Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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domingo, 29 de marzo de 2020

La Luz Prestada


La luz prestada,
esa que yo te di,
que iluminó tus pasos,
que te dio brillo
y resplandor,
esa que no supiste valorar,
la que alimentó
tu espíritu
y calmó tu sed.

La luz prestada,
que bebiste
como el sol en la tarde,
que encendió fuego
en leña seca,
esa luz
que se llevó el viento del crepúsculo
que entorno a tí da vueltas,
el sol será mañana
un plato de lujuria.

La luz que tuviste
no vino de tí,
es que vino de los soles,
de los ríos,
de la oliva
y te inundó la oscuridad.

La luz prestada
se abrió como ventana
sorprendida
derramando
su fulgor de luciérnagas.

¿Ya no sientes
la falta del destello
que te llevó hacia mí?
¡Qué dolor
que no hayas comprendido
la entrega de mi todo
que te di!
¿No te das cuenta
de que te has sumergido
en mares de tristeza
y en vano
buscas un camino
para salir de tu noche?

Todo en tí
ya es silencio,
el eco no te responde,
las chicharras
no las escuchan tus oídos
y en tus sueños
ya no hay más luz,
estás en la ausencia
del no retorno,
tu ceguera
no te deja ver mi luz.

¡Estás en un cielo monosílabo
donde nadie siente tus pasos!
Eres un inútil gentil-hombre
desnudo y blanco
con venas sin estrenar,
ya la sangre no corre,
está seca,
sin chispas
que en nada prenden.

Vivirás sin la belleza,
la alegría,
la risa,
el canto,
el amor.
La luz prestada intangible,
leve y veloz
se fue de tu lado
y no la alcanzarás
nunca más.
¡Qué lejos estamos
y qué cerca estuvimos!

Lentamente en mí
un nuevo amanecer se acerca
que hace que la tristeza
se fuera al pasado del ayer,
oscureciste mis días
pero ahora
renace en mi alma
la luz brillante
que otra vez inunda mi existir.

El tiempo contigo ya no existe,
saliste de un tiempo
que no dejó huellas ni señales.
¡Qué milagro
ya puedo decir
pasó y partió!

La luz prestada,
partiste a rumbos confundidos
los que te llevarán
a lugares misteriosos,
secretos,
sin retorno.

Tu silencio ya no duele,
mi alma se ilumina
y los poemas de amor,
frases erráticas,
cortan el aire
como flechas afiebradas,
buscando ilusiones nuevas.

Ya desperté
de la sombra
en que me dejaste,
atónita y absorta
en que te fuiste a otro tiempo,
buscando otros amores,
otras miradas,
otros besos.

Despierto
en un rítmico volar de dulces sueños
que me llevan al ideal de amar
y ser amada,
suspiro con el máximo esplendor
de que existe el amor anhelado
que me abre
con su encanto de quimeras
a un existir nuevo.

Recordándome


Recordándome
(Desde un olvido lejano,
 viniste tras el viento,
buscándome)
no quise escucharte.

Recordándome
(Llegaste a mí
cantando sueños
que volvían de los tiempos de antes
porque en tus estrofas amantes
querías que mi voz
te acariciara)
no quise escucharte.

Recordándome
(Traías en tus palabras
 el pasado compartido,
 entretejido con latidos de amor
 entre inquietudes
de momentos pasados juntos)
no quise escucharte.

Recordándome
(Querías que volviéramos a estar juntos
prendidos a los restos del silencio
de este tiempo ya pasado
y del que escapamos
por milagro)
no quise escucharte.

Recordándome
(Esperabas mi pura promesa
de volver a estar juntos,
pero al despedirnos de lo gozado,
lo sufrido quedo atrás)
no quise escucharte.

Recordándome
(Pensaste
que nuestro sueño de amor vivido
aún persistía
y que nuestra ansia de vivir,
amándonos,
latía,
aún,
en nuestros corazones)
no quise escucharte.

Recordándome
(No te diste cuenta
que estamos al otro lado de los sueños
que soñamos,
a ese lado que se llama la vida nuestra
que ya se cumplió)
no quise escucharte.

Recordándome
(Me dices que me quieres
y es como un despertar
de un no decirlo,
sin designio de lo que lo sepa nadie,
ni tú siquiera)
no quise escucharte.

Recordándome
( me dejas el mensaje
de tu gran querer callado
que sólo tú crees sentir,
 lo que fuimos,
ya no somos,
son sólo imágenes pasadas
de ti y de mí)
no quise escucharte.

Recordándome
(Rompes mi mañana
que es de cristal
por esperar
y apareces cuando tu quieres
para volver a ser lo que fuimos
y ya no somos)
no quise escucharte.

Recordándome
(Sin vacilaciones
creíste volverme a tener,
 abrazarme sin término,
 pero me heriste
en lo hondo
al buscar tú,
otros ojos,
otros cuerpos)
no quise escucharte.

Recordándome
(Después de vivir
 tus breves amores,
 quisiste estar conmigo
otra vez
pero nunca supiste
que ya no estabas más
en mi vida,
sólo eras una huella
que se desdibuja en el aire)
no quise escucharte.

Recordándome
(Tu sensación de retorno
que te estrecha el alma,
 déjala ir
tras el más allá
porque ya nuestra realidad,
 la ya vivida,
 no existe más)
no quise escucharte.

sábado, 28 de marzo de 2020

No es tarde para empezar


En lontananza


En lontananza,
eterna y dolorida,
la vida me conduce lejos de ti,
a horizontes desconocidos.

Soy como una paloma
que lleva dentro del pecho desilusiones,
buscando esa floresta
que se le ha perdido dentro de su alma.

En lontananza añoro tu dulce querer
al que me entregaba entre esperanzas nuevas
para volvernos a amar
entre ansias de arreboles
entre espesas noches.

Ahora,
oscuras amarguras me agitan,
algo ineluctable,
callado crece y en fatigada tristeza
te busco en el confín distante.

Te pienso presente en palabras pasadas,
en lontananza por montañas y ríos
mi cuerpo te busca,
mis ojos re abrazas,
mis labios te besan,
no me pidas olvido…

Tus letras ya no son tus cartas de amor,
son frías y distantes
y el cambio me quiebra,
me rompe y me duele.

En lontananza,
en esta distancia lejana
me alienta el volver a escuchar tu voz
que como sonido celeste
viene a mí a pesar de tu ausencia.

Esperanza inútil,
aliento despacio,
ya eres viajero infinito del camino tuyo.
¡Qué eterna y dolorida lontananza!
¡Qué inexorable la distancia en el tiempo!.

Quisiera que las sombras que avanzan
se oculten en su trágica envoltura
y que regrese a mi alma plena de ilusiones
el amor perdido y olvidado.

En lontananza,
quiero volar muy lejos,
hasta el cielo,
al infinito y gritar mis sentimientos
al espacio sin oídos.

En lontananza cercana vienes a mí,
levantando polvaredas
y al fin a mis brazos te rendirás.

Ya no más espejismos
como vorágines se acumularán en mi existencia,
ni mis pupilas de lágrimas acumuladas
no estarán nunca más vidriosas
por el amor perdido y desolado
que volvió a mí buscando su nido
en mi alma para rendirle culto a la vida
y mantener este amor
que se ahogaba en el silencio.

Ser o no ser


¿Eres tú el amor de mi vida
o solamente eres un sueño mío olvidado?

¿Podrás tú curar mis heridas
y llenarme de hermosas vivencias
o tú serás el que de dolor me hunda
en lo profundo del final?

¿Serás el bienamado,
el buscado,
el verdadero
o serás el que me inunde de miedo
y de temblores
y me lleve cerca de la inmovilidad?

¿Serás el amado amante,
mi enamorado fiel y único
o serás el que me haga inundar de llanto
en una gran marcha hacia el olvido?

¿Y si fueras tú
el que me envuelve con dulces frases
y cubres mi boca con tiernas miradas
o eres el que viene hacia mi
a una velocidad de luz de estrella
y me haces tu destinada presa del destino?

¿Eres tú el que con su sonrisa
me devolvió la vida
o el que siendo tuya me desdeña,
jugando con mi amor,
haciéndome el más terrible daño,
el de la indiferencia?

¿Serás tú el que con tus caricias despiertas
las ganas de volver a amar
o el ser misterioso o sombrío
que cubre mi alma con alas rotas
y desvaídas por no quererme más?

¿Serás tú la luz de mi vida,
luces soñadas pobladas con el amor
de tu existir o el que clame y grite
por todos los puntos cardinales del horizonte
sin fin que nunca me has amado
y que mi nombre no tiene dueño?

¿Y si fueras tú el que me estremece de amor
mi alma con desatada prisa
y busca refugio en mis cálidos besos
o serás el que quiebre mi corazón
en el cantil en mil trozos de azogues azulados
por perecer de amor?

¿Serás tú
el que despierte en mi mundo interior
toda la dicha de sentirme amada
o serás el que rompa el hechizo
con dulces frases
y me conduzcas al abismo
del que no podré regresar?

¿Ser o no ser?
¿Podrás tú hacer renacer los colores mágicos
en mis ojos anegados en lágrimas
o harás que con un simple toque suave
de tus dedos me incline muy despacio al infinito
que se alarga y al cual no me puedo resistir?

¿Ser o no ser?
¿Amar o no ser amado?
¿Mundo de dos o de tan solo uno?
¿Amaneceres felices o crepúsculos sombríos?
¿Vida o muerte?

Amar


Amar en el aquí y en el ahora,
¡qué gran sencillo milagro
vivir en el hoy contigo!

Mis suspiros se detienen pensando en ti
y mi corazón late y palpita
porque estás en mi vida.

Sólo se que la distancia alarga caminos
pero siempre te siento conmigo
a pesar de los abismos.

Amar que no es misterio,
estás en mis sueños
y en el alto silencio de la noche,
un soñar mío empieza al borde de tu cuerpo
y en el mío
el tuyo siento.

Ya dormidos o en vela,
los dos nos buscamos,
tu sueño es mi sueño.

Amar sin saber quién eres tú, v
erde de mis prados,
dueño de mis cielos,
sabor del fruto prohibido.

Pensar en ti todas las noches
no es pensarte con mi pensamiento,
es que estás dentro de mí.
Te voy pensando conmigo,
exactamente en el ancho mundo.

Amar,
dedicándote el alma mía a la tuya,
a la luz de quererte,
en el gran silencio por la tierra,
por el cielo,
en las suaves voces de nube,
todo el cántico del amor va hacia ti.

Este amor nuestro vuelto estrella,
único y verdadero,
de afán y tiempo,
ha entrado en mí
como la dicha entra sin prisa,
beso a beso.

Amar,
no dejaré de buscarte,
saltaré muros de agua,
anchos fosos de aire,
vallas de piedra,
setos de bosques
y te encontraré.

Te espero sólo a ti
y donde yo te espero,
sólo tú podrás estar,
sólo escucharé tus pasos,
tus vuelos,
tus huellas únicas.

Amar que hace que tu aliento
mitigue mi llanto
y tu mirada guíe mi camino
porque tus ojos son secreto de mi amor.
Me llevas en tus días,
en tu alma,
en tu pecho,
en tus labios,
en tus palabras encendidas,
lejanas sí de honduras de cielos
o entrañas de la tierra.

Amar,
déjame volar hacia él,
con el alma del alma
y tan sólo un momento fugaz,
eterno,
es tiempo infinito.