Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 14 de agosto de 2019

Amor oculto


Amor oculto,
soy la desconocida,
la invisible,
a la que el amor escondido,
sólo en su alma,
entristece su corazón.

Tormento de amor,
que en las cavernas del alma
no lo siento mío,
tan solo lejano y distante,
ni su voz se escucha.

¿Dónde te has ido tú,
el entrañable?
¿Dónde te puedo encontrar,
libre y sin trabas?
Soy en tu vida,
nadie, nada,
un pedacito de un extraño y dócil
que desde este lado del mar te precisa
y en su imaginación se cree tuya.

¡Pobre alma adolorida!
Las vanas ilusiones
cruzaron hondos y floridos barrancos
al pie de acantilados erosionados por el viento
sin poder alcanzar esa distancia inexpugnable
de nubes oscuras
que cubren mis tristes sentimientos de amor.

Soy un ser que perdió su equilibrio,
la brisa vehemente lo lleva a lugares lejanos
quebrando su felicidad
anhelada y callada.

Su espíritu lastimado
se perdió y herido clama
por paz y libertad.

Amor oculto,
que con estremecedores sollozos
y gotas de lágrimas,
llora por no estar junto a ti.

El desconsuelo me inunda,
penetra por mi piel
y deja en mi boca un sabor amargo
por no tener tus besos dulces como miel.

Amor oculto,
en un arcón deshecho por el tiempo
dejo sus huellas en el polvo gris del tiempo.

Quiero ser feliz contigo a mi lado
pero se que esto será imposible,
quiero vivir nuestros sueños juntos,
plenos de luz,
sobre una playa de arena blanca,
con un mar oscuro
y un cielo límpido color añil.

Pero todo esto es mera ilusión,
seguiré siendo la desconocida,
la oculta,
como mota de polvo en un arpegio
de sonidos que se llevan el amor.

martes, 13 de agosto de 2019

El amor y el aire


Quisiera ser


Quisiera ser
en este existir del Hoy
Como una mariposa, o libélula, o un colibrí
Para libar en las flores su fragancia exquisita
para que tú puedas sentir
el aroma en mi piel, en cada poro,
para que sientas que mi cuerpo es tuyo para siempre.

Quisiera ser en tu vida,
algo más que un instante,
algo más que una sombra
y algo más que un afán
o tan solo un recuerdo constante.

Quisiera ser en ti mismo
una huella imborrable
y una sola verdad.
Palpitar en tus rezos
con temor a abandono,
en todo y por todo
complemento de ti

Quisiera ser para ti
un gozo inmediato,
pasmo que se acerca,
la frase más difícil,
la penúltima,
la que lleva,
derecho,
hasta el acierto,
perfección vislumbrada, siempre nuestra.

Quisiera ser una red infinita
de caricias y besos,
pero no una costumbre de estar cerca de mí.

Quisiera ser en tu vida,
una pena de ausencia,
un dolor de distancia
y una eterna amistad plena de amor.
Algo más que una imagen
y algo más que el ensueño
que venciendo caminos llega,
pasa y se va.



Quisiera ser el llanto en tus ojos
y en tus labios la risa,
ser el fin y el principio,
la tiniebla y la luz
la tierra y el cielo…
Y la vida y la muerte.
Ser igual que en mi vida
haz venido a ser tu.

Quisiera ser de ti
aquel suspiro callado,
ese grito en silencio
que se oculta dentro de ti.

Quisiera ser tu sombra incansable
para estar eternamente junto a ti.

Quisiera ser en ti el aliento,
el crepúsculo en tus noches
y tu nuevo amanecer.

Quisiera ser en ti,
el agua que recorre tu cuerpo lentamente
y adentrarme hacia tu alma
por los poros de tu piel
y fundirnos en un mismo fuego,
ser un solo cuerpo,
una misma esencia,
hasta el fin de nuestra vida.

Ensoñación


Ensoñación,
me transporta
a mundos de amores vividos
en pleno existir del alma.

¿Dónde se esconden los sueños?
¿Están entre los duendes,
las hadas,
los gnomos,
las mariposas transparentes,
las crisálidas de seda,
los brotes de flores de loto?

Ensoñación,
canciones sonoras
que flotan en el aire diáfano
de un día especial,
el Hoy,
el día a día pleno de felicidad
y amor a todos mis semejantes.

Sueños locos,
descarriados,
distraídos,
que me conducen sin darme cuenta
a momentos disímiles,
escondidos en el orillar del mar.

Ensoñación,
entre latiros y palpitares
la sangre vital corre a prisa
por las venas del cuerpo
llevando entretejidos
los recuerdos de caricias no olvidadas.

¡Y, ay,
cómo quisiera ser una alegría
entre todas,
una sola,
la alegría con que te alegrarás tú!

Ensoñación,
¡cómo desearía ser un amor sólo,
el amor del que tú te enamorases!
Veo declinar la tarde
mientras voy caminando lento
entre las sombras de las horas
y la nebulosa de los recuerdos imborrables.

Ensoñación,
¡qué tenues los suspiros de la tarde!
¡Qué dulce es el bramar del océano!

Si parece le hace guiños a la luna
y parece en su coloquio
más humano.

Ensueño de un amor ilusionaría
que impele en nuestras almas
la quimera,
destellos como luces
que se encienden
en fulgores de firmamentos lejanos.

Ensoñación que nos conlleva
a la viva caricia de la brisa,
las flores de un color mas encendido,
hay más risas y alegrías en el aire
y se acaban las tristezas en olvido.

Ensoñación,
me haces ascender la vigilia
en mis ojos para recoger tu imagen
amada y primigenia,
haces nacer al son de mis deseos
viola de amor,
canciones puras,
palabras de amor
llevándome a la cima
de los cielos con la tierra.

Ensoñación,
plena de sueños de amor
entre aires estremecidos de ternura
y bajados de altísimas esferas,
perdida me haces sentir por siempre
en tu embeleso sin sentir
el cercado de tus ramas.

Ensoñación,
colmada de verdes esperanzas
que se nutre entre delicias y caricias
naciendo de mi alma los poemas,
las prosas,
como jóvenes olivos
recién brotados.

Ensoñación,
secreto que veda tu figura crecida
entre pinos y lloradas
mas llena de amor con intención de amar
de mis cantares
y así alcanzar la cumbre de tu nombre.

Ensoñación
que sacude las bases de mi sangre
y hace aparecer tu nombre
contra el cielo, amor,
que desnudándote
caminas sobre el muro
que cerca mi silencio.

Amor perdido


Amor perdido,
¡qué dolor!,
¿sabes?
¡Perder al amor!
Es como arrancarte el corazón
en mil pedazos
y toda la luz del alma.
El amor se lleva en lo hondo de la sangre,
el sol que te compaña y te reviste,
brazo en que te apoyas
por el camino incierto del vivir,
escudo que te resguarda el pecho
de muertes o borrascas.

Amor perdido,
¡quiero llorar entre escombros!,
nos separamos tú y yo
en la cuesta para siempre.
¡Algo de mi luz en el polvo se ha perdido!

El miedo a no poder encontrarlo
ahuyenta de los ojos
las palomas del sueño
entre clamores de lloros y penas,
apurando en la breve llama
la inmensidad del tiempo.

Amor perdido,
ha de haber un portal sin cerrojos
por donde podré entrar
y como atisbando
de a poco te buscaré
entre la raíz de los quebrantos.

Otearé para estar otra vez contigo
desde las colinas cercanas
y veré el fulgor que tú irradias
desde la lejanía
y así secarás las fuentes de mi llanto.

Amor perdido,
en la flor te recuerdo
y amorosa te exalto,
guardando en mis entrañas
los bálsamos de tu amor
y mi secreta lumbre que ilumina
de a poco mi pecho cansado
se refugia en el orillar del mar
bajo las blancuras del astro.
Amor perdido,
¡que hundimiento del mundo!

Un gran horror a columnas quebradas,
tiempos sin imágenes,
cielos intemporales,
entre estíos e inviernos.
Amor perdido se extinguieron las alegrías,
las risas, las danzas,
pero perduran las frases de amor,
aquellas que te escribí
con todo mi corazón.

Ahora, sin tenerte,
todo va hacia atrás,
la vida se va quitando
frenéticamente horas, minutos,
segundos de encima,
destejiendo,
galopando su curso del lento existir,
queriendo borrar recuerdos,
historias para hacer
otra vez el anhelo de volver a empezar otra vez.

El futuro se llama ayer.
Ayer oculto, secreto,
escondido entre verdes follajes,
de esperanzas,
hay que empezar otra vez,
reconquistar la vida con toda el alma
y todo el corazón
detrás de aquellos otros
ayeres conocidos.

¡Vamos hacia el mañana
entre estrépitos besos,
inventando las ruinas del mundo,
de la mano tú y yo
por entre campos florecidos
de amapolas ondulantes!
Y ya no más amor perdido,
amor encontrado entre tactos,
abrazos, piel,
entregándonos al palpitar de sentirnos juntos,
sin caos ni penas,
sólo luz y belleza del vivir.

Amor perdido,
encontrado entre la luz del alba
y las estrellas escondido,
tendiéndonos las manos para coger las nubes,
las flores, las alas,
los mil sonidos del aire
para existir flotantes en el puro vivir,
salvados por milagro
de no estar más juntos
y así estrenar el beso,
el amor,
sin sufrimientos ni quebrantos.

lunes, 12 de agosto de 2019

Red de ansias


Soy mujer


Soy mujer,
vulnerable,
sensible,
que oculta y dormida
me escondí del amor
por un tiempo muy largo,
días,
tal vez años,
con temores ocultos
a ser lastimada y herida.

Soy mujer
y ahora soy libre como el viento,
para amar, para soñar,
para elevarme hasta el cielo si quisiera
porque nadie decide mis sentimientos,
nadie le pone alto a mis devaneos.

Amo el amor
y canto mis palabras dulces
que como desafiantes jinetes del aire
se vuelcan en páginas de colores
como prosas de amor
inventando nuevos mundos
desde las frases tiernas
y llevando a las alturas
como aves peregrinas
las lágrimas que se van con ellas.

Soy mujer,
me invento en la cumbre
adivinada entre árboles retorcidos
buscando el retorno de la sonrisa.

Sigo las huellas de mis pasos
en soledades mías,
muy mías,
quiero estar allí contigo
pero tengo miedo de amar
y debo estar acá.

El amor nunca perdona
a quienes saben amar.
Se cobra su tributo,
le pago sin demora,
con el dolor de la distancia,
antes…
y ahora.

Soy mujer
y desde lejos te miro
con mis ojos cenicientos de cristal
y me duele muy dentro.

Soy mujer
y no quiero encontrarte ahora
que soy libre,
me ahogarías,
me arrancarías el aliento
en cada abrazo,
me desarmarías el alma
en cada beso.

Nos uniríamos
en el fino aliento de la aurora,
entre claridades que perforarían nubes
y volaríamos entre frondas salvajes,
sintiéndonos juntos,
muy juntos.

Soy mujer
que en este hoy clama por ser amada
y desea que hagas allí,
en tu corazón,
una imagen viva y radiante,
feliz y colmada en arrullos de amor
que despacito iría hacia ti,
entre besos de pasión y deseo.

Soy mujer
y a pesar de que el amor
me llevará a sufrir
quiero en este instante
que nuestros ojos,
en el fuego de la tarde
nos lleven a vivir con alegrías plenas,
bajo cinceles embebidos
de nuestro sentir noble y puro.

Soy mujer poeta,
soy la flor que deshoja cada amanecer,
llevo conmigo todos los aromas,
la dulzura de la miel,
el calor en una noche de amor,
mi sueño eterno,
mi leyenda de otoño en serenata.

Soy mujer
que ama más allá del tiempo
y la distancia que te busca
en los días de tormenta,
en la placidez del agua
que en mi piel revolotea al sentirte
mío para siempre
sin angustias ni pesares.