Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 13 de noviembre de 2019

Dime tú


Dime tú…

¿Cómo no quererte,
si te pienso todo el día?
¿Cómo no añorarte,
si te quiero junto a mí?
¿Cómo no buscarte,
si sin conocerte bien me haces falta?
¿Cómo no soñarte,
si te acaricio hasta en sueños?
¿Cómo no sentirme perdida,
si hay veces que me dejas en la nada?
¿Cómo no querer acariciarte,
si la brisa siempre lo hace?
¿Cómo no enamorarme,
dime cómo si he depositado mi fe en ti?

Fue tan poco el tiempo para amarte
que parece no hubiera sucedido.
Pero está aquí,
mi corazón herido,
sufriendo sólo al recordarte.

¡Qué triste,
cruel condena!
buscaré refugio en el olvido.

El olvido tarda,
lentamente,
pero llega y el corazón
parece conformarse,
en el fondo del alma una voz clama,
más no hay corazón donde abrigarse.

Dime tú que puedo hacer
si quiero quererte
y sólo puedo amarte,
quiero olvidarte pero vives en mi mente,
quiero no oírte pero gritas en mi corazón,
quiero alejarme pero estás en mí.

Dime tú cómo hago
para vivir si te necesito,
a ti,
como el día necesita la noche
para descansar.

Dime tú…
te escucho y suspiro
con todos mis sentidos,
¡te amo!
ven y
¡búscame ya!

Cuando estoy triste
pienso en ti
porque recuerdo
todos los momentos
que pasé contigo.

Cuando quiero que alguien me escuche,
pienso en ti
porque recuerdo
todo lo que me escuchaste decir.

Cuando quiero abrazar,
pienso porque recuerdo
todos nuestros abrazos.

Pero ahora que tú no estás conmigo
pienso mucho en ti,
sólo me pregunto algo:
dime tú,
¿qué piensas de mí?

El día menos pensado
te llevaré al cielo,
dormirás en una cometa,
bailarás en una nube
y cubriré todo tu cuerpo
con sonido de trompeta.

Una noche pensando en ti,
mis ojos se humedecieron
y entonces comprendí
lo mucho que te quiero.

El día menos pensado
te raptaré un instante
y te llevaré muy lejos
donde nadie te encuentre,
donde nadie te descubra,
donde nadie lo sepa.

Dime tú amor,
un día no sabrás como ni cuando
te besaré profundamente,
soñarás con ese día,
esperarás que en la mañana
te ame eternamente.

Tengo miedo de verte,
necesidad de verte,
esperanza de verte,
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte,
preocupación de hallarte,
certidumbre de hallarte,
pobres dudas de hallarte.

Tengo ganas de oírte,
alegrías de oírte
y temores de oírte.

Dime tú,
¿piensas en mí?

¿Cómo será?


¿Será esto,
amor,
lo que siento?
Dímelo tú,
mi amado.

¿Será
o sólo es cuestión de tiempo?
Quererte tanto sin saber
si te quiero
¡vivir! ¡morir!
en un momento.

Como si nada más existiera,
sólo tú y yo
en este eterno
tormento de supuesta felicidad
mezclada con la soledad
que no me deja en paz.

La necesidad de no sentir tu vacío.
¿Será esto,
amor,
lo que siento?
o sólo un instante fugaz
que desaparecerá cuando caigas tú,
mi dulce amor,
en el tiempo.

¿Cómo será mi vida
sin que tú llenes mi universo
de brillantes estrellas?
estrellas que nublan mi razón
y de cometas que caen
a veces de golpe
y me devuelven a la realidad.

Pero,
¿qué es la vida
si tú no estás?

¿Será esto amor
lo que siento cuando te extraño
y estás lejos y siento
como si fuera a morir
si no te tengo?

¿Cómo será vivir sin ti?

¿Será esto,
amor,
lo que siento?
O más una tortura,
un sufrimiento,
un espejismo,
obra del destino
este sentimiento tan intenso,
a veces frágil,
incierto,
que me hace dudar
y pensar si será esto lo que siento.

¿Cómo será separarnos?
Lo distinto se alza,
nos pone en pie,
nos llama otra vez
a vencernos por las minas oscuras.

¿Cómo serán
las tempestades amantes
igual que las celestes,
desembocando en fúlgidas sorpresas,
en más luz,
en la cándida novedad de lo mismo?

¿Cómo será
cuando nuestras almas dedicadas,
ardientes,
se buscan como por un camino
que no tiene despedidas?

¿Cómo será
el verso que inunda mi espíritu
en noches solitarias,
misteriosas,
en tinieblas?

¿Cómo serán
las estrofas inspiradas por ti,
mi amado,
mi corazón se asombra
de cómo llevan todas mis ilusiones,
volando como insectos de luz
en sus canciones?

Quiero a mis poemas por ingenuos,
piensan que vuelas,
sólo porque mi frente roza
tus alas de jilguero.

Los quiero por audaces,
yo sé que en sus anhelos
hay horizontes para los mundos
y los cielos.

¿Y cómo será,
amor,
cuando no pueda volcar en mi papel,
en versos todo el amor
que por ti siento
ya que siempre tendrán
en mi laúd cantares
y en el rosal de mi cariño,
flores brillando en el fondo
de mis noches las alas de mi númen.

martes, 12 de noviembre de 2019

El amor en la oscuridad


Fantasmal silencio


Fantasmal silencio,
me lleva  a crear poesía,
palabras de amor
y mientras sueño
llevo en mis manos
la sustancia primera
de las tristes pesadillas.

Mientras sueño
no paro de repetirme,
soy silenciosa,
compañera de horas bajas
tejiendo la nada entre los besos,
me sonrío en silencio
y cae de mis manos
dulces semillas de eco
constelando tus fragmentos
del fantasmal silencio.

Mi dulce pájaro nocturno,
enmudeciendo triste el silencio
hasta que el alba inunda el cielo
pude ver al sentirte cerca
un océano en una gota
y el Universo entero tras las brumas.

Diáfanos los rituales de la inspiración
caían en cada verso.

Fantasmal silencio,
un puente, el viento,
saciando la luna
hasta salir el sol
y los sueños remontándose
a las nubes altas
donde el manantial de la dicha suave
mana entre flores, pájaros, hojas multicolores.

Fantasmal silencio
que me lleva a entregar mi secreto
de esta alma alucinada
con lluvia en sus ojos
que suavemente cae como lágrimas.
En mis páginas amarillentas por el tiempo
mis versos y mi prosa de amor,
inspirados en ti, siempre,
lastiman mi esperanza.

Fantasmal silencio
¡qué aroma de madreselvas!
Azahares, rosas,
impregnan esta noche única
en la que soy feliz.

Resumen de mi piel
tus caricias y besos
que a mi pecho se derraman.

Buscaré siempre
en los espejos del recuerdo
la magia nocturna
que me sube en descensos alegres
guiándome para atravesar la vida
alfombrándome el paso
hacia la felicidad.

No sé quién eres


No sé quién eres,
ser anónimo,
desconocido,
que quiere entrar por resquicios
 de mi entreabierta vida
 para escudriñar mi alma
que como alba nube se eleva hacia el infinito.

En los duros biseles del silencio,
 inmóvil como águila señera
no permitiré que hurgues mis deseos
 ni roces el llamado de mi voz.

No sé quién eres,
 te desconozco,
 tu voz es extraña para mí,
te desconozco en mis miradas,
desnuda o disfrazada.

Eres el desconocido
por estas tierras de mi hoy
 y de mi mañana.

No quiero tener cerca el aire
que te cerca la garganta ni despertar
 en tus pupilas por no apoyar mis ojos en el aire.

Tus llamadas son nada para mí,
 tú no estás en el verde levantado del árbol
donde pierdo mi albedrío
 y en el viento caliente del estío,
 ni en la orilla del mar enamorado.

No sé quién eres,
tú estás contra un muro hablando
y mis sentidos crecen a tu espalda,
 flamígero cipreses en hilera
y por los aires un círculo amarillo
 huye demudando mi casta y pura alma.

Quieres hurgar la raíz de mis sentidos
 vedando con tu figura con un cerco de jóvenes olmos
 mis poemas de amor que se esconden de ti,
el desconocido.

No sé quién eres,
muda su verdura el monte nuevo
 con un temblor tocado de rocío
 y tú el anónimo como un árbol doncel
quieres irrumpir en mi vida
con un viento por vientos perseguidos.

Crece en mí una hiedra pálida
de dudas ahogando en desazón al pensamiento
 y buscas de tener las horas de la espera
en la ramazón elástica del viento.
No sé quién eres,
sólo sé que estás rezagando mi camino
como cruz que aprieta las nubes
contra el cielo.

Es inútil que me busques me persigas con tu voz,
 tú pisas otro suelo y lo ignoro cuál es tu anhelo,
 yo soy vagabunda del cielo,
 tú un vagabundo de la tierra.

No sé quién eres,
no me busques,
no me podrás hallar,
la luna es una nota errante
que se extravió de su cantar
y con su luz agonizante me esconde
 y entre secretos me cobija
para que tú no me encuentres jamás.

No sé quién eres
y prefiero no saberlo.

Abandono sin motivo


Abandono sin motivo,
¿cuál es la razón de que la ilusión
que me acompañaba de que mi mensaje de amor,
llegara hasta el último rincón
desapareciera sin motivo?

Creí encontrar lealtad, paz,
fidelidad en alguien cuya alma estaba vacía,
seca, plena de dureza,
sin ninguna estrella que la iluminara.
Pido a la mensajera alada
que viene de los cielos a protegerme
que me dé otra vez
la luz y calor en mi corazón entristecido
y que se lleve los pensamientos
que pueden destruir con el tiempo
el sufrir por falta de amor.
Quiero seguir teniendo mi motivo de vida,
transmitir cariño, fe,
ayuda a quien lo necesite.

Abandono sin motivo,
es como si me quisiera transformar
en un ser invisible
para la persona en quien confié mi amistad,
sin ninguna razón concreta,
tan solo es que las diferencias del interior del alma
hizo que dejara de existir
para ella a quien lo único que le interesa es lo fútil,
lo material, lo aparente
y no la dulzura de las palabras
que llegan con amor desde la lejanía.

Dentro de mí
hay una llama que no se enciende
apagada por la tristeza de haber descubierto
que aún en este mundo
existen almas sin amor,
por eso debo entregar mi corazón
desde lo más profundo
para que el amor vuele hacia todos los lugares
donde mundos interiores no sientan
la pureza de la amistad,
el viaje puro que toda alma siente
en lo hondo de su corazón.

Abandono sin motivo,
no deseo que éste oscurezca mis días,
no quiero que en mi camino
aparezcan nunca más
un alma que quiere destruir mi alegría,
mi fe en lo que motive mi existencia,
sin piedad,
con salvaje deseo de dejarme sola
no se dio cuenta que me entregó
el regalo más grande del mundo,
seguir tendiendo mi puente de admirar la belleza,
los árboles en movimiento,
el cielo límpido y cálido,
las aves que vuelan
llevando el amor por doquier.

Abandono sin motivo,
¡qué lástima, qué pena,
es una gran desilusión profunda
ya que sin saber realmente el por qué,
creyendo dejar mi soledad parecida al desierto,
se fue hacia lo desconocido,
lo ignoto, donde la maldad,
la envidia, el egoísmo,
reinan y se hunden
en el vacío de la nada!

Busco ahora con más pasión y paz interior
y ser guiada por el Destino hacia la eternidad
para que las almas que nos amaron
puedan encontrarse en las próximas vidas
y perfeccionar el amor
que iniciaron con total paz interior.
Cada vida representa un árbol
y los árboles son sagrados
porque representan la vida
del ser humano.

Deseo despertar en cada ser
un corazón inteligente
que sienta la misión de salvar a la humanidad
con la firme convicción de que todo cambiará.
¡Qué la fe y el símbolo del Poder Divino lo logren!

lunes, 11 de noviembre de 2019

No te vayas


Despojo de los sueños


Despojo de los sueños,
lentos rostros del artificio diario,
que nos reconducen a caminos ya no existentes.
De anhelos hechos trizas,
son los días lentos, son ardorosas noches,
con el ardor pecaminoso del desvelo,
que en alta madrugada da, por fin,
con el lecho vacío.
Y así nuestra vida no parece vida,
desliz, resbaladora, ni estelar,
ni pisadas dejo atrás.

Despojo de los sueños,
el amor que ahora es tan sólo un momento,
de gotitas de felicidad que nos inunda,
sin darnos cuenta en instantes menos previstos.
Y así nos vuelve a dejar sin avisarnos,
sin descifrar el dolor intenso,
que causa en mi alma.
Esta carta es para ti mi amado amante.
No quiero ser feliz en besos,
en los labios, sin cesar,
inventores de expendidos engaños.

Despojo de los sueños,
ni con el alma casi quisiera,
mi alma torpe se va retirando,
poco a poco ya de mí,
hacia inevitables soplos del aire ,
por el aire.
Feliz seré mirando a la felicidades que susurran,
que vuelan de la rama y del pájaro,
lentamente olvidados de mí,
ya sin memoria.
Feliz por los caminos que cerrado tenía,
por la envidia, por la burla, por la ceguera
y se abren ante mí los vilanos.
Lo que yo no acerté otros me lo acertaran,
me hirieron, me lastimaron.

Despojo de los sueños,
te fuiste sigilosamente de mi lado,
sin decir una sola palabra,
sin un adiós.
¿te acuerdas de los sueños de cuando estaban,
allí  delante?
¡Qué lejos  al parecer de los ojos!
Parecían nubes altas, fantasmas sin asideros,
horizontes sin llegada.
Ahora míralos conmigo,
están detrás de nosotros.
Si eran nubes vamos por nubes más altas.

Despojo de los sueños,
si eran horizontes lejanos, ahora para velos,
hay que mover la cabeza porque nos hemos pasado.
Si eran fantasmas, siente en las palmas de tus manos,
en los labios, la cálida huella aún del abrazo,
que dejaran de serlo.
Estamos al otro lado de los sueños,
que soñamos a ese lado,
que se llama la vida que se cumplió.
Nuestro amor terminó, llegamos al límite,
en que la noche nos separa.