Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 23 de septiembre de 2015

Te amo en silencio


Te amo en silencio.
Salgo a la noche y me sorprendo,
pocas veces me había ocurrido,
extasiada la contemplaba
sin dar crédito.
Unos segundos más y
la duda comenzó a desvanecerse.

Quede sorprendida,
su brillo fue dejando ver tu rostro,
lucias en tu tez fuerte y viril,
espléndida,
el hombre más deseado para Amar.

¡Qué belleza!
¡Ah!
LUNA, LUNA, LUNA.
Gracias por este momento,
gracias por este numen,
gracias por verte e imaginar que estoy a tu lado
y por tenerte abrazado en mi lecho,
estrechándonos con pasión.
Aun no has alcanzado
la gloria de tenerme,
perdiendo el sosiego cuando te alejas de mi.

Te amo en silencio.
Esta hoguera que hemos encendido,
que hemos gozado con pasión y fuego
por estar unidos en una sola carne.

Te amo en silencio.
Quiero tenerte a mi lado,
en nuestro nido de amor,
eres mi amado amante,
el único,
el verdadero,
el diáfano.
El amor sí se nutre jamás muere,
es inocente y puro.

Afanosamente te busco,
sin discreción,
eternamente,
no desesperes que algún día te hallaré.

Te amo en silencio,
sin ecos,
sin sombras,
sin misterios.
Soy tuya y quiero demostrártelo
con caricias, besos, mimos,
adaptando nuestros cuerpos como uno solo.

Te quiero tal cual eres,
trasuntas transparencia,
diafanidad,
sigilo.
Tu discreción aflora
cuando te vas acercando a mí,
la distancia se acorta y sin disimulo
nos miramos a los ojos profundamente
con deseos de estar muy juntos,
sin secretos,
en paz,
la paz del amor.

Te amo en silencio
y te pregunto ¿que sientes cuando me intuyes?
¿de quién eres?
Y abres los lazos y me enseñas
la alta imagen de ti y me dices que mía.

Te veo como un cóndor, aguerrido,
con tus garras afiladas
buscando llevarme entre tus alas
como una presa entregada
a los altos abismos del mundo, donde
la soledad nos hará sentir
que por fin estamos juntos.

Déjame amarte


Déjame amarte,
amor, que tengo el universo para darte
y todo mi ser para acariciarte con una ternura infinita
que se hace más grande cada vez.
Amor, déjame encontrarte,
déjame descubrirte,
déjame ser de ti
como la luz del sol,
como la flor y su aroma,
como una paloma y el cielo azul.

Déjame amarte,
enseñarte a amar,
ser la sangre en tus venas.
Déjame ser una delicada cadena de flores
que aten nuestra libertad y seamos el uno para el otro.

Déjame amarte para toda la eternidad.
Soledad no más,
tú me acompañarás
y de mi propia pena me libertaras.
Sólo quiero oír tu voz,
aquí a mi lado
y si una boca en la boca me besa
la felicidad ligera me inundará
déjame amarte.

Llévate mi tristeza por la noche,
esa, la que era mía,
bien mía, pensaba decirla en versos
darle forma como dan las lágrimas,
forma tibia al dolor de adentro…
Pero estaba clara la noche
y el papel esperó en vano
anduve pensado en ti por las estrellas
y el aire y el olor de acacia,
todo era como un corazón tendido a la confidencia.

Déjame amarte
como tu secreto divino, ansioso
y torpe, a tu vera me quedo esperando
que tú me enseñes el lenguaje de tu amor
y me lleves a la claridad de lo incognoscible,
paisaje dulce pleno de vocablos de amor.

Déjame amarte con todo mi corazón
latiendo por ti
y espérame allí en ese refugio tibio
que son tus brazos
donde allí me esconderé  de por vida.
Déjame amarte,
¡serás feliz por siempre
con  mi amor intenso, ingenuo y verdadero!
Tu recuerdo serás tú mismo,
ahora ya puedo olvidarte
Porque ahora, estas aquí a mi lado.

martes, 22 de septiembre de 2015

Pasado lejano


Rencores de un adiós


Rencores de un adiós
Por qué aparecieron en silencio,
Doliéndome el alma y el corazón
Esta oscuridad distinta y los jardines
Sembrados de légamos.
Que vagos sonidos retornan si ecos.

Rencores de un adiós
Veo paredes al fondo del lago,
Sus ventanales describen el tiempo,
No soy el dolor golpeando muerte
Ni la diferencia golpeando luz.
Ahora que el aire me posee,
Debo encontrar la verdad.

Rencores de un adiós,
Quisiera que atendieras todos mis sentidos nuevamente
Quisiera sentir tu ser rodeándome en tus brazos,
Pero ya es imposible,
Ya que los rencores afloran y duelen
Hoy quisiera que tus ojos me quemaran nuevamente
Me mataran sin rencores con sus grises ausentes,
Con su piel de viento, con pasión sin límites.

Rencores de un adiós
Aquí estoy bajo la desgarradora soledad
De tu recuerdo consumiendo mis temores,
Devorándome mis gritos bajo tu piel
Fantasmal y traicionera
Que me ahoga en rencores desde esa
Distancia tan presente.

Rencores de un adiós
Me arrancaste la carne en cada abrazo
Con rencores sufrientes y dolorosos
Yo no sé definir en la distancia…
Si estas presente y me matas
Con tu ausencia desgarradora.

Rencores de un adiós
Que golpean en mi mente
Y me dejan sin aliento
Más por eso yo presiento
Que nuestro amor está en suspenso
Rencores de un adiós
Que mi mente se niega
Y mi corazón siente
Que tú ya estas ausente.

No me preguntes nada


No me preguntes nada,
Sólo ámame como tú sabes amarme
Y yo te responderé con igual intensidad.

No me preguntes nada,
Abrázame,
Necesito todo de ti,
Soy ese amor secreto a oscuras,
Soy un fantasma en tu vida,
Que siempre se desvanece en el aire.

No me preguntes nada,
La noche está por comenzar
Y soy tu amiga, amante de la oscuridad.

No me preguntes nada,
Soy toda tuya, abrázame con la luz del alba,
Debo partir dejando entre tus brazos mi existir
Y si alguien te pregunta por mí,
Le dices que era un sueño irreal y mágico.

No me preguntes nada,
Nuestro amor creció entre los dos
Con una pícara sonrisa
Y creció diariamente con un dulce entretenimiento
Cosquillante, con ansias de estar juntos.

No me preguntes nada
Pienso en tus caricias
Y tus caricias corren hambrientas
Sobre mi piel dormida.

No me preguntes nada
El silencio me trae tus ojos de perlas
En oleadas temblorosas de viento y humo
La esperanza de que vienes pronto, muy pronto.

No me preguntes nada
Y el silencio me trae el murmullo de las olas
Las oleadas del viento
Los anhelos de que vienes pronto.

No me preguntes nada
Pienso en tu sonrisa, tu sonrisa está conmigo
Esta clavada en mis ojos por siempre


No me preguntes nada
Me niego a despertar
No quiero ver la soledad detrás de tu perfume
Que se niega a partir.
Ayer acaricie el pétalo de tu nombre
¡¡ Que extraño fue!!

Tiempo de olvidar


Tiempo de olvidar,
ya sola con la verdad absoluta,
mi único amante ya por siempre no está,
se diluyó en la nada del horizonte.
Estoy labrando su sombra,
la tengo ya sin los labios rojos ardientes,
te los habría besado aún mucho más.
Sonrosada la piel disfraza levemente la diferencia,
absoluta, de que tú serás el ultimo amor de mi vida,
pero quizás no
y otros labios besarán con pasión los míos,
no lo sé.
No preguntarte me salva,
si llegase a preguntar antes de decir tú nada,
¡qué claro estaría todo, todo que acabado ya!

Tiempo de olvidar,
se me ha perdido un nombre.
Ayer nomás estuvo adherido a algún rostro,
a una silueta que transitó por mí.
El rostro lo rescato como no era,
pergaminos, silencio,
dos ojos sin mirada.
De la silueta apenas sobrevive,
una sombra gris, casi negra, alargada y sin final.
Se me ha perdido un nombre y el rostro,
ya la silueta, el olvido, los ha faltado,
el tiempo, sordina y esmeril.

Tiempo de olvidar,
el recuerdo es olvido.
De puntillas te fuiste, vete ya
y blindaré un gran muro y el
aquiescente portal,
echando férreo cerrojo que tú no osarás destrabar,
ni el Tempo que de los sueños suele la trama cortar.
Morir, vivir, equilibrio estremecido,
igual pesa en esta verde balanza que es la vida,
puro silencio, pausa entre recuerdo y el olvido,
fascinada tiene toda sin aliento a la mañana.
De miedo nadie se muere,
la inminencia de un peligro
muerte de una gota clara
crea entorno onda de calma. 

lunes, 21 de septiembre de 2015

La vida me lastima


Un día triste sin ti


Un día triste sin ti,
no quiero más la melancolía, el llanto,
la tristeza, por no estar a tu lado.
La vida es todo,
vivir amando es lo máximo,
todos nuestros semejantes, pero no es sufrimiento ni dolor,
porque si es así , el amor debe desaparecer.
Y no te espero más allá,
de los fines y los términos.
Miras de pronto a lo lejos.
Clava la mirada allí, no sé en qué
y te dispusiste hacerlo, ya tu alma afilada de saeta,
buscará otra mirada para conquistar.

Un día triste sin ti,
yo no te miro más a donde miras,
yo te estoy viendo mirar.
cuando te fuiste,
retorné a ese sordo mundo sin diferencia del grano,
de la gota en el agua, en el peso.
Una más seré yo al tenerte de menos y así  perderé mi nombre,
mi edad, mi señas, todo perdido en mí, de mí.
Vuelvo al osario inmenso de los que no se han muerto
y yo no tengo nada más que perder en esta vida.
no quiero que te vayas dolor,
última forma de amar,
me estoy sintiendo vivir , cuando me dueles,
no en ti, ni aquí, más lejos, en el año,
de dónde vienes tú, en el amor tuyo
y todo lo que fue.

Un día triste sin ti,
si no estuvieras en mí dolor,
tristeza irrefutable,
yo ya no te recordaría más.
esta verdad me asegura que nada fue mentira.
y mientras cada tarde siento en mí alma,
dolor, tristeza, se dan la prueba,
a lo lejos de que existió nuestro gran amor,
de que me amaste, sí de que yo aún te estoy queriendo.
Estoy sumergida en un mundo de desolación,
de que no tiene al lado otro ser,
un dolor ajeno, del que está sólo,
ya sea con su pena.

Un día triste sin ti,
queriendo consolar en tu quimera el gran dolor,
que es todo mío.
Aún estoy aquí- según creo- viva
y escribiendo estas cartas de amor,
que tú con tu huida inspiraste en mí.
¡ilusionista, inimitable, vendedor de tristezas,
el todo poderoso amor perdido! 

Balada de una soledad


Balada de una soledad,
a veces, el tiempo me lleva a volar lejos,
a la soledad infinita, esa que no te deja volver,
a amar.
La eternidad es frágil,
que busca como un férreo tañido de campanas.
Tiembla el aire, tiemblo yo al pensar en ti,
que no te tengo conmigo,
pero esto debe quedarse en el pasado,
ingrávido,
lejano, para que la  vida vuelva a renacer,
plena de amor nuevo,
cantos,
risas,
alegrías sin par.

Balada de una soledad,
dejo atrás la tristeza, el llanto salado,
la angustia inquietante, las ansias locas de volver verte,
y aunque me alejo cabizbaja,
empañada la voz,
quebrada el alma, triste, exánime,
no derramó ni una sola lágrima,
todo debe ser ya muy nimio,
para decirte mucho, poco o nada,
de que lo nuestro terminó,
ya para siempre.
trataré  de que mi voz en tímidos fanales,
de un nuevo amor encienda en el ancho viento,
renovados ventanales en mi propia perplejidad,
en movimiento.

Balada de una soledad,
no puedo creer que yo no sienta el dolor tan intenso,
que recorrió mi cuerpo enajenado,
ahora aguarda que fervorosos estímulos,
recuperen las huellas de mi aliento
y resuelvan en cánticos estivales,
el fuego que me sirve de sustento.
De pronto me pregunto:
¿Quién eres tú mi amado ausente?
¿Dí, llegué a conocerte realmente?
¿O eras tú tan solo un sueño no hecho realidad?
¿o eras un fantasma creado por mi imaginación,
porque necesitaba en ese momento preciso,
amar hasta el infinito y apareciste tú?
Pero vivo en un país de hechicería,
donde la brasa ignora la ceniza.
Y el mirar es un modo azul que atrae,
la brisa y arremansa la alegría.
¿o era la proyección de mi alma soledosa?
¿O a mi sangre brotando lenta por mis venas?
¿o un diálogo inventado?
¿o pura imaginación?
Esta carta de amor ausente es para alguien,
que no conocí,
¿ es esto posible?
Sueño creído, impulso que descarta la unidad,
o milagro realizado, igual volvió.
Pero ¿quién eres tú, amado ausente? 

No sé dónde estás


No sé dónde estás,
mi alma acongojada y triste
no sabe donde ubicarte.

desapareciste súbitamente
detrás de una cortina de humo incipiente,
sin una palabra,
sin un aquejo de sentir adiós.

Sembrando mis dudas
en un camino sin fin,
triste y dolorosa.
Los desconciertos abarcan mis dudas
en mi mente que siempre lleva
 el concierto de tu voz.

No sé dónde estás,
mi alma con las manos frías,
buscando un abrazo de amor
en el transcurrir del tiempo.

No sé dónde estás,
dejare en mi recuerdo
imborrables momentos vividos junto a ti.

¿Por qué te ausentaste dejándome sola
con quebrantos de emociones
que se confunden?

¿Cuál fue la razón
 que se abrieron en mi mente
 los espacios vacíos?
esperando un llamado
me perdí en los tiempos
sin tener una repuesta
a mil insólitas preguntas de tu ausencia.

No sé dónde estás
quiero escuchar tu vos,
esa voz susurrante y dulce,
que quedara en los recuerdos
más secretos de mi alma.
Necesito  estar a tu lado
ni que el tiempo ni la distancia nos separe
y quedemos juntos por siempre.

Dame una señal,
una luz,
una esperanza,
de que volverás a mi
y correremos juntos por las praderas frescas
sintiendo las brisas secas
y el viento que nos eleve
y quedarnos en un espacio infinito,
no nos lleves los otoños
y por toda una eternidad en nuestro nido,
gozaremos el amor con total intensidad.

No sé dónde estás
tantas palabras que esperan,
tantas poesías de amor
perdidas por tu ausencia.
Te seguiré buscando en la claridad de  la noche,
en las frías mañanas del estío
en los crepúsculos de mil colores del cielo azul intenso.
¡Ven a mí!
¡Búscame!