Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 21 de junio de 2012

Tropiezos


                                       

Tropiezos oscilantes, ondulados, deslizantes que me llevan a un mundo nuevo cada día, exhausta de ir tras aventuras nuevas en mi diario vivir.
Caigo, me levanto, vuelvo a caer y a empezar otra vez la interrumpida danza tras lo inesperado, lo imprevisto que se presenta tantas veces sin ser buscado e interrumpe con suavidad, con ternura, instantes plenos de amor.
Tropiezos que siempre me conducen a lugares misteriosos entre hadas mágicas y gnomos y duendes furtivos que me guían para poder volverme a levantar, bien alta mi frente y no inclinarme ni resbalar de a poco hacia el suelo arenoso y oscuro donde yace la soledad sufriente.
Tropiezos, sin tregua, los tiré en el aire diáfano para que vayan en volandas por el cielo haciéndolos agua para que llenen los cauces del mundo con espuma desatada y áurea.
Tropiezos, deslices que me llevan a abandonar mis esperanzas pero no mis prosas poéticas de amor, las que dejaré que llenen miles de páginas vírgenes como bandadas de pájaros al vuelo.
Tropiezos tambaleantes, callados pero sentidos, guardados en el fondo de lo que mis manos palpan y mis ojos tocan.
Tropiezos vacilantes, vulnerables, aparecen súbitamente en cualquier instante, en el menos esperado y los dejo pasar sin resistencias ni resquemores.
Suspendidos quedan, ingrávidos, buscando un pequeño resquicio para hacerme vacilar y sentir esa opresión en el pecho que sólo el amor puro puede hacer que los deje atrás, en el ayer pasado.
Tropiezos, resbalares sin culpa, dificultades que afloran como cactus en el desierto o como racimos de púrpura salvaje que cuelgan en el ceibal.
Poco a poco los pimpollos van apareciendo como el amor en mi alma y el canto suave y sonoro abre el sendero a la esperanza sin vacilaciones turbias, sólo con certeras creencias de que todo, ya pasó.
Querer vivir anhelando amores en infatigable sed de calmas sin tropiezos, con ilusiones de vida, sin cansancios, tan solo con un poco de felicidad en instantes inolvidables plenos de ilusión, ideas, fe, imaginación, creando siempre sueños de amor.

Traición inesperada



Traición inesperada, que raya el silencio del espacio, confié y amé con alegría y felicidad pero un viento huracanado, violento, azotó mi alma, era la mentira, el engaño de tus palabras.
Como en una inmensa alfombra de esmeralda, el mar se ensanchó del espeso espacio que cubría mi cuerpo rodeando con caricias falsas las que creí verdaderas.
Inútil te busqué y te perseguí debajo de la piel de mis sentidos, te entregué mi espíritu abierto a esperanzas que tú hipócritamente despertaste en mí.
Traición inesperada, te fuiste sin decir palabra, moviendo la distancia como las alas batiendo por detrás de mis oídos, fatigando mi corazón y mi respiro entre tus cantos de notas aterciopeladas y poemas de amor que me entregaste con mentiras ciertas y dolorosas.
Traición inesperada, parecías un guerrero de indomable valentía pero al falso golpe de tu lanza al polvo rodaste detrás de mi camino.
Fuiste para mí, en un primer momento un bizarro caballero pero atacaste de frente, a la perfidia a la traición.
¿Dónde, dónde se han escondido, en que lugares secretísimos la sinceridad, la bondad, la solidaridad, la ayuda mutua, el frescor de las almas?
Busco y vuelvo a buscar y sólo se asoman entre ramas oscuras las mentiras, las falsedades, los malos que acosan a los seres buenos.
Traición inesperada, lentamente me sumerge en la nostalgia de tu ausencia, me ahogo en tu silencio, respiro esa presencia esquiva que me niegan tus manos y tus ojos.
Extraño tus palabras, tus canciones y veo en el recuerdo tu imagen juguetona recorriendo mis cabellos con tus dedos y haciéndome promesas vanas de ilusiones que no ocurrirán nunca.
Traición inesperada, traición al fin, desapareciste ocultándote en la nada, ya no eres nadie, ya no eres nada.
El verso ahora me hace resurgir de las heridas que tú causaste y mis pensamientos puros afloran y bullen como hirvientes imágenes con esperanzas nuevas y continúo luchando en este mundo frío que tú dejaste.
Renazco del orbe donde me sumergió la nostalgia de tu ausencia, respiro en un nuevo aire perfumado seduciéndome en un arco iris de sueños ocultos, renovados, donde hay mil caminos para recorrer con pasos firmes y agigantados, sacudiéndome con el aliento de su brisa azul y ágil, naciendo amaneceres con canto de besos en brazos, danzando un ritmo anhelado, sin culpas ni desasosiegos, sin rutinas, sin miedo a amar y ser amada.

Amor en silencio


Amor en silencio, en noches secretas, murmullos silenciosos que nos unen en un todo rodeados de silencios.
Estábamos juntos pero no nos veíamos nos percibíamos al contacto íntimo, discreto.
Estábamos juntos pero no te veía.
Así tejemos la vida entre nuestro  diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en una alianza continua, permanente, constante y sentida.
Amor en silencio, sólo despacito me murmuras ven, tómame y llévame en nubes de caricias al campo del placer,  bebe de mi agua, calma tu sed y vuela a donde tú deseas o si prefieres mejor, quédate a mi lado.
Amor en silencio, entre miradas inefables, de delicias tibias, nos sentimos desde la Inmensidad amados y por ellos la naturaleza de la vida adquiere profundas dimensiones.
Amor en silencio, que nos une, nos enlaza, es que somos dos únicos y aún en la noche nuestras miradas se cruzan en un atisbo inmenso de amor.
¡Sensación  de ser dos seres en la noche unidos por lazos estrechos y entretejidos de recuerdo!.
Somos dos almas en silencio, esperando unas letras, una voz,
Cazábamos en alfabetos dormidos en el agua, en diccionarios vírgenes desnudos y sin dueño esas letras puras que formaban ese poema de amor en silencio.
 Y mi voz y tu voz nunca fueron oídas, eran sombras de voz, llegaban a nuestras almas audibles apenas para ser recibidas como pétalos de flor.

miércoles, 20 de junio de 2012

Manto de flores



Manto de flores, me envuelven con su fragante aroma y su cadena de colores, rojos, amarillos, blancos, lilas y su dulce perfume perturban mi alma plena de amor.
Entre rosas, nenúfares, amapolas, azahares, azucenas, almendros en flor, dalias, tulipanes, calas, aterciopelan mi cuerpo y me inundan de dulzura y paz, aureolan mi ambiente.
El amor es como la flor todavía en capullo bello donde ha brotado pureza, suavidad, delicadeza, pasión.
Manto de flores que a su través me lleva al mundo de tus brazos, me siento cobijada, amada entre colores y perfumes.
En el aire sensual y tibio de la tarde me acarician sus pétalos, es un manto dulce, mágico, luminoso, que nunca se olvida.
Como el arco de los cielos sus olores llegan y crecen y luces me envuelven y el ángel verde de la esperanza me llena de alegría.
He perdido el miedo en tus brazos que me estrechan poderosos con la fuerza del amor.
Manto de flores, el lirio de la ternura crece en la pradera celeste del agua como los nenúfares en flor quietos y anhelantes que parece que esperan las canciones que alguien los acompañe en su danza de círculos.
Los camalotes cándidamente se asoman, castos y libres y las aguas nos brindan sus vestiduras de melodías haciendo que nuestra total entrega sea duradera y dichosa.
Mantos de flores, la lluvia se inicia ya, las nubes en su tránsito lento hacen brotar los retoños luminosos, que crecen libres en las ramas perfumadas haciéndonos sentir entre vergeles floridos caricias nuevas.
El radiante césped trémulo se viste de perlas de agua, dando a nuestro amor frescura que espera botones, capullos y tenues lazos que entre grises y rosas se entrecruzan.
Manto de flores, en la calma de unos pétalos nuestro amor resurge, se retrata fiel, entre rosales y madreselvas con comunicativa ternura.
Olor de nube en la flor celeste, en la tierra verde, en tus brazos mis manos leves encuentran los carmines que busco.
Manto de flores, feliz la nube de mayo, que es ésta o aquella rosa, déjenme vivir feliz con mi amado entre guirnaldas florecidas, límpidas y libres, y entre enredaderas de campanillas azules aquellas que allá se asoman.
Bajo la esmeralda temblorosa, amado mío, te veo y te siento con corona de jilgueros y pétalos de amapolas, siguiendo yo alegre tus pasos hacia las islas y los bosques florecidos del sueño.
Soy feliz, estoy en el valle perfumado de tu ágil cuerpo y en tu regazo me dejo caer cual frágil flor recién nacida.

martes, 19 de junio de 2012

Imagen viva

                                   

Imagen viva, gaviotas de luz chisporrotean sobre tu cabeza erguida.
Mis manos te buscan para acariciar la plata fina de tu pelo en el que me cobijo y bruñe como una luna de acero cincelada en filigrana.
Imagen viva del amor que refulge con luz propia cuando estamos juntos ¿qué tejerá tu memoria madura de andar los tiempos, de dibujar los caminos por donde viniste andando, buscándome con prisa para aprisionarme en tu pecho? 
Imagen viva, espejo atiborrado de recuerdos, tu frente estirada en hilos y cenizas que el amor colmó cada segundo de nuestras vidas.
Imagen viva de horas vividas en las que nos buscamos, uniendo nuestras manos entre nuestros ojos confundidos y caricias que juguetean como viento escondido en el follaje.
Imagen viva, estamos juntos consumiendo nuestros temblores, desde esta distancia tan presente. 
Imagen viva, entre besos de plata y lágrimas encendidas de amor. Enciende la leña de tus brazos para recibirme entre tus manos.
Rezumas por mis tiempos vacíos y mis sueños ocultos.
Imagen viva, seduces mis formas de arco iris iridiscentes al estar junto a ti cuando me regalas el trébol y el aroma de tus manos y me sacudes con el aliento de tu brisa azul y ágil. 
Imagen viva, la tarde de nosotros dos se inunda en un fuego dilatado donde se ahogan las ansias sobre la nada y juntos, muy juntos apagamos lejanías entre suspiros y voces de dulces y mieles floridas.
Imagen viva, no es tu voz ni el espejo de mi voz, es un canto de pájaros picoteando aleros, jugueteando indiferencias. 
¡Qué sensación tan profunda de esta imagen viva que nos trasporta a altas nubes en vuelos de amor pleno!
Imagen viva, entre los dos el silencio en galopes de plata y música nos inunda entre nuestros brazos y manos.
Imagen viva, donde amarramos nuestros ojos a nuestras alas para volar, volar lejos para ser llevados por el viento a nuestro mundo de otoños húmedos de amor.
Sin quejas ni llantos, sí en dorados espejuelos de nácar, nuestras imágenes vivas elevarán nuestras almas a ámbitos puros, sublimes, luminosos donde las dudas y temores de ser heridos desaparecerán por siempre y viviremos un presente con pasados olvidados.

Profundo letargo


                                          

Profundo letargo, en la oscura noche, vivo ausente en esta vida, siempre esperando el amor que como el sagrado Yarumi, que nace después de la quema del suelo, renazca mi espíritu adormecido rápidamente para luchar contra la indiferencia, la ignorancia, la soledad no buscada, que destruye sin darme cuenta mi amor guardado y escondido en lo íntimo de mi ser para que alguien lo encuentre, el esperado y la fe y la esperanza vibren en mi alma donde en duermevela intacta esperan un toque de magia para latir con mil ansias.
Profundo letargo, del que pretendo encontrar una luz prestada que me haga creer que alguien en el ayer de ayeres me amó sintiendo que mi amor lo envolvía en una plenitud sublime.
¿Puede ser cierto que mis mensajes de amor, en mis ardientes ensueños golpeen con dulzura tu alma y colmen tu existencia liberando de tu espíritu esa leve ternura que en mis sueños percibo?
Profundo letargo, desazón de inquietudes, déjame estar con mis ansias de amar y ser amada en el Hoy con el amor verdadero, el que conmueve y hace volar a través del tiempo llegando a conocer el paraíso entre tus ansiadas caricias.
Profundo letargo, déjame libre, vivir con alegría, sin afanes, ni desvelos, compartiendo mis sueños con los sueños de mi amado ausente.
Profundo letargo, llévame a poder olvidar el sufrimiento pasado, el dolor estremecido, las tristes desilusiones, las amargas angustias e ir por los caminos donde la mutua ternura de dos almas que se aman se deslice suavemente hacia el existir de la felicidad plena. 

Poema de un recuerdo


                                       
Poema de un recuerdo, ¿cómo llegó hasta el más recóndito lugar escondido de mi mente?, ¿por qué surgió?, ¿es real o imaginario?.
Parece que danza en volteretas sin fin, recorriendo todos mis lugares secretos.
Recuerdo de un tiempo perdido en mi horizonte, mi corazón aún late por él. ¿Fue el único amor verdadero que quedó prendido como flor de hibisco en mi alma sedienta y sola?
Turba mi sueño este recuerdo recurrente de una ilusión perdida y que creí olvidado, enterrado como tesoro único y que como aquellas golondrinas, centinelas de los tejados donde la hiedra empezaba a colgar como todo ya pasado, lo evoco a pesar de haberse esfumado y jamás, jamás volverá a mi vida.
Poema de un recuerdo, de un tiempo pasado y perdido en el que todo era como había sido pero en el que empezamos casi sin saberlo a soñar con el amor puro y límpido. Ya está muy lejos…
Poema de un recuerdo que inundó de gozo en ciertos instantes mi corazón que lo necesitaba tanto y despertó las palabras de amor que quise escribirle a él y que nunca le llegaron.
No me enseñaste a olvidarte, a evaporar tu recuerdo de mi memoria, aquellos deseos de mi sangre, las nostalgias de tus caricias en mi piel.
Poema de un recuerdo, surgido con palabras suaves que tú encontrarás en algún libro aunque lo hayas olvidado.
Ése amor son las prosas que te escribí en aquel entonces, en el ayer, en el ayer de los ayeres, en noches desveladas, con cada palabra que aún hoy sin pensar regresan a mí por motivos que nadie jamás podrá decir que sabe pero que la musa del amor siempre me regala.
Poema de un recuerdo de amor, de aquel encuentro frente a frente, sin palabra, con hechos por el corazón marcado con ansias y deseos que nos hacían transparentes, casi traslúcidos, ese recuerdo quedó como memoria revivida y permanente que aclara el valor de una vez haberte amado.
Te dejo en un rincón en mis sueños y me acompañará siempre en mi pensamiento como una íntima parte de mi ser

Estas son las palabras

                                         

Estas son las palabras que quiero decirte y no sé si te llegan, no sé si las percibes,  te las trasmito despacito, en secreto, en murmullos dulces, en levísimas frases que necesito que escuches.
¡Te quiero! Mi corazón entristecido vibra en sólo pensar en ti y en el espacio del existir medido por la luz del alba hasta el crepúsculo que busco para sentirte cerca de mí, con las manos entrelazadas y entre emocionados versos nuestras almas se acercan.
Estas son las palabras que bajo el gran cielo azul, me hicieron temblar.
Aceleradamente aumentan mis deseos de estar a tu lado y en los encantos de la noche cuando se movilizan las brisas tiernas, entre vergeles súbitos y celestes luceros, mis palabras van hacia ti dibujando con belleza fácil tiernas palabras de amor.
Ven a mis brazos, vuelca en mí la felicidad deseada que cumpla su misión de fuego puro.
Tú y yo abrazados sin movernos, alcanzamos así los indispensables momentos felices   que dan al existir instantes inolvidables.
Estas son las palabras, las que surgieron del silencio, las que trasmito a través de estos versos, ven y búscame y bajo la luz de la luna sonreiremos a la vida impaciente para que nuestro amor nos envuelva.
Nuestras vidas surgen en el universo con todo nuestro cuerpo y se expresan con nuestros sentimientos en cada abrazo, en cada beso.
Estas son las palabras que como ideas turbadoras, como enigmas sin claves, llegan de pronto al númen ignoto y es cuando los ríos en tropel brotan y las verdes colinas ondulan.
Ten presente que te busco y ansío mirarte frente a frente, ese es mi deseo y como en un vuelo transparente que de astro en astro va con un mensaje de paz, amor y ventura, mi voz te busca con el viento, como si al borde de tu oído hablara entre ondas de ríos, clara y serena y con los susurros de tus bosques llena.
Estas son las palabras, no las olvides, en nuestras manos sensibles tiemblan la gran liberación, felicidad hallada allí en el seno del mundo pleno de ansias nuevas y arrolladoras fuerzas que nos unen para no separarnos.
¡Ven a mí! 

Desengaño

                                      


Desengaño, noble desengaño de amor, pude y con penas y llantos romper el lazo que me tenia aprisionada.
Por tan gran milagro, colgaré desde mis cielos sin celos jamás sentidos ni quejas que nunca me inundaron, las fuertes cadenas de mis graves yerros.
Desengaño, que con ansiedades y dolores de amor muy sentido me solté del yugo de abrazos que me tenían entrelazada.
Y con húmedas velas de lágrimas sin fin y con rotos remos, me escape del mar y llegué a mi puerto escondido y seguro para encontrar mi soledad perdida y mi paz anhelada.
Desengaño triste, ya tus palabras de amor tan dulces y tiernas pero con repetidas y no sentidas frases floridas no llegarán más a mi alma que las esperaba con anhelos de esperanzas rotas.
Desengaño, vanos pensamientos, pasos esparcidos, lejanías distantes, livianos deseos, todo se ha ido al más allá.
Ya mis versos están libres, no más cautivos de tu inspiración,  honrarán nuevos amores sinceros y puros, reales y presentes,
Desengaño, real y preciso que me llevará a escribir en pliegos  sin necedades de ilusiones perdidas, poemas de amor de alegría y fe en la vida nueva. 
Desengaño que las asperezas del camino se llevan por doquier entre el silbido del viento y el rumor del mar, hacia nuevos senderos donde la calma, la paz, la risa, colmen mi mundo interior sin sombras que me palpiten, encendidas como vagos cuerpos finos y delgados, miedosos y temerosos de sufrimientos sin luz.
Distantes azares sin respuestas ni almas juntas amadas entre dos.
Todo fue un amor que inventamos, es tierra sin fecha, sólo era un gran amor en vilo.

Esperanza nueva

                                      



Esperanza nueva es creer que has llegado a mi vida cómo cántaro limpio y puro, colmado de amor, albergue para mi alma casta y virgen.
Esperanza nueva, vibrante, jubilosa, sin huellas del pasado ni recuerdos imborrables, con besos impacientes y palpitantes bajo cielos que jamás he visto y que sólo están en la fe de la búsqueda sin fin.
Esperanza nueva, el aire contigo me mece blandamente, llevándome con un rumor de alma al mundo limpio de lecho de jazmines, sin luces distantes ni azares sin respuesta.
No importa que te alejes o el tiempo te aparte, por sobre mares y cielos infinitos siempre soñaré que llegas, fiel y puro a darme los carismas divinos de la luz y del canto.
Quiero sentir la esperanza de que mi mano acaricie las tuyas, velando tu descanso, tu sueño reparador, esa hora que el reloj no tiene para ti.
Esperanza nueva, ser en ti aquel suspiro callado, ese grito en silencio que se oculta dentro de ti.
Esperanza de ser tu camino, tu sombra incansable, para estar junto a ti, el aliento, el crepúsculo en tus noches y tu nuevo amanecer.
Y viene de a poco, mi verso de amor inspirado en esos instantes, desde lejos cual altos montes o valles tejidos con hilos desatados que bajan dentro de mí como bálsamos de amor.
Y en las tardes de pausadas lluvias en los bosques floridos del sueño, ser el remanso donde tu amor te lleve en la búsqueda de mis poemas, a nuestro refugio como islas en un mundo nuevo.


lunes, 18 de junio de 2012

Después

                                   

Después de estar juntos, mi vida cambió, tu perfume lejano perdido en tu ausencia, satura el recuerdo de nuestras noches de amor.
Flotan en el aire letras, sílabas, surgidas de una pluma mágica que suenan como dulce melodía como escapadas de mi alma hojas frescas del adiós.
Después del letargo imprevisto, impredecible, que arrastra en sus alas minutos y horas vividas ya lejanas, vivo hilando ilusiones y sueños para encontrar ese imposible amor verdadero.
Debes marcharte con tu gris ausente, con tu piel de viento, con tus alas asfixiantes, con tu amor que ata.
Después comenzaron los adioses, lentos, enredados, sin explicaciones ni tuyas ni mías, adioses de lágrimas y de cantos tristes y riendo y llorando nos separamos una vez más sobre el agua del adiós de soledades insalvables, de distancias imperdonables.
No hay más nido, tú volaste, fuiste un cuento, un sueño roto, un espejo sin reflejo atormentado muñeco de papel, seguiste tu sueño solitario.
Después la página en blanco se tiñó con letras, poemas, frases, surgidas de lo hondo de mi alma que renace otra vez, despierto entre dulces músicas antiguas que suenan como fantasías de metal, como agua fresca de manantial.
Después quisiste volver pero no encontraste lo que ayer dejaste, ya otro amor como gran alma mágica tocó a mi corazón y río y canto, soy feliz otra vez, veo el horizonte desde otros brazos y cierro los ojos y escucho rumores y caricias nuevas, tú ya eres tan sólo una voz lejana.
Después ve tú donde quieras, sigue, si quieres creciendo, yo ya tengo nuevas ansias, nuevos latidos que bailotean en mi alma, ya no existes, te siento como una sombra.
Ahora vivo el momento más perfecto, tan sin par, tan verdadero, tan único, tan buscado, es la hora de soñar lo que anhelé por siempre, exultante de pasión, tan plena de deseo de ser amada, de ser acariciada y besada, regalándome vida.
Después encenderé la lámpara de las promesas y del amor deseado y mis labios no estarán más solos ya que en delicias de besos estarán impregnados, besos presentidos y deseados.
Después el fino aliento de un querer apasionado, de una entrega total que sin querer brota como un río de caricias.
Después… todo, vivir sin miedos, dudas ni llantos.

La luz prestada

                                  

La luz prestada, esa que yo te di, que iluminó tus pasos, que te dio brillo y resplandor, esa que no supiste valorar, la que alimentó tu espíritu y calmó tu sed.
La luz prestada, que bebiste como el sol en la tarde, que encendió fuego en leña seca, esa luz que se llevó el viento del crepúsculo que entorno a tí da vueltas, el sol será mañana un plato de lujuria.
La luz que tuviste no vino de tí, es que vino de los soles, de los ríos, de la oliva y te inundó la oscuridad.
La luz prestada se abrió como ventana sorprendida derramando su fulgor de luciérnagas.
¿Ya no sientes la falta del destello que te llevó hacia mí?
¡Qué dolor que no hayas comprendido la entrega de mi todo que te di!
¿No te das cuenta de que te has sumergido en mares de tristeza y en vano buscas un camino para salir de tu noche?
Todo en tí ya es silencio, el eco no te responde, las chicharras no las escuchan tus oídos y en tus sueños ya no hay más luz, estás en la ausencia del no retorno, tu ceguera no te deja ver mi luz.
¡Estás en un cielo monosílabo donde nadie siente tus pasos!
Eres un inútil gentil-hombre desnudo y blanco con venas sin estrenar, ya la sangre no corre, está seca, sin chispas que en nada prenden.
Vivirás sin la belleza, la alegría, la risa, el canto, el amor.
La luz prestada intangible, leve y veloz se fue de tu lado y no la alcanzarás nunca más.
¡Qué lejos estamos y qué cerca estuvimos!
Lentamente en mí un nuevo amanecer se acerca que hace que la tristeza se fuera al pasado del ayer, oscureciste mis días pero ahora renace en mi alma la luz brillante que otra vez inunda mi existir.
El tiempo contigo ya no existe, saliste de un tiempo que no dejó huellas ni señales.
¡Qué milagro ya puedo decir pasó y partió!
La luz prestada, partiste a rumbos confundidos los que te llevarán a lugares misteriosos, secretos, sin retorno.
Tu silencio ya no duele, mi alma se ilumina y los poemas de amor, frases erráticas, cortan el aire como flechas afiebradas, buscando ilusiones nuevas.
Ya desperté de la sombra en que me dejaste, atónita y absorta en que te fuiste a otro tiempo, buscando otros amores, otras miradas, otros besos.
Despierto en un rítmico volar de dulces sueños que me llevan al ideal de amar y ser amada, suspiro con el máximo esplendor de que existe el amor anhelado que me abre con su encanto de quimeras a un existir nuevo.

domingo, 17 de junio de 2012

Desaparecida

Entre la niebla, la neblina gris y mojada, casi invisible, entre las ramas bajas, va desapareciendo ella, la que sin darse cuenta se aparta del mundo que la rodea.
No hay razones ¿por qué? ¿a dónde? ¿está triste o lastimada por la vida? No se sabe, la mente divaga por otros lugares.
Va recorriendo lentamente su mundo interno, su corazón roto y agotado la lleva a desaparecer
La vida ¡Oh mágica vida! entre suspiros, risas, besos, caricias, ternuras  la colmó de amores
y ahora de a poco se va, ¿hacia dónde?¿buscando qué?  va tras los recuerdos imborrables , los íntimos, los sublimes, los que estarán siempre allí .
Al desaparecer se va con sus fardos, lejos, muy lejos,  donde nadie la encuentre, donde pueda estar con ella misma a solas, sin esperar nada ni a nadie.
Siempre dio amor sin esperar recibir  ni una gota de besos.
La desaparecida,  ¿volverá?  Quizás sí, con nuevos bríos y deseos de resurgir al Hoy,  entera y única,  para amar y ser amada sin falsedades ni mentiras con un amor puro y límpido, diáfano como un cielo azul  y un mar en calma.
A la luz difusa de la madrugada se la ve llegar entera para reintegrarse  a su nuevo mundo.
¡Milagro de milagros, la desaparecida reapareció! No se sabe hasta cuándo, quizás hasta cuando los sueños, horizontes sin llegada  estén cerca,  en una cálida huella de la vida que se está viviendo…

Amor distante


 No toda distancia es ausencia, te busco en el sin fin del mundo, a ti, el ser seductor, el ser carismático. Por las circunstancias del destino estaremos lejos o por caminos diferentes o por los inevitables signos de la vida. Amor distante pero lejos y cerca la vez, senda sin rumbo que nos lleva a encontrarnos en los confines del mundo.
Entre nosotros la distancia no existe estamos juntos aún en la lejanía,  el amor nos une y nos hace que nos busquemos.
Barcos de luz, nos llevan a estar más cerca, barcos de tiempo con alas que zarpan y nos alejan para otra vez volver  a estar juntos.
Barcos que llevan nuestro amor distante, como olas, como alas,  para vivir cada instante como si fuera el último.
Barcos de tiempo con tránsito lento y lejano que nos llevan a encontrarnos en el distante horizonte  en el gran amor nuestro.
Barcos de nuestras mentes, amarremos los recuerdos al puerto del olvido  y vivamos el presente aún a la distancia.
Nuestra brújula, huérfana de norte  marca la distancia hacia la inmensidad del encontrarnos.
La vida ¡qué sentimiento de alegría!. Música del alma, luz que nos guía, sin largas esperas ni vanas ilusiones.
Gracia inesperada que vino y nos envolvió y riendo juntos las ansias de amar nos llevaron al
tiempo del vivir  tenue que no ata, sólo es esencia de sentir amando.
El viento fuerte y universal nos acerca y desde la nostalgia de los recuerdos vividos nos junta otra vez para una unión pura brotando desde nuestras almas donde ya no habrá más despedidas.
¡No más silencios ni distancias entre los dos!

Mito de amor



Solos en el mundo, únicos,  símbolos de pureza  y dulzura, la Diosa Afrodita los amparó siempre, llevan en sí toda la potencia del amor y los ineptos de amar los han perseguido, los casi exterminaron,  para nutrirse de esa savia de eterno amor.  
En Asia, Turquía, Anatolia, aún resisten el asedio del hombre algunos pocos, se vieron en América en época de la Nueva España.  ¿Existen? ¿Dónde?  ¿Cuándo?
Símbolos de amor y de pasión se borraron de la historia de no ser más que el puro anhelo de aparecer otra vez.  Hoy trovadores le cantan buscando su unicornio azul.
Son especiales, como especiales también los seres que entre escombros, estíos, inviernos derrumbados, galopan su curso de vida, lento antes,  pero se desviven de ansia ahora por empezar otra vez el secretísimo que se nos olvidó y hay que reconquistar con la sangre y el alma todo lo que se creía perdido.
Unicornio, su figura, símbolo de poder sensual, buen augurio pureza y dignidad real así como de energía espiritual y creativa, es y seguirá siendo misterio sin resolver en el mundo.
El cuerno del unicornio parece ser el recipiente o cauce de su pensamiento y también puede ser el órgano, tercer ojo, en que radique su misterioso sentido.  
El gentil unicornio ha conocido el vacío de los ecos, es un ser salvaje.
No se deja domar, no tolera bridas doradas ni aperos de seda. ¿Por qué a mis pies le crecieron alas y siento deseos junto a las estrellas en el universo?
¿Por qué quiero volar entre unicornios míticos? ¿Por qué mi amor se ha despertado en lo recóndito de mi corazón? ¡Qué, por qué sonrío, todos me preguntan!
Y mi corazón ansía saberlo, sólo sé que tú, el único, el especial, ha vuelto a hacerse oír con su voz de sonido dulce como el del unicornio. Amor que arrulla este milagro sublime y etéreo.
Mi unicornio azul ayer se me perdió y desapareció pero ¡oh!, milagro de milagros, hoy reapareció con su cuerno de añil pescaba una canción, saberla compartir era su vocación.
Pronto, muy pronto, quisiera tenerlo conmigo, amante de mi vida, entre cantos dulces y palabras tiernas. Tú eres mi unicornio, en tu risa, en las alas tibias de mis sueños.
En el unicornio existe amor como en el eco de tu nombre, la agonía de tu ausencia.