Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 22 de mayo de 2013

Experiencia nueva

Experiencia nueva, mi alma canta, brilla, sutilmente expresa en esta noche clara, fresca, luminosa, lo que me embarga al entrar al mundo de la poesía mundial, a la isla del verso.
Sí, hoy, por fin llegó el momento de vivir sumergida en el juego de palabras de amor que tienden a unir a todos los seres humanos para que con el arte de la poesía, el verso, el cuento, la prosa narrativa, el amor sea llevado en volandas para que la humanidad se una y se salve de caer en el submundo del misterio, del hundimiento a abismos insalvables, por la codicia, la maldad de inescrupulosos seres materialistas que lo único que les importa es el poder para manipular el mundo.
¡Qué felicidad!, poder comunicarme con mis iguales, con los que expresan el amor en todas sus facetas, enamorados de la vida que unidos buscamos para que el orbe se levante del letargo que se está iniciando desde tiempo del ayer para caer en el caos del vivir sin amor, paz, sosiego, calma y pureza de almas.
Experiencia nueva, única, inesperada, plena, que conlleva a que la imaginación nos conduzca por senderos florecidos de lirios blancos, rojos, amarrillos, danzando con el viento con sus plumajes de pétalos finos, leves, como plumas de alas de pájaros multicolores alzando vuelo en el aire perfumado de cielos azules.
Experiencia nueva, mágica, hadas, duendes, gnomos, sirenas, me conducen casi sin darme cuenta apoyando su ternura en mi cuerpo y llevándome a ese mundo en el que todos queremos vivir, amándonos en todo nuestro existir, juntos y solos a la vez con la conciencia de que en nuestro interior reina la paz en una absoluta y noble pureza blanca, solidaria, comprensiva.
Experiencia nueva en la que cada instante se vive con intensidad total, exuberante, exhaustiva, creadora.
Experiencia nueva, se acerca el mundo esperado iniciado por la poesía, verso de la paz y del amor, el canto y el verbo que enamora y sueña en sutiles fragancias, unidos todos hacemos un mundo sin ingratitud, violencia, lágrimas y sangre.
El amor está allá arriba entre las nubes, en el Sol y en la Luna.
Lo importante es que lo sienta dentro de mí, dentro de ti, entre los árboles, en medio de la yerba y de las flores.
Experiencia nueva, la certeza de su presencia nos debe hacer felices a todos como símbolo de unión y de vida, con una humanidad unida, enlazada, envuelta en redes de paz.
Experiencia nueva, para que este mundo nuestro encuentre su verdadero equilibrio, para que podamos vivir sin temores, sin inquietudes de que el género humano desaparezca hundido en la maldad, el deshecho, el deshonor de quienes por deseos de poder maligno intentan destruirlo en beneficio propio.
¡Viva la vida plena en un mundo de amor! 

Me entrego a ti

Me entrego a ti mi amor, te busco y anhelo tu presencia a mi lado.
Mi piel tiene el sabor de miel de tus besos y mi cuerpo clama excitante que vengas a mí y me ames.
Me entrego a ti, con mi alma deseosa de amor, ahora, en este instante, ya, sin esperar en vano al vacío absoluto sin el encuentro de nuestros cuerpos unidos como uno solo, entre besos, caricias, ternuras, mimos de ansiedad compartida de llegar juntos a culminar como si estuviéramos en nuestro Paraíso terrenal.
Me entrego a ti, mi amor, con toda mi pasión, mi ardor otoñal, con mi cuerpo aún deseoso de ser poseído por ti.
Cuando estamos juntos volamos hacia la inmensidad del horizonte bajo la luz de las estrellas que iluminan cada momento del amor que nos une, nos estruja, nos hace explotar con dulzuras, con besos profundos, casi sin ruido algunos, otros melodiosos que piden más, mucho más.
Me entrego a ti, mi amor, avivas mis deseos de ser tuya, enteramente tuya y mi virginidad te entrego en cuerpo y alma.
En nuestro lecho de amor, entre azahares, rosas, amapolas, verdes lotos recién nacidos hicimos el amor con pureza, entre impulsos tanto esperados, con vaivenes de entrelazos, como con abrazos y suspiros levemente respirados entre besos que nos llevan a nuestro mundo, sólo nuestro.
Me entrego a ti, somos dos en un cuerpo y dos almas, entregados al amor con intensidad, plenitud, alborozo, alegrías y risas sin fin.
Bailo entre tus brazos, mis caderas sin quererlo se mueven solas, bailando como si estuvieran en las mil y una noches.
¡Qué felicidad! ¡Soy toda tuya!, sólo tuya, bajo el arco iridiscente de la bóveda celeste que nos acoge secretamente en nuestra íntima soledad.
Me entrego a ti con regocijo, sin pudores, ni tabúes, con toda mi ternura, mi amor, mi dulzura, enamorada de ti como de la vida.
¡Te amo! Te esperé durante mucho tiempo pero por fin me encontraste con todo el arte de tu seducción, tus palabras fueron sin saber la caricia al interior de mi mundo haciendo remover en mi cuerpo lo dormido, lo que se había detenido en un lapso de la nada.

Vivamos tan sólo el Hoy, es el que no unirá por siempre.

Volver a vivir

Volver a vivir, en mi mundo interior se levantan olas gigantescas, huracanes violentos que me llevan en volandas a la paz y al amor que sigo buscando, ese amor verdadero, leal, fiel, que una nuestras almas en instantes de felicidad eterna.
Volver a vivir, sé que te hallaré estés donde estés, en este mundo o en el otro y nos reconoceremos tan solo sin mirarnos, sin tocarnos, sólo percibiendo nuestra existencia.
Volver a vivir, voy por caminos florecidos entre azaleas, amapolas, orquídeas, rosas, veraneras, papos, de multicolores que inundan de luz mi alma enamorada del amor bajo frondosos árboles de corotú.
¡Deseo que cada uno sea feliz con su propia persona!
Paremos el tiempo hasta llegar a un ayer o pasado reciente y que podamos sentir el amor vivido y el que desde este instante al reencontrarnos volverlo a vivir.
Mostremos a todos los que nos rodean el sendero que nos conduce a superar el presente en el que vivimos, mejorando nuestra forma de vida a cada instante.
Volver a vivir, es el estar otra vez con mi misma, viviendo sin conflictos, en plena paz, sintiendo las gotitas de felicidad que me inundan el alma.
Volver a vivir, entrando en un gran silencio, sin acordes ni notas acompasadas, esperándote a ti, mi amado amante, porque ahora es como si hubiera nacido de nuevo sabiendo lo que quiero, ¡a ti vida mía!, ya no más llantos con lágrimas agridulces que borraban las líneas que dibujaban mi vida.
Volver a vivir, te estoy esperando, sé que estás acercándote y antes de que esta vida termine estaremos como en todas las que ya vivimos como dos en uno.
Siento música de flautas y violines que me conducen hacia ti, que tocan mi corazón, no más enferma de tristeza ni de deseos de llorar con un nudo que se formaba en la garganta, sí sentirme entre flores que nacen entre las piedras de los Templos.
Vienen hacia mí contigo la miel de los bosques, el perfume del aire, la dulzura de las caricias, el temblor del abrazo, la pureza del beso.

Volver a vivir, ¡amar hasta el fin de nuestra existencia! 

martes, 21 de mayo de 2013

Pasión sin rostro


No sé quién eres


No sé quién eres, ser anónimo, desconocido, que quiere entrar por resquicios de mi entreabierta vida para escudriñar mi alma que como alba nube se eleva hacia el infinito.
En los duros biseles del silencio, inmóvil como águila señera no permitiré que hurgues mis deseos ni roces el llamado de mi voz.
No sé quién eres, te desconozco, tu voz es extraña para mí, te desconozco en mis miradas, desnuda o disfrazada.
Eres el desconocido por estas tierras de mi hoy y de mi mañana.
No quiero tener cerca el aire que te cerca la garganta ni despertar en tus pupilas por no apoyar mis ojos en el aire.
Tus llamadas son nada para mí, tú no estás en el verde levantado del árbol donde pierdo mi albedrío y en el viento caliente del estío, ni en la orilla del mar enamorado.
No sé quién eres, tú estás contra un muro hablando y mis sentidos crecen a tu espalda, flamígero cipreses en hilera y por los aires un círculo amarillo huye demudando mi casta y pura alma.
Quieres hurgar la raíz de mis sentidos vedando con tu figura con un cerco de jóvenes olmos mis poemas de amor que se esconden de ti, el desconocido.
No sé quién eres, muda su verdura el monte nuevo con un temblor tocado de rocío y tú el anónimo como un árbol doncel quieres irrumpir en mi vida con un viento por vientos perseguidos.
Crece en mí una hiedra pálida de dudas ahogando en desazón al pensamiento y buscas de tener las horas de la espera en la ramazón elástica del viento.
No sé quién eres, sólo sé que estás rezagando mi camino como cruz que aprieta las nubes contra el cielo.
Es inútil que me busques me persigas con tu voz, tú pisas otro suelo y lo ignoro cuál es tu anhelo, yo soy vagabunda del cielo, tú un vagabundo de la tierra.
No sé quién eres, no me busques, no me podrás hallar, la luna es una nota errante que se extravió de su cantar y con su luz agonizante me esconde y entre secretos me cobija para que tú no me encuentres jamás.
No sé quién eres y prefiero no saberlo.

Amor perdido


Amor perdido, ¡qué dolor!, ¿sabes? ¡Perder al amor!
Es como arrancarte el corazón en mil pedazos y toda la luz del alma.
El amor se lleva en lo hondo de la sangre, el sol que te compaña y te reviste, brazo en que te apoyas por el camino incierto del vivir, escudo que te resguarda el pecho de muertes o borrascas.
Amor perdido, ¡quiero llorar entre escombros!, nos separamos tú y yo en la cuesta para siempre.
¡Algo de mi luz en el polvo se ha perdido!
El miedo a no poder encontrarlo ahuyenta de los ojos las palomas del sueño entre clamores de lloros y penas, apurando en la breve llama la inmensidad del tiempo.
Amor perdido, ha de haber un portal sin cerrojos por donde podré entrar y como atisbando de a poco te buscaré entre la raíz de los quebrantos.
Otearé para estar otra vez contigo desde las colinas cercanas y veré el fulgor que tú irradias desde la lejanía y así secarás las fuentes de mi llanto.
Amor perdido, en la flor te recuerdo y amorosa te exalto, guardando en mis entrañas los bálsamos de tu amor y mi secreta lumbre que ilumina de a poco mi pecho cansado se refugia en el orillar del mar bajo las blancuras del astro.
Amor perdido, ¡que hundimiento del mundo!
Un gran horror a columnas quebradas, tiempos sin imágenes, cielos intemporales, entre estíos e inviernos.
Amor perdido se extinguieron las alegrías, las risas, las danzas, pero perduran las frases de amor, aquellas que te escribí con todo mi corazón.
Ahora, sin tenerte, todo va hacia atrás, la vida se va quitando frenéticamente horas, minutos, segundos de encima, destejiendo, galopando su curso del lento existir, queriendo borrar recuerdos, historias para hacer otra vez el anhelo de volver a empezar otra vez.
El futuro se llama ayer.
Ayer oculto, secreto, escondido entre verdes follajes, de esperanzas, hay que empezar otra vez, reconquistar la vida con toda el alma y todo el corazón detrás de aquellos otros ayeres conocidos.
¡Vamos hacia el mañana entre estrépitos besos, inventando las ruinas del mundo, de la mano tú y yo por entre campos florecidos de amapolas ondulantes!
Y ya no más amor perdido, amor encontrado entre tactos, abrazos, piel, entregándonos al palpitar de sentirnos juntos, sin caos ni penas, sólo luz y belleza del vivir.
Amor perdido, encontrado entre la luz del alba y las estrellas escondido, tendiéndonos las manos para coger las nubes, las flores, las alas, los mil sonidos del aire para existir flotantes en el puro vivir, salvados por milagro de no estar más juntos y así estrenar el beso, el amor, sin sufrimientos ni quebrantos.

Ensoñación


Ensoñación, me transporta a mundos de amores vividos en pleno existir del alma.
¿Dónde se esconden los sueños? ¿Están entre los duendes, las hadas, los gnomos, las mariposas transparentes, las crisálidas de seda, los brotes de flores de loto?
Ensoñación, canciones sonoras que flotan en el aire diáfano de un día especial, el Hoy, el día a día pleno de felicidad y amor a todos mis semejantes.
Sueños locos, descarriados, distraídos, que me conducen sin darme cuenta a momentos disímiles, escondidos en el orillar del mar.
Ensoñación, entre latires y palpitares la sangre vital corre a prisa por las venas del cuerpo llevando entretejidos los recuerdos de caricias no olvidadas.
¡Y, ay, cómo quisiera ser una alegría entre todas, una sola, la alegría con que te alegrarás tú!
Ensoñación, ¡cómo desearía ser un amor sólo, el amor del que tú te enamorases!
Veo declinar la tarde mientras voy caminando lento entre las sombras de las horas y la nebulosa de los recuerdos imborrables.
Ensoñación, ¡qué tenues los suspiros de la tarde!
¡Qué dulce es el bramar del océano!
Si parece le hace guiños a la luna y parece en su coloquio más humano.
Ensueño de un amor ilusionario que impele en nuestras almas la quimera, destellos como luces que se encienden en fulgores de firmamentos lejanos.
Ensoñación que nos conlleva a la viva caricia de la brisa, las flores de un color mas encendido, hay más risas y alegrías en el aire y se acaban las tristezas en olvido.
Ensoñación, me haces ascender la vigilia en mis ojos para recoger tu imagen amada y primigenia, haces nacer al son de mis deseos viola de amor, canciones puras, palabras de amor llevándome a la cima de los cielos con la tierra.
Ensoñación, plena de sueños de amor entre aires estremecidos de ternura y bajados de altísimas esferas, perdida me haces sentir por siempre en tu embeleso sin sentir el cercado de tus ramas.
Ensoñación, colmada de verdes esperanzas que se nutre entre delicias y caricias naciendo de mi alma los poemas, las prosas, como jóvenes olivos recién brotados.
Ensoñación, secreto que veda tu figura crecida entre pinos y lloradas mas llena de amor con intención de amar de mis cantares y así alcanzar la cumbre de tu nombre.
Ensoñación que sacude las bases de mi sangre y hace aparecer tu nombre contra el cielo, amor, que desnudándote caminas sobre el muro que cerca mi silencio.

domingo, 19 de mayo de 2013

Un nuevo amanecer


Pesares del ayer


Pesares del ayer vuelven a mis recuerdos cual de puerta pesada cuando gira sobre gonces de hierro enmohecido.
Anidaban en las grutas del olvido y ahora pregunto ¿por qué regresan en un sombrío torbellino?  Pesares del ayer renacieron en una mañana apenas comenzaba, áspera y fría cual musgosa bruta y ardieron en el cielo de esa aurora nubes de un rojo intenso como en un conjuro infernal, colmado de bramidos cayendo cual torrentes.
Pesares del ayer como nubes de borrasca me inundan con un ronco eco de dolores idos.
Todo aquello pasó pero aún en mi mente siento remordimientos por no haber sabido actuar con límites y dejar pasar al dolor por mis fronteras que debían protegerme.
Pesares del ayer, mi afligido pensamiento quiere ahuyentar las sombras de aquellos ayeres, de aquellos amores que en vano llegaron a mí.
Pesares del ayer,  recuerdos que deben irse al lugar secreto donde reina la paz y el silencio haciendo irse muy lejos a los tormentos imborrables y a las tristes agonías como son una mano fría dentro de mi pecho.
Quiero que todo lo pasado que provocó dolor se hunda en hondos precipicios palpitando en un viento ardiente como el que sopla en un gigante incendio.
Pesares del ayer, dejadme vivir desde el Hoy la vida en un continuo palpitar de alegrías, esperanzas, ilusiones sin llantos ni gemidos, plena de amores y deseos calmos.
Y poco a poco nacerán los versos, las frases, las prosas, entre perfumes de flores guarnecidas de pimpollos nuevos. Y entre risas y lloros en flor mis prosas volarán en las alas de mis sueños.
¡Versos! ¡Palabras de amor!, me hacen refugiarme en el mundo del olvido sin pesares del ayer, sólo estrofas entonadas como canción de vida.
Pesares del ayer, unos los hundo en el mar, otros cruzan por el éter para que beban luz en las estrellas y no regresen jamás a mis recuerdos que tan sólo quieren revivir los mejores instantes de felicidad de los ayeres de ayeres y en este Hoy dormitar en el silencio de la luna llena rodeada de luces brillantes de amores nuevos.

Sedúceme


Sedúceme, conquístame con tu voz profunda y única y tus palabras colmadas de amor que llegan a lo profundo de mi alma dominando mi razón y rasgando mi piel.
Aún en tus silencios tu voz me acaricia, me subyuga, me estremece en un letargo impreciso que el tiempo desgrana.
Sedúceme, sin siquiera tocarme, haz que mi deseo tiemble entre delirios, ilusiones, incertidumbres.
Necesito vivir en un rincón de tu presente y que mi imagen la guardes atiborrada de recuerdos.
Sedúceme tan sólo con tu voz en un aire silencioso que como bálsamo errabundo me busca en la oscura lejanía.
Te siento pero no te tengo, mi cuerpo mudo de cariño necesito ser pasión en polvo de cenizas para que me armes con tus besos redentores.
Sedúceme, tendrás que hacerme hoy y fuego, vivir presente en mis formas afiebradas.
Necesito reír contigo, escuchar con tu voz de horizonte tibias de palpitación tus palabras de amor.
Enséñale a mi boca a que te busque en la intimidad del silencio, en la compañía del pensamiento.
Sedúceme poco a poco, despierta todo lo que en ti provoco que me hace pensar que necesito tu risa y alegría cada vez que me llamas.
Estás lejos, lo sé, pero te siento tan cerca que me llega tu sabor a gloria de tu alma y tus coqueteos me hacen estremecer de placer.
Sedúceme con tacto como si fuera seduciendo al viento o como desojando una rosa y dime como enredarías tus dedos entre mis cabellos, hoy los he peinado con perfume de sándalo.
Dime lo que quieres con mezcla de ternura y de ansias locas que penetren en mi alma que te está esperando.
Sedúceme como distraído, respira profundo, acércate a mí con tu voz serena, con tus palabras que como caricias hacen vibrar mi cuerpo y sentir ese tu aroma de flor de azahar sobre mi cara.
 Quiero sentir cerca tu aliento cálido y dulce, que no se apague la débil flama de este amor febril recién iniciado.
Sedúceme con tu encanto, átame con tus deseos desde tan lejos, confiésame tus anhelos y déjame vivir en tus sueños.
Te nombraré en mis suspiros, te dibujaré en el pensamiento, te querré con los sentidos y te entregaré mis sentimientos.
Sedúceme hasta en mis sueños, que tus dulces palabras de amor repiquen como ecos en mi alma que te espera ansiosa con deseos de compartir contigo todos esos distantes de estar juntos con gozo y placer. 

Pérfido corazón


Pérfido corazón, con hábiles maniobras y lastimando mis sentimientos  tu ingratitud me invadió hasta lo más profundo.
Me heriste con tus maliciosos juicios, ignoraste u olvidaste todos mis esfuerzos para darte lo mejor en tu vida.
Fuiste un baluarte para mí cuyos muros cayeron por tu incomprensión y tus desalmados sentimientos.
Pero aunque todo sea un gran todo, trataré de que parezca una nada.
No quiero recordar tus perversos esfuerzos para herirme y lastimarme.
Rompiste mi corazón con tu hábil indiferencia pero cruzaste la línea con ladina porfía y supiste hacerme sufrir hasta que un manto de lágrimas cubrió mi pecho.
Ahora ya no quiero saber más nada de ti.
No eres nadie en mi vida, fuiste el todo, mi ternura, mi amor, mi protección, mis cuidados, todo eso ya ha desaparecido en el espacio infinito de la nada.
Todo tiene un principio y un final, lo que sentí por ti se terminó ahora busco un sino, un sendero, una luz, donde refugiarme a curar mis heridas las que tú causaste y no me verás más, para ti desde hoy no existo, soy invisible.
Comprendo que nunca comprenderás el daño que me hiciste y en algún momento de tu vida cuando yo ya no esté pensarás en tu actuación cruel y mezquina hacia mí pero ya no tendrá solución, lo pasado ya fue.
Empezaré a vagar sola encontrándome conmigo misma, buscando donde está la verdad, cuál fue mi error, en qué camino de errores me sumergí para no volver a cometerlos y en el hondo silencio de la noche encontraré las respuestas aún dudosas de por qué recibí estas heridas sin haberlas creo provocado.
La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos y así podré sobrellevar lo que sucedió esa noche, a quien quise tanto y por celos, envidias, rencores, me destrató y surgió su furia queriéndome hacer pedazos.
Ese hombre nació de mis entrañas, un fruto hermoso que colmó mi vida, fue lo más querido, lo más preciado pero hasta hace poco se transformó por los pasos de la vida en otro ser deshumanizado y sin sentimientos buenos.
Ya la vida lo llevará por otros caminos, donde su corazón cerrado se abra al espacio sin fin del amor.
Yo no lo veré ni lo sentiré, pero son mis deseos los que lo lograrán y podrá encontrar el camino de la verdad.
Cuando la razón indica decepción hay que darle paso a la razón para que no sufra el corazón.
Desde hoy mi tarea es llevar mi vida en alto, jugar con ella, lanzarla como una voz a las nubes a que recoja las luces que se me habían ido lejos.
Ese es mí sino: vivir plenamente entre risas, alegrías, olvidos y amores renovándome cada día para encontrar la luz de la plenitud llenándome de gozos con alas por el aire como las mariposas o las nubes flotantes.

viernes, 17 de mayo de 2013

¿Cómo será?


Contigo soy feliz


Contigo soy feliz
(sueño día y noche con estar a tu lado y en mi duermevela busco tu alma clara y abierta por caminos anchos y altos muros para guardarlo, escondida sólo para mí).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(siempre me pregunto dónde estás, si tú no estás ausente te siento conmigo, veo tu cuerpo alto que se termina voz como en humo la llama, en el aire impalpable).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(me inspiras tropeles de versos que abren las alas y vuelan levantando un tembloroso remolino de cadencias que nacen de mi amor por ti, son frases nobles, cláusulas marmóreas, blancas que lentas pasan al pensar en ti).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(el silencio nos une, el hondo que nos hace llegar a lo profundo en nuestras almas quebrando surtidores delicados, en la tierra de lluvia recién mojada llamándonos con su húmeda voz desde un mundo muy remoto a otro mundo muy lejano siempre unidos).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(cada amanecer flores acaban en rimas, versos que empezaron tallos hasta el jardín más quedo va floreciendo por el amor insólito que acomete por los altos riscos azules del aire).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(te siento tan cierto y mío, seguro que hoy, que aquí, que tu evidencia es el filo con que me hiere tu abrazo, se gastarán tus caricias en días y noches blandas y poco a poco te voy queriendo más, amor, no quiero que te vuelvas recuerdo, sombra esquiva entre mis brazos).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(en nuestro lenguaje sutil cuando los cristales duplican el blanco disco de marfil de la luna, nos unimos y nuestras voces tiemblan plenas de ansiedad y muchas veces, misteriosas frases de amor vuelan como visiones que se ocultan al llegar la aurora).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(sin querer, te quiero, el estar juntos… tiene saber a poco, siempre que estoy a tu lado cada día quiero más de ti, eres mi silencio azul en las etéreas alas que descienden por diáfanas escalas a las aguas turbulentas y profundas que inundan nuestras almas).
Mi felicidad es estar a tu lado.
Contigo soy feliz
(nuestro paso armonioso nos lleva en plena noche por el campo abierto. Los astros nos observan con tenue empeño y las lomas echadas de bruces nos miran en silencio).
Juntos somos uno, aspiramos la calma que nos une, con perfume a trébol mientras se alborozan todos nuestros recuerdos de nuestra vida juntos y la luz nos ilumina de puntillas, en el alba lanzándonos a las nubes para amarnos siempre como voces.

Mar de lágrimas


Mar de lágrimas, inunda mi rostro frío colmado de sal, tristeza infinita que se arraiga en mi alma porque tú no estás a mi lado.
¿Cuál es la razón de llorarte tanto amor?
La desazón de mi espíritu me lleva a llorar a orillas del mar en noches serenas y cálidas.
 Y lloré un río de lágrimas hasta quedar exhausta y sin sollozos.
Mis heridas y dolor se han ido ya con las lágrimas, me siento vacía esperando el mañana que me traerá un nuevo amor verdadero pleno de cariño y ternura.
Mar de lágrimas, en mi corazón todo lo que existe ahora es sólo el dolor del duelo basado en la nostalgia de un amor pasado como humo en el viento por el amor perdido.
Mar de lágrimas que como gotas de sangre migran a mi corazón fluyendo a través de la ventana del alma con mis rotas emociones.
Son sollozos de un sueño de un amor perdido y que nunca pude encontrar en una búsqueda eterna de ti, mi amado, mi pasión única.
Mar de lágrimas, mensajes silenciosos de esta vida, columpiándose en un dulce retraso de un morir que no perdona.
El destino se estremece en la punta de una rama cuando al pesar de la gota hace inclinarse a la hoja ya casi rendida.
Mar de lágrimas en un puro silencio se deslizan suavemente con su gran menuda carga, de tanto y tanto cristal celeste, de gotitas de dolor y aflicción.
Mas no me doblego, no me rindo, me yergo y me alzo entre luces de diamantes en volandas me voy en búsqueda del amor soñado.
Morir, vivir, equilibrio estremecido, son pausas entre vida y muerte creando en mi entorno hondas de calma.
Tantas lágrimas perdidas, tantas huellas en mi piel, ya no rompes mi silencio, nada es igual que ayer.
Mar de lágrimas no puedo permitir que el mundo gire en el recuerdo, puedo desafiar la oscuridad y vivir entregando mi corazón roto a quien no cree en el amor.
Volveré a pensar en el sueño que por ti abandoné, en un renovar de alegrías y gozos mi vida se tornará feliz y placentera entre soplos de aires cálidos en torno a ondas de calma.
Mar de lágrimas entre brisas frescas, el alma siente que pasa por ella algo nuevo, es el sendero a un nuevo cauce con un gozo nunca sentido, un verdor, una alegría, unas estrellas y un río que me lleva a un nuevo mundo de amor. 

En armonía con el viento


En armonía con el viento, susurrante, fragante, cálido, entre vergeles escondidos de diversos aromas me envuelve y me iza haciéndome volar a mundos desconocidos.
Por el alba aparece despacio, en sigilo como un respiro en su delicioso siglo de olores de rosa en los pensiles del tiempo.
Me trae desde mi ayer aromas de desolvidos de campiñas florecidas, de desiertos áridos, de playas extensas con granos de arena que se filtran entre mis dedos.
En armonía con el viento me hace volar hasta lugares lejanos, me arrebata mi melancolía y sacudiéndome toda mi cuerpo vibra y late a su compás.
¡Cuántos trinos!, ¡cuántos cantos!, entre márgenes verdes que se mueven al unísono, el río viaja entre frondas verdes.
En armonía con el viento soy una mujer poeta que entre sus vaivenes odas compone de celestes temas pero con sus ráfagas rápidas precipitadamente borra apenas las escribo con plumas veloces para que no se vayan a su través a recorrer el mundo.
En las invernales noches, sopla con fuerza haciendo que las pálidas horas pasen hasta los días descoloridos de nubes pardas y de hojas secas.
En armonía con el viento sintiendo pasar los nubarrones tristes con lloviznas, me acurruco en mi lecho viendo pasar hojarascas amarillentas y bajo el pampero que las empuja van arrastrándose tristes y yertas.
Con los ramajes sin esmeralda dedos fantásticos que el viento quiebra los viejos árboles que tiemblan y se resquebrajan.
En armonía con el viento, la primavera sopla la brisa suave que conmueve mi corazón en el aura ahora fresca y matinal.
Vuelan los ritmos otra vez en aromas entre cantos que tañen las ondas de plata del agua quieta del lago y el viento llega a mi alma buscando poemas que quiere llevar lejos, al mundo entero enamorado de la vida.
Con inocente ritmo todo el paisaje canta y este vagabundo viento entre el follaje hace revivir amores pasados y del hoy.
En armonía con el viento, en una ardiente orquesta en un alado vuelo de poemas, canta la aurora y mi corazón en su rítmico con cadencia inspirada en un millón de notas me subyuga por el amor que por ti siento.

jueves, 16 de mayo de 2013

Sólo tú


Fantasmas de duda


Fantasmas de duda.
¿Por qué me atormentan con inquietudes insanas las dudas de que tu amor por mí no sea cierto?
Fantasmas de duda.
¿Cuál es la razón que sólo pienso en que no te voy a perder en lo venidero dejando mi corazón desgarrado y sin el caudal de dicha que aún lo inunda?
Fantasmas de duda.
¿A qué darle palabras a poemas de amor si tú no los lees, no ves lo que se ve, aún el poema está aquí completo para ti?
Fantasmas de duda.
¿Cómo no recuerdas todo nuestro amor que empezó en auroras cenitales ya que yo siento que en un víspero terminará pronto?
Fantasmas de duda.
¿Por qué siento que el futuro es distancia y qué poco a poco pierdo lo venidero ya no más ser es estar siendo los dos amándonos?
Fantasmas de duda.
¿Cómo evitar soñar con las promesas de ver en mi luna sus estrellas hechas de puras letras y de eternas escenas de amor?
Fantasmas de duda.
¿Por qué me someto a esta soledad con penas dibujando un mundo que no existe, un imposible espacio de reflejos, con el amor que anda sobre la lluvia o congela el sol para renacer de nuevo?
Fantasmas de duda.
¿Cómo decirte que mis mañanas están trémulas de voces que cantan el amor hacia ti, pero tú no respondes te has ido tendido en el río hacia otro lares?
Fantasmas de duda.
¿Cuál es la fuente del amor verdadero, la del agua quieta plena de verdades, sin prejuicios ni traiciones y sin huidas?
Fantasmas de duda.
¿Cómo llegar hasta ti, desnuda y pura, sin ansias, con mis miradas de amor y tú me recibas en tus brazos, feliz de tenerme sin preguntas con tan sólo silencios?
La duda, la indecisión, el no entendimiento, nos conducen a senderos oscuros y olvidados, pero permitiendo que la felicidad nos inunde en calma y por momentos, gozando y cantando el amor a la vida. 

Alba de amor


Alba de amor, la noche cuajada de estrellas envió desde todos sus astros la más pura armonía de reflejos como ofrenda nupcial a mi tálamo.
¡Cómo suena en mi alma la clara vibración pasional de mi amado, que se abrió todo en círculos inmensos donde anduvo mi amor de su brazo!
Alba de amor, la luz áurea va inundando nuestras almas y cuerpos, la ternura de todos los surcos se ha quedado enredada en mis pasos y los dulces instantes vividos siguen tenues en mi alma soñando.
La emoción que brotó de nuestras vidas ha tornado la ruta del alba y ahora vuela por todos los prados.
Ya la noche se fue, queda el velo que al recuerdo se enlaza apretado y nos mira en estrellas dormidas desde el cielo en nosotros rondando.
Alba de amor, ya la noche se fue y las nuevas emociones del alba se han atado.
Todo sabe a canciones y frutos.
Se ha quedado tu vida en mi vida como el alba se queda en los campos y hay mil pájaros vivos en mi alma de esta noche de amor entre cantos.
Quisiera guardar en secreto esta noche larga pero mi alma no puede alcanzar el silencio del poema sin palabras y saltan y juguetean entre mis labios los versos de amor como vibraciones íntimas.
Alba de amor, vivimos una noche colmada de sueños, lo saben nuestras almas más allá de las islas y más allá del sol.
El trópico, en sandalias de luz, prestó las alas y tu sueño y mi sueño se encendieron juntos.
Esta noche se ha ido, casi aurora, casi ronda de luna entre montañas, como una sensación de golondrinas al picar su ilusión en una rama.
Alba de amor, noche rasgada con claridades de esencias altas circundadas de emociones intensas y me surgen canciones con palabras y en mi pulso laten mis poemas andando trémula por los astros como si yo no fuese por la tierra.
Alba de amor, que noche de hojas suaves y de sombras, palpitante de aromas y gozos con cántico de vientos entre embelesos de luces mágicas.
Noche larga con cantares dulces y poemas, frases, prosas de amor que cruzan y se van a lo lejos a horizontes lejanos, vibrando con su eco las palabras temblorosas y ávidas que tú, mi amado, no me dejes ir de tu lado y me tengas abrazada como una cadena de flores perfumadas.

No me digas no


No me digas no.
(necesito sentirte a mi lado, desde allá muy lejos, la música mágica de los violines dibujan prodigios en el aire al sentirte llegar).
Quiéreme.
No me digas no.
(el tiempo es río que huye y perdida me siento al no estar entre tus brazos, desde que te fuiste mi alma está triste).
Quiéreme.
No me digas no.
(en claridades de luna y brizas de jardín elevo tu nombre por aires en vuelos y en oraciones dulces y melancólicas que antes no sabía brotan cada día de mi corazón enamorado palabras de amor).
Quiéreme.
No me digas no.
(en el fulgor de la alborada mis sueños susurran pensamientos invocándote siempre, quiero tenerte en mis mañanas como no te tuve en mis ayeres).
Quiéreme.
No me digas no.
(ven en mis noches de soledad, no me abandones, en silencio avanza pálido el dolor por no tenerte y ante él la esperanza deshoja una flor).
Quiéreme.
No me digas no.
(mis suspiros necesitan estar contigo, abrazada a ti, inmóvil, sólo mi profunda respiración moja el claro cristal de la quietud que nos une en un imperceptible chal de espuma).
Quiéreme.
No me digas no.
(mi alama clama por ti, ondea mi canto pleno de dulzuras y sueños y mis prosas, mis versos, parece que llegan de la azul inmensidad)
Quiéreme.
No me digas no.
(te busco y no logro hallarte, te siento en horizontes lejanos, pero te aguardo ya que presiento que el coro de las hadas del bosque te traerán a mí, porque ellas encuentran lo que nunca se logra hallar).
Quiéreme.
No me digas no.
(percibo la sombra de la ilusión y la sed de lo imposible como una braza llena de fiebres locas mi corazón atormentado y deseoso de gozo y placer).
Quiéreme.
No me digas no.
(riamos juntos en trémulos esplendores de amor, ven a mí y las liras de cristal sonoro tañarán las ondas de plata de las aguas quietas y volarán entre ritmos los aromas de dos almas que se aman).
Quiéreme.
No me digas no.
(tú eres y serás mi inspiración de mis poemas, de mis versos, de mis prosas, porque sólo tú llenas de armonías el viento y ardes como llama brillante en mi alma).
Quiéreme.
No me digas no.
Juntos viviremos amaneceres brillantes entre alegres cantares de frescas notas y en fantásticos pentagramas, plenos de dicha y luz crearemos nuestro nido entre un pasaje que canta y cantando nos cuenta sus misterios en un alado idioma sin palabras.