Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 13 de septiembre de 2012

Sentimientos


Surcan mi vida y se detienen en ella, van sin rumbo dejando profundas huellas.
Emociones frágiles como cristales en equilibrio, sueños escondidos en lo más recóndito del alma.
Esperanza, sentimiento que nos conduce al mejor y más sentido sendero de la vida. Amor, sentimiento profundo, que nace sin pensar, crece sin saber y vive sin morir, alegría que está en el origen de toda creación.
Sentimientos, que se viven en cada segundo, van y vienen, nuestra alma canta, llora, ríe en un torrente raudo de luz y de sombras.
 Vivir para amar sin espejismos, sin angustias, sentir sin heridas, esperar el todo dando el todo, hacia logros cercanos donde el recuerdo nos lleva a entornos de risas y no de llantos....
¿Hacia donde vamos?…. buscamos el mejor lugar sin melancolías y sin perturbaciones…
Sentimientos cálidos que logran lo imposible hecho posible, dar aire al viento, retar la alegría, vivir con amor en cada amanecer en un instante sin fin…

Albores de aurora


Entre las sombras de la vida mía, se levanta la luz de un nuevo día.
Sin albor, ni crepúsculo indeciso en una alegría remota y honda que de pronto llega a despejar el horizonte lejano y triste.
Pensamientos suspendidos en el tiempo, el todo retorna hacia un mundo desconocido.
Figuraciones del tiempo retornaron el recodo del camino distante, se escucharon las palabras vivientes de la lejanía, susurraron ternuras como un fluido sutil y complejo.
Un te amo entre los vientos de sus cálidas palabras, el amor renació entre dos almas distantes y el cielo entre explosión de colores resplandeció cual luz luminosa y nos envolvió alrededor de una aurora de amor.
Albores de aurora, ya se escuchan los trinos de los pájaros y el son melodioso del agua que nos acercan, nunca estamos solos, la luz del día me parece tu alma.
La vida que tañe su melodía nos la ganaremos siempre, viviendo inmersos en el destino recorriendo cada espacio ausente tú y este ángel dulce y solo en los albores.   

Lejanía sin tristeza


Lejos, muy lejos, como un punto en el horizonte se entrevé a través del tiempo el ayer que hoy no está en el ahora.
Se percibe de a poco con alegría infinita por haberlo vivido entre risas y cantos
¡Que dichosos momentos de amor compartidos! entre luces, magia, música, soles, caricias y palabras.
Recuerdos que como ráfagas contenidas surcan el cielo dejando un halo de nubes danzarinas.
Te suplico, te ruego, aléjame de ti con tu silencio, enséñame a olvidarte, para vivir otra vez esos momentos dorados en otra dimensión del tiempo, para que los sueños de amor sean una nueva realidad.
 Oh! amor idealizado, ternura de goces y susurros, déjame flotar sobre un mar de dicha o la hierba tibia y fresca, inmóvil, cara al cielo.
Déjame irme lejos, hundiéndome despacio hacia lo alto, en la vida del aire, sin tristezas ni sombras, sólo esperando el amor verdadero que me busca.
Déjame vagar por el vacío ignoto donde todo es quietud, silencio y paz.
Déjame estar lejos, a distancias sin tiempo, sin tristezas, para convivir con nuevos amores con alegrías y dichas sin fin.
Entre los amaneceres claros y diáfanos y los atardeceres plenos de colores, déjame flotar en el vacío pleno de amor y de deseos de regresar sin prisas ni tristezas a mi felicidad esperada...

Amor en la tarde


Hoy la tarde está clara y al lo lejos, grises, sólo grises las nubes y los pájaros… pero aquí, ahora, no hay sombras, porque tu luz brillando todo lo ilumina
Hasta debajo del árbol, aún debajo de las piedras como dos palomas mensajeras, tus ojos me recorren, mis ojos te dibujan Y en un dibujo hueco queda tu perfil exacto
Pero no se pintarlo, no se si por la tarde, no se si por el tiempo.
Pero queda en el viento tu gran interrogante, mi gran interrogante
La tarde se desdibuja en lluvia y llueve. De verdad todo se ilumina. Por eso no me importa no saber pintarte… Tal vez con los días o las horas pueda lograrlo, o tal vez nunca, ni con mi vida.
Pero ahora eso no importa; lo importante es que mi corazón se ilumina con tu luz que está brillando. Y que tus ojos innombrables, busquen mi mirada. Los mejores te quiero se dicen sin palabras.
Para llegar a ti, amor, se necesita un corazón con alas, alta la frente; puro el pensamiento y un deseo de amar hasta la nada. Yo también como tú, salí una tarde, hacia un puerto de luna, rosa y cielo.
Y el corazón se me perdió en la huella.

Voz de luz


Ir hacia la luz que nos ilumina, luz del oír, que enciende los espacios del sonido y quiebra el silencio.        
Tus palabras en tu voz grave y única tienen visos de albor, de aurora joven. Si la voz se sintiera con los ojos ¡ay cómo te vería!
Al hablar, tus murmullos encienden los espacios del sonido, se ilumina la gran oscuridad.
Susurra, enciende, ilumina con gozo cenital el día porque tu voz crea lo inimaginable.
Cazabas en alfabetos dormidos en el agua, desnudas y sin dueño  esas letras intactas y repetidas volaron desde el alma tan desde lejos que tu voz fue una leve y pura sombra de voz y yo nunca la oí.
Déjame oírte  para decirme a mi misma lo que yo deseaba que tu me dijeras. Mientras me susurrabas se alzaron los sentimientos, mandó tu voz, el cielo se hizo visible en tus ojos y pronunciaste el querer en tus labios.
Quiero tu voz con luces de ternuras espacios de amor surcados por palabras que contienen la dicha escondida y deseada hasta el más allá. Nacen en el vacío espacio de luz innumerables, las formas delicadas y posibles del cuerpo de tu voz y con tu hablar, casi se engañan los labios y los brazos que te buscan.
Y a la luz del oír, los ojos no ven en un ámbito radiante creado por dos..Que tus palabras penetren en la quietud de mi penumbra y que me despierte con la lluvia de tus ecos.
¡Dame de tu voz el viento! que se escuchen conversaciones eternas en nuestras voces risueñas y de soñada armonía.
El tono de tu voz afecta todo y la siento lejos, lejos, muy distante como si cada palabra fuera una nota de un pentagrama ya escrito y ya ido.... 

Pasajera del hoy


Voy por la vida viviendo cada instante  en pos del arte de amar, sin tiempos cercanos ni lejanos como un espíritu dentro de dos formas
Vivo pasajera del hoy en un soplo de aire que crece en un viento que canta, pleno de júbilos y milagros en mi mundo que soy yo.
¡Alegría de vivir! ¡Victoria del triunfo de ser feliz! En las alas de las esperas y promesas.
Llegó el amor fuerte y puro descendiendo desde la admiración rodeando mi vida con luz del sol dando libertad admirada.
La primera sonrisa del amor me envolvió cuerpo y alma, creando un puente hacia un mundo espiritual con gozo y paz.
Pasajera del hoy que ofrece su amor arraigado hasta lo profundo del alma amando la vida. La palabra plena de albor de aurora joven da brillo a los ojos  y la voz leve con formas delicadas y posibles inventa el hablar radiante y puro, que es música de luz en el sonido diáfano de las horas.
El corazón de esta pasajera del hoy percibe el hecho mágico que sin esperar el amor en su cima, libre su espíritu lo encontró volando desde un paraíso sin lugar.
Como destellos cegadores heraldo de felicidades logradas emerges del hálito divino llevando a una felicidad  plena sin soledades, ni ausencias. 

Mira la Luna


A  solas, en la nada, recordamos momentos compartidos, secretos  inconfesables, íntimos, necesitados.
Un simple: "mira la luna" nos inunda de una profunda ansiedad, en los más recónditos lugares de nuestro Ser.
Nos hace vibrar con música de violines, en una noche estrellada y… mirar la luna…
¡Qué poder el arte de la seducción!. Seducir con palabras cala más hondo que cualquier otra forma de demostrar amor. Seducir de a poco, de manera distraída, conquistar invadiendo con ternura… a hurtadillas, los límites del alma despertando sentimientos  dormidos.
¿A dónde nos lleva? …a compartir momentos inolvidables, únicos, plenos de risas y de deseos de amar hasta el infinito, de volar muy alto hasta los cielos lejanos y… mirar la luna…
El placer del amor se nutre en el hecho de amar. Somos más felices con la pasión que sentimos que con la que inspiramos. Abrazos sin tocarse,  lunas sin mirarse.
¡Cómo quisiera ser una alegría entre todas, una sola, la alegría con que te alegraras tú! Un amor, un amor solo, el amor del que tú te enamorases…  mirar la luna… Amor del alma pocas veces sentido y tan necesario como la vida misma.
Momentos compartidos que aún desde la distancia, nos hacen desearlos una y otra vez, cerca, muy cerca, y… mirar la luna… La ausencia, con penas humedecidas por gotas de lágrimas duele más que volar con un ala rota. Al contacto del amor todo el mundo se vuelve poeta y si vive de la esperanza… …muere con ella, es una hoguera que se apaga y naufraga en el tiempo.
No existe el olvido porque el olvido  es el olvido del YO.

Los caminos de la vida



Si algún día me ves triste: no me digas nada…
Sólo quiéreme.                                                                 
Si me encuentras en la soledad de la oscura noche, no me preguntes nada.                                             
Si me miras y no te miro, no pienses nada, sólo compréndeme                                                              
Si lo que necesitas es amor… no tengas miedo, sólo ámame.                                                                
Pero si alguna vez dejas de quererme: no digas nada… sólo… recuérdame.                                      
Porque la vida es juego, aroma y seducción.                                                                                                
Las cosas son y no son  lo que parecen.                                 
Pero aún así... las amamos con pasión 

lunes, 10 de septiembre de 2012

Un secreto…



Un secreto amarte de esta manera extrema en la que te quiero.
Un secreto en mi pecho que guardo en lo más recóndito de mi ser, abrumado de amor por ti.
Un secreto… para el mundo, un anhelo para mí, el poder crear poemas para ti.
En mis sueños, en secreto, puedo darte más de mí y la gente no sospecha, no advierte que te miro sólo a ti porque en secreto puedo amarte sin barreras ni tapujos.
Detrás de cada mirada, de nuestras manos entrelazadas, lo que nos queda palpita en lo mismo que nos damos en secreto.
En secreto puedo amarte, allí detrás de los besos, de las miradas, del deleite, están seguros nuestros sueños de amor.
Al abrir los secretos en la noche no es mi faz lo que veo, es un deseo de tenerte.
¡Cuántos papeles en blanco, queriendo decir te amo!
En secreto, duele, duele amarte, porque fuimos y nadie lo supo, ya no somos y nadie lo sabe.
Mi corazón te dejó parado allí, en el olvido, ¿quizás? no lo sé.
Pero quiero encontrar otro amor que me llene la vida y el ser con aire nuevo, para respirar otra vez y feliz saciarme de vida con él y olvidarme por siempre de ti, que le diste a mi vida secretos y unos ojos llorando el ayer.
Te amo, pero en secreto, te extraño,
pero en secreto, soy tuya, pero en secreto, fui tuya, pero en secreto:
te voy a olvidar
Déjame ir a la dicha futura que clama por mí y así la vida se sentirá un sueño sin sobresaltos ni miedos.
Podré gritar otra vez: ¡te amo! y para el mundo no habrá secretos.
Y ya no en secretos ni en penumbras ni en sombras escribiré frases de luz que mi nueva vida hacen que surjan del fondo del alma.
Nuevos alfabetos se hacen y se deshacen, rápidas palabras atravesarán como saetas el aire puro y mi canto de nuevo, ya no en secreto, guiados por los luceros del que me quiere bien, serán una verdad escrita a pleno.


Añorando tus ojos



Un secreto amarte de esta manera extrema en la que te quiero.
Un secreto en mi pecho que guardo en lo más recóndito de mi ser, abrumado de amor por ti.
Un secreto… para el mundo, un anhelo para mí, el poder crear poemas para ti.
En mis sueños, en secreto, puedo darte más de mí y la gente no sospecha, no advierte que te miro sólo a ti porque en secreto puedo amarte sin barreras ni tapujos.
Detrás de cada mirada, de nuestras manos entrelazadas, lo que nos queda palpita en lo mismo que nos damos en secreto.
En secreto puedo amarte, allí detrás de los besos, de las miradas, del deleite, están seguros nuestros sueños de amor.
Al abrir los secretos en la noche no es mi faz lo que veo, es un deseo de tenerte.
¡Cuántos papeles en blanco, queriendo decir te amo!
En secreto, duele, duele amarte, porque fuimos y nadie lo supo, ya no somos y nadie lo sabe.
Mi corazón te dejó parado allí, en el olvido, ¿quizás? no lo sé.
Pero quiero encontrar otro amor que me llene la vida y el ser con aire nuevo, para respirar otra vez y feliz saciarme de vida con él y olvidarme por siempre de ti, que le diste a mi vida secretos y unos ojos llorando el ayer.
Te amo, pero en secreto, te extraño,
pero en secreto, soy tuya, pero en secreto, fui tuya, pero en secreto:
te voy a olvidar
Déjame ir a la dicha futura que clama por mí y así la vida se sentirá un sueño sin sobresaltos ni miedos.
Podré gritar otra vez: ¡te amo! y para el mundo no habrá secretos.
Y ya no en secretos ni en penumbras ni en sombras escribiré frases de luz que mi nueva vida hacen que surjan del fondo del alma.
Nuevos alfabetos se hacen y se deshacen, rápidas palabras atravesarán como saetas el aire puro y mi canto de nuevo, ya no en secreto, guiados por los luceros del que me quiere bien, serán una verdad escrita a pleno.


TU MANO EN LA MÍA


 

Mi corazón da un vuelco al sentir tu mano en la mía, sólo tú puedes concebir en mí, reacciones como ésta.
 Cada vez que puedo sentir tu mano en la mía, tengo un pedazo de cielo en mi vida.
 Nada más necesito, sólo tenerte y abrazada a tu pecho ser libre para quererte.
 Tu mano en la mía me dice tanto, puedo viajar a través del cosmos.
 ¿Hay cosa más maravillosa que sentir tu mano en la mía?
 Tu palma recorre mi piel, ardo por ti y me estremezco, descubre mi esencia de mujer apasionada y expectante.
 Abraza mi cuerpo con lenguas de amor, con lenguas de fuego.
 Te entrego mi amor, mi cuerpo, mi todo, excita mi aroma, enséñale a buscar el tuyo.
 Reconozcamos cada fragancia de este amor, prueba el sabor de mis besos, son para ti, sabor a mango y papaya, coco y aguacate, piña y guayaba.
Guajira de amor, vivámosla toda, dueños y señores de esta pasión candente.
 Te invito a viajar tu amor en mi vida, te puedo llevar a ese lugar recóndito donde los amantes vibran y se brindan sin medida al éxtasis de dos cuerpos desnudos, silentes, dándose el todo por el todo…
 Se para mí columna y también arco, se para mí la flecha  que del arco hacia la luz del  infinito parte.
Se, mi numen, inspiración, mi pasión creadora, se por la cima a donde llegar para gozar la excelsitud de logros de vida.

Quisiera decirte



Quisiera decirte todas las veces que mi corazón quiso gritarte
¡TE AMO!, no puedo explicar el afán que tiene mi alma de verte.
 Estoy alienada de mi amor por ti. Quiero darte el alma y si pudiera despojar el corazón de mi pecho también lo haría.
 Quisiera decirte tanto y mi élan se comprime, no puedo hablar, no puedo decir más que te amo.
 Viene Dionisios a invitarme a su celebración, no puedo ir, debo quererte, mandato divino, te quiero y me duele.
 Quisiera decirte, mi piel se agosta pidiendo el roce de la tuya.
 Mis labios te gritan ¡ámame! porque solo un beso necesitan.
 Quisiera decirte, quisiera explicar, pero el amor no se explica, sólo se puede dar
 Por gracia tuya ya no soy silencio, inspiraste mis poemas, mi vida toda.
 Me brindo a ti sin condiciones, tómame, no me dejes ir, siente el deleite que puedo darte.
 Seré como Palas Atenea para ti, mi regalo de amor, mi dilección virgen, sólo para ti Zeus intangible, frío como el hielo, mis ojos te buscan pero no me miras.
 Mis manos quieren acariciar tu cuerpo todo.
 Quisiera  decirte todo, mi todo, que fueses mi amor de invierno sin días ni horas.
 Déjame con mi imaginación poder hacerlo, ya estoy a tu lado, puedo sentirte, mi corazón se acelera y quisiera decirte ¡te necesito!, ¡te necesito!...

Amor en vuelo


Amor en vuelo, extendiste tus alas emplumadas de seda áurea y comenzaste tu búsqueda desde las altas cimas tratando de encontrar el amor, el verdadero, el sentido, el profundo.
Avanza por los cielos, acortas distancias, viajas con el viento en total silencio, a veces cantas canciones de ensueño, brotan de tu alma poemas dejando puertas abiertas para que yo entre en tu corazón de almizcles y dulces.
Amor en vuelo, te busco en el horizonte grave, oteo distancias para encontrarte y así abrazados guarecernos en nuestra cueva de amor.
Prometo no esconder mis alas, con ellas cubriré tu cuerpo amado haciendo un nido cálido y pleno de amor.
Nos encontramos en las cimas del beso sin dudas y sin mañanas.
En el vértice puro de la alegría alta, multiplicando júbilos por júbilos, por risas, por placeres.
Apuntando en el aire las cifras fabulosas, sin peso de tu dicha.
Amor en vuelo, a ti se llega por ti.
Te espero.
Yo sí que sé donde estoy, mi lugar, mi lar de por vida, pero no sé donde estuve contigo, allí me llevaste tú, eres de otro mundo y en tu devenir e ir me buscas con febril ansiedad y me depositas sin yo mirar nada ni aprender el camino, sólo estar contigo, mi andar es el tuyo y cuando tú partas otra vez ¿Qué puedo hacer yo sin tan sólo verte partir?
¡Qué desterrada, qué ausente, es estar donde uno está sólo.
No quiero cielos nuevos, yo quiero estar donde estuve contigo, volver a tus brazos.
Amor en vuelo y mientras no vengas tú en mi búsqueda yo me quedaré en la orilla de los vuelos, de los sueños, de las estelas, inmóvil.
Porque sé que donde estuve, ni alas ni ruedas ni velas, llevan.
Todavía van extraviadas porque sé que donde estuve, sólo se va contigo.
Sola en mis noches escribiré para ti mis versos, los compilaré quizás en un libro que tú nunca leerás porque no llegará a tus manos.
Cuando repaso algunas de mis estrofas, el corazón se asombra de tanto amor que ofrece, las quiero por ingenuas, piensan que vuelan solo porque mi frente rozan sus alas de mirlo.
Las quiero por audaces, vuelan altos, yo sé que en sus anhelos hay horizontes para los mundos y los cielos.
¡Llevan todas mis ilusiones, volando como insecto de luz  en sus canciones!
Amor en vuelo, búscame siempre como alma sonora de armonía de flotantes alas, tráeme silencio azul en tus etéreas alas que descienden hacia mí por diáfanas escalas entre ecos halagadores y música de ritmo sin fin entre inspiración única y sagrada.

El tercer beso

                  
El tercer beso, el que se desliza sin saber a dónde, suavemente, como una leve caricia tibia y cálida, lleva entre sus labios el mensaje secreto, único, de tu amor por mí.
Entre tu verdad más honda y yo, me entregas siempre tus besos.
La presiento cerca, ya, la deseo, no la alcanzo, cuando estoy más cerca de ella, me cierras el paso, tú, te me ofreces en los labios y ya no voy más allá.
Tú triunfas, olvidas, besando tu secreto encastillado.
Y me truecas el afán de seguir más hacia ti, en deseo de que no me dejes ir y me besas.
El tercer beso en la frente, es más seguro, los labios ceden, rinden en forma al otro labio que lo viene a besar.
Mientras me mirabas y yo te miraba, se detuvo el tiempo en medio instante, el amor me llamaba y yo le obedecía.
Mientras me susurrabas y yo te amaba se alzaron los sentimientos, mandó tu voz, el cielo se hizo visible en tus ojos y yo renuncié el querer en tus labios.
El tercer beso, preámbulo de una mirada, para llegar como lluvia a un frenesí de besos, una lujuria de sentimientos.
Fue un instante sin fin, sin tiempo para soñar.
El tercer beso, es el que trémulo y ansioso, vacilante es el que quiere besarme en tu ausencia sin labios.
Besos me entregas, sin ruido, esquivos a veces, dulces otras, como un gran fruto redondo aquí en mis labios.
En el paraíso de tus ojos me pierdo porque estoy perdida, en la paz de tus labios, me encuentro porque estoy contigo, en el universo de tu alma vivo con mil sentidos, en ti, vivo, amándote.
El tercer beso, el que sabe a silencio y a sueños, con melodías de ternuras y tacto de deseo, sabes a mi mundo, a todo lo que anhelo, sabes a amor, a mi amor.
Ten presente que un día el beso tuyo de tan lejos, de tan hondo, te va a nacer de lo que estás escondiendo detrás de él y te salte todo a los labios.
Y lo que tú me negabas, me lo entregas, me lo das sin querer, donde querías negármelo.
El tercer beso, despacito, sonrosa la piel, disfraza levemente la defensa absoluta del ser último.
Besas mi rostro, mi frente y me siento la más amada, la más distante, la más última, ésa que ha de durar, secreta, cuando pasen mis labios, tus besos.
Quiero el amor, libre, suelto, sin sombras, sin puertas con trabas ni cerrojos para vivir en ti sin temor a lo que yo más deseo, a tu beso, a tus abrazos, a tu solo cuerpo posible, a tu dulce cuerpo pensado.
Dime, ¿por qué tarda tanto en llegar ese tercer beso, el anhelado, el sólo mío, el que mi corazón espera porque sabe que hay algo en él que es saber que tú quieres dármelo?

Temor fugaz



Temor fugaz, breve, vacilante, me enfrenté a él reconcentrada y penetrante, sola, muda, predestinada, esclarecida, en mi aislamiento profundo, en mi hondo centro.
Mi sueño errante y mi soledad hundida se dilataban por lo no existente, hasta que vacilé cuando la duda oscureció por dentro mi alma.
Temor fugaz, que entre dos tinieblas me perdió y me cobijó entre turbas alas, sin riesgos ni desafíos en una lejanía sin memoria de encanta, sin una presencia de deseo alejándome por un instante de ti.
Temor fugaz, como un aterciopelado telón se entreabre y deja pasar una sombra oscura, de duda, de inquietud.
¿Por qué aparece de esta manera misteriosa y solapada?
No quiero sentirlo, trato de no sentirlo, tengo la leve sospecha de que me avisa que en mi vida el amor se alejó despacio, dejando tan sólo un rastro de recuerdos, un indicio de imposibles que me fustigan la piel con una impaciencia dominante, con un hervor que calcina mi corazón desenfrenado a encender nuevas fogatas de amores renacidos como las estrellas cuando brillan con intensidad en el azul cielo.
Temor fugaz, me hace perder en el medio de palabras diferentes, el sueño por sí solo no es suficiente, no deseo dentro de mí la ilusión de la incertidumbre, la inconsistencia.
Deseo una nueva estación en mi vida, el viento del amor golpea a mi puerta pero la pasividad me impide abrir.
La prevención de un torbellino de emociones como una tormenta puede lavar las heridas más profundas.
Temor fugaz, pasó y no dejó huellas, ahora revivo, canto, creo en el amor que me espera renaciendo en mi vida la alegría de vivir con emoción, desorden, ligereza.
Necesito todos esos sentimientos que vienen con sabor, con una cierta mezcla de un pedazo de soledad sediento de amor.
Temor fugaz,  se que nunca será demasiado tarde el dolor y el miedo, nunca son mortales, hasta la herida más profunda se cura en el mismo lugar que una nueva piel se forma.
El amor puede tocar en cualquier momento. ¡Estoy aquí! ¡Siempre voy a estar aquí para siempre, esperándote, amor, sin dudas ni sombras titubeantes!
Surgió la luz y me elevó al cenital esplendor donde todo está claro, no hay dudas ni temores.
Ya no estoy dentro de la niebla, el tiempo eleva las anclas, el silencio pleno de amor echa al vuelo enmudecidas campanas y cumplen su juramento los horizontes del alba, la vida toda de día, pura, flota en el agua, en el aire, en la nada.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Soñando despierta


Soñándote despierta, te añoro, te extraño, te quiero en mi mundo mágico y en el real.
En el sueño los seres se desnudan íntegramente, no hay sonrisas falsas, gestos ocultando las intenciones y si pudiera gritar, las palabras serían testamentos de versos de amor para repetir, libres de mentiras, la hazaña del día y el amor que tú despiertas en cada poro de mi piel.
Te sueño bajo un manto de oropeles, de luces titilantes junto a mí.
Pongo mi mano, humildemente estremecida sobre tus rodillas y mi cabeza se posa en tu pecho escuchando el latir armonioso de tu tierno corazón.
Soñándote despierta, abrazada a ti, sin preguntarte nada, de miedo de que no sea verdad que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazada a ti sin mirar y si tocarte, no vaya a ser que descubra con preguntas, con caricias, esta soledad inmensa de quererte sólo yo.
Soñándote despierta, veo a mi lado tu cuerpo, tu beso, tu abrazo frenético buscando su realidad en mí como un puro y mágico milagro.
Soy tu desnuda Venus cierta, entre auroras seguras que se gana a sí misma queriéndote.
Soñándote despierta,¡de tan cerca y de tan lejos! Y pienso en ti felíz entre pámpanos de luz.
Soñándote despierta, sobre tu corazón entregado a la vida y sobre el río inquieto de tus pies y manos.
Y soñando alguna vez diré que sí, que no, respuestas de azar y de milagro a preguntas que ignoro, que no veo, que no sé y cuando me despierto ellas se esconden, ya invisibles, se apagan, se van.
Soñándote despierta ¡ qué paseo de noche por la playa iluminando la luna el mar que fosforece con tu ausencia a mi lado!.
Me acompaña el sentir que no vienes conmigo pero que piensas en mí y eso da calor al alma, reconforta el corazón.
Los espejos, el agua, se creen que voy sola, se lo creen los ojos, sirenas de los cielos plenos de estrellas titilantes pero en mi mano yo llevo estrechada la tuya, cálida, tierna, que palpita en la mía.
Soñándote despierta estrecho tu cuerpo junto al mío y siento que tengo contra mi pecho un palpitar sin tacto, cerca, muy cerca, de estrella fugaz que viene de otra vida.
Soñándote despierta escribo para ti mis versos de amor escritos con notas musicales que vuelan ingrávidos por el aire hacia un mundo nuevo, el nuestro.

Te dí mis noches


Te di mis noches, enamorada de ti, tu llama intensa inundó mi corazón y mi cuerpo se estremeció de placer.
¡Que de miradas y besos!
Deseé sentir tu calor, disfrutar de tus labios y de tu sonrisa de amor, sentir nuestra pasión y amarte hasta el fin.
Te di mis noches, sentí a través de tu piel tus ardientes caricias, besos con tus labios, nuestro gozo.
Tu faz fresca como el rocío maravilloso, tus ojos fijos en los míos, tus brazos rodeándome toda.
Te di mis noches, sin ti los segundos transcurren como un anochecer repentino, sin ti, mis sentimientos caen al vacío de la tristeza, sin ti, mis lágrimas nacen solitarias y frágiles.
Ansié eternamente el roce de tus labios, te sonrío aunque no me mires.
Te di mis noches, te añoro aunque estés en sueños con tu presencia, una espera lenta de tu amor, un susurro silencioso que dice: quiéreme, una caricia dada por tus manos.
Te di mis noches, en tus brazos me perdí en la ternura más dulce, vi en ti  ese amor que anhelé y mil sensaciones que me recorrieron al disfrutar del placer de tenerte.
Un suave susurro de amor vuela por el aire alcanzando mis sentidos, un susurro de sensaciones silenciosas, un susurro enamorado que me hizo perder la tristeza.
Te di mis noches, tu voz llena de ternura el sonido de esa voz que me hace soñar y perderme en pensamientos de felicidad, tu voz embriagadora que me lleva a la dulzura, tu voz dulce que me susurra un te amo y hace callar la mía…esa voz que anhelo sentir junto a mí.
Mi mano es una brisa que va acariciando los senderos de tu cuerpo, recorriendo tu piel, rozándola sin rozar.
Te di mis noches; sé mi dulce paraíso por un momento, acúñame en tu tierno amor, elévame al cielo con tus besos.
Pienso y temo despertar sin ti, te sueño y temo que se acabe el sueño.
Haz que me pierda en tus brazos, piérdete en la soledad de nuestros cuerpos, seamos el uno del otro hasta amanecer.

Tú aquí... yo ahí


Yo aquí, sola esperándote, tu ahí queriendo estar a mi lado pero las trabas de los imposibles han hecho un tejido fuerte y entrelazado y los no saber por qué nos separan cada día más.
¡Ay, ensueños inagotables sintonizados en frecuencias virtuosas!. Las que no nos dejan unirnos, las que se cobran en dolores y pesares y recaban al sonido de la vida sus aportes…
Pido la calma por no estar contigo, como alma que quiere resplandecer, ¡dar luz!.. De que ama, dar la buena nueva de ser tu amante… dispuesta a vivir a tu lado.
Tú ahí… yo aquí, nostalgias me invaden y no quiero sentir el dolor de que estés lejos de mí, ¿Qué es lo misterioso que nos impide estar juntos? ¿Cuándo y cómo llegarás a mí?
¿Acaso el destino no quiere que estemos juntos?
Quiero que vivamos  amándonos en la danza incomparable de un ensueño que sueño despierta, en vigilia permanente para encontrarnos de improviso.
Tú ahí… yo aquí, cuidemos nuestro amor porque es un tesoro único aún desde la lejanía.
Me he dado cuenta de que amarte me lleva a lo inmenso que me conduce a tus amantes brazos.
Tú ahí… yo aquí y aunque distantes mi amor está libre, suelto, con tu sombra misteriosa y puedo vivir en ti sin temor a lo que más deseo, a tu beso, a tus abrazos que me llegan sin rozarme, tu solo cuerpo posible, tu dulce cuerpo pensado.
Y acaso tú algún día leerás estos versos, saberlo yo me colma de paz y yo aquí, recordándote a la orilla del mar.
Existe un amor tranquilo que dura hasta la eternidad y un amor tempestuoso, apasionado y loco que es el que sembré en el alma para quererte a ti que durará por siempre.
Tú ahí… yo aquí, el rumor de mi sangre va cantando tu nombre y el viento de la noche lo repite al pasar.
Tú ahí… yo aquí, pero siempre juntos los dos aguardando, esperando, susurrando, a vivir la vida, a que se la sienta…

Después de...


Después de haber sido tuya, de haber estado entre tus brazos, de haber saboreado la miel de tus labios, te fuiste y me he quedado sola.
Sin ti ya no es lo mismo mis prosas poéticas, mis frases de amor, se diluyen en papeles desteñidos por la tristeza del tiempo.
Después de haber vivido sobrevolando en el azul cielo por la dicha de amarte, ahora soy tan solo, una sobreviviente del tiempo sordomudo en una eterna y condenada búsqueda que aplaque esta sed clavada en mi corazón.
Después de dejar estelas de amor por doquier, ahora me deslizo, resbalando de a poco sin dejar ni siquiera posadas, buscando las huellas y el recuerdo de lo que ya fue en ese minuto tan próximo o en el ayer de ayeres o en el borde mismo del ya del jamás.
Después de que ya el amor en vilo se fue, no tiene donde pisarte y mi corazón como un gran hueco vacío guarda tan solo un beso, el último, el que nos dimos bajo las estrellas.
Nuestro amor, ya remoto, quedó suspendido en gotas de agua, en nubes de algodón, en campos de amapolas mustias de tristezas.
Después de que los recuerdos sean olvidos en los fondos del tiempo, esperaré con ansias y anhelos otra imagen, otra voz, otro amor que me ame ciertamente.
Y así ser libre, querer lo que me es querido oscilando los imposibles trémulos como cañas de bambú en las orillas del agua, después del sufrimiento viene la paz, las heridas se cierran y las espinas que se clavaban rectas en mi pecho, desaparecen, como el caudal sereno de un río palpitante.
Triunfo gozoso del nuevo amor que no se nos niega, con besos, auroras, mañanas aquí en el agua segura que canta  los imposibles posibles, de onda en onda las promesas de las dichas desatadas.
Después de que el mundo se me había pagado en forma pasajera, llegó por fin el amor esperado, está al alcance del querer, cerquísimo como está el ser amado cuando está soñando a nuestro lado sola con mis recuerdos.

Cenizas


Cenizas, la noche se astilló de estrellas, la música detuvo sus notas, el aire se detuvo en un soplo, sólo quedaron mis arcanos sueños, antepasados de mis sonrisas, cuando nuestro amor nos unía.
Cenizas, hay ahora tan solo candados pero no llaves y hay temores pero no lágrimas, porque sin tí no tengo mañana, porque sin ti mi noche sufre.
Te esperaré desde el oscuro principio, intentaré que las cenizas desaparezcan y daré vida a secretos cegados con recónditos signos que estaban callados para que desde recuerdos hondísimos emerjan nuestras canciones desde mis labios que en cenizas se habían transformado en un puro dolor atónito de mi interior llama viva.
¡Cenizas, ya no más! Quiero letras de amor, nuevas, sin tristezas, ni mansos llantos, sin dolores con luces que aniquilan, sí con brillantes  y tersos colores de un nuevo amor, aquel, el olvidado.
Cenizas doradas del fénix que nace de los ingenios sin demora, ni palabras que se desintegran en el sendero de la vida, sin despojos ni amores ingratos.
No quiero la llave del olvido, sí el sol del amor que queme mi pecho, ir por donde el agua canta alguna estrofa de algún sueño perdido, mientras por la orilla, lentamente se encienden recuerdos escondidos.
Cenizas despojadas, ya no existen en este otoño infinito con la nostalgia acunando en silencio el dolor ya dormido.
Y así sobre la dolorosa soledad que busca sin tregua su imposible destino, allá muy lejos quedaron las cenizas de nuestro amor perdido.
Los lugares de la ausencia siempre quedan como lo único que existió en nuestra vida.
Ya no más cenizas, ahora iré a empaparme entre hierbas húmedas y campos floridos para encontrar el amor, el que no tiene límites, el que se siente cerca, aunque esté tan lejos y así de las cenizas el fuego se levanta y se reaviva lo que se creyó olvidado.