Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 18 de octubre de 2011

Pájaros del sueño



Pájaros del sueño, soy feliz en un trino tembloroso de pájaro que me lleva sin desamparos ni subterfugios a mis sueños de un mundo no perdido, pleno de cantos y aleluyas.
Pájaros del sueño, su trinar hace vibrar mi alma, su vuelo ingrávido revolotea en el aire alegre, osado, haciendo renacer la vida, clamando amor, amor a manos llenas y temblando de emoción a alas tendidas, reclamando un sitio para reposar y anidar; amor de ojos, de bocas, de manos, de alas y de vuelos.
Pájaros del sueño que me hacen enfrentar el amor y la esperanza, la luz en la oscuridad, las promesas y la realidad, la naturaleza y la vida.
Trinos en somnolencias de despertares como sonajeros de cristal colgados por doquier o campanas vibrantes que sonaban sin parar.
Pájaros del sueño, cometas de todos los colores, golondrinas azules que hacen pensar en nuestro amor, gorriones volando llevando nuestras buenas nuevas a lugares recónditos y gaviotas flotando en el plácido regazo de las aguas celestes anunciando el amor esperado.
Pájaros del sueño, soy feliz con ellos, en el aire dejándome en los brazos de mi amado, volar donde ellos vuelen, a sus rumbos, sin claves, sin signos, sin titubeos, mejores que mis pasos.
Pájaros del sueño, no me abandonan, inundan mi vida toda, me ciñen, me arrebatan, sin sentir casi, ni un roce, ni un toque, ni una pluma fina, delicada que bese mis manos, pero el aire diáfano lleva a mi alma a horizontes lejanos donde tú y yo nos encontramos.
Pájaros del sueño, colman todo el aire, son cantos y trinos que llevan a ensoñaciones felices y susurran en el espacio lo lentamente esperado, porque aún están humeantes los sueños prometidos.
Pájaros del sueño, en mis manos los acuno y no las cierro porque tanto tiempo han estado a mi lado que a otros mundos me llevan.
Sus alas me envuelven sin cesar llevándome a ti, amor en suelos que con infinita paciencia yo te busco en susurros ondulantes para acariciarte entre sonidos y silencios.

Ser o no ser



¿Eres tú el amor de mi vida o solamente eres un sueño mío olvidado?
¿Podrás tú curar mis heridas y llenarme de hermosas vivencias o tú serás el que de dolor me hunda en lo profundo del final?
¿Serás el bienamado, el buscado, el verdadero o serás el que me inunde de miedo y de temblores y me lleve cerca de la inmovilidad?
¿Serás el amado amante, mi enamorado fiel y único o serás el que me haga inundar de llanto en una gran marcha hacia el olvido?
¿Y si fueras tú el que me envuelve con dulces frases y cubres mi boca con tiernas miradas o eres el que viene hacia mi a una velocidad de luz de estrella y me haces tu destinada presa del destino?
 ¿Eres tú el que con su sonrisa me devolvió la vida o el que siendo tuya me desdeña, jugando con mi amor, haciéndome el más terrible daño, el de la indiferencia?
¿Serás tú el que con tus caricias despiertas las ganas de volver a amar o el ser misterioso o sombrío que cubre mi alma con alas rotas y desvaídas por no quererme más?
 ¿Serás tú la luz de mi vida, luces soñadas pobladas  con el amor de tu existir o el que clame y grite por todos los puntos cardinales del horizonte sin fin que nunca me has amado y que mi nombre no tiene dueño?
¿Y si fueras tú el que me estremece de amor mi alma con desatada prisa y busca refugio en mis cálidos besos o serás  el que quiebre mi corazón en el cantil en mil trozos de azogues azulados por perecer de amor?
¿Serás tú el que despierte en mi mundo interior toda la dicha de sentirme amada o serás el que rompa el hechizo con dulces frases y me conduzcas al abismo del que no podré regresar?
¿Ser o no ser? ¿Podrás tú hacer renacer los colores mágicos en mis ojos anegados en lágrimas o harás que con un simple toque suave de tus dedos me incline muy despacio al infinito que se alarga y al cual no me puedo resistir?
¿Ser o no ser? ¿Amar o no ser amado? ¿Mundo de dos o de tan solo uno? ¿Amaneceres felices o crepúsculos sombríos? ¿Vida o muerte?

viernes, 14 de octubre de 2011

Augurio misterioso



Augurio misterioso, en este día largo y mío como siempre, pienso en ti y me palpa con destellos de sol que glorifica y me ofrece el misterio de llevarte en mi mente escondiéndote dentro mío para que no te vayas.
Y como augurio misterioso empiezo a escribir mis versos naturales siguiendo el rastro de tu dulce aroma que cada tarde trepa la luna blanca que nos esconde.
Vaticinio claro, profecía llegada desde lejos, se que estaremos juntos, la magia de tu afecto le ha costado a mi vida perderse en el ensueño que tiene todo lejos.
Augurio misterioso, presagio de tu aparición en ardorosa noche que llegara con aroma y sabor a dulces manzanas, mangos, aguacates, papayas, guanábanas y naranjas, y el verso crecerá largo como pestaña joven vibrando con la fuerza de un asombro de alas.
Augurio misterioso, presentimiento triste y doloroso que los planes que forjamos juntos ninguno fue posible, cual memoria de un sueño se borró la esperanza.
Fuimos un centelleo, por nuevo, poco fuimos perdidos entre las altas olas de la playa en este mar que ahoga un llanto de magnolia y el verso de amor brota triste de esta alma acongojada y rota.
Augurio misterioso, volveré por ti, te encontraré, interrumpiré con una fuerte lluvia de palabras quebrando en mil pedazos todo lo que nos desune y distancia.
Volveré por ti sin escuchar presagios que auguran fracasos y dolores a tu lado.
Augurio misterioso, déjame ir con sílabas y acentos a matizar la magia en mis palabras, palabras que vuelan en el polvo grisáceo y claro de las almas.
Y en el destello de papeles antiguos que no acaban, uso plumas que proyectan poemas de amor que me llevan a distantes albas.
Y la madrugada es hacedora luz de inspiración, creando para ti en un augurio misterioso mensajes de amor que nos unan en una extensa comunión.

Estrellas peregrinas



Estrellas peregrinas que como flechas perfumadas, lanzarán mis palabras y en poemas de amor viajarán hasta tu alma.
Dulces estrellas de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno que te llama desde la lejanía distante sin ver tus ojos de amor.
Primero fue un poema de amor, luego otro y luego otro.
 Sobre las costas de tu espíritu se fueron amontonando mis versos.
Estrellas peregrinas, que me llevaron hacia ti y tu voluntad fue cediendo como una ciudad asediada y las venas de tus sentimientos se abrieron como flores.
Estrellas peregrinas, mágicas y maravillosas que nos llevan al infinito desde que aquel poema de amor primero te colmó el alma y como los poemas son cosa de magia y vida, enamorarnos es lo insólito hecho realidad.
Estrellas peregrinas, lleven mis poemas a las almas que grácilmente las reciban y las amen flotando liberadas por los anchos espacios de todos los crepúsculos, como si fueran nubes escritas por el viento.
Estrellas peregrinas, despacio, como soplo leve, alterno, entreguen a mi amante mis palabras de amor, escritas en un ritmo de mi vivir soñando.
Estrellas peregrinas, que en el espacio inmensurable llevan el mensaje de amor celestial e intrasmutable e inspiran sublimizados versos que con efluvios recorren el orbe hacia ti con sus luces brillantes
Estrellas peregrinas, a las que llevadas por vientos cósmicos les confié mis deseos de que mis versos vuelen a mi amor plenos de esperanza para que no sean sólo un sueño.

Pienso en ti



Pienso en ti y no se si es cierto que te amo o lo sé tanto que temo que ese amor me traiga llanto.
Sólo tú haces de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Pienso en ti y espero que te acerques, quisiera sentirte cercano. Todo hace el amor con el silencio que puede ser como un fuego o un templo de luces.
Pienso en ti, quiero apretar tus manos y me corre un secreto en la piel que es feliz y ansiado.
Pienso en ti, te siento y miro, lejanas, mis palabras, más que mías son tuyas y de mis manos surgen los poemas de amor que tú inspiras porque llenas mi alma toda de sortilegios mágicos y poéticos.
Quiero que los oigas, que te lleguen proféticamente puros porque voy tejiendo con todos los poemas un collar infinito para que te envuelvan y no te alejen nunca más de mí.
Pienso en ti y en el equilibrio cósmico de la noche mi voz interior me despierta, me pregunto porqué busqué en mi ser profundo para saber lo que me desconcierta.
Pienso en ti, muchos afanes de días, muchas noches sin estrellas, pondré un manto de olvido sobre este dolor que me aqueja.
 Pienso en ti constantemente, construiré este poco de vida con lo poco que me queda, pero aún tu voz no se calla, me agita, me apena.
La noche está terminando, ya entra la luz primera, es una noche que pasa y ella se irá con el alba.
Si todas las noches pienso en ti y sueño contigo ¿por qué no vivo en un sueño?
Pienso en ti, imagino eres el viento, rozas mi cara, mis manos, tocas todo mi cuerpo y en su silbido apacible puedo sentir tu aliento.
Cuanto estás tú callado, pienso eres mi silencio.
Me tocas con tu mirada y me recorres toda y mi alma vuela apresurada cruzando mares, desiertos.
Pienso en ti, en nosotros no existen fronteras, tampoco tiempo, quisiera tener alas para volar y estar a tu lado acompañándote y apoyándome en tus brazos.
Pienso en ti amor, te pienso con ansias de frenesíes y pasiones, cuando me abrazas siento que tuve contra el pecho un palpitar sin tacto, cerquísimo, de estrella que viene de otra vida.
Pienso en ti, porque te alejaste y siento sobre el alma esa opresión enorme de sombras que dejaste, de palabras, sin labios, escritas en papeles que vuelan con el viento, dejándome tan solo el hueco de tu cuerpo.

Despacito



Despacito, así se vive y se aprende, se crece con ansias de amar.
Despacito, enamorarnos de una nube, sembrar en el desierto, acostarse en la verde pradera, sonriendo siempre.
Muy despacio, mirando en el vacío, alumbrándonos con miles de luciérnagas que revolotean a nuestro alrededor, despertando el don del amor.
¡Sí!, ¡sí!, nuestras almas despacio se acercan una a la otra, como cisnes en un lago místico y escuchamos el trinar de los zorzales que nos susurran su canto a nuestros corazones.
Despacito, sin prisas, ni ansias, vivir el Hoy, amándonos por toda la eternidad hasta que la muerte nos llame, mirándonos intensamente en amaneceres esplendorosos.
¡Un cielo!, ¡un cielo!, para nosotros cobijarnos, despacito, escribiendo los poemas de amor juntos, encendiendo la llama de suspiros y creando un paraíso de dos.
Despacito tú y yo, pareja que inventa nuestros sueños, vivamos sin extravíos ni extrañezas cada segundo del existir.
Despacito, vamos juntos a la luz de dos, entre recuerdos y promesas enlazados por tenues hilos de plata en procelosas auroras, lumbres cenitales y crepúsculos anunciados.
Despacito, vivamos para esperar el retorno por el aire, el agua, el canto, sin dolor ni pesares, amándonos e imprimiendo marcas sobre el mundo en la forma exacta de nuestras huellas.
Muy despacio, quietecitos, en silencio, escuchemos el oleaje del mar, el silbar del viento, la lluvia repiqueteando en nuestro lecho de amor sin que nuestros besos se queden a medio sin saber volar.
Despacito, encontrándonos allí, entre besos y llantos de felicidad, nos hallamos con las manos, buscándonos a tientas, con los ojos mirándonos a hurtadillas, con las bocas besándonos entre choques de caricias y abrazos, victoria gozosa, de los dos en un prodigioso pacto de mi ser en tu ser.

lunes, 3 de octubre de 2011

Besos que no has dado


 
Besos que no has dado, se han ido con la brisa, lejos en el tiempo.
Temblaron mis labios, trémulos y ávidos de amor pero no llegaron a ser verdad en mí.
Besos dulces y tiernos no recibidos, escondidos entre oscuros pasillos y zaguanes donde el amor zigzagueaba sin encontrar donde ofrecerse como secretos encastillados.
Besos que no has dado, perdidos se fueron a otros lares buscando la miel de otros labios.
Un día, esos besos desde lejos, de centellantes horizontes fueron naciendo y entregándose a quienes los recibieran ya que yo me negaba sin querer como alma delgada y esquiva, sin rendirme a ellos.
Los labios ceden, rinden su forma al otro labio que los viene a besar, pero el destino se inmiscuye y los deja pasar.
Besos que no has dado, esos, los más tiernos, los más dulces, los carismáticos, los cautivadores, ¿por qué los dejaste pasar?, besos no entregados, como frutos redondos se fueron a lugares ardientes,
buscando pasión, sin ver ni tocar mi sonrosada piel.
Besos que no has dado, con alas doradas, volaron a otros cielos y yo triste y desolada aún los deseo y los espero.
Fue lo imposible, hecho repetido, inalcanzable y aún añorado, sus delicias fueron tan sólo imaginadas pero no llegadas.
Besos que no he dado, no tuve la valentía de recibirlos, vacilé toda trémula, fue una ausencia sin labios.
Y ahora yo sola, con la verdad me enfrento al recordar la angustia, el tormento, cielos negros, estrellados, de puede ser, de quizás, de nunca.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Si supieras




Si supieras, aunque ¿sabes? que día tras día, horas, minutos y segundos dedico mi mente a ti.
Si supieras, aunque ¿sabes?, que me inspiras a decirte, a escribir, garabatos que su forma se dispersa en un blanco papel y dibujan las más tiernas, dulces y bellas palabras que terminan siendo frases dichas y escritas por el sentimiento de amor que tu despiertas en mi corazón.
Si supieras, aunque ¿sabes? que brotan en mi piel y asoman por mis poros las pasiones que exceden al deseo reprimido que acechando está esperando por ti.
Si supieras, aunque ¿sabes? que eres dueño de mi almohada en mis noches de soledad y que al amanecer me despiertas porque estás en mis sueños enredado en sábanas de seda y caricias de algodón.
Si supieras, aunque ¿sabes? que eres mi todo y mi más porque te amo aunque tú no lo quieras.
Pienso en ti y no se si es cierto que te amo o lo sé tanto que temo que ese amor me traiga llanto.
Pienso en ti y espero que te acerques, quiero apretar tus manos, me corre un secreto en la piel que es felicidad ansiada, necesito tenerte cerca y es prohibido lograrlo, por eso quiero saber si te amo.
Necesito vivir en un rincón de tu presente, haz allí y brúñela como una luna de acero, cincelada en filigranas.
¿Qué tejerá tu memoria madura de andar los tiempos, de dibujar los caminos por donde viniste andando?
Espejo atiborrado de recuerdos es tu frente erguida para que mis manos acaricien la plata fina de hilos y cenizas de tu noble cabellera.

Flamear de imágenes


Sin alas, silenciosa por los aires, te busco recorriendo distancias, emocionada con versos que se dan a la vida como un milagro.
Flamear de imágenes, mi ritmo cadencioso, revolotea entre caricias y suspiros en nuestros encuentros entre rosas, albores, celajes, donde el tiempo se pierde en un ir y venir infinito.
Flamear de imágenes, como flechas perfumadas lancé mis palabras en un poema de amor que viajó hasta tu alma, dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno de mi esperanzada espera.
De ti conozco tan solo tu alma venida desde lejos, alma que con pálido encanto es fuente sonora, esencia del canto ¡es un reír de aurora!
Un gran flamear de cuerpos en proyecto, abruma las imágenes que en el agua transparente y celeste nos entreteje en tules y juntos nos acercan y nos llevan a mundos milagrosos.
Flamear de imágenes, con notas breves y trémulas, las frases se entrecruzan, otras se mojan las alas en la transparente esfera de la gota de rocío en la que tú y yo absortos contemplamos la imagen del cielo unida a la forma de la vida.
Y escuchando atentos, muy juntos oiremos la melodía de los versos incesantes que no se agitarán como las dichas ni los besos.
Flamear de imágenes, en noches de misterio encendamos la lámpara del amor y compilaré mis versos en lugares remotos con la complicidad de la noche en el abrazo de la luna.
Fluye amante porque eres amado, muestra en tu hacer que eres un afluente de una corriente embravecida.
Flamear de imágenes, mis manos rozan tu suave piel y mis labios se acercan y te buscan.

martes, 27 de septiembre de 2011

Tejiendo la vida


Así tejemos la vida entre nuestro diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en un alianza continua, permanente, constante y sentida. Tejiendo la vida sin palabras mutiladas, sí, con rumores de amor en noches de espera, cantando sin tristezas ni penas. Soy la viajera con el corazón pleno de amor y la sombra de tu sombra quien teje palabras de amor, frases, versos, entre hilos de seda y plumas haciendo un nido cálido de caricias. Sensación de ser dos voces en la noche unidas por lazos estrechos y entretejidos de recuerdos. Tejiendo la vida en un vivir juntos el hasta ahora esperado, trémulo y jubiloso de promesas unidas, ya que la vida es la sorpresa en que nos suelta desnudos, inocentes, en un mar inmenso. Tejiendo la vida, los dos al unísono, para que en nuestros días de tormenta sólo haya claridad que atraviese las nubes oscuras y tristes. Tejiendo la vida comenzaste a quererme porque me convertí, sólo para ti en ese sueño de cuento de hadas que todo lo llenó con su magia atrapando tu corazón y a la vez, haciéndolo libre. Mi pasión fluye al recordarte, te tengo prendido en mi corazón y una catarata de gozos fluye desde mis entrañas. Tejiendo la vida, los poemas van destilando cada día, ilusiones, rosas, fantasías, que llenan mi alma de alegría, sueños que despertarán algún día mientras vivo y respiro tu sonrisa. Tejedora de versos y rimas, tejiendo momentos trenzo la vida. Eres mi amor cada noche, mi eterno enamorado que calla y mira. Tejiendo esperanzas y sueños con la madeja en mis manos, el corazón, el papel y una pluma, hilo y deshilo la ilusión de estar contigo. Para que me sirve la vida si ya tejida en un hilo, perece, aunque de su esencia brota mi vida en un verso. Ya no sueño con tus ojos, ahora quiero tu regreso, ya te tejí toda la vida y ahora en versos te quiero para mí, quiero estar contigo siempre. Sueño con estar a tu lado, tendidos sobre nuestro lecho, recordar las horas pasadas en unas sábanas de tejidos blancos sobre la aguja de tu amor soñado, tejidos en letras de sueños y tiernos besos palpados sobre este gran poema de amor que es la vida.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Herida de amor



Escuchemos juntos una dulce melodía, armoniosa que nos permita danzar juntos con ansias de seguir viviendo el hoy hacia un futuro pleno de promesas.
Herida de amor, mis pasos te seguirán buscando como visiones de sones acompasados y correré a regiones ignotas en un pentagrama vacío que busca y no encuentra sus notas que en lejanías se esconden y se guarecen en frondas de tupidos follajes.
No lo entiendo, no logro entender como se puede herir de esta manera, ¿por qué después del sol radiante, la fría noche se hizo eterna? y él, en quien creí, estalló como una copa de fino cristal en mil pedazos que impregnaron el aire en un vacío irrecuperable.
Ciertamente prefiero lo que parece ser amor y dejarme cegar con tu infinita luz que me consume.
Herida de amor, cuando escucho tu voz y mi corazón lleno de lamentos comienza a golpear aceleradamente mi pecho.
Quisiera tener alas para volar y estar a tu lado para acompañarte y apoyarte. Cuantas más piedras te arrojen más alto haré mi pedestal de gloria para ti. Lo importante es levantarse ¡fuerza!
¿Por qué siento que mi mundo está apartado entre soledad de soledades entre mil noches sin lunas?
Herida de amor, la lluvia desgrana el gris de tu mirada, mi angustia se prende en cada gota agonizante.
Herida de amor, tú me regalas el recuerdo de tus ojos, plomizos y aleteantes. Eres el fino aliento de la aurora y un abrazo de sentimientos mansos.
Herida de amor, eres en mis días de tormenta, claridad que perfora nubes.
Herida de amor, eres la placidez del agua que en mi piel revolotea y mi sangre te llama y te siento mío para siempre.
Corazón con alas de ciudad. Voz de horizonte y de queja solitaria. Ojos de jacarandá madurados en la nostalgia.
Herida de amor, no quiero que el sol me despierte, quiero seguir soñando contigo, tu recuerdo y tu figura las tengo en mis ojos, clavadas como dos luceros, te tengo a ti en mi alma y prendido en mi corazón

¿Cómo será?



¿Será esto, amor, lo que siento? Dímelo tú, mi amado.
¿Será o sólo es cuestión de tiempo?
Quererte tanto sin saber si te quiero ¡vivir! ¡morir! en un momento.
Como si nada más existiera, sólo tú y yo en este eterno tormento de supuesta felicidad mezclada con la soledad que no me deja en paz.
La necesidad de no sentir tu vacío. ¿Será esto, amor, lo que siento? o sólo un instante fugaz que desaparecerá cuando caigas tú, mi dulce amor, en el tiempo.
¿Cómo será mi vida sin que tú llenes mi universo de brillantes estrellas? estrellas que nublan mi razón y de cometas que caen a veces de golpe y me devuelven a la realidad.
Pero, ¿qué es la vida si tú no estás?
¿Será esto amor lo que siento cuando te extraño y estás lejos y siento como si fuera a morir si no te tengo?
¿Cómo será vivir sin ti?
¿Será esto, amor, lo que siento? O más una tortura, un sufrimiento, un espejismo, obra del destino este sentimiento tan intenso, a veces frágil, incierto, que me hace dudar y pensar si será esto lo que siento.
¿Cómo será separarnos? Lo distinto se alza, nos pone en pie, nos llama otra vez a vencernos por las minas oscuras.
¿Cómo serán las tempestades amantes igual que las celestes, desembocando en fúlgidas sorpresas, en más luz, en la cándida novedad de lo mismo?
¿Cómo será cuando nuestras almas dedicadas, ardientes, se buscan como por un camino que no tiene despedidas?
¿Cómo será el verso que inunda mi espíritu en noches solitarias, misteriosas, en tinieblas?
¿Cómo serán las estrofas inspiradas por ti, mi amado, mi corazón se asombra de cómo llevan todas mis ilusiones, volando como insectos de luz en sus canciones?
Quiero a mis poemas por ingenuos, piensan que vuelas, sólo porque mi frente roza tus alas de jilguero.
Los quiero por audaces, yo sé que en sus anhelos hay horizontes para los mundos y los cielos.
¿Y cómo será, amor, cuando no pueda volcar en mi papel, en versos todo el amor que por ti siento ya que siempre tendrán en mi laúd cantares y en el rosal de mi cariño, flores brillando en el fondo de mis noches las alas de mi númen.

Bien lejos



Bien lejos, desde la distancia imprevisible, te invoco, a ti, señor de mis amores y entre sílabas deslumbrantes quizás te diga: ¡Ven a mí! ¡Acércate!.
Bien lejos, por el aire, sin volar, sin tocar tierra, mi vida está suspendida sin tiempos puros, equidistante de los dos crepúsculos, solamente por buscarte a ti.
Tiempos de gozos ya idos, horas limpias, esperando nuevos alfabetos que se hacen y deshacen en rapidísimas palabras como versos tendidos en el cielo.
Bien lejos, los caminos pueden recorrerse, sin dar más que un paso, un paso que se convierte en el deseo, en la necesidad de estar con el ser amado.
Amor lejano, lejos como una estrella, tú mi amado te encuentras de mí.
Y aunque no pueda verte por la distancia mi amor se expande por toda la tierra y toda ansia se calma tan sólo en escribir versos para ti.
Bien lejos, distingo los destellos de tus besos apasionados, son relumbres, claridades, alejándose, acercándose y en delirantes titubeos los siento cerca, cerca de mí, a la sangre de mis venas que van en busca de su centro, mi corazón enamorado.
Bien lejos, vienes y vas y tu canto vive dentro de mí, alma arriba, alma abajo, cantando y recantando.
En la lejanía, cuando se va tu sol cantas estrellas, se va estrellando el alma, con los ojos cerrados, de luceros, en tu cantar nocturno, me brisas y él me entrega desde la distancia al mismo río de tu eterno cántico.
Vienes y vas desde bien lejos, desde el humo a la nada, a través de los poemas.
¡Cuántas más luces hay, más dudas tiemblan y vibran de pena mi alma toda!
Delicadas, ardientes, nuestras almas se buscan por nuestro diferir, como por un camino donde no hay despedidas.
Y al final, el hallazgo, el contacto del uno con el otro, la nueva separación vencida, la unión pura, brotando de la lejanía.
Y mirándonos en el triunfo como de un agua quieta, tú y yo, otra vez sólo veremos un rostro.
La noche no es más solitaria, ni serenamente triste, sin manto de tinieblas, nos encontramos desde lejos, bien lejos, para encender la pasión que no estaba dormida.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Después de ti, todo



Después de ti, todo, eres mi rincón de sueños y de anhelos, eres mi remanso en las tempestades y estás en mi pedazo de cielo, eres mi aliento, eres mi verdad…
Contigo ya no tengo miedo ni temor a la realidad.
Después de ti, todo, mi amor está contigo en todo momento y en todo lugar, eres mi razón de ser, no navego más entre la bruma de la soledad ni entre las nubes del olvido.
Tú eres mi todo, eres cada estrella que titila en la noche oscura, eres ese rayo de luz que entra por mi ventana, eres mi respiración, eres mi ángel, eres tú mi todo.
Después de ti, todo, nos rodea el aire como una llama azul y como en el campo una esmeralda ardiente en la que ondula el vago tul de una humareda transparente.
Tú, mi todo, secas las fuentes del llanto e inundas las fuentes de mis deseos, te presiento antes de tu llegada, percibo el aroma de tu cuerpo fuerte, vigoroso, viril.
Después de ti, todo, franqueaste las puertas de mis expectativas, lograste que tocara el cielo con las manos sintiéndome plena en cuerpo y espíritu.
Eres mi todo, con sólo mirarnos nos escuchamos sin hablar, el silencio nos rodea y nos une.
En un minuto sólo el pacto se siente total, nuestra dicha se desliza por nuevos caminos, así se calma la furia de la pasión, en un instante.
¿Por qué eres mi todo? Porque en una larga noche con luna que no censura nos permitió fulgurar en el centro del Universo.
Tu voz se acerca y con ella tu esencia del amor, la percibo, tus rasgos, tus manos finas, tus besos cálidos: eres mi todo.
Después de ti, todo, no puedo olvidarte en ningún amanecer, te necesito cerca de mí, no hay soledad, ya es todo compañía y en tus brazos dejaré el cimiento de mi plasmada memoria, despertando con el trinar de los pájaros y el perfume de las caléndulas
Necesito encontrar en la inmensidad, en el silencio de mis versos tus sentimientos que me inspiran y envuelven mi vida entera.
El todo es nuestro, explosión de placer y gozo, imposible escapar a tanta dicha.
¡Eres mi todo!

Ansiado encuentro



Ansiado encuentro, esperado desde siempre, gozando mis anhelos en la espera con cantos en la lira y en el alma vuelos.
¡Oh ansiado encuentro! ¡Mi fragante edén! ¿Qué bien a tu bien se puede igualar?
Ansiado encuentro, en la amable brisa que besa mi frente oigo muy cerca tu sonrisa fugaz y clemente y pensando en ti tu donaire llena mi corazón.
Ansío verte, estar entre tus brazos, todo en ti es calma, suavidad, como la luz del rocío, el azul del cielo, el cantar del ave.
Ansiado encuentro porque no hay duda ya de que nosotros somos los dos llamados, posesión lenta, al fin, del paraíso.
Pero aún queriéndote encontrar el miedo me inunda, temblor en mi cuerpo, estremecimiento me recorren poco a poco y quedo inmóvil y quieta porque la felicidad se acerca, está ya cerca, me busca en su gran marcha subceleste, hollando nubes, cruzando espacios.
Ansiado encuentro, antes remotísimo, se acerca aceleradamente a una velocidad de luz de estrella y tarda todavía en llegar porque procede de más allá de las constelaciones.
Ansiado encuentro, clamo ser tuya y ya lo soy antes de tu llegada y con los ojos bien abiertos pienso, adivino, por cual lugar llegarás, tú, mi dicha.
No quiero el hueco de tu ausencia y me estremezco en un gran temblor de víspera y de alba porque vienes hacia mí y ya comienzas a desatar sin prisa mis quebrantos y mis desasosiegos.
Ansiado encuentro, contigo desaparecerán mis amarillentas pesadillas, mi cansancio, mi desencanto, mi llanto, mi tristeza.
Y en el aire, contigo iré, acompañaré a tu lado al viento en su caminar siguiendo tus pasos, escuchando tu voz a mis ansias de amarte bajo un cielo, cenizo que como testigo alumbrará nuestros cánticos de amor.
Ansiado encuentro de amor, dos almas fundidas entre caricias leves en lugares secretos donde todo es nuestro, íntimo, sólo de los dos.
¡Oh gloria de nuestro hallazgo! ¡Juntos en oleaje de pájaros al vuelo!
Desnudando los ríos a nuestro paso, movemos las selvas inefables, deshacemos el otoño de sus plumas, cubrimos con nuestro calor, inviernos cándidos.
Contigo a mi lado voy al río en busca de mi sombra, dejo mi soledad de luna fría y recojo mis ojos abandonados en la orilla del río de la vida.
Ansiado encuentro, aquí estoy, estoy esperando, expectante, asustada, dormida en mi ser desde épocas lejanas pero de pie, vacante, suelta, tensas mis fuerzas vírgenes para ti, mi amado.