Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 7 de septiembre de 2011

Nuestro tiempo es hoy


Nuestro tiempo es hoy, este segundo, este instante, porque las vidas para ser fluidas cantan con los pasos. Hoy estoy aquí pensando en ti, no es la tensión, la melodía de la vida, no es la postura que se tiene como permanente y constante de cansancio y tristeza, no está hecha la vida para romperse cada día,
¿Adonde se va viviendo un hoy que fue ayer?
Busco y contemplo con ansias el amor del Hoy, el que me sorprende con su mirada de ternura y mimos.
Y en la medida que el ser se entrega… ¡a través de él!, se traduce la fuerza que le anima.
Nuestro tiempo es hoy, te necesito en este momento, anhelo tus besos, tus caricias dulces, tus abrazos profundos y como en el transcurso suave de cada día ir tras el amor esperado, anhelante, ese algo que penetra en cada respiración, en cada suspiro, ¡que se da en cada sabor!
Nuestro tiempo es hoy, que se balancea en cada visión, ¡que canta!… en cada palabra, en cada verso, que nos inunda en todo nuestro interior.
Nuestro tiempo es hoy, quisiera detenerlo para mirarme en tus ojos, para contemplar tu sonrisa, hoy quisiera caminar sin prisa mientras se moja mi cara con la brisa y despertarme contigo cada mañana.
Nuestro tiempo es hoy, no me pidas más del que te puedo dar, quizás mañana ya sea tarde, el amor al pasar no se va a detener al verte.
¡Que haya en nuestros tiempo sensibilidad, entendimiento y amor mutuo!.
Nuestro tiempo es hoy, sin limites ni fronteras, si de ilusiones y fantasía

Quisiera ser


Quisiera ser para ti lo anhelado, lo esperado, el amparo en tus momentos de tristezas, la paz en el umbral de tu vida.

Quisiera ser fiel reflejo en la claridad del alto espejo donde nos miremos juntos, llenando tus ojos con el cielo infinito del sentir el mutuo amor que siembra en nuestros corazones llamas de rosas entregadas al viento.
Quisiera ser tuya, toda tuya, entregarme en tus brazos cálidos, perfumados de espigas y que tus manos me guíen a las cumbres del lucero.
Quisiera ser el reflejo de tu sonrisa, flotando en el devenir continuo de la vida, tu paz de intactos cristales liberados de ruidos y de sombras.
¡Ah! ¡Si pudiera ser el manantial de tu dicha, que suavemente mane para sentirme amada y protegida!
Quisiera ser tu espera y tu cercanía para que mis palabras te lleven a mi silencio y entre suspiros entrecortados hacerte sentir el amor que me inspiras.
Quisiera ser en ti todo sentido, todo un pensar y grabarme en tu mente, estar en tu corazón, en cada latido y convertirme en tu presente.
Quiero ser parte de ti en todo momento, dejando tus espacios libres pero sí podernos fundir en un mismo fuego, ser un solo cuerpo en una misma esencia.
Quisiera ser en tu vida algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán, sí ser en ti mismo una huella imborrable, un recuerdo constante y una sola verdad.
Quisiera ser en tu vida una pena de ausencia y un dolor de distancia, algo más que una imagen y algo más que el ensueño que venciendo caminos llega, pasa y se va…
Ser en tus labios la risa, ser el fin y principio, la tiniebla y la luz, la tierra y el cielo

Tres llaves



Tres llaves que han abierto las puertas de mi vida junto a la luz, cantando la tristeza de lo que nace, la llave de tu corazón palpitante, la llave que permite entrar a tu alma, la llave silenciosa de tu vida.
Estas son las versiones maravillosas a las que me enfrento, temblando de amor y cuidándome de la silenciosa sombra que en algún encuentro de mi viaje eterno me lleve a un lugar lejano y no pueda estar contigo, mi amor.
Tres llaves que envuelvo en mil caricias y ternuras entre suspiros del mar son mi tesoro que guardo celosamente entre canto de cálidos sonidos de campanarios lejanos.
Tres llaves que están dentro de mi y por las que vale vivir en la cueva del destino, de tu corazón amado de tu alma noble de tu vida en la que se refleja tu bravura, tu tesón, tu valentía, en cada instante doloroso del todo y de la nada.
Tres llaves que entre estrellas, nubes, viento silente, inundan mi alma iluminándola con palabras como piedras preciosas.
Misterio, magia, tres llaves que llegaron a mi hora inocente en el umbral de mi mirada sonámbula y transparente despertándome y abriéndome a la vida sin las cuales no podría vivir.
Tres llaves que se dejaron caer, sin dolor, en mi vida dejándose enlazar de fuego y amor, de silencio ingenuo y crédulo.
Y en mi noche eterna forjé un sendero bordado con piedras de cristal donde dejé olvidada las llaves de mi alma, de mi corazón y de mi vida para quien las encuentre este deseoso de conquistar mi alma, conquistar mi corazón y quedarse en mi vida.
Y entre coloridas transparencias las tres llaves se reflejan en los espejos vigías de mis poemas de amor que desnudan mi alma entre cantos y besos.
Alguna vez las tres llaves se quedarán unidas en mi vida de viajera y poeta cuando la noche sea de los dos, revelando al mundo la delicia de perderse envueltos en llaves de vida,

Soneto de la Luna


Soneto de la Luna, desciende serena la luna llena con su luz nívea y brillante.
Blanca y silenciosa, espectral y hermosa, en las nubes vuela, en el río riela, en las cunas vela.
Dilata el paisaje y un temblor de encaje pone en el follaje.
Astro sin ventura, antorcha incierta, manto que envuelve a los enamorados, es oración y llanto.
Soneto de la Luna, balada de amor y canto, copla que devana hilos de plata, reflejada en el mar como un espejo encantado.
Luz que el cielo envía como poesía de la noche fría.
Luz toda dolor para ser toda amor, sueñan bajo su blanco candor los que aman y añoran.
Fiel acompañante de seres solitarios que en ella se cobijan en la nocturna soledad secreta.
Soneto de la Luna, las estrellas, tus fieles compañeras danzan bajo tu luz brillante con pasos y giros armoniosos e inquietos comunicándose en lenguaje sutil cuando los cristales fugaces duplican el blanco disco de marfil.
La luna es una nota errante que se extravió en un cantar sonoro y plácido como una piedra que cae en un estanque en calma y que trasmite un oleaje hasta la orilla.
Mi corazón se agita ante tanta belleza, las estrellas titilan cruzando el éter entre la luna llena y sus compañeros astros del universo, la admiran, la acompañan, la disfrutan por su belleza incomparable.
A su lado cabalgan los cometas con sus luces multicolores contemplándola en su veloz pasaje.
Soneto de la Luna, corazones querubines, saltarines e inquietos la rodean y la admiran como en un intangible ensueño que los lleva por un paisaje inconocible, paisaje dulce,
Serafines y ángeles la custodian para que jamás deje de brillar.
Soneto de la Luna, admirable y tenue, nos ilumina siempre la misma y diferente, maravillosa de belleza, renovada constantemente.
Luz de la noche, de pie en el umbral de la aurora, bajo la celeste amplitud, eres el hada protectora de los amores amantes que se cobijan a tu paso.
La luna luminosa alumbra los corazones que la esperan ansiosos en su dulce aparecer, ¡no te vayas todavía! eres un himno que todo ennoblece, todas las noches te busco y contigo el firmamento resplandece bajo la tierra cubierta con tu luz.
Soneto de la Luna, eres un canto que desborda cielos y tierra, eres inspiración del artista con toda la potencia de tu armonía ¡todas las noches te admiramos, maestra del arte!

miércoles, 31 de agosto de 2011

Tarde de lluvia

Tarde de lluvia, la tarde está llorando y es por ti.
La lluvia se desliza por el vidrio de mi ventana y a lo lejos vislumbro tu figura tierna y apasionada, imposible acercarme para tocarla.
Tarde de lluvia, te necesito a mi lado, sentirte cerca, abrazarte y estar oyendo el viento que apenas puede llevar al mar las nubes con su carga.
Hay silencio, nada responde y todo mi ayer se junta en este instante.
Cuando llueve te mezclas con la lluvia, cuando llueve en la calma de la tarde te siento conmigo, te siento en mi sangre, cuando llueve te tengo, nada puede sacarte de mi lado y me duele…
¡Cómo duele la quimera del tiempo! escucho el eco del olvido pero nada hay que no te recuerdo mientras en la tarde llueve.
La lluvia cae, moja mi alma, ¡cómo quisiera que aquí estuvieras! me dieras calma, esa calma que el amor sólo sabe dar… y no mira nada para entregar.
La lluvia golpea con sus caricias húmedas las aceras quietas, silenciosas, tus pasos están en otras veredas, mis pasos van en sombras a otros destinos…
EL viento doblega los árboles, sus hojas se sacuden y mis manos te dibujan en la oscuridad donde te sueño.
La tarde se colma de lluvia y cierro mis ojos, te veo, te palpo, te siento, eres parte de las sombras que me envuelve.
Escuchemos juntos con la imaginación el ritmo de la lluvia y así seremos esta tarde, los dos, un mundo aislado por el viento y la lluvia entre la cuenca tibia de nuestros abrazos.
Lluvia que penetra en la bruma oscura, grisácea, arribas a los campos del alma, levantas aquel grito de vida y esperanza, ven a renacer en gotas de agua lo seco, lo dormido, yaciente en la calma.
Lluvia, que en torrentes de cálida agua, aviva el corazón, el amor, la llama, vuélveme a la vida junto con mi amado, empápame mi razón, dale el color que extraña, trae luces nuevas a esta tarde larga, ilusiones, sueños a la espera del renacer del amor.

Te añoro

Te añoro
(En el aroma del recuerdo y en la brisa fresca que trae memorias)
Te espero

Te añoro
(En cada mirada, en cada sonrisa, en la frescura de tus besos)
Te espero

Te añoro
(En cada destello de ilusión con la que mi alma vibra)
Te espero

Te añoro
(En mis días largos y en mis noches tristes)
Te espero

Te añoro
(En el gran vacío que dejaste en mi corazón y en mi alma)
Te espero

Te añoro
(Aún en la soledad de la noche)
Te espero

Te añoro
(Desde la lejanía distante e inconmensurable)
Te añoro

Te añoro
(Desde distancias sin tiempo)
Te espero

Te añoro
(En los rincones de mi esperanza para que me salpiques de ternura)
Te espero

Te añoro
(En el trueno y en la luna, en la lluvia torrencial y callada)
Te espero

Te añoro
(En los confines del orbe, en el silencio del cielo)
Te espero

Te añoro
(Entre imanes de imágenes y en la oscuridad que me envuelve)
Te espero

Te añoro
(Entre los bosques umbríos que entrelazan sus raíces)
Te espero

Te añoro
(En el refugio cálido de mi corazón enamorado)
Te espero

Te añoro
(Navegando en mis recuerdos de nuestro amor vivido)
Te espero

Te añoro
(En mis tardes desoladas y mis crepúsculos de ensueño)
Te espero

Te añoro por el beso secreto, en lo sublime de lo oculto, en el mar en calma, en la tormenta, en el viento que canta, en el silencio vacío, en el abismo del océano, en el mismo cielo.

Te busco y te espero

lunes, 29 de agosto de 2011

Espejismo

Espejismo, tú eres un espejismo en mi vida, eres una mentira de agua y sombra en el desierto de mi existir.
Espejismo, tú no brillas en mi vida, aunque brilles con una luz de agua. No amarras aunque amarres la vida. No llegas aunque llegues, no besas aunque beses…
Reflejo, falsedades de agua en tus ojos que como prismas de plata no brillan con el amor que dices sentir.
Espejismo, eres el verde que no existe, la frescura de ninguna brisa, la palabra de fuego que nadie escribió sobre el muro de mi vida…
Yo misma, proyectada en la noche por mí, en ensueño, ¡eso eres tú!...
Espejismo, sólo eres el espejismo de lo que un día fuiste, una luz difusa que se apagó en la nada cuando la memoria del tiempo se propagó en el más allá.
Espejismo, ilusión de entretejer lenguajes entrecruzados, engaños de tu voz, de tu susurro, de tus te quieros apasionados, eras delirios de un amor fracasado, antes del sollozo de los sauces y de las flores que acabaron en rimas, versos que empezaron tallos.
Espejismo, fuiste tan sólo inocente tacto de tu trémula mano que volvió derrotado como visión de engaño.
No eres más el único y verdadero ni el gran dolor que consuela al desnudo del alma.
Espejismo, sólo pasiones aparentes, falsos besos, ¿de dónde se han oído? ¿Cómo se creen reflejados en esa forma turbia de un espejo de agua?
Cruzando concéntricas tinieblas entre luces, vagas historias de amor, creídas por mi verdaderas y por ello, día a día, noche a noche estoy volviendo a mi interior para encontrarme a mi misma, limpia, casta y pura, con fe en que los espejismos desaparezcan ya de mi vida y broten nuevos arrullos a mi alma triste, dulce y melancólica en claridades de luna y brisas del jardín florido.
El húmedo espejismo borró toda la gala matutina, ni un árbol, ni una nube se destaca ya en esta blanquecina cerrazón que entristece el alba y no ilumina, débil luz crepuscular y opaca, ¡eso eres tú!
Espejismo, ¡hálito de abismo! flotas en esta alborada agonizante que me fatiga y marea y me marca de oscuros pensamientos, obsesionantes.
¡Desaparece ya! ¡húndete en el más allá, en el desierto lejano! ¡Déjame vivir esperando sin cansancios ni desalientos, el amor que me busca detrás de ti.

viernes, 26 de agosto de 2011

Tal vez


Tal vez no me ames más, te has ido de mi vida y mi alma inundada de pena clama por ti.
¿Adónde se fue tu amor? ¿Por qué me has llevado a tu olvido? Me has dejado sola, en mi desesperación y pesares pensando sólo en ti.
Tal vez ya desapareciste tras el telón de mi vida, ya no te veré ni te sentiré más, tus palabras se las está llevando el viento silente y frío, en copos de nieve en el espacio sin voz.
Tal vez, si, yo te siga amando hasta el fin de mis días y mi corazón herido palpita dulcemente porque tú ya no estás.
Sola yo y tú quien sabe donde, tu recuerdo me llena el pensamiento y te traigo en el tiempo.
Tal vez, en algunos momentos recorro los caminos de la memoria y solos los dos otra vez, junto al mar, riendo bajo la lluvia o en una noche con un cielo calmo poblado de estrellas.
Sola yo… soy trueno y relámpago por no tenerte, y me vuelvo viento, brisa y agua fresca y retrocedo en el tiempo cuando nos amábamos.
Tal vez mis días están poblados de tu presencia, el pasado abre sus puertas. Hoy es ayer y tú estás conmigo, lo que es real ahora es tan solo un sueño.
¡Qué vacío tan grande! lleno de silencios, yo sé que no estás, ya sé que te has ido.
En mí llora un lamento, gime cual nota de un arpa, de un amor que me devora y se halla oculto en mi alma, mi llanto cae como un manto, mi tristeza es un tul impregnado de amor, mi amor es mi corazón herido que palpita sin cesar buscándote en mis recuerdos lejanos.
Te extraño y en mi nada ¡tú eres todo!
Tal vez, queda solo la sed, el silencio, ningún encuentro.
Tú has dejado en mi alma perfume de lilas y cuando me mirabas mis ojos eran llaves para abrir el muro de nuestros secretos y mi temor eran palabras, poemas, que te llevaban lejos.
Sólo tú, tal vez, hiciste de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Tal vez, siempre tu serás mi amado espacio de revelaciones infinitas.

Navegaré


Navegaré en tus olas azules y verdes para enamorarte y cada vez más cerca estaré junto a ti donde las olas muy azules se confunden con el cielo en el mar.
Y en la calma se arrulla la ternura infinita de amar y así las olas mecidas en alta mar, pegadas, muy juntas y solas hacen que quiera estar bajo el resplandor de la luna viéndonos románticos y deseosos, tú y yo con las olas del mar.
Navegaré en tu vida como un leve rumor, como una brisa, llegaré a tu frente como nardo desvelado con tan solo recuerdos y sonrisas.
Tú eres todo para mí, mi canción, mi mar templado, el pulso de mi sangre, mi llanura, donde duermo sin sueño mi pecado y eres mi apoyo donde con ternura este amor trasciende lo ya vivido.
Navegaré en tu mar de amor infinito, me adentraré en tus aguas en calma y navegaré junto con tu alma hasta descubrir tu íntimo laberinto.
Trazaré una huella de navegación de millares de años, alrededor del mundo, buscándote amor, en el agua de todos los océanos.
Navegaré hacia ti, tú eres el amor y la playa, mi luz desconocida, mi fuente iluminada, déjame quererte amor, déjame estar en ti.
Cúbreme con tu arrebatadora espuma del mar embravecido, que yo saldré triunfante, hollando en una diadema de suspiros brillantes y una lluvia de jazmines y estrellas palpitantes.
Navegaré sobre mi propia estela, siempre viva, dispuesta a todo, a vivir con amor y alegría, aún cuando cambie el viento y se den vuelta los paisajes y en mis blandos oleajes por mis flancos tú alelí resbala.
Navegaré, mientras el mundo canta, cae la luna y el amor renace y te soñaré surgido del mar, sano y fuerte para abrazarme y suspenderme en esa abierta playa mía.
Quieta estoy escuchando el corazón azul del oleaje, que eres tú el que viene por la espuma.
Bésame amor que en esta noche triste te diré los poemas que mis labios no se atrevieron y llegarán al papel donde nadie más los espera.
¿Dónde estás? Dime amor mío ¿No me sientes llegar como una lágrima buscándote por encima del mar?
Navegaré hasta el fin para que me sientas y escuches decir que te amo.

Mil historias


Contaré mil historias vacías cuando te bese en contra del Universo y perderé mi habla a lo largo del día a cambio de una melodía con mis versos.
Mil historias de insólitos cortejos de palabras en los momentos perfectos del vivir que liberan y fascinan nuestros nombres en noches de luna y estrellas.
Mil historias que dejamos en el pasado, perdiendo algunas, casi todas, en el olvido.
Así que contaré mil historias vacías pero te tendré en lo hondo de mi ser porque tú, amado mío vas en torno a lo que escribo, eres mi inspiración, eres mi todo.
Y por que tú, mi luz de cada día, llenas con devociones infinitas todo lo que escribo, mis frases, mis palabras, sobre vastos contornos a la deriva de toda mi existencia.
Nueva forma, misma historia, mil historias, llegó el momento de escribir llena de pasión y conocimientos ocultos en mi mente, en mi alma y en mi corazón.
Llegó el momento de desvanecer mis sentidos en un cuento sin final, en una historia que mi vida cambiará, que la vida de todos cambiará.
Mil historias de amor llenas de pasión y de ilusión con mensajes con ansias de vivir a pleno.
Mil historias que nos hacen desaparecer y entregar mis sentimientos a estos momentos, que con su manto de colores, rencores y dolores, los han escondido.
Llegó el momento de hablar con el corazón y de escribir sintiéndome poeta en momentos breves y de paz.
Mil historias que calaron en ondas sucesivas cruzando concéntricas tinieblas, forjando mis días, mis años, en formas turbias en sucesión de vivires en escenarios de falsas pasiones y tedios infinitos.
Mil historias que desaparecen por fin en la nada y vuelve la soledad, toda desnuda, inmaculada, ajena a las maldades, blanca, muy blanca, sin quejas ni llantos, ¿adónde se han ido?
No lo sé, sí comprendo que se entrecruzaron, se enredaron, se deshilacharon en pedacitos de vida, de minutos, de segundos, de un palpitar del ayer que me trajo hasta el hoy.
Mil historias en las que voces en tropel repican en mi mente y parecen que vienen de otro lado, de un dónde sin encuentros de quienes las forjaron entre giros de hilos de encaje, entre nubes de sílabas, frases, palabras que marcan el rumbo de un nuevo existir.

Conjuro de amor


Conjuro de amor, me gustaría encontrar la palabra justa o poder escribir la frase mágica que me devolviera con solo pronunciarla todo lo que la vida me arrebató.
Pero no la encuentro por más que la busco, quizás no existe… tal vez no sé buscarla…
Conjuro de amor que me haga eludir la intriga, la conspiración para evitar las heridas del amor no correspondido.
¡Cómo impedir que la realidad oscurezca mis sueños más preciados! Estoy aquí, ahora, sintiéndome traicionada en lo más puro de mi corazón, tan imperceptiblemente cerca de la búsqueda del porqué.
Conjuro de amor, hazme dejar de sentir este aturdimiento del alma y que mi mirada vacía encuentre el reflejo de la luz que falta en mis pupilas.
Aléjame de la confabulación, de la intriga, déjame ir hacia lo verdadero, lo puro, encontrar donde nadie más busca los sueños e ilusiones que a mi vida colmen de amor.
Necesito encontrar ese alguien que sueñe con mis sueños, ría con mis risas y acompañe mi llanto, que pueda sentirme totalmente cerca de quien simplemente piense en mí.
Conjuro de amor, haz que susurre mi amado en mis oídos sus secretos del corazón y que con sus fuertes latidos me llene el alma de emoción y me haga sentir deseos de amar.
Quiero que nuestro encuentro sea un dulce conjuro y que tú seas mi enredadera y yo todo tu muro.
Conjuro de amor, protégeme de la soledad, hazme crear un refugio en mí misma y que las palabras de amor que fluyen en mi interior sean una lámpara encendida que irradie calor a mi corazón y entonces se vuelquen en páginas en blanco con el sentido de llegar a ti, mi único amante.
No quiero vivir más veloces fechorías, pasiones aparentes, falsos besos, heridas de amor acumuladas, quiero amar y ser amada, cruzando concéntricas tinieblas y entre luces dar por fin con aquel, el único, el verdadero.
Conjuro de amor, haz que un poco de aire, vestido de color, me envuelva y me lleve lejos de las sombras a la luz clara y diáfana donde él, el elegido me refleje en el azogue de su edén.

lunes, 15 de agosto de 2011

Presagio


Presagio, anuncian los tintineos de los cascabeles de bronce o de cristal que ha llegado el amor a mi vida.
¡Oh, loas de alegría y felicidad! ¡Con qué emoción sus frases hablan a mi corazón con rumores de profecías escondidas en los susurros del viento que acaricia mi piel!
Presagio de amor, resuman de nuestros cuerpos, aromas de azahares, de caléndulas que nos envuelven en nubes de algodón.
¡Con qué emoción sus tiernas y dulces palabras me llevan a un edén, el esperado!
Un alegre cantar de frescas notas, augura el despertar de un nuevo amor.
Vaticinio de lo que vendrá, se acerca con inocente ritmo, con la suspicacia de besos, brazos y mimos y todo el paisaje canta.
La luz en los renuevos y en las nubes, el viento entre las ramas, las flores húmedas de fragancias y el cristalino arroyo, anuncian la buena nueva del amor encontrado.
Presagio, la música del alba con notas misteriosas traen a mi alma fantásticos pentagramas plenos de dicha y luz por la felicidad hallada.
Mi corazón en un rítmico latir en cadencia inspirada, entre un millón de compases subyugantes y arpegios cantarines danza una melodía armoniosa y seductora.
¡El amor llegó! La predicción se cumplió.
Presagio de paz que ilumina mi alma y la del ser amado, unidos en fuertes lazos entrelazados para siempre.
Augurio, la vida nos cambia en cualquier instante, llevándonos en un alado idioma, sin palabras a un sendero de luces y ardientes deseos de fundirnos en el hoy y en el siempre.
La predicción se cumple, feliz augurio, la claridad triunfa y la calma inunda nuestras auroras, en nuestro alrededor todo canta, ríe y llora de felicidad.
Presagiemos juntos, apostemos a más: amar sin límites uno junto al otro, todo es posible…

Ánforas de fuego


Ánforas de fuego, cántaro de amor que impregnas en mis venas por mis poros, la pasión y el deseo.
Que no entre ni el soplo del viento en el ajeno silencio que pueda apagar este fuego en chispas doradas que vuelen al espacio en centellas de amor.
Ánforas de fuego, cuenco de recuerdos ardientes ya que la llama del amor nunca debe extinguirse.
Voluptuoso sentimiento que nos arrebatan a caricias incontrolables, de profundos gozos.
Ánforas de fuego, entre gritos y gemidos la pasión incontrolable nos inunda, apareció en mi interior un fuego que me abraza, una locura de amor inconfesable.
Deseo sentir tus brazos protegiéndome y sentir como tu corazón late.
Solos en ese instante las manos se encuentran, se entrelazan juguetonas, juegas con picardías y se aprietan con fuerza.
Ha aparecido en mi interior un fuego que no se extingue, que crece a cada segundo y se hace más fuerte.
Ánforas de fuego, me llevan a mis cándidos papeles a posar el verso que del vacío se salve con la esperanza de ser tan sólo fábula, sí en poemas níveos, que se posan suavemente en papeles en blanco.
Fuego de amor, que trasunta la piel y hace aparecer en mi interior un fuego que no se extingue, que crece a cada segundo y se hace más fuerte.
Ánforas de fuego, colmadas de caricias suaves, tenues, leves, que erizan mi piel y hacen palpitar mi corazón con latidos fuertes y galopantes.
Tus manos suaves me hacen sentir querida, mimada y me adormezco en tu pecho sintiendo vibrar el amor que nace entre los dos, amor clamoroso, vibrante.
Amor sin límites, entrega total, tú y yo, yo y tú y a la vez, sólo uno, fundiéndonos en una llama inextinguible como un antorcha que nunca se apaga.
Aticemos el fuego de nuestro amor para que no se apague nunca, con nuestros cuerpos unidos, brazos entrelazados, espíritus colmados de pasiones ardientes.
Ánforas de fuego, que arda el amor siempre entre nosotros dos, en un fuego que a la vez sirva de luz y calor y que a ambos nos abrase pero que no nos consuma jamás.
Mi sino es arder y ardiendo viviré junto a ti, tiemblo de pensar en el aproximado encuentro de dos amantes que arden y se necesitan mutuamente.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Impactante sensación


Impactante sensación cuando mis versos en un tropel vertiginoso zumban en mi mente como zumban las colmenas en la estación de las flores al sol de oro de la siesta.
Son los versos de amor que abren las alas y vuelan levantando para ti un tembloroso remolino de cadencias.
Impactante sensación, son los versos de amor que se agitan y rápidos se dispersan como ecos de un estampido, como musicales flechas.
Van en busca de las flores divinas de la belleza y van para no volver o para volver con ellas.
¡Versos! Crecen dentro de mí, de una manera inexplicable, no esquivan mis plumas ni papel y con ímpetu alado al ideal ascienden y en las estrofas vierten el tesoro del amor, porque el amor no es fantasía, el amor es poesía.
Impactante sensación, es sentir que el numen llega como fulgor de alborada y dice su voz de música de brisas de primavera.
En mi interior con emoción surgen las letras, abecedarios, palabras entrecortadas para formar con asombro los poemas de amor que tú inspiras entre maravillosos cantos y músicas de cuerdas de liras.
Impactante sensación, cuando el amor duerme, los versos viven en la bruma, esperando despertar al alba que en la ilusión se levantan y entre cantos de perfumes y tibios rayos de sol afloran los sentimientos en poemas de amor y canto.
Impactante sensación, buscaré, hurgaré hasta llegar a que los poemas se vuelquen en finos pergaminos para ti, mi querido amante.
Lo que esa nube en la montaña escriba pueda yo expresar sin vano empeño y un excitante sueño despacito y en secreto hacértelo llegar entre besos y ternuras.
Impactante sensación, en un aire nuevo y fresco que se renueva a cada instante, las palabras vibran y vuelan a altos ensueños para hacerse versos con motivos de vida y amor.
Estaremos en tono, entonados, en sintonía, afinados entre música de laúdes y trinar de pájaros.
¡Magia! ¡Magia de amores!, de impactantes sensaciones guardadas en arcones secretos de nuestras almas unidas en pasiones desbordantes y besos ardientes.


sábado, 25 de junio de 2011

Vigilia de mis noches


Vigilia de mis noches, una eterna velada, vuelta al plenilunio en mi silencio he escrito cartas de amor.
Nunca me había sentido tan aferrada a la vida tendida junto a ti, mi amado ausente.
Vigilia de mis noches, cercanía de cuerpos y espíritus, viajamos próximos, nuestras manos se cruzan por el aire y dejan vorágines de amor en la creación.
Sin palabras, nuestras voces se entrecruzan en el infinito.
Vigilia de mis noches, eres la armonía de tu canción de amor y llevas mi alma en un vaivén sin fin a rodar sobre el eje de mi mente por no poder dejar de pensar en ti.
Escribo mis poemas de amor y dentro de cada letra que te busca, mi pensamiento sin desvelos no sabiéndolo va hacia ti.
¡Quiero estar a tu lado! ¡Yo, nada más! ¡Nada más yo!, amando el blanco mármol de tu frente, besando tus manos pálidas y buscando el amparo de tu pecho.
Vigilia de mis noches, buscaré tu figura en los ríos del tiempo para llevarla lejos a la tierra de nadie. ¿Llegan a ti las voces de mi alma?
Vigilia de mis noches, respirabas en mí, en mí, pero muy dentro, como los tiernos brotes de una planta pequeña.
El aire de tu vaho llegaba al pensamiento dándole vida al canto del pájaro que sueña.
Vigilia de mis noches, me sujetas las manos he impides que me derrumbe y no dejas que mis ojos cansados por el peso del tiempo armen espejismos pequeños.
Estás en vela siempre, me cuidas, me proteges, me envuelves en embrujos de prismas para que nada ni nadie me deje olvidada en el reino de los versos.
Vigilia de mis noches, desvelo de mis días quieres que mis minutos se hagan más anchos y estiras el tiempo en retoños pequeños para que nada me hiera, ni el más distante dolor.
Y por ti entre nosotros dos…surgió la densa nube que separa la noche de radiante mañana y nuestra cercanía creció deprisa dejándonos unidos por fin entre luces inocentes y conjuros de pájaros trinando al aire puro de una tierra nueva y nuestra.

Caminos olvidados


Caminos olvidados, senderos transitados en el ayer, no están entre los recuerdos que dieron calor a mi corazón.

La vida, vivida a pleno, nos lleva por lugares y momentos sorpresivos, penosos, pesarosos, inquietos y de amores falsos y verdaderos.

Caminos olvidados, sin cercas ni trancas, sin puertas con llaves ni candados, abiertos a la vida para sentir, amar y sufrir en momentos que se proyectan al hoy y al mañana si no los dejamos en el olvido.

Caminos olvidados, trillados, con huellas hondas y barrancos profundos que dejaron marcas en nuestro corazón pero que sensibilizaron nuestra alma para que en el Hoy sea transparente y diáfana y dé todo su amor por todos los rincones de este cercano mundo en el que vivimos con fe y esperanza.

Caminos olvidados, los vislumbro lejanos, distantes, entre curvas y vueltas perdiéndose en la nada, me han dejado experiencia y ganas de vivir a pleno.

Desde estos caminos olvidados nacieron de a poco mis primeros poemas de amor, senderos con palabras etéreas, frases dulces, letras que comenzaron a inundar mi mente para enlazarse y caer, sin darme cuenta, en papeles traídos por el tiempo.

Caminos olvidados, espejos del recuerdo, mis pasos resonaron en las aceras solitarias de la vida y se perdieron en la cinta del eco enredados entre el follaje entretejido de dolores, alegrías, amores, apurando la vida en la breve llama de la inmensidad del tiempo.

Caminos olvidados, me llevan en instantes a recuperar la azucena jubilosa de la infancia, a sentir el goce del primer beso de amor.

El ayer no fue sólo momentos de tristeza ni de cansancio de los días, ni de miedos con temores, también fue un dichoso sendero de música y de formas, de cantos y risas, de amores vividos sin sombras ni pesares.

Cascada de ilusiones



Cascada de ilusiones que inunda mi alma, gota a gota con pensamientos iluminados de amor, el esperado, el deseado, el verdadero, que está escondido en resquicios entre aguas turbulentas y caudalosas.

Estelas brillantes y vivas me llevan hacia él, mostrándome su más bella faz.

Cascada de ilusiones, ¡fluyen!... ¡fluyen sin cesar!, musitando que ese dulce manantial me llena de sensaciones y emociones que hacen nacer de mi mundo interior plateadas prosas y versos como odas para el desconocido que espero.

Cascada de ilusiones que en la distancia tú y yo vamos atravesando juntos, tejiendo mil fantasías bajo el manto de la noche que unirá nuestras almas desde la lejanía.

Cascada diáfana que mi sed mitigas con besos de sabor a miel. En mis venas, ríos de ansias, ¡caricias plenas! y en tus ojos cual cascada el mismo cielo.

Quiero volar a un universo donde no existan distancias y menos tiempos.

Cascada de ilusiones, quiero atravesarlas para mirar la luz de tu interior y abarcar el infinito en una sola mirada, llena de fulgor intenso buscándote, amor, rasgando el firmamento.

El agua fluye en la cascada como campanada de música con caricias de laúdes colmando con suave ternura mi alma toda.

Ilusiones que me dejan embargada de sentimientos puros y que hacen brotar de mis labios, emociones intensas de amor.

Cascada de ilusiones que impactan en mi piel, palabras hundidas en el viento, como destellos posándose en tu lejanía, volátiles y sutiles.

Eres mi amor, mi aire que respiro como cascada que fluye… eres la ilusión, eres mi única razón, eres la luz que me ilumina y tu hablar enciende los espacios del sonido y quiebra los silencios insondables llevándome a querer en vida.

El final no empieza hoy


El final, ¿es el fin o el principio? ¿es el hoy cuando empieza? ¿o es el ayer que fue?¿o quizás el mañana que vendrá?.

El final no empieza hoy, termina al desandarse el camino del amor recorrido, pero si es verdadero y profundo ese final no ha de llegar.

Paso a paso, nuestras almas se unen a través de la poesía y el amor renace cada día.

El final no empieza hoy, al tomar mis manos entre tus manos nos invade la tibieza de nuestra esencia que nos hace andar los recodos y vericuetos que la vida nos depara con un soplo imperceptible de amor.

El final no empieza hoy, aunque estén contra nosotros el aire y la soledad, la distancia y la lejanía, las pruebas y el tiempo, debemos querer y seguir queriéndonos.

El final no empieza hoy, porque el aire está lleno de esperanzas en vuelo y el amor las encuentra y las traspasa con alas temblorosas y como saeta las dispara sobre su alegría victoriosa ganando el cielo.

El final no empieza hoy, en la blancura de la nada, nuestros corazones palpitan, gozan, aman y se encuentran prolongando su florecer sin fin por los anchos espacios de todos los crepúsculos en los espejos del mundo, en el silencio, de los azares de la vida.

Hoy estamos juntos, somos dos separados en la lejanía pero cerca, muy cerca, en el querer de los besos, en el estar queriéndonos que nos encontramos sin buscarnos en el borde mismo de nuestros sueños.

En la orilla del mundo se paran las ansias y los gozos esperan ya sin prisa el mirarnos recorriendo nuestras almas.

El final no empieza hoy, para nosotros, sosegadamente toso lo inanimado y nuestras almas trascienden el mas allá como suaves goces de nubes con cánticos dulces de amor.

Donde habitan los sueños


Donde habitan los sueños, en lugares recónditos, en praderas florecidas, en mares embravecidos, en cuevas hondas en follaje verde y tupido, los busco.

Donde habitan los sueños, los de amor, se sienten en el corazón arrebolado y trémulo de dos almas que se aman.

En esta vida, los sueños nos columpian en dulces momentos que nos estremecen al recordarlos como en la punta de un ramo cuando el peso de la gota hace inclinarse a la hoja ya caso rendida.

Donde habitan los sueños, en un puro silencio, se transforma en un escenario del drama del vivir.

Son una pausa entre la vida y la muerte, sin aliento nos lleva a la mañana entre sueños y nada se mueve, se crean en torno nuestro, ondas de calma.

Donde habitan los sueños, recorriendo senderos y esteros buscándolos en estrellas, las que iluminan nuestras vidas, bajo una luna que atestigua nuestro amor.

Donde habitan los sueños, las hadas y los gnomos van tras ellos, perdiéndose en noches eternas, caminando sobre el mar o sobre el tupido verde del prado, dejándose llevar por el aire que dispersa el amor que nuestras almas sienten.

Donde habitan los sueños se siente el ruego de amar que delira en murmullos junto con tu nombre y el mío, esos sueños perdidos entre ráfagas de besos y miradas profundas, como el inmenso océano donde viven escondidos y unidos los paradisíacos recuerdos de nuestro amor.

Donde habitan los sueños, allá en los límites del tiempo, donde las puertas a nuestros corazones se abren en un sinfín de sentir, maravillando al amor verdadero.

Quisiera más que nada, más que buscar nuestros sueños, ni hondo signos por celestes mundos supremos, ir tras ellos, donde habitan, para sentirlos latir y vibrar con ellos entre luceros remotos.

Depurados Cristales


Depurados cristales que me llevan a oro plano de existencia. Esta poesía es por ti, fuiste quien me la inspiro. Todo sabe y huele a ti hasta el silencio es rumor detrás de depurados cristales

Quizás es el fruto de un sueño, puede ser realidad, no se si será una sombra o será algo mas.

Depurados cristales, detrás de ellos no se si serán delirios de mi mente te veo y te siento, te buscare hasta el fin entre azogues opacos y brillantes allí donde estés tu.

Este amor entre espejos y cristales corre por mis venas como un río y escucho tu melodía cantarina y fresca que penetra en mi cuerpo y que como un cristal se me clava por dentro.

Déjame lentamente fluir por tu esencia entre depurador cristales puros y perfectos.

Cada cristal como un ser vivo tiene mil caras, energía pura y en el te reflejas tu donde tu corazón palpita y busca el mío.

Son momentos mágicos, son sensaciones, sentimientos que nos conectan con nuestro cristales en nuestro ser interno,

Depurados cristales que me llevan a escribir mis estrofas como ánforas de azogue, airosas y puras, galas de enigmáticas formas sorprendentes, son mis poemas, mis mas dilectos y esquivos compañeros míos que del infinito cristal del alma es el eslabón con lo inefable.

Depurados cristales nuestras almas se reflejan juntas en diademas propias como adornos de multicolores reflejos.

Nuestro amor con sus almenas de cristal quebrados en la bóveda infinita nos trasunta a un mundo nuestro, lejos del todo,

¡Ay noche inmensa, reflejada en mil cristales de perfil seguro! ¡Ay silencio sin fin, lirio maduro que en el azogue se enciende con mil colores!.

Caminemos en la vida casi juntos como iré paso a paso y entre los dos un muro de cristal como el viento que vibra y nos estremece.

Depurados cristales que sin buscarlos, los hallé como regalo celestial para que protejan y cuiden este amor recién iniciado.