Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 16 de noviembre de 2019

Desde la lejanía


Desde la lejanía,
a través de los cielos
gozamos de la esperanza de encontrarnos,
de tener la luz que no tenemos
y en ese gozo de esperar,
la felicidad nos encontrará.

Nunca más solos,
mundo de dos,
frutos de dos,
verdad paradisíaca,
inventada por nosotros entre poemas,
palabras, letras que nos unieron
como apretados hilos de plata
con sabores de mieles.

Desde la lejanía,
en mi imaginación,
camino entre perfumadas setas y retamas
y voy hacia los torrentes que caracolean
sobre las piedras resbaladizas de musgo,
entre las extensiones de brezas rojas,
entre los espesos pámpanos
donde se posan las alondras.

Desde la lejanía al despedirnos,
nos separamos con ansias
ya de otra luz de encuentro,
para gozar el vivir
que hasta ahora ha sido trémulo,
presentirse jubiloso
como promesa eterna de amar.

Desde la lejanía,
pero tan cerca que vibraremos
con inquietudes,
con vehemencia,
con honduras plenas de sinceridad,
amándonos alma con alma,
corazones cálidos que anidan
el deseo de estar juntos.

Quiero tu amor como árbol florecido
y hoguera de estrellas,
río de música,
llovizna de jazmines
que por dentro me abracen,
me acaricien con esa dulzura
que tú solo puedes dar.

Llévame contigo,
vagabunda de amor,
entre tus silbidos y quejas retumbantes,
al paraíso del vendaval
eternamente unida a ti,
tú, mi felicidad,
tú mi mundo todo.

Dolor del Alma


¡Oh!
cuanto tiempo silenciosa el alma,
ni un gemido se escucha,
ni una queja.

El tiempo vuela
con alas de golondrina
cuando debería quedarse quieto
y parece inmóvil
cuando debería volar.

Dolor del alma,
cuando al quererlo
la suerte se mezcla
en nuestras vidas.

De la ausencia,
las penas desconocidas
y envueltas en el misterio
que subyugan,
van con rapidez que asombra,
van llevando ilusiones a la sombra.

Dolor del alma,
con un péndulo inmóvil
que ya no cuenta las horas
que se van,
no siente los minutos
cadenciosos a golpes
del corazón que adora,
aspirando la magia
embriagadora de tu amoroso afán.
¡Abandóname dolor del alma!

Llévame a la intensa voz de ternura,
que vibra en el alma de mi amante,
como entre la noche oscura
una campana distante
nos busca para encontrarnos
entre recuerdos perdidos
de angustias y desengaños.

¡Dolor del alma!
crece como una alta llama,
envuelta en gasas y tules blancos
y me lleva por encima de ocaso
a otros mundos buscando la paz,
el sosiego,
¡no más penas desconocidas!
que se mezclan en nuestras vidas.

¡Sí la luz al alma!
¡Sí que aparezcan
en nuestro mundo interior,
luces, músicas y poemas
de amores eternos!

¡Dolor del alma!
¡Vete pronto!
¡Déjame encontrar
el cariño dulce y tierno
que dé a mi alma
calmas hondas y vívidas ternuras,
besos puros y dichas profundas!

Y así poder seguir
escribiendo mis poemas
a los que entrego mi vida,
los vivo como un anhelo
porque soñadora soy.

¡Dolor del alma,
ya no más!,
pondré música a mis palabras
y así la brisa suave y breve
los llevará hasta ti,
amor esperado por siempre.

Ni un movimiento


Ni un movimiento,
la inmovilidad absoluta,
seré como estatua de sal,
alta y enhiesta,
en medio de la nada
y haré que mi mundo gire
a mi alrededor y sin movimientos.
En la quietud absoluta,
veré alargarse hasta el infinito
mi vida rota en mil cristales
puros y límpidos.

Ni un movimiento,
emanando de mí el más puro amor
que está esperando darse
con total y absoluta entrega.
Porque no sólo debemos vivir
sino honrar la vida.

Sola, muy sola,
pero sin soledad interna,
en mi alma las letras,
los abecedarios,
siempre quieren lanzarse al espacio
para llegar allí lentamente,
sutilmente,
sin apenas unirse sin palabras
de este amor sentido,
a las hojas en blanco
que las atraen como imanes
brillantes y anhelosos.

Ni un movimiento,
llegó el momento,
debe pasar la vida ésta,
la del hoy,
en quietud como un remanso de aguas
que vienen corriendo,
danzando hasta la orilla,
a mis pies,
para reconfortarme el alma,
esta alma dolorida y triste
que con total desapego
hirieron sin culpas ni razones.

La vida nos presenta a cada instante,
en lapsos impredecibles,
situaciones no esperadas
que revolotean a nuestro alrededor
dándonos fríos helados
de inviernos crueles
o estíos venturosos y cálidos
como tentadoras sensaciones
de amor puro.

La felicidad es un instante mágico
que debemos gozar plenamente,
nos invade de improviso,
en el momento no esperado,
el que nos atraía sin saber el porqué.

Ni un movimiento,
no esperen de mí, nada,
seré invisible para los que me rodean,
no seré nada,
no seré nadie,
seré sólo yo,
con mi interior colmado de amor
y ansias de ser amada.

Mi espíritu,
aún dentro de un ser
inamovible vibra,
ríe, llora,
canta y ama.

Ni un movimiento hacia el exterior,
ni un murmullo,
mi voz queda y callada,
pero movilidad intensa,
impetuosa,
en torrentes caudalosos
espera al que me hará estremecer
y romperá en mil pedazos
el mármol que me envuelve
y los azogues que me ahogan,
llevándome hacia lo esperado,
al mundo de amor
que inundará mi alma
regocijada del haber esperado.

viernes, 15 de noviembre de 2019

El tiempo y la luz


Suspiro del destino


Suspiro del destino, misterioso, promesas indefinidas
plenas de sueños por cumplir.
Destino venturoso con grandes expectativas sembradas de emociones con el placer de descubrir el amor por venir.
La vida nos lleva por caminos claros y oscuros,
entre sinuosas pendientes o abismos insondables que acosan nuestras memorias de placeres cumplidos y desvaríos pendientes.
Suspiros del destino que nos persiguen en sueños
y me hacen vivir confundida y suplicando.
Busco incansable en el espejo acrisolado
la memoria que dejaron tus manos y las mías
encadenadas a nuestra piel.
No somos del aire que perdura, somos tiempo del ayer y del Hoy,
raíces ocultas , encantos ajenos.
Suspiros del destino,
invisibles ,
etéreos,
diáfanos,
a veces suplicantes,
otras dolorosas por el sufrir de no estar juntos.
Por las escalas del mediodía heme aquí,
una mitad tan sólo,
esperando que tú llegues desde el más allá
y los suspiros ahora son
más leves,
más cortos,
más límpidos,
elevándose hacia el infinito,
atrás del horizonte donde la poesía espera inquieta volcarse en un papel que la espera sin suspiros,
sólo con anhelos de cubrirse de letras,
frases,
palabras saltarinas y risueñas.
Suspiro del destino, visiones crepusculares, audaces, inquietas, en el rojo resplandor del mediodía
y en la nocturna soledad secreta.
Mi ansiedad es por hallar el corto sendero a mi poesía,
inundada mi alma emocionada por estar a tú lado.
Suspiros entrecortados, desteñidos, silenciosos,
corren por mis venas al ir y venir galopando hacia tu voz silenciosa y húmeda.
Ven hacia mí, escucha en tu pecho mis suspiros de amor,
que acompañados de mi mirada furtiva
te necesitan cerca, muy cerca.
Suspiros del destino es inútil negarlos, nos acompañan siempre,
Entre sí y no, entre siempre y nunca,
la soledad no existe entre tú y yo,
no se han abierto las puertas del abismo
ni nos hemos despedido aún.
En el Hoy vibran las cuerdas del amor en nuestros corazones,
Nos extrañamos mutuamente buscando intensamente nuestro tibio refugio para sentirnos con manos, ojos y labios.
Los suspiros del destino se deslizan muy dentro nuestro,
ahondándose en nuestras almas para colmarnos de amor.

“Más frágiles que el viento
las palabras son
orgullosa voz del viento”

Celos no compartidos


Celos no compartidos, sentimiento para mí extraño,
nunca sentido, el ser humano para ser sensible y humanitario no debe sentirlos.
El amor que inventamos sin tierra ni sin fecha donde posarse ahora,
el gran amor en vilo.
Y que quizás detrás de telones de años, beso bajo cielos que jamás hemos visto,
será, sin que lo sepan esos que creen dárselo, trascendidos a su gloria al cumplirse, por fin, de ese beso impaciente que te veo esperando palpitante en los labios.
Sin celos compartidos, sin sentimientos impuros,
sin ayeres, ni pasados, todo el amor completo en un tan sólo un beso.
¿Será este minuto próximo a mañana o el siglo por venir
o en el borde mismo ya del jamás?
No se pueden sentir celos aun existiendo otros amores vividos o por venir, si el verdadero amor no nos ha tocado,
está muy distante o muy cerca, no se sabe, no se sabrá nunca.
¿Vivos, muertos?
¿Lo sabemos?
¿Con tu carne y la mía, con mi nombre y el tuyo?
¿O ha de ser ya con otros labios, con otros nombres y siglos, esto que está queriendo ser hoy, aquí, desde ahora?
Eso no lo sabemos por esta razón no debemos sentir ni un lacito de celos, los celos déjalos para otras almas que no conocen el verdadero amor.
Los celos son voces heredadas de una savia secreta de aguas en descanso y una luz de amor celosísimo corre sinuoso por el cuerpo mojado de nostalgia.
Y ahora este poema está en el manglar de los espejos, agua clara que corre lenta, que toca y acaricia ramas, luz invernal, incierta, que como el agua toma forma endurecida de la arcilla al ser tocada por los celos enfermizos y eternos.
¡Basta ya!
Los celos son  verdades teñidas de mentiras, de falsos engaños, de cruentas verdades dichas a medias, sin terminar en equívoco.
El amor debe ser libre, ni caos, ni con escalofríos sufrientes, debe ser diáfano,
claro, terno como una lluvia interminable del estío y en esta página vacía la luz de mi alma ha recogido un pentagrama oculto, el de los celos mórbidos y maliciosos, enfermos de un amor inexistente.

                                                                                              “la soledad
enferma de silencio
 goza de salud”   

Amor te amo


¡Amor te amo, pienso en ti desde esta lejanía distante!
¡Cómo no amarte si mi cuerpo clama por ti!
¡Acércate, aquí estoy!
Te deseo con todo mi cuerpo
y te amo con mi alma.

Amor te amo , te necesito  amor , te necesito.
¡Ayúdame! ¡soy toda tuya!

Amor te amo , ¡Acércate un poco más!
¡un poquito más! , penétrame toda
así es mejor.
¡Te necesito amor , te necesito!
‎¿por qué me has encontrado ?
¿con qué fin ?
¿para qué persigues mis sueños ?
siempre estás en mi.
¡Qué tonta en este otoño ya con un fin próximo sentirme así.
¡Qué tonta amor! , así ya casi por irme para siempre hacia el más allá

Amor , te amo . ¡Qué tontuela soy!.
Quiero que te alejes de mi para siempre.
no me persigas amor, no me persigas más.
Sin ser lo que buscaba, terminaste siendo
todo lo que necesitaba.
¡Te esperaré siempre!
Cuando miramos con los ojos del alma llevamos el don del carisma , de la poesía ,
el amor corre por nuestras venas
y somos los seres de luz que brillan hacia el horizonte lejano

Amor , te amo, más allá, acullá ,
en el Hoy y en el mañana.
La vida es como un sueño,
ligera con pesadillas, penas , alegrías , risas, rápida como un trueno estridente,
como un rayo refulgente,
como un mar profundo y a veces calmo

                                                                               ”Déjame llorar a solas,
                                                                                              no me acoses,
                                                                                              no me preguntes nada,
                                                                                              sólo mírame y comprende
                                                                                              cuán infeliz soy " 

jueves, 14 de noviembre de 2019

Simples palabras


Ensoñación


Ensoñación,
me transporta a mundos de amores vividos
en pleno existir del alma.

¿Dónde se esconden los sueños?
¿Están entre los duendes,
las hadas,
los gnomos,
las mariposas transparentes,
las crisálidas de seda,
los brotes de flores de loto?

Ensoñación,
canciones sonoras que flotan en el aire
diáfano de un día especial,
el Hoy,
el día a día pleno de felicidad
y amor a todos mis semejantes.

Sueños locos,
descarriados,
distraídos,
que me conducen sin darme cuenta
a momentos disímiles,
escondidos en el orillar del mar.

Ensoñación,
entre latires y palpitares la sangre vital corre a prisa
por las venas del cuerpo llevando entretejidos
los recuerdos de caricias no olvidadas.

¡Y,
ay,
cómo quisiera ser una alegría entre todas,
una sola, la alegría con que te alegrarás tú!
Ensoñación,
¡cómo desearía ser un amor sólo,
el amor del que tú te enamorases!
Veo declinar la tarde mientras voy caminando lento
entre las sombras de las horas
y la nebulosa de los recuerdos imborrables.

Ensoñación,
¡qué tenues los suspiros de la tarde!
¡Qué dulce es el bramar del océano!
Si parece le hace guiños a la luna
y parece en su coloquio más humano.

Ensueño de un amor ilusionario
que impele en nuestras almas la quimera,
destellos como luces que se encienden
en fulgores de firmamentos lejanos.

Ensoñación que nos conlleva
a la viva caricia de la brisa,
las flores de un color mas encendido,
hay más risas y alegrías en el aire
y se acaban las tristezas en olvido.

Ensoñación,
me haces ascender la vigilia en mis ojos
para recoger tu imagen amada y primigenia,
haces nacer al son de mis deseos viola de amor,
canciones puras,
palabras de amor llevándome
a la cima de los cielos con la tierra.

Ensoñación,
plena de sueños de amor
entre aires estremecidos de ternura
y bajados de altísimas esferas,
perdida me haces sentir por siempre
en tu embeleso sin sentir
el cercado de tus ramas.

Ensoñación,
colmada de verdes esperanzas
que se nutre entre delicias y caricias
naciendo de mi alma los poemas,
las prosas,
como jóvenes olivos recién brotados.

Ensoñación,
secreto que veda tu figura crecida entre pinos
y lloradas mas llena de amor con intención de amar
de mis cantares y así alcanzar la cumbre de tu nombre.

Ensoñación que sacude las bases de mi sangre
y hace aparecer tu nombre contra el cielo,
amor,
que desnudándote caminas sobre el muro
que cerca mi silencio.