Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 20 de septiembre de 2016

Secuestro furtivo


Secuestro furtivo,
¿te acuerdas tú de aquella noche
que a escondidas
y con misteriosos impulsos
me llevaste a aquel umbrío lugar desierto
donde a solas nos amamos?
La brisa nos acunó
y el mar nos arrulló
con sus ondas livianas
como una melodía
de lejanas orquestas.

Secuestro furtivo,
me retuviste entre tus brazos tibios
 y yo me deshojé lentamente
como flor de azahar
pura y virgen
y con dulzura me dejé raptar.
Me quedaría en el encierro de tu cerco,
en todo lo que estoy,
donde estamos tú y yo juntos,
quietos como el agua quieta,
retenidos en el amor sin sol.

Secuestro furtivo,
disimulado, sigiloso,
 ¡qué ansia de repetirse
esto que está siendo!
 ¡qué afán de que mañana
 sea nada más
que llenar otra vez
al tenderte ese hueco que deja,
hoy exacto
en la arena, tu cuerpo!

Secuestro furtivo, cauteloso,
para que no se sepa
ni se entere el mundo
que estamos viviendo
entre apretados y estrechos
 cercos cuerpo,
alma y mar.
Nada promete el orbe,
 ya nos lo da,
lo tenemos todo ya,
nunca más nos separaremos
ni por el viento, ni por las nubes,
juntos cantando siempre.

Secuestro furtivo,
retención deseada que despacio,
 sin prisa, sin siquiera escuchar tus pasos,
sin ver tu sombra en la fronda
me envolviste con tu mirada dulce
y tu voz pausada y lenta.

Tu risa me secuestró
y le dio colores a la noche
y yo disuelta en alma y espíritu
me entregué a ti
hasta unos cielos lejanos
en una gloria abstracta del alfabeto.

Y danzamos juntos,
 apretados entre frenesíes de pasión,
rodeados de flores
del jacarandá, azaleas, azucenas.

Secuestro furtivo, 
quemante hasta lo indecible,
hasta horizontes lejanos
donde nos podemos tocar, palpar,
en nuestros reflejos sin casi tocarnos,
en nuestras formas reales
donde se nos escapan suspiros
 hasta la muerte.

Nadie nos ve, nadie nos dice nada,
estamos en nuestro mundo propio,
sin altares de llamas
pero sí de deseos y pasiones.

Secuestro sigiloso,
nos dan formas de una geometría sin angustia
entre delicias hijas del agua,
cálidas caricias en los fríos inviernos
entre amores verticales, cristalinos y auténticos.

Mi pecho se agranda, se agita,
siente la presencia de tu amor
 en este secuestro furtivo,
nuestros corazones se unen
y en silencio nuestras manos
se entrecruzan en el aire,
en voluptuosa danza
entre sombras sin paisajes.

Y todo cambia en nuestro existir,
 los besos son únicos,
son nuestros
y como cómplices
 del delicioso amar los dos,
atónitos, vivimos el hoy,
el ayer y el mañana en un encanto
y esdrújulo sueño elegido en ondas del viento.

Arropados y somnolientos
nos elevamos al más allá,
solos con nuestras voces y sonidos,
seguros de amarnos por siempre.

Volver a ti


Volver a ti,
quiero entrar más adentro de la espesura
de mi vida para aprender despacio y sin apuro
a buscarte donde te dejé
cuando mis naves desgarré sola
 en la playa dejando en ella
tan solo mi huella borrosa.

Gritando tu nombre en mi silencio hondo,
vuela a lo alto para que llegue a ti,
mi amor es tuyo
y en mi voz se sentirá
una lágrima de nostalgia.

Volver a ti, vienes hacia mi,
me enseñas recuerdos
en los que nos entregábamos uno al otro,
me haces señas
con las delicias vivas del pasado,
invitándome.

Me dices desde allá lejos
que hagamos lo que quiero,
unirnos al pensarte
y entramos por el beso
que me abres.

Volver a ti, ya, en este instante del hoy,
no quiero separarme más de ti,
de esa gran transparencia de ti en mi.

Siempre estarán abiertos en mi ser
albergues vastos, mínimos,
donde guardarte
y así podrás volver a mi,
a mis celdas de la memoria y sus llanuras.

Volver a ti como canta el río
en la sed del silencio
y el anhelo y como lenguas de fuego
se consumirán al estar juntas
nuestras formas fundidas
en el tiempo inagotable.

Aprieta mis deseos con tu pasión de viento.
El sol será mañana un plato de lujurias
 y tú serás mi boca y mis manos
 quedarán desgajadas de rocío
al sentirte otra vez junto a mí.

Volver a ti, desgrana como antes
 el gris de tu mirada
sobre mis ojos
y desprende mi angustia
de mi alma toda
haciéndome sentir tu abrazo
 de sentimientos hondos y mansos.

Eres y seguirás siendo
en mis días de tormenta
la claridad que brillante atraviesa nubes
 y en la placidez del agua
alegras mis días sintiéndote mío.

Volver a ti,
cabalgando en vientos de perfume
y oro para consumir
tus besos de mariposas y miel,
haciendo brotar en mi alma parca
todo mi amor pleno.

Quiero que como lentas gaviotas de porcelana,
planeen sobre mi cuerpo ansioso
tus manos de blancas sombras.
¡Qué sensación tan profunda
surge de mi alma!
Vuelve a mi,
escucha mi grito desgarrante
que nace desde mi piel y mi sangre.

Recordándome


Recordándome
(Desde un olvido lejano,
 viniste tras el viento,
buscándome)
no quise escucharte.

Recordándome
(Llegaste a mí
cantando sueños
que volvían de los tiempos de antes
porque en tus estrofas amantes
querías que mi voz
te acariciara)
no quise escucharte.

Recordándome
(Traías en tus palabras
 el pasado compartido,
 entretejido con latidos de amor
 entre inquietudes
de momentos pasados juntos)
no quise escucharte.

Recordándome
(Querías que volviéramos a estar juntos
prendidos a los restos del silencio
de este tiempo ya pasado
y del que escapamos
por milagro)
no quise escucharte.

Recordándome
(Esperabas mi pura promesa
de volver a estar juntos,
pero al despedirnos de lo gozado,
lo sufrido quedo atrás)
no quise escucharte.

Recordándome
(Pensaste
que nuestro sueño de amor vivido
aún persistía
y que nuestra ansia de vivir,
amándonos,
latía,
aún,
en nuestros corazones)
no quise escucharte.

Recordándome
(No te diste cuenta
que estamos al otro lado de los sueños
que soñamos,
a ese lado que se llama la vida nuestra
que ya se cumplió)
no quise escucharte.

Recordándome
(Me dices que me quieres
y es como un despertar
de un no decirlo,
sin designio de lo que lo sepa nadie,
ni tú siquiera)
no quise escucharte.

Recordándome
( me dejas el mensaje
de tu gran querer callado
que sólo tú crees sentir,
 lo que fuimos,
ya no somos,
son sólo imágenes pasadas
de ti y de mí)
no quise escucharte.

Recordándome
(Rompes mi mañana
que es de cristal
por esperar
y apareces cuando tu quieres
para volver a ser lo que fuimos
y ya no somos)
no quise escucharte.

Recordándome
(Sin vacilaciones
creíste volverme a tener,
 abrazarme sin término,
 pero me heriste
en lo hondo
al buscar tú,
otros ojos,
otros cuerpos)
no quise escucharte.

Recordándome
(Después de vivir
 tus breves amores,
 quisiste estar conmigo
otra vez
pero nunca supiste
que ya no estabas más
en mi vida,
sólo eras una huella
que se desdibuja en el aire)
no quise escucharte.

Recordándome
(Tu sensación de retorno
que te estrecha el alma,
 déjala ir
tras el más allá
porque ya nuestra realidad,
 la ya vivida,
 no existe más)
no quise escucharte.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Llorando de amor


El néctar de tu amor


El néctar de tu amor,
lo necesito sentir para vivir intensamente
entre gozos y placeres la vida del Hoy.

Quiero despertar todos los días
con el calor de tu piel
y alimentarme de tus melodías,
junto a tus dulces labios de miel,
libando el néctar puro de tu amor
y beber tu fragancia en la aurora
de tus estallidos seductores de anhelos esperados.

Esa fragancia que me quita la sed
al intercambiar miradas los dos penetrados
y encarceladas en una red.
Tímidos, felices y encerrados
más aún con tu sonrisa seductora
me elevo con ímpetu al paraíso,
cada segundo, minuto y cada hora
con el néctar en el tiempo preciso.

Soy feliz en el aire,
dejándome en tus brazos
volar donde ellos vuelan
a sus rumbos, sin claves,
que mejoran mis pasos.

Me ciñes, me arrebatas,
sin sentir casi por que el aire
lleva al colmo las ternuras del tacto,
envolviéndome en tu amor
con el mayor arrebato.

El amor es el perfume y el néctar.
¿Como no sentir tu suave calor?
¿Como no respirar el mismo aire perfumado?
¿Como no besar tus labios con ardor?
¿Como no estar profundamente enamorada?,
al sentir tu aroma tal cual aroma de flor
y respirar tu aliento tal brisa de mar
que me embriaga y hechiza su calor,
al igual que una canción al cantar.

El néctar de tu amor,
hace que penetren mis ojos en los tuyos
y besar tus labios mientras palpitan.
Mis pupilas se mezclan entre las tuyas
hasta que las tuyas se lo permiten
para entonces abrirte cada mañana
la más hermosa ventana angelical.

El néctar de tu amor,
necesito tu cuerpo sobre mi lecho
y mi ser gime deshecho
rompiendo todas las dudas.
quisiera pintarte con caricias
el paraíso de tu ser
haciendo poemas con mis besos en tu piel
desde el ocaso del sol hasta el amanecer
el tiempo contigo es eterno.

Lo no esperado


Lo no esperado,
la sorpresa inexplicable que inunda mi piel,
todo mi cuerpo haciéndolo volar
por cielos altos y lejanos entre nubes flotantes
acercándome a horizontes luminosos y cercanos.

¿Cuál es el motivo de que en este presento intenso,
lo no inesperado nos invada con brisas suaves,
toques imperceptibles,
momentos inolvidables,
horas, minutos,
segundos,
con una paz indescriptible pensando siempre en el vivir,
enamorada de la vida?

Lo no esperado,
en un silencio calmo y persuasivo,
el aire diáfano y puro se detiene un instante,
toda la quietud del mundo
apareció súbitamente y la humanidad toda,
alma con alma,
se unió en un abrazo fraterno
para iniciar el gran cambio que poco a poco
se inició para hacer desaparecer la violencia,
el desdén,
el desamor,
el materialismo con tan sólo fines de lucro.

Lo no esperado,
superando los miedos,
los fracasos,
las decepciones,
surge lo mejor del ser humano escondido
en lo profundo del corazón,
la indispensable solidaridad,
la necesaria condolencia,
la plena esperanza,
la clamada ilusión,
para que el existir sea una fuente de amor y paz.

Lo no esperado,
no lo dejes ir,
acógelo en tus brazos,
en tu mente,
disfrútalo, saboréalo,
deléitate con lo nuevo que te envuelve,
dejando atrás el pasado
con mantos de lluvia dulce y descansa
en un pleno bienestar con bálsamos de amor
que existen pero que sin darnos cuenta
por la vorágine de la vida real
que no nos deja percibir su aroma,
su sabor,
su dulzura.

Lo no esperado irrumpe a veces despacio,
levemente,
otras veces con rapidez nos cerca
y nos hace sentir que el amor
nos está esperando siempre,
juntas las almas en la distancia,
en caminos paralelos,
jamás juntos en el mundo real
pero sí con total comunicación interior
sin dejar de pensar unos en los otros
en cada momento especial de nuestro existir.

Nos amamos en el ayer
y nos amaremos en el Hoy
y en el mañana,
porque lo inesperado llega y nos une.

Lo no esperado,
la felicidad,
esa mágica palabra,
que siempre se esconde,
se escurre,
se evade,
apareció en este lapso
como una sorpresa indecisa.

Estoy en paz,
me siento libre,
completa conmigo misma.
Mis suspiros profundos y lentos
se suceden uno tras otro
en lentos y deliciosos respiros
de amor a la vida.

Amor indeleble


Amor indeleble,
frágil como el pétalo de una rosa, 
indefenso como el perfume de un jazmín,
¡Qué dolor que no sean nunca iguales
las cosas que son las mismas!
¡Toda la vida es única!

Amor vulnerable,
si el vasto tiempo entero
-río oscuro- se escapa
en las manos nos deja
prendas inaccesibles llamadas días,
horas, en que fuimos felices.
Amor vulnerable, 
en mi corazón dejaste
una nota escrita con letras doradas,
que nunca jamás podrá ser borrada
porque las hiciste con tinta indeleble
cuando te marchaste
tras tus nuevos amores.
Amor vulnerable,
hiciste con tinta indeleble
suaves letras musicales
y dejaste sin borrarme
 todo esto que yo siento.

Amor vulnerable,
débil,
 inerme,
indefenso,
hoy cuando más te recuerdo,
mis mejillas gotean muy lentamente
y en mis brazos de Morfeo
mis ojos palpitan
con mantos de lágrimas de plata.
El amor no te hace sufrir,
sólo te hace vulnerable
frente a quien amas.
Exhalo amor,
 vulnerable al último aliento
que me ata a tu boca.
Soy frente a ti, ángel o demonio,
ambrosía total o vida,
soy vulnerable al deseo,
a la suavidad de tu piel,
eres cielo entre mis dedos y mi voz,
fuego turbulento
que se mezcla con mi sangre
y desata mis deseos.
Amor vulnerable,
tensión que me desborda,
que pasea entre las sábanas,
mi piel contra tu piel,
mi tacto contra tu tacto,
mi pecho contra tu pecho,
mis labios contra tus labios,
cuando te hundes en mí
todo soy mar.

Que tu voz embellezca los mares
mientras caigo 
y caigo,
en cataratas humeantes
y en enmascarando oleaje,
donde tú estés.

Alma, polvo,
luna, mar.