Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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domingo, 3 de febrero de 2019

Siempre




Siempre se recomienza en cada instante estar en un
mismo sitio de sin espacio para dos donde el amor del tiempo
vive un recuerdo que se extiende cada vez más .
Los días pasan a escondidas y como el humo se
pierden los años, los que entonces quiero volver a vivir.
Los poemas que vienen a mi alma desde el infinito,
quieren verse siempre reflejados en la página en blanco o en
pedazos de papel que vislumbran desde lejos.
Siempre en las páginas vacías la luz recoge un pentagrama oculto.
Palabras tardías de la memoria en que la ausencia de tí a mi lado llegan donde todo es luz sin sombra.
Siempre  desde la lejanía tu presencia se hace realidad a través de la poesía que renueva mis sentimientos de amor que siembro donde tú estás, en incendios de inspiración.
Así mi amor está libre, suelto con tu sombra descarnada y puede vivir en ti desde la lejanía sin temor a lo que yo más deseo, a tus besos, a tus abrazos.
Estar ya siempre pensando en los labios, en la voz, en el cuerpo, que yo misma con mi imaginación te arranque para poder, ya sin ellos, quererte.
¿Por qué este inexorable desencuentro?
Solo silencio me responde, como una pampa de hielo y un humo congelado me invade.
Siento en mí un perfume que jamás estuvo, un color que exprimió su gama de color, tu palabra extendiéndose en el éter de una vez a sí misma.
Siempre y nunca nos envuelven en una nube de amor invisible, que nutre nuestras almas develando misterios no vividos.
Del silencio al silencio tal es el viaje completo entre nosotros dos.
En el trayecto sombras umbrías, proezas inesperadas, pero en ambos confines del paisaje, tan sólo silencios.
Voraz silencio apaga nuestros gritos de deseos de estar juntos,
uno junto al otro burlando la desesperada lejanía.
Y encontrándose tus manos en los pliegues de mi cuerpo, mis pechos se yerguen hacia ti mi amado ausente y con urgencia mi cuerpo clama por ti.
Siempre existirá entre nosotros el fantasma de tu ausencia, lejana, distante, envuelta en nubes altas que impiden ver tus ojos que me persiguen intensamente en cada minuto de nuestro vivir.
¡Te necesito aquí a mi lado por siempre!

“El tiempo
oscuro visitante
en cada noche perdura,
en cada verso”


Tarde invernal




El viento helado era una pincelada de rojo en mi mejillas y
un gozo bailarín en tus pupilas húmedas.
Un aire inverosímil arremetió con el sol, golpeteaba por dentro,
de los pulmones, empujaba la sangre.
La alegría, pensé, debe ser parecida a un remolino de sol corriendo por los campos.
Y te miré, con calor en mi alma, envíe caricias a tu corazón.
Y te miré aguardando, ni magia ni milagro, que ya en dorado crepúsculo inundaras,
el cauce de la tarde.
Con el frio helado de afuera, nosotros acurrucados y abrazados frente al fuego,
de la chimenea, nos besábamos apasionadamente, éramos uno del otro,
corazón con corazón.
Y entre perfil y miradas , se sienten frenéticos toques de diana,
anunciando nuestro amor infinito.

“Dame a beber la poesía,
en el raudal de inspiración,
que a la noche es meditación”

sábado, 2 de febrero de 2019

Aun estas a tiempo


Tus ojos


Ay, tus ojos que me queman… Que me queman…
ay, tus ojos que me matan…
con su gris ausente,
con su piel de vientos,
con pasión de loca…
ay, tus ojos… que me queman…
que me queman,
ay tus ojos que me matan,
con sus fuegos,
con su hambre de mis ojos,
con su mirar de cálido verano.
Ay los ojos que me queman... que me queman…
ay tus ojos que me matan,
con sus alas asfixiantes,
con sus besos de amante desbocado,
con su amor que me ata y  me desata,
en cada lujuria de su mirada errante.
¿Por qué me encuentra ahora tu mirada?
¿Dónde te habías ido?
Tus ojos ya no me miran y atónita me pregunto uno, dos , mil veces.
¿Dónde están tus ojos?
Y en mi pecho ardiente por ti, te busco son cesar, con una voz silenciosa y
atónita, ya que al encontrarnos al fin podré llamarte mi amante.

“Música blanca,
de mirada solitaria,
es plenilunio”

Espera


Aquí una mitad mía te busca,
espera soy medio abrazo apenas, te necesito,
espera soy medio beso nada más, ven a mí.
Espera ven tú a mi lado, complétame,
espera la luces se apagan el sol se oculta,
si tú no estás aquí,
espera estoy escribiendo una poesía, al terminarla quiero la leas tú.
Espera a que llegue la noche, cambie su ejido,
se abran caminos, te iré a buscar.
Espera, amor mío, quiero llegar al amanecer amanecido, contigo muy juntos.
Espera, no te alejes, que estoy sobrevolando, buscándote a ti para estar en tus brazos.
Espera quiero estar contigo al medio día, que siempre gesta milagros,
con el zenit que presta el estío.
Espera, este nuestro encuentro fue un milagro milagroso,
como una apretada madeja de luz desenrollándose.

“De día... cuando el amor llega.
De noche… cuando el amor se aleja”

Voces Internas


Voces internas que de mi alma fluyen, me hablan del amor,
que mi alma y tu alma murmuran en el silencio de la noche.
Voces internas que me hacen pensar que dejaré mi soledad,
bordada sobre tus labios.
Voces internas que marcarán el ritmo de la luna,
deshaciéndose gota a gota sobre tu cuerpo.
Voces internas y un beso de plata imaginario,
recortarán las nueves sobre tus párpados.
Voces internas mis dedos navegarán entre tu pelo como arenas náufragas,
en una mar de sueños.
Voces internas mis deseos se posarán en tu hombro,
mientras duermo serán como palomas de seda y rosas.
Voces internas, en mi interior  miraré volar mi amor envuelto en perfumes
y suspiros.

“Una canción susurrará tu piel,
instrumento solista de la nostalgia”

viernes, 1 de febrero de 2019

El amor y el aire


Éxtasis de pasión


Éxtasis de pasión
a gritos desde un lugar que ignoro
pero en mi cuerpo se alza erecta y vibrante,
mi locura de amor y pasión
por ti acrecienta día a día.

Cuando no estas a mi lado
mi deseo por ti es mucho más.

Con solo pensarte mi cuerpo se enciende
y arde
y pide con intensidad amarte.

Éxtasis de pasión,
En mis noches oscuras de silencio
deseo tenerte junto a mi
para acariciarte con mis manos
todo tu cuerpo con suavidad
y con mis labios de fuego
recorre cada partícula de tu piel
y hacerlo estremecer
hasta lo más profundo de tu ser.
Éxtasis de pasión
Deseo tus besos
con el dulce néctar con sabor a miel.
Deseo susurrarte tus oídos
cuánto te amo más y más.

Éxtasis de pasión
Deseo junto a ti enlazarnos
entre enredaderas de amor
y hacer de la noche oscura
un mundo de fantasía.

Deseo sentir tu piel sobre mi piel
y con cada movimiento telúrico
apagar el fuego ardiente
que llevamos dentro de él.

Éxtasis de pasión
Deseo sentir tu aliento
junto al mío
y ver tus ojos brillar
cuando intentas apagar
el fuego del volcán.

Deseo sentir tu respiración agitada
y ver tu sonrisa apasionada.

Éxtasis de pasión
Para apoyar mi amor
sobre tus hombros
y fundir mi figura con tu bronce,
confundiste el fuego
y la intención de mis cantares
y de apoco anduve buscando
los peldaños del deseo,
hasta alcanzar la cumbre de tu nombre.

Éxtasis de pasión
Los signos que orilleaban tu cintura
eran de luz y sal reverdecida.
Enséñale a mi boca a que te nombre
y llévame las manos a tu pecho,
amor, que desnudándote caminas
sobre el muro que cerca mi silencio.

Éxtasis de pasión
Que tus puertas estén siempre abiertas
para que mi cuerpo
se encuentre en tú espejo
cada día al despertar,
abrazándome con tu calor,
entre alas, maravillas, luceros
y todo el amor nos unirá
sin largas esperas.

Regálame tus secretos


Regálame tus secretos,
los que tienes escondidos allá,
detrás de la esperanza.
Enséñame los que tienes ocultos
en la sombra de tu corazón,
y yo te regalaré mi alma.

Concédeme la luna,
envuelta en tu sonrisa
y los mimos tibios
que florecen de tus fuertes manos
y despiertan la esencia íntima de mi ser.

Regálame tus secretos,
los más íntimos,
los que como en un ritual
te envuelven en ellos,
compartámoslos juntos
 aunque nos entretejan,
consumiéndonos en temblores,
 en una desgarradora verdad que nos ahoga.

Te amo,
perfil solo, nube gris, nimbo de olvido.
En el misterio de tus miradas,
 bajo la tormenta oscura de las palabras,
desde la tristeza o puñal de cada beso
 hasta la ira o la melancolía de tus caricias,
te sigo amando.

Regálame tus secretos
aunque no sea más que el pequeño
y yo te enviaré los míos,
los que en el recóndito rincón de mi alma,
te pertenecen
y te los haré llegar
como un relámpago
entre sueños de amaneceres,
atravesando la aurora
para que tú los descifres
en el sueño del horizonte
donde todo se olvida.

Y si tú los quieres,
irán hacia ti como un alarido
gimiente y doloroso
que llega de tan hondo
que han deshecho su quemante raudal,
desfallecientes para que tu alma los sienta.

Regálame tus secretos,
así estarán unidos a los míos
en nuestros corazones de agua y miel,
prisioneros de cascadas de sonrisas
como cadenas de flores suspendidas
en nuestros suspiros,
 en nuestro tiempo imaginario
donde rumorea una bandera de rosas.

Regálame tus secretos,
los guardaré en mi cofre de tesoros ocultos
con siete candados y llaves
que nadie encontrará,
estarán conmigo comulgando en silencio
el amor sin límites que siento por ti.

Y entre goces, placeres,
caricias que desgarran,
besos que dibujan
nuestros rostros temblorosos,
el amor nace, renace,
en cada instante
de este nuevo amanecer.

Regálame tus secretos,
los que no huyen a su guarida oscura,
los que trepan, sí,
por las paredes húmedas
para llenar mi alma
como en un juego
de risas y tristezas compartidas
como canta el río,
mojando las veredas  y empedrados
en la sed del silencio y el anhelo.

Mis palabras de amor,
más que mías son tuyas
y para que tú las oigas
son como cascabeles de cristal
 para tus manos suaves
como la seda,
van trepando despacio,
sin prisas
en mi viejo dolor
como las hiedras de no tenerte.

Ahora, conmigo, tú y tus susurros
que van tiñendo con tu amor mis poemas
porque todo mi mundo interior
lo ocupas tú,
todo lo ocupas,
fundiéndome en tu regazo
con tus secretos en mis labios.

No estar contigo


No estar contigo,
 te desviaste
de la senda
 en la que yo te estaba buscando.

Te entreví soslayadamente,
 intuí tu venida,
te esperé con todas mis ansias,
mi cuerpo entero
clamaba por ti.

Viniste hacia mí
raudamente
como relámpago de luz
 iluminando mis mares internos
y te internaste con alegrías,
con ternuras
y deliciosas caricias
como un pájaro
picoteando un campo pleno
y fecundo
de semillas estremecidas
de ser encontradas.

Tu llegada
duró sólo instantes,
ya no estoy contigo
y te extraño tanto
que mi corazón se estruja,
vibra,
palpita
y se anega de lágrimas
 largas,
interminables,
la desilusión me colma
y los pesares
inundan mi alma
que confundida
y estremecida
no puede comprender
 los por qué
de estos tan sólo instantes
de felicidad total
y pródiga.

No estoy contigo,
no lo estaré nunca más
en esta vida del Hoy,
ni del mañana.

Mi afán ciego
por creer
 en tus promesas de amor
 no me dejaron ver
que ibas a ser
en mi camino
sólo una estrella fugaz.

Bañaste mi alma
de luz por un instante
y como un cometa raudo
y veloz
su estela
dejó marcas indelebles
en mi cuerpo
y en mi espíritu.

Contigo
 sentí el perfume
y la suavidad
de una flor recién abierta.

Suave curva
la entrega de nosotros
como pájaros
que en busca de lo soñado
hacia todas partes vuelan
 ensayando todos los cantos
de las aves
 que toda la Tierra pueblan.

No estar contigo
es sentirme
como colmena vacía,
sin zumbidos
ni latidos
 ya que mi alma está seca,
es como hundirme
en un mar de dolorosas tragedias,
me hiciste mal,
me hiciste bajar
a un abismo
donde la luz
no penetra.

No estar contigo
es sentirme atrapada
en un laberinto
de verdes follajes
donde los pájaros
 no responden
 y en un intangible ensueño
lejano
donde las flores
se esconden.

Y así
 dejaste mi alma triste
y abatida
viviendo
sólo en la bruma
donde mis ilusiones
se pierden.

Te pienso
y te retrato fiel
sobre el heliotropo
del crepúsculo
 idealizándote
con ímpetu alado.

Sólo eres ahora
 un triste recuerdo,
 un tesoro no conquistado,
un espejo
donde no se reflejan
 nuestras imágenes.

¡Vete ya!
 ¡No regreses!
No me encontrarás
en la inmensidad del tiempo,
ya eres una saeta
que se perdió
en el azul cielo.

Para ti
escribí los versos de amor
que no llegaron nunca al papel
 que los esperaba
con ansias
entre el olor de tomillos
y de madreselvas.

¡Qué dolor a mi pecho se derramó!
 Voy en busca
de la lluvia que limpia
y rejuvenece mi alma
e ilumina mi rostro
con una sonrisa
para el nuevo amor
que se acerca.