Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 3 de noviembre de 2018

¿Quién eras tú?


¿Quién eras tú?
Pienso que tienes los años justos y la voz precisa
para – sin el ardid de una sonrisa –
enhebras la perfecta compañía.
Eres como de un país de hechicería  
donde la briza ignora la ceniza y tu mirar es un modo meloso
y aromado que atiza la braza y arremansa la alegría.
¿O eres la proyección de mi costado soledoso?
¿O de mi sangre harta de pájaros y descansada de besos apasionados?
¿O un dialogo inventado para cubrir mis ansias locas de amar
con locura a alguien como tú?
Sueño creído, impulso que descarta la unidad
o milagro realizado con igual valor.
pero … ¿Quién eres tú?
Mis pinceles más leales se han propuesto apresar tu verdadero rostro,
desentrañar las esenciales líneas donde tu faro el aire acata
y en los esplendores del alba,
esperan el múltiple
venero donde emerge a raudales toda la luz
que quiere para tu piel, tus ojos  cenitales.
Pero es ardua la empresa no acierto ni el rumbo ni la escala
y la alta luz tropieza sin saber quién eres tú
y en su ímpetu de ansiedades, preguntas que resbalan
¿Cómo apresar la sosegada llama que desde aquí,
muy lejos creo ver que se entibian en tus ojos?
Misterio indescifrable, me enamoré de alguien sin saber quién es  
y mil preguntas mi corazón proclama.
¿Cómo son tus ojos que el frenesí al mirar proclama?
Cuando creo que te incendias prodigios de rojos,
de amores nuevos y vividos,
vislumbro pero  apenas tu silueta viril y fuerte aparece
¿Cómo apresar el aroma de tu piel?
¿O la mañana asomada a tu boca?
¿Quién eres tú solo?
Mi afiebrada paleta de poemas se pierde, se anula, enamorada
se oculta en la enigmática y secreta zona de la alborada
donde aparece el azul, el violeta, y al nombrarlos se esfuma
en una airada fantástica pirueta
la sombra de ti, sigo sin saber quién eres.
Rondas mi vida en instantes misteriosos, secretos,
dejas un halo de perfume almizclero
y dejas tu pensamiento audaz muy cerca de mí.
Mi paleta se obstinó en alcanzar el tono inaccesible,
y se alucina, vuela hacia lo imposible y se desploma
y no puedo saber quién eres tú

                                                               “ Victoriosa me bato
                                                               en retirada,
ya venerada mi alma
de querer saber  
                                                               ¿Quién eres tú? “

Siento que estoy sola


Terriblemente sola en un lugar extraño, misterioso,
silencioso y la oscuridad me envuelve poco a poco.
Estoy triste, la tristeza me hace temblar toda, mi cuerpo trémulo y diáfono se va por camino un camino sin fronteras, a la nada.
No soy nadie, estoy sola, me dejó el amor inventado, el amor que no existía, el amor totalmente desconocido.
Siento que estoy sola, sin él no soy nada, ni un pedacito de cuerpo, ni un pedacito de alma.
Desaparecí en la niebla envolvente que me oculto tras un velo de gasa sutil y negro.
Sin él no puedo vivir, era mi alegría, mis tonteras, mis confidencias, mis secretos, ahora no soy nada, me falta todo.
Por favor, te esperare siempre, en algún instante de tu vida te acordaras de mí y pensaras en una mujer poeta, muy pero muy pero muy loca, que te deseaba con tinta el alma y su cuerpo clamaba por ti.
Sí era una de tus enamoradas te dije que no lo era, no era cierto, te amé y te amo con mi cuerpo deseoso de ti y mi alma clama por ti.
¡Ven a mí por un instante tan sólo!
¡Ven, acógeme en tus brazos como a una luciérnaga fugaz que llega y se va!

                                                                                                              “la vida es breve
                                                                                                              el amor lo es más aún
                                                                                                              pero la tristeza perdura
                                                                                                              siempre en todo el existir”

Mundo ideal


Es tan sólo con pensarte que yo puedo volar muy lejos conmigo.
Quiero llevarte bien alto, lejos,
para que busquemos un mundo ideal          
donde solo juntos hagamos nuestros sueños realidad.
¿Sabes qué?
Te has convertido en aire que respiro,
en la luz que mi vida ilumina.
En esa canción que quiero cantar contigo.
Eres todo para mí,
mi sueño,
mi ilusión.
Un mundo ideal contigo es donde haya siempre
un romance cada vez que estemos juntos.
¡Cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya!
aún para eso que se llama eternidad.
En el mundo ideal ven conmigo,
tiende tus manos,
tiende tu cuerpo hacia el mío.
Los dos buscamos un color,
una fecha,
un pecho,
un sol.
Descansaremos juntos,
seremos una sola alma,
un solo cuerpo.
El mundo ideal hace latir mi corazón
con vivencias armónicas y emocionantes
 ya que en él estás junto a mí,
amándome con sólo mirarme.
Es un modo sagaz,
de agradecer ofrendas soterradas.
Alquimia secular de los jardines del alma,
que trueca los signos del eco
Y del silencio turbio y apagado
donde la luz poco a poco nos inunda en alturas infinitas.
En el mundo ideal nos dormiremos al fin en nuestro sueño,
ávidamente entre nuestros cuerpos se encontrarán
el reposo,
la paz,
el gozo,
la felicidad plena.
Y afanosamente en nuestro lecho tibio de amor
otra vez será la corporeidad plena
donde el amor inventa sus encantos fortuitos,
gratificantes,
plenos de nostalgia,
de soliloquios,
de mágicos y tiernos encuentros
“Ayer acaricié
el pétalo de tu sombra.
¡Qué extraño fue!”

viernes, 2 de noviembre de 2018

El amor blanco


Somnolencia largo


Somnolencia,
instantes mágicos y fugaces
que en el amanecer me acunan,
me miman,
hacen que mil pensamientos se crucen,
se enreden,
se enlacen
como bajo los efectos de un encantamiento.

Y trazo un círculo de sueños
en torno a mi vida
para que uno tras otro se hagan realidad.

Somnolencia,
sueño semidespierta,
escapo de la realidad,
a veces fría y cruel,
fantaseo,
imagino eventos maravillosos
y momentos inolvidables.

En alas del sueño
se puede encontrar el destino.
Gracias a estos instantes imprevistos,
no buscados,
es posible encontrar objetos perdidos
y personas amadas
que se alejaron ya,
de nuestra vidas.

Somnolencia,
en la penumbra de mi cuarto
invento diálogos,
percibo hasta el más pequeño ruido
y desde mi ventana entreabierta
llega hasta mí
el murmullo del aire
al acariciar la hierba,
el canto de los grillos,
el roce de las ramas.

Quisiera tenerte a mi lado,
en silencio,
en este momento único,
en una comunicación mágica,
sin hablarnos,
entre un intrincado ovillo de pensamientos,
jamás expresados,
todo aquello que nos impide
ser espontáneos.

Somnolencia,
letargo no esperado,
siento que estoy bajo los efectos de un encantamiento
en un fugaz instante del alba,
perfumes,
luces,
formas y sonidos
me apaciguan los sentidos
en un riesgoso y repetido juego,
pero aún así, pienso en ti, amado mío.

Detrás. la espesa niebla del misterio.
En mi sopor,
mi entendimiento,
tanto más se afana
por descifrar enigmas y señales.

Somnolencia,
adormecimiento
que en las dulces horas
después del sueño
me inundan entre palabras,
poesías no escritas,
frases no dichas,
destellos de luz
que en mi mente se alzan
y me siento en esos momentos,
feliz y plena,
creo estar contigo
y no lo estoy,
siento que estoy entre tus brazos
y no lo estoy,
siento tus besos buscados
y no los encuentro.

Somnolencia,
luz cenital,
perfecta y diáfana,
fui feliz en ese lapso de sopor en el que,
ninfas del amor corrían por mi piel
en un perfecto momento
donde mi cuerpo adormecido
dormía junto al tuyo.

Somnolencia,
siento que duendes y ángeles
acogen mis sentimientos
perfeccionándolos
e inventando matrices singulares,
insertando una pizca de sangre aquí,
una gota de sueño allá
para que el mágico instante
no desaparezca
y mi felicidad al pensar en ti
no termine,
sea sólo un comienzo nuevo.

Hoy te siento


Hoy te siento,
aquí cerca mío.
La ternura de tus caricias
y tu mirada
es una franja azul y verde
entre el cielo y el agua.

Es una estela dejada en la piel.
Tu ternura es energía
transformada en besos.
Es un ave coqueteando con las olas.
Es una hoja balanceada por el viento.
Es un rosal floreciendo.

Tu ternura la percibo
en el abrazo cálido y sensual,
en el poder escribirte
a través de ella las poesías,
las palabras que nacen del alma para ti.

Hoy te siento
en el gesto delicado
que sale del alma,
en la forma en que me llamas.
La ternura es el suspiro del amor.

Hoy te siento
a través de tu calma
con que has sabido llenar mi alma
y hasta el menor de mis pensamientos
inspirando hoy cada letra
de cada poema que te escribo.

Es bella y verdadera tu esencia,
le escribo a lo que tu presencia
en todo mi existir genera.
Cuando un día
mis poemas lleguen a ti
entenderás que te amé así,
por no saber amar de otra manera.

Percibo tu ternura
y mi corazón infinito
como el cielo se convierte en volcán
cuya hirviente lava,
llega hasta el alma,
es como un dulce poema
que alegro mi triste razón,
eres una luz en mi alma
me alumbra
en todos los caminos de mi vida.

Hoy te siento
en una noche muy obscura,
noche de eclipse de luna,
la estrellas a mi alrededor
tiñen el cielo de color.

Tiemblo de amor
cuando se anuncia
la inminente llegada de mi amante,
a quien espero despacio
igual que un fruto colgado
sobre el fresco de la grana.

Y viene hacia mi
desprendido y risueño,
eterno signo de bondad y ternura
y nos encontramos en el cenit,
yo inocente y pura,
él noble y único.

Hoy te siento.
Desde lejos,
ya en el umbral del encuentro
y mi voz leve como un hilo
que sale de su noche,
trémula lo llama
¡Ven!
¡Te espero!
¿Desde dónde?

Es entre ondas sucesivas
de un querer al otro,
de ternura leve,
luminosa por el sol,
purísima y diáfana,
de blancura total y mi trémula espera
avanza soñando,
se acerca y las almas
se reconocen radiantes
en el camino que las esperaba
y en el papel amanecen
unas palabras
¡Amor,
hoy te siento!

Tu ausencia


Tu ausencia llama mis angustias,
mis lamentos del corazón.
Surgen palabras de amor
que van hacia ti
porque tu ausencia me condena
a la brisa que cada día
se embravece más
y me hace huir
a las tinieblas de lo desconocido.

Canción de amor para ti mi amor…
no te alejes,
cada vez que amanece mi corazón
se entristece
y el tiempo se hace eterno
cuando no llegas.

Tu ausencia…
amar en tu ausencia…
como dejar tu presencia…
si eres parte de mí
para poder sobrevivir.

Nada en esta tierra
libera a mi alma de la inquietud
que la aprisiona cuando me faltas tú,
cuando no estás.
Si no hay tiempo
ni barreras ni distancias
que separen a dos seres que se aman,
entonces por qué muero
al tenerte distante…
tu ausencia en mi pecho algo agoniza,
te amo corazón de agua,
soy prisionera de tu voz
y de tu cascada de sonrisas.

Tu nombre llueve en mi piel
como una cadena de flores.
Sólo tú suspendes mi voz
en tus suspiros
y en tu suave tiempo imaginario
una bandera de rosas.

La transparencia
de tus sueños galopa
en mi camino de sombras.
En tu ausencia,
te siento cada día rozándome invisible,
sutilmente impalpable
y aunque sé
que siempre te he llevado conmigo
eres la suave,
dulcemente imposible,
lejanía luminosa…

Te siento cada día cantar,
mas no sé dónde.
Eres algo que vive más allá de sí mismo
y aunque siempre eres nube
y horizonte lejano,
sentí tu beso sobre mi alma.

En tu ausencia mi espíritu solitario
te sueña en cada instante,
mi alma te busca tras toda emoción.
¡Mi camino está lleno con tu nombre!.
¡ Lejanía distante!.
¿Dónde estás?...
¿Dónde estás?.

Quiero sentir tu presencia huidiza
sumergiéndome en la luz de tus caminos,
volar con el ritmo del viento
hacia las alturas del amor
y estar a tu lado
siempre en el éxtasis
de nuestra unión secreta.

En tu ausencia
quiero pensar en elevarme contigo,
más allá de las cumbres terrenales
hasta el reino de la paz y de la armonía
donde nuestra dicha
no pueda ser perturbada jamás.

Instante