Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 28 de marzo de 2012

Relación incierta



Relación incierta, la duda en el umbral del alma no me permite calma y paz que necesito en mi existir y el cansancio y desencanto como un velo oscuro me envuelve todo impregnado en llanto.
Relación incierta porque no me deja vivir realmente lo que siento por ti, veo poco la tierra y nada el cielo, la niebla en humedad de sepultura que de un amor que ya fue y recién comenzaba.
La tristeza como cerrazón es débil a la luz crepuscular y opaca.
Relación incierta que duele en mi corazón con su latir lento de tedio y laxitud. ¿Por qué me equivoqué? ¿Cómo permití que entrara en mi vida en un segundo de aquel ocaso? y cuando un gran silencio imponente hace más honda la calma que desciende sobre el alma y se hunde profunda en mi mundo interior no encuentro las repuestas a las incógnitas que no me abandonan.
Relación incierta, ¡aléjate ya de mi vida! que mi pena se diluya en pensamientos claros y que ninguna lágrima pronta a desprenderse inunde mis pupilas.
Quiero levantar mi frente que inclinada estaba a la tierra deflecando al viento tristezas, penas, desilusiones.
Hoy quiero descansar tras una cortina de indiferencia y que callados momentos inunden mi pensamiento.
Relación incierta que rumbeó por camino equivocado, no quiero pensar en ti, no te quiero en mi presente ni en mi futuro y que el tiempo borre todo lo ya pasado.
Buscaré un mundo nuevo, no tan incierto y nada seguro, sí pleno de verdades, de amor total.
¿Qué barrera detiene la ilusión de la imaginación de mis versos?
Amor que llegó al alma y dolió, ahora lo siento muy lejos, en la distancia y ansiosa abro los ojos y ya se ha ido y empiezo a escribir mil versos nuevos de amor dulce y sereno.
Paradoja eterna, amor que llega al alma y corazón que sangra.
Relación incierta, ya no necesito más el aliento vital de tus labios, tus caricias y el calor de tus manos.
Se escaparon los recuerdos, los misterios y el encanto.
Ya no te quiero, es cierto, se borró el último verso para ti, ahora surgen otros nuevos desde el latido de mis venas, plenos de quereres por venir.
Relación incierta que se va de tu futuro incierto y de tu ayer abandonado.
Eres un náufrago del desierto, infinito del desgano, viajero infatigable, sin memorias ni recuerdos.
Voy en busca de milagros, de que un amor se acerque sin descaros, penas ni dolores, sólo con la alegría de vivir la vida a pleno.

lunes, 26 de marzo de 2012

Lo desconocido



Lo desconocido, lo misterioso, lo escondido entre brumas y tinieblas, entre ondas de sueños y de penumbras, trepando con lentitud, grave y severa hacia la tarde reclinada en el poniente.
 Pasan los años de la vida humana, rugientes olas que atisba el vigía, siempre a la espera de que llegue el forastero, el intruso que se cuela en nuestra vida, encontrándonos en un ensueño de locas fantasías.
 Lo desconocido, es la sombra que se queja, en el pasado y en el futuro por no encontrarme en el existir de su vida.
 Lo ignorado, lo incógnito, lo inesperado, aparece súbitamente, buscando el tiempo que como río que huye lo aleja de su amada y quiere proseguir, perdido, su búsqueda que quizás se halle en la sombra de un remoto ayer.
 Lo desconocido me lleva a tiempos pasados, donde los arrullos y la claridad de la luna se elevan y nombra y repite mi nombre y abriendo tus alas serenas, aduermes mis penas.
 El ignoto, desde una melodía de lejana orquesta viene con el día y anda en la floresta, sus brazos me estrechan, entibian las ansias de conocerlo, de mirar sus ojos y que ya no seas un desconocido.
 La extraña, tenaz, clama en  sonoros ecos de un romance cercano.
 El silencio avanza, pálido y trémulo, ante él la esperanza, deshoja en flor, buscando mi alma, su dicha y honor.
 Clama en su alabanza ¡te quiero conmigo! ¡aparece ya! ¡no te escondas ni huyas! ¡ven a mi lado!
 Todo es tan fugaz, la vida pasa, feliz entre las flores, los cantos y fulgores de amaneceres brillantes sin enturbiar el deseo de encontrar entre la transparente mañana a la amada que no tuvo ayer.
 Lo desconocido, el de fugaces dichas, el de fugaz emblema, se va como el perfume, se extingue como el canto… ¿hacia dónde va mi desconocido? Te quiero a mi lado, que me acunes con tu brisa y tu gracia especial y al reflejarme el límpido fulgor de la alborada, te miro frente a frente, te reconozco, alma, ¡ven, te llamo, tú el desconocido! ¡No me dejes más!
 Te encuentro en el hoy, sobre las sombras nocturnas del éter, en la inmensidad la luna triste y taciturna, vaga en pálida soledad si tú y yo no estamos juntos.
 Los dos nos comunicamos en un lenguaje sutil, cuando los cristales duplican la luna como una nota errante que se extravió en su cantar y con su luz agonizante nos buscamos sin podernos hallar.

Voz melodiosa



Voz melodiosa, única, dulce como la vida, suave que al oírla me hace estremecer el alma con cadencioso latir de olas rompientes en la orilla del amor.
 Voz armoniosa, grave y serena que trasluce la fuerza que le anima a fluir como el transcurso rítmico de cada día con amor.
 Tu armonía penetra en cada respiración. ¡Qué se da en cada sabor! ¡Qué se balancea en cada visión! ¡Qué canta… en cada oído! ¡Qué penetra en mis poros y llega hasta mi interior inmersa en un mar de besos!.
 Voz melodiosa, prometes ilusiones, fantasías, emociones en un conjunto de reacciones que aparecen y cuya explicación… no es coherente, no es racional, no es lógica, me trasmite en un palpitar reacciones con suspiros de aceptación.
 ¡Aquí estoy, a tu lado!
 Voz melodiosa, por el aire revuela gracilmente, rozando mi frente con alas de profecía pero de pronto escucho música sensual y cálida que alegra mi ser,
 Voz melodiosa, clara, exacta, transparente que lleva a tu mundo en brazos de Eros, a senderos sin fin.
 Voz melodiosa, plena de dicha, trasmites la sensibilidad que surgió un día donde el calor fue más intenso y una gota se hizo vapor diluyéndose en la nada.
 Somos dos amantes, unidos por una voz, atentos a ser impresionados lo suficiente para ser llamados al amor.
 Voz melodiosa, grácil, se desliza de sonrisa en sonrisa que genera latidos sutiles en mi corazón y entre besos y escenas de colores logramos llegar a la zona donde las palabras no llegan.
 Vivimos en un edén que ofrece momentos de lujuria y pasión, sintiéndonos fuertes y plenos.
 Voz melodiosa, provocas la entrega total y se trasluce la fuerza que anima, fluyendo como el transcurso suave de cada día, provocando sed de visiones de amor, querer, admirar y desear.
 Este afán de mirarnos y escucharnos alimenta la llama de una entrega total.
 Te siento mío, soy tuya y al mirarte siento algo inexplicable, muy fuerte, dejando a mi cuerpo deseos de volver a verte y oír tu voz melodiosa.

Poder olvidar



Poder olvidar el amor, el del ayer, el del pasado, el que ya fue, dejarlo perdido entre relámpagos que iluminan la oscuridad del presente, fragmentos de vida que estaban en mi corazón.
 Poder olvidar aquella realidad que nos llevó al éxtasis del amor y que aparecía en cada luz del amanecer, meciéndonos entre sueños que nos mostraban la verdad y el color del tiempo cuando fui amada.
 Poder olvidar, lograr irnos a otro mundo en el cual ya no existan realidades con recuerdos de dolor, sólo de amor, paladeando el aire fresco, mientras un nuevo donaire llena mi corazón.
 ¿Cómo poder olvidar lo que me atravesó el alma y dejó tan sólo angustia y dolor? ¿Adónde acudiré en pos del olvido total?.
 Buscaré en el arco de los cielos, luces que acudan a mi mundo interior brindándome paz y bienestar, pudiendo olvidar.
 Poder olvidarte pero no puedo, sigues en mi mente ausente y en mi corazón latente.
 Poder olvidar, quisiera poder olvidar los besos que me has dado, el amor que hemos tenido, lo que pudo haber sido.
 Intento olvidarte pero no puedo, siento que estás dentro de mí. ¿Cómo poder arrancar el aliento, el soplo de vida que llevo dentro? ¿Cómo poder olvidar  los instantes de apacible ternura, dulzura que estuvieron en mí? Tu amor, con el pasar de los días se hizo espuma efímera y tus promesas quedaron en el más allá.
 Poder olvidar este cruel desengaño, este desprecio que me hiciste llegar y te pido por favor tan sólo calla, tan sólo ignórame, tan solo despréciame, para así poder olvidar y así mi corazón podrá volver a amar.
 Poder olvidar para volver a empezar una vez más porque hay amor y hay amores, hay pasión y hay pasiones, más y más que vienen desde lejos, entre vahos de campo, de vida, de viento, de lluvia.
 Poder olvidar que tuya fui, continuaré existiendo a través de la vida, existiendo a través del tiempo, dejando lejos, muy lejos lo que fue y no pudo ser par que un perfume de paz inunde mi alma buscando la luz que se quiere, la del final.
 Poder olvidar, para que en entrega total el gran amor que se acerca colme mi yo buscando claridad a través del misterio de la soledad dejada al fin donde nunca más me encuentre.

¿Cómo decirte?


¿Cómo decirte que te busco en el más allá, en horizontes, en el orbe todo?
 ¿Cómo decirte dónde estás, tú, el ausente, el inquieto peregrino, el aventurero, buscador de amores ocultos?
 ¿Cómo decirte que espero que vengas a mí, despacio, en silencios umbríos?
 ¿Cómo decirte que te busco en cada sombra?
 ¿Cómo decirte que en el bruno rincón veo tu figura esbelta como esencia luminosa rodeándome en su cerco de amor?
 ¿Cómo decirte que te bebo con mi aliento, que te acuno con mis labios, que te trizo con mis abrazos?
 ¿Cómo decirte que me abraces para susurrarte, suavemente, que eres el amado esperado, el misterioso ser que inundó mi alma?
 ¿Cómo decirte de mi vacío encendido en los espejos rotos de tu espíritu desdibujado que me ahoga desde tu distancia?
 ¿Cómo decirte, al fin, que te amo más allá del amor, que te deseo más allá de tu cuerpo, que dominas toda mi razón, desgranando mi piel?
 ¿Cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya hasta la eternidad?
 ¿Cómo decirte que extraño tus caricias leves y suaves, tus abrazos de silencio, mi imagen en tus recuerdos?
 ¿Cómo decirte que extraño tu voz, ese bálsamo errabundo que me busca en la oscura lejanía?
 ¿Cómo decirte que mi angustia espera tu presencia para seguir existiendo para ti?
 ¿Cómo decirte que si no te encuentro mi pasión se convertirá en polvo de cenizas y tendrás que armarme buscándome con tus besos intensos y furtivos?
 ¿Cómo decirte que necesito tus labios y tu aroma de amor en flor para que no exista más en mi vida esta ausencia tenaz?
 ¿Cómo decirte que añoro tu presencia para sentirme como naranjal en flor donde los azahares me hacen temblar de felicidad?
 ¿Cómo decirte que extraño tus manos ruborosas, plenas de caricias y calor?
 ¿Cómo decirte que me ames para que sea mi piel de abeja tibia palpitación cerca de tu corazón?
 ¿Cómo decirte que cerca de ti, tus ojos con sus fuegos de amor, de cálido verano me atan a ti en cada mirada errante?
 ¿Cómo decirte, amor, que al estar junto a ti, una música áurea del éter, lejano, colma mi alma en plenilunios no más solitarios?
 ¿Cómo decirte que te ruego que me ames como un narciso bebido por el sol de la tarde mientras mis manos buscan el agua de tu manantial?
 ¿Cómo decirte, ya ahora, en este instante, entre canciones y leyendas que tejen nuestro amor que lo nuestro perdurará por siempre?

Tinieblas



¡Tinieblas, más tinieblas!

La claridad la encuentro en el afán de vivir hacia el Amor.
Avanzar en tinieblas, claridades, buscar para llegar hasta ti.
¡Qué difícil! pero el hallazgo, así valdría mucho más.
¿Será hoy, ahora, mañana, nunca?

 ¿Seré yo la que te encuentre o tú como a ciegas me encontrarás?
¿Nos  buscamos o buscas tú tan sólo mi soledad?
Retumban los ecos, las preguntas contestan, los decires se oyen.

 Vamos o no a la entrega total, a la búsqueda del signo entre tinieblas o luces del gran amor que colme nuestras vidas a través del misterio.
Dar y darse como sentimos que se nos dan continua y permanentemente las condiciones para vivir nos lleva a resolver desnudarse de todos los apegos, de esos que hasta entre tinieblas se van cogiendo a lo largo de la vida.
¿Y  si descubro que las cosas no son según yo pienso, que son sino de muchas formas? ¿qué haré para encontrar el camino verdadero aún a través de las tinieblas?
Siento que están muy cerca las señales, los signos, las casualidades, las suertes, los imprevistos que nos dejan entrever el lenguaje Divino.

 Aún en las tinieblas, decir suavemente te quiero es permanecer sin dogmas en el aleteo de DIOS… siguiendo su estilo a través de lo vivo, que coquetea mostrándonos su más bella faz.
El amar es aquella instancia que rezuma de los cuerpos, de los sentidos y hace feliz a todo aquel que está en su esfera y alrededor. Excepcionalidad, otra posición, otra percepción ….¡de lo que envuelve! ¡de lo que va y viene, de  lo que nos lleva, sinuosos hacia el descubrimiento del …amar!
Si no es así, mi corazón olvidará algún día entre tinieblas ese amor que vino de lejos y mis manos trémulas dejarán de buscarlo, mi sonrisa al fin será para otro y mis labios no buscarán más los suyos.
‘¡Cúanta dicha sentirá mi alma cuando encuentre la brisa fresca de un nuevo amor…!


Desaire



Desaire, palabra despectiva, arrogante, que no significa nada si uno la encuentra y no sufre por ello.
 Pero de pronto aparece en un poema, en un verso de amor y esto confunde mi pensamiento porque aunque en mis prosas la verdad encuentro miles de objeciones resuenan en mis adentros.
 Es verdad que en muchas estrofas las palabras con desaire se claman, más en el fondo se sabe que son nubes de humo para ocultar los verdaderos sentimientos.
 Sentimientos que están llenos de dolor por el desdén recibido, el desgaire que nos llega, la indelicadeza que nos roza, perdemos lo más preciado: el amor que nos rodeaba y a pesar de que los versos nos hacen pensar que lo que se ha perdido no debe doler ni llorarse amargamente.
 En realidad las frases que resuenan en mi mente gritan lo contrario porque encontrar en el camino desatenciones no merecidas, no es un instante para recordar ni sufrir.
 Lo que se siente duele tanto que es mejor convertirlo en coraje para que el daño desaparezca, se disuelva en la nada hacia lugares recónditos del alma.
 Voy tras el camino tras una libertad absoluta, allá voy con mis delirios como una ciega luz de una noche oscura.
 Desaire, enredado en hilos con el viento para que deje de existir en mi vida.
 Voy en búsqueda del amor con miedo a amar y dejarme amar, miedo a pasión desbocada, miedo a besos furtivos, miedo a ser ramas entrecruzadas bajo las ramas confundidas de los ligustros anhelantes.
Miedo a ser naturaleza viva en la naturaleza real que me rodea.
No quiero avanzar contigo en tinieblas, sí claridades buscar juntos, a ciegas y nos hallaremos envueltos en redes de preguntas y ecos que contesten en una entrega total, en una plena donación de vida.
 Desaire que se ha ido lejos, sólo busco claridad a través del misterio nunca bastante claro por desnudo que esté en las tinieblas sombrías.
 En este tiempo medido con ensueños ¡al fin! te veo llegar, vienes de la nada tormentosa hacia mí, colmadas tus manos de ansias y caricias.
 ¡No más se acerque a mí el desaire! en oleadas de vientos y nieblas la esperanza de que vienes se vislumbra y ya estás conmigo, tu sonrisa, tu mirada, tus caricias que corren hambrientas sobre mi piel dormida.
 Me niego a despertar, no quiero ver la soledad detrás de tu perfume que se negó a partir.

Silencio del alma



Silencio del alma, en unión todas las voces se acallaron y la paz inundó mi mundo interior.
 Silencio imponente, todo impregnado de calma cual un toque de oración que desciende sobre el alma y se hunde en el corazón.
 Ondea entonces un canto en mi ser enamorado de dulzura y aura fresca y la risa me invade en trémulo esplendor entre el alegre cantar de nítidas notas.
 Silencio del alma, la luz me inunda y estoy con mi Yo interior que con inocente ritmo despierta y me encuentra envuelta en renuevos y nubes flotando en la nada del sentir acunado.
 Todo es música del alma con notas misteriosas en  un silencio de paz y de sosiego, fantásticos pentagramas de ensoñaciones dormidas que me conducen a mi interior, a rincones y vericuetos en mi alma toda, encontrando un paisaje que canta y cantando me cuenta aquellos misteriosos y subyugantes amores de los ayeres que creí olvidados.
 Silencio del alma, la claridad triunfante vuelve en la nave de la nube blanca y la vida se aclara, latiendo en cadencias inspiradas en recuerdos lejanos y vividos intensamente.
 Mi corazón ajusta su rítmico latir a la cadencia inspirada con un millar de notas que me subyugan y en un millón de arpegios me lleva hasta brillar con la aurora.
 Silencio del alma, hasta mi corazón late en silencio vibrando con inmutable compás, temblando a veces en la noche como gotas de rocío trémulas.
 Silencio del alma, me invade un perfume de paz, ternura y amor, gozan mis anhelos, se oyen a lo lejos cantos en la lira y en mi alma vuelos.
 Silencio del alma, mi fragante edén, ¿qué bien a este bien se puede igualar?, creo que sólo tus besos y oír tu sonrisa fugaz y clemente podría compararse a este bien mío, de mi alma toda.
 El aire se hace más puro y en ti, aún en mi silencio, te pienso como con la luz del rocío, el cantar del ave, el reír del río.
 Silencio del alma, ya borró todo lo sufrido, toda la húmeda neblina del pasado, ni tristezas existen en mi luz crepuscular y opaca.
 Floto en un más allá distante, sola en una nada abierta y alborozada, sin oscuros pensamientos ni obsesivas ilusiones.
 Silencio del alma, desapareció el cansancio y el desencanto y a través de la niebla que es un velo, vislumbro la luz brillante del amor que me espera, todo impregnado de dulzuras tiernas y promesas de ensueños.

Existir en plenitud


Existir en plenitud, vivir la vida segundo a segundo en el Hoy, con fe en los recuerdos del ayer y en la oscura memoria de frondas que ya son pasado, futuros fueron de innumerables estíos.
Existir en plenitud, ser feliz en el aire diáfano y puro dejándome estar en sus brazos, volar donde ellos vuelen a sus rumbos marcados, apoyada en su pecho donde encuentro resguardo y paz.
Existir en plenitud es estar en la luz, entrar en ella, plena de amor, en tan dorada dulzura, sentir que amo desde los luceros altos.
Irradiar el fulgor de la existencia que seca las fuentes del llanto y me estremece de felicidad en cada instante de vida.
Existir en plenitud como el nardo juvenil que guarda los bálsamos de vida en la secreta lumbre que alumbra mi corazón enamorado.
Necesito los carismas divinos de la luz y del canto para vivir amando, quiero ser en ti mismo una huella imborrable y un recuerdo constante y una sola verdad.
Existir en plenitud es ser en tu vida algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán porque llegaste a mi vida como un susurro pleno de palpitantes caricias.
Existir en plenitud, viviendo como en un amplio jardín florido, donde la brisa que entre las flores pasa con los cálices frescos se perfuma mi vida.
Existir en plenitud cuando la luz matinal brilla y se irisa entre espumas de aguas puras y bajo el verde de las tupidas frondas sobre la grama de la tierra negra.
Existir en plenitud, contigo a mi lado, feliz seré mirando a las felicidades que vuelan de la rama y del pájaro. Feliz seré por los caminos que cerrados tenía y tú, mi amado, los abriste al amor.
Existir en plenitud, amando, acariciando a mi amante como agua clara que se oye y ya no se oye, entre sonido y silencio, tras la arboleda como vergel prieto y brillante.
Vivir no es sólo existir, sino existir y crear y en plenitud las palabras de amor, los poemas, fluyen claros y precisos, gozando entre sueños, entre hojas nuevas que los esperan ansiosas porque tú las esperas.

Dignidad humana



Dignidad humana, olvidada, misteriosa, no valorada, que se ha dejado en el pasado.
Seres humanos sin este don preciado, no valéis nada, ella les da fuerzas para vivir en paz consigo mismos.
Dignidad humana que conlleva a la libertad absoluta, a vivir sin miedos, sin frustraciones, sin temores al mañana cercano y al Hoy vivido.
Valor indispensable para quererse a sí mismo, ser integro con uno mismo para luego amar y ser amado.
Dignidad humana, fuerza de vida que conlleva al espíritu a cimas altas, a vuelos rápidos y veloces hasta el infinito orbe, inundándonos de respeto y valores morales que no nos abandonarán jamás en todo nuestro existir.
Dignidad humana, sin ella, eres una piltrafa pobre y desgraciada que vives sin virtudes ya que éstas te han abandonado, la felicidad no te encontrará y el amor esperado pasará por tu lado sin verte ni sentirte, sin tocarte siquiera.
¡Qué infelicidad y dolor!.Es feliz el que soñando muere, desgraciado el que muere sin soñar ya que en cada ser humano se encuentra un corazón sensible y solitario .
El respeto a uno mismo es tan necesario para vivir ya que es el poema de amor de nuestra dignidad sin la cual nuestra existencia no tiene razón de ser.El que vive sin dignidad humana no tiene autoestima ni amor
propio.
¡Vive con libertad absoluta! ¡Siente tu bienestar!. ¡Se firme e independiente con vigor y así podrás escribir cartas y poemas de amor auténticas y sentidas y amarás y serás amado!.
¡ Sé honrado, respétate a ti mismo, digno y lucha para serlo ya que es una calidad imponderable, inestimable, para ser feliz!

viernes, 23 de marzo de 2012

Recordándote



Recordándote, entre el fluir nítido de mis ideas, en mi frágil memoria coherente y real, apareces siempre tú, el único.
Entre brumas tenues de nieblas se asoman claridades diáfanas y tu figura se yergue, enhiesta, hacia mí, y apareces siempre tú, el único.
Recordándote, la llovizna de mis lágrimas se deslizan despacio por mi piel, que tú una noche besaste con pasión y dulzura refrescante, el agua salada se hace cuna en mi falda, y mis manos entrecruzadas creen acariciarte sin tenerte y apareces siempre tú, el único.
Recordándote, el tiempo, el tuyo y el mío se detuvieron mágicamente en nuestro entorno y nos mecimos como seres recién iniciados a la vida.
Recordándote, en alguna parte de mi yo íntimo, secreto, profundo, afloran las imágenes de cuando estuvimos juntos, en el hallazgo de este amor profundo y apareciste siempre tú, el único.
Mi corazón vibra y late al compás del recuerdo inolvidable de cuando te tenía junto a mí y palpita sintiendo tus nostálgicas palabras de amor, las que ibas pronunciando silenciosamente en mi alma ansiosa de escucharlas, y apareces siempre tú, el único.
Recordándote, eres mi luz, mi creencia honda, mi sentir enamorado, mi noche con estelas que me envuelven y me acarician con tus manos pálidas y fuertes, y apareces siempre tú, el único.
Recordándote, entre burbujas de dulces aromas de azahares, rosas, alelíes, amapolas y suaves gustos de almendras, guayabas, piñas, maracuyás, que tú suavemente depositabas en mis manos y en mis labios.
Recordándote en esta alborada agonizante, que me fatiga y marea, haciéndome flotar entre tus brazos en un pensamiento obsesionante y me haces descender desde las invisibles alturas de mis memorias, bajando de una luz que demacrada brilla en una amarillenta pesadilla que me hunde en el bosque y me aplasta en la llanura, y apareces siempre tú, el único, y me alzas entre tus brazos llevándome a la paz y al sosiego.
Recordándote a través del ave y su canto, el cielo y sus estrellas, el velo de la niebla aún todo impregnado en llanto y sin ver casi la tierra, mi alma está con tu alma, amándonos más allá del infinito.
Buscamos juntos, aún en el recuerdo el aplastante letargo de la siesta bruñida a fuego, el aire como llama azul y el campo como esmeralda ardiente, ondulo tras de ti como vago tul de humareda transparente y apareces siempre tú, el único.
Recordándote entre conciertos de notas aterciopeladas y zumbidos de sones musicales, te espero aún en mi soledad contigo bajo el remanso de agua mansa que es mi vida sin ti, pero sin vernos el uno al otro a lo lejos te percibo y te digo: apareces siempre tú, el único.

Soy y seré


Soy y seré, desde el ayer al mañana, una poetisa inquieta que sin cesar busca la fantasía del verso en el rojo esplendor del mediodía o en la nocturna soledad secreta.
Y recorro cimbreantes galerías de mi mundo interior, buscando las palabras, las sílabas, las letras y muchas no las puedo hallar.
Soy y seré una caminante peregrina, proseguiré sin tregua mi camino por el desierto desolado en pos de la prosa que le cante al perfume del amor.
Muchas veces me estremecen los poemas en un gran temblor de víspera y de alba porque vienen derechos, todos, a mí, en un gran tumulto y desatada prisa y se rompen en mi pecho igual que escoge cada mar su playa donde quebrarse.
Soy y seré, no hay duda, la que es feliz cuando las alas leves de la prosa la transportan a otros mundos lejanos donde caerá toda la luz del día entero sobre mi alma sedienta de amores y dichas para entregarme toda yo a la quemante lumbre del beso y del abrazo.
Soy y seré, solitaria y misteriosa, la que de lejos te ama y se oculta en el cielo cuando aclara llevándose sus versos que hacia todas partes vuelan.
Soy y seré la que ensaya todos los cantos de amor, para ti, amado, desde las triunfales notas hasta las breves y trémulas.
Y entonces, tú mi númen, llegas en un fulgor de alborada con brisas de primavera y la inspiración crece, va al pájaro, a la flor, al mirlo, a la violeta, creando ideales de poetas.
Soy y seré la que vive en la ilusión y el canto y desde las alas de mis sueños cada nueva estrofa se va en la noche para flotar en ella.
¡Versos! que me iluminen la luz de las estrellas y que tu inspiración con ímpetu alado vierta en mis poemas grandes estrofas de amor entre risas y lloros en flor entre las alas de mis sueños.
Soy y seré la que lleva todos sus poemas e ilusiones volando, entre luces. Pienso que vuelan sólo porque mi frente roza sin saberlo el aire diáfano.
Los quiero por audaces porque sé que en sus anhelos hay horizontes para los mundos y los cielos.

Cómo decirte


¿Cómo decirte que te busco en el más allá, en horizontes, en el orbe todo?
¿Cómo decirte dónde estás, tú, el ausente, el inquieto peregrino, el aventurero, buscador de amores ocultos?
¿Cómo decirte que espero que vengas a mí, despacio, en silencios umbríos?
¿Cómo decirte que te busco en cada sombra?
¿Cómo decirte que en el bruno rincón veo tu figura esbelta como esencia luminosa rodeándome en su cerco de amor?
¿Cómo decirte que te bebo con mi aliento, que te acuno con mis labios, que te trizo con mis abrazos?
¿Cómo decirte que me abraces para susurrarte, suavemente, que eres el amado esperado, el misterioso ser que inundó mi alma?
¿Cómo decirte de mi vacío encendido en los espejos rotos de tu espíritu desdibujado que me ahoga desde tu distancia?
¿Cómo decirte, al fin, que te amo más allá del amor, que te deseo más allá de tu cuerpo, que dominas toda mi razón, desgranando mi piel?
¿Cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya hasta la eternidad?
¿Cómo decirte que extraño tus caricias leves y suaves, tus abrazos de silencio, mi imagen en tus recuerdos?
¿Cómo decirte que extraño tu voz, ese bálsamo errabundo que me busca en la oscura lejanía?
¿Cómo decirte que mi angustia espera tu presencia para seguir existiendo para ti?
¿Cómo decirte que si no te encuentro mi pasión se convertirá en polvo de cenizas y tendrás que armarme buscándome con tus besos intensos y furtivos?
¿Cómo decirte que necesito tus labios y tu aroma de amor en flor para que no exista más en mi vida esta ausencia tenaz?
¿Cómo decirte que añoro tu presencia para sentirme como naranjal en flor donde los azahares me hacen temblar de felicidad?
¿Cómo decirte que extraño tus manos ruborosas, plenas de caricias y calor?
¿Cómo decirte que me ames para que sea mi piel de abeja tibia palpitación cerca de tu corazón?
¿Cómo decirte que cerca de ti, tus ojos con sus fuegos de amor, de cálido verano me atan a ti en cada mirada errante?
¿Cómo decirte, amor, que al estar junto a ti, una música áurea del éter, lejano, colma mi alma en plenilunios no más solitarios?
¿Cómo decirte que te ruego que me ames como un narciso bebido por el sol de la tarde mientras mis manos buscan el agua de tu manantial?
¿Cómo decirte, ya ahora, en este instante, entre canciones y leyendas que tejen nuestro amor que lo nuestro perdurará por siempre?

Aquí estoy


Aquí estoy, aguardándote, aquí estoy esperándote, aquí estoy escribiendo las páginas de colores que cambian con el tiempo.

¡Qué mágicos alfabetos en estas hojas vacías!. Tienen rasgos de cristal, puntas de agua, monosílabos brillantes.

Aquí estoy, escribiéndote a ti, mi inspiración eterna, con palabras que se clavan en lo hondo de mi ser.

Busco frases de amor para mi númen de siempre, cláusulas blancas que pasan frente a mí, lentas y pausadas componiendo odas con ellas de celestes temas.

Aquí estoy, con la luna, el amor y el cielo, rodeándome de constelaciones, esperándote el tiempo justo en que llegarás a mi lado.

Aquí estoy, de nuevo, ansiosa, buscando la palabra, uniendo sílabas mudas ante un mar de lágrimas que me estremecen sin esperar a que encuentre respuestas perdidas en el silencio.

Aquí estoy de nuevo, descubriendo hojas como pergaminos, procurando descifrar en libros de sílabas polvorientos una frase clave para mi palabra.

Aquí estoy, esperándote como desde el principio porque un nuevo sol me enseñará las palabras graves, mañana ya sabré alzar las notas, hoy, sólo entrego mi palabra hecha poesía.

Todo es canto y poesía para ti. Siempre estaré pendiente de tu existir y estarás en lo más profundo de mi ser.

Todos mis poemas, los que escribí velozmente en hojas que precipitadas apenas las letras las cubrían, allí volaban lo escrito como alas de las mañanas, pluma tras pluma se iban.

Pero hoy, aquí, yo estoy a tu lado, esperando tu amor diáfano y puro

El secreto íntimo



El secreto íntimo, mi secreto escondido entre hilos de seda y entretejido con recuerdos cobijados con un manto de ilusión.
El secreto íntimo guardado entre ocultos lugares del corazón, nadie podrá saber nunca lo que esconde, ansias de amar, anhelos de vivir, felicidades transparentes entre luces multicolores.
El secreto, mi secreto ¿quién podrá resquebrajar el capullo donde está envuelto y encontrarse con el existir de mi vida?
Sólo podrá ser quién me ame con ese único amor perfecto que descubra las fibras más íntimas de mi ser.
El secreto íntimo no es un solitario enigma, es una red de intrincadas formas, de infinitos límites, de inescrutables contenidos donde mi alma guarda lo más íntimo de mi ser.
El secreto, mi secreto es el que en mi mundo interior vaga, se acurruca en lugares cálidos para vislumbrar la verdad de lo oculto en mi ser.
Mi yo interior lo escudriña, lo analiza, quiere saber el por qué de su existencia ¿qué es lo que guarda tan celosamente? ¿fantasías ocultas? ¿verdades a medias? ¿amores desvanecidos?, ¿reprimidos?
El secreto, único, irrepetible, propio, sólo mío, donde duermen el amor y el deseo escondidos anhelando que en un resonar de campanas al vuelo, encuentren lo que están esperando, el ser conocido, el aire tibio de una noche de amor y desvarío.
El secreto, entre agobios y tristezas inundado de llanto y de quejas de dolores quiere escaparse de su escondrijo húmedo y tubio y encontrar el aroma perfumado que sólo un alma noble y pura lo pueda recibir.
El secreto íntimo, te siento rozándome invisible, sutilmente impalpable, en mi mundo interior y aunque sé que siempre te he llevado conmigo eres lo único, lo solitario entre todas mis emociones.
Quiero que vengas tú, el amor esperado para compartir en nuestros instantes juntos este secreto tan íntimo y tan celosamente guardado para que cantemos juntos con la voz del alma el himno del amor eterno, sin subterfugios, sin huidas, sin heridas.
El secreto íntimo, compartido al fin con un presentimiento es como una hoja medio desprendida que ya la agita sin llegar el viento, hoja temblorosa y conmovida.
Mis ansias, mi angustia y mi tristeza desparecerán buscando en la dura realidad de la vida la belleza del vivir.

Desaire

Desaire, palabra despectiva, arrogante, que no significa nada si uno la encuentra y no sufre por ello.
Pero de pronto aparece en un poema, en un verso de amor y esto confunde mi pensamiento porque aunque en mis prosas la verdad encuentro miles de objeciones resuenan en mis adentros.
Es verdad que en muchas estrofas las palabras con desaire se claman, más en el fondo se sabe que son nubes de humo para ocultar los verdaderos sentimientos.
Sentimientos que están llenos de dolor por el desdén recibido, el desgaire que nos llega, la indelicadeza que nos roza, perdemos lo más preciado, el amor que nos rodeaba y a pesar de que los versos nos hacen pensar que lo que se ha perdido no debe dolor ni llorarse amargamente, en realidad las frases que resuenan en mi mente gritan lo contrario porque encontrar en el camino desatenciones no merecidas, no es un instante para recordar ni sufrir.
Lo que se siente duele tanto que es mejor convertirlo en coraje para que el daño desaparezca, se disuelva en la nada hacia lugares recónditos del alma.
Voy tras el camino tras una libertad absoluta, allá voy con mis delirios como una ciega luz de una noche oscura.
Desaire, enredado en hilos con el viento para que deje de existir en mi vida.
Voy en búsqueda del amor con miedo a amar y dejarme amar, miedo a pasión desbocada, miedo a besos furtivos, miedo a ser ramas entrecruzadas bajo las ramas confundidas de los ligustros anhelantes.
Miedo a ser naturaleza viva en la naturaleza real que me rodea.
 No quiero avanzar contigo en tinieblas, sí claridades buscar juntos, a ciegas y nos hallaremos envueltos en redes de preguntas y ecos que contesten en una entrega total, en una plena donación de vida.
 Desaire que se ha ido lejos, sólo busco claridad a través del misterio nunca bastante claro por desnudo que esté en las tinieblas sombrías.
 En este tiempo medido con ensueños ¡al fin! te veo llegar, vienes de la nada tormentosa hacia mí, colmadas tus manos de ansias y caricias.
 ¡No más se acerque a mí el desaire! en oleadas de vientos y nieblas la esperanza de que vienes se vislumbra y ya estás conmigo, tu sonrisa, tu mirada, tus caricias que corren hambrientas sobre mi piel dormida.
 Me niego a despertar, no quiero ver la soledad detrás de tu perfume

Sin tí


Sin ti
(de lágrimas se inunda mi alma)
lloro.
Sin ti
(un mar salado me atormenta por dentro)
lloro.
Sin ti
(mi corazón tiembla y se estremece)
lloro.
Sin ti
(desde lejos te añoro y te busco)
lloro.
Sin ti
(mi vida ya sin tu presencia no existe)
lloro.
Sin ti
(me estremezco entre las tinieblas)
lloro.
Sin ti
(ya la risa se escapó de mi alma)
lloro.
Sin ti
(las esperanzas de tenerte a mi lado se esfumaron)
lloro.
Sin ti
(sin poder recuperar el tenerte entre mis brazos)
lloro.
Sin ti
(mis ojos llenos de tristezas se mojan)
lloro.
Sin ti
(la vida transcurre con insistentes sobresaltos)
lloro.
Sin ti
(ante la revelación de no tenerte más la nada me invade)
lloro.
Sin ti
(ya no aguardo, ya no espero, ya no hay prisa de verte)
lloro.
Sin ti
(la oscuridad me envuelve, me atormenta. me lleva con señuelos a la trampa de la espera)
lloro.
Sin ti
(ya no más sueños prometidos de felicidad plena y amor verdadero)
lloro.
Sin ti
(ya nuestro amor de misterio que suspendidos en el paraíso nos dejaba, ya nos ha dejado)
lloro.
Sin ti
(las caricias, las mías, se han ido de mis manos, liberando el amor dulce y grácil)
lloro.
Sin ti
(estoy pensando en la melodía de la vida, que vivimos juntos con su ritmo y compás que sin ti ya no se oirá su tono, ni su sintonía nunca más).

Dolor de amor


Dolor de amor, sentir que amé y nunca fui amada verdaderamente.
Poema de amor y dolor por no hallarlo y el alma llora, la mente se nubla, el corazón se hiela.
Dolor de amor, sentir que se te escapa la vida en un momento, sentir que todo en tu entorno se desgaja en mil ramas al viento y que con él se fue tu alma.
¿Vivir o morir, amar? ¿Qué es lo que te lleva a hundirte hasta los abismos más insospechados dejando de ser uno mismo, confundiéndose con la nada?
Dolor de amor, que te hace descubrir con tristeza que todo es pasajero, fugaz, leve y que el amor que yo siento es de un alma de poeta.
Dolor del alma, por este amor sin límites que me ha conducido como peregrina a altas cumbres ascendiendo sin saberlo al paraíso.
No despedidas, no resignaciones por el amor perdido, ya que tal firme sentimiento que tanta luz e impulso diera a mi vida no puede perderse en la nada. No lamentos ni llantos, sí recuerdos de un culminar que iluminará mi vida por siempre.
Dolor de amor, las palabras mudas quedaron en el aire ya no se siente el repiquetear de las letras en poemas de amor, buscan la luz, la alegría, el júbilo para aparecer y dejarse caer sin sombras de la realidad, en hojas apergaminadas donde la alegría y la felicidad florecerán otra vez, ¡y el amor!, el amor como una ilusión inundará mi alma nuevamente y ya no sentiré la soledad sin amor ya que dejará el dolor de ser una pálida sombra de la realidad.

Desazón


Desazón del alma, esa inquietud que nos invade y con angustia nos revela la verdad triste y preocupante de no saber cómo ayudarte, amor.
Con desconcierto, busco en mi mundo interior calmas y sosiegos para llevártelos a tu alma.
Remonto vuelo para darte mis alegrías y risas joviales, mis puros sentimientos y mis sueños tesoros de milagros.
Desazón de emoción, triste por no poder hallar maduras y doradas experiencias para que coseches vivencias pletóricas de ganas de vivir.
Quiero que te lleguen sensaciones de calma y que el amor cubra con ternura tu corazón que palpita con tesón y que encuentres tus mil sueños imposibles.
Desazón extraña, me lleva a decirte, ¡te amo!, no desistas, atraviesa tus barreras y con serenidad afronta ese todo que te lastima y te hiere para que contemples tus recuerdos, sólo aquellos perfumados de encanto.
Desazón que llega a divagar por mundos extraños, quiero que vuelvas, mi amor, a estar conmigo, con el alma abierta y desnuda de todo lo que te pueda causar pena y tristeza.
Deja fluir de tu mente toda incertidumbre negativa que te lleva a aislarte de lo bello que existe en la vida, en la naturaleza, en el universo.
Deja entrar a mi amor por la puerta de tu alma y que llegue al umbral de tu corazón.
Desazón, tormenta del existir, ¡aléjate! y déjame a mi amado amante libre de ti
para que juntos entremos en la luz que guía nuestro sendero…

Desengaño



Desengaño, noble desengaño de amor, pude con penas y llantos romper
el lazo que me tenía aprisionada. Por tan gran milagro, colgaré desde mis cielos sin celos jamás sentidos ni quejas que nunca me inundaron, las fuertes cadenas de mis graves yerros.
Desengaño, que con ansiedades y dolores de amor muy sentido me solté del yugo de abrazos que me tenían entrelazada. Y con húmedas velas de lágrimas sin fin y con rotos remos, me escapé del mar y llegué a mi puerto escondido y seguro para encontrar mi soledad perdida
y mi paz anhelada.
Desengaño triste, ya tus palabras de amor tan dulces y tiernas pero con repetidas y no sentidas frases floridas no llegarán más a mi alma que las esperaba con anhelos de esperanzas rotas.
Desengaño, vanos pensamientos, pasos esparcidos, lejanías distantes, livianos deseos,
todo se ha ido al más allá. Ya mis versos están libres, no más cautivos de tu inspiración, honrarán nuevos amores sinceros y puros, reales y presentes.
Desengaño, real y preciso que me llevará a escribir en pliegos sin necedades de ilusiones perdidas, poemas de amor, de alegría y fe en la vida nueva.
Desengaño que las asperezas del camino se llevan por doquier entre el silbido del viento y el rumor del mar, hacia nuevos senderos donde la calma, la paz, la risa, colmen mi mundo interior sin sombras que me palpiten, encendidas como vagos cuerpos finos y delgados, miedosos y temerosos de sufrimientos sin luz.
Distantes azares sin respuestas ni almas juntas amadas entre dos.
Todo fue un amor que inventamos, es tierra sin fecha, sólo era un gran amor
en vilo.