Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 30 de octubre de 2018

La esencia de tu ser


La esencia de tu ser bien oculta
 en el rojo silencio de tus ríos interiores 
duerme tu espíritu en una fugaz luz, 
estalla en la mañana 
como amor retenida en pimpollo.

Mi alma, cercada de tinieblas, 
al infinito se alarga
 cuando tú como bálsamo tenue 
me haces perder el miedo 
en tus brazos que me estrechan
 poderosos y frágiles 
con la fuerza de tu amor, 
plena magia 
que suena como dulce melodía.

La esencia de tu ser me inunda 
cual hiedra de amor, 
con tu sangre vibrante 
que forma raíces profundas y enlazadas 
en mi mundo interior.

Naciste como perfil modelado 
en blanda cera en los duros biseles del silencio, 
estás inmóvil como águila en espera, 
con el calor de tus hombros 
enlazo la cima de los cielos con la tierra.

No se cuando empezamos a conocernos, 
cada mañana nos empezamos a encontrar, 
cada nuevo beso es para mí, 
mi primer beso, 
mi verso debía decirte 
lo que para mí has sido, 
tú tenías la palabra exacta 
con ternuras compartidas.

La esencia de tu ser,
 mi corazón palpita deseoso 
de poder llegar a tenerte en mis brazos, 
sentir tu sutil aroma, 
con el solo anhelo 
de llegar a reflejar tus ojos en lo míos
 haciendo que mi alma se sumerja 
en un éxtasis infinito.

Así esta pequeña ideología tuya 
provoca en mí los sentimientos más profundos 
ideando tu figura 
mientras nuestros corazones 
siguen bebiendo de la misma fuente 
como en la hora tiernísima del juego 
y de la leyenda, 
regalándome primaveras inagotables de tu alma.

La esencia de tu ser, 
esa materia que se presenta 
como un himno favorito 
entre notas que suben en números acordes 
de tu pecho a mi oído 
y despiertan una viola celeste
 llevándome al cielo como las alas de un ángel, 
armonizando su son con tus cantares y tus risas.

Siempre amparándome en tu ser
 y se asoman a mi pecho tus sentidos, 
temblando mi cuerpo 
al sentirte cerca de mí.
La esencia de tu ser,
 principio de un amor sin tregua, 
así voy por veredas de la tarde perdida 
para siempre en tu embeleso.

Mi rostro feliz, 
mis brazos libres, 
recorriendo mis sentidos sin orillas, 
vuelvo a tu boca olorosa, 
quedándome en el deseo creciente de las aguas,
 jugando con tus sueños y mis anhelos.

La esencia de tu ser,
es mi paz intacta 
del manantial de mi dicha.

Mi único amor


Tú,
mi único amor
el que me endulza la vida,
 me hace volar
por cielos abiertos,
 entre nubes de algodón
y pájaros perdidos.

Eres el milagro esperado
me envuelves
en mantos entrelazados
 de tules y lentejuelas
 haciéndome sentir vibraciones
y latidos
que estallan cual cristales lejanos
entre estrellas fugaces.

Tú, mi único amor
te busco
entre altos bosques de bambúes
que impiden que tu sombra se refleje
 clara y precisa
en mi mente anhelante
de tu presencia fuerte,
enhiesta,
verdadera.

Eres el milagro esperado
entre campos florecidos
de amapolas de dulce néctar
quiero estar contigo
en ese lecho de amor de flores
para que tus brazos
 estremecidos de placer
 me hagan gozar
momentos
 largamente esperados.

Tú, mi único amor
necesito el clamor de tu voz melodiosa,
seductora,
con matices de un querer apasionado
que se acerca imperceptiblemente,
 encendiendo mi corazón
con deseos vehementes.

Eres el milagro esperado
la luz que se encendió
entre los dos,
de a poco,
despacio,
 haciéndose una llama de amor viva
 que fulgura en el Universo
a través de tinieblas,
vientos huracanados,
 cometas de fuego.

Tú,
 mi único amor
la distancia nos acerca
 aún a través de la lejanía
 uniéndonos en instantes exuberantes
de amor puro,
 límpido,
único,
expectantes los dos
de estar juntos amándonos
 hasta el fin de los fines.

Eres el milagro esperado
lágrimas de alegría
 desbordan mi rostro
mojando mi cuerpo
con gotitas de felicidad
al estar en tus brazos,
 sintiéndome amada
con profundo placer.

Tú, mi único amor
no me abandones nunca,
eres mi numen,
mi inspiración,
mis palabras de amor,
mis poemas,
mis prosas puras
y vírgenes
nacen,
crecen,
se vuelcan en hojas chamuscadas,
 esperándolas con ansias
 para hacértelas llegar
a ti,
 mi único amor.

lunes, 29 de octubre de 2018

El lugar de nunca jamas


Soy mujer


No soy la de entonces,
aquella que dibujaba, el eco más profundo
que se perdió en la música.

Soy mujer.

No soy quién, a la muestra de tu orgullo,
busca la sombra,
la sal que conserva el rumor de un canto;
mientras clamo repentina
y puedo devolver la satisfacción:
de alguien,
que pide para los míos,
 que vuelve
y como fantasma insomne entre los sueños
la vida esparce golpes implacables,

Soy mujer.

Busco un sito;
donde el más viejo dice mi nombre
y un abrazo suyo, simula la palabra:
-¡Tengo la sombra de alguien!-
y su voz hace coro en mi verdad,
sobre de un camino,
desde entonces nunca soy la misma,
la sal se perdió en el silencio de una voz lejana.

Soy mujer.

Hollando voy los restos
de tantas perfecciones abolidas.
Años, siglos por siglos acudieron aquí
a posarse en ellas;
arcillas o granitos.

Soy mujer.

Linajes de humedad, frescor edénico,
No piso la materia, en su pedriza



Piso el mayor dolor, tiempo deshecho.

Soy mujer.

Tiempo divino que llego a ser tiempo
Poco a poco,
mañana tras su aurora,
mediodía camino en su véspero
Estío que se junta con otoño,
Primaveras sumadas al invierno.

Soy mujer.

Hollando voy las horas jubilares:
triunfo, toque final, remate,
término ya por constancia o por milagro
obra que se acaba o empezó proyecto.

Soy mujer.

Lo que era suma en un instante es polvo,
 ¡qué derroches de siglos!
No se derrumban piedras, no, ni imágenes:
Lo que se viene abajo es esa hueste
De tercos defensores de mis sueños
La vida es una sola…

Romance azul


Romance azul
entre tú y yo,
nos envuelve como un capullo
un mar azul intenso
de aguas cristalinas, transparentes,
que nos invade para amarnos hasta el fin,
es una comunicación intensa y honda.

¿Cuál fue la magia
 de este milagro de amor
surgido sin darnos cuenta?
¿Por qué en este otoño de mi vida
me siento amada y protegida
como nunca lo fui?

Mi existencia se iluminó,
se perfumó,
palpitó con toda su sangre
corriendo por las venas con total alegría.

Tú, mi amado,
eres hombre con pureza de río,
porque das tu azul alma
cuando das tu azul beso.

Único hombre que ha besado mi alma
al besar en mi cuerpo.

Romance azul,
¡cómo sueño las horas azules
que me esperan tendida a tu lado,
sin más luz que la luz de tus ojos,
sin más lecho que aquel de tu brazo!

¡Qué frescura me mueve a quedarme
 en el alba que tú me has brindado!

Romance azul,
nuestra cita de amor fue en el ancho mar,
me tomaste de mi nido
y me hiciste tuya en el agua profunda y clara
y hubo duelo de lirios estirando colinas
y me entregue a ti en el mar
que se hizo victoria de amor.

Ahora soy ola de abandono derribada,
tendida,
sobre un inmenso azul
de sueños y de hadas
pero tu regresarás,
fértil,
más intacto y más blanco.

Me llevarás épico,
venciéndote a ti mismo
los caminos cerrados.

Romance azul,
hoy anda mi caricia derribada,
tendida,
sobre un inmenso azul
de sueños con mañanas.

¡Sí, todo con exceso:
 la luz,
la vida,
el mar!

Luces, vidas y mares
contigo a mi lado
en un abrazo febril,
palpitante,
romántico
y sensual.

Nuestro lecho en el mar
es un cántico de amor
y en nuestro silencio
van apareciendo los poemas de amor nuestro,
 que vienen desde los astros
para dejar su huella en páginas en vuelo.

Todo lo nuestro es ternura,
entre cielos,
mares,
ecos,
nuestra vida juntos es un inmenso azul
de sueños con mañanas.

Vientos de amores nuevos


Vientos de amores nuevos
que se deslizan por mi piel,
dándome caricias dulces,
tiernas,  aterciopeladas.

para mi blando corazón
que necesita mimos, besos,
y signos de amor.
Vientos de amores nuevos,
me buscan y me persiguen,
se mueven como alas batientes
por todo mi cuerpo estremecido,
llenando toda mi alma enternecida
que sólo siente el amor nuevo
que hace tañir con campanillas de cristal
mi cuerpo entero.

Ayer acaricié  los vientos
de amores nuevos, uno por uno,
buscando el verdadero, el único,
el que me hiciera estremecer de amor.

¿Es aquél? ¿O aquél otro?
¿O éste que se acerca suavemente?
¿O el que en silencio de amante, roza mi piel?
Mis vientos de amores nuevos
hacen remolinos con mis dos brazos
que giran como aspas perdidas,
desbrozando malezas
o blandiendo una causa.

Vientos de amores como mariposas
que vuelan en el aire de la mañana
besando las flores
y llevando a caminos desconocidos
el polen dorado
que es filtro de esperanza.

Vientos de amores nuevos,
que como remolinos, confluyen
en todos mis raudales.
Miles de ojos que no se alquilan,
desde mi cabeza, miran hacia abajo
lanzando grandes lagrimones
que purifican mi cuerpo
para esperar el amor nuevo.

Vientos que velan mi vida
y frente a ellos, aprendo lo que soy:
un momento de esa larga mirada
que te ojea desde hoy,
desde ayer, desde mañana
Vientos paralelos en el tiempo,
me protegen, me cuidan
siento sus caricias.

Vientos de amores nuevos,
que entre giros
enlazan hilos de encaje.
¡Son una clase!
¡Son mi rumbo!

Me conducen entre peregrinaciones
a amores nuevos, tiernos, verdaderos,
arriban a mi cuerpo traslúcido
ya que llegan hasta el alma
y se quedan a mi alrededor
para que el hallazgo sea al final,
trémulo de dicha
para que encuentre al otro lado,
su cuerpo,
el del amor,
último y cierto.

Ese, que inútilmente
esperarán las tumbas.

domingo, 28 de octubre de 2018

La puerta sin abrir


Sólo tú




Sólo tú, mi amor ausente,
me instas a que mi cuerpo y mi alma
se abran como un gran abanico
de sentimientos, risas, deseos,
gozos, alegrías sin fin.
Quiero estar contigo donde estuve.

Contigo, volver
¡Qué novedad tan inmensa ésa,
volver otra vez y repetir
lo nunca igual de aquel asombro infinito!

Sólo tú, en cualquier instante,
segundos, años,
 puedes golpear mi corazón
porque sé que donde estuve
sólo se va contigo, por ti.
Tus besos los beso yo por ti,
 saben, tienen sabor a los zumos del mundo.

¡Qué gusto negro y denso
a tierra, a sol, a mar!
Se quedan un momento en mis labios,
indecisos, imprevistos
y sin percatarme no se si son para mi,
 por ser algo irreal y mágico,
¡Son estelas, son signos,
son condenas o auroras!
Sólo tú, creas en mi rostro un velo de lágrimas.

Si tú supieras que ese gran sollozo
que estrechas en tus brazos,
que esas lágrimas que tú secas besándolas,
vienen de ti,
son tú dolor hecho lágrimas
más sollozos míos.

Sólo tú, el único,
traído por el viento crepuscular
y el silencio boreal,
 hizo latir aprisa,
acompasado mi corazón enamorado.

Dime el  porqué de nuestro encuentro
en la sintonía del existir
en este Universo que nos rodea
y nos envuelve en redes invisibles,
diáfanas, entrelazadas
con hilos de mil hojas verdes
 y capullos sin abrir de flores multicolores.

Sólo tú, es al que espero,
a nadie más esperaré nunca,
como Penélope tejiendo mil telares
frente al mar mirando
casi sin ver el horizonte
fruncido por la pena de la distancia.

Cuando tú me elegiste, el amor eligió,
salí del gran anónimo de todos, de la nada
y mi tristeza se trocó en alegría
más alta que las estrellas o nubes,
me elevaste.

Y mi gozo se echó a rodar,
 prendido a tu ser, en tu pulso.
Posesión tú me dabas de mí, al dárteme tú.

Viví, vivo, ¿hasta cuando?
Sé que volverás atrás,
cuando te vayas retornaré
a ese sordo mundo sin diferencias
de la gota en el agua,
del gramo en el peso.

Una más seré yo
al tenerte de menos
y perder hasta mi nombre.