa retoza
como un potro altanero y gentil.
¡Lástima que la vida se alboroza
pocas veces así!

Caricias a mi corazón,
con tus manos como plumas
dibujas tu amor con pasión
y suavidad de jazmines.

Mis formas inanimadas
viven, tiemblan,
se hacen carne bajo el cincel
embebido de tu pasión noble y pura.

¡Qué sensación tan profunda
arrancas de mis entrañas!

¡Qué grito de amor desgarra
de mis poros y mi sangre!

Caricias a mi corazón,
me haces temblar de amor
al sentirte a mi lado,
eres dulce, tierno,
suave como terciopelo,
y leve, como tul de encaje.

Caricias a mi corazón
que desgarran besos,
que dibujan nuestros rostros asombrosos,
iluminados de placer y alegrías sin par.

jueves, 16 de agosto de 2018

Supe que vendrías


Un día triste sin ti


Un día triste sin ti,
no quiero más la melancolía, el llanto,
la tristeza, por no estar a tu lado.
La vida es todo,
vivir amando es lo máximo,
todos nuestros semejantes, pero no es sufrimiento ni dolor,
porque si es así , el amor debe desaparecer.
Y no te espero más allá,
de los fines y los términos.
Miras de pronto a lo lejos.
Clava la mirada allí, no sé en qué
y te dispusiste hacerlo, ya tu alma afilada de saeta,
buscará otra mirada para conquistar.

Un día triste sin ti,
yo no te miro más a donde miras,
yo te estoy viendo mirar.
cuando te fuiste,
retorné a ese sordo mundo sin diferencia del grano,
de la gota en el agua, en el peso.
Una más seré yo al tenerte de menos y así  perderé mi nombre,
mi edad, mi señas, todo perdido en mí, de mí.
Vuelvo al osario inmenso de los que no se han muerto
y yo no tengo nada más que perder en esta vida.
no quiero que te vayas dolor,
última forma de amar,
me estoy sintiendo vivir , cuando me dueles,
no en ti, ni aquí, más lejos, en el año,
de dónde vienes tú, en el amor tuyo
y todo lo que fue.

Un día triste sin ti,
si no estuvieras en mí dolor,
tristeza irrefutable,
yo ya no te recordaría más.
esta verdad me asegura que nada fue mentira.
y mientras cada tarde siento en mí alma,
dolor, tristeza, se dan la prueba,
a lo lejos de que existió nuestro gran amor,
de que me amaste, sí de que yo aún te estoy queriendo.
Estoy sumergida en un mundo de desolación,
de que no tiene al lado otro ser,
un dolor ajeno, del que está sólo,
ya sea con su pena.

Un día triste sin ti,
queriendo consolar en tu quimera el gran dolor,
que es todo mío.
Aún estoy aquí- según creo- viva
y escribiendo estas cartas de amor,
que tú con tu huida inspiraste en mí.
¡ilusionista, inimitable, vendedor de tristezas,
el todo poderoso amor perdido!

Alas caídas


Alas caídas,
te fuiste volando raudo y veloz de mi lado,
sin una palabra de adiós,
buscando desesperado tu nuevo amor,
que te estaba esperando en el lugar equivocado
y fue tan raudo tu vuelo,
que caíste con tu cuerpo y mente en una mar de escombros,
donde creíste encontrar el amor que esperabas.
¡ pobre hombre desgraciado y tonto!
tus ojos no se dieron cuenta que te ibas de mi lado,
a una cueva profunda y maldita,
donde te iban a dejar en la ruina y destrozado.

Alas caídas,
la vida en sus múltiples facetas,
tú el que decías que me amaba se omnibuló sorpresivamente,
de otra mujer que tus ojos vieron como la belleza máxima,
quien te hirió y te engaño con sus ojos pardos
y maléficos.
¡pobre de ti mi amado ausente!.
Mi lástima te inundó y no te diste cuenta,
nunca más te vi
y ojala nunca te vea más,
pero mi dolor y pena sigue por tu ausencia,
sangrando las heridas de mi corazón,
que aún no han podido cicatrizar.

Alas caídas,
mi vida continuó sin ti
y surgieron mis poemas de amor
y estas cartas que te seguiré escribiendo,
porque el papel blanco me llama
y me pide que vuelque todas mis penas,
mis anhelos, mis pesares ocultos.
Y tú en volandas arremolinadas volaban hacia tu nuevo amor,
ese amor que te dejó en escombros de pobreza total,
te cambió en tu país al que la llevaste,
por otro amor y te dejó en crisis total.
Te lo merecías , tus locuras provocaban en mí,
el más grande dolor, mis manos quedaron vacías,
al quedarme sola.

Alas caídas,
por ti la tristeza me la ha robado la noche.
Era mía, bien mía, pensaba decirla en versos,
darle forma como dan las lágrimas,
forma tibia al dolor de adentro.
Pero estaba clara la noche
y el papel esperó en vano.
Anduve sin ti por las estrellas y el aire
y el olor de las amapolas,
todo era como un corazón tendido a la confidencia.
Y mi tristeza está ahora lejos, lejísimo, en las estrellas altas,
en esa brisa fresca,
que no puedo aprisionar aunque abro y cierro las manos,
está ya fuera de mí.
¡gracias, mil gracias!
soy feliz en mi soledad,
esperando el nuevo amor.

Vientos de ira


Vientos de ira,
Turbulentos, huracanados, terribles,
que derrumban barreras, muros, arboles,
que nos separaban y nosotros elevados por el aire,
no nos veíamos más.
Se rompió nuestra relación,
que iba a hacer que las almas en un gran,
proyecto iban a ser una y una,
unidas por siempre.
Coronándonos el dolor, nos escoge,
nos declara capaces de crear,
tristeza, desolación, la nada.

Vientos de ira,
el mundo cansado de ver,
 que tú el amor de mi vida se iba lejos,
creo una gran ola gigante
que te aisló de todo más acá
y te llevo más allá,
para evitar que yo sufrirá,
sin el gran amor que nosotros labramos.
¿Oyes la ira desatada, el fervor envolviéndote?
Y yo inundada con gran pena en un mar,
de lágrimas saladas, te veo irte envuelto,
en cenizas de niebla y lluvia.

Vientos de ira,
¡Lástima de que nuestro amor acabara así!
Como se quedan las rocas indiferentes,
al agua que las rodea,
la luz se va a pagando, y yo huyo
y voy tras ella y me aclaro.
No quiero ser feliz en besos, en los labios,
sin cesar inventores de esplendidos engaños.
No quiero que mi alma sufra por todo esto.
Hay almas torpes como la tuya
y yo ahora me voy retirándome ya de mí,
hacia el azul cielo, al aire, al agua ,
sabias de la naturaleza y
Feliz me siento  que abran mi camino,
que cerrados estaban, lo que yo no acerté,
otros me lo acertaron , las aves, las flores, toda la naturaleza.

Vientos de ira,
Y en la oscura mirada de frondas exuberantes,
tú el inolvidable se va a apagando,
extendiéndose, como semilla en tierra seca.
antes me arrebatabas, llevándome al colmo,
de las ternuras del tacto, ahora no siento casi nada,
soy feliz  sin estar presa e tus brazos
y siento que la paz me inunda.
huyo, salgo de mí y la dulzura de mi misma,
me envuelve y en el gran aire vacío,
limpio, sé que lo nuestro fue un encuentro fugaz,
en las luces distantes, azares sin respuesta.
No, ni carnes estrechadas, ni alma juntas,
no más cuerpo, besos sutiles, sin color,
 vagando como sombras a mi alrededor.

miércoles, 15 de agosto de 2018

La luz fascinante


Amor indeleble


Amor indeleble,
frágil como el pétalo de una rosa, 
indefenso como el perfume de un jazmín,
¡Qué dolor que no sean nunca iguales
las cosas que son las mismas!
¡Toda la vida es única!

Amor vulnerable,
si el vasto tiempo entero
-río oscuro- se escapa
en las manos nos deja
prendas inaccesibles llamadas días,
horas, en que fuimos felices.
Amor vulnerable, 
en mi corazón dejaste
una nota escrita con letras doradas,
que nunca jamás podrá ser borrada
porque las hiciste con tinta indeleble
cuando te marchaste
tras tus nuevos amores.
Amor vulnerable,
hiciste con tinta indeleble
suaves letras musicales
y dejaste sin borrarme
 todo esto que yo siento.

Amor vulnerable,
débil,
 inerme,
indefenso,
hoy cuando más te recuerdo,
mis mejillas gotean muy lentamente
y en mis brazos de Morfeo
mis ojos palpitan
con mantos de lágrimas de plata.
El amor no te hace sufrir,
sólo te hace vulnerable
frente a quien amas.
Exhalo amor,
 vulnerable al último aliento
que me ata a tu boca.
Soy frente a ti, ángel o demonio,
ambrosía total o vida,
soy vulnerable al deseo,
a la suavidad de tu piel,
eres cielo entre mis dedos y mi voz,
fuego turbulento
que se mezcla con mi sangre
y desata mis deseos.
Amor vulnerable,
tensión que me desborda,
que pasea entre las sábanas,
mi piel contra tu piel,
mi tacto contra tu tacto,
mi pecho contra tu pecho,
mis labios contra tus labios,
cuando te hundes en mí
todo soy mar.

Que tu voz embellezca los mares
mientras caigo 
y caigo,
en cataratas humeantes
y en enmascarando oleaje,
donde tú estés.
Alma, polvo,
luna, mar.