Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 4 de mayo de 2013

Sólo tú


Picardía


Picardía, surge de pronto, en imprevisible momento como burla o travesura, me hace sonreír, le dan a mis pasos prisa con ganas de ternura.
Tal vez en una chiquillada con visos de candor me lleve a la ilusión de que tan solo es ingenuidad pura y sana, efímera en el tiempo, breve en su transgresión pero que da a mi vida el sentir pasión y deseos de vivir en felicidad.
Picardía, en secreta travesura la frágil mirada de “yo no fui” inunda mi alma de inocencia y el rubor inunda de emoción mis mejillas y mis ojos se llenan de ternura como el aliento del viento.
Picardía, de luz amanecida, son suspiros como toques divinos, son la luz de mi vida, toques de serenidad y alegría.
Traviesa llega con desparpajo la inocencia con deseos de llegar al celeste cielo y flotar entre nubes de algodón y de espuma.
Quizás una picardía me devuelva la alegría y me acerque a mi amado entre arrumacos y mimos, entre risas cantarinas, entre sonoras carcajadas.
Y traviesa se dibuja una sonrisa, nuevamente el ansia de vivir me inunda el espíritu y al olvido se van tristezas y malicias, fresca el alma y tibio el corazón.
Por una picardía, un beso, una caricia, sin memoria de los grises, sólo el bosque de verdes pinos, el perfume de las flores, relevantes los colores.
Los pájaros con sus trinos nos llevan a amarnos más con sensaciones de paz y bienestar.
Mi ingenuidad simple que con visos de albura, inunda mi alma y surgen sin darme cuenta los poemas cándidos y puros que llegan al papel con trazos finos y leves, casi sin tocar lo inmaculado de las páginas que los esperan con ansiedad.
A ese cándido papel el candor de la picardía se le aumenta, se siente posarse el verso que del vacío viene y a la inmortalidad asciende.
Picardía, con naturalidad aparece y con pureza se asoma a las puertas de mi alma y con sencillez trasmite su belleza en palabras que a veces no son comprendidas, el amor las suaviza, les da ternura, les da candor y frescura.
¡Picardía, ingenuidad, inocencia, no me abandonen nunca!

Eclipse


Eclipse, eclipse de amor, como el sol y la luna ocultos uno con el otro en el cielo de cristal.
Nos cruzamos en un tiempo infinito y nos desvanecemos hasta convertirnos en uno sólo, paralizándose el paisaje, cambiando su luz, comenzamos a ser uno a uno, uno para vivir, te has fundido en mí.
No se entiende, todo es un silencio absoluto, que no sucede siempre pero la belleza nos inunda y al eclipsarnos nos hacemos eternos.
Las pupilas de todos los rostros buscan nuestra ausencia como si fuéramos un paisaje oscuro donde se interceptan la luz de dos astros que se aman.
Amor vestido del más puro color, rodeando el mundo nos encontramos enmarcando nuestros pasos cuando avanzamos uniendo todo lo bello y lo bueno del orbe con amor.
Las letras nos acompañan, nos guían, son una esencia que vela para que no desaparezcamos en la nada cuando nos encontramos y fugitivas centellas nos cuidan, revoloteando con sus reflejos y en el centro de un arco iris fulgura nuestro amor, encuentro deseado desde los innumerables tiempos.
Tu frío y mi fuego, juntos, cercanos, en una magia de ilusiones, en eternos instantes que unen nuestras almas brillando en la noche pálida nuestro pacto de estar en el espacio con nuestro destino invocando el sueño en nuestro camino.
Eclipse de espera, unión, esperanza, escena de colores.
Eclipse total de una vida nueva, de siglos de lucha, sosiego, letargo, unidos por fin, en un solo instante, en un canto de poemas que vuelan en un aire de amor puro y cristalino.
Eclipse, momento de pasión de dos seres únicos, tu amor es mi luz que en un momento eclipsado sigue irradiando inmóvil en lo azul de nuestros momentáneos encuentros.
La noche se aclara, la luz nos separa entre mar y cielo nos visita el alma.

Nostalgia


Nostalgia, cuando siento nostalgia, no estoy triste, es una manera significante de declarar el amor al ser amado, así sea triste.
Nostalgia, como agua que corre sin moverse o viento que silba sin oírse una antorcha que quema sin arder, una nube que se vacía sin llover cuando tú no estás a mi lado, mi ser amado.
Estoy sola pero en paz porque sé que me amas.
Nostalgia, pesadumbre el saber que vendrás y la realidad se evade como mi melancolía por estar lejos de ti.
La aflicción se opaca y la verdad que se grita sin querer que se escuche, es que tú y yo nos amamos, inmenso amor que sentimos el uno por el otro.
Nostalgia, evocaré tu nombre y llegará nítidamente tu imagen a mi sentido existir.
Mi pluma vuela y mis pálidas manos vuelcan en el perfumado papel, mis tiernas y dulces palabras de amor que por minutos reviven nuestros momentos vividos, extasiados ante el inmenso panorama del espacio.
¡Añoranza de ti, amado amante!.
Te necesito en sensaciones que se alzan por la visión celeste de una estrella fugaz como la luz del alba se multiplica en destellos.
¡Qué místicas visiones se repiten en mis sueños!
Evocaré tu nombre, el eco se lo llevará a los confines del mundo que se repetirá entre oscuros cerros y remansos de aguas mansas como espejos sobre su cauce.
Recuerdos de ayeres cercanos y hoy vividos cuando estamos juntos y nuestro amor como llama vibra cual fugitivas centellas que revolotean en sus reflejos.
Nostalgia, destino triste, quebranto de nuestro mutuo amparo, de nuestra propia sombra donde vivimos enamorados en otra nube hasta que se disipa en la nada.
Entre alegrías y dolores me haces falta en la vida, en mis cuitas y aflicciones.
Nostalgia de un amor mutuo, perfecto, no nos arrebates la quietud lograda y sentida al estar juntos, abrazados y enlazados, entretejidos de besos y caricias.
¡No dejemos que nuestro amor se diluya en un cielo sin horizontes, allá, en el más allá!

viernes, 3 de mayo de 2013

El Solitario


Después de ti, todo


Después de ti, todo, eres mi rincón de sueños y de anhelos, eres mi remanso en las tempestades y estás en mi pedazo de cielo, eres mi aliento, eres mi verdad…
Contigo ya no tengo miedo ni temor a la realidad.
Después de ti, todo, mi amor está contigo en todo momento y en todo lugar, eres mi razón de ser, no navego más entre la bruma de la soledad ni entre las nubes del olvido.
Tú eres mi todo, eres cada estrella que titila en la noche oscura, eres ese rayo de luz que entra por mi ventana, eres mi respiración, eres mi ángel, eres tú mi todo.
Después de ti, todo, nos rodea el aire como una llama azul y como en el campo una esmeralda ardiente en la que ondula el vago tul de una humareda transparente.
Tú, mi todo, secas las fuentes del llanto e inundas las fuentes de mis deseos, te presiento antes de tu llegada, percibo el aroma de tu cuerpo fuerte, vigoroso, viril.
Después de ti, todo, franqueaste las puertas de mis expectativas, lograste que tocara el cielo con las manos sintiéndome plena en cuerpo y espíritu.
Eres mi todo, con sólo mirarnos nos escuchamos sin hablar, el silencio nos rodea y nos une.
En un minuto sólo el pacto se siente total, nuestra dicha se desliza por nuevos caminos, así se calma la furia de la pasión, en un instante.
¿Por qué eres mi todo? Porque en una larga noche con luna que no censura nos permitió fulgurar en el centro del Universo.
Tu voz se acerca y con ella tu esencia del amor, la percibo, tus rasgos, tus manos finas, tus besos cálidos: eres mi todo.
Después de ti, todo, no puedo olvidarte en ningún amanecer, te necesito cerca de mí, no hay soledad, ya es todo compañía y en tus brazos dejaré el cimiento de mi plasmada memoria, despertando con el trinar de los pájaros y el perfume de las caléndulas
Necesito encontrar en la inmensidad, en el silencio de mis versos tus sentimientos que me inspiran y envuelven mi vida entera.
El todo es nuestro, explosión de placer y gozo, imposible escapar  a tanta dicha.
¡Eres mi todo! 

Ansiado encuentro


Ansiado encuentro, esperado desde siempre, gozando mis anhelos en la espera con cantos en la lira y en el alma vuelos.
¡Oh ansiado encuentro! ¡Mi fragante edén! ¿Qué bien a tu bien se puede igualar?
Ansiado encuentro, en la amable brisa que besa mi frente oigo muy cerca tu sonrisa fugaz y clemente y pensando en ti tu donaire llena mi corazón.
Ansío verte, estar entre tus brazos, todo en ti es calma, suavidad, como la luz del rocío, el azul del cielo, el cantar del ave.
Ansiado encuentro porque no hay duda ya de que nosotros somos los dos llamados, posesión lenta, al fin, del paraíso.
Pero aún queriéndote encontrar el miedo me inunda, temblor en mi cuerpo, estremecimiento me recorren poco a poco y quedo inmóvil y quieta porque la felicidad se acerca, está ya cerca, me busca en su gran marcha subceleste, hollando nubes, cruzando espacios.
Ansiado encuentro, antes remotísimo, se acerca aceleradamente a una velocidad de luz de estrella y tarda todavía en llegar porque procede de más allá de las constelaciones.
Ansiado encuentro, clamo ser tuya y ya lo soy antes de tu llegada y con los ojos bien abiertos pienso, adivino, por cual lugar llegarás, tú, mi dicha.
No quiero el hueco de tu ausencia y me estremezco en un gran temblor de víspera y de alba porque vienes hacia mí y ya comienzas a desatar sin prisa mis quebrantos y mis desasosiegos.
Ansiado encuentro, contigo desaparecerán mis amarillentas pesadillas, mi cansancio, mi desencanto, mi llanto, mi tristeza.
Y en el aire, contigo iré, acompañaré a tu lado al viento en su caminar siguiendo tus pasos, escuchando tu voz a mis ansias de amarte bajo un cielo, cenizo que como testigo alumbrará nuestros cánticos de amor.
Ansiado encuentro de amor, dos almas fundidas entre caricias leves en lugares secretos donde todo es nuestro, íntimo, sólo de los dos.
¡Oh gloria de nuestro hallazgo! ¡Juntos en oleaje de pájaros al vuelo!
Desnudando los ríos a nuestro paso, movemos las selvas inefables, deshacemos el otoño de sus plumas, cubrimos con nuestro calor, inviernos cándidos.
Contigo a mi lado voy al río en busca de mi sombra, dejo mi soledad de luna fría y recojo mis ojos abandonados en la orilla del río de la vida.
Ansiado encuentro, aquí estoy, estoy esperando, expectante, asustada, dormida en mi ser desde épocas lejanas pero de pie, vacante, suelta, tensas mis fuerzas vírgenes para ti, mi amado.

Susurros

 Susurros, leves, misteriosos, acariciantes, que llegan a lo profundo de mi alma.
¿Qué trasmiten? ¿Por qué aparecieron en mi vida?
Me inspiran ansias de que estén siempre cerca aunque en mi mundo interior llegan palabras sin sentido, sí con sentimientos de amor.
Susurros, apenas audibles, sus colores brillantes iluminan mi mente, los necesito, son parte de mí, me estremecen, me acarician por dentro, me hacen cosquillas y mi corazón late más aprisa.
Murmullos sinceros que inspiran instantes de felicidad, puros y mágicos, no existe el tiempo ni la distancia.
Susurros que como bocanadas de aire diáfano penetran en mi cuerpo, se traslucen en mi piel, en mi sonrisa espontánea y única.
Son como gota a gota que caen bajo un sol radiante iluminando ampliamente y con rítmicos latidos mi corazón de agua y miel.
Musitas a mi oído como si estuvieras escondido detrás de mí, entre sombras claras y crepúsculos ardientes. Susurros encantados como temblores de alas que me buscan y se posan despacio, muy  despacio en mi espíritu.
Y entre esos balbuceos de siempre, en tiempos sorpresivos, constantes, lentos, a veces dadores de armonía, a veces  dispensadores de amores pero nunca los mismos. Me hacen estremecer entre músicas de  cascabeles y cristales como pájaros colgados, con olores inefables, frutales, a uvas cortadas o a café recién molido.
Susurros inquietos, a veces suaves, a veces calmos pero siempre con un mensaje de amor, como una caricia que me lleva a esperarlos con ansias de besos, ternuras.
Rumorean cerca de mí, me llegan como de lejos, como viento entre tallos de mimbre o entre nenúfares flotando en el agua, me cercan, me rodean, bordan en mi interior cuartetas que sólo yo podré escuchar.
Susurros dulces, ¡no se detengan! cual extrañas partituras contrapuntean en mi alma deseos inconfesables, íntimos, muy íntimos y río de felicidad cuando oigo su mágica brisa en las madrugadas albas de mis despertares ansiosos de tenerlos cerca de mí.
Son los susurros de amor que me inspiran a volcar en mi poesía todo lo que siento siempre, desde lejos, siempre desde cerca.
Líricas de respiración como notas azules en mi corazón, melodías que resbalan en mi sangre como visiones de ti que se posan en una mirada fija en la vida de dos muy nuestra. 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Quisiera que estés presente


Amantes


Amantes, posesión lenta, al fin nuestro paraíso único, secreto, donde nos hundimos despacio, muy despacio con la satisfacción clara de nuestros deseos ocultos.
El edén nuestro está debajo de todo lo supuesto, lo supuesto, lo sabemos, es la vida y el mar y por eso desnudos, voluntarios, deseosos, vamos en busca del amor, sumergiéndonos entre besos alegres y gozosos hacia el cielo azul que nos aguarda con música de violines encantados.
Porque no hay duda, ya que nosotros somos los dos llamados, al fin, al edén.
Yo tan vaga e indecisa, antes, ahora tengo escogido cuerpo, sitio y hora. Me dices ¡voy! y soy tu destinada presa.
Amantes, cómplices de un amor prohibido, lugar incierto de encuentro que protegerá nuestro amor en silencio.
Iré hacia ti con los ojos cerrados y las puertas de mi corazón franquearán tu paso hacia lo posible hecho realidad.
Amantes, a horas inciertas, en el sosiego de los atardeceres nos amamos, bruñidos a fuego, en cuerpo y alma.
Escogida estoy ya para la hazaña del gran gozo del mundo, el amor profundo de lo no permitido entre cómplices en la noche oscura nos cobija y nos cubre… con sus velos de plata y tus caricias indómitas a mi rostro llevan el perfume de tu piel.
Amantes, somos lumbres, besos, abrazos, entrega total de nuestros cuerpos.
A veces rumores nos aproximan y a veces nos alejan, nos apagamos pero igual la luz sigue brillando quedándose con nuestros deseos  vírgenes, esperándonos otra vez.
Amantes, dos mitades fieras, dos seres en uno, enfrentados en un gran temblor, en pos de una unidad inseparable y conquistada mutuamente para ser dichosos en la lucha de darse en su gran dicha de ser.
Querido amante, ¡ven a mi lado en nuestro próximo encuentro y nos amaremos hasta el alba!

Presagio


Presagio, anuncian los tintineos de los cascabeles de bronce o de cristal que ha llegado el amor a mi vida.
¡Oh, loas de alegría y felicidad! ¡Con qué emoción sus frases hablan a mi corazón con rumores de profecías escondidas en los susurros del viento que acaricia mi piel!
Presagio de amor, resuman de nuestros cuerpos, aromas de azahares, de caléndulas que nos envuelven en nubes de algodón.
¡Con qué emoción sus tiernas y dulces palabras me llevan a un edén, el esperado!
Un alegre cantar de frescas notas, augura el despertar de un nuevo amor.
Vaticinio de lo que vendrá, se acerca con inocente ritmo, con la suspicacia de besos, brazos y mimos y todo el paisaje canta.
La luz en los renuevos y en las nubes, el viento entre las ramas, las flores húmedas de fragancias y el cristalino arroyo, anuncian la buena nueva del amor encontrado.
Presagio, la música del alba con notas misteriosas traen a mi alma fantásticos pentagramas plenos de dicha y luz por la felicidad hallada.
Mi corazón en un rítmico latir en cadencia inspirada, entre un millón de compases subyugantes y arpegios cantarines danza una melodía armoniosa y seductora.
¡El amor llegó! La predicción se cumplió.
Presagio de paz que ilumina mi alma y la del ser amado, unidos en fuertes lazos entrelazados para siempre.
Augurio, la vida nos cambia en cualquier instante, llevándonos en un alado idioma, sin palabras a un sendero de luces y ardientes deseos de fundirnos en el hoy y en el siempre.
La predicción se cumple, feliz augurio, la claridad triunfa y la calma inunda nuestras auroras, en nuestro alrededor todo canta, ríe y llora de felicidad.
Presagiemos juntos, apostemos a más: amar sin límites uno junto al otro, todo es posible…

El solitario


El solitario llama, mi corazón palpita al compás de ansias ocultas. Ideas turbadoras, da frescura a mi alma el sólo pensarlo.
Mis manos acarician sueños imaginarios que vuelan en pos de un encuentro futuro. El solitario plegó sobre este suelo, cerca de mí, por vez primera su armonioso vuelo que me invita a soñar con momentos de pasión y de ternura.
Quiero compartir todos sus instantes, no más soledades, sí espacios propios, paralelos, sinceros y transparentes.
El solitario llama como águila, señor del espacio, me busca, me llama, su grito clama en la llanura abierta.
Agita sus alas, en férvida armonía: desbordando el ambiente sacudido por sus revoloteos armoniosos haciendo brotar en mi alma deseos de estar a su lado.
El solitario llama, estoy atenta, es un ser noble, misterioso, mágico y amoroso
No lo conozco, lo espero y entre los juegos de luz del horizonte, lo atisbo y creo que aparece ya que es una necesidad de mi espíritu mirarme en sus ojos, escuchar su dulce voz, para que cada alborada se ilumine en cientos de colores enseñando a cantar a los ensueños.
El solitario llama, ¿para qué? para que esta vivencia de idilios surgidos desde una lejanía distante sea muy pronto una realidad y nuestro lenguaje secreto al oírlo sin límites aumente nuestra unión.
Su amante voz, divinamente extraña, habla a mi corazón que lo espera con ansia.
El solitario llama, no hay horas, no hay tiempo, con qué emoción sus frases me dicen ¡acá estoy!
Este idilio fluctuante nació en el instante, en el estío vibrante de colores, entre flores deshojando sus pétalos como aves que parten en su búsqueda.
¡Son sus frases las que me hacen soñar, que me acompañan siempre, me acurruco entre ellas como en un mar de estrellas, plácido y cálido!
El solitario llama, me inunda, me trasmite el saber que existe y sus frase me inspiran como clamores puros para volar en armonía con mis versos de amor.  

martes, 30 de abril de 2013

Te llevaré conmigo


Estas son las palabras


Estas son las palabras que quiero decirte y no sé si te llegan, no sé si las percibes,  te las trasmito despacito, en secreto, en murmullos dulces, en levísimas frases que necesito que escuches.
¡Te quiero! Mi corazón entristecido vibra en sólo pensar en ti y en el espacio del existir medido por la luz del alba hasta el crepúsculo que busco para sentirte cerca de mí, con las manos entrelazadas y entre emocionados versos nuestras almas se acercan.
Estas son las palabras que bajo el gran cielo azul, me hicieron temblar.
Aceleradamente aumentan mis deseos de estar a tu lado y en los encantos de la noche cuando se movilizan las brisas tiernas, entre vergeles súbitos y celestes luceros, mis palabras van hacia ti dibujando con belleza fácil tiernas palabras de amor.
Ven a mis brazos, vuelca en mí la felicidad deseada que cumpla su misión de fuego puro.
Tú y yo abrazados sin movernos, alcanzamos así los indispensables momentos felices   que dan al existir instantes inolvidables.
Estas son las palabras, las que surgieron del silencio, las que trasmito a través de estos versos, ven y búscame y bajo la luz de la luna sonreiremos a la vida impaciente para que nuestro amor nos envuelva.
Nuestras vidas surgen en el universo con todo nuestro cuerpo y se expresan con nuestros sentimientos en cada abrazo, en cada beso.
Estas son las palabras que como ideas turbadoras, como enigmas sin claves, llegan de pronto al númen ignoto y es cuando los ríos en tropel brotan y las verdes colinas ondulan.
Ten presente que te busco y ansío mirarte frente a frente, ese es mi deseo y como en un vuelo transparente que de astro en astro va con un mensaje de paz, amor y ventura, mi voz te busca con el viento, como si al borde de tu oído hablara entre ondas de ríos, clara y serena y con los susurros de tus bosques llena.
Estas son las palabras, no las olvides, en nuestras manos sensibles tiemblan la gran liberación, felicidad hallada allí en el seno del mundo pleno de ansias nuevas y arrolladoras fuerzas que nos unen para no separarnos.
¡Ven a mí! 

Tiempos para amar


Tiempos para amar, no hay instantes precisos de la vida para amar con pasión, con sentimientos puros que nos llevan al paraíso.
Amar es sentir el intercambio de dos fantasías y volar al mundo mágico de la energía intercambiada, del compartir todo, momentos vividos con autenticidad y entusiasmo.
Tiempos para amar, son todos el hoy a pleno, con manos que acarician, miradas que descansan, nombres que son canción, besos que envuelven en un tibio manto. Mi espíritu espera el amor, todo mi ser es un compás de espera.
Tiempos para amar, prendidos a los restos del silencio, tú y yo amándonos como por milagro.
¿Será tan sólo una ilusión querida? ¿Ilusión? ¡Imposible!
Vivimos juntos noches llenas de poesía, entre vientos del jardín de los recuerdos donde tú me traes las flores deshojadas que yo beso con dulzura.
Tiempos para amar, eternos, para siempre, sin olvidos, con albas transparentes vestidas de ilusión.
Amándonos, desde lejos, como nómadas del viento que transitan por la expansión del Universo.
Tú y yo juntos, en buena sintonía, las muchas necesidades de uno se compensará con las pocas necesidades del otro.
Tiempos para amar, amándonos, lejanos clarines claman su acento, firme y sereno, en el nocturno ambiente que nosotros creamos entre estrofas de perfume agreste.
Tú me inspiras en todo momento e idealizo todas tus palabras, tus cartas de amor hasta que encuentran un dulce regazo para expresarlas en palabras que conmueven y asombran.
Tiempos para amar, en fluidas luces de la noche que con desparpajo chisporrotean y nos rodean y alumbran en cielos abiertos.
 ¡Amad! ¡Amad siempre! El amor nos conduce a caminos con fervores brillantes a albas llenas de cifras candorosas.
Sonidos de laúd nos transfieren a mundos de pasión plenos de armonía y de tenue claridad y la poesía nos une en el tiempo infinito de amar.

Voz melodiosa

Voz melodiosa, única, dulce como la vida, suave que al oírla me hace estremecer el alma con cadencioso latir de olas rompientes en la orilla del amor.
Voz armoniosa, grave y serena que trasluce la fuerza que le anima a fluir como el transcurso rítmico de cada día con amor.
Tu armonía penetra en cada respiración. ¡Qué se da en cada sabor! ¡Qué se balancea en cada visión! ¡Qué canta… en cada oído! ¡Qué penetra en mis poros y llega hasta mi interior inmersa en un mar de besos!
Voz melodiosa, prometes ilusiones, fantasías, emociones en un conjunto de reacciones que aparecen y cuya explicación… no es coherente, no es racional, no es lógica, me trasmite en un palpitar reacciones con suspiros de aceptación.
¡Aquí estoy, a tu lado!
Voz melodiosa, por el aire revuela gracilmente, rozando mi frente con alas de profecía pero de pronto escucho música sensual y cálida que alegra mi ser,
Voz melodiosa, clara, exacta, transparente que lleva a tu mundo en brazos de Eros, a senderos sin fin.
oz melodiosa, plena de dicha, trasmites la sensibilidad que surgió un día donde el calor fue más intenso y una gota se hizo vapor diluyéndose en la nada.
Somos dos amantes, unidos por una voz, atentos a ser impresionados lo suficiente para ser llamados al amor.
Voz melodiosa, grácil, se desliza de sonrisa en sonrisa que genera latidos sutiles en mi corazón y entre besos y escenas de colores logramos llegar a la zona donde las palabras no llegan.
Vivimos en un edén que ofrece momentos de lujuria y pasión, sintiéndonos fuertes y plenos.
Voz melodiosa, provocas la entrega total y se trasluce la fuerza que anima, fluyendo como el transcurso suave de cada día, provocando sed de visiones de amor, querer, admirar y desear.
Este afán de mirarnos y escucharnos alimenta la llama de una entrega total.
Te siento mío, soy tuya y al mirarte siento algo inexplicable, muy fuerte, dejando a mi cuerpo deseos de volver a verte y oír tu voz melodiosa.

lunes, 29 de abril de 2013

Tu huella que mi mar se llevó


Dos voces internas


Dos voces internas, ¿cuál es su diálogo? ¿qué temática las envuelve? ¿Por qué han surgido dentro de mí, es que acaso necesito hablar y ser escuchada?
Dos voces internas que se confiesan mutuamente dentro de mi alma, los mil misterios ocultos en secretísimos rincones, muy recónditos que nadie, nunca, los descubrirá, ¿por qué sucede esto? ¿Cuál es el ritmo cadencioso de estas conversaciones íntimas?
Voces internas que su centro fulgura como el agua con fulguraciones de fragua y en los bordes casi al ras de la profundidad interna a rayas brilla la luz donde se torna la quietud y las voces desaparecen sin promesas de regreso ni de espera.
Voces internas, ¿Qué buscan? ¿A dónde me conducen? es un dúo interno que apacigua mi alma buscando lo que nunca lograré hallar, alguien que se ofreciera a escuchar mis cuitas, mis ansias, mis sueños, mis ilusiones y mis pensamientos íntimos de un corazón siempre enamorado.
Voces internas, aparecen y desaparecen sin saber por qué, en cualquier instante y me siento sola sin mi interior colmada de ellas y como ilusiones que se disuelven y evaporan como nubes, la tristeza me inunda.
Dos voces internas, ¡no me abandonen nunca!, déjenme vivir con nuestros diálogos íntimos, sin misterios ni penas, ni lágrimas prontas a desprenderse de mis grandes pupilas invisibles
Dos voces internas, prontas y sin prisas a trepar y dialogar en mi interior sin más empeño de seguir la pura idea de ascender que el alma siente…
Si mis voces internas callan y un no silencio recorre mi piel y en mi ser, en su reemplazo queda un cielo gris y nublado, una melancolía que no pronuncia el adiós…
Mis dos voces internas callaron, su canción interna de ángeles y me dejaron sin armonía mi corazón.
¡Oh, dignas voces internas de la vida misma, las que dan energía, las que brindan calor a mi corazón!
¡Vuelvan pronto! ¡Quiero escucharlas con su tinte fino, con los colores de la emoción, sin dejar silencio en un espacio lento ni nostalgia de su melancólico son…
No me abandonen, no callen, no se en qué notas musicales se esconden, estén en mi corazón siempre dándome el calor de la expresión y el palpitar de su diálogo.

Silencio del alma


Silencio del alma, en unión todas las voces se acallaron y la paz inundó mi mundo interior.
Silencio imponente, todo impregnado de calma cual un toque de oración que desciende sobre el alma y se hunde en el corazón.
Ondea entonces un canto en mi ser enamorado de dulzura y aura fresca y la risa me invade en trémulo esplendor entre el alegre cantar de nítidas notas.
Silencio del alma, la luz me inunda y estoy con mi Yo interior que con inocente ritmo despierta y me encuentra envuelta en renuevos y nubes flotando en la nada del sentir acunado.
Todo es música del alma con notas misteriosas en  un silencio de paz y de sosiego, fantásticos pentagramas de ensoñaciones dormidas que me conducen a mi interior, a rincones y vericuetos en mi alma toda, encontrando un paisaje que canta y cantando me cuenta aquellos misteriosos y subyugantes amores de los ayeres que creí olvidados.
Silencio del alma, la claridad triunfante vuelve en la nave de la nube blanca y la vida se aclara, latiendo en cadencias inspiradas en recuerdos lejanos y vividos intensamente.
Mi corazón ajusta su rítmico latir a la cadencia inspirada con un millar de notas que me subyugan y en un millón de arpegios me lleva hasta brillar con la aurora.
Silencio del alma, hasta mi corazón late en silencio vibrando con inmutable compás, temblando a veces en la noche como gotas de rocío trémulas.
Silencio del alma, me invade un perfume de paz, ternura y amor, gozan mis anhelos, se oyen a lo lejos cantos en la lira y en mi alma vuelos.
Silencio del alma, mi fragante edén, ¿qué bien a este bien se puede igualar?, creo que sólo tus besos y oír tu sonrisa fugaz y clemente podría compararse a este bien mío, de mi alma toda.
El aire se hace más puro y en ti, aún en mi silencio, te pienso como con la luz del rocío, el cantar del ave, el reír del río.
Silencio del alma, ya borró todo lo sufrido, toda la húmeda neblina del pasado, ni tristezas existen en mi luz crepuscular y opaca.
Floto en un más allá distante, sola en una nada abierta y alborozada, sin oscuros pensamientos ni obsesivas ilusiones.
Silencio del alma, desapareció el cansancio y el desencanto y a través de la niebla que es un velo, vislumbro la luz brillante del amor que me espera, todo impregnado de dulzuras tiernas y promesas de ensueños.

Zaranda


Zaranda, ritual del juego amatorio que subyace en la danza del trompo y del viento.
Zaranda que en la vida se tamiza como en lagares lo verdadero de lo no real, lo necesito por lo innecesario.
La Zaranda pule su tez, adorna sus helicoides caderas como una flor bailarina siguiendo sin cesar el ritmo planetario del orbe todo.
Es el tamiz que nos selecciona lo vano, lo útil de lo inútil, red maravillosa que en la vida todos necesitamos.
Mi Zaranda juega en equilibrio dentro de mi y me lanza a mi corazón que palpita de anhelos, luces de amores pasados y presentes que dejan sus huellas para no olvidar lo verdadero, lo único que en su desenvaine de luz, dejaron lo mejor, lo inolvidable dentro de mi.
Zaranda que todos tenemos para evitar heridas, sufrimientos, verdades falsas que sin esta criba para nuestros sentires perderíamos en el juego de la vida, el equilibrio en tan sólo un instante de nuestro existir.
La Zaranda es fiel, en su dinámica diferenciación, nos hace vibrar de emoción en cada encuentro de amor.
Este cedazo nos limpia en forma trascendente en nuestra alma, en forma continua, permanente, constante, considerada, sentida.
Zaranda que en cada ritmo e instante nos permite diferenciar lo vivido en plenitud, haciéndonos fluir sin reservas, se sabe con redes… infinitas, así se tamiza la vida entre ilusiones y esperanzas.
Zaranda, faro que nos ilumina entre gozos de lo eterno en su instancia total y nos señala en su criba de iridiscentes metales la desigual intermitencia de lo vano y superfluo.
Vivo en un ensueño de fantasías buscando siempre el amor único a la espera de que llegue un día de risas y cantos, de felicidad permanente y soberana
Zaranda, cedazo con fondo de madejas de metal que me llevan a vivir sin llantos ni dolores, ni mezquindades vanas ni en desolaciones frustrantes cernidos ya en su tamiz de cristal desgajando la dicha no verdadera que florece sin darnos cuenta.
En momentos de inseguridades acudo a mi zaranda para que mi alma como un ave inmortal de alas seguras en apacible calma encuentre la paz y el amor esperado.