Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 19 de agosto de 2016

El camino del silencio


El camino del silencio,
nos llega hasta el alma,
sin saber de qué ausencias
de ruidos está hecho.

¿Son letras, son sonidos?
Es la lengua antigua del paraíso,
sones primeros, vírgenes,
 tanteos de los labios
cuando en el aire del mundo
se estrenaban los nombres
de los gozos primeros.

El camino del silencio,
que los dos unidas nuestras almas
recorremos íntimamente
en una realidad que no deja huella,
en memoria ni en signo en la paz
de intactos cristales
que nos libera del ruido, de la sombra.

El camino del silencio,
nos remonta juntos, muy juntos
a las nubes altas como manantial de dicha
que suave emana entre libros,
flores, pájaros y sueños.

Nuestros pasos ni resuenan
en la acera solitaria
y se pierden en la cinta del eco
enredada en la cabellera de los árboles.
El silencio nos rodea entre luces y sombras
uniéndonos en la salud luminosa de las sonrisas.

Nuestras manos se tenderán
para recibir las rosas de las caricias.
El camino del silencio,
nos lleva a senderos
entre montañas y estrellas rutilantes.

Nuestro amor, silencioso y profundo
es como un árbol florecido, río de música,
llovizna de jazmines
 que nos abraza con total intensidad.

El camino del silencio,
nos conduce a lo hondo de nuestra alma,
nos ampara, nos salva,
 con su flor de cielo
envolviéndonos con guirnaldas y collares
sin sonidos ni sones.
Iremos juntos como tordos de niebla,
 recorriendo el verde campo
de amapolas florecidas.

El camino del silencio,
 iluminado por los rayos áureos de la luna
nos une cada instante más,
no son necesarias las palabras,
el amor nos rodea
y en un abrazo profundo
bajo el sauce lánguido de la noche nos envuelve.

Sólo el silencio nos rodea
y nuestras manos estremecidas
se unen en el mar de mi regazo
tras los sueños liberadores del tedio.
A través de nuestro silencio compartido
 llegaremos a las islas
que jamás cruzan
 las crueles aves del tiempo
y vamos tras la azucena jubilosa
 del amor límpido y puro.

Vamos juntos abriendo
el tupido follaje de misteriosas selvas
 tras las calandrias y las rosas
de primaveras lejanas.

El camino del silencio,
con una inmensidad amorosa
convertido en puente al infinito
nos conduce,
castos, transparentes, serenos.

jueves, 18 de agosto de 2016

La risa


Eres mi necesidad


Eres mi necesidad, guárdame en tu tiempo, en tu existir del Hoy y del mañana.
Tú, el único, el que vuelve siempre a mí a recordarme el don perpetuo de querer vivir, eres el que me enseña las señales del alba.
Si tú no estuvieras aquí conmigo ¿a quién le daría tantas caricias que se envuelven en mi pecho y atrapan a mi corazón?
Eres mi necesidad continua, tú colmas todas mis expectativas, eres mi intenso amor.
¿Cómo decirte que te busco en cada sombra?
¿Cómo decirte que te bebo con mi aliento,
que te acuno con mis labios, que te trizo con mis brazos?
¡Cómo decirte que te quiero mío y me quiero tuya!
Eres mi necesidad y sin ti me desarmo como una nube deshilachada en penas.
Tus manos de blanca sombra planean sobre mi cuerpo ansioso y tus caricias entibian mi piel con un fresco aire perfumado de lilas.
Soy feliz a tú lado , en el aire que nos envuelve, quedándome en tus brazos , que me ciñen , me arrebatan, sintiendo tu calor abrazando mi cuerpo, porque el aire lleva al colmo las ternuras del tacto y es tan puro nuestro sentir que no unimos con estrechos lazos que nos envuelven en una red de sentires jubilosos de amor verdadero.
Eres mi necesidad de vida , soy feliz con la luz de tu cercanía, huyo, salgo de mí y entro rápido en ella y me aclaro otra vez para ti.
Tú eres todo para mi conquistaste mi alma y mi cuerpo.
¡Soy tuya ya para siempre!
¿Por qué nos inventamos este amor que como fantasma, no nos deja en paz, que acosa nuestra memoria de placeres inconclusos y desvaríos pendientes?
¿Por qué tú me persigues en mis sueños y me haces vivir confundida y suplicante?
Eres mi necesidad porque todavía me duelen tus manos que me faltan, las que hicieron música en mi cuerpo y me guiaron para hacer el poema que se fue girando a las páginas en blanco aleteando las letras, las frases, para que tú encontraras en él todo el amor que por ti siento.

“Amor un instante detén allí el vuelo,
murmura tus himnos de triunfo
y recoge las alas”

Amor te amo


¡Amor te amo, pienso en ti desde esta lejanía distante!
¡Cómo no amarte si mi cuerpo clama por ti!
¡Acércate, aquí estoy!
Te deseo con todo mi cuerpo
y te amo con mi alma.

Amor te amo , te necesito  amor , te necesito.
¡Ayúdame! ¡soy toda tuya!

Amor te amo , ¡Acércate un poco más!
¡un poquito más! , penétrame toda
así es mejor.
¡Te necesito amor , te necesito!
‎¿por qué me has encontrado ?
¿con qué fin ?
¿para qué persigues mis sueños ?
siempre estás en mi.
¡Qué tonta en este otoño ya con un fin próximo sentirme así.
¡Qué tonta amor! , así ya casi por irme para siempre hacia el más allá

Amor , te amo . ¡Qué tontuela soy!.
Quiero que te alejes de mi para siempre.
no me persigas amor, no me persigas más.
Sin ser lo que buscaba, terminaste siendo
todo lo que necesitaba.
¡Te esperaré siempre!
Cuando miramos con los ojos del alma llevamos el don del carisma , de la poesía ,
el amor corre por nuestras venas
y somos los seres de luz que brillan hacia el horizonte lejano

Amor , te amo, más allá, acullá ,
en el Hoy y en el mañana.
La vida es como un sueño,
ligera con pesadillas, penas , alegrías , risas, rápida como un trueno estridente,
como un rayo refulgente,
como un mar profundo y a veces calmo

                                                                                            ”Déjame llorar a solas,
                                                                                              no me acoses,
                                                                                              no me preguntes nada,
                                                                                              sólo mírame y comprende
                                                                                              cuán infeliz soy " 

Volverás a mí


Volverás a mí, pronto, muy pronto, despacio, lentamente
como un león en celo, desmelenado y con ojos relucientes.
Yo te esperé largo tiempo mirando a través de la niebla de mi ventana anhelosa y triste pero a la vez esperanzada de que volverías a mí.
Desde siempre cuando nuestros cuerpos se atrajeron,
desearnos era inevitable,
cuando nos entregamos al lenguaje de los labios,
nos traicionaron las palabras.
Cuando abrí la puerta, el perfume lejano de tú ausencia
me acarició la piel, saturada de calles ,
de tumultos, de ruidos, de sopor.
Sentí que me abrazabas,
sentí tu aliento tierno sobre mi nuca,
Y tus labios sedientos se movían sobre todo mi cuerpo.
Tus manos hechas caricias bautizaron mi frente enferma por tu ausencia y dibujaron mi cara toda iluminada por tus ojos relucientes,
entibiando mi cuerpo deseoso de tus besos.
Volverás a mí, te necesito, mi cuerpo clama por ti,
mis senos doloridos de deseo se agitan en borracha entrega
y agitan la soledad que se deben.
En el espejo hallarás la memoria que dejaron tus manos y las mías cuando juntos recorrieron nuestra piel.
Mírate y repite en sordina mi nombre
como una letanía hasta que al fin encuentres el deseo de volver a mí, para terminar abrazados y sedientos uno del otro.
Enséñale a mi boca a que te nombre
y llévame las manos a tu pecho, amor,
que desnudándote camines sobre el muro que cerca mi silencio sólo roto por mis lágrimas pidiéndote que vuelvas a mí.
Volverás a mí, y los dos entonces nos desnudaremos de ropa y pudor y haremos el amor minuto a minuto,
entrelazando nuestros cuerpos como dos enamorados por siempre.
Volverás a mí, a tú amor y tu pasión
para no alejarte jamás
para volver a la locura de nuestro amor

“Crecías hacia adentro de mi dolor
cuando hería mi piel con tu belleza
y al roce y al llamado de tus ojos
se alzaba de mi sangre un poema”

miércoles, 17 de agosto de 2016

Murmurar


Despojo de los sueños


Despojo de los sueños,
lentos rostros del artificio diario,
que nos reconducen a caminos ya no existentes.
De anhelos hechos trizas,
son los días lentos, son ardorosas noches,
con el ardor pecaminoso del desvelo,
que en alta madrugada da, por fin,
con el lecho vacío.
Y así nuestra vida no parece vida,
desliz, resbaladora, ni estelar,
ni pisadas dejo atrás.

Despojo de los sueños,
el amor que ahora es tan sólo un momento,
de gotitas de felicidad que nos inunda,
sin darnos cuenta en instantes menos previstos.
Y así nos vuelve a dejar sin avisarnos,
sin descifrar el dolor intenso,
que causa en mi alma.
Esta carta es para ti mi amado amante.
No quiero ser feliz en besos,
en los labios, sin cesar,
inventores de expendidos engaños.

Despojo de los sueños,
ni con el alma casi quisiera,
mi alma torpe se va retirando,
poco a poco ya de mí,
hacia inevitables soplos del aire ,
por el aire.
Feliz seré mirando a la felicidades que susurran,
que vuelan de la rama y del pájaro,
lentamente olvidados de mí,
ya sin memoria.
Feliz por los caminos que cerrado tenía,
por la envidia, por la burla, por la ceguera
y se abren ante mí los vilanos.
Lo que yo no acerté otros me lo acertaran,
me hirieron, me lastimaron.

Despojo de los sueños,
te fuiste sigilosamente de mi lado,
sin decir una sola palabra,
sin un adiós.
¿te acuerdas de los sueños de cuando estaban,
allí  delante?
¡Qué lejos  al parecer de los ojos!
Parecían nubes altas, fantasmas sin asideros,
horizontes sin llegada.
Ahora míralos conmigo,
están detrás de nosotros.
Si eran nubes vamos por nubes más altas.

Despojo de los sueños,
si eran horizontes lejanos, ahora para velos,
hay que mover la cabeza porque nos hemos pasado.
Si eran fantasmas, siente en las palmas de tus manos,
en los labios, la cálida huella aún del abrazo,
que dejaran de serlo.
Estamos al otro lado de los sueños,
que soñamos a ese lado,
que se llama la vida que se cumplió.
Nuestro amor terminó, llegamos al límite,
en que la noche nos separa. 

La renovada muerte del amor


La renovada muerte del amor,
en una noche eterna en la que ya no nos queda sino,
la breve luz de la conciencia
y tendernos al lado de mis libros,
de donde las palabras escaparon sin fuga,
versos poemas de amor, frases toda para ti,
Crucificadas en mis manos,
en la que existe en cada espejo
y en cuyos roperos dejamos la crisálida,
de los adioses irremediables que hemos de embalsamar,
el futuro.

La renovada muerte del amor,
mi corazón ya no sabe sino marcar el paso,
y dar vueltas y mil vueltas buscando una libertad,
inaccesible.
Yo no puedo seguir trazando un escenario perfecto,
 en estos momentos por encima de  mi alma,
se lanzan unos dolorosos suspiros,
y que parten más allá
y en los cuales la luna no tiene nada que ver,
con las breves luciérnagas que nos vigilan,
desde un azul cercano y desconocido,
lleno de estrellas poliglotas e innumerables.

La renovada muerte del amor,
hoy no lució la estrella de tus ojos.
naufraga de mi misma,
húmeda del brazo de las ondas,
llegó a desenterrar la arena de tu cuerpo,
en la que mi voz nombra mi nombre,
en que todo es dorado y azul,
como un día nuevo
y como las espigas herméticas, perfectas y calladas.
En ti tu amor se muere
y en mi soledad se reconcilia para pensar en ti.
el amor poco a poco se muere,
pero en algún momento se renueva,
viene del pasado al hoy,
más maduro, más intenso.
Mi ofrenda es toda tuya en la simiente,
que secaron los rayos de tus soles,
en esta carta confió la pena de perderte,
poco a poco, he de lavar mis ojos de los azules tuyo,
faros que me protegieron de mi muerte prematura.

La renovada muerte del amor,
en esta carta confió mis penas,
mis tristezas, porque el amor se fue al vacío,
¿Cómo? , ¿por qué?
he de coger mi vida deshecha entre tus manos,
leve girón de niebla,
que el viento entre sus alas efímeras dispersa.
Vuelve la noche a mí,
muda y eterna del dialogo privado de soñarte,
indiferente a un día que ha de hallarnos ajenos y distantes.

Cuando ya no hay más palabras


Cuando ya no hay más palabras,
entre los dos, me siento nadie, me siento nada,
solo un gran vacio.
sin palabras me he quedado,
en un tumulto de voluptuosas confrontaciones,
los sentimientos más profundos
y los deseos más enamorados,
pujan con afán para hallar la dulce salida,
de este laberinto iletrado.
Sin palabras me he quedado
y desesperadamente necesito explicar lo que siento…
¡confesarte que te amo!

Cuando ya no hay más palabras,
aunque mi amor nunca obtenga,
el premio de tus besos,
yo lo mismo he de quererte,
los que lloran en silencio, porque te llevo,
en el alma como si fuera un sueño.
Y cuando estoy sola en mi cuarto,
sin mirarte yo te veo
y ese viaje inalcanzable que se llama
pensamiento me lleva a todas partes
y me dice que te quiero,
con los ojos del alma sin palabra
y en secreto.
No te tengo a mi lado y este tuyo es,
un dios extraño forjado en mis recuerdos,
reflejo de mi misma suave tersura,
grande por mis deseos,
máscara misteriosa,
estatuas sin palabras,
que he elegido a tu memoria.

Cuando ya no hay más palabras,
Sin palabras te digo adiós cuando te alejas,
cuando cierro la puerta de la noche
y contemplo sin un soplo de aire,
la estrella en que t
tú te alejas.
Pero todo súbitamente se rompe,
nuestras manos se desentrelazan,
en tiempo, polvo,
dejando solo vagos rastros fugaces,
recuerdos en las almas.
¿Sí, las almas finales?
¿Las ultimas, las siempre elegidas,
tan débiles para sostén, eterno
de los pesos grandes?
las almas, sin palabras,
como las alas,
sosteniéndose solas a fuerza de aleteos desesperados,
a fuerza de no parase nunca,
de volar, portadoras por el aire,
de aquella que se salva.
                                                                                                                                                      
Cuando ya no hay más palabras,
Nuestro mundo leve y frágil

 se desmorono,
sin palabras,
ya que el tiempo, un minuto era el siglo,
una vida,  un amor.
nos cobijaban nubes cielos, aire, nada,
atravesando mares hechos de lágrimas tuyas
y mías, todo por el silencio solemne y vulnerable
en que las palabras no existían.
¡a este carta confió la pena de perderte!
He de lavar mis ojos de los azules tuyos,
faros que prolongaron mi naufragio silencioso.
He de coger mi vida deshecha ente tus manos,
leve girón de niebla que el viento
entre sus alas efímeras y dispersas,
hizo volver la noche con las palabras,
no mudas, ni en silencio quiero nuestro dialogo,
privado de soñaros.