Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 13 de marzo de 2019

Tu ausencia



Tu ausencia llama mis angustias,
mis lamentos del corazón.
Surgen palabras de amor
que van hacia ti
porque tu ausencia me condena
a la brisa que cada día
se embravece más
y me hace huir
a las tinieblas de lo desconocido.

Canción de amor para ti mi amor…
no te alejes,
cada vez que amanece mi corazón
se entristece
y el tiempo se hace eterno
cuando no llegas.

Tu ausencia…
amar en tu ausencia…
como dejar tu presencia…
si eres parte de mí
para poder sobrevivir.

Nada en esta tierra
libera a mi alma de la inquietud
que la aprisiona cuando me faltas tú,
cuando no estás.
Si no hay tiempo
ni barreras ni distancias
que separen a dos seres que se aman,
entonces por qué muero
al tenerte distante…
tu ausencia en mi pecho algo agoniza,
te amo corazón de agua,
soy prisionera de tu voz
y de tu cascada de sonrisas.

Tu nombre llueve en mi piel
como una cadena de flores.
Sólo tú suspendes mi voz
en tus suspiros
y en tu suave tiempo imaginario
una bandera de rosas.

La transparencia
de tus sueños galopa
en mi camino de sombras.
En tu ausencia,
te siento cada día rozándome invisible,
sutilmente impalpable
y aunque sé
que siempre te he llevado conmigo
eres la suave,
dulcemente imposible,
lejanía luminosa…

Te siento cada día cantar,
mas no sé dónde.
Eres algo que vive más allá de sí mismo
y aunque siempre eres nube
y horizonte lejano,
sentí tu beso sobre mi alma.

En tu ausencia mi espíritu solitario
te sueña en cada instante,
mi alma te busca tras toda emoción.
¡Mi camino está lleno con tu nombre!.
¡ Lejanía distante!.
¿Dónde estás?...
¿Dónde estás?.

Quiero sentir tu presencia huidiza
sumergiéndome en la luz de tus caminos,
volar con el ritmo del viento
hacia las alturas del amor
y estar a tu lado
siempre en el éxtasis
de nuestra unión secreta.

En tu ausencia
quiero pensar en elevarme contigo,
más allá de las cumbres terrenales
hasta el reino de la paz y de la armonía
donde nuestra dicha
no pueda ser perturbada jamás.

Tejiendo la vida



Así tejemos la vida
entre nuestro diálogo de miradas atentas,
sorprendidas, milagrosas,
sorpresivas,
consuelos y bálsamos de nuestras almas
que nos unen en un alianza continua,
permanente,
constante y sentida.

Tejiendo la vida sin palabras mutiladas,
sí, con rumores de amor
en noches de espera,
cantando sin tristezas ni penas.

Soy la viajera con el corazón pleno de amor
y la sombra de tu sombra
quien teje palabras de amor,
frases, versos,
entre hilos de seda y plumas
haciendo un nido cálido de caricias.

Sensación de ser dos voces
en la noche unidas por lazos estrechos
y entretejidos de recuerdos.

Tejiendo la vida en un vivir juntos
el hasta ahora esperado,
trémulo y jubiloso de promesas unidas,
ya que la vida es la sorpresa
en que nos suelta desnudos,
inocentes,
en un mar inmenso.

Tejiendo la vida,
los dos al unísono,
para que en nuestros días de tormenta
sólo haya claridad
que atraviese las nubes oscuras y tristes.

Tejiendo la vida
comenzaste a quererme
porque me convertí,
sólo para ti en ese sueño
de cuento de hadas
que todo lo llenó con su magia
atrapando tu corazón y a la vez,
haciéndolo libre.

Mi pasión fluye al recordarte,
te tengo prendido en mi corazón
y una catarata de gozos
fluye desde mis entrañas.

Tejiendo la vida,
los poemas van destilando cada día,
ilusiones, rosas,
fantasías,
que llenan mi alma de alegría,
sueños que despertarán
algún día mientras vivo
y respiro tu sonrisa.

Tejedora de versos y rimas,
tejiendo momentos trenzo la vida.

Eres mi amor cada noche,
mi eterno enamorado
que calla y mira.

Tejiendo esperanzas y sueños
con la madeja en mis manos,
el corazón,
el papel y una pluma,
hilo y deshilo
la ilusión de estar contigo.

Para que me sirve la vida
si ya tejida en un hilo,
perece,
aunque de su esencia
brota mi vida en un verso.

Ya no sueño con tus ojos,
ahora quiero tu regreso,
ya te tejí toda la vida
y ahora en versos te quiero para mí,
quiero estar contigo siempre.

Sueño con estar a tu lado,
tendidos sobre nuestro lecho,
recordar las horas pasadas
en unas sábanas de tejidos blancos
sobre la aguja de tu amor soñado,
tejidos en letras de sueños
y tiernos besos palpados
sobre este gran poema de amor
que es la vida.

martes, 12 de marzo de 2019

Vértigo



Bien lejos



Bien lejos,
desde la distancia imprevisible,
te invoco, a ti,
señor de mis amores
y entre sílabas deslumbrantes
quizás te diga:
¡Ven a mí!
¡Acércate!.

Bien lejos,
por el aire,
sin volar,
sin tocar tierra,
mi vida está suspendida
sin tiempos puros,
equidistante de los dos crepúsculos,
solamente por buscarte a ti.

Tiempos de gozos ya idos,
horas limpias,
esperando nuevos alfabetos
que se hacen y deshacen
en rapidísimas palabras
como versos tendidos en el cielo.

Bien lejos,
los caminos pueden recorrerse,
sin dar más que un paso,
un paso que se convierte en el deseo,
en la necesidad de estar con el ser amado.

Amor lejano,
lejos como una estrella,
tú mi amado te encuentras de mí.

Y aunque no pueda verte
por la distancia mi amor
se expande por toda la tierra
y toda ansia se calma
tan sólo en escribir versos para ti.

Bien lejos,
distingo los destellos
de tus besos apasionados,
son relumbres,
claridades,
alejándose,
acercándose y en delirantes titubeos
los siento cerca,
cerca de mí,
a la sangre de mis venas
que van en busca de su centro,
mi corazón enamorado.

Bien lejos,
vienes y vas
y tu canto vive dentro de mí,
alma arriba,
alma abajo,
cantando y recantando.

En la lejanía,
cuando se va tu sol cantas estrellas,
se va estrellando el alma,
con los ojos cerrados,
de luceros,
en tu cantar nocturno,
me brisas y él me entrega
desde la distancia al mismo río
de tu eterno cántico.

Vienes y vas desde bien lejos,
desde el humo a la nada,
a través de los poemas.

¡Cuántas más luces hay,
más dudas tiemblan y vibran
de pena mi alma toda!

Delicadas,
ardientes,
nuestras almas se buscan
por nuestro diferir,
como por un camino
donde no hay despedidas.

Y al final,
el hallazgo,
el contacto del uno con el otro,
la nueva separación vencida,
la unión pura,
brotando de la lejanía.

Y mirándonos en el triunfo
como de un agua quieta,
tú y yo,
otra vez sólo veremos un rostro.

La noche no es más solitaria,
ni serenamente triste,
sin manto de tinieblas,
nos encontramos desde lejos,
bien lejos,
para encender la pasión
que no estaba dormida.

Decepción



Decepción, de un instante al otro alguien se alejo de mí,
sin una palabra de disculpa, de consuelo, sin mediar ninguna compasión.
No debo detener mas deseos de esperanza de encontrar en la vida,
la bondad, el desinterés, la solidaridad.
¿Es que acaso en el mundo lo único que prevalece es la vanidad,
la envidia, la envidia precoz, la maldad, el engaño?
Veo a las gentes veloces, con prisa, risa, menudencia sin fin, consumiendo sin parar,
a pleno goce, en luz de ellos, la que va a hacer mía en cuanto alguien diga allí:
“ya es de noche”.
La noche donde estoy yo ahora, tan dormida y tan sin sol, en esa noche y
luna del dormir que pienso en el otro lado donde hay luz que yo no veo.

“Naranjal en flor
un azahar me bautiza
purificación”


Nardo



Amor mío, desde las colinas del nardo,
irradias el fulgor que seca las fuentes del llanto,
en lo peor te recuerdo y amorosa exalto.
Mientras en la tarde te inclinas con trenzadas espigas,
en tus potentes manos.
Como el nardo juvenil gurdas en las entrañas las lágrimas
y la receta lumbre que hacia el solitario baldío,
de mi pecho cansado lleva las blancuras del astro.
No importa que te alejas por mares o el tiempo te aparte.
Por sobre la verde muralla el agua rencorosa y
la cárcel cruel de los años, fidelísimo y amante nardo.
A dar los carismas divinos de la luz y del canto.
Que virtud, que fuerza, que pasión, como puedes lograr,
que el nardo florezca.
Transformas y elevas mi ser al infinito, puedo sentirte mío,
dueña de tu ser, hacerte estremecer de pasión.
Cuándo mis manos, boca, mi ser todo, es poco para darte todo lo que deseo,
 envuelta entre los nardos.

“Siempre necesitaremos
 poetas que nos hagan despertar,
sentir y amar por el milagro de la poesía”

lunes, 11 de marzo de 2019

Cantares


Vigilia



Vigilia y eterna vigilia que me mantiene viva,
clara de mente que me permite meditar en Dios por largo tiempo.
Es un desvelo en el que me encuentro conmigo misma,
analizando cada rincón de mis misterios, para esclarecer mis deudas y
pedir mil perdones a quien ofendí en algo.
Insomnio pertinaz, que me lleva a lugares lejanos donde están,
escondidos mis errores, mis equivocaciones misteriosas de las cuales no tengo,
conciencia de haberlas  hecho ¡Qué difícil es llegar a lo profundo de uno mismo buscando,
las ofensas para pedir mil perdones.
Creo que nunca a propósito hice daño a nadie, sí di mucho amor,
amor que nace de mi alma impoluta, pura y casta.
El amor me llegó, me tocó, me rozó y fui muy feliz,
pero por poco tiempo, todo tiene un principio y un fin.
Poco a poco intenté salir de la vigilia para entrar al mundo real,
fantasioso, terrible, pero con todo mi amor en torrente de lágrimas,
deshacer lo que destroza el mundo y llegar al puente de amor que une a todo ser humano
y así sobre  un diluvio que ahoga la alimaña.

“Siento alas en mis ojos
y nubes de musas
en mis manos”

Distancia


Distancia, me desarmo como una nube deshilachada en penas.
Quiero estar allí, no a distancia lejos de ti, pero debo estar acá.
El amor perdona a quienes saben amar.
Se cobra su tributo.
Le pago sin demora aún desde tan lejos,
con el dolor de la distancia antes y ahora.
El perfume lejano de tu ausencia me acarició la piel.
Sentí que me abrazaban y me besaban.
“Es su silencio”, me dije.
Era su silencio. Un silencio vivo, bullicioso de recuerdos,
de manos de papel, que acariciaban mi pelo desprolijo.
Un silencio a la distancia de voces mentoladas y ojos cenicientos de cristal.
Te amo en la espera porque se ama con el tiempo.
Letargo impreciso que arrastra en sus alas minutos y tormentas,
para acercar a mis caricias el fuego de tu piel.

“Cae la lluvia donde tu sombra,
 vive en la eternidad”

Miedo



El sol enredaba sus hilos con el viento, orillando el vuelo de mariposas tibias.
La siesta se hamacaba bajo los sauces,
mientras río arrullaba el sueño enamorado,
de las sombras frescas y los paso otoñales.
Dos. Eran dos con miedo de ser uno.
Miedo a amar y dejarse amar.
Miedo a pasión desbocada.
Miedo y besos furtivos.
Miedo a hacer ramas entrecruzadas bajo las ramas confundidas de los ligustros anhelantes.
Miedo a ser naturaleza viva, en la naturaleza.
Los otros… los otros… siempre los otros.
¿Y nosotros? … ¿Cuándo? …
Miedo de que con el viento cañero, con los lapachos, con las flores sin nombre,
con los naranjos, por jardines y plazas te vayas filtrando al campo,
para llegar al más allá y no te vea más.

“Cupido tiene una espada
 por flecha, no hiere,
mata”

domingo, 10 de marzo de 2019

Sentimientos


Amor en el mundo



Amor en el mundo total para lograr la paz y la solidaridad.
Es necesario para que el caos, las guerras, la violencia desaparezcan.
Amor en el mundo, almas enlazadas, abrazos fraternos, soledades en común.
Amor en el mundo, la comprensión desapareció, la envidia inundó todo.
Amor en el mundo, debemos acercarnos unos a los otros, eso nos da felicidad.
Amor en el mundo dejar el materialismo en lugares secretos y que afloren los amores.
Amor en el mundo que surja la flor del valle y no exista la rima sin flores.
Amor en el mundo que la unión entre los hombres sea cada vez más fuerte y
el arte, la poesía en especial es el vínculo para que las palabras de amor fluyan por doquier, a cada lugar de la tierra.
Amor en el mundo que protegerá a nuestros descendientes y vivirán en un mundo feliz.

“Loor entre los hombres,
para una vida feliz”



Adiós



 Marcha a tu paso, mi amado.
Yo iré al mío.
Trota mapas de tersa cartulina que yo galoparé mi desvarío,
para trocar un ya, por un acaso.
Hoy para no irte a buscar y traerte a mi lado piafa mi rosillo
y se empecina en sacar sus ardores de pegaso.
Esté amor al que hoy le decimos ¡adiós! Fue un amor en remolino,
donde confluían todos mis raudales,
unos arrastran tiernos recentales, otros se encrespan con furor felino.
Él vendrá del fondo del espejo,  donde mi infatigable catalejo, lo construye,
lo pierde y lo reitera.
¡Adiós! , el adiós nos separa para siempre y mi corazón se agita, duele,
se apesadumbra.
Quiero que estés conmigo como antes, yo entre tus fuertes brazos,
sintiéndome muy feliz.
Y cuando desde el balcón del frente, mi libre albedrio precisa y siente llegar a mis labios,
tus besos ardiente, ardorosos.

“Te retratas fiel,
 sobre heliotropo,
 del crepúsculo”

El Fin



Siento agua en mis ojos y nueves de viento en mis manos.
Siento en mis pies enloquecidas alas y jilgueros de música en mi garganta,
siento que todo en mí  quiere volar.
Quiere ir a un arroyo rumoroso, quiere enredarse en un balcón de arrullos grises.
Y perfumes amarillos tipas y palomas.
Me atraen desde la distancia que es verde y es planicie pura,
me llevan en sus brazos de hojas frescas y de aguas de espejos cautivantes.
¡Al fin me ponen en los tuyos!
Me ahogan tus ramas de piel caliente.
Me sacude el elixir de tus caricias, cual sublime pájaro de fuego.
Quiero que aturdas todos mis sentido, quiero sentir un cerco,
que confunda mi cuerpo con tu carne me aliento con tu boca, mi piel con tus ojos,
de humo y de miedo son final.
Comúlgate conmigo, apaga el viento que delira.

“Es tu voz un bálsamo dulce
que me busca,
en oscura lejanía”