Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 22 de enero de 2013

No sé quién eres


Amor sin dueño


Amor sin dueño, quiero que mi alma se eleve hacia lo alto entre suspiros entrecortados y anhelos de amar con total intensidad haciendo palpitar el corazón con ritmos placenteros y sin ansias ni afanes, sin que un ser me esconda entre sus brazos y no pueda sin límites amar hasta el infinito.
Necesito que mis armoniosas y pequeñas risas y lloros en flor se congreguen al son de las alas de mis sueños.
Mis frases, mis estrofas de amor, son nubes que flotan y para ello hay que tener luz de estrella para iluminar mi vida en silencio plácido y sin fin.
Amor sin dueño, quiero ir por veredas de la tarde perdida y sola, sin sentir el cercado de ramas que quieran encerrarme con trabas ni cerrojos.
No quiero que nadie pase por mi mente como un aire domado con ramas verdes que cercan mi sosiego.
Amor sin dueño, no se atreva ningún ser a entrar en el plato sonoro de mi silencio queriendo quemar la llama hirsuta de mi frente como un ave de marfil en primer vuelo.
No quiero ser un pentagrama vacío, me quiero llena de notas que palpiten en mi alma encontrando los versos, las prosas, que abren las alas y vuelan levantando un remolino de cadencias que como ecos lejanos llegan a horizontes cercanos.
No deseo que mi corazón de poeta sea un rojo sol prisionero, quiero sentirme libre para amar con todo mi espíritu por doquier, aquí, más allá, lejos, en infinitos espacios.
Necesito cruzar el éter dormitando en el silencio blanco de la luna llena o como en potros de llamas cabalgar en los cometas.
Hundirme libre en el mar o bajar libre al abismo donde la luz no penetra y donde millones de ojos me sorprenden y contemplan, son los diamantes que el gnomo amontonó es sus cavernas.
Amor sin dueño, vuela, corre, descansa, se lo coge a puñados como al mar y cae sobre las almas que me rodean en un sueño eterno sin despertar ya más.
Suelto, escapado va, sin que se sepa dónde, sí pisando los cielos que miramos o bajo el techo que es la tierra nuestra, inasequible, incierto, eterno jugando a existir siempre y a su paso en las altas madrugadas unas alas invisibles lo golpean, lo llaman, lo necesitan, es el amo seguro que se cierne volando a ras de tierra para todos en un enamoramiento total de la vida.

No sé quién eres


No sé quién eres, ser anónimo, desconocido, que quiere entrar por resquicios de mi entreabierta vida para escudriñar mi alma que como alba nube se eleva hacia el infinito.
En los duros biseles del silencio, inmóvil como águila señera no permitiré que hurgues mis deseos ni roces el llamado de mi voz.
No sé quién eres, te desconozco, tu voz es extraña para mí, te desconozco en mis miradas, desnuda o disfrazada.
Eres el desconocido por estas tierras de mi hoy y de mi mañana.
No quiero tener cerca el aire que te cerca la garganta ni despertar en tus pupilas por no apoyar mis ojos en el aire.
Tus llamadas son nada para mí, tú no estás en el verde levantado del árbol donde pierdo mi albedrío y en el viento caliente del estío, ni en la orilla del mar enamorado.
No sé quién eres, tú estás contra un muro hablando y mis sentidos crecen a tu espalda, flamígero cipreses en hilera y por los aires un círculo amarillo huye demudando mi casta y pura alma.
Quieres hurgar la raíz de mis sentidos vedando con tu figura con un cerco de jóvenes olmos mis poemas de amor que se esconden de ti, el desconocido.
No sé quién eres, muda su verdura el monte nuevo con un temblor tocado de rocío y tú el anónimo como un árbol doncel quieres irrumpir en mi vida con un viento por vientos perseguidos.
Crece en mí una hiedra pálida de dudas ahogando en desazón al pensamiento y buscas de tener las horas de la espera en la ramazón elástica del viento.
No sé quién eres, sólo sé que estás rezagando mi camino como cruz que aprieta las nubes contra el cielo.
Es inútil que me busques me persigas con tu voz, tú pisas otro suelo y lo ignoro cuál es tu anhelo, yo soy vagabunda del cielo, tú un vagabundo de la tierra.
No sé quién eres, no me busques, no me podrás hallar, la luna es una nota errante que se extravió de su cantar y con su luz agonizante me esconde y entre secretos me cobija para que tú no me encuentres jamás.
No sé quién eres y prefiero no saberlo.

Besos esquivos


Besos esquivos, entre tu verdad más honda y yo me ponen siempre tus caricias leves.
Tu boca es mi única ley, tu boca de dulces y miel.
Tu boca que sin prisa besa y me apasiona es la cárcel de fuego de tu aliento que enciende mi boca y hace que mi cuerpo se desborde en un sentimiento puro y callado que se pierde en mis adentros para estallar en tu cuerpo y gritárselo a tus sentidos para que así terminemos unidos en un grito de pasión que sólo escucha nuestra piel.
Besos esquivos, quisiera yo, amado, tus besos esquivos de aliento de cerezas elocuentes, de labios frescos, almíbar, ciertamente, quisiera yo tu beso fugitivo.
Tus besos son de noche aún más ávidos y ardientes y nuestros labios cavan en la aurora un espacio del gran besar nocturno.
Un beso no esquivo te pido a ti, mi amado amante, para el fuego que viene en mis entrañas encendido, por tu boca mi ruego escucha para que mi razón de vivir no grite por sosiego y mi corazón clame por otro latido al sentir tu beso ausente.
Besos esquivos, los busco, los persigo, surgen en mis poemas de amor para que viajen hasta tu alma y despierten en ti la dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno que me dará sus besos de miel y así las venas de tus sentimientos se abrirán como un jardín florido.
Mi dulce amor, espero tus besos esquivos, sin ellos la vida no tiene sentido, te has convertido en mis poemas eternos, mi luz, mi inspiración… Cuánta lucha y dolor… Lágrimas,
poemas, desafiando la razón y resistiendo distancias y tiempos.
Hoy pintamos poemas, plasmados de besos, adornados de abrazos, caricias, susurros, fuego… No hace falta pluma o papel pues nuestros cuerpos hoy… se convirtieron en lienzos...
Besos esquivos, ya no más, hay besos que pronuncian por sí solos la sentencia de amor condenatoria, hay besos que se dan con la mirada, hay besos que se dan con la memoria.
Quiero besos silenciosos, no esquivos, sí nobles, sinceros, no enigmáticos, sí besos que se dan sólo las almas verdaderas y sentidas.
Quiero besos que arrebaten mis sentidos, misteriosos, que dejen en mi alma mil sueños errantes y perdidos, besos perfumados, tibios que palpiten en íntimos anhelos ya que parecen azucenas por sublimes.
¡No más besos esquivos! Quiero besos que en mis labios dejen huellas como un campo de sol surcado por un amor verdadero y único.

lunes, 21 de enero de 2013

Amor perdido


Pienso en tí


Pienso en ti y no se si es cierto que te amo o lo sé tanto que temo que ese amor me traiga llanto.
Sólo tú haces de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Pienso en ti y espero que te acerques, quisiera sentirte cercano. Todo hace el amor con el silencio que puede ser como un fuego o un templo de luces.
Pienso en ti, quiero apretar tus manos y me corre un secreto en la piel que es feliz y ansiado.
Pienso en ti, te siento y miro, lejanas, mis palabras, más que mías son tuyas y de mis manos surgen los poemas de amor que tú inspiras porque llenas mi alma toda de sortilegios mágicos y poéticos.
Quiero que los oigas, que te lleguen proféticamente puros porque voy tejiendo con todos los poemas un collar infinito para que te envuelvan y no te alejen nunca más de mí.
Pienso en ti y en el equilibrio cósmico de la noche mi voz interior me despierta, me pregunto porqué busqué en mi ser profundo para saber lo que me desconcierta.
Pienso en ti, muchos afanes de días, muchas noches sin estrellas, pondré un manto de olvido sobre este dolor que me aqueja.
Pienso en ti constantemente, construiré este poco de vida con lo poco que me queda, pero aún tu voz no se calla, me agita, me apena.
La noche está terminando, ya entra la luz primera, es una noche que pasa y ella se irá con el alba.
Si todas las noches pienso en ti y sueño contigo ¿por qué no vivo en un sueño?
Pienso en ti, imagino eres el viento, rozas mi cara, mis manos, tocas todo mi cuerpo y en su silbido apacible puedo sentir tu aliento.
Cuanto estás tú callado, pienso eres mi silencio.
Me tocas con tu mirada y me recorres toda y mi alma vuela apresurada cruzando mares, desiertos.
Pienso en ti, en nosotros no existen fronteras, tampoco tiempo, quisiera tener alas para volar y estar a tu lado acompañándote y apoyándome en tus brazos.
Pienso en ti amor, te pienso con ansias de frenesíes y pasiones, cuando me abrazas siento que tuve contra el pecho un palpitar sin tacto, cerquísimo, de estrella que viene de otra vida.
Pienso en ti, porque te alejaste y siento sobre el alma esa opresión enorme de sombras que dejaste, de palabras, sin labios, escritas en papeles que vuelan con el viento, dejándome tan solo el hueco de tu cuerpo.

Casualidad extraña


Causalidad extraña, te conocí y en ese instante mi vida cambió, te cruzaste en mi camino y juntos vimos muchas lunas pasar.
Nuestras almas no se encontraron y comenzaron a entonar cantos extraños que anunciaban en la noche del alma una aurora nueva donde en las páginas en blanco fueron apareciendo frases, palabras, versos de amor plenos de frescura y júbilo.
Causalidad extraña, todo tiene una razón, un por qué, que nos elevan en suspiros por los aires de colores y notas sincopadas.
Es que el amor, extraño sentimiento, nos une en un todo y es en vano luchar.
¿Adónde iré sin ti? no quiero el vil causal de dolor y pena en mi alma, te quiero a ti para que juntos recorramos nuestros caminos.
Causalidad extraña que al encontrarte inspiraste en mi alma sonora, flotantes alas plenas de armonía, silencio azul en las etéreas alas con un ritmo sin fin, que descienden por diáfanas escalas el juego de palabras y de ideas.
Extraña sensación, por ese algo que nos hizo encontrar, sembrando en mi mundo interior un amor puro y verdadero que me hizo nacer versos de adentro, de allí, que son para ti, si no los quieres, separando la estrofa te los puedes llevar.
Causalidad extraña y feliz, tu aroma me envuelve, tu silencio escucho y en mis versos quedo inmóvil esperando que te envuelvan.
Causalidad extraña, te siento lejos y estás conmigo, te siento a mi lado y estás muy distante, somos la luz de dos.
Mis versos giran en mi sueño alado y se posan en tu frente como un beso perfumado de alelíes.
Causalidad extraña que deja en mi alma soñadora lirismos cultivados en vergeles florecidos donde el corazón en el ensueño se inspira y vuela al espacio con las alas de todas mis canciones sobre nubes de ilusiones rosas.
Causalidad extraña, como dos estrellas errantes en el inmenso cielo, profundo y luminoso nos encontramos para amarnos en pleno vuelo.

Laberinto de seducción


Laberinto de seducción, escondite secreto, puertas levadizas, trancas con cerrojo, que no conducen a ninguna parte.
¿Es que acaso no existe el sendero que me libere de este juego de seducción que me conduce tan sólo a envolverme en un manto de lágrimas?
Delicadas, ardientes, nuestras almas se buscan por un laberinto de soledad, en una melodía que acaricia los sentidos, instintos que convocan arrebatos de pasión.
Laberinto de seducción, mi camino fue hacia tu plan que me condujo en un extraviado concierto a que mi alma se rindiera y la copa de mi sentimiento se volcó íntegramente hacia ti.
En este paraíso de los tiempos del alma, voy intentando alejarme, recorro senderos, tupidos follajes, sendas inconclusas y no encuentro la forma de alejarme de ti, tú, el que traes a mi mundo tus misteriosos artilugios para enredarme en hilos de tristeza y sed de sollozos.
Negarme a vivir quisiera en las sombras del olvido pero la vida me declara todo tu amor vivido.
Laberinto de seducción, donde tu sombra vive de eternidad… Enciendo velas para encontrar el lugar donde el viento sacude su negra soledad.
Ayer acaricié el pétalo de tu sombra ¡Qué extraño fue!
Tú, el que me llevó a caminos demolidos, quitando los pasadizos del incierto vespertino pero no puedo apartarme de ti, la música de tu voz me lleva a un júbilo nuevo, pleno de placeres y gozos inesperados,
Perdidos entre los recodos del laberinto nos buscamos a tientas, seducidos por nuestra pasión. Nos abrazamos en el aire del mundo y nos volvemos a alejar.
Laberinto de seducción, en ellos se estrenan los gozos primeros, los sones del amor nuevo, las huellas de un vivir transido de un querer.
Déjenme salir, procelosa y airada, sin destellos de penas ni de dolores, desaparecer en la quietud de la noche para ser tan solo un recuerdo en el tiempo vivido, en el ayer, sin esperar un retorno al laberinto pasional que nos imprimió marcas sobre nuestro anhelado futuro.
Laberinto de seducción, en el que las presencias de siempre, no bastaban y no nos hallamos con las manos, con los gritos clamando, con las bocas sin besos, ¡ya no más, sólo nos quedan cicatrices dentro del alma por toda la eternidad!

Te añoro


Herida de amor


Escuchemos juntos una dulce melodía, armoniosa que nos permita danzar juntos con ansias de seguir viviendo el hoy hacia un futuro pleno de promesas.
Herida de amor, mis pasos te seguirán buscando como visiones de sones acompasados y correré a regiones ignotas en un pentagrama vacío que busca y no encuentra sus notas que en lejanías se esconden y se guarecen en frondas de tupidos follajes.
No lo entiendo, no logro entender como se puede herir de esta manera, ¿por qué después del sol radiante, la fría noche se hizo eterna? y él, en quien creí, estalló como una copa de fino cristal en mil pedazos que impregnaron el aire en un vacío irrecuperable.
Ciertamente prefiero lo que parece ser amor y dejarme cegar con tu infinita luz que me consume.
Herida de amor, cuando escucho tu voz y mi corazón lleno de lamentos comienza a golpear aceleradamente mi pecho.
Quisiera tener alas para volar y estar a tu lado para acompañarte y apoyarte. Cuantas más piedras te arrojen más alto haré mi pedestal de gloria para ti. Lo importante es levantarse ¡fuerza!
¿Por qué siento que mi mundo está apartado entre soledad de soledades entre mil noches sin lunas?
Herida de amor, la lluvia desgrana el gris de tu mirada, mi angustia se prende en cada gota agonizante.
Herida de amor, tú me regalas el recuerdo de tus ojos, plomizos y aleteantes. Eres el fino aliento de la aurora y un abrazo de sentimientos mansos.
Herida de amor, eres en mis días de tormenta, claridad que perfora nubes.
Herida de amor, eres la placidez del agua que en mi piel revolotea y mi sangre te llama y te siento mío para siempre.
Corazón con alas de ciudad. Voz de horizonte y de queja solitaria. Ojos de jacarandá madurados en la nostalgia.
Herida de amor, no quiero que el sol me despierte, quiero seguir soñando contigo, tu recuerdo y tu figura las tengo en mis ojos, clavadas como dos luceros, te tengo a ti en mi alma y prendido en mi corazón.

Soy y seré


Soy y seré, desde el ayer al mañana, una poetisa inquieta que sin cesar busca la fantasía del verso en el rojo esplendor del mediodía o en la nocturna soledad secreta.
Y recorro cimbreantes galerías de mi mundo interior, buscando las palabras, las sílabas, las letras y muchas no las puedo hallar.
Soy y seré una caminante peregrina, proseguiré sin tregua mi camino por el desierto desolado en pos de la prosa que le cante al perfume del amor.
Muchas veces me estremecen los poemas en un gran temblor de víspera y de alba porque vienen derechos, todos, a mí, en un gran tumulto y desatada prisa y se rompen en mi pecho igual que escoge cada mar su playa donde quebrarse.
Soy y seré, no hay duda, la que es feliz cuando las alas leves de la prosa la transportan a otros mundos lejanos donde caerá toda la luz del día entero sobre mi alma sedienta de amores y dichas para entregarme toda yo a la quemante lumbre del beso y del abrazo.
Soy y seré, solitaria y misteriosa, la que de lejos te ama y se oculta en el cielo cuando aclara llevándose sus versos que hacia todas partes vuelan.
Soy y seré la que ensaya todos los cantos de amor, para ti, amado, desde las triunfales notas hasta las breves y trémulas.
Y entonces, tú mi númen, llegas en un fulgor de alborada con brisas de primavera y la inspiración crece, va al pájaro, a la flor, al mirlo, a la violeta, creando ideales de poetas.
Soy y seré la que vive en la ilusión y el canto y desde las alas de mis sueños cada nueva estrofa se va en la noche para flotar en ella.
¡Versos! que me iluminen la luz de las estrellas y que tu inspiración con ímpetu alado vierta en mis poemas grandes estrofas de amor entre risas y lloros en flor entre las alas de mis sueños.
Soy y seré la que lleva todos sus poemas e ilusiones volando, entre luces. Pienso que vuelan sólo porque mi frente roza sin saberlo el aire diáfano.
Los quiero por audaces porque sé que en sus anhelos hay horizontes para los mundos y los cielos.

Mil historias


Contaré mil historias vacías cuando te bese en contra del Universo y perderé mi habla a lo largo del día a cambio de una melodía con mis versos.
Mil historias de insólitos cortejos de palabras en los momentos perfectos del vivir que liberan y fascinan nuestros nombres en noches de luna y estrellas.
Mil historias que dejamos en el pasado, perdiendo algunas, casi todas, en el olvido.
Así que contaré mil historias vacías pero te tendré en lo hondo de mi ser porque tú, amado mío vas en torno a lo que escribo, eres mi inspiración, eres mi todo.
Y por que tú, mi luz de cada día, llenas con devociones infinitas todo lo que escribo, mis frases, mis palabras, sobre vastos contornos a la deriva de toda mi existencia.
Nueva forma, misma historia, mil historias, llegó el momento de escribir llena de pasión y conocimientos ocultos en mi mente, en mi alma y en mi corazón.
Llegó el momento de desvanecer mis sentidos en un cuento sin final, en una historia que mi vida cambiará, que la vida de todos cambiará.
Mil historias de amor llenas de pasión y de ilusión con mensajes con ansias de vivir a pleno.
Mil historias que nos hacen desaparecer y entregar mis sentimientos a estos momentos, que con su manto de colores, rencores y dolores, los han escondido.
Llegó el momento de hablar con el corazón y de escribir sintiéndome poeta en momentos breves y de paz.
Mil historias que calaron en ondas sucesivas cruzando concéntricas tinieblas, forjando mis días, mis años, en formas turbias en sucesión de vivires en escenarios de falsas pasiones y tedios infinitos.
Mil historias que desaparecen por fin en la nada y vuelve la soledad, toda desnuda, inmaculada, ajena a las maldades, blanca, muy blanca, sin quejas ni llantos, ¿adónde se han ido?
No lo sé, sí comprendo que se entrecruzaron, se enredaron, se deshilacharon en pedacitos de vida, de minutos, de segundos, de un palpitar del ayer que me trajo hasta el hoy.
Mil historias en las que voces en tropel repican en mi mente y parecen que vienen de otro lado, de un dónde sin encuentros de quienes las forjaron entre giros de hilos de encaje, entre nubes de sílabas, frases, palabras que marcan el rumbo de un nuevo existir.

sábado, 19 de enero de 2013

¿Cómo será?


Navegaré


Navegaré en tus olas azules y verdes para enamorarte y cada vez más cerca estaré junto a ti donde las olas muy azules se confunden con el cielo en el mar.
Y en la calma se arrulla la ternura infinita de amar y así las olas mecidas en alta mar, pegadas, muy juntas y solas hacen que quiera estar bajo el resplandor de la luna viéndonos románticos y deseosos, tú y yo con las olas del mar.
Navegaré en tu vida como un leve rumor, como una brisa, llegaré a tu frente como nardo desvelado con tan solo recuerdos y sonrisas.
Tú eres todo para mí, mi canción, mi mar templado, el pulso de mi sangre, mi llanura, donde duermo sin sueño mi pecado y eres mi apoyo donde con ternura este amor trasciende lo ya vivido.
Navegaré en tu mar de amor infinito, me adentraré en tus aguas en calma y navegaré junto con tu alma hasta descubrir tu íntimo laberinto.
Trazaré una huella de navegación de millares de años, alrededor del mundo, buscándote amor, en el agua de todos los océanos.
Navegaré hacia ti, tú eres el amor y la playa, mi luz desconocida, mi fuente iluminada, déjame quererte amor, déjame estar en ti.
Cúbreme con tu arrebatadora espuma del mar embravecido, que yo saldré triunfante, hollando en una diadema de suspiros brillantes y una lluvia de jazmines y estrellas palpitantes.
Navegaré sobre mi propia estela, siempre viva, dispuesta a todo, a vivir con amor y alegría, aún cuando cambie el viento y se den vuelta los paisajes y en mis blandos oleajes por mis flancos tú alelí resbala.
Navegaré, mientras el mundo canta, cae la luna y el amor renace y te soñaré surgido del mar, sano y fuerte para abrazarme y suspenderme en esa abierta playa mía.
Quieta estoy escuchando el corazón azul del oleaje, que eres tú el que viene por la espuma.
Bésame amor que en esta noche triste te diré los poemas que mis labios no se atrevieron y llegarán al papel donde nadie más los espera.
¿Dónde estás? Dime amor mío ¿No me sientes llegar como una lágrima buscándote por encima del mar?
Navegaré hasta el fin para que me sientas y escuches decir que te amo.

Si supieras


Si supieras, aunque ¿sabes? que día tras día, horas, minutos y segundos dedico mi mente a ti.
Si supieras, aunque ¿sabes?, que me inspiras a decirte, a escribir, garabatos que su forma se dispersa en un blanco papel y dibujan las más tiernas, dulces y bellas palabras que terminan siendo frases dichas y escritas por el sentimiento de amor que tu despiertas en mi corazón.
Si supieras, aunque ¿sabes? que brotan en mi piel y asoman por mis poros las pasiones que exceden al deseo reprimido que acechando está esperando por ti.
Si supieras, aunque ¿sabes? que eres dueño de mi almohada en mis noches de soledad y que al amanecer me despiertas porque estás en mis sueños enredado en sábanas de seda y caricias de algodón.
Si supieras, aunque ¿sabes? que eres mi todo y mi más porque te amo aunque tú no lo quieras.
Pienso en ti y no se si es cierto que te amo o lo sé tanto que temo que ese amor me traiga llanto.
Pienso en ti y espero que te acerques, quiero apretar tus manos, me corre un secreto en la piel que es felicidad ansiada, necesito tenerte cerca y es prohibido lograrlo, por eso quiero saber si te amo.
Necesito vivir en un rincón de tu presente, haz allí y brúñela como una luna de acero, cincelada en filigranas.
¿Qué tejerá tu memoria madura de andar los tiempos, de dibujar los caminos por donde viniste andando?
Espejo atiborrado de recuerdos es tu frente erguida para que mis manos acaricien la plata fina de hilos y cenizas de tu noble cabellera.

Espejismo


Espejismo, tú eres un espejismo en mi vida, eres una mentira de agua y sombra en el desierto de mi existir.
Espejismo, tú no brillas en mi vida, aunque brilles con una luz de agua. No amarras aunque amarres la vida. No llegas aunque llegues, no besas aunque beses…
Reflejo, falsedades de agua en tus ojos que como prismas de plata no brillan con el amor que dices sentir.
Espejismo, eres el verde que no existe, la frescura de ninguna brisa, la palabra de fuego que nadie escribió sobre el muro de mi vida…
Yo misma, proyectada en la noche por mí, en ensueño, ¡eso eres tú!...
Espejismo, sólo eres el espejismo de lo que un día fuiste, una luz difusa que se apagó en la nada cuando la memoria del tiempo se propagó en el más allá.
Espejismo, ilusión de entretejer lenguajes entrecruzados, engaños de tu voz, de tu susurro, de tus te quieros apasionados, eras delirios de un amor fracasado, antes del sollozo de los sauces y de las flores que acabaron en rimas, versos que empezaron tallos.
Espejismo, fuiste tan sólo inocente tacto de tu trémula mano que volvió derrotado como visión de engaño.
No eres más el único y verdadero ni el gran dolor que consuela al desnudo del alma.
Espejismo, sólo pasiones aparentes, falsos besos, ¿de dónde se han oído? ¿Cómo se creen reflejados en esa forma turbia de un espejo de agua?
Cruzando concéntricas tinieblas entre luces, vagas historias de amor, creídas por mi verdaderas y por ello, día a día, noche a noche estoy volviendo a mi interior para encontrarme a mi misma, limpia, casta y pura, con fe en que los espejismos desaparezcan ya de mi vida y broten nuevos arrullos a mi alma triste, dulce y melancólica en claridades de luna y brisas del jardín florido.
El húmedo espejismo borró toda la gala matutina, ni un árbol, ni una nube se destaca ya en esta blanquecina cerrazón que entristece el alba y no ilumina, débil luz crepuscular y opaca, ¡eso eres tú!
Espejismo, ¡hálito de abismo! flotas en esta alborada agonizante que me fatiga y marea y me marca de oscuros pensamientos, obsesionantes.
¡Desaparece ya! ¡húndete en el más allá, en el desierto lejano! ¡Déjame vivir esperando sin cansancios ni desalientos, el amor que me busca detrás de ti.

viernes, 18 de enero de 2013

Poder olvidar


Prodigio


Prodigio de vivir en un mundo deseado, de nobleza en el horizonte inmenso de la Historia.
Prodigio de vida exquisita que sólo lo profesan los que aman en expresiones de maravillosos portentos de sentimientos.
Prodigio de alegrar la soledad al agitarse en cadenciosas rondas forjado con risas cristalinas el mundo que nos rodea con una vida sonriente, bajo un cielo transparente, cuajado de luces de amores vividos.
Prodigio que en voces secretas, como por milagro primoroso dos almas se unen y conversan en son de fascinación entre miradas de poetas, en un lenguaje mudo, en el que los espíritus primorosos hablan.
Prodigio que asombra, que nos hace temblar en un pasmo de palabras, calor de besos, presión de manos, sollozos que estallan de felicidad.
Prodigio de amor, un instante detén allí el vuelo, recoge las alas y bajo la luz de la luna entre los reflejos nocturnales de las estrellas que el paisaje baña, amémonos entre suspiros claros como campanas vibrantes.
Prodigio de la noche, desde la gloria del amor los poemas vuelan, transcriben sin saberlo, temblando en palabras el sentimiento mutuo de dos que se aman.
Ópalo que abrillanta sus colores, encandila la ilusión con infinitos tornasoles, plenos de fulgor ante el prodigio de nuestro amor.
Elixir que nos inunda en un paraíso de dulcísimo encuentros entre sonidos que acarician, instintos que convocan, arrobas de emoción, aromas que iluminan, fulgores que cautivan, laberintos de illusión.

Una red


Una red tejida de sueños con hilos de aliento y de ilusiones donde tú y yo estamos envueltos entre dulces caricias y besos arrebolados.
Busco en praderas de papel sobre la grama menuda las letras de mis poemas que en la red se entretejieron.
¡Qué mágicos alfabetos en las hojas sin tachas surgieron unidos en la red infinita inspirados por ti!
Odas lejanas en cláusulas marmóreas, blancas, de celestes temas, lentas pasaron entre los lazos que la red anuda.
Tú y yo en la red del amor abrazados en las hojas de la mañana nos amamos ¡qué milagro!.
Con mis manos levanto una tormenta, vientos huracanados, nieblas tenebrosas para que nos escondan mas allá de todo que entre la red de la vida plena de angelicales arrullos de nuestras almas enamoradas.
Nuestros destinos se estremecen sobre el heliotropo del crepúsculo y escondidos entre hileras desteñidas de redes de ternura nos amamos más allá del tiempo.
Nos miramos a través de las sombras de la red y sin querer viviremos fieles a nuestro destino donde el mar aún dulce nos entrega sus orquídeas de sales para que nuestros corazones como bandadas de cardenales se agiten, aleteen y palpiten entretejidos entre hilos
de amor.
La red, qué sensación de bienestar es estar entre tus brazos, trémula de amor en la malla fina y transparente que nos oculta del mundo para descansar y amarnos a solas.
Esta dulce vida que nos lleva a que el destino nos estremezca y en volandas nos entregue a una luz de amante con hilos de plata entorno a ondas de calma.

Depurados cristales


Depurados cristales que me llevan a otro plano de existencia. Esta poesía es por ti, fuiste quien me la inspiró. Todo sabe y huele a ti hasta el silencio es rumor detrás de depurados cristales.
Quizás es el fruto de un sueño, puede ser realidad, no sé si será una sombra o será algo más.
Depurados cristales, detrás de ellos no se si serán delirios de mi mente te veo y te siento, te buscare hasta el fin entre azogues opacos y brillantes allí donde estés tú.
Este amor entre espejos y cristales corre por mis venas como un río y escucho tu melodía cantarina y fresca que penetra en mi cuerpo y que como un cristal se me clava por dentro.
Déjame lentamente fluir por tu esencia entre depurados cristales puros y perfectos.
Cada cristal como un ser vivo tiene mil caras, energía pura y en él te reflejas tu donde tu corazón palpita y busca el mío.
Son momentos mágicos, son sensaciones, sentimientos que nos conectan con nuestro cristales en nuestro ser interno.
Depurados cristales que me llevan a escribir mis estrofas como ánforas de azogue, airosas y puras, galas de enigmáticas formas sorprendentes, son mis poemas, mis más dilectos y esquivos compañeros míos que del infinito cristal del alma es el eslabón
con lo inefable.
Depurados cristales nuestras almas se reflejan juntas en diademas propias como adornos de multicolores reflejos.
Nuestro amor con sus almenas de cristal quebrados en la bóveda infinita nos trasunta a un mundo nuestro, lejos del todo.
¡Ay noche inmensa, reflejada en mil cristales de perfil seguro!
¡Ay silencio sin fin, lirio maduro que en el azogue se enciende con mil colores!.
Caminemos en la vida casi juntos como iré paso a paso y entre los dos un muro de cristal como el viento que vibra y nos estremece.
Depurados cristales que sin buscarlos, los hallé como regalo celestial para que protejan y cuiden este amor recién iniciado.