Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 18 de junio de 2011

UN TOQUE DE LUZ


Un toque de luz

Mi poesía, es un toque de luz que inunda mi mundo interior como chispa infinita del creador.
Callado, el tiempo misterioso nos espera y nos lleva a vivir el amar que brota del existir universo ya que somos voz del creador.
Un toque de luz, que nos hace vibrar en las distancias, viviendo entre péndulos agridulces, entre dichas y penas, ya que los ayeres me siguen porque son la piel de mi vida, son la memoria de mis huesos.
Mi poesía, un toque de luz que me alumbra esperando el hoy, sembrando los relojes de mis momentos.
Voy deshojando las palabras por el cielo, tejiendo con amor, alegrías y dolores, mi feliz e incomparable viaje en esta vida, porque seguiré dormida en un sueño profundo, esperando un amanecer nuevo.
Un toque de luz incomparable, excelso, que es luz de vida, son mis versos del alma, son esa luz, son mi tiempo, el de ayer y el de hoy, mi nardo dorado, mi música de ondas en melodías de sentimientos.
Un toque de luz, que me traen las palabras y que llevan a mi boca las mágicas flores del agua que hacen nacer versos, que se iluminan, entrelazándose en poemas de amor, inspirados por una luz mágica.
Mis poemas me abrazan en abanicos de espuma, entre lentos remolinos y es cuando el verso llega cien veces repetido, entre toques de luz misteriosos que me arrullan en un límpido canto de amor.
Mis palabras son un toque de luz a mi corazón.
Como una flor de cielo en mi pecho vibran las notas radiantes al encontrarlas, iluminando mi vida, llegando a mis manos, estrechadas en cálido, vivo, tierno palpitar.
La poesía es para mí, un toque de luz para el alma

viernes, 18 de marzo de 2011

SILENCIO PROFUNDO


Inunda mi Ser como un sueño al más allá, donde no existen dudas, ni resentimiento sino en estar con uno mismo, conociendo cada atisbo del alma.

No quiero enmudecer en un silencio profundo, quisiera expresarme a mí misma lo que encierro muy dentro, pero al querer expresarlo tiemblo en silencio.

El hondo silencio muy dentro de mí hace ecos y esta callada realidad pide a gritos recomenzar, quitar lo imposible, para llegar al encuentro de un corazón que no huya a la hora de amar.

¿Acompañan las almas? ¿Se las siente aún en el silencio profundo? ¿O lo que te acompañan son cristales o espejos minúsculos de vida, cárceles de amores ocultos, lanzas que te hieren sin cesar y vienen del pasado

En estos silencios profundos ¿qué buscas? ¿te acompañan las ansias? ¿no te acompañan?.

¿O tienes junto a tí, solo a tí, como yo, un atisbo del silencio, música lejana, desesperada por encontrar en el silencio alguien que te necesite que te regale besos nuevos.

Silencio profundo ¿Acompañan las alas o están lejos?

¿Te acompaña ese inmenso querer de estar contigo que es el conocimiento de uno en una eternidad sin fin?

No quiero estar sola en mi silencio profundo, sin otra compañía que mirar muy despacio, con los ojos arrasados de llantos, el pasado que me acompaña y sentirme desnuda, sola, con tu desnuda alma prometida en mi silencio profundo.

Silencio profundo, amor en silencio, amor prodigioso, amor secreto que se hunde en el vacío y en el cosmos infinito.

Y de noche el silencio que nos llega hasta el alma sin saber de qué ausencias de ruidos está hecho.

¿Son letras, son sonidos, alfabetos? pero los percibo nítidos y momentáneos, son tus silencios compartidos que buscan mi amor llamándote a mi vida. …

CAMINAR EN SILENCIO


El sendero me conduce a caminar conmigo misma, en silencio necesario e imprescindible para la paz de mi alma

Voy a horizontes impacientes que me esperan, con mis palmas abiertas al eco que el silencio calla.

Caminando en silencio, pienso en ti, el atardecer me está ofreciendo vagos mundos desmedidos dónde voy a buscarte en silencio.
Caminando despacio, seguir al viento, en aguas sin sol, solitaria sin ti.
Caminando despacio ,la calma me inunda, me salva de mis pesares y el alma se va adonde esta tarde me ofrece sonrisas vagas, ademanes lentos ,pensamientos distraídos, andares sin prisas.

Caminando en silencio, te busco, ¡qué ir y venir de mi misma! para dar contigo, cerca y poder abrazarte para que las distancias no nos separen más.

Tu silencio no me busca en medio del camino, tu silencio terso, como aire cristalino, no quiere ansias sólo las riza como piedras, las preguntas en el fondo te las guardas.

Caminando en silencio ni un leve grito se escucha, es un afilado callar, rasgador y denso.

Quiero caminar contigo, en silencio, por eso te busco, por eso agito el aire que respiro, porque necesito que tu silencio sea también mío en un minuto tan sólo…el que conduce a cerrar los ojos y no ver falsas sombras ni secretos ocultos…

martes, 18 de enero de 2011

ESPÉRAME


Así de improviso se oyó un !espérame! que con sigilo entró por la puerta entreabierta de mi alma, esa palabra mágica y nueva.
!Espérame! ¿A quién? ¿Dónde? ¿Cuándo? mil preguntas surgieron de improviso, intuyendo que el giro sin giros de mi vida iba a cambiar.

El espérame imperioso, grave, sin vueltas, venía de muy lejos en mi búsqueda.

Es que la vida no nos señala, no nos hace preveer, que por ese instante signado por mil preguntas y respuestas nos veríamos marcados por unas situaciones imprevistas e impredecibles y que el amor nos estaba llamando con gritos de desesperación.

El ¡espérame! en ecos repetitivos de estrella en estrella cruzó el vasto océano y se acercó.
El ¡espérame! nos estrujó el corazón y sus gotas cual lluvia de besos cambio hasta el andar que se hizo lento, rítmico, cadencioso y la risa se oyó mas clara, repetitiva, con luces doradas en las pupilas de los ojos.

La ansiedad del espérame nos se hizo esperar y tarde muy tarde en la noche la respuesta se disolvió en un resplandor de luciérnagas brillantes.
!Sí! espero a ese alguien que con prisas y deseos me ha de encontrar.
Y en una alfombra tejida con hilos de seda de mil colores, el espérame me hizo ir por caminos sin límites, atravesar obstáculos, frenar necedades, hasta que por fin segura y valiente acudió al llamado que se sentía más cerca.

¡Ah! !Espérame! es que nadie encontró palabra más juguetona, más dulce, más traviesa, que nos hizo virar la vida y sentirla más cerca.

¡Espérame! sí, ya estamos juntos, los espíritus se tocan, las mentes se hablan y los pensamientos raudos y veloces corren de uno al otro diciéndose querencias y mil cosas locas...! Qué felicidad saber el uno y el otro que los dos existen! y se entrecruzan los caminos con donaires de príncipe y princesa...

miércoles, 12 de enero de 2011

Soy


Soy un imagen de mi misma, polifacetada en un azogue de colores que perfilan mi alma en mil cristales que irradian su pureza.

Soy la que vive y palpita en suspiros de amor, ahondando dentro de mí para conocerme y amarme, cuidando y protegiendo mi ser interior.

Soy un ser pleno de emociones, que aparecen como un conjunto de reacciones y cuya explicación no es coherente, no es racional, no es lógica,

Soy tan libre y sensible a la vez, como un manojo de sentimientos y me siento tan íntima dentro de mí, que a cada instante una lágrima se desliza por mis mejillas

Soy la indómita doncella que por inocencia e incredulidad, salió en pos del amor, ese, el único, el verdadero, pero no lo encontró, sólo halló desilusiones, falsedades, tristezas y por ende, surgieron los poemas de amor, palabras, letras que emocionaron mi alma y dieron a mi vida el sentir que necesitaba.

Soy la que en el pasado, en el ayer, en el ayer del ayer, vivió esperanzada en la soledad de la noche, sabiendo que algún día vendría desde los aires, las ausencias, desde la noche, lo que estaba esperando, el amante que siempre existía, que existe y la está queriendo.

Soy la que renacida empieza otra vez, desde el mismo final, límpida y pura,

Yéndose más allá todavía de los últimos recovecos de mi ser, alumbrándome como inagotable fuente del amor dulce y puro que no muere y aumenta mi sed de vivir,

Soy la que ama hundiéndose en silencios, dejando caer en hojas en blanco los versos que nacen como caricias suaves para lograr, por puro milagro, sin dudas confusas, palabras de amor, como estrellas inequívocas, recién nacidas con el alba, de nuestro afán de anhelos de que lo nuestro sea verdad,

martes, 21 de diciembre de 2010

NAUFRAGA

Naufraga, en un mar de cielos abiertos y de soledades que me acompañan en mi propia pena.
Las lágrimas saladas, de agua de rio y mar, llevan mi voz delgada a través del ancho mundo, por los aires, en un idioma sin labios.
Naufraga, en un sueño de una larga despedida de ti, me voy flotando, marchando sobre el mundo sin poder pisarlo porque no tengo un sitio donde recalar.
Naufraga, sin amor, nadadora de noche, nadadora entre olas y tinieblas, avanzo contra la doble resistencia sorda de oscuridad y mar, de mundo oscuro.
Se rompen a mi alrededor las densas ondas anchas de la noche, buscando con afán la claridad que me lleve al amor, al verdadero, al único, y brazada por brazada levantando un espumar altísimo en el cielo, espumas de luceros, de estrellas que salpican mi rostro, con un tumulto de constelaciones de mundos.
Naufraga, con inocencia desnuda, desafío mares de siglos, siglos de tinieblas, buscándote a ti mi amante, traspasando el mar, la noche, las conformidades, para ser tuya en la playa del día que alborea, naciendo en la nueva aurora que nos espera.
Naufraga de un mar ahora con riberas y horizontes porque tu ausencia infinita de ti, ahora es presencia cálida y apasionada, eres mi barco que esperaba, eres ahora mi sostén, mi apoyo, me has asido en esta blanda tiniebla y me has hecho tuya naufragando mi pena entre tu mirada donde la luz de aura me inunda por doquier entretejiendo juntos este amor que nació entre los dos

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Dame un corazón nuevo

Dame un corazón nuevo que sea mi refugio incesante entre los vaivenes de la vida y mi cobijo y mi amparo para continuar amando.
Dame un corazón nuevo, para que mis ansias intensas y apasionadas queden dormidas para expresarse en el momento que esté contigo.
Tú y yo somos peregrinos de otras dimensiones que recalan como lluvia, como rocío, sobre lo destruido, sobre lo repetido, promoviendo lo regenerado con nuestros corazones latiendo al unísono, unidos por un compás vibrante y acorde.
Dame un corazón nuevo, lleno de miel y sin heridas, ni pensamientos grises y doloridos, de lo que quise y ya no quiero pero que guarde mis antiguas inocencias y mis románticos secretos.
Dame un corazón nuevo que sienta los trinos que da a la aurora el ruiseñor desde los altos pinos lejanos y así ir hacia ti sin temores y sin manantiales de lágrimas en mi alma, sólo con esperanzas de amor en mis horas largas.
Dame un corazón nuevo para pensar en ti a cada instante, provocándome en pensarte y esperarte ya que eres el amor que sucumbe en el espacio más ínfimo de mi ser.
¡Ay amor! ¿Qué le haces a mi corazón? ¿Qué le haces a mi mente prisionera de tu dulzura?
Dame un corazón nuevo para crear mis mejores metáforas, mis más sentidos versos, sólo sintiendo el sonido tierno y suave de tu voz y buscar entre los dos la felicidad de fuego puro, abrazándonos sin movernos.
Dame un corazón nuevo para cuando mañana al despertar, la vida sea virgen, plena de luz, de silencios temblorosos y haremos que por vez primera el mundo tiemble en nuestro día, igual que en las arenas de las playas perviven vestigios de un gran barco naufragado.
Dame un corazón nuevo para que nuestros sueños de amor sean eternamente duraderos.

Desde la lejanía

Desde la lejanía, a través de los cielos gozamos de la esperanza de encontrarnos, de tener la luz que no tenemos y en ese gozo de esperar, la felicidad nos encontrará.

Nunca más solos, mundo de dos, frutos de dos, verdad paradisíaca, inventada por nosotros entre poemas, palabras, letras que nos unieron como apretados hilos de plata con sabores de mieles.

Desde la lejanía, en mi imaginación, camino entre perfumadas setas y retamas y voy hacia los torrentes que caracolean sobre las piedras resbaladizas de musgo, entre las extensiones de brezas rojas, entre los espesos pámpanos donde se posan las alondras.

Desde la lejanía al despedirnos, nos separamos con ansias ya de otra luz de encuentro, para gozar el vivir que hasta ahora ha sido trémulo, presentirse jubiloso como promesa eterna de amar.

Desde la lejanía, pero tan cerca que vibraremos con inquietudes, con vehemencia, con honduras plenas de sinceridad, amándonos alma con alma, corazones cálidos que anidan el deseo de estar juntos.

Quiero tu amor como árbol florecido y hoguera de estrellas, río de música, llovizna de jazmines que por dentro me abracen, me acaricien con esa dulzura que tú solo puedes dar.

Llévame contigo, vagabunda de amor, entre tus silbidos y quejas retumbantes, al paraíso del vendaval eternamente unida a ti, tú, mi felicidad, tú mi mundo todo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

MI VIENTO ERES TÚ


Mi viento eres tú, el que me hace temblar, estremecer entre tus brazos.

Me llevas flotando a la orilla del nacer, al lecho virginal y pleno de candor.

Y lo que ha sido ya, los años, las memorias llamadas nuestra vida, tú, mi viento, las alzas y las llevas en vuelos ingrávidos a lugares remotos como sombras, dudas de existencia.

Mi viento eres tú, tú me meces con amor, me acunas y ante mi sorpresa no me sueltas y suavemente me izas entre brisas inocentes como en un mar inmenso.

Mi viento eres tú, me llevas a lugares lejanos, tembloroso de que la vida nos separe, retrasando desesperadamente con abrazos apretados la caída al borde del existir.

Mi viento eres tú, el hacedor del milagro de buscarme entre alharacas y estrépitos, hurgando entre los bosques tupidos, entre los campos florecidos, entre las lianas de las selvas tupidas.

Me encuentras y esa noche, gran madre de nosotros vamos hacia el nacer del amor.

Mi viento eres tú, me envuelves, me haces ir contigo por encima del cielo y del suelo, buscando el lugar exacto en el fondo escondido del horizonte, en esa grieta exacta donde sólo los dos, alma contra alma nos amaremos con pasión desbordante que hará temblar al mundo como estrellas puras y rutilantes.

Mi viento eres tú, escóndeme, cubre mi vida con tu amor, desbordante de huracanes de besos, ciclones de ternura, brisas de cálidos abrazos y caricias sin

Amar sin miedo


¿Qué me ha dado tu amor que vivo sumergida en él, sin miedo a perderlo?
Sólo sé que por ti sigo siendo un ser que pertenece a lo inexistente.
¿Qué me has dado ya que río, ya no lloro?
Me aíslo contigo en un ensueño que persiste en la noche, hasta en la noche en mi sueño, cuando vienes me alumbro de alegría y al irte me ensombrezco de tristeza.
¿Qué me ha dado tu amor que vivo sin miedo a amar?
Lo siento tierno, como los brotes de bambú incipientes que inquietos se asoman al viento.
Si pudiera tu alma responder a la mía desde esta lejanía, te diría en secreto qué cosas ansía.
Amar sin miedo, estamos separados por caminos largos pero igual puedo tener de tu amor la certeza y gozar plenamente como si estuviera entre tus brazos.
Si al caer de la tarde, nuestras almas se fueran a la orilla del mar y en un beso se unieran, el cristal de mis sueños la realidad partiría en mil trozos risueños y mi amor cantaría en nuestras almas vibrando en unísono canto.
Amar sin miedo, voy por la vereda de esta nueva historia y en este pergamino de momentos intensos, escribiré poemas para poder estar a tu lado a través de mis palabras hondas, sentidas, vibrantes.
Paralizada estoy en tu recuerdo, mi pensamiento vive palpitando en mí y siento que por ti la paz me inunda el alma.
Amar sin miedo, voy hacia ti sin temor a nada ya que tu amor es arte divino. Junto a ti, tu pureza fecunda fue germen de ternura que se arraiga cada día más en mi corazón.
No me dejes ir, ya que tu amor alienta mi vida y dilata la hondura de mis sentimientos.
Sólo así comprenderás mis versos, los más vibrantes, los más sentidos, los refugios incesantes de mi vida que se acompasan en mi alma cobijándome e impulsándome en verdad a continuar volcándolos en estas hojas en blanco para ti, mi amor.

Renunciación


Renunciación de tenerte a mi lado, me despido de ti, te regalo la luna, todo fue una ilusión vana y breve.
No se si te amé, creo que no, pero me queda tu sonrisa dormida en tu recuerdo y el corazón me dice que no te olvidaré.
Renunciación, te digo adiós por siempre aunque toda la vida siga pensando en ti.
La noche alba y vacía se poblará de recuerdos ya no tenidos y en presagios de memorias revividas me iré buscando con ojos penetrantes en altas madrugadas, ese amor que me está esperando, cálido y tierno, pleno de esperanzas para vivir un viaje sereno y largo.
Desde la nada subiste, maestro de la seducción, a la cumbre dorada de la conquista y ahora desciendes al valle de las sombras, callado, apesadumbrado, sin nada en las manos vacías.
Tus amores te abandonaron a la vera de tu camino, estás sólo con tus pesares y dolores.
Tenías en poder y el coraje de enfrentar la vida y vencer pero la vida y tus entornos te vencieron,
Renunciación total, me despido de ti con pesar y pena, no por mí en quien dejaste la inspiración divina de crear con amor versos, palabras, guiones de vida que vuelan por el mundo. Sí por ti que estás recibiendo de la vida la hiel del ultraje y los golpes duros que duelen más que las heridas abiertas.
Renunciación, te dejo con lo que tú anhelabas y te abandonó, no pudiste dominar tu genio metido en el polvo de la mentira, sin descanso, no viste que el verdadero y único amor te estaba esperando.
Ahora, desnudo y solo bajas de tu pedestal de mármol roto y ya nunca encontrarás la paz prometida.
Yo me voy al mundo nuevo, de noches claras y estrellas errantes, a encontrar el amor, el verdadero, el que me inunda de jazmines entre blancas espumas y esmeraldas temblorosas de vergeles que nos envolverán en un abrazo total y nuevo.

Transmutación



Transmutación, cambio sin fin, que te lleva a ser alguien diferente en un ir y devenir continuo, evolucionando hacia lo inexpugnable del mundo interior.
Transmutación, conversión, la piel se transforma en otra piel, en un mundo inédito que nos lleva a una metamorfosis del amor, transportándome a una abierta risa de depurados cristales, saliendo airosa de ciénagas de olvidados amores del pasado.
Transmutación de un ser frío, altivo, arrogante, en una mujer soñadora que vive el cálido romance del amor que desea inspirar y desatar en un loco frenesí que la arrebate.
Alteración de un corazón roto en uno palpitante y gozoso que sueñe y se estremezca entre los abrazos anhelados y esperados de ti, el de mirada ardiente, el que me hace sentir presa abandonada al albedrío de sus fuertes brazos.
Transmutación, mis brazos quietos e inmóviles se transforman en alas enlazadas; en espumas nacaradas mis manos se convierten y en un sortilegio del sol mi cuerpo se graba en el ébano azul de tu mirada.
Cambiante vida la mía, transmutada hasta el fin, buscando al caer de la tarde que nuestras almas se fueran a la orilla del mar y en un beso se unieran, donde el cristal de mis sueños la realidad partiría en mil trozos risueños y mi amor cantaría en nuestras almas vibrando en unísono canto.
Transmutación, cambiar la lejanía por el abrazo nuestro iluminado por sueños y suspiros de amor.
Transmutación, dame un corazón nuevo, no acerado, donde morar pueda este nuevo amor, corazón con calidez, dulzura y goces eternos.

Te quiero todavía


Te quiero todavía y deseo olvidarte, hundirme en el fondo del océano oscuro o irme tras horizontes lejanos.
Sueño y en mi temblor siento el dolor de la unidad que no existe, imposible unidad la que buscamos.
Desgarrada en dos, la dicha llega con el miedo de su virginidad inconquistable anhelando el amor que ya fue.
Te quiero todavía y te ruego con palabras sentidas que me dejes olvidarte, no quiero tener mi alma partida, no luchar con este amor que no existe, no lidiar con lo que sufro al no tenerlo.
Te quiero todavía, y sin embargo espero y el tiempo pasa, pasa y de lo que fue una hoguera sólo queda una braza pero sigo soñando que estás conmigo aún.
Y quizás en la sombra de mi esperanza ciega, comprenderé, de pronto, que lo que nunca llega, nos entristece menos que lo que llega tarde.
Te quiero todavía y alguna vez, aunque tarde, mis versos deberán decirte lo que para mí has sido, báculo de flores, lámpara de luz indefectible, númen eterno para que las palabras surgieran de este intrépido corazón con ternuras hacia ti compartidas.
Te quiero todavía y mis manos vacías tiemblan al escribir lo que siento, ya que siento más allá de las brumas de mis ojos cerrados por las lágrimas, la ansiedad de las horas convirtiéndose en días esperando a que llegue el olvido y con él sin calor la llama y ya sin fulgor la estrella.
Y seguiré así mi camino diciendo con palabras mustias y tristes “Era él…”, el que inspiraba mis versos.
Nuevas lunas se asomarán entre los árboles y las acompañaré en la danza, desnuda y casta.
Las aguas me llevan con sus vestiduras de música, que no tienen fin, esperando el poder amar porque la dicha quiere también su dicha, libre y sin recuerdos del pasado ya ido, con un perfume nuevo que viene con el viento o como agua transparente en cántaro sediento.

Quimera

Quimera de ser feliz en una mera ilusión de mi alma, desde mi cuarto en penumbras, con persianas en ascuas y puertas invisibles, porque estoy esperando al amor que vuelve de aquel mundo perdido donde hubo tantos sueños.
Quimera de felicidad bebiendo el zumo destilado de mi sueño, dejando en una estela de luz mi desamparo.
Con los ojos cerrados lo veo flotando a la deriva iluminándome de lejos para encontrarme en su memoria donde quedó grabado mi nombre y mi voz.
Quimera, entelequia mágica que me da fe en el recuerdo de frondas que pasaron pero que me lleva a futuros de innumerables días de amor, de alucinación y fantasía, bajando la luna y volando en sus brazos.
Quimera, ensueño, sin misterios ni rumbos inciertos, sí con delirios de pasos que se juntan en el silencio del aire, que se llena de ternuras en un amor puro, que envuelve con total arrebato a nuestros cuerpos donde la luz tímidamente se asoma.
Quimera, visión sin desolación, con luz de dorada dulzura, de luceros altos que nos llevan con caricias en las manos, lentamente a caminos ya no cerrados con resplandores sin penas.
Quimera, mito de este amor consagrado en un ensueño pleno de miradas, de palabras, de deseos, susurrándonos suspiros entrecortados, ilusiones de eterna pasión.
Quimera de sentirme amada, con este amor de verdad ya que lo imposible siempre llega, felicidad que nos trae el tiempo por horas que van y vienen, por el aire y que espero con una celeste paciencia porque sé que el momento está por llegar.
Quimera, sin delirios ni brumas del pasado, sí con sueños en los que me sumerjo y estoy contigo,
Volveré a tu ternura y empezaré a decir lo que nunca hubiera dicho ¡te espero! ¡eres el mito hecho realidad!

Acompáñame


Acompáñame en la vida, se tú mi bastón, mi brújula, mi guía.
Acompáñame con amor, no con olvidos de la nada, no con distancias sin presencias, no con pesares ni dolores.
Sí con alegrías compartidas, risas vividas, besos con mimos intensos.
Acompáñame, tú el amor mío, el que a mi lado se acerca y busca mis manos y mis placeres.
Dame todo tu sentir, fascinándome con tus palabras, esas que llegan a lo profundo del alma, las que acarician con cada frase, cada latido y cada palpitar.
Acompáñame en este camino incierto, sinuoso, con curvas largas y rasgantes.
No me dejes en la soledad sombría, sin luz ni claridad.
Acompáñame a ver las estrellas en la cima del mundo, sé el espíritu que traspasa, invisible, mis tinieblas y así seremos dos sombras unidas en el espacio azul y transparente.
Acompáñame desde la lejanía para que te sienta junto a mí con verdades claras y ciertas.
El amor que nos une desde el más allá, sin vernos, en un abrazo apretado, fuerte, carismático y sin fin, nos unirá en esta vida lograda por dos.
Acompáñame a vivir un sueño que nunca llegará a su fin.
Acompáñame en este juego que es la vida en el viaje que será vuelo mágico y sincero para deshojar la noche compartiendo nuevas madrugadas

viernes, 29 de octubre de 2010

Desnúdame


Desnúdame mi amor el alma toda, hurgando en mi interior.
Rasga las vestiduras de redes y dolores que me envuelven y forman parte de mi ser.
Navega en el mar de mi sentir.
Desnúdame y descubrirás nuevos horizontes dentro de mí, compartiendo contigo mis fracasos y mis triunfos.
Desnúdame, desnuda mi alma más allá de besos, caricias y palabras.
Estoy fiel y sumisa a tu amor en la alborada, a que desnudes mi alma y encuentres todos mis sentimientos, mis anhelos, mis suspiros en la nueva aurora boreal del nuevo día.
Desnúdame con los ojos del alma del amor navegando en el río y en el mar de la vida, en el agua del manantial, en las fuentes y arroyos cantarines donde se refleja toda la luz de nuestra esencia pura de amor.
Llévame contigo a gozar de la vida para crear poemas nuevos, audaces, con ritmos, en un conjunto mágico de letras y palabras.
Desnúdame, acércate a mi alma, juntándome en las sombras con danzares sonoros y graves cual canto y trinos de aves.
Desnúdame y bajo riendas frágiles, cruza mi alma como un corcel indómito, abriéndose paso entre los sentimientos profundos y plenos fascinando mi espíritu con tu algarabía de estrofas, tiernas y sutiles.
Desnúdame y hazme llegar tus estrofas mágicas, bordadas en frases de amor con extrañas músicas de acordes lejanos al compás de la orquesta que la vida nos ofrece.
Desnúdame entre tus versos, tú el poeta, ocultándome en un velo de palabras con sentimientos verdaderos y místicos.
Desnúdame en dulces sueños y en noches jamás olvidadas y seremos por siempre soñadores de infinito entre sombras vagarosas en espejos inciertos.

El Itinerante

¿A dónde vas tú, el itinerante eterno?
Llegadas sin retorno, idas sin regresos, senderos no hollados por caminos ignotos, ese es tu destino.
Tu principio y tu fin.
Atrás de quimeras orladas de sueños jóvenes, sin tiempos vividos y jornadas largas plenas de pensamientos intensos que atrapan el alma en una celada con vislumbres de maravillas que como metas se proyectan desde el arco a la flecha en un lapso sin instantes previos, entre luces y sombras.

Itinerante eterno, pirata de los mares inalcanzables, encuentra pronto tu hábitat cálido y puro donde descansar.
No más peregrinajes ocultos, desviados, que te conducen a lugares remotos sin fines concretos de búsqueda, de paz y amor.

Detén tu camino, haz un alto en él, recorre con tu alma buscando la luz que es energía pura y luminosa para que tu excelsa palabra cale hondo en el corazón de la gente sencilla y pura del pueblo, sin máculas ni pesares.

Itinerante errante, pirata de los siete mares, recala una vez en mí, llega con ansias de amarme tan sólo un instante, un segundo que valga una vida eterna.
Dulce amante mío te vislumbro a través del cosmos, te siento cerca de mí, ¡ven a mí! ¡te espero! que tu barco itinerante te traiga a mí tan solo por un instante, no importa; pero que valdrá en esta vida como vivida a través del tiempo en otros mundos, en otras galaxias, en otros cielos.

Te espero itinerante cambiante y sin palabras, con sólo caricias y amor para dar a esta sola alma a la que inspiras anhelos profundos

viernes, 10 de septiembre de 2010

LETRAS POÉTICAS


En tu presencia nacen mis palabras, porque el placer sublime de mirarte en un impulso poderoso me inspira los poemas.
En silencio labras con tu presencia fecundar al arte liberando el caudal de mi emoción que fluye en inspirada y lírica eclosión en cada verso.
Cadencias poética, por todo lo que tú inspiras, nuestras almas se llenan, se atan, se enciman y en las noches te sueño y veo letras en un ir y venir desde ti.
Mi poesía eres tú y es tal la armonía que emana de tu visión que la veo en el arcano de la mente mía, vertiéndose en el verso que yo creo resplandeciendo en el azul vacío del fantástico mundo que poseo en la raíz del pensamiento mío.
Letras poéticas, mi verso es una lágrima, que fluye solitaria, manando del dolor de no tenerte, es ráfaga nostálgica que hallando va en mis penas su triste inspiración idílica y cálida tañendo mi tristeza, desgrana una canción.
Letras poéticas, mi verso es una queja, una queja sin mengua que anida en mi dolor, es una queja lenta, es una queja honda que viene del amor.
Tú eres mi númen lejano, eres un ansiado despertar, muy lejos estás pero te acerco en el día que comienzo a llevar.
Te vivo, te siento.
Cadencias poéticas cuando te escribo mis letras, te dejo rimas y cantos, te dejo mis palabras, mis caricias en prosas, caricias en verso, mi esencia encendida, los fuegos del amor que vibran y crecen en el día a día.
Tú, mi poesía, mi magia, mi sueño y mi ilusión, eres mi cielo estrellado, eres el mundo todo.
Letras poéticas para ti, toma mi poesía, embriágate en mi clamor, va colmada de amores, de mis rosas con espinas, de mi amor hasta los confines de los recuerdos.

Te espero


Te espero en el umbral de mi pasional abrazo en la profunda noche, desprendiéndose tizones y luminosas chispas, vertiendo los amantes volcánicos deseos de eclosión de amar.
Te espero en mi vida, crepitaste ardiente las brisas en el silencio inmenso de la oscura noche.
Ardió en mi delirio tu abrazo creador, intensa llamarada de dos cuerpos pletóricos, inmersos en el amor.
Te espero con ansias de gozos, con mi ternura ardiente, abrevarás delicias que de mi ser anhelante van hacia ti.
Te espero, soy tuya, tómame, abrázame, vierte en silencio tus ánforas de fuego que aceleran el latido de mi corazón.
Te espero, estoy cerca, muy cerca de ti, te quiero a mi lado, se acelera el latido de mi corazón amante con tu abrazo leve y tu aliento excitante, donde enciende la llamarada que me abraza el pecho.
Te espero ¿vienes amor?, intensa llama mora en mi pecho que se inflama despertando mi ardiente fantasía y transforma toda la faz de mi destino.
No sé si espero, amor, ni si te espero, pero de pronto estás, inesperado y me envuelves en un abrazo cálido de estío.
Reconozco tus ojos de viajero, tu inseguro silencio, tu llamado, tus labios sin mañana y sin pasado.
Te espero porque eres un milagro de ternura, triste y feliz, eterno y pasajero, inquieto y firme.
Te espero, amor ¡Cómo irme! ¡Cómo estar sin estar!
Te espero porque puedo entristecerme tanto por tu ausencia que en fantasma de mí misma me torno y sentirme tan feliz por tu presencia que los cálices del regocijo colmo.
Pletóricos de dicha, con dulces sones de músicas seremos astros del alba, en la más alta estrella.
Ven… te espero… hasta la eternidad.

MISTERIOS DEL ALMA

Misterios del alma ¿dónde están?, ¿dónde se ocultan? ¿dónde se refugian?, buscan las profundidades olvidadas del espíritu, fluyen como dotes dormidas del más allá, son algo abstracto, misterioso, que emanan de las honduras de nuestro interior, nos envían energía de la espiritualidad.

Misterios del alma, escondidos en hondos y calados sentimientos que nos conectan con nuestro Ser más profundo.

Misterios del alma, nos envuelven en hebras de ensueño, nos hacen vibrar, nos colman de emociones, de llantos y risas.

Misterios del alma, ¿a dónde nos conducen? nos llevan lentamente al éxtasis, embriagándonos de sentimientos profundos que colman nuestra vida hasta el más allá, conectándonos con la eternidad.

Misterios del alma, anhelantes y esperados que nos hacen vibrar y vivir intensamente entre momentos de ráfagas de pasión.

Mi alma y sublime himeneo ostenta la alegría de amores y de ensueños, siente soplos de ternuras.

Misterios del alma, hálitos que se alzan puros, antiguos, recientes, nos inundan despacio y su aliento como un soplo, aire que crece, viento que canta nos inunda de la felicidad del vivir entre júbilos, milagros, nuevos amores, letras y poemas surgidos como alas del mundo.

Misterios del alma, estelas del amor vivido y por vivir que como luz amanecida nos alumbra nuestro ser y como en un soliloquio claro, sin esperas, nos lleva a amar, estar amando en un impulso sin fin. Dulces días en los que el mundo nos lleva con nieves o con sol, con penas o dichas a aceptar con sonrisa los misterios del alma y a vivirlos como prodigios que renacen desde nuestras últimas fronteras.