Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 10 de noviembre de 2010

MI VIENTO ERES TÚ


Mi viento eres tú, el que me hace temblar, estremecer entre tus brazos.

Me llevas flotando a la orilla del nacer, al lecho virginal y pleno de candor.

Y lo que ha sido ya, los años, las memorias llamadas nuestra vida, tú, mi viento, las alzas y las llevas en vuelos ingrávidos a lugares remotos como sombras, dudas de existencia.

Mi viento eres tú, tú me meces con amor, me acunas y ante mi sorpresa no me sueltas y suavemente me izas entre brisas inocentes como en un mar inmenso.

Mi viento eres tú, me llevas a lugares lejanos, tembloroso de que la vida nos separe, retrasando desesperadamente con abrazos apretados la caída al borde del existir.

Mi viento eres tú, el hacedor del milagro de buscarme entre alharacas y estrépitos, hurgando entre los bosques tupidos, entre los campos florecidos, entre las lianas de las selvas tupidas.

Me encuentras y esa noche, gran madre de nosotros vamos hacia el nacer del amor.

Mi viento eres tú, me envuelves, me haces ir contigo por encima del cielo y del suelo, buscando el lugar exacto en el fondo escondido del horizonte, en esa grieta exacta donde sólo los dos, alma contra alma nos amaremos con pasión desbordante que hará temblar al mundo como estrellas puras y rutilantes.

Mi viento eres tú, escóndeme, cubre mi vida con tu amor, desbordante de huracanes de besos, ciclones de ternura, brisas de cálidos abrazos y caricias sin

Amar sin miedo


¿Qué me ha dado tu amor que vivo sumergida en él, sin miedo a perderlo?
Sólo sé que por ti sigo siendo un ser que pertenece a lo inexistente.
¿Qué me has dado ya que río, ya no lloro?
Me aíslo contigo en un ensueño que persiste en la noche, hasta en la noche en mi sueño, cuando vienes me alumbro de alegría y al irte me ensombrezco de tristeza.
¿Qué me ha dado tu amor que vivo sin miedo a amar?
Lo siento tierno, como los brotes de bambú incipientes que inquietos se asoman al viento.
Si pudiera tu alma responder a la mía desde esta lejanía, te diría en secreto qué cosas ansía.
Amar sin miedo, estamos separados por caminos largos pero igual puedo tener de tu amor la certeza y gozar plenamente como si estuviera entre tus brazos.
Si al caer de la tarde, nuestras almas se fueran a la orilla del mar y en un beso se unieran, el cristal de mis sueños la realidad partiría en mil trozos risueños y mi amor cantaría en nuestras almas vibrando en unísono canto.
Amar sin miedo, voy por la vereda de esta nueva historia y en este pergamino de momentos intensos, escribiré poemas para poder estar a tu lado a través de mis palabras hondas, sentidas, vibrantes.
Paralizada estoy en tu recuerdo, mi pensamiento vive palpitando en mí y siento que por ti la paz me inunda el alma.
Amar sin miedo, voy hacia ti sin temor a nada ya que tu amor es arte divino. Junto a ti, tu pureza fecunda fue germen de ternura que se arraiga cada día más en mi corazón.
No me dejes ir, ya que tu amor alienta mi vida y dilata la hondura de mis sentimientos.
Sólo así comprenderás mis versos, los más vibrantes, los más sentidos, los refugios incesantes de mi vida que se acompasan en mi alma cobijándome e impulsándome en verdad a continuar volcándolos en estas hojas en blanco para ti, mi amor.

Renunciación


Renunciación de tenerte a mi lado, me despido de ti, te regalo la luna, todo fue una ilusión vana y breve.
No se si te amé, creo que no, pero me queda tu sonrisa dormida en tu recuerdo y el corazón me dice que no te olvidaré.
Renunciación, te digo adiós por siempre aunque toda la vida siga pensando en ti.
La noche alba y vacía se poblará de recuerdos ya no tenidos y en presagios de memorias revividas me iré buscando con ojos penetrantes en altas madrugadas, ese amor que me está esperando, cálido y tierno, pleno de esperanzas para vivir un viaje sereno y largo.
Desde la nada subiste, maestro de la seducción, a la cumbre dorada de la conquista y ahora desciendes al valle de las sombras, callado, apesadumbrado, sin nada en las manos vacías.
Tus amores te abandonaron a la vera de tu camino, estás sólo con tus pesares y dolores.
Tenías en poder y el coraje de enfrentar la vida y vencer pero la vida y tus entornos te vencieron,
Renunciación total, me despido de ti con pesar y pena, no por mí en quien dejaste la inspiración divina de crear con amor versos, palabras, guiones de vida que vuelan por el mundo. Sí por ti que estás recibiendo de la vida la hiel del ultraje y los golpes duros que duelen más que las heridas abiertas.
Renunciación, te dejo con lo que tú anhelabas y te abandonó, no pudiste dominar tu genio metido en el polvo de la mentira, sin descanso, no viste que el verdadero y único amor te estaba esperando.
Ahora, desnudo y solo bajas de tu pedestal de mármol roto y ya nunca encontrarás la paz prometida.
Yo me voy al mundo nuevo, de noches claras y estrellas errantes, a encontrar el amor, el verdadero, el que me inunda de jazmines entre blancas espumas y esmeraldas temblorosas de vergeles que nos envolverán en un abrazo total y nuevo.

Transmutación



Transmutación, cambio sin fin, que te lleva a ser alguien diferente en un ir y devenir continuo, evolucionando hacia lo inexpugnable del mundo interior.
Transmutación, conversión, la piel se transforma en otra piel, en un mundo inédito que nos lleva a una metamorfosis del amor, transportándome a una abierta risa de depurados cristales, saliendo airosa de ciénagas de olvidados amores del pasado.
Transmutación de un ser frío, altivo, arrogante, en una mujer soñadora que vive el cálido romance del amor que desea inspirar y desatar en un loco frenesí que la arrebate.
Alteración de un corazón roto en uno palpitante y gozoso que sueñe y se estremezca entre los abrazos anhelados y esperados de ti, el de mirada ardiente, el que me hace sentir presa abandonada al albedrío de sus fuertes brazos.
Transmutación, mis brazos quietos e inmóviles se transforman en alas enlazadas; en espumas nacaradas mis manos se convierten y en un sortilegio del sol mi cuerpo se graba en el ébano azul de tu mirada.
Cambiante vida la mía, transmutada hasta el fin, buscando al caer de la tarde que nuestras almas se fueran a la orilla del mar y en un beso se unieran, donde el cristal de mis sueños la realidad partiría en mil trozos risueños y mi amor cantaría en nuestras almas vibrando en unísono canto.
Transmutación, cambiar la lejanía por el abrazo nuestro iluminado por sueños y suspiros de amor.
Transmutación, dame un corazón nuevo, no acerado, donde morar pueda este nuevo amor, corazón con calidez, dulzura y goces eternos.

Te quiero todavía


Te quiero todavía y deseo olvidarte, hundirme en el fondo del océano oscuro o irme tras horizontes lejanos.
Sueño y en mi temblor siento el dolor de la unidad que no existe, imposible unidad la que buscamos.
Desgarrada en dos, la dicha llega con el miedo de su virginidad inconquistable anhelando el amor que ya fue.
Te quiero todavía y te ruego con palabras sentidas que me dejes olvidarte, no quiero tener mi alma partida, no luchar con este amor que no existe, no lidiar con lo que sufro al no tenerlo.
Te quiero todavía, y sin embargo espero y el tiempo pasa, pasa y de lo que fue una hoguera sólo queda una braza pero sigo soñando que estás conmigo aún.
Y quizás en la sombra de mi esperanza ciega, comprenderé, de pronto, que lo que nunca llega, nos entristece menos que lo que llega tarde.
Te quiero todavía y alguna vez, aunque tarde, mis versos deberán decirte lo que para mí has sido, báculo de flores, lámpara de luz indefectible, númen eterno para que las palabras surgieran de este intrépido corazón con ternuras hacia ti compartidas.
Te quiero todavía y mis manos vacías tiemblan al escribir lo que siento, ya que siento más allá de las brumas de mis ojos cerrados por las lágrimas, la ansiedad de las horas convirtiéndose en días esperando a que llegue el olvido y con él sin calor la llama y ya sin fulgor la estrella.
Y seguiré así mi camino diciendo con palabras mustias y tristes “Era él…”, el que inspiraba mis versos.
Nuevas lunas se asomarán entre los árboles y las acompañaré en la danza, desnuda y casta.
Las aguas me llevan con sus vestiduras de música, que no tienen fin, esperando el poder amar porque la dicha quiere también su dicha, libre y sin recuerdos del pasado ya ido, con un perfume nuevo que viene con el viento o como agua transparente en cántaro sediento.

Quimera

Quimera de ser feliz en una mera ilusión de mi alma, desde mi cuarto en penumbras, con persianas en ascuas y puertas invisibles, porque estoy esperando al amor que vuelve de aquel mundo perdido donde hubo tantos sueños.
Quimera de felicidad bebiendo el zumo destilado de mi sueño, dejando en una estela de luz mi desamparo.
Con los ojos cerrados lo veo flotando a la deriva iluminándome de lejos para encontrarme en su memoria donde quedó grabado mi nombre y mi voz.
Quimera, entelequia mágica que me da fe en el recuerdo de frondas que pasaron pero que me lleva a futuros de innumerables días de amor, de alucinación y fantasía, bajando la luna y volando en sus brazos.
Quimera, ensueño, sin misterios ni rumbos inciertos, sí con delirios de pasos que se juntan en el silencio del aire, que se llena de ternuras en un amor puro, que envuelve con total arrebato a nuestros cuerpos donde la luz tímidamente se asoma.
Quimera, visión sin desolación, con luz de dorada dulzura, de luceros altos que nos llevan con caricias en las manos, lentamente a caminos ya no cerrados con resplandores sin penas.
Quimera, mito de este amor consagrado en un ensueño pleno de miradas, de palabras, de deseos, susurrándonos suspiros entrecortados, ilusiones de eterna pasión.
Quimera de sentirme amada, con este amor de verdad ya que lo imposible siempre llega, felicidad que nos trae el tiempo por horas que van y vienen, por el aire y que espero con una celeste paciencia porque sé que el momento está por llegar.
Quimera, sin delirios ni brumas del pasado, sí con sueños en los que me sumerjo y estoy contigo,
Volveré a tu ternura y empezaré a decir lo que nunca hubiera dicho ¡te espero! ¡eres el mito hecho realidad!

Acompáñame


Acompáñame en la vida, se tú mi bastón, mi brújula, mi guía.
Acompáñame con amor, no con olvidos de la nada, no con distancias sin presencias, no con pesares ni dolores.
Sí con alegrías compartidas, risas vividas, besos con mimos intensos.
Acompáñame, tú el amor mío, el que a mi lado se acerca y busca mis manos y mis placeres.
Dame todo tu sentir, fascinándome con tus palabras, esas que llegan a lo profundo del alma, las que acarician con cada frase, cada latido y cada palpitar.
Acompáñame en este camino incierto, sinuoso, con curvas largas y rasgantes.
No me dejes en la soledad sombría, sin luz ni claridad.
Acompáñame a ver las estrellas en la cima del mundo, sé el espíritu que traspasa, invisible, mis tinieblas y así seremos dos sombras unidas en el espacio azul y transparente.
Acompáñame desde la lejanía para que te sienta junto a mí con verdades claras y ciertas.
El amor que nos une desde el más allá, sin vernos, en un abrazo apretado, fuerte, carismático y sin fin, nos unirá en esta vida lograda por dos.
Acompáñame a vivir un sueño que nunca llegará a su fin.
Acompáñame en este juego que es la vida en el viaje que será vuelo mágico y sincero para deshojar la noche compartiendo nuevas madrugadas

viernes, 29 de octubre de 2010

Desnúdame


Desnúdame mi amor el alma toda, hurgando en mi interior.
Rasga las vestiduras de redes y dolores que me envuelven y forman parte de mi ser.
Navega en el mar de mi sentir.
Desnúdame y descubrirás nuevos horizontes dentro de mí, compartiendo contigo mis fracasos y mis triunfos.
Desnúdame, desnuda mi alma más allá de besos, caricias y palabras.
Estoy fiel y sumisa a tu amor en la alborada, a que desnudes mi alma y encuentres todos mis sentimientos, mis anhelos, mis suspiros en la nueva aurora boreal del nuevo día.
Desnúdame con los ojos del alma del amor navegando en el río y en el mar de la vida, en el agua del manantial, en las fuentes y arroyos cantarines donde se refleja toda la luz de nuestra esencia pura de amor.
Llévame contigo a gozar de la vida para crear poemas nuevos, audaces, con ritmos, en un conjunto mágico de letras y palabras.
Desnúdame, acércate a mi alma, juntándome en las sombras con danzares sonoros y graves cual canto y trinos de aves.
Desnúdame y bajo riendas frágiles, cruza mi alma como un corcel indómito, abriéndose paso entre los sentimientos profundos y plenos fascinando mi espíritu con tu algarabía de estrofas, tiernas y sutiles.
Desnúdame y hazme llegar tus estrofas mágicas, bordadas en frases de amor con extrañas músicas de acordes lejanos al compás de la orquesta que la vida nos ofrece.
Desnúdame entre tus versos, tú el poeta, ocultándome en un velo de palabras con sentimientos verdaderos y místicos.
Desnúdame en dulces sueños y en noches jamás olvidadas y seremos por siempre soñadores de infinito entre sombras vagarosas en espejos inciertos.

El Itinerante

¿A dónde vas tú, el itinerante eterno?
Llegadas sin retorno, idas sin regresos, senderos no hollados por caminos ignotos, ese es tu destino.
Tu principio y tu fin.
Atrás de quimeras orladas de sueños jóvenes, sin tiempos vividos y jornadas largas plenas de pensamientos intensos que atrapan el alma en una celada con vislumbres de maravillas que como metas se proyectan desde el arco a la flecha en un lapso sin instantes previos, entre luces y sombras.

Itinerante eterno, pirata de los mares inalcanzables, encuentra pronto tu hábitat cálido y puro donde descansar.
No más peregrinajes ocultos, desviados, que te conducen a lugares remotos sin fines concretos de búsqueda, de paz y amor.

Detén tu camino, haz un alto en él, recorre con tu alma buscando la luz que es energía pura y luminosa para que tu excelsa palabra cale hondo en el corazón de la gente sencilla y pura del pueblo, sin máculas ni pesares.

Itinerante errante, pirata de los siete mares, recala una vez en mí, llega con ansias de amarme tan sólo un instante, un segundo que valga una vida eterna.
Dulce amante mío te vislumbro a través del cosmos, te siento cerca de mí, ¡ven a mí! ¡te espero! que tu barco itinerante te traiga a mí tan solo por un instante, no importa; pero que valdrá en esta vida como vivida a través del tiempo en otros mundos, en otras galaxias, en otros cielos.

Te espero itinerante cambiante y sin palabras, con sólo caricias y amor para dar a esta sola alma a la que inspiras anhelos profundos

viernes, 10 de septiembre de 2010

LETRAS POÉTICAS


En tu presencia nacen mis palabras, porque el placer sublime de mirarte en un impulso poderoso me inspira los poemas.
En silencio labras con tu presencia fecundar al arte liberando el caudal de mi emoción que fluye en inspirada y lírica eclosión en cada verso.
Cadencias poética, por todo lo que tú inspiras, nuestras almas se llenan, se atan, se enciman y en las noches te sueño y veo letras en un ir y venir desde ti.
Mi poesía eres tú y es tal la armonía que emana de tu visión que la veo en el arcano de la mente mía, vertiéndose en el verso que yo creo resplandeciendo en el azul vacío del fantástico mundo que poseo en la raíz del pensamiento mío.
Letras poéticas, mi verso es una lágrima, que fluye solitaria, manando del dolor de no tenerte, es ráfaga nostálgica que hallando va en mis penas su triste inspiración idílica y cálida tañendo mi tristeza, desgrana una canción.
Letras poéticas, mi verso es una queja, una queja sin mengua que anida en mi dolor, es una queja lenta, es una queja honda que viene del amor.
Tú eres mi númen lejano, eres un ansiado despertar, muy lejos estás pero te acerco en el día que comienzo a llevar.
Te vivo, te siento.
Cadencias poéticas cuando te escribo mis letras, te dejo rimas y cantos, te dejo mis palabras, mis caricias en prosas, caricias en verso, mi esencia encendida, los fuegos del amor que vibran y crecen en el día a día.
Tú, mi poesía, mi magia, mi sueño y mi ilusión, eres mi cielo estrellado, eres el mundo todo.
Letras poéticas para ti, toma mi poesía, embriágate en mi clamor, va colmada de amores, de mis rosas con espinas, de mi amor hasta los confines de los recuerdos.

Te espero


Te espero en el umbral de mi pasional abrazo en la profunda noche, desprendiéndose tizones y luminosas chispas, vertiendo los amantes volcánicos deseos de eclosión de amar.
Te espero en mi vida, crepitaste ardiente las brisas en el silencio inmenso de la oscura noche.
Ardió en mi delirio tu abrazo creador, intensa llamarada de dos cuerpos pletóricos, inmersos en el amor.
Te espero con ansias de gozos, con mi ternura ardiente, abrevarás delicias que de mi ser anhelante van hacia ti.
Te espero, soy tuya, tómame, abrázame, vierte en silencio tus ánforas de fuego que aceleran el latido de mi corazón.
Te espero, estoy cerca, muy cerca de ti, te quiero a mi lado, se acelera el latido de mi corazón amante con tu abrazo leve y tu aliento excitante, donde enciende la llamarada que me abraza el pecho.
Te espero ¿vienes amor?, intensa llama mora en mi pecho que se inflama despertando mi ardiente fantasía y transforma toda la faz de mi destino.
No sé si espero, amor, ni si te espero, pero de pronto estás, inesperado y me envuelves en un abrazo cálido de estío.
Reconozco tus ojos de viajero, tu inseguro silencio, tu llamado, tus labios sin mañana y sin pasado.
Te espero porque eres un milagro de ternura, triste y feliz, eterno y pasajero, inquieto y firme.
Te espero, amor ¡Cómo irme! ¡Cómo estar sin estar!
Te espero porque puedo entristecerme tanto por tu ausencia que en fantasma de mí misma me torno y sentirme tan feliz por tu presencia que los cálices del regocijo colmo.
Pletóricos de dicha, con dulces sones de músicas seremos astros del alba, en la más alta estrella.
Ven… te espero… hasta la eternidad.

MISTERIOS DEL ALMA

Misterios del alma ¿dónde están?, ¿dónde se ocultan? ¿dónde se refugian?, buscan las profundidades olvidadas del espíritu, fluyen como dotes dormidas del más allá, son algo abstracto, misterioso, que emanan de las honduras de nuestro interior, nos envían energía de la espiritualidad.

Misterios del alma, escondidos en hondos y calados sentimientos que nos conectan con nuestro Ser más profundo.

Misterios del alma, nos envuelven en hebras de ensueño, nos hacen vibrar, nos colman de emociones, de llantos y risas.

Misterios del alma, ¿a dónde nos conducen? nos llevan lentamente al éxtasis, embriagándonos de sentimientos profundos que colman nuestra vida hasta el más allá, conectándonos con la eternidad.

Misterios del alma, anhelantes y esperados que nos hacen vibrar y vivir intensamente entre momentos de ráfagas de pasión.

Mi alma y sublime himeneo ostenta la alegría de amores y de ensueños, siente soplos de ternuras.

Misterios del alma, hálitos que se alzan puros, antiguos, recientes, nos inundan despacio y su aliento como un soplo, aire que crece, viento que canta nos inunda de la felicidad del vivir entre júbilos, milagros, nuevos amores, letras y poemas surgidos como alas del mundo.

Misterios del alma, estelas del amor vivido y por vivir que como luz amanecida nos alumbra nuestro ser y como en un soliloquio claro, sin esperas, nos lleva a amar, estar amando en un impulso sin fin. Dulces días en los que el mundo nos lleva con nieves o con sol, con penas o dichas a aceptar con sonrisa los misterios del alma y a vivirlos como prodigios que renacen desde nuestras últimas fronteras.

lunes, 30 de agosto de 2010

DULCE RENDICIÓN

Dulce rendición, soy la mujer enamorada que se atreve a cruzar los arcos de los puentes para llegar a ti.
Me rindo, aún después de haber sufrido, al amor que como trueno rompe la luz en mi alma e inunda mi ser, antes acongojado y triste.

Me rindo dulcemente a tí, estrenando el día que volvimos a estar juntos en este volcado y posesivo amor, salvando obstáculos, puertas cerradas, aguas caudalosas, abismos insondables y portones herméticos.

Recorro temblorosa y con hondas ternuras tu rostro amado, me hundo en tu mirada dulce que hace vibrar mi corazón y beso tus manos, pétalos de lirio, que acarician sin tocar y me deleito gozando tu breve sonrisa de Eros.

Me rindo dulcemente, no importa que te alejes por mares, cielos o espacios y te aparten porque al tiempo llegas, como fidelísimo narciso a dar su perfume y los carismas divinos de la luz y del canto.
Eres la luz que rompe la oscuridad, la risa inmutable de los años que resuena en el eco y vuelve a mí para reírnos juntos.

Me rindo dulcemente, yo soy la que te quiere, la que llega en tus sueños y respira a tu lado.
Yo soy un nombre que canta y te enamora desde el otro lado del horizonte.

Dulce rendición la mía, llevada a ti por la brisa marina, desgranando remembranzas con un morral de sueños y viviendo por el néctar milagroso que depositas en mis manos.

Secreta lumbre que hacia mi alma llevas la blancura de la luna entre los sauces, eres mi río de música, llovizna de jazmines, mi felicidad esperada.

Dulce rendición voy hacia ti desnuda y casta al ritmo de la danza, al son de red de violines, entre tiernos pastos a orillas de las aguas, sola y pudorosa con guirnaldas de flores en piernas y brazos, feliz amando…

BESOS EN LA FRENTE

Besos en la frente, hermosos y simples como el trino de los pájaros en primavera, como el arrullo dormilón del viento.
Besos en la frente que se dan al oído susurrando un te quiero…

Besos en la frente, me acarician el corazón y me dan te quieros, besos escondidos que se dan despacio, sin prisa, sin tiempo.

Cantan a mi alma como cada te quiero, puedo disfrutarlos palmo a palmo en cada centímetro de piel, susurrando, suplicando, por besos que se brindan sin mezquindades, sin pensar que podrá pasar mañana.

El mañana no existe cuando en el aire hay dos que se dan sin egoísmo, sin pensar en sí mismos.
Besos en la frente que llegan a mis oídos endulzando mi vida dándome alegría, me descubre un mañana, posible y cercano.
Almas susurrando, prometiéndose eternidad al unísono, prometiéndose amar, sólo amar…

Cantemos, cantemos la última canción, la que se canta al amor, a este amor que nos tenemos tú y yo y bailemos como espigas enhiestas al son de nuestros corazones, la música celestial que nos une, abramos todos nuestros caminos que, ciegos, nos esperan con alfombras de flores y besos.

Besos en la frente, límpidos y puros, que funden dos almas en una, en el silencio mágico que nos une en un posible siempre,,,

BUSCANDO EL AMOR

uscando al amor, duende efímero que se esfuma en el tiempo, así es él travieso y lisonjero lleno de sorpresas y misterios.
En un momento te hace reír con risas vibrantes y sonoras y cuando se va, se aleja, sin dejar rastros, de a poco, lentamente, y el alma empieza a sufrir hasta querer llorar.

Busco al amor ¿sabes tú dónde está? Pequeño niño escurridizo, me llenas el alma con amor intenso, sofocante a veces y luego sin dudar te vas, me abandonas sin sentimientos de culpa, ni airado, sin tino ¿será que en su pecho no tiene corazón? ¡Qué rara contradicción!

Buscando el amor, lo busco en los ojos de algún caminante, lo busco en senderos que fueron errantes, él sabe esconderse, se ríe de mí me da de sus mieles y luego me olvida ¿Será que realmente me ama? no creo, cuando se ama, el amor nos amarra, sin herirnos

Él me abandona sin pena, ni pesares, se separa sin hacer nuevo nudo.
Pequeño, déjame arrullarte con este canto a la esperanza, déjame libar de ti el cáliz de vida y luego como canción ofrendártelo.
Pequeño ¿por qué huyes de mí? ¿Será que el miedo paraliza tu sentir? Puedo tomar tu mano pero instantáneamente corres, huyes,
te escondes.

Buscando el amor, es un camino largo y sinuoso pero al encontrarlo amaneceré en los brazos del SER que merezca todo de mí, mis miradas, mis caricias, mi ternura, mi cariño, mi pasión.
Amor te busco, donde quiera que estés, estoy segura que voy a hallarte.
Busco el amor… y sé que lo encontraré y juntos como una corriente cristalina correremos cantando a la vida hacia un horizonte trémulo
de esperanzas no estrenadas las que nos llaman, radiantes, hacia fulgores de amaneceres eternos…

jueves, 19 de agosto de 2010

Los caminos de la vida



Si algún día me ves triste: no me digas nada… Sólo quiéreme. Si me encuentras en la soledad de la oscura noche, no me preguntes nada Si me miras y no te miro: no pienses nada, sólo compréndeme Si lo que necesitas es amor… no tengas miedo, sólo ámame Pero si alguna vez dejas de quererme: no digas nada… sólo … recuérdame Porque la vida es juego, aroma y seducción Las cosas son y no son lo que parecen. Pero aún así .. las amamos con pasión