Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 7 de febrero de 2012

Enigma


Enigma, mutación de sombras que borra las máscaras misteriosas del mundo y me hundo estremecida y trémula entre tus brazos.
Búsqueda eterna, esfinge que emana fanal de luz y música, déjenme llegar a mi amado cruzando las aves del tiempo en azules fosforescencias del orbe todo.
Enigma del olvido, gota a gota dura más en terminarse el amor y tarda más en llegar a las dudas eternas.
Quiero estar contigo, ir hacia ti, en un fuego fatuo, despacio sobre la cinta del eco que me lleva a tu nuevo amor.
Enigma, dudas eternas, del amor que ahuyentan las redes sutiles del sueño.
¿Qué haces alma cuando en la niebla te pierdes y no lo encuentras?
¿Vives entre las cuerdas de las ansias?.
Tu presencia se diluye a lo largo de mi existir y este nuevo amor plácido y sereno, se acerca a mí en secreto, dándome momentos breves de fresca brisa.
Camino hacia él eludiendo vanas incógnitas, arcanos jeroglíficos, voy pura, libre, luminosa, ya que desde las distancias clama por mí.
¡Ya no más palabras encubiertas, traiciones con interrogantes!. ¡No más enigmas a la vera, ni piedras que pesan sobre mis morrales, sí puentes que me lleven al infinito, hacia ti, el ser que me ama!
Y corro y vuelo hacia las fronteras lejanas, al cobijo de su pecho que tiene todo el cielo con una hoguera de estrellas en su alma.

Decepción


Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aun me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mi cuando me hieren. No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de los que amé.
Déjame que alcance mi verso perfecto y mi penetrante melodía para cuando mis labios no canten más,
Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada día y de cada hora por el amor perdido.
Hazme fuerte, aún en mi desvalimiento de mujer, hazme inmune a todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la del amor sobre mi vida.
Muchas veces me tendré sólo a mi misma, dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas al despertarme cada día.
Haz que haga de mi espíritu pájaro con alas al querer no sólo por como es sino como soy yo cuando estoy con él…
Mi amor navega por un horizonte infinito porque uno aprende a amar no cuando encuentra a la persona perfecta sino cuando aprende a creer en la perfección de una persona imperfecta.
Nadie supo entender, nadie comprendió que era un amor final, desesperado, ni intenté arrancarlo de mi lado cuando con duro corazón me hirieron.
Lloré tanto aquel día que no quiero pensar que el mismo sufrimiento, espero cada vez que en tu vida reaparece ese amor que al negarlo te ilumina. Tu luz es él cuando mi luz decrece, tu solo amor cuando mi amor declina.

Allá muy lejos


Allá muy lejos, tú el esperado, estás en lo lejano, eres dulce como un colibrí y la selva virgen, bajo el viento, te cobija, te ampara.
Quiero amarte tal como eres, mi alma afín y desde el instante en que me sienta amada desde tu inmensidad lejana, mi vida oirá tu canto y los bosques reverdecerán, los arroyos desbordarán de sus cauces, así como mis ojos que te sueñan embelesada se extasiarán ante el inesperado milagro y me volveré dulce y hermosa.
Allá muy lejos, el paraíso con aurora virgen, con nívea albura, con sones primeros nos espera en delicias de ternura.
Ya el crepúsculo nos envuelve y de los tiempos del alma yo te llamo a mi vida, a tu vida, con mi boca en tu oído, pero tú apenas lo percibes, estamos lejos, muy lejos.
Allá muy lejos, tú me esperas y mi espíritu se engrandece y en el recibir se alegra, en un virginal reflejo.
Vayamos tú y yo juntos como el viento, nómades del viento y transitemos por la expansión del Universo.
Pienso en ti esta noche y todos los días, no era pensarte con mi pensamiento yo sola, desde mí. Te voy pensando conmigo, exactamente, en el ancho mundo tuyo, allá tan lejos.
Allá muy lejos, detrás del horizonte, sé que tú me esperas, nadie puede encontrarse allí contigo, pero yo iré por el aire, con alas largas y leves y me posaré en ti con una red de caricias y encendidos ensueños que ni el alba desvanecerá.
Allá muy lejos, alumbrando nuestro paso nos encontraremos bajo cielos estrellados en las fronteras últimas de este mundo donde el amor se consumirá en una solitaria cita de dos, de besos y alas enlazadas…

Yo he de quererte


Aunque nunca mi cariño tenga el precio de tus besos aunque nunca mis palabras repercutan en tu pecho yo lo mismo he de quererte sin palabras y en silencio como quieren los que sufren, los que aman en silencio, porque te llevo dentro como si fueras un sueño como si todo lo tuyo se adormeciera en mi pecho.
Benditas son las noches que me traen tu recuerdo cuando a solas en mi cuarto sin mirarte yo te veo porque ese viaje inalcanzable que se llama pensamiento me persigue a todas partes para cubrirte de besos porque tú me has enseñado a quererte en silencio, sin palabras, desde lejos.
¡Qué de pesos inmensos, órbitas celestiales se apoyan, maravilla, milagro, en aire, en ausencia, en nada! ¡Sí las almas finales! ¡La tuya y la mía!, las almas que como alas sosteniéndose solas a fuerza de aleteo, desesperado, a fuerza de no pararse nunca, de volar, para encontrarse un segundo en el aire, en el aire de aquello que ya fue.
Sueño que quise vivir en silencio, tus manos de mi corazón se desprendieron, quisiste alcanzarme: mis besos huyeron a un jardín florido lejos del recuerdo buscando otro nido.
Mi vuelo incansable encontrón tormentas, también tempestades, pero estoy segura, ya viene la calma, sus besos me sueñan, sus manos me buscan ansiosas de amor con sed de caricias, luz en el horizonte me espera algún día, no quiere engañarme su mano en la mía, su mano en la mía...

Vivo ausente


Vivo ausente, estoy detenida en un concierto de otoño escuchando como los violines agitan un mar de hojas, esperando que tú llegues con tu sonrisa breve y feliz disipando para siempre las neblinas que me envolvían como un velo transparente, como tul de novia.
En un manto de estrellas en la noche de estío me encuentro entre tus brazos y vivo ausente del mundo que me rodea en un glisar de brisas, de ternuras intensas y hondas.
Vivo ausente, tú alumbras mis sueños con tu alada dulzura, vuelo hacia la dicha en horas venturosas.
Viajo en una carroza de sueños, vestida de lluvia y con un broche de ensueños que tú con tus manos pálidas pusiste en mi pecho.
Vivo ausente, contigo somos jinetes del aire, canto de lluvia y nostalgia, inventando alquimias.
Somos solitarios pensadores y en ráfagas de pensamientos profundos, afloran entre nosotros los poemas del hoy que esta mujer poetisa te entrega a ti, hombre único, inspiración y rumen de siempre.
Vivo ausente, en un idilio sublime que en geométricas figuras nos lleva en savia que renueva a un espacio donde las ansias de amar son quimeras de fuego y la espera que era como una tormenta que asolaba mi alma, se dispersó en el más allá donde se esfumen las perdidas calmas que asolan corazones sin amor.
Vivo ausente, feliz y plena, fundiéndonos de amor. ¡Qué paz de amor! En este hoy nuestro, ¡cuánto ayer se vive!, en este ahora mirándonos en una larga y profunda mirada vivimos esperanzas nuevas en un etéreo abrazo sin final.

Preludio


Preludio, comienzo de un amor, yo te reconozco entero, sendero tras sendero en la altiva luz de la aurora.
Inicio de emprender un querer como trueno que ilumina el cielo encapotado, como viento desatado en la montaña, fuerte, tumultuoso, desencadenado.
Preludio que nos llega hasta el alma como una obertura de compases musicales, sincopados, sincronizados que nos hacen vibrar entre espacios del tiempo.
Nuestro amor recién iniciado es como si el aura de cada uno rebotara bañado en vocales.
Preludio, palabra estrenada, que jamás se asomó a nuestro idioma cantado de preguntas, esa que se pronuncia en el aire de tu voz, como una respiración de flautas , un aire de vidrio , evaporada ,envuelta en brumas de magnolias.
Preludio, como signados por una profecía, nos unimos para vivir entre risas y cantos, el amor que esperamos desde el ayer lejano que se nos anunció entre señales de humo, desde lejos por valles y montañas.
Por este vivir, como entre ecos de nenúfares, nos damos enteros, uno al otro, entre te quieros y besos de pasión.
Preludio de poemas aún no escritos que entre letras de círculos juegan como la piedra arrojada al agua a expandirse en una esencia misteriosa y regresar a la lisura del papel que las espera.
No somos una quimera sin hoy, sin mañana, somos un incesante devenir de frenesíes y esperanzas…

Hojarasca de besos


















Se agitaban las hojas como en un mar de besos y en el concierto del otoño en la espesura del follaje se detuvieron los cantos y las risas.
Se disiparon las nieblas tristes del olvido y en la frondosidad de la zarza surgieron levitando los besos danzarines.
Hojarasca de besos, van y vienen, se elevan hacia el cielo y en rutilantes colores descienden hacia mí con místicos pudores.
Revolotean por doquier, deambulan en su movimiento constante pero vuelven por el mismo camino hacia el lugar donde se las espera .
El viento se las lleva otra vez pero del más allá en ráfagas inquietas y fugaces, se inclinan con sus besos.
Van y vienen en direcciones opuestas, bailan revoloteando y tratando de llegar a su destino final, danzan y se levantan presurosas buscando la luz, saliendo de las sombras.
Hojarasca de besos cruza los espejos del río, cantando vivamente para llegar a su amor que las espera con ansias.
El viento de otoño las vuelve hacia atrás, al lecho de aromas verde y perfumado, percibiendo los besos esperados.
Hojarasca de besos, las hojas bailan antiguas rondas junto a ninfas del bosque, mientras la tarde canta y ellas esperan el momento que con un gran remolino de viento las desplace, guiándolas ya casi a ciegas, encaminándolas al sol y al frescor del agua mansa, donde sus besos son esperados y deseados.
Un pájaro alza el vuelo y las guía, cambia su rumbo y caen en los brazos
temblorosos de la amada , que las hace revivir para nacer otra vez en el ciclo del tiempo envolviendo su amor con abrazos y besos en un instante suspendido en lo Eterno.

Caricias guardadas

Caricias guardadas, en lo más íntimo, en lo profundo de mí para ti, el amor que aguardo con todo mi corazón.
¿Llegarás algún día? ¿Lo verdadero y sentido existe?
Guardando para ti mis caricias sintiendo que las distancias nos apartan uno del otro.
Mis besos guardados para ti emergen volátiles hacia el éter y ya en suspiros los convierto porque pienso que en algún instante de mi vida podré llegar a ti ya que en mis sueños te siento junto a mí.
Estás aquí y tan lejos, me busco en tu mirada y no me encuentro.
Caricias guardadas, van en un camino desierto hacia ti y no las buscas, las guardé en el alba del mundo esperándote, para dártelas despacio con amor.
Toda tu ausencia estaba anunciada en tu presencia y mis caricias guardadas quedaron inmóviles sin poder hacértelas llegar para amarte y envolverte en mis besos.
Caricias guardadas que se las entregaré a las golondrinas del aire, con la esperanza de que lleguen a ti siguiendo las travesías de las nubes.
Caricias suaves, de amor intenso que como flautas prodigiosas acumulan día a día las redes de la música en hojas perfumadas que van hacia ti.
Caricias guardadas, sensuales, sensitivas, dulces, van en las ondas del mar, en nubes de sal sobre lirios de espuma hacia mi amor esperado.
Caricias guardadas que mi cuerpo te quiere entregar en un momento de gracia divina.
Quiero para ti el cielo, el mundo todo, que la felicidad te envuelva, aún sin que mis caricias te lleguen aunque existen, están en mí y te esperan…como agua de vida con todo el sabor de mi ternura.
Caricias guardadas que quedarán en mis sueños como preludio de besos que viajarán en ríos de esperanza hasta llegar a ti…

Invocación

Te invoco ¡oh Señor de la congoja! Aléjate de mí, déjame a solas, no quiero más tristezas i lluvia de lágrimas.
Busco la luz, te suplico, tengo sed de visiones, afán de mirar más allá de letanías y ruego por ansias de vivir entre esperanzas e ilusiones.
Soy peregrina de paso contra la mentira en pos de la verdad. Vienen como ráfagas memorias pasadas, elogios sin fe, retahílas truncas.
Despierta en mi espíritu la alegría de vida, adormece los tristes que inundan mi alma. No permitas que cuando parezca que he caído porque me han derribado sólo esté de pie un poco inclinada.
Que si alguien, a quien amo en demasía, me golpea muy fuerte, Sólo sienta la brisa del mar, el murmullo de la fuente serena.
Suplico con ansia, paz y calma y se disuelvan en la nada la pena, el desconsuelo, la aflicción.
Invoco la sintonía espontánea con mi entorno para nutrirme, entregarme, saber recibir y expresarme abiertamente.
¡Hoy quiero luz! ¡Aléjate desespero! Invoco el aliento profundo para continuar, la flor de la esperanza para seguir, para poder percibir la plenitud que nos rodea.
Suplico el camino sinuoso que nos lleva hacia el descubrimiento del …¡amor!
Hoy…me fui de lágrimas, ¡ ya no más ! Ruego el poder darme en el ir para llegar a ser un ser desprendido ligero y sin raíces. ¡Fluyen musitando las ideas! sobre todo las que se dan ,las que se quedan, se enredan, se hacen ovillos o madejas.
Ruego estar muy cerca de las señales, los signos, las casualidades, las suertes, los imprevistos… que nos dejan entrever el lenguaje Divino. Suplico que en vez de desesperarme, me congratule con lo que amo, con lo que quiero, ¡por siempre así!

Alquimia

 













Busco en mi yo íntimo, en la mina del amor donde tú has excavado y dejaste en mi céntrica felicidad todo lo que estaba buscando, pero ese misterio insondable no pude encontrarlo.

Y como ningún alquimista obtuvo aún el elixir, yo aún espero por el despertar de un deleite pleno y prolongado en el que sueño todas las noches porque en tu presencia mueren todas mis palabras.

Necesito de esa ciencia oculta para obtener una noche de estío, de apariencia invernal, porque tú mi amado anidas en mi pecho y un sendero de fuego me lleva hacia ti.
Busco una vana sombra de amor eterno y pido a Hermes me ayude a encontrarla sin tener que entregar a cambio mi bienestar, mi esfuerzo, mi honor y mi vida.

¡Crisopeya, te invoco!, debo hallar el tiempo de pensar y de reír también porque la risa es la fuente de poder más grande del mundo, es la música que hace vibrar el alma sin burlas ni sarcasmos.

Si la alquimia, ciencia oculta, buscaba la vida eterna, yo sólo necesito el poder dar, que es el secreto de la eterna juventud.
Yo a tí, te inventé con la alquimia de mis sueños, te vestí de imposibles, en tus pupilas inicié un poema que acarició levemente las páginas en blanco y en lo más alto entronicé tu imagen.
Eres el inaccesible, el esperado pero no llegado y por ti siento un deseo atávico que me induce a un loco y extraviado frenesí.

Te inventé en todas las formas, tus miradas, tus sonrisas, las encontré rielando en el espacio junto con tu voz, única, seductora, y yo te aspiro y te gozo, sin pronunciar jamás tu nombre.
Alquimia, ciencia oculta, crisopeya de lo que no se ha encontrado, pero yo igual te amo aunque no existas, no espero que aparezcas, ni que el roce de mi tacto te defina y sólo percibo el nítido esplendor que irradias aún careciendo de luz propia.
¡Sigue alumbrando mi vida!, no quiero que desaparezcas en la oscuridad, quiero que tu fina línea turbia que rodea tu pupila siga siendo un destello y que tu voz siga acariciándome con melodías de inmortales…

lunes, 30 de enero de 2012

Te extraño


Te  extraño, te busco y deambulo bajo cielo abierto, frente al mar.
 ¿Dónde estás mi amor? Te has ido, lejos, muy lejos y ha comenzado mi trémula espera.
 ¿Te  aguardo o me voy a soñar con otros horizontes?
 Estoy en un vacío absoluto, te extraño, tu voz que acaricia, tus ojos los que no puedo mirar, que me  pierden y atrapan.
 Te extraño y al viento que me roza lo confundo con tus manos y tus palabras.
 Te extraño, es un dolor  acuciante y triste, sueño que te encuentro y
el canto y la risa me inundan toda.
 Avanzo en tinieblas buscando claridades para encontrarte a ciegas.
 ¡Qué difícil! ¿Será hoy? ¿Mañana? ¿Nunca? ¿Seré  yo la que te encuentre o tú me encontrarás? ¿Nos buscamos o busco sólo mi soledad?
 Retumban las preguntas en ecos sin respuesta.
 Te extraño, te busco en la claridad a través  del misterio nunca claro y tiemblo  por la felicidad  que creo perdida.
 Quiero vivir en este mundo,  mundo de dos, mirando tus ojos bajo arabescos celestes con luceros, viviendo en la sombra y en la luz, en el alba y en el crepúsculo cerca  tuyo.
 Te extraño, no quiero perder nuestro paraíso claro, nuestro Edén, donde se  cruzan luces y sombras, necesito el sosiego que me da tu presencia, mi lugar junto a ti.
 Te extraño, permíteme alivio para soñar, aliento para continuar, la flor de la esperanza para seguir.
 Te extraño, estás presente en cada instante  de mi vida, en cada secreto guardado y compartido, en nuestras historias  de amor con sones de laúd suavidades de raso y transparencias de tules sutiles.
 Tu imagen no se ha borrado en el azogue de los espejos ni en los reflejos de las lunas frías.
 Te extraño hasta en el perfume de los ensueños con esencias de caricias  tuyas, en el todo que me rodea, en el vivir en el dolor sin luz que no se tiene buscando la verdad del amor.

Gotas de amor



Gotas de amor, caen con tibieza y ternura y me inundan toda, alma y cuerpo.
 Son de miel y néctar, como frutos mágicos y envuelven en lentas caricias como ondas en el mar infinito.
 Gotas de amor  traen felicidad que viene del cielo en su marcha lenta y suave, hollando nubes y aunque llega muy despacio, vaga e indecisa, atraviesa más allá de las constelaciones, para llegar a mí, franqueando a su paso lo imposible.
 Gotas de amor, como nardos dorados, llevas a mi boca mágicas flores del agua, secando las fuentes de mi llanto.
 Gotas de amor que hacen bajar la luna en mis brazos y tímidamente dejan en mis manos tenues besos que subyugan mi alma que al clamor de los  deseos queda estremecida, abierta, conmovida, emocionada.
 Gotas de amor recorren mi cuerpo, endulzándolo y acariciándolo con ternura.
 Mi piel se incendió entre tus mieles y mi corazón dio un vuelco y mi alma resurgió al amor.
 Gotas de amor van recorriendo y descubriendo los secretos de mis besos seduciendo cada rincón de mi piel.
 Gotas de amor vienen y se posan en mis ojos, buscando mi fondo y allí se detienen para dejar luces soñadas y mi alma entonces centellea como una gran estrella pura.
 Gotas de amor deseadas siempre y más aún que en la aurora en el espacio del hondo besar nocturno…

Tiempo de vivir


Tiempo de vivir, bien despierta en los bosques floridos del sueño, llamada por la voz de la vida que me espera toda para andar sin prisas ni quebrantos, desnudos mis pies, ligeros y presurosos, para alcanzar con calma y cuerpo ágil todos los momentos que la vida depare.
 Tiempo de vivir, abriendo con afanes y deseos, el tupido follaje del misterio de los días por venir cercanos y lejanos. No cansancio en los tiempos que vendrán, sí ansias de vadear presurosa los cruces momentáneos de amargas desilusiones.
 Tiempo de vivir, esperando primaveras con música y ritmos luminosos y serenos que lleven el cielo a mi alma.
 Tiempo de vivir ¡qué las campanas broncíneas lo anuncien y llamen para la fiesta de lo que es un sólo día!.
 Sin prisas, vivir el tiempo, deleitándose, saboreando cada instante, procurando que el amor nos colme de delicias y dichas transparentes y  nítidas, sencillas y cálidas.
 Tiempo de vivir, sentirse llevado  amparado, entre caricias onduladas, en el infinito dar, descubriendo de a poco, nuestro anhelo buscado e ir hacia la luz del alma.
 Vivir en el refugio del manantial que nos conduce suavemente al placer y al amor, soslayando momentos de dolores y quebrantos, defendiéndonos de las quejas, de las penas, celadas y lamentos.
 Tiempo de vivir, en la claridad, con los ojos llenos de amor y las manos tendidas con ternuras y caricias para dar a pleno, encendida la lámpara de mi alma para que con su fulgor mi amado me encuentre…

Ríos de vida



El agua corre presurosa aún cuando deja de llover, así corrían mis lágrimas antes de conocerte a ti.
 A la sombra verde de los enternecidos álamos, a la orilla del río busco la sombra de la vida que pasa, me abraza, me lleva con ella en los espejos del agua, cantando por tierras y mares.
 Ríos de vida, a veces turbulentos, impetuosos, a veces pacíficos y sin tristezas, con amores profundos, fugaces y tiernos.
 A tus orillas seguiré soñando con caminos a emprender, nuevos y plenos de vida.
 Voy en naves, guiada por las estrellas, viviendo cada día como si fuera el último hacia la luz, aire y sones me acompañan.
 Ríos de vida, me llevan a la danza con palmeras con alas, con hambre de soles y noches de lunas, buscando el amor que no he perdido, que me busca entre árboles perfumados con formas de siluetas difusas en sus orillas.
 ¿Cómo encontrarlo? ¿Cantando?
 Mi canto  se va con el río, en procura de encontrar a mi amado, el fulgor de las luciérnagas  me guía con su luz.
 Ríos de vida, me conducen como náufraga perdida a sus orillas de olvidados lugares donde el amor me está llamando y no en vano voy hacia él, sin angustias ni rencores, alargando mis manos y abriendo mi corazón para que los instantes esperados me lleven hacia él.
 Ríos de vida a veces nos dan señales, rostros repetidos del pasado, en quienes inútilmente buscamos signos de amores olvidados.
 A la orilla de los ríos y en las manos de los aires, me voy en pájaro o nube, cortando el aire con los pasos de los años, sin tinieblas en mi cuerpo ni relámpagos repetidos en mi vida. 

Sortilegio


Sortilegio, embrujo de amor que cautiva y sin darme cuenta me lleva alguna vez a cantar versos pródigos de palabras exactas y silencios largos.
 El intrépido corazón late con gozos acompasados y ternuras compartidas.
 El embrujo de amor me llena de báculos de flores y de luces titilantes con un delicioso aroma de sal e hierbas tiernas.
 Sortilegio de amor que guiado por la luna, inventora de duendes y gnomos, lleva al más allá un embrujo unido por lazos indestructibles sin que distintas sendas los aparten.
 Conjuro que me hace cambiar suspiros y llantos por risas y cantos.
 Ensalmo mágico que me hace cruzar audazmente sendas desconocidas, aires pujantes, renovadores y luminosos ríos  inquietos de pies y manos.
 Sortilegio encantado que me lleva como buscador de aventuras a senderos de la montaña y de la estrella para ir tras el amor único y total, pródigo en dones de fe y esperanza.
 Y como por un encantamiento la fuente del alma se colma de eterna primavera irradiando fulgor y secreta lumbre por siempre.
 Sortilegio que me envuelve en la verde frescura de los campos y en el canto de los pájaros, ¡Dadme el amor que anhelo¡ ¡El verdadero! para poder descubrir el milagro  del abecedario guiada por las estrellas y la gracia de la música inspiradora de creación de luz de sueños.
 Sortilegio sagrado, llévame a los secretos de los astros y dame con tu magia la paz de intactos cristales que libera de las sombras y nos lleva a la dicha que suave emana del alma toda…

En silencio



Llegaste a mí, despacio, en silencio, como llovizna cálida de pétalos de rosas, serenamente y como un río de música inundaste mi alma con este amor de otoño.
 ¿Por qué en esta etapa de nuestras vidas?,  buscamos un refugio, un lugar donde recogerse, replegarse, amarse.
 Amor de otoño, es el que aligera nuestras almas, nos libera, nos hace volar por cielos diáfanos y puros, sin pasados inexistentes ya.
 Es nuestro presente lo exquisito de nuestras vidas  ¡Vivámoslo! Para que suene la vida en su verdadera partitura, no es suficiente con conocer el todo sino es importante la secuencia, el ritmado, el estilo.
 Amor de otoño nos inunda de un fuego interior apasionado y nos lleva a secretas e indescriptibles locuras de amar con un intenso deseo permanente de estar juntos.
Amor de otoño, nos brinda la oportunidad única de vivir el amor en un plano de poemas internos en una  unidad de tiempo suspendida, volátil, sentida.
 Rosas rojas, azules, blancas, amarillas nos envuelven cobijándonos y protegiéndonos con la aceptación de un acontecimiento que nos da el asumir el misterio que la vida nos ofrece y el permanente deseo de no separarnos.
 Amor de otoño, pleno de ternura, respeto, con influjo de aromas de rosas que sólo se buscan para ir tras la felicidad soñada.
 Sentirse  íntimos, íntimos peregrinos de humanidad  que dan la vitalidad, la fuerza, el cariño sentido y mutuo.
 Amor de otoño, entre pausas moduladas nos unió para que voláramos juntos en busca de la paz anhelada sin complicaciones ni nostalgias.
 Amor de otoño que logra que dos  seres se descubran en otras perspectivas, en otras dimensiones.
 Es como si mutuamente, lo Divino y lo Humano se hubieran raptado.
 Amor de otoño que huye del Ocaso y arde a su paso en el lago del amor impregnado de vida…

Hechizo mágico

Tú, como por un encantamiento, te has llevado mi tristeza, era mía, pensaba decirla en versos, darle forma a las letras, unirlas con amor en poemas, como dan las lágrimas forma cálida al dolor de muy de adentro.
 Pero tú te has tendido junto a mi corazón y mi tristeza está ahora lejos, muy lejos, pero igual a tu lado mis poemas cantan más, ya que no están solos dentro de mí, son una ofrenda para ti.
 Hechizo mágico que como conjuro bienaventurado, haces brotar de mí letras hondas con las que escribo para ti las más sentidas poesías, es como percibir en el desierto, la cristalina voz del río que nos llama y vuelco en el papel todo mi hondo sentir.
 Escribo bajo tu hechizo y aún a pesar de tu ausencia mi corazón ya no tiene dolor ni te siente lejos.
 Y como por un ensalmo de felicidad, alas leves me transportan al gran gozo del mundo y el alma tiembla en ese viaje sin fin.
 Hechizo mágico que hace posible la unidad de dos,  la que siempre buscamos, que nos lleva a la dicha que es necesaria en la vida para florecer de amor.
 Embrujo cálido, ansiado,  rendido, que en los ojos brilla como un encantamiento de entrega fugaz y breve, ya que en un minuto sólo se la siente total y nuestra.
 Mis palabras te buscan en el silente espacio, dibujando mil senderos, recorriendo sentimientos tras las huellas del mágico instante del prodigioso hechizo de siempre en una aurora plena de luz y amor… 

Luz en tus ojos



Como de la Luna naciente venían como rayos  de plata la luz en tus ojos, iluminando los cielos de mi alma en horas felices que vivimos juntos.
La luz en tus ojos hablan el lenguaje mudo, sin voz ni palabras, de tu espíritu que me trae dichas y amores en silencio puro y calmo.
¡Oh! tus ojos me llevan a tu mundo interior en momentos de dicha suprema!
Ya no hay más lágrimas ni tristezas en mi corazón, que está colmado de ternura, devoción e ilusión porque en un instante tembloroso y trémulo la luz en tus ojos
tocó mi alma, la inundó de cantos y músicas de campanas vibrantes de luz y plata.
¡Vibra mi espíritu, pleno de inspiración y con los poemas, canto y río!
Vuelan mis pensamientos hacia la luz de tus ojos, cruzan  los mares, los valles de las noches y se extinguen en ti tendiéndose en ensueños anhelados.
La luz en tus ojos borró el pasado ignoto, oscuro y triste, trajo cantares nuevos para recobrar el tiempo ya vivido y estar en el hoy con sed de abrazos y ternuras en una huella toda transida de amor.
La luz en tus ojos es luz de dos, nos ilumina y envuelve como una crisálida tibia, sabiendo que no nos unen recuerdos ni promesas, lo que nos une es nuestra luz.
Ya no más ilusiones perdidas ni recuerdos confusos, sí mágicos momentos vividos en armonía compartida entre acordes de melodías acompasadas y lentas que nos hacen vibrar entre ensueños y fantasías sin fin.

La luz en tus ojos va más allá al océano de amor, pleno de vida vibrante y única.

Enigma



Enigma, mutación de sombras que borra las máscaras misteriosas del mundo y me hundo estremecida y trémula entre tus brazos. Búsqueda eterna, esfinge que emana fanal de luz y música, déjenme llegar a mi amado cruzando las aves del tiempo en azules fosforescencias del orbe todo. Enigma del olvido, gota a gota dura más en terminarse el amor y tarda más en llegar a las dudas eternas. Quiero estar contigo, ir hacia ti, en un fuego fatuo, despacio sobre la cinta del eco que me lleva a tu nuevo amor. Enigma, dudas eternas, del amor que ahuyentan las redes sutiles del sueño. ¿Qué haces alma cuando en la niebla te pierdes y no lo encuentras? ¿Vives entre las cuerdas de las ansias?. Tu presencia se diluye a lo largo de mi existir y este nuevo amor plácido y sereno, se acerca a mí en secreto, dándome momentos breves de fresca brisa. Camino hacia él eludiendo vanas incógnitas, arcanos jeroglíficos, voy pura, libre, luminosa, ya que desde las distancias clama por mí. ¡Ya no más palabras encubiertas, traiciones con interrogantes!. ¡No más enigmas a la vera, ni piedras que pesan sobre mis morrales, sí puentes que me lleven al infinito, hacia ti, el ser que me ama! Y corro y vuelo hacia las fronteras lejanas, al cobijo de su pecho que tiene todo el cielo con una hoguera de estrellas en su alma.

domingo, 22 de enero de 2012

Remembranzas

Remembranzas, es ir tras los recuerdos y percibir la palabra de tu voz que no habla, de tu voz que no dice, en los pedazos del tiempo.
Evocación de tu ausencia, parpadeando las lágrimas que sobre mis mejillas caen.
Ya no te tengo en el mural de mi vida pero tampoco estás en el húmedo olvido, rememoro tus abrazos frescos, risueños y cantarines que hacían saltar la risa entre ambos
Remembranzas de todas las cosas redescubiertas entre los dos como andar explorando cuevas de nuestros ojos que se encontraban siempre, aún a la distancia y tuviéramos la llave del arcón secreto donde guardábamos nuestros misterios de amor y lo abríamos con solo mirarnos.
Remembranzas de músicas que nos envolvieron arrullándonos con las notas de triples
y de guitarras, de arpas y de tambores, haciéndonos bailar entre sus ritmos sonoros.
Recuerdo tu presencia siempre a mi lado y mis ojos navegando por el mar de los tuyos transparentes y límpidos.
¿Por qué te alejaste de mí? Regreso al incierto camino del recuerdo calladamente sola...
Evoco mi grito clamando por ti, grito en el silencio entre lágrimas secas y rincones tristes en el borde de mi alma.
Remembranzas desnudando los recuerdos de un ayer, de un amor ya ido, mi voz te nombra y el eco se esconde sin esperanzas, sin un mañana.
Tú y yo, cerradura y llave fuimos de una combinación secreta, de un sueño de amor, un instante eterno, un recuerdo de ilusiones perdidas.
¡Tan triste y solo se siente el mundo, quieto y sin ansia! ¿No hay nada que no se mueva?
¿Todo está como en reposo?
Es que mi alma sin el regalo de tu gracia se ha quedado estática y muda esperando en silencio el nuevo amor que aguarda…