Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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domingo, 18 de noviembre de 2018

Tuya soy


Tuya soy,
tiéndeme tu abrazo,
¡ay!, ¡cómo te necesito,
apóyame, respírame,
grita que me amas!
Cascarón de hojas,
vahos de campo,
de vida, de viento,
de lluvia.

Hueles a cuerpo húmedo,
mi pasajero fugaz,
necesito tus besos apasionados
con sentimientos profundos y tiernos.
¿Cómo  puedo pensar o decir esto?
¿Casi sin respirar o atontada?
Cada día quiero más de ti.

Tuya soy,
hoy y siempre,
no te pierdas en lo venidero,
a ti me acerco en tu presente.
Ser es estar siendo.
Prisa, apetito de las lejanías,
torpe atropello
de las largas dulzuras del minuto,
da tiempo al tiempo.
¿A qué darle palabras de amor
al poema si lo estoy siendo?

Tuya soy,
mi amor es lento.
El caudal de mi dicha eres tú
y como el del agua fluyen parejos,
lo que ellos hablan
y la espuma dice suenan de acuerdo.

Tuya soy,
tan sencillo es quererte
que a veces se me olvid
a que vivo de milagro el amor fabuloso
que al cargar sobre ti ingrávido se torna
y como lo redimes de sangre o de tormento,
por fuerza de tu pecho,
con corazón de magia,
siento la ilusión de que estás conmigo,
muy cerca,
a mi lado.

Tuya soy
encuentro la ternura
en que se injerta el color de tu piel
que me soborna y adoro tu palabra
que trastorna y apura mis sentidos
buscándote siempre.

Pienso en acariciar tu pecho al descubierto
y todo lo invisible que te rodea,
me complazco en la luz que te contorna,
muerta de amor en lecho enfebrecido,
pasto de celo en huerto clausurado,
corazón por tus flechas percutido.

Tuya soy,
hambrienta de amor
soy una llama que por ti clama.
Un agua no pausada sí cantada,
se allega por tus manos a mi pecho,
¡oh ríos sin espuma,
tan alzado,
que moja las puertas de mi cielo!

Tuya soy,
los signos de tu grave y dulce voz
me reclaman a cada instante
y despiertas mi ternura
y mis requiebros.
¡Qué umbría en verde valle,
qué collados!,
¡qué rama sumergida en niebla y cielo!

Tuya soy,
tú eres la música de mi vida
en todo mi tiempo.
¡Te ansío ya!

sábado, 17 de noviembre de 2018

Tu voz


Mientras te espero


Mientras te espero, me dices lo feliz que te sientes
con esas palabras, pero tù eres para mì  àngel  protector,
me cuidas ,me apoyas en los momentos difíciles de mi vida, eres:
mi amigo distante,
mi amigo invisible,
mi amigo de mis amores,
mi amigo siempre presente,
mi amigo amante imaginario                                                                                                                    la vida nos reunió por senderos iluminados,
abismos insondables,
para unirnos    en esa  red del mundo
Donde todos estamos entrelazados.
Y aquí te espero, el agua modela tus formas
de hombre esculpido en el andar,
en el sufrir de las  distancias.
Y en el querer de los recuerdos.
Añoro  en el silencio tus palabras que como monosílabas,
caen  en mi alma con un te quiero fugaz  y una semisonrisa 
de tus labios creada  por mis fantasìas.
Mi deseo  tiembla, tu piel brota entre mis dedos
antes que la realidad llegue a mis manos
has borrado el sueño de tu lejanía,
mis delirios,
mi ilusión,
mi  incertidumbre.
Realidad que devoras en las luces y las sombras,
la rueda de mi  existencia  cotidiana esperando un mensaje tuyo,
breve, sincero, pleno de amor.
En instantes  breves siento que me abrazas,
pero me digo es simplemente su silencio
que abarca todo mi cuerpo y mi alma.
Mis labios esperan ansiosos tus besos apasionados y deseosos
y   sòlo  me imagino ese momento que nunca llegarà.
Mi cuerpo te desea, te  necesita.
Mi placer màs  grande sería estar contigo, abrigada, enlazada
entre tus brazos viriles y fuertes.
A veces también tus manos como de papel acarician mi pelo o mi cuerpo enardecido por tì.
Te siento entre mis brazos y mis piernas haciendo de mi cuerpo un pequeño ovillo de amor.
Te amo en la espera y amo esa espera porque se come el tiempo.
Letargo impreciso que arrastra en sus alas, minutos y tormentas para acercar a mis caricias el beso de tu piel.

                                                         “Esperàndote
                                                          me desarmo
                                                          como nube
                                                          deshilachada en penas”

Cuando me fui


Cuando me fui, sin darme cuenta
despacio, muy despacio,
me iba por un caminito de piedras
con árboles sin hojas a su costado.
Yo iba hacia el nunca jamás,
plácidamente, sola, pero con serenidad en mi espíritu.
¿Por qué me iba?
¿Cuál era la forma de regresar?
Iba hacia la muerte,
sin saberlo, sin temor, con fé,
pero algo me hizo regresar.
¿Por qué?
¿Qué debía hacer yo en esta vida presente?
No lo sabía, pero de pronto regresé
con un súbito estremecimiento, con mucho amor a la vida
que me llamaba para que yo empezara a escribir mis poemas de amor,
éstos que escribo sin cesar,
que me estrujan el alma,
que necesitan volcarse en hojas apergaminadas, en blanco,
que las espera ansiosas
como un amate deseoso de placer y gozo.
Y desde lo profunde a donde me dirigía
me encontré en el cenit,
con mi inocente cuerpo voltario,
ingrávido, juglar,
interminable juglería, casi sin volar
toqué tierra nuevamente,
liberta de las leyes del contacto del irme y no volver más.
Pues, estoy aquí, feliz nuevamente entre
monosílabos, frases, metáforas, sinónimos, poemas.
Mi cuerpo volvió,
puso al sumo mediodía
equidistante de los dos crepúsculos.
Y nace nuevo alfabeto, se hace y se deshace
y comienzo a escribir rapidísimas palabras de amor,
unas sensuales, otras románticas,
pero todas de amor a la vida.
Y tiendo versos como un trapecista a otro,
como elásticos firmes que se pierden
en volantes que se van por el mundo.
Me fui sin darme cuenta, sin prisa ,
me escapé de esta vida
con el primer rugido de una supuesta tempestad
que llevaba dentro .
Ahora estoy en paz,
volví como un milagro de luz
para esperarte sin tiempo
a ti mi amado el distante,
el que desea mi piel para danzar
encendiendo nuestro propio laberinto
¡Qué gozo!, ¡Qué alegría!
De regreso traigo conmigo tu aroma
 que me alivia la imagen de tu cuerpo
luchando contra el mío,
en una lucha plena de amor
y tus manos le enseñan a las mías
la destreza de las tuyas.
Y al regresar descubrí
el secreto que se me negaba revelar.
Me basto ir más allá de mis tibios pasadizos,
trepar a la cima más alta del deseo
y enseñarme ese punto milagroso y esquivo que esperaba por ti.

                                                                              “¿Por qué esa sensación
                                                                              de haberme ido de esta vida
                                                                              me persiguen sueños
                                                                              y me hace vivir
                                                                              confundida y suplicante?”

Hasta el final te quiero

Te quiero, sí te quiero, por ser leal, por ser sincero,
ser como ere, especial y único.
El silencio me trae tus ojos de perlas temblorosas
en oleadas de viento y humo,
con la esperanza de que ya vienes.

Pero, no vienes,
dejas tu perfume detrás de ti.
Te quiero por tu sonrisa.
Por tu humor ácido, anecdótico,
y a veces un poco  burlón,
pero aún así te quiero.
Pienso en tu sonrisa
y tu sonrisa está conmigo
y está clavada en mis ojos
desde esta lejanía tan distante.
te quiero por saber comprender.

Te quiero por escuchar
te quiero por tu grandeza desinteresada
te quiero tal cual eres.
No quiero ver la soledad
de saberte tan lejos,
de no escuchar tu voz vibrante y cálida.

Te quiero por tus ocultos besos furtivos,
por tus palabras de amor que jamás escuchare.
La niebla torva del silencio
ahoga tu luz ausente
de mi cuerpo ávido de ti.
Te quiero porque existes,
porque eres como la sal
traída por el viento
Que pega y se va.

Te quiero porque estás en mí.
Enlazada tu alma en la mía
como una sombra de mariposas frescas
como una ciega luz de sombra furtiva.
Es mi camino hacia una libertad madura
con sabor a frescura en este deshojado otoño de mi vida.
Te quiero y siempre te querré.

                                             “Allá  voy con mis delirios
                                            A saborear la paz de tu amor”

viernes, 16 de noviembre de 2018

El amor en la oscuridad


Tu vida sin valentía


Tu vida sin valentía,
sin siquiera mirar de frente, sin palabras al oído,
sin nada,
como si yo fuera nadie, te fuiste de mi vida.
Tristeza es que mi corazón te llame a gritos,
y tú no estás aquí para escuchar su soledad y sus lamentos.
Desleal fuiste con todos mis poemas de amor que te escribí.
Tu cuerpo se deslizo de mi lado,
como las olas en la arena
y como las olas, rompiste mi corazón anegado de tristeza.

Tu vida sin valentía,
te restiraste y aceptaste sin valentía,
el juego de no ser…
hoy no quiero que leerás mis poesías,
es como si abrieras una herida en mi alma.
Tú eres ya memoria sin progresión posible,
un espacio vacío de estado silencioso,
que retrae todo signo e idea que regrese del pasado.
Y tú eres divergencia al intentar tan sólo nombrarte.
Eres línea de ceniza en mi vida,
escrita o reflejada en un espejo roto,
un viento se levanta para llevarte lejos
y negar tu existencia
y de ti queda la duda de una sombra borrada.

Tu vida sin valentía,
ahora sueño continuamente con nuestra pasión,
con nuestras noches intensas de amor,
con nuestras risas compartidas.
¡que inocencia total!
¡qué significado tiene hundirse en el pasado,
si ya se perdió en la nada del vacío!
dormíamos la vida entrelazados,
ajenos a la voces de todos los amates del pasado,
pero nuestro vínculo se rompió
y te lanzo al vacío de otra vida.

Tu vida sin valentía,
aún así no acepte ver cerrado el destino,
y entre al fuego en donde estabas para abrazarte y besarte,
con todo mi cuerpo, mas no te halle.
Debo dejar de preguntar si ha valido la pena,
dedicar toda una vida a amarte,
con frenesí y pasión.
el río es el reflejo del sueño de la vida,
silenciosas gaviotas cortan de blanco el aire,
pastos tiernos, enredaderas, florecen en las riveras.
Bandada de golondrinas corta el agua azul del cielo
y yo triste y desolada clamo por tenerte,
otra vez a mi lado.
el sueño del reflejo es el rio de la vida.

Tu vida sin valentía,
recuerdo tu mullida voz sediciente,
que ahogaba mis palabras por tus besos,
requeridos por mí, con gozos, ternuras y deseos.
Te fuiste sin valentía,
sin una espiral de adioses de tu boca
y así sin saber razones se cerró nuestro libro de amor.

¿A dónde se fue tu amor?


¿A dónde se fue tu amor?
Se perdió lejos, muy lejos
entre los copos de nubes al horizonte
donde el cielo y el mar se juntan
debí dejar mi soledad bordada sobre tus labios,
así no me olvidarías. 
El corazón desafinando instrumento de la tristeza
Marcará el ritmo de la luna
deshaciéndose gota a gota 
sobre tu cuerpo escondido
y un beso de plata recordaran las nubes
sobre tus parpados.

¿A dónde se fue tu amor?
¿ Es que acaso no sientes mi canción
que susurra sobre tu piel instrumento solista de la nostalgia?
miro el cielo en las estrellas 
y me pregunto en donde estas,
queriendo una respuesta en ellas,
pero estas solo brillan sin cesar

¿A dónde se fue tu amor?
me vuelvo y pregunto a la luna
¿acaso ella sabe de tu paradero?
pero ella esta inmóvil, y muda,
sin importarle mi sentir verdadero.

¿ A dónde se fue tu amor?
Tal vez mas allá en el horizonte
llegue algún día a encontrarte
Pero tú te ocultas arrogante y altivo
Para esconderte bien lejos de mí,
tratando de ser simplemente 
un trazo leve y volátil y mi vida toda

¿Dónde se fue tu amor?
¿Acaso a te has perdido y te has ido
al camino del olvido?
Cuando el cielo se afina, 
el conjuro de un sutil cosquilleo de flautas
y la última estrella remisa 
abandona su puesto de guardia,
en ese momento me gusta perderme en el aire
como un reportero del alba,
siempre buscándote con el alma perdida y liviana

esta es la carta decimosexta para ti mi amor
pero nunca la leerás
no llegara a tus manos,
solo sentirás un susurro leve , volátil
de que esta alma te seguirá amando hasta que 
el todo poderoso tiempo la lleve volando.

Distancia sin olvido


Distancia sin olvido,
cuando abrí la puerta
el perfume lejano de tu ausencia
me acaricio la piel
saturada de calle,
de tumultos, de sopor.

Distancia sin olvido,
sentí que me abrazaban,
“es su silencio”, me dije.
Era su silencio,
un silencio vivo,
bullicioso de recuerdos,
de manos de papel aterciopelado,
que acariciaban mi pelo desprolijo.

Distancia sin olvido,
un silencio de voces mentoladas
y ojos cenicientos de cristal.

Distancia sin olvido,
esta carta, la décima tercera
la escribo para ti
para que me recuerdes
sin olvido.
te extraño como nunca
y No te tengo como siempre
sólo la esperanza me anima a esperar.

Distancia del olvido
te llevo siempre con migo…
no muy cerca, pero sí muy dentro mío
No te veo,
no te hablo,
no te llamo,
sí, te escribo y te pienso

distancia sin olvido
te escribo con dolor
Y te pienso con mucha pena,
te tengo que decir que no
decirte que no vale la pena,
Pero la verdad es que necesito tus abrazos,
Tus caricias, el placer y el gozo que me brindabas.
Si pudiera volver a escuchar tu risa,
La guardaría para dejarla sonar
Cuando el silencio cruce mi soledad.

Distancia sin olvido,
te busco en mis fantasías,
pero no estas,
te llevaste todo con tu partida,
Incluyendo mi vida.
Me muerdo los labios para no llamarte,
me queman tus besos,
Me sigue tu voz.
Llevo muy dentro de mí
encendida la fiebre de tu amor.

Deseo olvido en la distancia
y no hay olvido,
siento el amor en la soledad de mi sombra,
¡Vete ya al olvido eterno
a la distancia total!