Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 24 de enero de 2013

La vida es...


Tu huella que mi mar se llevó


Tu huella que mi mar se llevó, lejos, lejísimo, ni se verán más tus pasos firmes y seguros, ni sentiré tu húmeda piel sobre mi cuerpo, desnuda está mi carne, colando entre mis dedos mansa arena aunque a veces hacia adentro el deseo reverdece puliendo artesonados por tu ausencia.
Tu huella que mi mar se llevó, otras aguas se mueren en tu pecho que son mar a mis sueños y mi olvido, mas tus naves combaten y naufragan en un abismo de geográfico equilibrio.
Iré a vivir el mañana sin que tú cerques mis huellas, temblando de futuro, a sentir la vida de prisa, segundos, siglos, siempres, nada.
Alfabetos de mi espuma un día te alejaron de mi mar y yo por perdido te di, quizás por un instante tan sólo.
Tu huella que mi mar se llevó, porque ya no sentía las alegrías altas de tu querer y las angustias de estar aún queriendo poco me inundaron con lagrimones que anegaron mi pecho.
Sólo quedaron en mi alma los poemas, las frases, los monosílabos de amor que se escondieron dentro, muy dentro, para que tu huella no se lo llevara a la nada.
Desde la tarde aquella que mi mar te llevó aún andan por mis venas mis versos despacito y muchas cosas he visto que pasaron traídas y llevadas por el tiempo.
Sobre ti fui pasando mis horarios perdidos, sobre mí tú seguiste como el sol en los pétalos.
Y tu huella mi mar se llevó en la brisa de mi dolor caído, con la tristeza ingenua de saberme en lo cierto, tu vida era un profundo batir de inquietas fuentes en inmenso río blanco corriendo hacia el desierto.
Tu huella que mi mar se llevó, te llevaste mis caricias en el gesto de tu abrazo y en tus palabras quedaron rumores parecidos al lenguaje que llevabas en tu boca de agua desde el más quieto charco al más agreste risco.
Entre el hombre y mi alma se ha cruzado una espada de espumas blancas.
Ha sonado la lucha y me siento intocada, mi mar de llevó, estoy sobre los siglos con fiereza de olas…
¡Nadie palpe la sombra que mi impulso ahuyentara!
¡A veces la vida me quiere estallar en canciones de angustia inesperada!
Yo quisiera quedarme en el secreto de mis penas punzantes como estrellas, pero mi alma no puede alcanzar el silencio del poema sin palabras.

La vida es...


La vida es, mi existir en un sueño hecho realidad, un himno que canto a cada instante, una aventura en la que arriesgo todos mis sentimientos.
La vida es un desafío continuo que enfrento cada día dominando penas, luchas, tristezas, envidias; es un himno que canto con alegría y gozo, es bienaventuranza que la saboreo en cada amanecer y en cada crepúsculo.
La vida es puro volar sin hora quieta, es la salvación por querer salvarnos, es amor para disfrutar en cada segundo, en cada instante.
La vida es una mariposa de abril que revolotea feliz en mi jardín florecido y ahora en mi otoño fugazmente miro sus colores brillantes al sol.
La vida es una gota de rocío al amanecer que se desvanece en el cielo al mediodía de mi existir.
Cae en lluvia al atardecer para fundirse con el mar al anochecer.
La vida es color en la música del viento, leve en extensión pero intensa de dicha y amor en su breve tiempo en esta reencarnación.
Mantendré con aguas descendidas por las fieles veredas de mi pecho el esplendor del alabastro de mi amor sentido siempre.
La vida es cornisa y ornamento de mi cielo, sangre del buenamor, amor callado, firme hiedra de amor en mí plantada.
Estoy en mi existir soñando semidespierta en un sol desmayado y en un musgo amaneciendo y tiendo puentes con mis flechas bajando sombras de amor a mi tierra.
La vida es también dudas que ahogan en desazón el pensamiento y detiene las horas de la espera en la ramazón elástica del viento.
A cada hora recorre mis sentidos sin orillas el deseo de ser amada por ti y un remolino adolescente de primavera atraviesa mi cuerpo y la estirpe de mis cantos se levanta y mi sangre convoca la apetencia de estar entre tus brazos acurrucada.
La vida es amor, ¡bendita sea!, con felicidad e infelicidad, es un camino a seguir con momentos gratos e ingratos y un destino a cumplir.
Si se aquieta la sangre o ya niveles desborda consumiéndose en fuego toda mi piel, están prontas mis manos a mi ruego pidiéndote que vengas a mí, ya que eres tú el solar de mi vivir coronando los vientos serenados hacia el río donde bogan los besos no dados de tu sol y mis cánticos unánimes le dan brillo a mis bienes ya logrados para que el aire en su vuelo te traiga hacia mí.

Imagen viva


Imagen viva, gaviotas de luz chisporrotean sobre tu cabeza erguida.
Mis manos te buscan para acariciar la plata fina de tu pelo en el que me cobijo y bruñe como una luna de acero cincelada en filigrana.
Imagen viva del amor que refulge con luz propia cuando estamos juntos ¿qué tejerá tu memoria madura de andar los tiempos, de dibujar los caminos por donde viniste andando, buscándome con prisa para aprisionarme en tu pecho?
Imagen viva, espejo atiborrado de recuerdos, tu frente estirada en hilos y cenizas que el amor colmó cada segundo de nuestras vidas.
Imagen viva de horas vividas en las que nos buscamos, uniendo nuestras manos entre nuestros ojos confundidos y caricias que juguetean como viento escondido en el follaje.
Imagen viva, estamos juntos consumiendo nuestros temblores, desde esta distancia tan presente.
Imagen viva, entre besos de plata y lágrimas encendidas de amor. Enciende la leña de tus brazos para recibirme entre tus manos.
Rezumas por mis tiempos vacíos y mis sueños ocultos.
Imagen viva, seduces mis formas de arco iris iridiscentes al estar junto a ti cuando me regalas el trébol y el aroma de tus manos y me sacudes con el aliento de tu brisa azul y ágil.
Imagen viva, la tarde de nosotros dos se inunda en un fuego dilatado donde se ahogan las ansias sobre la nada y juntos, muy juntos apagamos lejanías entre suspiros y voces de dulces y mieles floridas.
Imagen viva, no es tu voz ni el espejo de mi voz, es un canto de pájaros picoteando aleros, jugueteando indiferencias.
¡Qué sensación tan profunda de esta imagen viva que nos trasporta a altas nubes en vuelos de amor pleno!
Imagen viva, entre los dos el silencio en galopes de plata y música nos inunda entre nuestros brazos y manos.
Imagen viva, donde amarramos nuestros ojos a nuestras alas para volar, volar lejos para ser llevados por el viento a nuestro mundo de otoños húmedos de amor.
Sin quejas ni llantos, sí en dorados espejuelos de nácar, nuestras imágenes vivas elevarán nuestras almas a ámbitos puros, sublimes, luminosos donde las dudas y temores de ser heridos desaparecerán por siempre y viviremos un presente con pasados olvidados.

En armonía con el viento


Soy ese amor secreto


Soy ese amor secreto, estás en mi como una sombra de mariposa fresca, como una ciega luz que me lleva al camino para saborear la paz serena de tu amor.
Necesito todo de ti, soy ese amor secreto, a oscuras, soy un fantasma en tu vida que siempre se desvanece con el día.
Me desarmo como una nube deshilachada en penas.
Soy ese amor secreto, me duele el alma, anida el trueno cuando tú no estás a mi lado, cerca, muy cerca.
Añoro en el silencio la mojada sonrisa de tus labios y el retirado bronce de tu cuerpo.
Mi deseo tiembla.
Soy ese amor secreto, es tu silencio, silencio vivo, bullicioso de recuerdos, de manos de papel que se deslizaban por mi, levemente y con ternura.
Tu piel brota entre mis dedos antes de que la realidad llegue a mis manos.
Realidad de no tenerte, en las luces y en las sombras, la rueda de mi existencia cotidiana que se pierde en una nada del aliento de amar.
Soy ese amor secreto que se ahoga en tu silencio para escuchar la imagen juguetona de tu voz que guardo entre mis dedos como una flor de música y cristal.
Te pido que vengas a mí, búscame con ansias, aún avanzando en tinieblas, casi a ciegas.
En el sendero de mi vida triste hubo una flor, cuando empezaba a percibir su aroma, se esfumó, así vivía mi alma triste y sola, así vivía mi amor hasta descubrir que todo eso borró al querer.
Soy ese amor secreto, no eres el sol pero iluminas mi vida.
Amor no es sentir lo que quieres sino sentirlo sin querer.
La peor soledad es cuando se cierra el corazón al amor y al deseo, si obscuras nubes invaden tu ánimo y una lágrima empapa tu mirar solo llámame, allí estaré.
Soy ese amor secreto, estoy sola, te tengo a ti en mi mente y te estoy conociendo aunque me acompañe tu silencio.
Soy ese amor secreto, aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo…te siento, estás en mi como una luz de fuego y tormenta.

Mientras espero


Mientras espero inunda mi alma el perfume lejano de tu ausencia que acaricia mi piel y me abraza tu silencio.
Mientras espero me rodea un silencio de voces y ojos cenicientos de cristal y te amo en la espera en un letargo impreciso que arrastra en sus alas minutos y tormentas para acercar a mis caricias el fuego de tu piel.
Mientras espero borro el sueño de tu lejanía, mi delirio, mi ilusión, mi incertidumbre.
Mientras espero, te quiero en mi presente, en este hoy de cantos de cigarras, de trinos enjaulados, de flores indefensas y de cielo lleno de brotes blancos.
Y al sentirte, de mi alma se abren palabras nuevas, encendidas de amor, sílabas largas, versos áureos que acarician tu ser.
Mientras espero te siento como la sombra que me acompaña.
Te busco y te pienso, eres el que alimenta mi espíritu y calmas mi sed.
¡Ámame! Seré la sal de tu camino y el verde de tu sombra acogedora.
Mientras espero, lentamente me sumerjo en la nostalgia de tu ausencia.
Respiro desde lo hondo de mi ser esa presencia esquiva, plena de misterio que me niega tus manos y tus ojos.
¡Qué difícil es encontrarnos! Te encontraré mientras espero, a través del misterio nunca bastante claro y estaré contigo en el remanso de agua mansa, bajo la verde cabellera de un sauce.
Mientras espero, pensativa y triste oculto mi pena muy dentro y mi corazón palpita sin engaños, buscando la paz y la ventura, reviviendo lo que pudo ser y no fue.
Las preguntas me acosan, ¿por qué para poder tenerte en mí, no debo tenerte para mí? ¿Toda mía es la culpa de tu ausencia? ¿Será mi culpa? ¿Y tu miedo a amarme y ser amado?
Mientras espero, más te amo cada día porque estás en mí y la paz serena del amor que siento sacude mi soledad y me hace sentir que acaricio el pétalo de tu sombra y que sigo viva, existo, gracias a ti.

¿Dónde estás?


¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo hallar? ¿Te has escondido entre los vergeles floridos o en las cuevas oscuras junto al mar? ¿O en los nimbos del olvido?
Eres tan sólo un perfil, nubes grises bajo la tormenta oscura de palabras.
¿Dónde estás? ¡Ven a mí! Te hubiera amado hasta en la tristeza o en la melancolía.
La noche te llama y el sol busca tu rostro donde el día toma su luz hermosa.
Te quiero junto a mí, si no te tengo el frío, el dolor, nubes grises de siempre, como un relámpago entre el sueño, amaneces atravesando auroras.
¿Dónde estás? Vive tu secreta existencia a mi lado, como el deseo que nunca se extingue, habitemos juntos el invisible corazón de la eternidad.
¿Dónde estás? ¿Cómo llegar a ti? Siempre llegué, siempre fue posible estar juntos ¿por qué ahora no sucede?
¿Dónde estás?, ¿Entre la húmeda neblina que borra toda la gala matutina?
Me entristece no estar contigo, no tengo tus labios y tú no sientes los míos, ¿dónde estás? todas las frases que se quedaron en mí para ti, se dormirán y quedaré vacía y sola.
La vida contigo se me ha quedado, te hubiera amado aún a tu perfil sólo entre nubes grises, sin nimbos del olvido.
Con el misterio de la mirada te busco entre relámpagos de sueños y amaneceres solitarios.
¿Dónde estás? Te busco en el horizonte envejecido, en la estrella que palpita, en aquel cielo con un sol en el interminable laberinto de la Tierra.
¿Dónde estás? parece que habitas en el invisible corazón de la eternidad.
Más allá de las palabras, de los sentidos, de las ideas, en el territorio oculto de tiempos escurridizos te esperaré siempre, tu piel de mares infinitos acunará la fuerza de las esperanzas.
¿Dónde estás? te siento agitando tu melodía de fuegos en las manos del arco iris, donde habitan las sombras corriendo libres por la luz y este lugar el amor sueña libre en su soledad.
¿Dónde estás? te espero con mi corazón puro, recibiendo desde tu lejanía sencillas y suaves vibraciones de amor que caen en pequeñas cascadas silentes cada día por las curvas sencillas del viento desplazando su caudal de perfumes en el tiempo.
¿Dónde estás? no quiero sufrir amarillentas pesadillas de que no te encuentro, te quiero junto a mí en los atardeceres temporales de mi espíritu.
Yo te amo sin límites ni tiempos.

miércoles, 23 de enero de 2013

Amor sin dueño


Un rincón de mi vida


Un rincón de mi vida, allí estarás tú, en un escondite en mi alma, sólo y reprimido. No quiero que golpees con desesperación la puerta de mi fantasía, sólo dame el silencio que me conlleva a un ritmo carismático de soledad que ansía algo más.
Un rincón de mi vida lo ocupas tú, el que fue, el que era, el que nunca será mi amor verdadero.
Tenías para mí gotas de agua amarga escurriendo por la pendiente del crista, buscando mi fragilidad de mujer.
Quédate allí, en el rincón más oscuro de mi vida, así no mojarás mis sueños con cada mirar.
Deja que mis minutos se vayan de tu vida, que mis horas no te busquen más, que hoy me pueda esconder en la casa de los días y mañana podré emprender una huída al lugar de los años y no te tendré más en el rincón de mi vida.
Mi ahora pasa, sin ti vivo el hoy, instantes de una supuesta vida que se irán a la esencia de un deseo de amor.
Recorro el valle de los recuerdos, de aquellos remansos de tus dulzuras, el dulzor de tus palabras, aquel acento de tu voz y me doy cuenta de que te extraño pero es mejor que pase el tiempo eterno en un mustio alejamiento y no te encuentre más en el rincón de mi vida.
Te quiero en el rincón de mi vida, no como sombra pareja que me sigue apenas raya el sol.
Quiero olvidarte en un impecable adiós a un desconocido en una oscura lámina de un rincón de mi vida.
Eres ahora tan sólo un charco mudo a mis pies, te dejé en una estacada negrura, cruzando concéntricas tinieblas ¡libre al fin de ti! ¡tu rincón en mi vida ya no existe!, entreluces doy por fin con el sendero que hollaré con fuerza para encontrar aquel ser que me dará su luz y su fe para no vivir condenada sin remedio a tus veloces fechorías, pasiones aparentes, falsos besos.
Vuelco a mi blanca soledad, blanca, inmaculada, ajena a las falsas maldades, malévolas traiciones y como leve hilo de vida que renace en la noche vuelvo a ser yo, conmigo misma inocente y pura ¿hasta cuándo? no lo sé todavía, hacia un hoy corro, hacia un mañana con toda mi alma entera y casta, sin ti en ningún rincón de mi vida.
Y de a poco surgirán otra vez los versos, ls sílabas mudas, se oirán desde la lejanía y los poemas llegarán tejiendo amores, reflejando edenes, esperas no estrenadas, caminos buscados en una palabra que en el papel amanece como una virgen radiante.

El intruso


El intruso, en una noche trágica, sollozante, entraste en silencio en mi vida para hacerla florecer en tu boca tempranera.
Desde ese instante mi mundo de luz se transformó en un roquedal oscuro y triste y el dolor inundó mi alma en lugar del amor verdadero y único que me colmara de felicidad, sin historias de heridas ni temores, sin fracasos traicioneros.
El amor me abandonó las caricias, los cariños, la fe, la fuerza de vida, las alegrías y las risas desaparecieron en la nada.
Mi mundo pleno de amor puro cerró las puertas al cielo al entrar tú el intruso a mi vida. ¿Por qué razón llegaste? ¿Qué querrías de mi?.
El intruso solo me dio un amor falso, insensible, egoísta y cruel.
¡Ahora basta! ¡Aléjate intruso de mi vida! No quiero sentir mas la cascada de tu risa sarcástica e irónica navegando en mi recuerdo, la cadena de tus brazos arropándome en tu pecho.
El intruso dejó su olor en mi piel, huelo a él, me persigue su olor, me persigue y me posee.
Sentir de ti, intruso, no quiero tu palabra enamorada acariciando mi lamento y la lluvia de tus montes seduciendo mis silencios.
Sentir no quiero más, intruso, tu colinas encrespadas devorando mis desiertos y el oasis de lujuria que tejías con el beso.
El intruso, sentir no quiero el halcón de tu mirada desafiando mis intentos y el amor de tu capricho galopando en mis inviernos.
Sentir no quiero el perfil de tu silueta esculpiéndose en mi huerto y ni someterme más al primer roce de tu fuego.
Sentir no quiero la agonía que se siente al sentir que no te tengo
¡Déjame sola tú el intruso, no quiero oír más tu voz!
Esta soledad no me deja en paz, si tú intruso mío no estás nada es igual.
El intruso que un día fue todo para mí en el decir claro de un te amo, sin regatear ni una sola letra, dando por completo la pasión y el corazón en una mirada.
Intruso, efímero sueño concluido, ¡qué amargo pesar ahonda la pena!

Besos sin ruido


Besos sin ruido, leves, suaves, dulces, se deslizan desde el polvo de estrellas hacia ti mi amado, no se sienten llegar pero cuando lo hacen dejan en tus manos, en tus brazos, en tu boca, un destello de amor puro, pleno de deleite amoroso.
Besos sin ruido, dan frescura y calma al alma, recorro tu piel en brevísimos segundos de intensa felicidad y tú te sientes mimoseado y amado.
Besos sin ruido, en las noches obscuras con la luz de la luna sobre nosotros invaden nuestra intimidad colmándonos de concéntricos gozos en horas limpias, cielo puro, bosquejando por el aire lo que empezaría a escribir para ti y en el papel amanece una palabra.
Besos sin ruido, cosquillosos, anhelantes, que dulcemente inundan en mares de espuma el corazón gozoso de nuestro amor.
Destino nuestro dichoso entre besos sin ruido y sin alharacas, aquí en nuestro silencioso latir de dos almas juntas, está latiendo el ansia de soñar que no nos afanamos en tardarnos en vivir.
Besos sin ruido, son de noche aún más prolongadas y ávidos y nuestros labios cavan en la aurora un espacio del gran besar nocturno.
Besos sin ruido, sobre tu rostro feliz y tu frente serena como un río que nunca acaba de pasar, como un claro espejo donde se reflejan tus ojos y los míos, es como un amor que escapa y vuelve.
Besos sin ruido, lo que nos queda palpita en lo mismo que nos damos, allí detrás de los besos, de las miradas, del gozo, sin forma están y seguros gozos, besos y miradas.
El beso que se termina otro se pide a sí mismo.
La vida nos la ganaremos siempre entregándome, entregándose.
La creación riela. La dicha sosegada transcurre como un placer que nunca llega al colmo, como esa rápida
ascensión del amor donde el viento eleva hacia las nubes desde nuestros besos sin ruido de nuestros labios.
Besos sin ruido que anuncian un te quiero, no es porque te lo digo, ¡qué poco importa a esa pura verdad que es en su fondo quererte!, me lo digo como un nacer desnudo, el decirlo yo sola, sin designio de que lo sepa nadie, tú siquiera me lo dicen el cielo y los papeles ya no en blancos bordados de poemas, en músicas casuales, entre besos sin ruido.

Silencio del alma


Hoy te siento


Hoy te siento, aquí cerca mío. La ternura de tus caricias y tu mirada es una franja azul y verde entre el cielo y el agua.
Es una estela dejada en la piel.
Tu ternura es energía transformada en besos. Es un ave coqueteando con las olas. Es una hoja balanceada por el viento. Es un rosal floreciendo.
Tu ternura la percibo en el abrazo cálido y sensual, en el poder escribirte a través de ella las poesías, las palabras que nacen del alma para ti.
Hoy te siento en el gesto delicado que sale del alma, en la forma en que me llamas.
La ternura es el suspiro del amor.
Hoy te siento a través de tu calma con que has sabido llenar mi alma y hasta el menor de mis pensamientos inspirando hoy cada letra de cada poema que te escribo.
Es bella y verdadera tu esencia, le escribo a lo que tu presencia en todo mi existir genera.
Cuando un día mis poemas lleguen a ti entenderás que te amé así, por no saber amar de otra manera. Percibo tu ternura y mi corazón infinito como el cielo se convierte en volcán cuya hirviente lava, llega hasta el alma, es como un dulce poema que alegro mi triste razón, eres una luz en mi alma me alumbra en todos los caminos de mi vida.
Hoy te siento en una noche muy obscura, noche de eclipse de luna, la estrellas a mi alrededor tiñen el cielo de color.
Tiemblo de amor cuando se anuncia la inminente llegada de mi amante, a quien espero despacio igual que un fruto colgado sobre el fresco de la grana.
Y viene hacia mi desprendido y risueño, eterno signo de bondad y ternura y nos encontramos en el cenit, yo inocente y pura, él noble y único.
Hoy te siento. Desde lejos, ya en el umbral del encuentro y mi voz leve como un hilo que sale de su noche, trémula lo llama ¡Ven!
¡Te espero! ¿Desde dónde?
Es entre ondas sucesivas de un querer al otro, de ternura leve, luminosa por el sol, purísima y diáfana, de blancura total y mi trémula espera avanza soñando, se acerca y las almas se reconocen radiantes en el camino que las esperaba y en el papel amanecen unas palabras ¡Amor, hoy te siento!

Descanso total


Descanso total, me voy por otros lares a lugares recónditos, escondidos, entre tinieblas suaves para desaparecer y no ser encontrada.
¡Déjenme ir! Quiero estar sola, en la inmovilidad absoluta, flotar en un mar de la nada, en silencio total.
Descanso total, con mi ternura íntima, hacia la paz que en mi inocente alma está escondida en el cansancio con una blanda tristeza.
Y me voy sintiendo feliz, de a poco, de a ratitos, con una fatiga que no es un desengaño, con un gozo que no alienta esperanzas, estoy en algo que quizás sólo es amor.
Descanso total, sé que floto y nada me parece, sin embargo, indiferente, sé que nada me alegra ni me duele y que sin embargo todo me enternece, sé que eso es el amor o que quizás es un dulce cansancio, sé que soy feliz, sin trabas, sin ataduras, sin lazos envolventes, sin murallas en resplandores estáticos, sin fronteras de dolores
¡Soy libre!, en un clima de gozo.
Descanso total, sin quehacer, sin gestos en gestos, sobre el espacio blanco de los días y como peregrina a fuerza de estar quieta, soy fiel a mi inmovilidad.
Sobre el cielo empiezan a surgir, del fondo de mi alma, ideas, frases, palabras en un silencioso inicio de poemas de amor, prosas poéticas que buscan la luz.
Descanso bajo la lluvia que necesitaba mi alma herida, entre poemas de amor voy rimando mi llanto para calmar mi dolor.
Me encuentro en medio del dolor y del amor, me encuentro en medio del camino, mirando el horizonte, mirando el pasado.
Descanso total, en la cima de la montaña, tan lejos del cielo en donde las palabras no tienen sonido, en donde nadie escucha mi lamento éste se va solo entre encrucijadas de laberintos.
Descanso total, me encuentro sumergida en la nostalgia en donde el dolor no tiene consuelo aún a través de lluvia, de viento, a través de la nieve, busco mi tierna soledad, descendiendo, bajando voy, cayendo y salgo al mundo pura y límpida entre nubes doradas de la celeste tarde.
Descanso total, necesario, imprescindible, que ayuda al alma a guarecerse de las dudas, los entredichos, los cotilleos.
Historia interminable, tiempo y tiempo, descanso total que embelesa el alma y clama por cánticos de amor.

Estar juntos


¿Cómo será estar juntos? Cuando hallamos lo igual de ti y de mí, descansa el amor de su lucha, sobre triunfos floridos que en el beso se cumplen.
Dices que te miras en mis ojos, que vives enamorado de ellos, que te roban la ternura más profunda y son dueños de todas tus pasiones.
Eres el fino aliento de la aurora y un abrazo de sentimientos mansos.
Estar juntos, necesito tenerte cerca y es prohibido lograrlo, por eso no quiero saber si te amo.
Nos entendemos como la arena con la arena, el agua con el agua, la luz con la luz, solamente nos separan latiendo y nos llaman, ávidas las victorias futuras esperando.
Estar juntos, manos ruborosas, plenas de caricias y de calor, cuerpo de mármol y perfume, brazo de estatua esculpido por la pasión fresca de mis formas tuyas.
Estar juntos, hoy la lluvia ya cesó, por mi ventana el sol ilumina mi cara, los rayos anidan en mi alma, mi pasión fluye al recordarte, te tengo prendido a mi corazón.
Ámame para que sea mi piel de abeja tibia, palpitación entre tus dedos de sal y prendida en mi corazón al tenerte a mi lado una catarata de pasión fluye desde mis entrañas.
¿Por qué siento que mi mundo está apartado entre soledad de soledades entre mil y una noches sin luna?
En mi alma herida eres el remedio que la cura. Te siento. Eres en mí como una mariposa de fuego y de tormenta, me
arrancas el corazón en cada abrazo, me desarmas el alma en cada beso.
Estar juntos, en esta noche de pasión te siento mío.
La lluvia desgrana el gris de tu mirada, mi angustia se prende de cada gota que me regala el recuerdo de tus ojos plomizos y aleteantes.
Eres en mis días de tormenta la placidez del agua que en mi piel resbala y acaricia.
Estar juntos, toda mi sangre te llama y te siente mío para siempre.

martes, 22 de enero de 2013

No sé quién eres


Amor sin dueño


Amor sin dueño, quiero que mi alma se eleve hacia lo alto entre suspiros entrecortados y anhelos de amar con total intensidad haciendo palpitar el corazón con ritmos placenteros y sin ansias ni afanes, sin que un ser me esconda entre sus brazos y no pueda sin límites amar hasta el infinito.
Necesito que mis armoniosas y pequeñas risas y lloros en flor se congreguen al son de las alas de mis sueños.
Mis frases, mis estrofas de amor, son nubes que flotan y para ello hay que tener luz de estrella para iluminar mi vida en silencio plácido y sin fin.
Amor sin dueño, quiero ir por veredas de la tarde perdida y sola, sin sentir el cercado de ramas que quieran encerrarme con trabas ni cerrojos.
No quiero que nadie pase por mi mente como un aire domado con ramas verdes que cercan mi sosiego.
Amor sin dueño, no se atreva ningún ser a entrar en el plato sonoro de mi silencio queriendo quemar la llama hirsuta de mi frente como un ave de marfil en primer vuelo.
No quiero ser un pentagrama vacío, me quiero llena de notas que palpiten en mi alma encontrando los versos, las prosas, que abren las alas y vuelan levantando un remolino de cadencias que como ecos lejanos llegan a horizontes cercanos.
No deseo que mi corazón de poeta sea un rojo sol prisionero, quiero sentirme libre para amar con todo mi espíritu por doquier, aquí, más allá, lejos, en infinitos espacios.
Necesito cruzar el éter dormitando en el silencio blanco de la luna llena o como en potros de llamas cabalgar en los cometas.
Hundirme libre en el mar o bajar libre al abismo donde la luz no penetra y donde millones de ojos me sorprenden y contemplan, son los diamantes que el gnomo amontonó es sus cavernas.
Amor sin dueño, vuela, corre, descansa, se lo coge a puñados como al mar y cae sobre las almas que me rodean en un sueño eterno sin despertar ya más.
Suelto, escapado va, sin que se sepa dónde, sí pisando los cielos que miramos o bajo el techo que es la tierra nuestra, inasequible, incierto, eterno jugando a existir siempre y a su paso en las altas madrugadas unas alas invisibles lo golpean, lo llaman, lo necesitan, es el amo seguro que se cierne volando a ras de tierra para todos en un enamoramiento total de la vida.

No sé quién eres


No sé quién eres, ser anónimo, desconocido, que quiere entrar por resquicios de mi entreabierta vida para escudriñar mi alma que como alba nube se eleva hacia el infinito.
En los duros biseles del silencio, inmóvil como águila señera no permitiré que hurgues mis deseos ni roces el llamado de mi voz.
No sé quién eres, te desconozco, tu voz es extraña para mí, te desconozco en mis miradas, desnuda o disfrazada.
Eres el desconocido por estas tierras de mi hoy y de mi mañana.
No quiero tener cerca el aire que te cerca la garganta ni despertar en tus pupilas por no apoyar mis ojos en el aire.
Tus llamadas son nada para mí, tú no estás en el verde levantado del árbol donde pierdo mi albedrío y en el viento caliente del estío, ni en la orilla del mar enamorado.
No sé quién eres, tú estás contra un muro hablando y mis sentidos crecen a tu espalda, flamígero cipreses en hilera y por los aires un círculo amarillo huye demudando mi casta y pura alma.
Quieres hurgar la raíz de mis sentidos vedando con tu figura con un cerco de jóvenes olmos mis poemas de amor que se esconden de ti, el desconocido.
No sé quién eres, muda su verdura el monte nuevo con un temblor tocado de rocío y tú el anónimo como un árbol doncel quieres irrumpir en mi vida con un viento por vientos perseguidos.
Crece en mí una hiedra pálida de dudas ahogando en desazón al pensamiento y buscas de tener las horas de la espera en la ramazón elástica del viento.
No sé quién eres, sólo sé que estás rezagando mi camino como cruz que aprieta las nubes contra el cielo.
Es inútil que me busques me persigas con tu voz, tú pisas otro suelo y lo ignoro cuál es tu anhelo, yo soy vagabunda del cielo, tú un vagabundo de la tierra.
No sé quién eres, no me busques, no me podrás hallar, la luna es una nota errante que se extravió de su cantar y con su luz agonizante me esconde y entre secretos me cobija para que tú no me encuentres jamás.
No sé quién eres y prefiero no saberlo.

Besos esquivos


Besos esquivos, entre tu verdad más honda y yo me ponen siempre tus caricias leves.
Tu boca es mi única ley, tu boca de dulces y miel.
Tu boca que sin prisa besa y me apasiona es la cárcel de fuego de tu aliento que enciende mi boca y hace que mi cuerpo se desborde en un sentimiento puro y callado que se pierde en mis adentros para estallar en tu cuerpo y gritárselo a tus sentidos para que así terminemos unidos en un grito de pasión que sólo escucha nuestra piel.
Besos esquivos, quisiera yo, amado, tus besos esquivos de aliento de cerezas elocuentes, de labios frescos, almíbar, ciertamente, quisiera yo tu beso fugitivo.
Tus besos son de noche aún más ávidos y ardientes y nuestros labios cavan en la aurora un espacio del gran besar nocturno.
Un beso no esquivo te pido a ti, mi amado amante, para el fuego que viene en mis entrañas encendido, por tu boca mi ruego escucha para que mi razón de vivir no grite por sosiego y mi corazón clame por otro latido al sentir tu beso ausente.
Besos esquivos, los busco, los persigo, surgen en mis poemas de amor para que viajen hasta tu alma y despierten en ti la dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno que me dará sus besos de miel y así las venas de tus sentimientos se abrirán como un jardín florido.
Mi dulce amor, espero tus besos esquivos, sin ellos la vida no tiene sentido, te has convertido en mis poemas eternos, mi luz, mi inspiración… Cuánta lucha y dolor… Lágrimas,
poemas, desafiando la razón y resistiendo distancias y tiempos.
Hoy pintamos poemas, plasmados de besos, adornados de abrazos, caricias, susurros, fuego… No hace falta pluma o papel pues nuestros cuerpos hoy… se convirtieron en lienzos...
Besos esquivos, ya no más, hay besos que pronuncian por sí solos la sentencia de amor condenatoria, hay besos que se dan con la mirada, hay besos que se dan con la memoria.
Quiero besos silenciosos, no esquivos, sí nobles, sinceros, no enigmáticos, sí besos que se dan sólo las almas verdaderas y sentidas.
Quiero besos que arrebaten mis sentidos, misteriosos, que dejen en mi alma mil sueños errantes y perdidos, besos perfumados, tibios que palpiten en íntimos anhelos ya que parecen azucenas por sublimes.
¡No más besos esquivos! Quiero besos que en mis labios dejen huellas como un campo de sol surcado por un amor verdadero y único.