Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




Haz click para ver los videos de mis prosas poéticas.


jueves, 18 de abril de 2013

Relación incierta


Imprevisto


Imprevisto, es lo que me sucede inesperadamente, como sorpresa insólita, ¿Por qué?, ¿para qué?
 Es que el amor, el verdadero, el que creí único, se desmenuzó en mil papeles de cenizas en tan sólo cartas de amor que creí puras y sinceras.
Imprevisto, ineludible, el destino me cercó y me llevó a creer que él mi amado ausente, era el que me estaba esperando ansioso, anhelante de mí, desde esta lejanía cercana.
Imprevisto, en forma ineludible el muro cayó y la verdad cruel y despiadada rompió en cientos de espejuelos de plata mi corazón dulce y enamorado.
¿Por qué la aflicción, la pena, naufragó mi alma en un mar de lágrimas?
 ¿Para qué la ilusión con fulgores brillantes inundó mi horizonte con sonrisas y súbitos estremecimientos de amor, si se desvaneció en la nada?
El tiempo en instantes imprevistos se aletargó, en segundos dormidos apagando mi sed de amar.
Imprevisto, de pronto, el mundo giró y la red que nos envolvía en inolvidables momentos de eterno amor se deshizo en hilos desmenuzados en el tiempo.
Quiero recuperar esos instantes breves, intensos, efímeros pero verdaderos de sentimientos únicos de dos almas enamoradas.
Juntos, muy juntos, quizás, en un Hoy del mañana, nos abrazaremos, unidos por lazos indestructibles entre miradas arrulladas por cánticos melodiosos del amor que llegó y nos despertó del letargo en que estábamos sumidos y nos condujo a lo altos cielos unidos por siempre.
Imprevisto, lo esperado, ya en el ahora, quiero que seas mi sendero, mi ruta, mi guía, que no me olvides que existo en este existir raudo y leve, rodéame siempre con la luz de tu alma que yo continuaré amándote más allá del tiempo. 

Esperando sola


Esperando sola con la fe puesta en un impecable gozo del poder de estar juntos.
Esperando sola, el espíritu vuela, revolotea, salpicando nubes, pleno de alegrías, sosiego y paz.
Sé que estarás a mi lado, tocarás mi frente y toda mi alma de regocijo se iluminará.
Eres mi único amor, el que esperé siempre, del que me siento amada y como juntos tejemos la vida, sorprendidos y asombrados, el sol brilla más y la luz nos inunda.
Así vivimos la vida entre voces de silencio y gritos de pasión, sus hebras nos enhebran sorprendidos de que este deseo mágico sea una realidad.
Mi alma en tu alma es el arte de vivir a pleno el existir de sentir que el amor nos lleva por sendas áureas de nubes de cielos carmesí.
Esperando sola, percibo tus miradas que se cruzan en un atisbo intenso de amor.
Esperando sola, esperando me trasmitas en mis ojos que vives enamorados de ellos, que te roban la ternura más profunda y son dueños de todas tus pasiones.
Esperando sola el vivir juntos el hasta ahora esperado, trémulo, inagotable de promesas unidas, ya que la vida es la sorpresa que nos conduce al amor percibido de ayeres vividos.
Esperando sola, iluminas mi mundo, me envuelve la dulzura de la espera me aquietas las ansias, me conduces  al fuego que soy hoy. ¡Ven a mí! ¡Te espero! Corro y quiero alcanzarte para encontrar en ti, el arte de vivir en plenitud total.

Somos prisioneros


Somos prisioneros y te siento y miro lejanas mis palabras, más que mías son tuyas y de mis manos surgen los poemas de amor que tú inspiras.
Llenas mi alma toda de sortilegios mágicos y poéticos y quiero que las oigas, que te lleguen proféticamente puras porque voy tejiendo con todos los poemas un collar infinito para que te envuelva y no te alejes nunca más de mí.
Todo hace el amor en este enmudecer de dos, me habías prometido un silencio como un fuego, una casa del silencio y de pronto el templo es un cerco de amor y la luz una lluvia de estrellas.
Tensas las fuerzas vírgenes, dormidas en el ser y así la dicha se anuncia en ansia ardiente, inminencia galopante uniéndonos en este alejamiento sin miedo, franqueándonos su paso a lo imposible.
Somos prisioneros de cascadas de sonrisas, tu nombre llueve en mi piel como una cadena de flores.
Sólo tú a mi lado suspendes con tu voz mis suspiros y en nuestro suave tiempo imaginario rumorean corazones de agua.

miércoles, 17 de abril de 2013

Me pregunto...


Lejanía distante


Lejanía distante, un lugar sin ausencias, en el confín del mundo donde estamos tú y yo juntos aún en lontananza porque el amor hace temblar el alma al sentirlo llegar.
Cubramos el trecho que nos separa con el pensamiento preciso y claro, separando una por una las costumbres, los hábitos, hasta quedarnos vacantes, sueltos, desnudos.
Lejanía distante, el amor aún en la distancia más allá de las palabras, de los sentidos, de las ideas, en el territorio oculto de tiempos escurridizos, su piel de mares infinitos acuna la fuerza de las esperanzas y agita su melodía de fuegos en las manos del arco iris.
Lejanía distante, el horizonte se acerca, allí habitan las sombras corriendo libres por la luz.
El amor cae en cataratas silentes día a día por las curvas sencillas del viento, desplazando su caudal de perfumes en el tiempo.
Lejanía distante, perecedera la fin, se acortan los caminos, los trayectos se abren en arcos imprevistos y el amor como el secreto de los siglos en receso, va dibujando su invisible rocío cósmico en los atardeceres temporales del espíritu y abraza en silencio nuestros mundos profundos y luminosos.
Lejanía distante, nos acercamos trecho a trecho, nos percibimos en los huecos del alejamiento entre auroras donde la luz se hace despacio en el camino de lo diáfano y puro.
¡Revelación! ¡La distancia no es distancia! la luz traduce incógnitas lejanías a gozos inmediatos.
Somos prisioneros de cascadas de sonrisas, tu nombre llueve en mi piel como una cadena de flores.
Sólo tú a mi lado suspendes con tu voz mis suspiros y en nuestro suave tiempo imaginario rumorean corazones de agua.
Lejanía distante, separación que en su camino de sombras, galopa raudamente en nuestra transparencia de sueño para encontrarnos y amarnos sin límites ni cadenas, sin reservas y sin obstáculos, sin esperas ni condiciones en la profundidad insondable del océano, con la claridad del Sol en las montañas, con la fuerza suprema de vientos huracanados.
Lejanía distante que sólo el amor nos une y nos lleva hacia la dicha divina del vivir amando ¡Milagro! ¡Ya estamos juntos en el mismo camino, ya sentí tu beso sobre mi alma!

Dignidad humana


Dignidad humana, olvidada, misteriosa, no valorada, que se ha dejado en el pasado.
Seres humanos sin este don preciado, no valéis nada, ella les da fuerzas para vivir en paz consigo mismos.
Dignidad humana que conlleva a la libertad absoluta, a vivir sin miedos, sin frustraciones, sin temores al mañana cercano y al Hoy vivido.
Valor indispensable para quererse a sí mismo, ser integro con uno mismo para luego amar y ser amado.
Dignidad humana, fuerza de vida que conlleva al espíritu a cimas altas, a vuelos rápidos y veloces hasta el infinito orbe, inundándonos de respeto y valores morales que no nos abandonarán jamás en todo nuestro existir.
Dignidad humana, sin ella, eres una piltrafa pobre y desgraciada que vives sin virtudes ya que éstas te han abandonado, la felicidad no te encontrará y el amor esperado pasará por tu lado sin verte ni sentirte, sin tocarte siquiera.
¡Qué infelicidad y dolor! Es feliz el que soñando muere, desgraciado el que muere sin soñar ya que en cada ser humano se encuentra un corazón sensible y solitario .El respeto a uno mismo es tan necesario para vivir ya que es el poema de amor de nuestra dignidad sin la cual nuestra existencia no tiene razón de ser.
El que vive sin dignidad humana no tiene autoestima ni amor propio.
¡Vive con libertad absoluta! ¡Siente tu bienestar! ¡Se firme e independiente con vigor y así podrás escribir cartas y poemas de amor auténticas y sentidas y amarás y serás amado!
¡Sé honrado, respétate a ti mismo, digno y lucha para serlo ya que es una calidad imponderable, inestimable, para ser feliz!

Voces del silencio


Voces del silencio, distantes, lejanas que se escuchan repercutiendo desde el más allá.
Las palabras aparecieron contigo, de ti nació mi alfabeto, poesías, palabras de amor, todo lo escrito fue creado en tu nombre.
Voces del silencio, internas, que te cubren de otoño en pétalos de poemas y aunque el sonido se pierda en el infinito, nace la magia en nuestros instintos, en una atmósfera en su mejor expresión de libertad. 
Voces del silencio, nos buscamos y nos encontramos abiertamente en ese punto del infinito.
Somos los dos primeros, últimos, sin nadie que abrimos al mundo su puerta virgen y lo estrenamos todo y si se oye otra voz sólo es su eco.
Voces del silencio, seguirán haciendo sones en la cúspide de la eternidad, me digo mis silencios plenos de formas y visiones y corro desolada como el único pájaro en el viento tras tu voz en el silencio nuestro. 
Sólo me queda la sed de ningún encuentro, en éste misterio nuestro, búscame a mí, amor mío, ve tras la silenciosa en el desierto, de la viajera con el vaso vació y de la sombra de su sombra. 
Voces del silencio, únicas en el ancho mundo, son el silencio de las lilas en mi tragedia del viento en el corazón. 
Desde tu silencio, tú alumbras y cuando me miras mis ojos son llaves, el muro tiene secretos, mi temor palabras, poemas. 
Sólo tú, en tu silencio haces de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Voces del silencio, solamente en las noches, escribiendo he pedido, he perdido la alegría del naufragio.
He querido, sacrificando mis días y mis noches, en las ceremonias del poema, he implorado tanto desde el fondo de los fondos para que mi escritura escondida en nuestros silencios, aflorara para expresar el sentir de esta alma. 
Todas las noches me abandonas lentamente como el agua que cae despacio y leve.
Toda la noche en el silencio escribo para buscar a quien me busca, palabra por palabra escribo en la noche en el silencio de dos...

martes, 16 de abril de 2013

Rescataste mi vida


Te siento


Te siento cada día rozándome invisible, sutilmente, impalpable, sin tocarme, te deslizas a mi lado y aunque sé que siempre te he llevado conmigo, eres siempre la suave, dulcemente imposible, mi lejanía luminosa.
Te siento cada día cantar, más no sé donde, eres algo que vive más allá de mi misma y aunque siempre eres nube y horizonte lejano mi espíritu solitario te sueña siempre.
Mi alma te busca tras toda emoción. ¡Mi camino está lleno de tu nombre! ¿Dónde estás? ¿Dónde estás? Te siento llegar, muy cerca de mí, trastocas mi mente en un torbellino y quiero cantar con la voz del alma el himno del amor eterno, quiero abrazar con mi cuerpo de luna el templo de Eros de tu alma tranquila.
Te siento, quiero sentir tu presencia huidiza, sumergiéndome en la luz de tus caminos, volar con el ritmo del viento hacia las alturas del amor y entregarme a ti para siempre en el éxtasis de nuestra unión secreta.
Te siento, tu suave aliento ya roza mi piel, presiento tu ser que se acerca y como todo en mi vida es un presentimiento.
Soy como hoja media desprendida que ya la agita sin llegar el viento, quedo hoja temblorosa y conmovida al imaginarte cerca de mí.
Te siento, mi angustia y mi tristeza se han volado lejos, sólo aparecen chispas, destellos que calman en fervores tu presencia cercana en innúmeros espejuelos que sobre la faz de agua anuncian tu llegada.
Te siento y en una agitación creciente, un festivo clamor de relumbres, de fulgores, proclama que estás ya conmigo en una paz eterna de amores y de goces.
Te siento ya y entre luces, sombras, brisas, vientos, el cristal es la espuma surtidora como fugitivas centellas  refulgiendo en sus reflejos.
¡Ah tu voz lenta y triste, ya la presiento a mi lado! Eres mi sed, mi ansia sin límite, eres mi camino ansiado.
Te siento y vas tiñendo con tu amor mis palabras porque todo lo ocupas tú ¡vivamos siguiéndonos uno al otro como el viento que lleva la hojarasca y sumerge de besos la distancia.

Torbellino


Torbellino que desatas en mi vida huracanes, tempestades, inquietudes sin fin, envolviéndome en nubes oscuras y misteriosas, entre lágrimas desatadas como lluvias mojando mi alma que trágicamente sufre. 
En otros momentos me azotas en la tormenta del desierto seco y despiadado entre arenas calientes y sin poder respirar. 
¿Por qué en algunos tiempos de mi vida estas ráfagas de desesperación me inundan y en un alocado frenesí me transportan a otro mundo irreal dejándome  sin el amor fiel que me daba cariño, ternura y paz a mi alma? 
Torbellino, desde siempre o desde nunca, doble torbellino que mi alma sufre, movimiento espiral, helicoide, en una dinámica del espacio, peregrino, partida y regreso al origen, al centro de mí. 
Torbellino de amor, en pleno  corazón me clavaste tu mirada y soporté el dolor, golondrina de invierno mira ya mi resplandor, tócame en los campos minado de la superficie del planeta, intento sacar la punta de tu genial y voraz saeta.
Torbellino que como certero ciclón arremetió en el centro de mi alma, no quiero gritar a los cuatro vientos, su sed ya me calma.
Apareces como vendaval nocturno que de luces no sabes, te deslizas por mis paredes de contornos sinuosos y suaves.
Aprisióname cual remolino en tus brazos, con  tu espíritu apasionado y como borrasca de amor total acaríciame toda cual ángel llevado.
Acuna en mí tus costados ardientes como tesoros sin abrir, me acurruco en tus vaivenes… ya me siento sucumbir.
Imposible negarse al amor que me ofreces en cada entrega, tú no puedes despreciar mi pasión que como siempre te ciega.
Enamorado sin remedio como príncipes en magníficos palacios, nuestro amor es torbellino en este instante y en todos los espacios.

Ser o no ser


¿Eres tú el amor de mi vida o solamente eres un sueño mío olvidado? 
¿Podrás tú curar mis heridas y llenarme de hermosas vivencias o tú serás el que de dolor me hunda en lo profundo del final? 
¿Serás el bienamado, el buscado, el verdadero o serás el que me inunde de miedo y de temblores y me lleve cerca de la inmovilidad? 
¿Serás el amado amante, mi enamorado fiel y único o serás el que me haga inundar de llanto en una gran marcha hacia el olvido? 
¿Y si fueras tú el que me envuelve con dulces frases y cubres mi boca con tiernas miradas o eres el que viene hacia mi a una velocidad de luz de estrella y me haces tu destinada presa del destino? 
¿Eres tú el que con su sonrisa me devolvió la vida o el que siendo tuya me desdeña, jugando con mi amor, haciéndome el más terrible daño, el de la indiferencia? 
¿Serás tú el que con tus caricias despiertas las ganas de volver a amar o el ser misterioso o sombrío que cubre mi alma con alas rotas y desvaídas por no quererme más?
¿Serás tú la luz de mi vida, luces soñadas pobladas  con el amor de tu existir o el que clame y grite por todos los puntos cardinales del horizonte sin fin que nunca me has amado y que mi nombre no tiene dueño?
¿Y si fueras tú el que me estremece de amor mi alma con desatada prisa y busca refugio en mis cálidos besos o serás  el que quiebre mi corazón en el cantil en mil trozos de azogues azulados por perecer de amor?
¿Serás tú el que despierte en mi mundo interior toda la dicha de sentirme amada o serás el que rompa el hechizo con dulces frases y me conduzcas al abismo del que no podré regresar?
¿Ser o no ser? ¿Podrás tú hacer renacer los colores mágicos en mis ojos anegados en lágrimas o harás que con un simple toque suave de tus dedos me incline muy despacio al infinito que se alarga y al cual no me puedo resistir?
¿Ser o no ser? ¿Amar o no ser amado? ¿Mundo de dos o de tan solo uno? ¿Amaneceres felices o crepúsculos sombríos? ¿Vida o muerte?

lunes, 15 de abril de 2013

Amor perdido


Sólo a ti


Sólo a ti, quiero a mi lado, donde en tus brazos me siento protegida y amparada.
Embrujamiento de amor, llenaste con tu dulzura inmensa toda mi vida.
Sólo a ti, junto a ti, el alba abre en la noche y el crepúsculo en el pecho del día y el dolor de no tener la luz que no se tiene y el gozo de esperar lo que vendrá. 
Nos amamos sin límites o sin medida, inseparables e indivisibles.
Sé tú las alas y el espacio infinito, el ser amado sólo a ti me entrego, tanto en el llanto y la desolación como la alegría. 
Si derramo lágrimas que no sean de tristeza y soledad sino de comunión con el amor.
Sólo a ti, para ti, escribo mis palabras, mis versos, porque nunca más estaremos solos, verdad de dos, fruto de dos, verdad paradisíaca y única, cuando terminan las virginidades del día sólo y de la noche sola. 
Nada es tan infinito, tan completo, tan perfecto como el amor.
Sólo a ti amaré, porque tú y yo esta noche y todos los instantes de nuestra vida, tenemos la fuerza liberadora que nos conduce a vastas moradas invisibles del infinito.
Hoy no pensé en ti y tampoco estuviste en mis sueños y ¿sabes por qué? porque si fueras un pensamiento  éste pasaría con el tiempo y si fueses un sueño despertaría y sería irrealidad.
Entonces estás por encima de los pensamientos y de los sueños porque estás en el centro de mi corazón. 
Y esto es amor.
Sólo a ti, mi vida es tuya, ven a mis brazos, suelta esa felicidad que cumpla su misión de fuego puro y así tú y yo nos abrazaremos sin movernos, locura indispensable para ser felices.
Sólo a ti te enviaré cantos de risas y alabanzas para compartir tu vida con la mía y para que me enseñes de lo que está hecha la vida.
¡Eres tú quien puede caminar en mis pensamientos y latir en mis adentros junto a mi corazón!  ¡Sólo a ti te doy el valor de mis alientos porque no hay duda ya de que nosotros somos los dos llamados posesión lenta, al fin, del paraíso.

Dones de felicidad


Dones de la felicidad, ofrenda pura y casta que puedo hacerte llegar con todo mi amor.
Dones de dulzura, dádivas para el ser bueno que merece que me apegue a ese algo que fluye de manera natural y libre.
Dones de esperanza, regalo que te entrego con paciencia y valor, sin cadenas que nos aten, sin frustraciones ni pena.
Dones de ilusiones, que vuelan muy alto sin obstáculos hacia el fondo tierno del horizonte, donde caben las alas que se elevan al más allá.
Dones de alegría, gracia que el destino te ofrece con arrebatadas fuerzas, vendavales del mundo para que nuestras almas estén eternamente unidas.
Dones de dicha, regalo de una vida gozosa y plena de luz, viviendo juntos, sin sombras alargadas, ni besos no recibidos.
Dones de gratitud para agradecer el amor que nos lleva a vivir amando entre risas, belleza e imaginación.
Dones de visiones de otros mundos, que entre estrellas de lo ignorado y de lo inmenso podamos asomarnos al vacío en jirones pálidos de incienso.
Dones de la inocencia, pura, crédula, casta, que nos envuelve cuál capullo trasparente y traslúcido para que los males, dolores, quejas de este mundo no nos hieran nunca.
Don de la paz, que nos rodee, nos inunde nuestro mundo interior, nos lleve por caminos abiertos y brillantes sumergiéndonos en la inmensidad de tú y yo.
Don de la claridad, que inunde nuestros corazones rebosantes de amor, del verdadero, con luces cálidas, sin tinieblas en el espacio de nuestro existir.
Don de la lealtad, carisma de un carácter puro y de una sensibilidad para nosotros mismos y para los demás que nos rodean.
Don de la fidelidad, merced que nos otorga la vida para sentirnos en un espacio de existir, medido por la luz del alba, hasta el crepúsculo.
Dones de la vida, no abandonen nuestros corazones bajo el gran cielo azul, tiemblan y viven latiendo con sus encantos de brisas tiernas que se cubren con vergeles tupidos dibujando en nuestro Yo bellezas que abren nuestros caminos en el existir.

Vuelo del alma


Vuelo del alma, frágil y etérea que se eleva vagando inmersa y callada en el suave viento dejando que vuele sin contar las horas.
Cómo céfiro suave duerme mi aura nívea y en la luz del primer día tanto tiempo esperado y tanto tiempo olvidado  mi alma voló como hálito fresco entre sueños y risas, danzando sorprendidas, trenzando pasos leves.
Vuelo del alma, en busca de la esperanza, entre ardores de pasión y abrazos de amor.
La buscan los sauces temblorosos llorando contra mi piel y los rizados nenúfares suspiran a mi lado.
Vuelo del alma, libre y solitaria, que se va lejos, muy lejos, a los confines del mundo buscando trasmutar la tristeza en felicidad y encontrar los júbilos del mañana.
Y llegó de pronto entre su vuelo raudo, un rayo con luz de fronda que revoloteaba  con su alegría.
Mi alma toda estalló en risas, tan suaves, risas tan hermosas de cristales desgranados que en claros trinos, trémulos mis besos volando fueron en la búsqueda del amor sin límites.
Vuelo del alma, vuela alto, muy alto, no te quedes en el medio del camino, porque allá, adelante… ¡algo te espera! 
Vuelo del alma, que me lleva entre fragancias místicas de sueños a crear versos que nacen de mis manos en noches donde dibujaba en el cielo mis alondras con alas y juegos, mis ríos con sabor a secretos. 
Vuelo del alma, buscando en calma la luz  de tu mirada, enrejadas sombras en mis noches, durmiéndose la luna en el silencio del firmamento azul del recuerdo.
Vuelo del alma que se esconde en el infinito, se alarga como el mar cuando se esconde, sin barcas ancladas en ningún puerto y sin poemas guardados con desvelos ni extraviados entre letras. 
Esas donde encontré por vez primera nitidez de las auroras, extasiando la ausencia para que el olvido no duela.
Vuelo del alma, ve y busca el libro de añoranzas y en odas de almanaques despiertos guarda en el santuario los versos olvidados. 

sábado, 13 de abril de 2013

Las calles del miedo


Hálito de brisa


Hálito de brisa, no soy más que un soplo de nada,  no soy más que nadie, sólo aliento de energía.
Hálito de brisa, no soy nada, soy el todo que desgrana mieles y amores por el azul cielo como bailan los paladines, danzarines sin fin.
Hálito de brisa, en mi retiro de nubes con leves vahos duerme el aura, en su nido de seda y tul, el aura que como soplo alegre y suave se torna brillante y puro en la nada y en el todo.
No soy nadie, sólo hálito de brisa y cuando el aliento levanta sus alas corre de flor en flor llamando como una exhalación a los frutos en sazón.
¡Oh, el aura quinta esencia del amor!
Por el rocío enjugada la brisa se hunde en el albor y perfumada e inexpugnable se eleva la ventisca e invade, duerme y apacigua al que duerme sin amor.
Hálito de brisa que vuelvo a hallar, es el mar mezclado con el sol pese a la noche solitaria y al día pleno de fulgor.
No soy nada, soy el todo, voy con el hálito de brisa en pos del amor, en las aguas profundas que acunan las estrellas flotando como un gran lirio lentamente envuelta en mil velos de tul.
Hálito de brisa, como fantasma blanco recorro los bosques lejanos murmurando tonadas en el aire nocturno y el viento cual corola de azahares me acaricia y despliega, acunándome, su velamen azul.
Hálito de brisa, salgo de un nido del que surge el temblor del amor.
Un canto en ecos misteriosos, cae del cielo oscuro entre laberintos tenebrosos que en instantes se torna brillante y puro al alcanzar el amor.
¡Que sueño de cielo, albores, aura y amores!
En las noches estrelladas floto como un gran lis, entre flores, vuelos y ventiscas suaves.
No soy nada, soy el todo, el mundo tiene sed de amor y con esplendores de luces se va con la triunfal aurora.

Vigilia de mis noches


Vigilia de mis noches, una eterna velada, vuelta al plenilunio en mi silencio he escrito cartas de amor.
Nunca me había sentido tan aferrada a la vida tendida junto a ti, mi amado ausente.
Vigilia de mis noches, cercanía de cuerpos y espíritus, viajamos próximos, nuestras manos se cruzan por el aire y dejan vorágines de amor en la creación.
Sin palabras, nuestras voces se entrecruzan en el infinito.
Vigilia de mis noches, eres la armonía de tu canción de amor y llevas mi alma en un vaivén sin fin a rodar sobre el eje de mi mente por no poder dejar de pensar en ti.
Escribo mis poemas de amor y dentro de cada letra que te busca, mi pensamiento sin desvelos no sabiéndolo va hacia ti.
¡Quiero estar a tu lado! ¡Yo, nada más! ¡Nada más yo!, amando el blanco mármol de tu frente, besando tus manos pálidas y buscando el amparo de tu pecho.
Vigilia de mis noches, buscaré tu figura en los ríos del tiempo para llevarla lejos a la tierra de nadie. ¿Llegan a ti las voces de mi alma?
Vigilia de mis noches, respirabas en mí, en mí, pero muy dentro, como los tiernos brotes de una planta pequeña.
El aire de tu vaho llegaba al pensamiento dándole vida al canto del pájaro que sueña.
Vigilia de mis noches, me sujetas las manos he impides que me derrumbe y no dejas que mis ojos cansados por el peso del tiempo armen espejismos pequeños.
Estás en vela siempre, me cuidas, me proteges, me envuelves en embrujos de prismas para que nada ni nadie me deje olvidada en el reino de los versos.
Vigilia de mis noches, desvelo de mis días quieres que mis minutos se hagan más anchos y estiras el tiempo en retoños pequeños para que nada me hiera, ni el más distante dolor.
Y por ti entre nosotros dos…surgió la densa nube que separa la noche de radiante mañana y nuestra cercanía creció deprisa dejándonos unidos por fin entre luces inocentes y conjuros de pájaros trinando al aire puro de una tierra nueva y nuestra.

Experiencia vivida


Experiencia vivida, en el Hoy, entre visiones plácidas la vida nos lleva a una existencia que es lucha pero sin sombras, es pasión, es ternura, todo lo amado que al pasar no se olvida, es fuente de ilusiones.
La vida en el minuto que la vivamos es fiesta, es calor, es movimiento, es amor, es gozar los momentos preciosos con sutil encantamiento.
Experiencia vivida en la que junté sílabas dulces como el sabor de un beso, bordé frases de oro, les dí música de alas como de mandolinas que un laúd acompaña,
Dejé en una luz vaga las hondas lejanías llenas de nieblas húmedas y de melancolías, y por el fondo oscuro, cruzan raudas y veloces las risas, como en una mundana fiesta, ágiles máscaras al compás de la orquesta.
Experiencia vivida en el minuto del hoy que ya ha quedado en el ayer, vivámoslo intensamente, vibrando en ese instante la maravilla de lo que nos rodea.
De las experiencias vividas uno no se olvida, son parte de la vida, son parte del recuerdo.
Porque recordar es parte de vivir, no significa que se viva del recuerdo. Es el recuerdo quien alimenta nuestra vida para una mejor experiencia.
Experiencia vivida, en un rincón del tiempo oloroso a jazmines y a maderas de sándalo, en un lago de sueños que bordean los arbustos donde duermen los pájaros.
Experiencia vivida, entre los dos brillaba una luz inmarcesible y alta que nos llevaba a las estrellas fugaces de la noche para colgar nuestros deseos entre sus destellos blancos.
Experiencia vivida, vibraba en nuestra carne la música del viento y nuestro amor era un nido completamente ajeno a todo lo que vive y a todo lo que ya no existe.
Experiencia vivida, tú y yo somos uno, entre nubes que el poniente fragua por nuestro amor, otro cielo rosado y azul oscuro en los espejos trémulos del agua, se refleja como un cristal irisado de magia.
Experiencia vivida, camino que cruzamos sin intentar buscarlo, porque al menor descuido a nuestro encuentro vendrá.
Inadvertidamente vivimos el Hoy, experiencia de vida que por quererlo el destino me llevó hacia ti, y mi noche se lleno de luz de claros días vagando por los sueños sin escaramuzas ni ruidos que perturben mi alma.