Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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lunes, 12 de marzo de 2012

Después de…


Después de haber sido tuya, de haber estado entre tus brazos, de haber saboreado la miel de tus labios, te fuiste y me he quedado sola.
Sin ti ya no es lo mismo mis prosas poéticas, mis frases de amor, se diluyen en papeles desteñidos por la tristeza del tiempo.
Después de haber vivido sobrevolando en el azul cielo por la dicha de amarte, ahora soy tan solo, una sobreviviente del tiempo sordomudo en una eterna y condenada búsqueda que aplaque esta sed clavada en mi corazón.
Después de dejar estelas de amor por doquier, ahora me deslizo, resbalando de a poco sin dejar ni siquiera posadas, buscando las huellas y el recuerdo de lo que ya fue en ese minuto tan próximo o en el ayer de ayeres o en el borde mismo del ya del jamás.
Después de que ya el amor en vilo se fue, no tiene donde pisarte y mi corazón como un gran hueco vacío guarda tan solo un beso, el último, el que nos dimos bajo las estrellas.
Nuestro amor, ya remoto, quedó suspendido en gotas de agua, en nubes de algodón, en campos de amapolas mustias de tristezas.
Después de que los recuerdos sean olvidos en los fondos del tiempo, esperaré con ansias y anhelos otra imagen, otra voz, otro amor que me ame ciertamente.
Y así ser libre, querer lo que me es querido oscilando los imposibles trémulos como cañas de bambú en las orillas del agua, después del sufrimiento viene la paz, las heridas se cierran y las espinas que se clavaban rectas en mi pecho, desaparecen, como el caudal sereno de un río palpitante.
Triunfo gozoso del nuevo amor que no se nos niega, con besos, auroras, mañanas aquí en el agua segura que canta  los imposibles posibles, de onda en onda las promesas de las dichas desatadas.
Después de que el mundo se me había pagado en forma pasajera, llegó por fin el amor esperado, está al alcance del querer, cerquísimo como está el ser amado cuando está soñando a nuestro lado. sola con mis recuerdos.

Amándote en silencio



Amándote en silencio, vida mía, primavera dulce que me llena de una tenue fragancia de tus rosas, en este otoño dorado de mis días.
Así van pasando las noches olvidándome del ayer y del tiempo.
Ven amor, mis brazos te esperan para envolverte en sentimientos profundos y plenos, siente la caricia de mis besos.
La distancia nos aleja, pero de noche la distancia parece sólo oscuridad y niebla, que nos separa si no por lo ojos.
Amándote en silencio, el mundo se ha apagado, pasajera avería del gozo del mirarte, pero todo lo que se quiere cerca está al alcance del querer, cerquísima, como está el ser amado cuando siento su respirar, el ritmo de su cuerpo, al lado de nosotros aunque sin verte.
Llegarás hasta mi alma y no sabrás que llegaste, sentiré el desafío de retenerte en silencio, murmurando en tu pecho, palabras de amor.
Y tendré tu sonrisa desplegada en el viento, como un estandarte de amor.
Amándote en silencio, viviré con el sueño de sentirte muy mío y mirando tus ojos callará la ilusión.
Viviré sin tus labios contenidamente aunque tú nunca sepas de mi gran amor.
Fingiré mi tristeza contrastando la pena sin besos en mi alma.
Amándote en silencio, ¡qué difícil es!, vivo por este bien de quererte en un ardor de ilusión.
Sueño en la esperanza del silencio profundo que a la luz primera, nuestros labios, nuestros ojos, nuestras voces, se encuentren y amanezcamos juntos sin que la luz nos separe, alargando las manos para alcanzar el cuerpo de la dicha que en la noche tendido se sentía junto al mío, sin prisas ni sobresaltos para entrar en el paraíso de dos donde solos se palpan soledades nuevas, ofertas de la luz.
Amándote en silencio y las distancias son nada, son leguas, años, cielos, es la luz de la distancia.
Y hay que andarla para acercarnos y poder yo entregarte este amor mío que se desgrana como perlas en el cielo entre luz, horas y horas y así nuestro pasos ganen la orilla oscura en que se acaban las pruebas de estar solos, abriéndose nuestras almas al mar con júbilos de besos.

Si tan solo…


Si tan solo…
Si tan solo te fueras por un instante y al otro te tuviera conmigo, latirían tus pasos en todas esas vagas sombras de ruidos, tenues, que suenan a ecos en la alta noche estrellada.
Si tan solo pudiera acercarme a ti y darlo todo por tan sólo una mirada, surcar por los mares y poder verte aun cuando siempre estas en mi presente.
Si tan solo pudiera detener el tiempo, si estuvieras frente a frente… caería desfallecida ante tu sonrisa y podríamos contemplarnos en los aires tersos del cielo infinito.
Todo sonido en eco tuyo me lo convierte el alma que te espera.
Vienes solo hacia mi y tus pasos se sienten siempre de estar viniendo por la ausencia, Dando ese largo rodeo que das para volver.
Si tan solo pudiera vencer la leyes que rigen el universo y llevarte de la mano muy lejos, donde estemos tú y yo, hacia los astros mas lejanos, a las estrellas más distantes, y susurrarte al oído suavemente mis verso de amor para ti.
Si tan solo pudiera cambiar en un segundo mi tristeza de ayer y ser la melodía que tu alma enamorada hoy desea escuchar, quisiera llenar los huecos de tu alma con ternura infinita y hacerte suspirar al contemplar la luna en cada anochecer.
Si tan solo pudiera ser luz y desgarrar las sombras que hay en tu corazón y transformar tu vida…
¡Si pudiera mi amor!... ¡si pudiera! Pero solo soy… tan solo una mujer poeta que le da por soñar, que hoy tiene en su alma un sinfín de ilusiones casi todas marchitas desapareciendo en instantes sus sueños y alegrías por no estar a tu lado.
Solamente soy el eco de un lamento, una voz en el viento que gime en cada verso, ¡yo no soy más que eso!
Si tan solo me vieras, tu libertad, el tiempo en que tú la gozabas, se sentiría junto a mi como siente el agua del puerto, pensativa en las quillas inmóviles sin turbulencias ni borrascas.
Si tan solo nuestros largos goces iniciados, nuestras caricias no terminadas pudieran en lento encanto hacerlas aparecer, sin ansias, sin prisas, descubriendo nuestros cuerpos sin tocarnos, solo por tactos inventados, allí, en plena luz del amor.

martes, 6 de marzo de 2012

Euforia

Euforia, se siente en el ambiente turbulento y por ello mi alma tiembla, se hace borrosa la visión al caer del lagrimal el dulce despertar de mi exaltación al pensar en ti.
Euforia, siento, euforia optimista al entender a la lluvia que cae y la tierra abraza. El bienestar me inunda, es el amor que hiciste nacer en mí.
¿Qué voy a hacer? si a cada momento, pensando en tus ojos, me viene el recuerdo de que soy tuya para siempre… y siento una euforia en todo mi cuerpo…
Es la sensación del entusiasmo que nace del pensar en ti, ¡estoy eufórica! ¿Sabes lo que es eso? es éxtasis, arrobamiento, delicia de optimismo cierto.
Euforia, ardor, pasión, ¡quiero ser feliz! Espero el momento que está por llegar, de amoroso encuentro.
Euforia, los versos que en mí, estaban guardados, abren las alas y vuelan por ti y para ti, levantando un tembloroso remolino de cadencias.
Euforia, vuelen, vuelen mis versos hacia todas partes, buscándote a ti, unos van a los jardines y unidos a las abejas oyen y aprenden el dúo que en la flor recién abierta, el perfume y el color, misteriosamente elevan.
Otros, en plena euforia, se rompen las alas en la transparente esfera de la gota de rocío en la que absortos contemplan la imagen del cielo unida a la forma de la tierra.
Versos que vuelan hacia ti, mi amado, en su euforia de entusiasmo, cruzando el éter, bebiendo luz en las estrellas, dormitando en el silencio blanco de la luna llena.
Otros, cabalgan en los cometas, son los versos más audaces, los que me llevan a gozar pasiones imprecisas.
Otros, pensativos te buscan en tu corazón y como en ecos silentes te dicen ¡te amo!.
Euforia, exaltación de vida, voy hacia ti ansiosa de que tú digas y gritas ¡estoy buscándote a ti! y que en todo el universo esas palabras conmuevan con voz de música y brisas de primaveras al númen que llega y se queda enmudecido en mi interior habitándolo en el ideal del poeta.
Y las frases se evaporan o se consumen en las cuerdas de la lira, el amor las envolvió y las escondió en un ensueño lejano y cada estrofa llevó en una nube, flotando en ella, con luz de estrella ¡Versos! ¡Versos para ti, ascended hacia él y en las estrellas verted el amor que me inspiró

Para ti no escribiré



Para tí no escribiré, mis versos no serán más para tí, algún día escribiré un poema que no mencione el aire ni la noche, un poema que omita los nombres de las flores, que no tenga jazmines o magnolias.
Quédate en un rincón de mis recuerdos y algún día te escribiré un poema sin pájaros, sin fuentes, un poema que eluda el mar y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré para tí un poema que se limite a pasar mis dedos por tu piel y que convierta en palabras de amor verdadero, tu mirada.
Sabrás que ya no te amo y sin comparaciones, sin metáforas, algún día escribiré cuando ya por completo te hayas ido de mi vida, un poema que huela a tí en un canto que fue mi dicha.
Atolondrada y confusa, demasiada llena de ruidos, sin centro ni reposo, desconectada del otro lado de la piel, atormentada por el interminable crujido de este corazón, tierra cuarteada, ceniza gris en mi pecho, así pasan estas noches de calor y duermevela, estas noches en que no estoy contigo.
Para tí no escribiré más y haciendo un hueco en la inminente llegada de la luz, soy voz al fin, hermosa y afinada, pura y descansada pudiendo confundir mi mirada con mil estrellas fugaces, tocando una eterna melodía inolvidable, salvándome del olvido.
Para tí no escribiré, en el silencio de la quietud de mi vida, mi mente navega como un náufrago sin sentido recorriendo cada rincón de tu vida y sin darme cuenta me pierdo.
Mis labios no van a pronunciar palabras de amor hacia tí, de mis manos no brotaran más caricias leves, volátiles ni tiernas.
Para tí no escribiré más, no más poemas de amor que iban hacia tí, no quiero escuchar mas tu voz que le daba sentido a mi vida, que era la música de mi alma, tu voz, sonido del agua, conjuro, encantamiento, ¡ya no más!.
Déjame vivir conmigo misma escribir mis versos sin pensar en tí, déjame al fin sola sin tu amor frío y silencioso que como húmedo río subterráneo recalaba en los tejidos de mi ser.
¡Márchate de mi vida, bramando en torbellino ciego, llévate tu tempestad volteando tu raudo mundo, déjame que mis palabras de amor no sean más para tí!

Esencia de Vida

Esencia del alma, déjame vivir tus días beber de tu sonrisa, soñar que sueñas conmigo…
Bésame y que espere la vida.
Saber de tu existir le da paz a mi alma.
Esencia de vida, porque no hay duda en nuestro espíritu de que nosotros somos los dos llamados posesión lenta, al fin del paraíso.
Nuestras almas juntas suenan como orquestas con música de mares y solos de estruendosas cataratas, millares de alegres notas de clavicordios y violines.
Esencia de vida, existencia del amor en este tiempo vivido, nuestro, muy nuestro, la felicidad está ya cerca y desde los cielos se la oirá en su gran marcha subceleste, hollando nubes y encontrándonos.
Esencia de vida, entidad de dichas y alegrías porque al sentirla venir el alma tiembla de gozo y de placer y se oye a lo lejos muy lejos, el diapasón de la tormenta que ruge y la brisa que suspira.
Esencia de vida, cualidad de amar desde el alma toda y es a ti a quien amo, el del espíritu fuerte y caricia tierna, el que me inspira la policorde rima, los versos que se ajustan al trueno y a la calma.
Esencia de vida, me conduces con tu cualidad suprema a cantar y danzar sin razón aparente, canto incesantemente mi musical portento, ya que convertiste con tu amor en lira mi corazón.
Fluidas vidas las nuestras que se expresan con todo el cuerpo y espíritu, las que se expresan en sentidos sin arrepentimientos.
Esencia de vida, inherente al amor que nos envuelve y despierta nuestra alegría, estamos atentos a ser impresionados, lo suficiente para ser amados llenando el silencio de la noche, envolviéndonos en el aroma de los jazmines, las rosas, los azahares.
Esencia de vida, esperamos que llegue un día de quietud permanente y soberana para encontrarnos entre ensueños palpitantes en un inmortal mañana.
Mi corazón se aferra a la felicidad, como a la tierra rota por el arado la simiente.
Esencia de vida, nos sentimos íntimos cual si fuéramos uno, íntimos, peregrinos de humanidad, he intuimos los efluvios del amor, de esos que dan la vitalidad, la fuerza, la ternura y la pasión.



Sólo a ti

Sólo a ti, quiero a mi lado, donde en tus brazos me siento protegida y amparada.
Embrujamiento de amor, llenaste con tu dulzura inmensa toda mi vida.
Sólo a ti, junto a ti, el alba abre en la noche y el crepúsculo en el pecho del día y el dolor de no tener la luz que no se tiene y el gozo de esperar lo que vendrá.
Nos amamos sin límites o sin medida, inseparables e indivisibles.
Sé tú las alas y el espacio infinito, el ser amado sólo a ti me entrego, tanto en el llanto y la desolación como la alegría.
Si derramo lágrimas que no sean de tristeza y soledad sino de comunión con el amor.
Sólo a ti, para ti, escribo mis palabras, mis versos, porque nunca más estaremos solos, verdad de dos, fruto de dos, verdad paradisíaca y única, cuando terminan las virginidades del día sólo y de la noche sola.
Nada es tan infinito, tan completo, tan perfecto como el amor.
Sólo a ti amaré, porque tú y yo esta noche y todos los instantes de nuestra vida, tenemos la fuerza liberadora que nos conduce a vastas moradas invisibles del infinito.
Hoy no pensé en ti y tampoco estuviste en mis sueños y ¿sabes por qué? porque si fueras un pensamiento  éste pasaría con el tiempo y si fueses un sueño despertaría y sería irrealidad.
 Entonces estás por encima de los pensamientos y de los sueños porque estás en el centro de mi corazón.
Y esto es amor.
Sólo a ti, mi vida es tuya, ven a mis brazos, suelta esa felicidad que cumpla su misión de fuego puro y así tú y yo nos abrazaremos sin movernos, locura indispensable para ser felices.
Sólo a ti te enviaré cantos de risas y alabanzas para compartir tu vida con la mía y para que me enseñes de lo que está hecha la vida.
¡Eres tú quien puede caminar en mis pensamientos y latir en mis adentros junto a mi corazón!  ¡Sólo a ti te doy el valor de mis alientos porque no hay duda ya de que nosotros somos los dos llamados posesión lenta, al fin, del paraíso

Amantes

Amantes, posesión lenta, al fin nuestro paraíso único, secreto, donde nos hundimos despacio, muy despacio con la satisfacción clara de nuestros deseos ocultos.
El edén nuestro está debajo de todo lo supuesto, lo supuesto, lo sabemos, es la vida y el mar y por eso desnudos, voluntarios, deseosos, vamos en busca del amor, sumergiéndonos entre besos alegres y gozosos hacia el cielo azul que nos aguarda con música de violines encantados.
Porque no hay duda, ya que nosotros somos los dos llamados, al fin, al edén.
Yo tan vaga e indecisa, antes, ahora tengo escogido cuerpo, sitio y hora. Me dices ¡voy! y soy tu destinada presa.
Amantes, cómplices de un amor prohibido, lugar incierto de encuentro que protegerá nuestro amor en silencio.
Iré hacia ti con los ojos cerrados y las puertas de mi corazón franquearán tu paso hacia lo posible hecho realidad.
Amantes, a horas inciertas, en el sosiego de los atardeceres nos amamos, bruñidos a fuego, en cuerpo y alma.
Escogida estoy ya para la hazaña del gran gozo del mundo, el amor profundo de lo no permitido entre cómplices en la noche oscura nos cobija y nos cubre… con sus velos de plata y tus caricias indómitas a mi rostro llevan el perfume de tu piel.
Amantes, somos lumbres, besos, abrazos, entrega total de nuestros cuerpos.
A veces rumores nos aproximan y a veces nos alejan, nos apagamos pero igual la luz sigue brillando quedándose con nuestros deseos vírgenes, esperándonos otra vez.
Amantes, dos mitades fieras, dos seres en uno, enfrentados en un gran temblor, en pos de una unidad inseparable y conquistada mutuamente para ser dichosos en la lucha de darse en su gran dicha de ser.
Querido amante, ¡ven a mi lado en nuestro próximo encuentro y nos amaremos hasta el alba!

Nostalgia

Nostalgia, cuando siento nostalgia, no estoy triste, es una manera significante de declarar el amor al ser amado, así sea triste.
Nostalgia, como agua que corre sin moverse o viento que silba sin oírse una antorcha que quema sin arder, una nube que se vacía sin llover cuando tú no estás a mi lado, mi ser amado.
Estoy sola pero en paz porque sé que me amas.
Nostalgia, pesadumbre el saber que vendrás y la realidad se evade como mi melancolía por estar lejos de ti.
La aflicción se opaca y la verdad que se grita sin querer que se escuche, es que tú y yo nos amamos, inmenso amor que sentimos el uno por el otro.
Nostalgia, evocaré tu nombre y llegará nítidamente tu imagen a mi sentido existir.
Mi pluma vuela y mis pálidas manos vuelcan en el perfumado papel, mis tiernas y dulces palabras de amor que por minutos reviven nuestros momentos vividos, extasiados ante el inmenso panorama del espacio.
¡Añoranza de ti, amado amante!.
Te necesito en sensaciones que se alzan por la visión celeste de una estrella fugaz como la luz del alba se multiplica en destellos.
¡Qué místicas visiones se repiten en mis sueños!
Evocaré tu nombre, el eco se lo llevará a los confines del mundo que se repetirá entre oscuros cerros y remansos de aguas mansas como espejos sobre su cauce.
Recuerdos de ayeres cercanos y hoy vividos cuando estamos juntos y nuestro amor como llama vibra cual fugitivas centellas que revolotean en sus reflejos.
Nostalgia, destino triste, quebranto de nuestro mutuo amparo, de nuestra propia sombra donde vivimos enamorados en otra nube hasta que se disipa en la nada.
Entre alegrías y dolores me haces falta en la vida, en mis cuitas y aflicciones.
Nostalgia de un amor mutuo, perfecto, no nos arrebates la quietud lograda y sentida al estar juntos, abrazados y enlazados, entretejidos de besos y caricias.
¡No dejemos que nuestro amor se diluya en un cielo sin horizontes, allá, en el más allá!

Picardía

Picardía, surge de pronto, en imprevisible momento como burla o travesura, me hace sonreír, le dan a mis pasos prisa con ganas de ternura.
Tal vez en una chiquillada con visos de candor me lleve a la ilusión de que tan solo es ingenuidad pura y sana, efímera en el tiempo, breve en su transgresión pero que da a mi vida el sentir pasión y deseos de vivir en felicidad.
Picardía, en secreta travesura la frágil mirada de “yo no fui” inunda mi alma de inocencia y el rubor inunda de emoción mis mejillas y mis ojos se llenan de ternura como el aliento del viento.
Picardía, de luz amanecida, son suspiros como toques divinos, son la luz de mi vida, toques de serenidad y alegría.
Traviesa llega con desparpajo la inocencia con deseos de llegar al celeste cielo y flotar entre nubes de algodón y de espuma.
Quizás una picardía me devuelva la alegría y me acerque a mi amado entre arrumacos y mimos, entre risas cantarinas, entre sonoras carcajadas.
Y traviesa se dibuja una sonrisa, nuevamente el ansia de vivir me inunda el espíritu y al olvido se van tristezas y malicias, fresca el alma y tibio el corazón.
Por una picardía, un beso, una caricia, sin memoria de los grises, sólo el bosque de verdes pinos, el perfume de las flores, relevantes los colores.
Los pájaros con sus trinos nos llevan a amarnos más con sensaciones de paz y bienestar.

Enlazados

Enlazados al fin, tú y yo, entre hilos finos y traslúcidos que vienen del más allá desde estelas lejanas que nos buscan entre auroras resplandecientes y horizontes perdidos entre el cielo y el mar.
Enlazados, apretados uno con el otro, en una gran gota de cristal pura y diáfana, envuelta en maravillosas caléndulas cuyos colores se reflejan en nuestros cuerpos.
Enlazados, como en un capullo que se abrirá al mundo, en un proceso lento y fugaz pero no por ello deja de ser vida que con su vuelo multicolor se elevará a los cielos anunciando que todo vuelve a empezar.
Enlazados, apretados, abrazados en espacios estrechos donde somos uno, desde el principio al fin.
¡Qué gran placer estar tú y yo enlazados! envueltos en una semipenumbra donde un haz de luz nos atraviesa y nos anuncia que estamos vivos.
Enlazados, surcando distancias, tras parámetros infinitos, en un continuo deambular buscando cielos abiertos frente al mar.
Enlazados, regocijo de nuestras almas, sin voz, en silencio profundo, inédito, donde tiemblan las caricias en espejos de azogue y sal.
Enlazados, de mi alma nacen palabras, frases, monólogos, versos que se cruzan y se mezclan entre giros y danzas, emergiendo de pronto como poemas de amor que se lanzan a dibujar sus letras en arenas del tiempo que no desaparecerán ya que las espumas del mar volverán a dejar sus huellas en páginas no olvidadas.
Enlazados, en un manto bordado, en una red intrincada como un laberinto entre jazmines, azaleas, camelias, narcisos que iluminan nuestra salida con hechizantes luces para que juntos entre caricias deseadas nuestros cuerpos se encuentren fundiéndonos en deseos ocultos.
Enlazados, colmados de esperanza, amor y promesas que serán una realidad nuestra.

Tormentas de pasión


Tormentas de pasión, despiertan en dos seres ímpetu de lujuria, inevitables, al presentirse cerca uno del otro.
El ansia de ser un cuerpo, cuando juntos nos transportamos como mariposas, montañas, con ansias de ser un mismo anhelo, invadidos por fin entre amores de misterio.
Afán, afán de cuerpo, querer vivir es anhelar el encuentro y quedarse unidos, suspendidos en la nada.
Nos buscamos oscuramente sin saberlo.
Tormentas de pasión, todo querría ser dos, porque somos dos, el mundo seducido por nuestro canto, nos ofrece, nos da rosas, brisas y coral, innumerables materias dóciles, esperanzadas que con ellas tú y yo labremos el gran amor de nosotros.
Tormenta de pasión, que llevan a poemas profundos y transgresores con esa fuerza de energía que surge del amor.
El beso que se termina, otro se pide a sí mismo y en su dichoso expirar nace un caudal emotivo de gozos y miradas, esperado, esperando, cada abrazo que nace.
¡Darme, darte, darnos, darse! Tormenta de pasión, encienden y purifican en energía creadoras una entrega verdadera donde se encienden y purifican nuestras almas, en una vorágine de seducción, de sentimientos arrebatadores y pasiones sin límites.
Tormenta de pasión, sublimes deseos de estar fundidos uno con el otro, entre abrazos apretados y manos enlazadas.
¡Vivir amando!. No nos guardemos nada, vivamos plenamente, sin temores, sin ausencias y hacer de la nostalgia un recurso…de gozoso futuro.
Tormentas de pasión, en fragosas tempestades mis sentidos me advierten de tu presencia cercana y mi cuerpo tiembla de placer.
Tormentas de pasión, encuentros inagotables, nuestros cuerpos hablan en silencio, se entienden, disfrutan, solos tú y yo.
La calma aclama su sitio como alma que quiere resplandecer, ¡dar luz! de que ama, dispuesta a vivir melodías de oro y tardes de escarlata. Amor dulce, ¡divina pasión de los amantes!

Tiempos para amar

Tiempos para amar, no hay instantes precisos de la vida para amar con pasión, con sentimientos puros que nos llevan al paraíso.
Amar es sentir el intercambio de dos fantasías y volar al mundo mágico de la energía intercambiada, del compartir todo, momentos vividos con autenticidad y entusiasmo.
Tiempos para amar, son todos el hoy a pleno, con manos que acarician, miradas que descansan, nombres que son canción, besos que envuelven en un tibio manto. Mi espíritu espera el amor, todo mi ser es un compás de espera.
Tiempos para amar, prendidos a los restos del silencio, tú y yo amándonos como por milagro.
¿Será tan sólo una ilusión querida? ¿Ilusión? ¡Imposible!
Vivimos juntos noches llenas de poesía, entre vientos del jardín de los recuerdos donde tú me traes las flores deshojadas que yo beso con dulzura.
Tiempos para amar, eternos, para siempre, sin olvidos, con albas transparentes vestidas de ilusión.
Amándonos, desde lejos, como nómadas del viento que transitan por la expansión del Universo.
Tú y yo juntos, en buena sintonía, las muchas necesidades de uno se compensará con las pocas necesidades del otro.
Tiempos para amar, amándonos, lejanos clarines claman su acento, firme y sereno, en el nocturno ambiente que nosotros creamos entre estrofas de perfume agreste.
Tú me inspiras en todo momento e idealizo todas tus palabras, tus cartas de amor hasta que encuentran un dulce regazo para expresarlas en palabras que conmueven y asombran.
Tiempos para amar, en fluidas luces de la noche que con desparpajo chisporrotean y nos rodean y alumbran en cielos abiertos.
¡Amad! ¡Amad siempre! El amor nos conduce a caminos con fervores brillantes a albas llenas de cifras candorosas.
Sonidos de laúd nos transfieren a mundos de pasión plenos de armonía y de tenue claridad y la poesía nos une en el tiempo infinito de amar.

martes, 28 de febrero de 2012

Conmigo Misma


 Aquí estoy, lejos de mi lar, frente al mar, conmigo misma, sintiendo la esencia de mi ser en mi espíritu que flota sobre las olas entre nubes que se confunden allá lejos en el horizonte sin fin.
Conmigo misma, percibiendo aromas, murmullos, pensamientos divagantes que llegan del mas allá.
¡Sensación de ser dos voces que vibran en mi interior azul unidos por lazos estrechos y entretejidos de recuerdo!
Vivir conmigo misma, ¡qué maravilla jubilosa de sentirse entera!, desnuda el alma, inocente y limpia como el mar intenso.
Soy la viajera que a solas conmigo misma busca esos instantes breves e intensos de felicidad, viaja con el corazón pleno de amor y las sombras de amores presentes y pasados.
Conmigo misma, me llegan despacio a intervalos breves, rumores de amor de quien me está buscando en este presente, en noches de espera.
Conmigo misma, canto sin tristezas ni penas, danzo y me sumerjo en el mar que me llama sin palabras, sólo con las olas que me llevan a sus arenas profundas.
Conmigo misma expreso en mi mundo interior la verdad tan difícil de encontrar con palabras, en frases y así puedo transmitir mis pensamientos en bellezas por fin llevadas a mi interior por mi mente y espíritu, aflorados en un tiempo sin tiempos.
Conmigo misma, la luz me inunda, me fundo en mí, en mi recinto sin misterios, sin falsedades, sin subterfugios, y hallo el lugar donde mi alma en paz canta y danza horas, ligera y desnuda, sin testigos, ni pesares.
Conmigo misma, en mi soledad, no sola, voy bordando una red de recuerdos de vida en forma de sonetos, rimas, estrofas, que envuelven el amor que tengo para dar y que en minutos preciosos logro volcar en poemas de amor en páginas que vuelan vacilantes con el viento.
¿Porqué milagro aparecen esas poesías nacidas de la nada, cuando estoy conmigo misma?
¿Cuál es la razón de estos despertares que me inundan de felicidad y dan amor a mi alma?
Benditos momentos de inspiración cuando la vida, canta, ríe, llora y nos hace estremecer en estos instantes de placer y paz.

Dime tú…


Dime tú…
 ¿Cómo no quererte, si te pienso todo el día?
¿Cómo no añorarte, si te quiero junto a mí?
¿Cómo no buscarte, si sin conocerte bien me haces falta?
¿Cómo no soñarte, si te acaricio hasta en sueños?
¿Cómo no sentirme perdida, si hay veces que me dejas en la nada?
¿Cómo no querer acariciarte, si la brisa siempre lo hace?
¿Cómo no enamorarme, dime cómo si he depositado mi fe en ti?
 Fue tan poco el tiempo para amarte que parece no hubiera sucedido. Pero está aquí, mi corazón herido, sufriendo sólo al recordarte.
¡Qué triste, cruel condena! buscaré refugio en el olvido.
El olvido tarda, lentamente, pero llega y el corazón parece conformarse, en el fondo del alma una voz clama, más no hay corazón donde abrigarse.
Dime tú que puedo hacer si quiero quererte y sólo puedo amarte, quiero olvidarte pero vives en mi mente, quiero no oírte pero gritas en mi corazón, quiero alejarme pero estás en mí.
Dime tú cómo hago para vivir si te necesito, a ti, como el día necesita la noche para descansar.
Dime tú… te escucho y suspiro con todos mis sentidos, ¡te amo! ven y ¡búscame ya!
Cuando estoy triste pienso en ti porque recuerdo todos los momentos que pasé contigo.
Cuando quiero que alguien me escuche, pienso en ti porque recuerdo todo lo que me escuchaste decir.
Cuando quiero abrazar, pienso porque recuerdo todos nuestros abrazos.
Pero ahora que tú no estás conmigo pienso mucho en ti, sólo me pregunto algo: dime tú, ¿qué piensas de mí?
El día menos pensado te llevaré al cielo, dormirás en una cometa, bailarás en una nube y cubriré todo tu cuerpo con sonido de trompeta.
Una noche pensando en ti, mis ojos se humedecieron y entonces comprendí lo mucho que te quiero.
El día menos pensado te raptaré un instante y te llevaré muy lejos donde nadie te encuentre, donde nadie te descubra, donde nadie lo sepa.
Dime tú amor, un día no sabrás como ni cuando te besaré profundamente, soñarás con ese día, esperarás que en la mañana te ame eternamente.
Tengo miedo de verte, necesidad de verte, esperanza de verte, desazones de verte. Tengo ganas de hallarte, preocupación de hallarte, certidumbre de hallarte, pobres dudas de hallarte.
Tengo ganas de oírte, alegrías de oírte y temores de oírte.
Dime tú, ¿piensas en mí?

Revelaciones

Revelaciones son tus cartas de amor, cuando me miras mis ojos son llaves, el muro tiene secretos, mi temor, palabras y poemas.
En la noche sueño en estar a tu lado, las palabras son claves, son llaves para que nuestros cuerpos sean siempre un amado espacio de revelaciones.
Revelaciones, solamente en la noche las escribo en mis poemas, he pedido, he perdido el amor único y esperado, como en alegrías y pesares de naufragio de letras.
He implorado tanto, desde el fondo de los fondos de mi escritura, en ceremonias de días y semanas, buscando que tu amor se despertara y me encontrara.
Revelaciones del hoy y del mañana entre las cenizas del alba te veré llegar a mí entre pétalos de flores y sonrisas tiernas y calladas, entre hierbas invisibles con perfumes secos.
Revelaciones de las sombras de los días a venir, esperando siempre tu dulce llamado, entre luces de querer y cánticos de amor.
Revelaciones como voces cantando que van vestidas de pájaros, llevando mis poemas a los confines del mundo.
Revelaciones de quien salta en el vacío, de estrella en estrella, de quien ama el viento y tiene la memoria iluminada, galería donde vaga la sombra de lo que espero.
No es verdad que vendrá. No es verdad que no vendrá.
Revelaciones de un corazón misterioso que en el umbral de mi mirada, espera, ahora, la dulce presencia del ser amado, no la cornisa de la niebla, sí en el cielo azul, diáfano y puro, despertando la flor que se abre al viento.
Revelaciones de poemas que no digo sin explicar con palabras de este mundo el amor que late profundo en lo hondo de mi ser.

Estas son las palabras

Estas son las palabras que quiero decirte y no sé si te llegan, no sé si las percibes,  te las trasmito despacito, en secreto, en murmullos dulces, en levísimas frases que necesito que escuches.
¡Te quiero! Mi corazón entristecido vibra en sólo pensar en ti y en el espacio del existir medido por la luz del alba hasta el crepúsculo que busco para sentirte cerca de mí, con las manos entrelazadas y entre emocionados versos nuestras almas se acercan.
Estas son las palabras que bajo el gran cielo azul, me hicieron temblar.
Aceleradamente aumentan mis deseos de estar a tu lado y en los encantos de la noche cuando se movilizan las brisas tiernas, entre vergeles súbitos y celestes luceros, mis palabras van hacia ti dibujando con belleza fácil tiernas palabras de amor.
Ven a mis brazos, vuelca en mí la felicidad deseada que cumpla su misión de fuego puro.
Tú y yo abrazados sin movernos, alcanzamos así los indispensables momentos felices   que dan al existir instantes inolvidables.
Estas son las palabras, las que surgieron del silencio, las que trasmito a través de estos versos, ven y búscame y bajo la luz de la luna sonreiremos a la vida impaciente para que nuestro amor nos envuelva.
Nuestras vidas surgen en el universo con todo nuestro cuerpo y se expresan con nuestros sentimientos en cada abrazo, en cada beso.
Estas son las palabras que como ideas turbadoras, como enigmas sin claves, llegan de pronto al númen ignoto y es cuando los ríos en tropel brotan y las verdes colinas ondulan.
Ten presente que te busco y ansío mirarte frente a frente, ese es mi deseo y como en un vuelo transparente que de astro en astro va con un mensaje de paz, amor y ventura, mi voz te busca con el viento, como si al borde de tu oído hablara entre ondas de ríos, clara y serena y con los susurros de tus bosques llena.
Estas son las palabras, no las olvides, en nuestras manos sensibles tiemblan la gran liberación, felicidad hallada allí en el seno del mundo pleno de ansias nuevas y arrolladoras fuerzas que nos unen para no separarnos.
¡Ven a mí!

Chispazos de recuerdos


Chispazos de recuerdos, vienen desde el ayer cercano, uniéndome a ti, apareciendo con tu voz susurrante que endulzó mi vida y que apretándome el corazón al derribar mis murallas tantas veces levantadas para no sufrir ni ser herida.
Chispazos de recuerdos, que como diálogos de nuestras almas en miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos que nos unen en una alianza continua, permanente, constante, sentida.
Chispazos de recuerdos, de carcajadas frescas que repercuten en mi memoria que dormida quedó desde que nos alejamos.
Te pienso, te respiro, te extraño y hasta siento la caricia del alma que tu mi amado una vez allí dejaste.
Chispazos de recuerdos que invaden mi mundo viviendo otra vez hora tras hora la dichosa vida de ilusión y pasión que me hará esperar siempre ese amor vivido.
No existe brevedad en el tiempo del amor cuando es recordado ya que fueron y seguirán siendo momentos únicos e irrepetibles.
Chispazos de recuerdos que dejaron en palabras escritas en las madrugadas cuando te pienso poemas hilados en pensamientos entrelazados.
Chispazos de recuerdos que como relámpagos en el aire en una tierra prometida colma mi memoria que se inunda de ausencia.
Pasan por mis ojos calles lluviosas que recorrimos juntos, labios que se besaron con pasión, voces que se colgaron de mis letras.
Chispazos de recuerdos que atesoraré por siempre desnudando mi alma para no olvidarlos.
Hoy, tal vez, sólo escuches en mis nostalgias solitarias y plenas todas las letras de mis frases de amor que atrás quedaron entre colores y risas.
Chispazos de recuerdos, siento en cada poro de mi piel tus caricias suaves y hoy empecé a llorar por fin y a cubrirme de entera soledad.
No existen los adioses ni las despedidas, no se pueden romper en mil azogues de plata lo vivido intensamente. Chispazos de recuerdos del tiempo vivido no perdido en horizontes lejanos, sí sentidos para siempre, uniéndonos en una verdad imperecedera que será nuestra luz y nuestra guía en esta vida donde lentamente caminando por apartados senderos nos seguiremos amando hasta convertirnos en el mundo de dos.

Embriágame con tu mirada

Embriágame con tu mirada, dame la fascinación de reflejarme en tus ojos de miel, necesito tus palabras de amor. ¡Ámame!.
Sólo se necesitan miradas, caricias, suspiros para que las emociones se eleven hasta horizontes lejanos y el amor nos conduzca como dos seres únicos que vuelan al orbe infinito.
Embriágame con tu mirada, llévame al mundo que por doquier lucen los verdes, los rojos, los azules y el aire revolotea tibio, alegre, donde renace la vida clamando amor y temblando de emociones, a alas tendidas, reclamando un sitio para reposar y anidar, amor de ojos, de bocas, de manos, de alas y de vuelos.
Embriágame con tu mirada, enfrentemos juntos la naturaleza y la vida, las promesas y la realidad.
Llévame bajo tus alas, detrás del perfume de algún cielo y que esta felicidad soñada me acune temblando de emoción por tu mirada tierna y apasionada.
Embriágame con tu mirada, que como cegadora luz que nos rodea mis ojos son los que te miran para saber quienes éramos tú y yo: la luz de dos.
De dos, porque mis ojos embriagados por los tuyos sólo pueden verte a ti.
Ni recuerdos nos unen, ni promesas, lo que nos enlaza sólo entre dos, únicos dos, tú para que yo te mire y yo mirándote vivir podamos ver esa luz.
Que nuestro amor se encuentre en un lecho de rosas, sin heridas ni sufrimientos, ni dolores y si aparece la pena, sólo lo haga con aroma a conquista, un olor a gloria.
Embriágame con tu mirada, déjame sentir la paz en tu interior, manos llenas de amor, riqueza en tus letras cuando se oyen en el aire, aire que fluye llegando a mis oídos como notas tocadas en un piano que se sienten en el alma colmada de paz y amor.
Felicidad y alegría cada vez que en mis ojos tu mirada se aposenta.
Embriágame con tu mirada y como una flor no lejos de la noche mi cuerpo mudo se abre a la delicada urgencia del rocío.
Vida, mi vida, déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo y en un canto arrepentido vigía detrás de mis poemas, mirarme en tus ojos, sin miedos, para hacer de mí la ofrenda, el ramo que el viento abandona en el umbral.

Susurros

Susurros, leves, misteriosos, acariciantes, que llegan a lo profundo de mi alma.
¿Qué trasmiten? ¿Por qué aparecieron en mi vida?
Me inspiran ansias de que estén siempre cerca aunque en mi mundo interior llegan palabras sin sentido, sí con sentimientos de amor.
Susurros, apenas audibles, sus colores brillantes iluminan mi mente, los necesito, son parte de mí, me estremecen, me acarician por dentro, me hacen cosquillas y mi corazón late más aprisa.
Murmullos sinceros que inspiran instantes de felicidad, puros y mágicos, no existe el tiempo ni la distancia.
Susurros que como bocanadas de aire diáfano penetran en mi cuerpo, se traslucen en mi piel, en mi sonrisa espontánea y única.
Son como gota a gota que caen bajo un sol radiante iluminando ampliamente y con rítmicos latidos mi corazón de agua y miel.
Musitas a mi oído como si estuvieras escondido detrás de mí, entre sombras claras y crepúsculos ardientes. Susurros encantados como temblores de alas que me buscan y se posan despacio, muy despacio en mi espíritu.
Y entre esos balbuceos de siempre, en tiempos sorpresivos, constantes, lentos, a veces dadores de armonía, a veces dispensadores de amores pero nunca los mismos. Me hacen estremecer entre músicas de cascabeles y cristales como pájaros colgados, con olores inefables, frutales, a uvas cortadas o a café recién molido.
Susurros inquietos, a veces suaves, a veces calmos pero siempre con un mensaje de amor, como una caricia que me lleva a esperarlos con ansias de besos, ternuras.
Rumorean cerca de mí, me llegan como de lejos, como viento entre tallos de mimbre o entre nenúfares flotando en el agua, me cercan, me rodean, bordan en mi interior cuartetas que sólo yo podré escuchar.
Susurros dulces, ¡no se detengan! cual extrañas partituras contrapuntean en mi alma deseos inconfesables, íntimos, muy íntimos y río de felicidad cuando oigo su mágica brisa en las madrugadas albas de mis despertares ansiosos de tenerlos cerca de mí.
Son los susurros de amor que me inspiran a volcar en mi poesía todo lo que siento siempre, desde lejos, siempre desde cerca.
Líricas de respiración como notas azules en mi corazón, melodías que resbalan en mi sangre como visiones de ti que se posan en una mirada fija en la vida de dos muy nuestra.