Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 19 de enero de 2019

Tiempo perdido




Tiempo perdido,
ya ido, no volverá,
mi alma no sufrirá por tu ausencia
y mi vida cambiará.
Siento cantos que cruzan mi alma,
en medio del tupido bosque de las sombras heladas,
traen el secreto del gozo
y la felicidad que creí perdida.
El miedo a sufrir ahuyentó de mis ojos ,
las palomas del sueño,
ya no siento la soledad helada,
ni en la frente, ni en los huesos,
ahora me llegan los clarines de la risa,
y la paz apurando,
en la breve llama la inmensidad del tiempo.

Tiempo perdido,
apago de los espejos,
los mezquinos recuerdos de mi blanda frente,
sostenida gozosamente sobre los lotos del olvido.
Ahora todo cabe entre fuertes muros,
que levanté sin darme cuenta para que la maldad no entrara más,
en mi vida
y contra vientos y lluvias,
levantadas las espadas del miedo y la duda,
en la paz del umbral se han quebrado.
¡Todo el cielo azul me acaricia!
Y espera entre dispersas nubes el amor,
que me busca desesperadamente,
para cubrirme con sus brazos, buscar mi cuerpo,
acariciarme toda.

Tiempo perdido,
con pámpanos de luz vivo ahora feliz
y mi boca los cantos y las risas se oyen por doquier.
Doy amor, recibo amor,
me envuelve una nube azul de amor para ser feliz
y la voluntad de hacer el bien me acompaña.
tiempo perdido no existe más,
mi rostro feliz, mis libres brazos
y todo cuanto tengo,
flores, cielo ancho y mis poesías de amor,
que corren presurosas al papel,
no son para tí,
nunca lo serán,
éstas a mi amado que me abandonó,
quedarán selladas en un cofre que no abriré más.
Todo cuanto en la vida gozo me pertenece,
nadie me lo quitará,
lo guardo entre espigas en mis manos.

Tiempo perdido,
miro los largos cercos cubiertos con el cielo,
de las campanillas azules
y el tupido naranjo cuyos pájaros daban cada tarde,
su lección de canto.
Mi corazón oloroso de jazmines,
tiene por cinturón los cardenales del río
y se viste con la verde túnica de los campos.
¡Ahora vivo feliz, sin crueles mentiras a mi alrededor,
ni dolores pesarosos!
¡El amor es único,
debemos darlo a todos nuestro semejantes,
para vivir en un mundo de paz,
solidaridad y no violencia!





viernes, 18 de enero de 2019

Un amor furtivo


Soledad desconsolada


Soledad desconsolada,
miedo, temblor en mí, en mi cuerpo,
terror terrible, inmóvil, está ya cerca,
es la soledad desconsolada,
pegando el oído al cielo se la oiría,
en su gran marcha subceleste,
hollando nubes.
Ella, la desmedida, remotísima,
se acerca aceleradamente,
a una velocidad de luz de estrella
y tarda todavía en llegar,
porque procede de más allá de las constelaciones,
ella tan vaga e indecisa antes…
tiene escogido, cuerpo, sitio y hora.
Soy yo su destinada presa
y me doy cuenta que a mi lado solo hay,
un hueco de tu ausencia,
a ti mi amado ausente,
te persigo por los más misteriosos recónditos,
donde te has refugiado después de irte de mi lado.

Soledad desconsolada,
no te puedo hallar ni debajo de la piel de mis sentidos.
Tú te has ido a una tierra burilada,
buscando a otro amor que te atrape sin que te des cuenta.
¡oh! mi blando corazón débil, solitario, llora,
para que llorando mi desvelo vuele lejos
y te olvide.
¡Todo que acabado está!
como un gran mundo a oscuras,
te marchaste entonces.
¿Dónde está tu cuerpo ahora,
vacilante, todo trémulo recordando mis besos?
Sólo queda la certidumbre de tu ausencia,
sin labios.
¿y dónde está ahora la angustia, el tormento,
cielos negros estrellados que pueden ser,
que quizás de haber sido tan solo un sueño?
y en un cándido papel, que su candor se le aumenta,
necesita el poema de amor,
la carta suprema, para que del vacío,
se salve de quedarse por siempre en blanco.
Tú no eres de nada,
de querer sin más, nunca supiste que eras un no querer,
pasaban por ti los sueños sin ver que te traspasaban. 

Locura sin ti


Locura sin ti,
vivo en una continúa locura de amor,
sentimientos entrecortados,
sacuden mi cuerpo centímetro a centímetro.
Mis pensamiento corren carreras veloces,
de idas y vueltas,
entrecortados, enlazados en nubes,
que los elevan a lugares incognitos,
para dejarme en paz, eras mi árbol de vida,
que plenamente floreciste con amor,
rosaste mi alma y que con timidez,
hiciste florecer lagrimas entre llantos,
de mantos de amor.

Locura sin ti,
mi vida se volvió oscura sin tí
y vaga en los recuerdos de aquellos días felices,
mi mente se resiste, pero mi corazón aún te ama.
Locura mía.
¡aléjense pensamientos mal sanos,
que torturan mi mente y no me permiten olvidarte!
Esta carta la escribo al igual que a las otras,
son para ti, pero nunca las leerás, no quiero que las leas,
no quiero que sepas que sufro de amor por ti.
Delirante amor,
que cuando debía olvidarte por tu traición,
igual te amo.
Mi deseo es que esos revoltijos entreverados,
de recuerdos dolorosos se alejen de mi mente,
quiero un silencio absoluto dentro de mi
y no verte en cada rincón umbroso,
pleno de sombras misteriosas y ardientes.

Locura sin ti,
¿Por qué todo es triste?
¿Cuál es el motivo?
¿La maldad?
¿La envidia?
¿La soberbia?...
Mis noches son tormentosas,
las madrugadas peleadas,
porque el sueño estaba poblado,
de intrincadas situaciones vividas.
quiero un silencio anodino
en mi mente, adormecedor, eterno.
Que tenga manos de papel y voces mentoladas,
con ojos cenicientos de cristal.
El tiempo debe quedarse en suspenso.
Juego con las palabras,
 las uno,
las desuno,
las abrazos,
me fascinan,
son parte de mi
y tú no estás en este juego de palabras.

Locura sin ti,
gracias Dios mío me libraste del mal,
del sufrimiento que tú me causabas
Ya no anida el trueno dentro de mi alma
y no esta mas la espada con cuyo filo,
me heriste.
Ahora siento en mí a la Humanidad,
buscar el cuadro negro,
el no saber,
el no poder,
el no deslumbrar,
el no solución,
el no retorno,
la vacuidad,
la nada,
todo llego a su fin.
La locura ya no está.

Sueño que estás conmigo


Sueño que estás conmigo,
Amándote con todo tu corazón,
Gozando el placer de tenerme en tus brazos,
Pero, ¡oh decepción!
¡Todo es imaginación!

Sueño que estás conmigo
Es un modo sagaz de creer
Que me sigues amando
Y que nunca nos separaremos.
Sueño que estas conmigo,
Alquimia secular que trueca
Tú sigilosa confidencia
En alto aire tallado, entristecido y quejumbroso.

Sueño que estas conmigo
Estoy en una especie de dimensión inverosímil
Sin cuño ni sonido,
La sombra ingrávida,
La promesa huidiza del amor e las manos
Sueño que estás conmigo,
Apretado a mí, tu aire besando mis labios,
Pero te fuiste por oscuros vericuetos,
Eludiendo la huella nítida
Para que no te pudiera encontrar jamás.
mi carga de siemprevivas se marchitaron
por no estar tú conmigo
y en mi mochilón sólo vacío
estaba pleno de sufrimientos
junto a los óleos del adiós.

Sueño que estás conmigo
aquí yace y sin cesar rehace
esté diezmado sueño de estar tu cuerpo junto al mío
y por mi olvidado
¡loor al poema multiplicado,
Desconocido ya por su amor!

Sueño que estás conmigo
te deslizaste de mi lado son yo darme casi cuenta
como violador imposible
de secretos arcanos
en tu semen palpita un futuro impreciso
diferente de tantos porvenires por mí soñados.
Desde mis dedos crece una plegaria unánime
y diseño en los labios la avidez de mágicos besos
sueño que estás conmigo
mi quimérico sueño de estar contigo
Se disolvió e la noche,
en esta carta ya no te pido nada,
Sólo que te vayas de mi sueño.

jueves, 17 de enero de 2019

El amor y el aire


Te amo en silencio


Te amo en silencio.
Salgo a la noche y me sorprendo,
pocas veces me había ocurrido,
extasiada la contemplaba
sin dar crédito.
Unos segundos más y
la duda comenzó a desvanecerse.

Quede sorprendida,
su brillo fue dejando ver tu rostro,
lucias en tu tez fuerte y viril,
espléndida,
el hombre más deseado para Amar.

¡Qué belleza!
¡Ah!
LUNA, LUNA, LUNA.
Gracias por este momento,
gracias por este numen,
gracias por verte e imaginar que estoy a tu lado
y por tenerte abrazado en mi lecho,
estrechándonos con pasión.
Aun no has alcanzado
la gloria de tenerme,
perdiendo el sosiego cuando te alejas de mi.

Te amo en silencio.
Esta hoguera que hemos encendido,
que hemos gozado con pasión y fuego
por estar unidos en una sola carne.

Te amo en silencio.
Quiero tenerte a mi lado,
en nuestro nido de amor,
eres mi amado amante,
el único,
el verdadero,
el diáfano.
El amor sí se nutre jamás muere,
es inocente y puro.

Afanosamente te busco,
sin discreción,
eternamente,
no desesperes que algún día te hallaré.

Te amo en silencio,
sin ecos,
sin sombras,
sin misterios.
Soy tuya y quiero demostrártelo
con caricias, besos, mimos,
adaptando nuestros cuerpos como uno solo.

Te quiero tal cual eres,
trasuntas transparencia,
diafanidad,
sigilo.
Tu discreción aflora
cuando te vas acercando a mí,
la distancia se acorta y sin disimulo
nos miramos a los ojos profundamente
con deseos de estar muy juntos,
sin secretos,
en paz,
la paz del amor.

Te amo en silencio
y te pregunto ¿que sientes cuando me intuyes?
¿de quién eres?
Y abres los lazos y me enseñas
la alta imagen de ti y me dices que mía.

Te veo como un cóndor, aguerrido,
con tus garras afiladas
buscando llevarme entre tus alas
como una presa entregada
a los altos abismos del mundo, donde
la soledad nos hará sentir
que por fin estamos juntos.

Déjame a solas


Déjame a solas
con mi alma triste y taciturna,
buscando en mi interior
la paz y el amor dormido.

Déjame llorar la pena de no verte,
exhalar un suspiro de amargura,
refugiarme en los brazos de la muerte
para no sufrir ya tanta tortura.

Déjame a solas
para acariciar sólo el recuerdo
de los besos que me dabas con pasión,
déjame para ver
si es que me pierdo
en un profundo mar
de oscuras aguas.

Déjame recordar
que una mañana me brindaste
 el rosal de tu ternura
y que bebimos del azul fontana
la excelencia del sol y de la luna.

Déjame enloquecer,
pues eso quiero,
hundirme en el rincón del desconsuelo.

Déjame navegar como velero
que no tiene timón ni timonero.

Déjame a solas
en un desierto,
acompañada tan sólo de mi pena,
para pensar que vives
y que no has muerto,
porque no mueren las personas buenas.

Déjame trasladar a otros lugares,
quiero tomar la senda que cogiste
para ver si te encuentro en otros lares,
y me quieres como antes me quisiste.

Déjame a solas,
más breve flota la esencia de la carne,
más breve el viento devorando el llanto,
nada se agolpa y todo es un rastro
nada es inédito dentro del aire.

Tú debes saber
que mi edad invisible rueda triste,
emergen los recuerdos
de nuestras noches de amor
como el aire que respiro.

Entonces te diré,
como flor sangrando desde mi hoja,
venciendo el papel que voy llenando
Poesía es Soledad,
solamente una palabra contra el mundo.

Déjame a solas
para pensar eternamente en ti,
mi amado ausente,
decir que el vacío sopla la razón
aquí en los huesos donde existo
no habría nada que el alma despierte,
solo tú lo podrías hacer,
solo tú, el amor que hace que las palabras ardan.