Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 30 de mayo de 2015

Vientos de amores nuevos


Vientos de amores nuevos
que se deslizan por mi piel,
dándome caricias dulces,
tiernas,  aterciopeladas.

para mi blando corazón
que necesita mimos, besos,
y signos de amor.
Vientos de amores nuevos,
me buscan y me persiguen,
se mueven como alas batientes
por todo mi cuerpo estremecido,
llenando toda mi alma enternecida
que sólo siente el amor nuevo
que hace tañir con campanillas de cristal
mi cuerpo entero.

Ayer acaricié  los vientos
de amores nuevos, uno por uno,
buscando el verdadero, el único,
el que me hiciera estremecer de amor.

¿Es aquél? ¿O aquél otro?
¿O éste que se acerca suavemente?
¿O el que en silencio de amante, roza mi piel?
Mis vientos de amores nuevos
hacen remolinos con mis dos brazos
que giran como aspas perdidas,
desbrozando malezas
o blandiendo una causa.

Vientos de amores como mariposas
que vuelan en el aire de la mañana
besando las flores
y llevando a caminos desconocidos
el polen dorado
que es filtro de esperanza.

Vientos de amores nuevos,
que como remolinos, confluyen
en todos mis raudales.
Miles de ojos que no se alquilan,
desde mi cabeza, miran hacia abajo
lanzando grandes lagrimones
que purifican mi cuerpo
para esperar el amor nuevo.

Vientos que velan mi vida
y frente a ellos, aprendo lo que soy:
un momento de esa larga mirada
que te ojea desde hoy,
desde ayer, desde mañana
Vientos paralelos en el tiempo,
me protegen, me cuidan
siento sus caricias.

Vientos de amores nuevos,
que entre giros
enlazan hilos de encaje.
¡Son una clase!
¡Son mi rumbo!

Me conducen entre peregrinaciones
a amores nuevos, tiernos, verdaderos,
arriban a mi cuerpo traslúcido
ya que llegan hasta el alma
y se quedan a mi alrededor
para que el hallazgo sea al final,
trémulo de dicha
para que encuentre al otro lado,
su cuerpo,
el del amor,
último y cierto.

Ese, que inútilmente
esperarán las tumbas. 

Anhelo frustrado


Anhelo frustrado,
creí en tus falsas palabras,
melodiosas,
seductoras
         que acariciaban mi alma,
pero eran tan sólo
palabras vacías de amor.

Y llegó el fin,
donde no quiero ni nombrarte,
ni pensar en ti.

Sólo, ser humo en tus ojos
y del mundo sin ti,
el final.

Anhelo frustrado,
no veré más tus ojos
que me quemaban hondo,
que me mataban con su gris ausente
con tu piel de vientos
y tu pasión de locos.

Anhelo frustrado,
tu amor me ató
y me desató
en cada lujuria de tu mirada errante.

¡Basta de seducción!
procaz y sin verdades ardientes
y yo quedo con el desgarrador recuerdo
de tus ansiados besos.

Creaste música blanca,
para conquistarme en plenilunio,
consumiendo mis temblores,
devorando mis gritos
bajo tu piel fantasmal
y traicionera
que aún me ahoga desde esta distancia
tan presente.

Y aún estás
rezagando mi camino
con cadenas y cerrojos en mi vida
para que nadie pueda entrar.

¡Basta!
vete ya de mis recuerdos
tu nombre ya está guardado en mis joyeles.
No leeré ni una letra tuya,
no me escribas para que yo desborde
y me consuma en fuego.

¡Déjame en paz!
con mi silencio flotando sobre el agua
que mana de mis recónditos adentros,

Balanceándose en mi frente una corona
por donde el aire se escapa de mis dedos
y no saben ya mis labios
la palabra que una
tus oídos a mi verso.

Anhelo frustrado,
fueron por momentos
anhelos amados,
ilusionados,
vibrantes,
ahora sacúdanse
de las bases de mi sangre
y que tu nombre desaparezca
contra el cielo
y desnudándote camina sobre el muro
que cerca mi silencio.

Tú ya no estás más en el verde
levantado del árbol
donde perdí mi albedrío,
ni en el viento caliente del estío
ni en la orilla del mar enamorado.

Amor frustrado,
perdido por siempre
sin sentir ya más el cercado de tus ramas
amaneciendo,
  ya renovada y sin fe en tí.

viernes, 29 de mayo de 2015

Vivir sin ti


Fantasmas de duda


Fantasmas de duda.
¿Por qué me atormentan
con inquietudes insanas las dudas
de que tu amor por mí no sea cierto?
Fantasmas de duda.
¿Cuál es la razón que sólo pienso
en que no te voy a perder en lo venidero
dejando mi corazón
desgarrado y sin el caudal
de dicha que aún lo inunda?
Fantasmas de duda.

¿A qué darle palabras a poemas de amor
si tú no los lees, no ves lo que se ve,
aún el poema está aquí completo para ti?
Fantasmas de duda.
¿Cómo no recuerdas todo
nuestro amor que empezó
en auroras cenitales
ya que yo siento que en
un víspero terminará pronto?
Fantasmas de duda.

¿Por qué siento
que el futuro es distancia
y qué poco a poco
pierdo lo venidero
ya no más ser es estar
siendo los dos amándonos?
Fantasmas de duda.
¿Cómo evitar soñar con las promesas
de ver en mi luna sus estrellas hechas
de puras letras y de eternas escenas de amor?
Fantasmas de duda.

¿Por qué me someto a esta soledad con penas
dibujando un mundo que no existe, un imposible espacio de reflejos,
con el amor que anda
sobre la lluvia o congela el sol
para renacer de nuevo?
Fantasmas de duda.
¿Cómo decirte que mis mañanas
están trémulas de voces que cantan
el amor hacia ti,
pero tú no respondes
te has ido tendido
en el río hacia otro lares?
Fantasmas de duda.

¿Cuál es la fuente del amor verdadero,
la del agua quieta plena de verdades,
sin prejuicios ni traiciones y sin huidas?
Fantasmas de duda.
¿Cómo llegar hasta ti,
desnuda y pura, sin ansias,
con mis miradas de amor
y tú me recibas en tus brazos, feliz de tenerme
sin preguntas con tan sólo silencios?
La duda, la indecisión,
el no entendimiento, nos conducen
a senderos oscuros y olvidados,
pero permitiendo que
la felicidad nos inunde en calma
y por momentos, gozando
y cantando el amor a la vida.

Vivir amando


Vivir amando
sólo hay que vivir la vida
que te conduce entre alturas del mundo
sin sentir la fatiga
de haber subido como recompensa
de vivir amando.

Mi ser en prosa,
en velocísimo viento
atraviesa la vida en
segundo, minutos, horas,
sin que se caigan o destruyan
todo lo que deseamos.

Nuestros esfuerzos
que cuestan a veces sollozos
a veces risas que como rosas secas
te alfombran el paso
convirtiendo los días en peligros en llamas
al vivirlos con toda intensidad.

Y entre galardones de éxitos,
triunfos, amores milagrosos,
prologamos el hecho máximo de amar
con la pena y el pecho.

Conquistando en afanosas lides,
entre gozos parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos,
a la gran disyunción,
que está esperando
hermana de la muerte
o muerte misma.

Vivir amando,
medalla que merece recibirse,
cada beso perfecto,
aparta el tiempo,
lo echa hacia atrás,
para ensanchar el mundo breve
donde pude besarse todavía.

Va en el llegar,
ni en el hallazgo,
tiene el amor su cima,
es en la resistencia a separarnos
en donde se le siente,
desnudo, altísimo, temblando.

Tiempo del adiós


Tiempo del adiós,
se me perdió el amor
ayer estuvo cerca,
muy cerca,
hoy ya no dijo ¡adiós!

Transitó por mí,
con sus caricias,
sus gozos,
sus sonrisas
su entrega.

Tiempo del adiós,
ahora sólo rescato tu rostro
del silencio ahumado,
sin miradas.

Su silueta,
su porte fino,
elegante,
se ha filtrado en el tiempo
entre sordinas y esmeriles.

El recuerdo
 es ya olvido.

Tiempo del adiós,
el fuego que era nuestro sustento
dejó sólo sus cenizas en mi aliento,
no he muerto,
te he dicho ¡adiós!

Desvivida y realizada
me encontrarás en el durazno,
presa,
donde su piel,
estío enamorado
perfecciona el temblor
de cada beso
y hasta mi corazón,
multiplicado,
arderá entre las ramas del cerezo.

Tiempo del adiós,
ya mi voz
entre tímidos fanales de amor,
no enciende su ardor
ni su perplejidad eterna,
en movimiento continuo.

Creí que eras el esperado de siempre
con tu voz melodiosa
y seductora,
música para mi sangre,
harta de pájaros
o diálogos inventados.

Fuiste mi sueño creído
milagro realizado
el impulso que hacía arder mi sangre
y ahora ya estás en el pasado
en el tiempo del adiós.

De ti apenas sobrevive
una imagen difusa y estival.

Tiempo del adiós,
no deseo olvidarte nunca
quiero apresar la sosegada llama
que entibia mis ojos
pensando en ti.

Quiero perderme
en la enigmática y secreta
zona de la alborada
donde digo carmín,
azul,
violeta,
y al nombrarlos se esfuman
en fantástica pirueta airada,
llevándome hasta volver a alcanzarte.

Allí, en lo imposible,
pero, herida,
me desplomo
como golondrina lastimada y sola.

Tiempo del adiós,
en mi vida estarás siempre
entre mis sueños,
tu esencia,
no los contornos de tu perfil
sino tu sustancia
cuyo temblor hace latir mi alma.

jueves, 28 de mayo de 2015

Duele


Risas Compartidas


Risas compartidas,
alegres,
risueñas,
cómplices de vida,
de intereses y amistades
y amores.
Risas compartidas,
secreteadas,
plenas de confianzas mutuas,
ligeras y leves,
a veces misteriosas.

Risas de encuentros
que inspiran desde el alma
felicidades internas.

Sentidas e íntimas
para compartir.

Risas que como cascadas
se lanzan al níveo aire
para volar en cielos abiertos.

Risas que como acordes sincopados
se suceden sin cesar
como preámbulos de regocijos internos.

Los rostros gesticulantes y ansiosos
denotan la alegría de vivir a pleno.

Risas compartidas que conlleven a la pureza del alma
y al amor de mundos interiores.

Se elevan cual gorjeos de pájaros
dejando tras de sí,
brillantes ecos repetitivos
que endulzan las almas con armonía y amor.

Risas que como voces internas
se deshojan entre verdes esperanzas
de edenes cercanos.
Risas compartidas,
rictus de placer florecido
en un mar sin fin
de un intenso vivir amando y riendo.

¡Ríe a la vida,
al amor,
a la amistad pura y sincera!,
que los hilos tejidos por el viento
lleven la risa a todos los recónditos lugares del orbe
donde revivirá el amor
y la amistad únicas y verdaderas.
Risas compartidas,
sorpresivas,
de esperas en promesas de felicidad,
de diálogos de miradas atentas,
milagrosas,
consuelos y bálsamos de nuestras almas
que nos unen en una alianza continua,
permanente,
constante y sentida.

Risas compartidas,
surgidas de silencios percibidos,
enlazantes, de almas que vibran de amores
escondidos que florecen siempre
en momentos de atisbos plenos de ternuras y caricias
con arrullos  estremecidos del placer de amar.

Sutilmente misteriosa


Te amo en un sueño sutil
y misterioso,
de mujer mirando al infinito.

De halcón cortando las distancias
en un filo emplumado,
de flores que al abrirse
anuncian la primavera,
de deshielo que devuelve
el torrente al arroyo,
de viento febril
que barre el polvo del olvido.

Sutilmente misteriosa,
que desaparece tras un telón de eternidad
entre figuras de nubes y destellos de sol,
ámame como la espuma a la ola y al mar.

Misterios del alma,
¿Adonde nos conducen?
¿ A músicas de cielos?.
¿O alegrías eternas sin dolor ni luchas?
Sutilmente misteriosa,
insinuantemente virgen pura y casta,
lleva su espíritu adonde florece
la candida armonía,
escondiendo su corazón
lejos de voces de tristeza,
buscando amparos sin confines ni tejados.

Sutilmente misteriosa,
tras de mi dejo estelas de hilos de tules
y gasas envolventes
para cubrir mis espacios
y desaparecer entre la nada de los sueños.

Tan convencida estoy
que me esconderé esperando el amor,
tras la luz,
la lluvia,
el cielo,
formas de esquivar
el vago encuentro entre tu y yo
hasta que el amor nos golpee fuerte
como mancha florida del azar.

Sutilmente misteriosa,
abro mi ventana al poniente
y me pierdo en el cielo del amor
y me hundo en el esplendor
de las sombras de la noche,
envolviendo mi cuerpo y mi espíritu
en el amor que me hará vivir en este mundo
una vida sin límites.

Soy Sutilmente misteriosa,
soy como una hoja reposando,
de loto,
sobre el agua o como ave nocturna
que contempla la luna en la noche,
esperando a ti mi calido amante
que me encuentre.

Sutilmente misteriosa,
en secreto,
te espero,
preparándome para recibirte
entre mis calidos brazos
esperándote entre besos,
gozos y miradas,
no cerrare nunca las manos
¿no me sientes amor sobre el mundo
eternamente errante?,
buscándote entre vendavales,
brisas o suspiros.

Murmullos


Voces de la noche  secretas,
murmullos silenciosos
que nos unen en un todo rodeado
de silencios.

Estábamos juntos pero no nos veíamos,
nos percibíamos al contacto íntimo,
discreto.

Estábamos juntos
pero no te veía.

Con murmullos tejemos la vida
entre nuestro diálogo de miradas atentas,
sorprendidas,
milagrosas,
sorpresivas,
consuelos y bálsamos de nuestras almas
que nos unen en una alianza continua,
permanente,
constante y sentida.

Murmullos,
miradas inefables de amor intenso,
nos sentimos desde la Inmensidad amados
y por ello la naturaleza de la vida
adquiere multidimensiones.

Murmullos que nos unen,
nos enlazan,
es que somos dos únicos seres
que aún en la noche sus miradas se cruzan,
en un atisbo intenso de amor.

¡Sensación de ser dos voces en la noche
unidas por lazos estrechos
y entretejidos de recuerdos!.

Murmullos,
no quiero palabras mutiladas,
sí como rumores de amor
en noches de espera,
cantando sin tristezas ni penas.
Soy la viajera con el corazón pleno de amor
y la sombra de tu sombra.

Todo hace el amor con el silencio
que puede ser como un fuego
o un templo de luces.

Sólo murmullos que hacen de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.

Murmullos de esperanza,
espero con ansias que llegue el día
en que me encuentre entre tus brazos,
como increíble recompensa de los cielos
y de todos los dioses.

Escucha mis murmullos
y mira las estrofas,
tú,
mi inspiración
y verás de que está hecho mi sueño,
de besos y caricias
esperados ya sin prisa.