Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 19 de octubre de 2018

Melancolía


Melancolía, tristeza tibia que enlaza mi alma,
por pensar en ti, en el calor de tu abrazo,
en la dulzura de tu voz.
mi fantasía con audacia inquieta te ha buscado sin cesar.
¡Oh amor! La melancolía inundó mi corazón
en la nocturna soledad secreta.
Vida que transita entre el dolor y la pasión
vida que transita entre el amor y la ilusión.
melancolía, en mis ojos inundados de amor,
soslayos anegados de llantos lentos
como la llovizna que se desliza despacio en mi ventana
entreabierta esperando tu llegada.
Todo es oscuridad,
tiniebla,
más tinieblas,
la melancolía triste, con nubes y nubes
llega creciendo con oscuridad.
Avanzo para alcanzarte amor,
pero es difícil buscar claridades que me lleven a ti.
Pero nos hallaremos lo sé,
Nos hallaremos Hoy,
Mañana,
Nunca,
y la melancolía desaparecerá cuanto estés junto a mí.
¿Seré yo la que te encuentre a ti,
o me encontrarás tú a mi?
¿Nos buscaremos o estaré en soledad?
Retumban las preguntas y los ecos contestan:
azar, azar, azar,
quizás sí,
quizás no.
No debo arredentrarme en la pena ni en la queja,
debo dar gracias a la vida por sentir que existes
en algún punto lejano de este existir.
Melancolía,
abandona ya mi alma,
ya que a través del misterio,
el amor vendrá hacia mi,
con todo su ardor,
pasión,
ternura.
Y siento que llegan tus pensamientos,
ya está en mi, me encontrarás un día
y seré tu pasión que con tus besos redentores
y tu voz como bálsamo errabundo me protegerás  y cuidarás
dentro de tu oscura lejanía
para que no exista más mi melancolía.

                                                               “En la soledad de la distancia imperdonable
                                                               el abrazo de tu piel
                                                               me desdobla y me eleva “

Noche mágica


Noche que nunca olvidaré
plena de amor junto a ti.
Fue una noche sideral,
majestuosa,
Inolvidable,
con suspiros ardientes,
plenos  de efluvios de tesoros de amor.
Estábamos en otra dimensión, más cercanos ,
entre caricias y besos de ensueño.
Entre secretos que habíamos escondido,
las dulces palabras nos envolvieron como un capullo de rosas
entre sus pétalos tibios había tules de seda y telones de coral.
Noche mágica, como el otoño se desnuda de colores y de hojas
nosotros nos desnudamos de ropa y pudor.
con tan sólo dos palabras floreció en medio de la noche,
¡Te amo! estalló en el aire crepuscular
y fue como un gran resplandor en el medio de la luz.
Nuestro silencio estaba poblado de música lejana,
que nos trasportaba a este nuevo mundo que vivimos ahora,
amor mágico,
amor ideal,
amor de vida,
amor único,
amor que arrastra en sus alas minutos y tormentas
para acercar nuestras caricias al fuego de nuestra piel.
noche mágica que nos derrama como una nube de algodón,
envolviéndonos tras un telón diáfano
como dos golondrinas acurrucadas en su nido de amor.
Noche especial,
Irrepetible,
única,
con sabor a miel,
a jengibre,
a almizcle,
a dulzuras,
que no se olvidan.
Pasan las horas como un agua lenta,
agua lenta que no conocerá de reposo.
Ahora que tu respondes a mi llamado palpitante, tembloroso de placer,
soy tuya hasta el fin de los días,
nos amaremos por siempre
seremos un abrazo en un mismo cuerpo
y se recordarán nuestras palabras que necesitan caer sin darse cuenta en esa hoja
que las espera con la ansiedad del júbilo nuevo.
En este paraíso de nuestros tiempos del alma,
vivimos un romance que parecía imposible,
apareció como un soplo imperceptible de amor

                                                               “El sol nace para todos
                                                               Y en nadie termina,
                                                               es la vida”

jueves, 18 de octubre de 2018

Tu voz


Verte nunca más


Verte nunca más,
ya no estás más en mi vida,
te fuiste sin una palabra,
mi amado ausente.
Ya no te espero ni un minuto más.
Perfumes, luces, formas y sonidos,
desentrañados de su cautiverio,
azuzan y apaciguan los sentidos en un riesgoso
y repetido juego.
Detrás de la espesa niebla del misterio,
huiste escondido tu figura apagada,
sin  una despedida,
te fuiste a buscar otro amor.

Verte nunca más,
¡Pobre mi amado ausente!
te equivocaste en tu búsqueda,
tu vida no va hacer la misma,
vas a sufrir y te arrepentirás.
Pero todo ya es tarde,
te quiero lejos de mí.
Deja mi vida libre,
independiente, sola.
Mi cuerpo solitario,
arrastrando las tinieblas,
que relámpagos furtivos van cortando,
pero poco a poco voy subiendo la cuesta,
de sentirme abandonada
y me encamino enamorada de la vida,
hacia un nuevo amor.

Verte nunca más,
Ya no puedo encontrarte más,
allí en esa distancia,
imprecisa,
lejana, donde tú estás ausente.
En vano iría en busca tuya,
allí donde fue mi pensamiento a sorprenderte,
en tu misterioso lugar donde ahora te encuentras.
Y ya perdida, ciega, no sabré como alcanzarte,
en dónde estabas, si con abrir la puerta nada más,
o si con gritos o si sólo me sentirás,
te llegará mi ansia en la absoluta espera inmóvil,
inminencia, gozo, pánico,
sin otras alas que el silencio.
¡Libre al fin de hostigamientos, llantos 
y pesares.
Ando libre sin que las sombras y las piedras,
pesen sobre la espalda.
Siento que ángeles de coral vigilan mi seguro cuerpo,
convertido en puente que al infinito por las olas saltan.

Vientos de ira


Vientos de ira,
Turbulentos, huracanados, terribles,
que derrumban barreras, muros, arboles,
que nos separaban y nosotros elevados por el aire,
no nos veíamos más.
Se rompió nuestra relación,
que iba a hacer que las almas en un gran,
proyecto iban a ser una y una,
unidas por siempre.
Coronándonos el dolor, nos escoge,
nos declara capaces de crear,
tristeza, desolación, la nada.

Vientos de ira,
el mundo cansado de ver,
 que tú el amor de mi vida se iba lejos,
creo una gran ola gigante
que te aisló de todo más acá
y te llevo más allá,
para evitar que yo sufrirá,
sin el gran amor que nosotros labramos.
¿Oyes la ira desatada, el fervor envolviéndote?
Y yo inundada con gran pena en un mar,
de lágrimas saladas, te veo irte envuelto,
en cenizas de niebla y lluvia.

Vientos de ira,
¡Lástima de que nuestro amor acabara así!
Como se quedan las rocas indiferentes,
al agua que las rodea,
la luz se va a pagando, y yo huyo
y voy tras ella y me aclaro.
No quiero ser feliz en besos, en los labios,
sin cesar inventores de esplendidos engaños.
No quiero que mi alma sufra por todo esto.
Hay almas torpes como la tuya
y yo ahora me voy retirándome ya de mí,
hacia el azul cielo, al aire, al agua ,
sabias de la naturaleza y
Feliz me siento  que abran mi camino,
que cerrados estaban, lo que yo no acerté,
otros me lo acertaron , las aves, las flores, toda la naturaleza.

Vientos de ira,
Y en la oscura mirada de frondas exuberantes,
tú el inolvidable se va a apagando,
extendiéndose, como semilla en tierra seca.
antes me arrebatabas, llevándome al colmo,
de las ternuras del tacto, ahora no siento casi nada,
soy feliz  sin estar presa e tus brazos
y siento que la paz me inunda.
huyo, salgo de mí y la dulzura de mi misma,
me envuelve y en el gran aire vacío,
limpio, sé que lo nuestro fue un encuentro fugaz,
en las luces distantes, azares sin respuesta.
No, ni carnes estrechadas, ni alma juntas,
no más cuerpo, besos sutiles, sin color,
 vagando como sombras a mi alrededor.

Me dijiste adiós


Me dijiste adiós,
Sin una lagrima en tus ojos, Ni tristeza en tu corazón,
Me sentí acongojada, lastimada,
Herida en lo más profundo de mi alma,
No pretendí nunca que me amaras por siempre,
Pero si cuando ya no te animara el sentimieto hacia mi,
Me lo dijeras sin causarme este profundo dolor.

Me dijiste adiós
Al cabo de un segundo después que me dijiste adiós,
Me estaba muriendo,
Seres inanimados robaron mi vida,
La incertidumbre golpeaba en mi pecho,
Al cabo de un segundo, la fuerza de mi amor hacia ti,
Me sacudió profundamente y logre el espacio del silencio.

Me dijiste adiós
¿Cómo podré iniciar el principio de mi vida sin ti a mi lado?
Entre las leyes de lo negro y blanco,
Entre el conocimiento que me abarca el próximo instante de la luz,
Del sí o no, en la circunstancia,
Si tu adiós escurre mi espíritu en un gélido invierno.

Me dijiste adiós
Si al paso encuentro las cadenas,
Desde mi cierta inocencia envuelta en sangre
Y telas de arena bajo la gris sabana
De mi lecho sin ti.

Me dijiste adiós
¿Cómo podré andar?
En esta noche de lastima,
Sacúdete bajo las sombras de mis manos,
Que me esculpen entre la humedad y el polvo.

Me dijiste adiós
Miro pasar la sombra,
Un reverso de luz donde nunca he sido nada,
Noches ¡Oh prodigio!
Tus manos dejan las mías sin prisa pensativas,
Aplacando alabanzas,
Sin arpa ni música,
Bajo esta ceremonia de dolor.

Me dijiste adiós
Miro mi vida,
Y me dejas escribiendo estos versos,
Donde no vuelvo a reír,
Donde la roca profundiza en mis raíces,
Silencio, culpa,
Mis ojos tristes y este amor que llora a tus pies.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Para ti


No lo dudes


No lo dudes,
pero aquí estoy a tu lado,
a pesar de que ciertamente
los días, minutos, segundos,
pasan a escondidas
y como el humo se pierden ,
en un más allá los años.
Tú eres mi sueño,
vagas por mis ojos girando a toda música.
He regresado prontamente mirando pasar tu sombra,
Como un reverso de luz.
Donde nunca ha sido nada.
Por eso regreso aquí estoy sin arpas ni prodigios,
en una ceremonia de amor.
La vida ahora la miro
y la vivo sonriendo,
escribiendo estos versos donde la roca profundiza en mis raíces .
Tú me recibes en silencio,
en tus brazos cálidos y fuertes
y soy muy feliz
y mis ojos desorbitados te miran sólo a ti,
amor de mi alma, mi amante ausente.
Aquí estoy en tus labios,
tibios de amor y me transformo
en una llama que se enciende en tu cuerpo amado.
Aquí estoy y no te abandonaré más.
El amor es el más fuerte sentimiento que atraviesa el mundo entero.
El Universo unió nuestras almas para no separarnos más.
Vivir sin ti es imposible,
tu recuerdo esta tallado en mi corazón.
No quiero que me acose tu lejanía,
tus desvelos a mi lado se hacen invisibles,
tienes un esplendor de una noche de luces en la tierra
y sensual sensación de tu piel.
Aquí estoy junto a ti,
no lo dudes,
la luz de mis días , mis inquietudes, mis despertares junto a ti
laten cada instante.
Y en el espacio íntimo de tus labios, estoy yo sin dejarte de acariciar,
mimar, mecer entre mis brazos.

                                   “El arte de amar,
                                   es saber besar,
                                   acariciar y encender la pasión,
                                   es una gloria a alcanzar con plenitud.”

Profunda calma


Profunda calma,
mi alma a tu lado,
se anega de esperanzas
y mis ojos enamorados se abren con destellos
de cielos azules,
abriendo follajes,
mientras el sol recorre las largas avenidas
de tu voz de horizontes nostalgiosos.
Se mueven tus distancias
como alas batientes
para llegar con tu amor a colmar
mi corazón y mi respiro.
¡Qué dicha es sentirte cerca,
sin sonrojos corriendo por tus venas,
hasta mi cuerpo que tranquilo te espera
en mi cuenco sellado,
que es todo tuyo!.
Profunda calma,
de nuestro amor callado,
dejando firme hiedra en mí plantada.
En nuestras manos el amor como notas,
suben en números concordes,
desde tu pecho a mis ojos,
que anhelantes lo esperan siempre.
¿No sientes inmensas huestes de besos,
bandadas de ansias en tu alma,
de suspiros y de calma?.
Entre nosotros existen gozos,
besos y miradas,
esperados,
esperando.
Profunda calma,
entre los dos con cada abrazo
le nace un nuevo ser a otro abrazo.
El beso que se termina,
otro se pide así mismo
y en su dichoso expirar
se siente ya madurado.
No cerrar nunca las manos entre nosotros dos,
así no se agotarán las dichas,
ni los besos,
ni nuestro amor.
La vida nos la ganaremos siempre,
con nuestra profunda calma,
entre suspiros entrecortados
y risas silenciosas.
Vivimos tú y yo de milagros,
colmados de fabulosas palabras de amor,
sentimos la ilusión de que nada nos cuesta nada.
Que el hecho más sencillo,
el primero y el último,
fue querernos.
Nos amamos en una profunda calma,
tropezamos juntos con el cielo,
con un papel
o con nada,
ni aire,
ni tierra,
ni agua,
tan sólo nos amamos en este nuestro destino del Hoy.
“ Acude,
ven conmigo,
tiende tus manos,
los dos nos buscaremos
sin ninguna ansia errante”

Amor y deseo


Amor y deseo son separables,
el amor es profundo,
un misterio en la vida,
inalcanzable a veces,
el deseo es un acto de un momento tan sólo,
en el que dos seres se aproximan
y laten juntos con intensos deseos del éxtasis amoroso.
Cuando se está cerca del ser que amamos,
los abrazos son inagotables,
las caricias como pétalos de flor,
nos tocan con suavidad y ternura,
llevándonos con besos apasionados
a estar muy juntos en cada segundo.
Las manos y los labios nos hacen descubrir
el mundo del querer complacer y gozo.
Las voces se encuentran en un espacio,
del nido de amor
y susurrando  suspiros el deseo se acrecienta
para estar juntos,
muy juntos,
los cuerpos estrechándose sin fin,
mientras se van inasideros,
haciendo del amor un solo cuerpo posible y no dos.
Los que como el charum-meru,
en aborigen mujer ángel y hombre viril,
con cada abrazo,
le nace un nuevo ser a otro abrazo.
El beso que se termina otro le pide a sí mismo
y en su dichoso expirar le siente ya madurando.
¡Darme, darte, darnos, darse!
no cerrar nunca las manos,
no se agotarán las dichas,
ni los besos,
ni los años,
si no la cerramos.
Y cuanto más nos estrechamos,
más el deseo se aviva.
Temblamos por deseos deprimidos,
que vienen rápido,
por sendas de luz como de estrellas,
para volcarnos uno dentro del otro.
Amor y deseo,
pasiones y gozos,
felicidades exaltadas
y augurios plenos.
Con los besos,
con la pena y el pecho,
se conquistan en afamadas lides,
espacios de amor profundo,
donde cada beso perfecto,
aprieta el tiempo,
ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
“Estoy labrando tu amor,
lo tengo ya en mis labios,
te besaría ya más,
para tenderme  en tus brazos”