Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Mi Verso es un Canto
Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.
La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.
Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.
Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.
Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.
Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.
La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.
De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.
Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.
Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.
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viernes, 23 de marzo de 2012
Desengaño
Desengaño, noble desengaño de amor, pude con penas y llantos romper
el lazo que me tenía aprisionada. Por tan gran milagro, colgaré desde mis cielos sin celos jamás sentidos ni quejas que nunca me inundaron, las fuertes cadenas de mis graves yerros.
Desengaño, que con ansiedades y dolores de amor muy sentido me solté del yugo de abrazos que me tenían entrelazada. Y con húmedas velas de lágrimas sin fin y con rotos remos, me escapé del mar y llegué a mi puerto escondido y seguro para encontrar mi soledad perdida
y mi paz anhelada.
Desengaño triste, ya tus palabras de amor tan dulces y tiernas pero con repetidas y no sentidas frases floridas no llegarán más a mi alma que las esperaba con anhelos de esperanzas rotas.
Desengaño, vanos pensamientos, pasos esparcidos, lejanías distantes, livianos deseos,
todo se ha ido al más allá. Ya mis versos están libres, no más cautivos de tu inspiración, honrarán nuevos amores sinceros y puros, reales y presentes.
Desengaño, real y preciso que me llevará a escribir en pliegos sin necedades de ilusiones perdidas, poemas de amor, de alegría y fe en la vida nueva.
Desengaño que las asperezas del camino se llevan por doquier entre el silbido del viento y el rumor del mar, hacia nuevos senderos donde la calma, la paz, la risa, colmen mi mundo interior sin sombras que me palpiten, encendidas como vagos cuerpos finos y delgados, miedosos y temerosos de sufrimientos sin luz.
Distantes azares sin respuestas ni almas juntas amadas entre dos.
Todo fue un amor que inventamos, es tierra sin fecha, sólo era un gran amor
en vilo.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Amor Otoñal
Amor otoñal que te hizo orfebre, para cincelar la cristalina copa para calmar mi sed del inefable apuro de tu presencia.
Es tiempo de la vendimia y las uvas color violeta se pueden ver entre las espesas ramas que nos dan sombra y fecunda al arte con su hermosura y mis versos son ráfagas de nostalgia.
Amor otoñal, amor de colores amarillo y anaranjado, en el bosque tú y yo nos envolvemos en olores y aromas de frescas glicinas que se derraman en cascadas de azul suave.
Me he tornado en la encarnada esencia del amor, este sentimiento tiene suavidad de pétalo y fuego de volcán.
Como en un mágico instante, como por milagro, los ceibos florecen en color púrpura y los rosales florecen como si fuera primavera.
Amor otoñal que palpita en mi sangre como savia que renueva en una esperanza de ilusión.
Estamos juntos, tú y yo y nuestra morada nos envuelve entre las hiedras en llamaradas rojas.
Amor otoñal, ya el ansia de la espera, tormenta que asola el alma ha desaparecido, estamos juntos en un etéreo abrazo caminando sobre las piedras resbaladizas de musgo, rodeados de la naturaleza que nos cobija y nos da amparo.
Amor otoñal, en los árboles se va quemando el verde del verano pero nuestros corazones, en un bálsamo que calma las caricias transformadas en llamas, nos hacen ir en búsqueda febril de cantos y poemas.
Sueños no olvidados
Mis pensamientos se mezclan con el murmullo del viento, llevándome a sueños no olvidados entre bandadas de visiones de tiempos gozados.
Quiero sentirlos ahora, pensarlos, irme con ellos a sosegados sotos donde podré revivirlos en un ardor de volar a pasados de otras dimensiones.
Sueños no olvidados, gozados en un temblor de hojas y gotas del cielo que una a una se posan en ellos para no soltarlos y así recordarlos siempre.
Sueños no olvidados, no efímeros ni fugaces, plenos de rumores, de sones, de músicas y cantos, quedan pintados por pinceles, guiados por mi mano, en mi alma, de donde los poemas y las palabras nacen y se descubren en aquel papel en blanco.
Sueños no olvidados, envueltos en las frescuras de las mañanas o en noches de luna llena, con un cielo oscuro, cubierto de estrellas, plenos de amor y sentimientos.
Reflejos de un ayer que no se olvida, sonrisas desdibujadas que de un hoy no los poseen, deseos de que lleguen a un futuro incierto.
¡Cuánto daría para que estos sueños no olvidados dejen de ser sombra del ayer!.
Son como ráfagas de amor que se deslizan entre mi mundo, convirtiendo mis pensamientos en torbellinos desmedidos de romances vividos que como paisajes de mi vida en su camino son suelos no olvidados ni perdidos en el etéreo pasado.
Sueños no olvidados, confluencia de amores que quedaron aprisionados entre mi ayer y mi mañana.
Sueños no olvidados, están guardados en arcones secretos como hondos y sentidos misterios en los que el tiempo los perfila con un dulzura infinita para que no nos abandonen nunca.
¡Cuántos desvelos y sueños surcan mi alma! ¡Cuántas ilusiones vividas y por vivir! Y estos sueños no olvidados labrarán el gran proyecto de encontrar otros nuevos que nos llamen desde dichas futuras.
Esperanza nueva
Esperanza nueva es creer que has llegado a mi vida cómo cántaro limpio y puro, colmado de amor, albergue para mi alma casta y virgen.
Esperanza nueva, vibrante, jubilosa, sin huellas del pasado ni recuerdos imborrables, con besos impacientes y palpitantes bajo cielos que jamás he visto y que sólo están en la fe de la búsqueda sin fin.
Esperanza nueva, el aire contigo me mece blandamente, llevándome con un rumor de alma al mundo limpio de lecho de jazmines, sin luces distantes ni azares sin respuesta.
No importa que te alejes o el tiempo te aparte, por sobre mares y cielos infinitos siempre soñaré que llegas, fiel y puro a darme los carismas divinos de la luz y del canto.
Quiero sentir la esperanza de que mi mano acaricie las tuyas, velando tu descanso, tu sueño reparador, esa hora que el reloj no tiene para ti.
Esperanza nueva, ser en ti aquel suspiro callado, ese grito en silencio que se oculta dentro de ti.
Esperanza de ser tu camino, tu sombra incansable, para estar junto a ti, el aliento, el crepúsculo en tus noches y tu nuevo amanecer.
Y viene de a poco, mi verso de amor inspirado en esos instantes, desde lejos cual altos montes o valles tejidos con hilos desatados que bajan dentro de mí como bálsamos de amor.
Y en las tardes de pausadas lluvias en los bosques floridos del sueño, ser el remanso donde tu amor te lleve en la búsqueda de mis poemas, a nuestro refugio como islas en un mundo nuevo.
Gotitas de felicidad
Gotitas de felicidad, aparecen cuando se ha florecido plenamente y unidas como por un puente y me llevan a una dicha suprema, total, plena de luminosidad y alegría.
Gotitas de felicidad, leves, sutiles, más sutiles que cualquier otro sentimiento o emoción pero que colman mi alma de paz y felicidad.
Surgen como ondas emotivas, como un conjunto de vibraciones que se manifiestan por breves momentos en toda nuestra existencia.
Son como burbujas que se forman en el fondo de un lago y sin darnos cuenta empiezan a ascender despacito hasta el alma. Para llegar a mí, han recorrido un largo camino haciendo que la energía fluya en las vibraciones del amor.
Las gotitas de felicidad pueden ser algo tan suave como las manos del viento, son invisibles, breves y me acarician por instantes que nunca serán olvidados.
Gotitas de felicidad bajo candados de ternura, frágiles y a la vez tan fuertes y plenas que me dan goce al alma.
Se alimentan en la distancia, se regocijan en la cercanía de nuestros corazones, de nuestras almas.
Gotitas de felicidad, etéreas, dulces, suaves.
Son como el verso que cada día vuelco en mis hojas en blanco, necesarios para que el sol brille mis días y plasme con palabras esta luz indefinible, esa gama de brillantes colores, de sinuosos movimientos, de esa policromía que son mis gotitas de felicidad cuando pienso en ti.
Me dan una mezcla de gozo y reverencia, de llorar riendo y reír llorando, necesidad saciada e indefinida de cosas profundas.
Mi corazón, entre gotitas de felicidad que me envuelven lentamente como una túnica, explota en mil cristales y vuelve a unirse en una danza de agua y fuego donde la luz tímidamente se asoma…
Juego de palabras
Juego de palabras, arremolinadas, colmadas de gracias, entremezcladas de ensueños, mi mente las atesora.
Sus sonidos cristalinos y sus policromas luces se enhebran una a una formando cadenas de frases, versos hilvanados con agujas de cristal.
De dos a tres, a la nada, juegan en mi mundo interior que se abre como una ventana al mar, llevándome al mundo de la felicidad.
Juego de palabras, surgen sin saber por qué. a veces de a una, otras veces apiñadas como semillas en un granero y de a poco las desgrano buscando un sentido al orden en que deben volcarse en el papel.
Palabras insólitas aparecen sin saber por qué, como una urgente necesidad de lanzarse desde lo hondo al papel en blanco que las está esperando con ansiedad y anhelo.
¿Ahora, cuál vendrá? ¿La que inspira amor? ¿La que hace susurrar? ¿La que nos lleva a recuerdo lejanos?
¡Ay!, las páginas en blanco tiemblan de emoción al sentirlas llegar, suavemente, sin prisa, llenas de pasión.
Juego de palabras, las busco, a veces están durmiendo en praderas de papel, sobre la grama desnuda de las letras de los libros ya leídos que giran en círculos con movimientos lentos en mi mente que las siente saltar, jugar, en movimientos leves de armonía y misterio.
Juego de palabras, que construyen lo inmenso que está escondido, sin exigir promesas, sólo revolotear volando hasta llegar al lugar deseado: las hojas y plumas que las esperan para crear guiones de vida, versos o monosílabos.
Juego de palabras, en volandas se alzan, se yerguen en equilibrios estremecidos, en escenarios por ellas creados donde todo lo mágico, misterioso, velado, donde el juego en puro silencio y expresión de júbilo, de alegría, se entremezclan en frases breves que se agolpan en mi mente estremecidas.
Juego de palabras, sin esta maravilla que surge sin querer, ni pedir, la felicidad me inunda. ¡Cuán bellas son las palabras al verlas jugar con el viento! ¡ Qué llenas de sentido y poesía!
Palabras que traen un canto en danzas y sonetos porque nacieron en la rítmica palpitación del Universo.
Juego de palabras, nacen del canto profundo, de la inocencia, creando los poemas de amor esperados con luces reveladoras de un mundo interior puro y diáfano.
Intactas y puras, gozan la virginal delicia de no haber sido vistas por ningún mirar hasta que llegan como por descuido a las hojas que las esperaban con afán para enamorar y ser amadas.
Soy ese amor secreto
Me desarmo como una nube deshilachada en penas.
Soy ese amor secreto, me duele el alma, anida el trueno cuando tú no estás a mi lado, cerca, muy cerca.
Añoro en el silencio la mojada sonrisa de tus labios y el retirado bronce de tu cuerpo.
Mi deseo tiembla.
Soy ese amor secreto, es tu silencio, silencio vivo, bullicioso de recuerdos, de manos de papel que se deslizaban por mi, levemente y con ternura.
Tu piel brota entre mis dedos antes de que la realidad llegue a mis manos.
Realidad de no tenerte, en las luces y en las sombras, la rueda de mi existencia cotidiana que se pierde en una nada del aliento de amar.
Soy ese amor secreto que se ahoga en tu silencio para escuchar la imagen juguetona de tu voz que guardo entre mis dedos como una flor de música y cristal.
Te pido que vengas a mí, búscame con ansias, aún avanzando en tinieblas, casi a ciegas.
En el sendero de mi vida triste hubo una flor, cuando empezaba a percibir su aroma, se esfumó, así vivía mi alma triste y sola, así vivía mi amor hasta descubrir que todo eso borró al querer.
Soy ese amor secreto, no eres el sol pero iluminas mi vida.
Amor no es sentir lo que quieres sino sentirlo sin querer.
La peor soledad es cuando se cierra el corazón al amor y al deseo, si obscuras nubes invaden tu ánimo y una lágrima empapa tu mirar solo llámame, allí estaré.
Soy ese amor secreto, estoy sola, te tengo a ti en mi mente y te estoy conociendo aunque me acompañe tu silencio.
Soy ese amor secreto, aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo…te siento, estás en mi como una luz de fuego y tormenta.
La noche se acerca
La noche se acerca, las penumbras me envuelven cual manto de entrelazados hilos de terciopelo azul y pienso en ti.
Las nubes grises y altas giran en círculos dibujando en este atardecer tardío, cerca del horizonte trazos de colores que se van diluyendo en la nada.
La niebla torva del silencio ahoga tu luz ausente y como la sal traída por el viento desde el mar te pegas a mi piel y te vas despacio, levemente.
La noche se acerca y aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo, te siento, estás en mí como una sombra de fuego y tormenta.
A través de la húmeda niebla que es un velo todo impregnado en llanto, te vislumbro y deseo estar en tus brazos y la felicidad me inunda.
La noche se acerca y te necesito cerca, me llegan notas aterciopeladas que recuerdan un concierto de amor.
La noche se acerca y te siento lejos, en el dolor de la distancia, del antes y del ahora.
La noche se acerca y tú no estás conmigo, en una lejanía cercana el agua modela tus formas de hombre esculpido en el andar, en el sufrir de las distancias, en el querer de los recuerdos.
La noche se acerca y tu ausencia tenaz me duele, es mi dolor secreto, mío sólo.
Ya no se definir en la distancia si estás presente y me hieres con tu ausencia o si es tu ausencia tan fuerte y desgarradora que vives presente en mi mundo interior desorientado y triste.
La noche se acerca, con ese toque de misterio que da el amor, no te alejes más, mis quejas solitarias me colman el corazón que con alas de ciudad y voz de horizonte se alza entre rumores de caricias no dadas y besos olvidaos.
¡No te alejes más! ¡Ven con la noche y tómame en tus brazos es la hora de soñar con lo que fue, es la hora de soñar con lo que será!
Risas Compartidas
Risas compartidas, secreteadas, plenas de confianzas mutuas, ligeras y leves, a veces misteriosas.
Risas de encuentros que inspiran desde el alma felicidades internas.
Sentidas e íntimas para compartir.
Risas que como cascadas se lanzan al níveo aire para volar en cielos abiertos.
Risas que como acordes sincopados se suceden sin cesar como preámbulos de regocijos internos.
Los rostros gesticulantes y ansiosos denotan la alegría de vivir a pleno.
Risas compartidas que conlleven a la pureza del alma y al amor de mundos interiores.
Se elevan cual gorjeos de pájaros dejando tras de sí, brillantes ecos repetitivos que endulzan las almas con armonía y amor.
Risas que como voces internas se deshojan entre verdes esperanzas de edenes cercanos.
Risas compartidas, rictus de placer florecido en un mar sin fin de un intenso vivir amando y riendo.
¡Ríe a la vida, al amor, a la amistad pura y sincera!, que los hilos tejidos por el viento lleven la risa a todos los recónditos lugares del orbe donde revivirá el amor y la amistad únicas y verdaderas.
Risas compartidas, sorpresivas, de esperas en promesas de felicidad, de diálogos de miradas atentas, milagrosas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en una alianza continua, permanente, constante y sentida.
Risas compartidas, surgidas de silencios percibidos, enlazantes, de almas que vibran de amores escondidos que florecen siempre en momentos de atisbos plenos de ternuras y caricias con arrullos estremecidos del placer de amar.
Una canción para el alma
¡No me recuerdes! ¡Siénteme! Hay sólo un trino entre tu amor y mi alma.
Mis ojos navegan el mismo azul sin fin donde tú danzas. Tu arco iris de sueños en mí tiene siempre pradera abierta entre montañas.
Una canción para el alma te la hago llegar para que en desatada prisa vengas a mí, ya que una vez se perdieron mis sollozos y los hallé abrigados en tus lágrimas.
Siente mi canción, es para tu alma, un ruiseñor la canta en la mañana y el viento la lleva en vuelos por el aire y los ríos desde los riscos la dejan en las playas olvidadas.
Una canción para el alma, para que menos me pienses, más me ames.
Lo fácil en el alma es lo que tiembla al sentir llegar esa canción, la de las palabras de amor, dulces y tiernas. Para que te llegue sus arpegios, separa una por una las costumbres, hasta quedarte vacante y suelto y la canción ardiente, galopante, inminente, te inundará.
Una canción para el alma anhelante de ser escuchada por ti, necesito que eso sea para ser dichosa.
Tú, atento, resplandeces con la canción que te festeja, en la plenitud del acierto, en paz contemplas la plena consumación del amor en pleno ardor, en sosiego en los acordes, preludios que te llegan a ti.
Una canción para el alma, entrégate a ella, mi amado, con total amor, buscando claridad a través del misterio de síncopes, trinos, aleluyas, son para ti, vienen del Hoy, van hacia el Mañana.
Cada estrofa de la canción es clara, habla soñando, sueña que sueña, canta que canta y va hacia ti, delante de mí, ofreciéndote mi amor profundo y tierno.
En nuestro camino toda la canción está en él.
Espera que cantemos juntos, unidos más allá del hoy.
Suena sin ser estrenada, sólo a nosotros nos estremece, nos une y la reconocemos por ser la enviada del amor que nos lleva juntos en un cenital esplendor, entre besos apasionados y ardientes, con ondas sucesivas de entreluces vírgenes.
Atisbo de miradas
Somos tú y yo, los dos únicos seres que nos proyectamos sólo los dos desde, la lejanía en el orbe todo, rodeados de silencios de la vida. Aún en la densa y oscura noche nuestras miradas se cruzan, en un atisbo intenso de amor.
Somos dos almas unidas vibrando en espíritu y cuerpo.
Lazos estrechos nos rodean y nos envuelven en recuerdos plenos de promesas de amor.
Atisbo de miradas inefables de amor intenso, nos sentimos desde la Inmensidad amados y por ello la naturaleza de la vida nos conduce más allá del todo.
Atisbo de miradas dulces, cálidas, se entrecruzan en un sueño total cuando tu alma y la mía se unen.
Atisbo de miradas, atentas, intensas, que nos conducen a través de su luz fascinante a lo profundo de nuestras almas en un conjuro mágico de donde surgen de improviso mis poemas de amor, mis palabras sentidas para ti al volar juntos a otras esferas en paz y sosiego.
Atisbo de miradas, de soslayo el amor nos inunda, imperceptible nos invade en dulzuras inefables y la felicidad colma nuestras almas viviendo en abrazos sublimes la mutua ternura del encuentro.
Atisbo de miradas, vislumbro tus ojos de miel que me contemplan con intenso amor formulando eternos lazos que nos unirán por siempre.
Mi alma se acuna entre la inmensidad de nuestra excelsitud inconmensurable.
Atisbo de miradas, señal de que mi corazón se estremece bajo el hechizo de tus ojos que detiene el tiempo y descanso silente y en paz entonando dulces melodías junto a tí, enceguecida y complaciente por la satinada protección en la que me envuelves.
Vibra y eclipsa mi mirada buscándote mientras mi diáfana sonrisa murmura tu nombre.
Atisbo de miradas, las horas se desgranan completas en vuelos raudos y veloces hacia ti, desbordando el manto de estrellas que me liberan como lluvia que acaricia mi armonía.
Atisbo de miradas, milagro de dos enamorados que entre azahares, jazmines, sueños y verdades que suplen emociones en letras, palabras, que multiplicadas en versos recorren el infinito en un atisbo de amor.
jueves, 15 de marzo de 2012
Hoy te siento
Caminar sin tí

¡Ay amor, cómo cuesta caminar sin ti! Mi corazón se me estruja al pensar que te fuiste sin mí.
¿Cómo camino sin ti? Esta mujer que era vida plena, rebozante de amor, hoy está hueca y vacía al igual que nuestro lecho sin amor.
Sola, sin ti a mi lado no puedo ni quiero imaginarlo, me siento desamparada y la nostalgia me embarga en mi honda orfandad. Antes, vivía por el aire, el agua, ligera, sin dolor, de vuelos, de risas, pero ahora sin ti, vivo en un día todo el gran peso de la vida.
Y ahora, siento marcada la seña de tu ser, cuando encontré tu voz, huella eterna que quedará en mí.
Caminar sin ti es ir pensando que tú no estás a mi lado y quisiera tener alas y buscarte hasta el infinito para encontrarte y estar abrazada y acurrucada nuevamente contigo.
¿Qué has hecho de mí? Yo no soy yo, yo soy tú, cuando no siento tus palabras y tu calor. Soy esa planta que el sol mezcla con la tierra, me siento fusionada a ti, inevitablemente y me siento atrapada en ti, en una marea de identidades.
Caminar sin ti, sin sentir tu mirada, tus brazos, tu voz .. ¿Qué puedo yo hacer sino imaginar que estás a mi lado?
Caminar sin ti, el sol no brilla, el mundo entero está mudo y estático, todo parece sin vida y hasta el canto de las aves ya no se siente.
Caminar sin ti es un vacío total de tu presencia. Sentir que te pierdo es parecido a sentir un cuerpo sin alma, una rosa sin pétalos, un día sin noche.
Caminar sin ti, sumergida en mis pensamientos, me invade una sensación de soledad que no deja espacio ni tiempo para estar en la realidad vivida.
Trataré de olvidar, no es fácil, ahora viene un silencio largo y profundo en mi interior pero no estoy sola, camino sin ti, con mi propia soledad y comenzaré a aprender a vivir sin ti, para encontrar el sinuoso camino que me lleve a encontrar otra fuente de inspiración, otra musa divina, un nuevo numen, para que sigan creciendo despacito, otros versos nacidos de un nuevo amor y desde mi alma entera.
Entregarme al fluir de la vida en el Ahora, aceptando sin reservas lo que el camino me depara liberándome de la tristeza y del dolor y dejándome ir libremente a otros brazos con total entrega
Desaparecida
Entre la niebla, la neblina gris y mojada, casi invisible, entre las ramas bajas, va desapareciendo ella, la que sin darse cuenta se aparta del mundo que la rodea.
No hay razones ¿por qué? ¿a dónde ? ¿está triste o lastimada por la vida ? No se sabe, la mente divaga por otros lugares.
Va recorriendo lentamente su mundo interno, su corazón roto y agotado la lleva a desaparecer
La vida ¡Oh mágica vida! entre suspiros, risas, besos, caricias, ternuras la colmó de amores
y ahora de a poco se va, ¿hacia dónde?¿buscando qué ? va tras los recuerdos imborrables , los íntimos, los sublimes, los que estarán siempre allí .
Al desaparecer se va con sus fardos, lejos, muy lejos, donde nadie la encuentre, donde pueda estar con ella misma a solas, sin esperar nada ni a nadie.
Siempre dio amor sin esperar recibir ni una gota de besos.
La desaparecida, ¿volverá? Quizás sí, con nuevos bríos y deseos de resurgir al Hoy, entera y única, para amar y ser amada sin falsedades ni mentiras con un amor puro y límpido, diáfano como un cielo azul y un mar en calma.
A la luz difusa de la madrugada se la ve llegar entera para reintegrarse a su nuevo mundo.
¡Milagro de milagros, la desaparecida reapareció! No se sabe hasta cuándo, quizás hasta cuando los sueños, horizontes sin llegada estén cerca, en una cálida huella de la vida que se está viviendo…
Mírate en mis ojos
Mírate en mis ojos, quiero una de tus miradas, para enmarcarlas con mis recuerdos, quiero todas las miradas para saber que me amas, para vibrar al son de tus ojos y no dejar de amarte.
Mírate en mis ojos, desde lejos y que tu mirada sea como un largo puente uniendo dos orillas, tú y yo entrelazados por el milagro del amor.
Nuestro anhelo es no tardar el encuentro y en altas quietudes de altas noches, nos vamos acercando, trágicamente quietos, vibrando tan sólo a través de nuestras miradas.
Mírate en mis ojos y verás reflejado en ellos, como un lago azul y claro todo el amor que mi alma siente por ti.
Mírate en mis ojos, lee en ellos el amor que te pertenece, hallarás la huella de esa grieta por donde entrarás a mi alma.
Mírate en mis ojos y encontrarás el muro de mi ser, abierto para ti y mi alma allí te luce como estrella pura.
Mírate en mis ojos y llegarás al gran laberinto de mi mundo que es todo tuyo y la felicidad te inundará como caída del cielo, como un gran tul traslúcido y pálido.
Mírate en mis ojos y ellos te llevarán a la luz, de sol, de júbilo seguro del alba hasta el crepúsculo, a claridades esperadas de gozos y de placeres, a paraísos claros, a edenes mágicos de nosotros dos.
Mírate en mis ojos ¿no sientes el temblor de mi mirada? Iremos juntos a los encantos de la noche, envueltos en los hechizos del amar que moviliza brisas tiernas con vergeles dibujados entre celestes luceros.
Mírate en mis ojos y vive entre nuestras manos unidas buscando un orbe nuevo donde haremos temblar el mundo.
Voces primeras, ecos de mares lejanos, ya la felicidad está cerca, hollando nubes, cruzando hondos abismos, no tan remotísima, se acerca a una velocidad de luz de estrella y nosotros dos seremos por ella, tocados en esa dicha que plena de luz nos une desde el más allá.
Sol de mi otoño
Sol de mi otoño, amor con fulgores desde la colina de amapolas irradias la luz que seca las fuentes del llanto.
Sol de mi otoño, abriste los canales de mi alma sorprendida y dibujaste arabescos de color en mis oídos.
Cuando quise darme cuenta la vida había hecho volar el umbral de mis senderos, cuando el amor y la felicidad son una búsqueda permanente. su vuelo es inagotable.
Sol de mi otoño, vibro ante la ternura de tu mirada, soy fuerte ante tu tesón y fortaleza.
Soy tu amada amante que sueña despierta.
Amor de otoño que hace huir el ocaso.
¿Acaso no ven como arde todo a su paso?
¡Himno de fuego que el sol levanta y amor que todas las cosas canta!.
Sol de mi otoño, iluminas mi vida, eres mi consuelo y mi ampara, sin ti mi alma dolorida retumbaría en el teñir de campanas de duelo.
Sol de mi otoño, me liberas, mi espíritu vuela hacia ti en pos de tu amor, profundo y único, me llevas hacia la luz desde un tiempo lejano y me conduces a valles vestidos de fiesta cuando sus rayos doran las cimas desde el bosque umbrío.
Sol de mi otoño, amor que crece aún cuando en las frondas el viento ruge, gime y jadea y al rudo empuje, frágil la rama vacila y cruje.
Sol de mi otoño, ¡himno de fuego y amor que el sol levanta hacia el infinito para que podamos renacer al fin juntos los dos!.
Sol de mi otoño, pregunto, ¿podrás curar mis heridas, la de los ayeres perdidos y llenarme de hermosas vivencias?
Tu sonrisa me devolvió la vida y tus manos despertaron los deseos de volver a amar.
Me abrazas y sueño con quererte, te acaricio y sueño con que me quieres.
Sol de mi otoño, vivamos juntos y oculto en secreto nuestro amor vivirá por siempre.
Vives para mí
Vives para mí, esas palabras tuyas traspasaron los límites de mi alma y muy a lo hondo llegaron como un preludio del alba entre copos de rocío.
vives para mí, escribiste en una de tus cartas de amor, hace mucho tiempo, que te doy paz, tranquilidad, amor y sanación total de cuerpo y alma.
Mi amor por ti se filtra de mi cuerpo, de mis sentidos y hace feliz a todo aquel que está en mi esfera, a mi alrededor.
Vives para mí como yo para ti y me haces dar en el ir, en un ser desprendido, ligero y sin raíces sintiéndome ansiosa por percibir la plenitud que nos rodea.
¿Cómo me vas a explicar la dicha que no sabemos por qué es?, ni de quien ha sido, si es pura dicha de nada, si aún no nos hemos conocido.
Imagino tu mano sobre mi mano, paseando miradas y caminando amores, imagino mis sueños siempre en tus sueños, rindiéndome ante tus pasiones, sucumbiendo sin resistirme.
¡Vivir para mí! porque tus besos son ya míos con sabor a placeres e imaginando que muero por amarte, porque ya te amo.
Vivir para mí, palabras aladas que llevan mi alma a lugares secretos, remotos, nutriendo mi ser que recibe, se entrega, se va encontrando contigo, tú, mi amado.
Vivir para mí, tú lo dices y me das alivio necesario para soñar, aliento profundo para continuar y permites que nuestra flor de la esperanza, crezca y se alce impoluta hacia el infinito.
Vivir para mí, palabras que le dan deleite a mi corazón como una voz pura, íntima, con caricias, que como largos goces iniciados me dejan caricias no terminadas.
Vivir para mi, sé que esta noche pensarás en nosotros y tu ser, tu memoria, todo, te descansa y disuelve en mí.
¡Toda la vida es única si se que tú vives para mí!
Desde un ala de mariposa hasta un grano de arena, mi alegría de que existes te llegará al vasto tiempo, entero, que se escapa hacia el amor nuestro.
Eclipse
Eclipse, eclipse de amor, como el sol y la luna ocultos uno con el otro en el cielo de cristal.
Nos cruzamos en un tiempo infinito y nos desvanecemos hasta convertirnos en uno sólo, paralizándose el paisaje, cambiando su luz, comenzamos a ser uno a uno, uno para vivir, te has fundido en mí.
No se entiende, todo es un silencio absoluto, que no sucede siempre pero la belleza nos inunda y al eclipsarnos nos hacemos eternos.
Las pupilas de todos los rostros buscan nuestra ausencia como si fuéramos un paisaje oscuro donde se interceptan la luz de dos astros que se aman.
Amor vestido del más puro color, rodeando el mundo nos encontramos enmarcando nuestros pasos cuando avanzamos uniendo todo lo bello y lo bueno del orbe con amor.
Las letras nos acompañan, nos guían, son una esencia que vela para que no desaparezcamos en la nada cuando nos encontramos y fugitivas centellas nos cuidan, revoloteando con sus reflejos y en el centro de un arco iris fulgura nuestro amor, encuentro deseado desde los innumerables tiempos.
Tu frío y mi fuego, juntos, cercanos, en una magia de ilusiones, en eternos instantes que unen nuestras almas brillando en la noche pálida nuestro pacto de estar en el espacio con nuestro destino invocando el sueño en nuestro camino.
Eclipse de espera, unión, esperanza, escena de colores.
Eclipse total de una vida nueva, de siglos de lucha, sosiego, letargo, unidos por fin, en un solo instante, en un canto de poemas que vuelan en un aire de amor puro y cristalino.
Eclipse, momento de pasión de dos seres únicos, tu amor es mi luz que en un momento eclipsado sigue irradiando inmóvil en lo azul de nuestros momentáneos encuentros.
La noche se aclara, la luz nos separa entre mar y cielo nos visita el alma.
Destino prohibido
Destino prohibido, camino perdido entre rejas y puertas vencidas.
Los prejuicios nos acosan, nos cercan, nos condenan, no nos permiten ir hacia la luz.
La felicidad es sólo nuestras, secreta, en rincones ocultos, en nidos incógnitos.
Destino prohibido, amor querido por los dos, no permitido, no comprendido, ¿es que acaso amar es un delito?
El juego nos consume mientras esperamos un sendero discreto, íntimo, que nos conduzca a nuestro espacio, sólo nuestro.
Destino prohibido, ¿porqué nos censuran sin saber que el corazón es el que manda y el amor es el que triunfa?
Vámonos juntos, abrazados tiernamente, a un mañana incierto, pero juntos.
Destino prohibido, vivamos en encuentros fugaces pero intensos, plenos de amor y de entrega este amor entrañable.
La realidad es el hoy, el aquí, el ahora, el mañana es lo incierto, lo desconocido.
Destino prohibido, ¿hasta cuando? ¿nunca entenderán nuestro amor?
Nuestros destinos se cruzan, pero fue imposible eludir los sentimientos profundos e inevitables que nos llevan por instantes a momentos únicos, plenos de vida, vivida con total entrega de dos seres en uno.
Destino prohibido, ¡penas, dolores, injusticias, retrocedan en la nada! Vivamos tú y yo en caminos cruzados, dos seres que se aman en un punto incierto, pero juntos, muy juntos en ese momento preciso, anhelado, deseado.
Destino prohibido, de imperecederas noches donde la añoranza nos invade y en semiocultas peregrinaciones para estar unidos por esos hilos de seda que nos entretejen con hilos de amor.
Destino prohibido, nuestros recuerdos nos envuelven entre rosedales en flor con aromas de vida y nada ni nadie nos podrá separar.
¡Amémonos!, sin confines ni lejanías rodeándonos de cercos no visibles donde lo prohibido dejará de existir por siempre
Viajera incansable
Viajera incansable, fascinada por el ir y venir buscando revelaciones de otras vidas y lugares bajo luces indefectibles.
Pasajera de la vida que con fuerza y voluntad avanza sin tropiezos en pos de lo anhelado, lo indescifrable, lo desconocido.
Viajera incansable que busca un solo camino, ese que hay que abrirse con el alma y las manos, sin ceder un ápice y seguir adelante en pos el amor.
Vivir infatigablemente con su morral a cuestas, día a día, noche a noche, sin que las manos colmadas impacientes tiemblen. ¡Qué liberación!
¡Qué felicidad! Felicidad hallada a través del mundo, en el seno de la naturaleza toda, flotando entre mensajes y cartas de amor recibidas con el placer de que alguien piensa en mi existir.
Pasajera incansable, que con fuerza arrolladora va cumpliendo su meta, su misión de fuego puro, buscando ser feliz cada día del despertar en esta vida de luz y amando a todo lo que encuentra a su paso.
Viajera incansable, mi destino es volar como pájaro, abriendo surcos en el cielo desesperadamente, para vivir resistiendo al dolor, a la heridas, buscando con tesón la verdad y el verdadero amor.
Como una arrolladora fuerza su mente viaja con ella y sus palabras en nuevas formas cada día buscan un orbe nuevo, pleno de alegrías y felicidades.
¿A dónde te diriges viajera incansable?
¿Qué es lo que pretendes alcanzar? ¿Será quizás la luz de la luna en sus crecientes o menguantes o los océanos plácidos o estremecedores? Buscas el amor, el que protege, el que ampara, el que con cariño y dulzura hace latir tu corazón con latidos acompasados. Viajera incansable ando por el mundo real y el mágico sin que mis pies tengan el más mínimo contacto con la realidad del suelo y sus caminos. Vivo la alegría fabulosa de ir por el aire y el sol me daría triunfales signos de libertad. ¡Amar hasta el más allá no entre piedras ásperas ni suelos desérticos! ¡Ni guijarros punzantes! ¡Amar en libertad!


















