Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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viernes, 27 de julio de 2012

Abrázame fuerte


Abrázame fuerte, para que el follaje semeje el calado de un encaje al caer del crepúsculo sombrío y entre nubes el poniente rosado y verdeoscuro se refleje en los espejos trémulos del agua.
Abrázame fuerte, para que vibre la música de las campanas en horas cercanas y poder escuchar los latidos de tu corazón.
Abrázame fuerte, así inventaré momentos y escribiré poemas para guardarlos muy dentro de mí.
Guardaré el tono de tu voz, esa voz única, especial.
Abrázame fuerte, abrázame siempre porque el camino es largo y debemos ser fuertes, no te detengas nunca cuando quieras buscarme.
Te espero siempre como un ser que no espera a los otros; en dónde yo te espero, sólo tú cabes.
Abrázame fuerte y busca en mí tu sueño porque con mi alma doblada hacia ti, en el cielo estrellado, mis miradas te buscan, recorren todo tu cuerpo y apartan dulcemente las señas para ver si hallan detrás las formas de tus sueños.
Abrázame fuerte, no me dejes ir, hacia el ancho mundo, al todo inanimado, porque sola no podría vivir.
Abrázame fuerte y beso a beso has entrar la dicha a mi alma, sin prisa, con calma y con sabores a delicias nuevas, porque nuestro amor creció despacio, lento y cada vez se hizo más y más inmenso.
Abrázame fuerte, llévame lejos, entre luceros, aguas turbulentas, arboledas trémulas para que los dos a fuerza de amarnos nos unan las suaves voces de nubes por el cielo y los cánticos nos envuelvan en frases de amor al borde de los labios.
Abrázame fuerte, tenme segura en tus brazos, donde se estremecen palabras, frases, que al aire van y vuelan muy lejos en largos frenesíes de amor sin olvidos.

Esperándote


Esperándote, aguardándote, aquí estoy escribiendo las páginas de colores que cambian con el tiempo.
¡Qué mágicos alfabetos en estas hojas vacías! Tienen rasgos de cristal, puntas de agua, monosílabos brillantes.
Esperándote, escribiéndote a ti, mi inspiración eterna, con palabras que se clavan en lo hondo de mi ser.
Busco frases de amor para mi númen de siempre, cláusulas blancas que pasan frente a mí, lentas  y pausadas componiendo odas con ellas de celestes temas.
Esperándote, con la luna, el amor y e lcielo, rodeándome de constelaciones, esperándote el tiempo justo en que llegarás a mi lado.
Esperándote, de nuevo, ansiosa, buscando la palabra, uniendo sílabas mudas ante un mar de lágrimas que me estremecen sin esperar a que encuentre respuestas perdidas en el silencio.
Esperándote, descubriendo hojas como pergaminos, procurando descifrar en libros de sílabas polvorientos una frase clave para mi palabra.
Aquí estoy, esperándote como desde el principio porque un nuevo sol me enseñará las palabras graves, mañana ya sabré alzar las notas, hoy, sólo entrego mi palabra hecha poesía.
Todo es canto y poesía para ti.  Siempre estaré pendiente de tu existir y estarás en lo más profundo de mi ser.
Todos mis poemas, los que escribí velozmente en hojas que precipitadas apenas las letras las cubrían, allí volaban lo escrito como alas de las mañanas, pluma tras pluma se iban.
Pero hoy, aquí,  yo estoy a tu lado, esperando tu amor diáfano y puro.

jueves, 26 de julio de 2012

En lontananza


En lontananza, eterna y dolorida, la vida me conduce lejos de ti, a horizontes desconocidos.
Soy como una paloma que lleva dentro del pecho desilusiones, buscando esa floresta que se le ha perdido dentro de su alma. 
En lontananza añoro tu dulce querer al que me entregaba entre esperanzas nuevas para volvernos a amar entre ansias de arreboles entre espesas noches. 
Ahora, oscuras amarguras me agitan, algo ineluctable, callado crece y en fatigada tristeza te busco en el confín distante. 
Te pienso presente en palabras pasadas, en lontananza por montañas y ríos mi cuerpo te busca, mis ojos re abrazas, mis labios te besan, no me pidas olvido… 
Tus letras ya no son tus cartas de amor, son frías y distantes y el cambio me quiebra, me rompe y me duele. 
En lontananza, en esta distancia lejana me alienta el volver a escuchar tu voz que como sonido celeste viene a mí a pesar de tu ausencia. 
Esperanza inútil, aliento despacio, ya eres viajero infinito del camino tuyo. ¡Qué eterna y dolorida lontananza! ¡Qué inexorable la distancia en el tiempo!. 
Quisiera que las sombras que avanzan se oculten en su trágica envoltura y que regrese a mi alma plena de ilusiones el amor perdido y olvidado. 
En lontananza, quiero volar muy lejos, hasta el cielo, al infinito y gritar mis sentimientos al espacio sin oídos. 
En lontananza cercana vienes a mí, levantando polvaredas y al fin a mis brazos te rendirás. 
Ya no más espejismos como vorágines se acumularán en mi existencia, ni mis pupilas de lágrimas acumuladas no estarán nunca más vidriosas por el amor perdido y desolado que volvió a mí buscando su nido en mi alma para rendirle culto a la vida y mantener este amor que se ahogaba en el silencio.

Profundo letargo


Profundo letargo, en la oscura noche, vivo ausente en esta vida, siempre esperando el amor que como el sagrado Yarumi, que nace después de la quema del suelo, renazca mi espíritu adormecido rápidamente para luchar contra la indiferencia, la ignorancia, la soledad no buscada, que destruye sin darme cuenta mi amor guardado y escondido en lo íntimo de mi ser para que alguien lo encuentre, el esperado y la fe y la esperanza vibren en mi alma donde en duermevela intacta esperan un toque de magia para latir con mil ansias.
Profundo letargo, del que pretendo encontrar una luz prestada que me haga creer que alguien en el ayer de ayeres me amó sintiendo que mi amor lo envolvía en una plenitud sublime.
¿Puede ser cierto que mis mensajes de amor, en mis ardientes ensueños golpeen con dulzura tu alma y colmen tu existencia liberando de tu espíritu esa leve ternura que en mis sueños percibo?
Profundo letargo, desazón de inquietudes, déjame estar con mis ansias de amar y ser amada en el Hoy con el amor verdadero, el que conmueve y hace volar a través del tiempo llegando a conocer el paraíso entre tus ansiadas caricias.
Profundo letargo, déjame libre, vivir con alegría, sin afanes, ni desvelos, compartiendo mis sueños con los sueños de mi amado ausente.
Profundo letargo, llévame a poder olvidar el sufrimiento pasado, el dolor estremecido, las tristes desilusiones, las amargas angustias e ir por los caminos donde la mutua ternura de dos almas que se aman se deslice suavemente hacia el existir de la felicidad plena

Esperando sola


Esperando sola con la fe puesta en un impecable gozo del poder de estar juntos.
Esperando sola, el espíritu vuela, revolotea, salpicando nubes, pleno de alegrías, sosiego y paz.
Sé que estarás a mi lado, tocarás mi frente y toda mi alma de regocijo se iluminará.
Eres mi único amor, el que esperé siempre, del que me siento amada y como juntos tejemos la vida, sorprendidos y asombrados, el sol brilla más y la luz nos inunda.
Así vivimos la vida entre voces de silencio y gritos de pasión, sus hebras nos enhebran sorprendidos de que este deseo mágico sea una realidad.
Mi alma en tu alma es el arte de vivir a pleno el existir de sentir que el amor nos lleva por sendas áureas de nubes de cielos carmesí.
Esperando sola, percibo tus miradas que se cruzan en un atisbo intenso de amor.
Esperando sola, esperando me trasmitas en mis ojos que vives enamorados de ellos, que te roban la ternura más profunda y son dueños de todas tus pasiones.
Esperando sola el vivir juntos el hasta ahora esperado, trémulo, inagotable de promesas unidas, ya que la vida es la sorpresa que nos conduce al amor percibido de ayeres vividos.
Esperando sola, iluminas mi mundo, me envuelve la dulzura de la espera me aquietas las ansias, me conduces  al fuego que soy hoy. ¡Ven a mí! ¡Te espero!. Corro y quiero alcanzarte para encontrar en ti, el arte de vivir en plenitud total

Desafíos


Desafíos, la vida nos enfrenta en cualquier instante en nieblas rojas de fulgor metálico a sucesos que nos provocan profundas penas y congojas sin fin.
Aspiramos sin darnos cuenta ráfagas asfixiantes de mudo asombro ante retos que creímos no provocar y que como dagas de filoso filo se clavan en nuestro corazón.
¿Cuál es la causa? ¿Qué provoca tanta desolación, tanta crueldad, tanto dolor?
¿En qué lugares secretísimos y ocultos se escondieron la solidaridad, la confianza, la amistad, la ayuda mutua?
De entre las sombras surgen provocaciones inesperadas que rondan y avanzan hacia nuestras almas y como truenos errantes retumban con salvajes estampidos en nuestra paz interior quebrada con parpadeos de miedo y pesar.
Desafíos, a veces en minutos, un desplante, una provocación sin causa justa hace que nuestro firmamento cruja, se desquicie y la noche de una sombra oscura se hunda en nuestros ojos en tinieblas.
Desafíos, querellas inútiles, episodios tristes, incidentes falsos que causan una honda de fuego en nuestro espíritu antes pleno de amor, de recogimiento, de gratitud a la vida.
Son instantes de bravatas no merecidas que como racha glacial toca nuestra frente llenando los espacios infinitos.
Desafíos, litigios que avanzan bajo el soplo de un viento huracanado que sacude los árboles de la vida, caen los pájaros muertos de los nidos, vuelan las ramas, los ramajes rotos y nuestro espíritu sufre y se mezcla con fantasmas aturdidos crujiendo sordamente el dolor que nos provoca la ira, la desazón, el alarde inaudito.
Desafíos, nuestra alma humana herida de amargura necesitará otras manos para curar su pena cubierta de mentiras difamatorias y soberbias en un alarde aplastante.
Pero la esperanza poco a poco retorna a nuestro espíritu, de nuevo el rayo entre las nubes vibra, surgiendo de entre las hojas luces brillantes proclamando la verdad y el amor profundo.
¡Por fin, desde la altura, de un cielo azul profundo, las estrellas de cándida hermosura, llenas de compasión y de ternura dejan caer sus luces sobre el mundo!
Desafíos, caerán débiles y medrosos a hundirse en oscuros huecos de secretos ocultos y la fe se elevará segura en su dulce amor a la vida, en un fulgor de alboradas con música de brisas de nuevas primaveras.
Así las almas como estrellas errantes iluminarán la amplitud del cielo entre ilusiones de un vivir de amor que se cubre de poesías en nuestros sueños serenos y anhelados. 

martes, 24 de julio de 2012

Seré tu oasis


Seré tu oasis, tu remanso, tu alivio, entre árboles llenos de nidos, soñando en remansos dormidos, en lechos de algas y flores.
Iré contigo a aquel mundo perdido donde hubo tanto canto, soy feliz en ser tu oasis, por el verde tierno que nos rodea, en esas hojas nuevas, suelta la flor su perfume más si una frase la inspira.
Seré tu refugio, tu ansiado nido, seré tus versos, el tesoro conquistado en la isla encantada, lejos del mundanal ruido.
Seré tu oasis, ven hacia mí! soy feliz en tu luz enajenada, huyo de mi y entro en ella y me envuelve tu dorada dulzura.
Lánguidas miradas en los rayos de la luna, resbalando una a una entre ramaje dormido mientras un silencio majestuoso nos envuelve y nos lleva a escuchar notas calladas, bajas.
En voz baja y al oído conversan  con la laguna cerca de donde tú y yo reposamos en un plácido y feliz momento.
Seré tu oasis, seré tu paz, todo vive en reposo, todo en calma, la claridad triunfa y desde el alto sol cuanto más orlar más vibra, goza.
Con inocente ritmo todo el paisaje canta y nos cuenta sus misterios en un alado idioma sin palabras, como regalo de gracia.
Seré tu oasis y por las noches, vírgenes de estrellas, nos conducen en lentas caravanas en policromos paisajes, granos de arena que brillan con centellas de plata.
Seré tu oasis, frases nobles y sinceras, cláusulas níveas, lentas pasan, versos de celestes temas a lo lejos se escuchan y la escritura que llega ya se fue, rápida, indescifrable, la que con plumas veloces sobre otras se precipitan y se borran las ya escritas por otros astros, en el paisaje lo esbozado por los galas la tórtola lo arrebata.
En las hojas de la mañana nunca me canso de llenarlas de los siglos de poemas.
Seré tu oasis, en la fuente de agua en medio de los arenales, de melodías nos inunda con música de arpas que nos dan ilusiones ópticas, espejismos que con trémulos desafíos nos hacen vibrar ¡qué milagro!
Estamos tan lejos y tan cerca, ávidos esperando la suave brisa por lugares habitados en medio de los áridos y desérticos terrenos.
Seré tu oasis, tu descanso, estación detenida allí en el camino de la vida, estremecidos de placer de estar juntos en este puro silencio, en este espacio detenido en el tiempo creando en su entorno ondas de calma.

Enlazados



Enlazados al fin, tú y yo, entre hilos finos y traslúcidos que vienen del más allá desde estelas lejanas que nos buscan entre auroras resplandecientes y horizontes perdidos entre el cielo y el mar. 
Enlazados, apretados uno con el otro, en una gran gota de cristal pura y diáfana, envuelta en maravillosas caléndulas cuyos colores se reflejan en nuestros cuerpos. 
Enlazados, como en un capullo que se abrirá al mundo, en un proceso lento y fugaz pero no por ello deja de ser vida que con su vuelo multicolor se elevará a los cielos anunciando que todo vuelve a empezar. 
Enlazados, apretados, abrazados en espacios estrechos donde somos uno, desde el principio al fin. 
¡Qué gran placer estar tú y yo enlazados! envueltos en una semipenumbra donde un haz de luz nos atraviesa y nos anuncia que estamos vivos. 
Enlazados, surcando distancias, tras parámetros infinitos, en un continuo deambular buscando cielos abiertos frente al mar. 
Enlazados, regocijo de nuestras almas, sin voz, en silencio profundo, inédito, donde tiemblan las caricias en espejos de azogue y sal. 
Enlazados, de mi alma nacen palabras, frases, monólogos, versos que se cruzan y se mezclan entre giros y danzas, emergiendo de pronto como poemas de amor que se lanzan a dibujar sus letras en arenas del tiempo que no desaparecerán ya que las espumas del mar volverán a dejar sus huellas en páginas no olvidadas. 
Enlazados, en un manto bordado, en una red intrincada como un laberinto entre jazmines, azaleas, camelias, narcisos que iluminan nuestra salida con hechizantes luces para que juntos entre caricias deseadas nuestros cuerpos se encuentren fundiéndonos en deseos ocultos.
Enlazados, colmados de esperanza, amor y promesas que serán una realidad nuestra.

Tiempos para amar


Tiempos para amar, no hay instantes precisos de la vida para amar con pasión, con sentimientos puros que nos llevan al paraíso.
Amar es sentir el intercambio de dos fantasías y volar al mundo mágico de la energía intercambiada, del compartir todo, momentos vividos con autenticidad y entusiasmo.
Tiempos para amar, son todos el hoy a pleno, con manos que acarician, miradas que descansan, nombres que son canción, besos que envuelven en un tibio manto. Mi espíritu espera el amor, todo mi ser es un compás de espera.
Tiempos para amar, prendidos a los restos del silencio, tú y yo amándonos como por milagro.
¿Será tan sólo una ilusión querida? ¿Ilusión? ¡Imposible!
Vivimos juntos noches llenas de poesía, entre vientos del jardín de los recuerdos donde tú me traes las flores deshojadas que yo beso con dulzura. 
Tiempos para amar, eternos, para siempre, sin olvidos, con albas transparentes vestidas de ilusión.
Amándonos, desde lejos, como nómadas del viento que transitan por la expansión del Universo.
Tú y yo juntos, en buena sintonía, las muchas necesidades de uno se compensará con las pocas necesidades del otro.
Tiempos para amar, amándonos, lejanos clarines claman su acento, firme y sereno, en el nocturno ambiente que nosotros creamos entre estrofas de perfume agreste.
Tú me inspiras en todo momento e idealizo todas tus palabras, tus cartas de amor hasta que encuentran un dulce regazo para expresarlas en palabras que conmueven y asombran.
Tiempos para amar, en fluidas luces de la noche que con desparpajo chisporrotean y nos rodean y alumbran en cielos abiertos.
 ¡Amad! ¡Amad siempre! El amor nos conduce a caminos con fervores brillantes a albas llenas de cifras candorosas.
Sonidos de laúd nos transfieren a mundos de pasión plenos de armonía y de tenue claridad y la poesía nos une en el tiempo infinito de amar.

Sendas hacia tí


Sendas hacia tí, travesías inconmensurablemente largas, soñando con verte frente a mí en una sed de tenerte a mi lado.
Desde un tiempo lejano, como una querencia, un ansia de volver a ver, a verte, a seguir contemplando aunque sea tu sombra.
Sendas hacia tí, caminos entrecruzados, paralelos, anchos, angostos, los necesito para llegar hasta tu presencia y acurrucarme entre tus brazos.
Si no encuentro el camino, mía es la falla, toda canción está en él, isla ignorada, esperando a que sepa cómo cantarla.
Sendas hacia tí, misteriosas, impenetrables, obstruyen mi visión y tu presencia se diluye a lo largo de mi vida.
Estoy detenida en el grave concierto del otoño, escuchando cómo los violines agitan un mar de hojas, en la trocha exacta donde nuestros caminos del existir se encuentran y tú llegaste con una breve sonrisa de alegría disipando por instantes las neblinas que envolvían tristemente mis huellas transitadas hacía ti.
Sendas hacia tí, polvorosas en todos sus costados por mi pasar de prisa llamándote angustiada a mi lado.
¿A dónde alargar mis pasos?, no quiero sentirme extraviada en estos silencios del páramo de mi camino, quiero recibir la señal, el signo que me conduzca aún por un instante a estar entre tus brazos.
Sendas hacia tí, son espejos del recuerdo con aromas de tomillo y madreselva que de sus piedras, tierras, roquedales, a mi pecho se derraman.
Mis pasos resuenan en el sendero silencioso, solitario y se pierden en la cinta del eco enredada entre los árboles.
El camino sin ruido revela su gris monotonía si no me conduce a dónde tú te escondes y continúo con mis pasos cansinos buscando la raíz de los quebrantos por estar lejos de tí.
Sendas hacia tí, perdida estoy para siempre si no te encuentro, sin sentir el cercado de tus brazos y sigo tras tus huellas en el ramal entrelazado de senderos umbríos y misteriosos.
No quiero que seas en mi presente el recuerdo de un día ni dejes en mí huellas que marcaste en mi cuerpo y espíritu.
Sendas hacia tí, ¡sensación de retorno!, pero, ¿de dónde, dónde? ¿En cuál de las travesías de nuestras vidas nos encontraremos?
¿Cómo, el encuentro?, ¿con besos o llantos?
Nos hallaremos a tientas, con las manos, con los gritos, con los besos tibios y dulces que antes el vacío besaban en el camino en el cual te buscaba.

lunes, 23 de julio de 2012

Siénteme


Siénteme tú, el que tiene mis secretos, el que me siente en las hojas secas, en el murmullo del mar, en el silencio del viento.
Eres el que encuentra mi ardor entre tus brazos, el ser que vive en mis pupilas y el que late junto a mi corazón.
Siénteme, soy la que sueña en encontrar la letra de su cántico, soy la que te ama en su tiempo y no en el tuyo, soy la que te da tus alegrías y esperanzas.
Siénteme, mi calor te inunda, mis ojos te buscan, mis manos te acarician, estoy yendo hacia ti con mis brazos colmados de flores de amor.
Siénteme, estoy detrás de ti, posándome con suavidad en todos los recovecos de tu excelso cuerpo, en todos los tiempos, hollando horas, días, minutos, rezumando dulzuras tras las auroras del estío que se juntan con el otoño.
Siénteme, sin prisa, desde el sol que sale al sol puesto, lentamente, subiendo a cielos lejanos.
Siénteme, en tu camino sobre anhelos y esperanzas que tu vida va creando, sobre los días lentos y las ardorosas noches ardidas de desvelo.
Siénteme , en la alta madrugada cuando das por fin con el contorno de mi cuerpo, fresco y exacto para ti.
Siénteme en esa ola jubilosa, como milagro caído del cielo.
Siénteme, junto a ti, sin temores ni recelos, siente mi vibrar, mi latir, mis caricias tenues que van hacia ti, confabulándose par hacerte feliz, nuevo, ser entero, joven, fuerte, vigoroso, especial y único.
Siénteme, mi admiración te rodea, mi compañía te envuelve, siénteme tuya por siempre.

Sin tiempo ni distancia


Sin tiempo ni distancia estás a mi lado, transmitiéndote todo lo que necesita mi alma, que me recuerdes, que pienses en mi existir.
Me das tus sentires, para que mi melodía sea una melodía cuando te escucho o leo tus palabras ciertas, porque la vida no está hecha para romperse en jirones sino para vivirla sintiendo las pulsaciones como latidos dentro de sueños.
Sin tiempo ni distancia estamos juntos en el vivir constante y permanente.
¡Vivamos la sorpresa de pensar en encontrarnos en cualquier instante, en un minuto, el claro y feliz!
Sin tiempo ni distancia, te estoy dibujando con mis palabras, tu rostro, tus manos creativas, tu mirada dulce y tierna, con tu entrecejo fruncido y tu ceño cerrado.
Sin tiempo ni distancia, te entregas a través de la vida trasluciendo la fuerza que te anima, tú, el ser creativo, el ser sensible, el ser que vive la vida con total intensidad.
Sin tiempo ni distancia, en un mundo de lo ilimitado, sin fronteras, nos encontramos, nos rozamos, nos sentimos.
Las propuestas de encuentro son de futuro, ¡de promesas!, ¡de ilusiones!, ¡de fantasía! pero para nosotros, verdaderas y únicas.
En un conjunto de reacciones que aparecen y cuya explicación no se sabe definir, tú y yo estamos juntos, palpitando entre suspiros suaves de aceptación mística.
¡Ay! te quiero cerca, con ternuras que la creación nos da, cobijos en este lugar insólito del universo.

Después de mi amor


Después de mi amor, oigo el soliloquio claro que sin esperar el tiempo se acercaba y nos unía para que juntos tembláramos en el impulso puro que brotaba al estar juntos, conquistando espacios en motivos de vida.
Después de mi amor, aún tengo sed de amarte y la voz de mi pensamiento va hacia ti y no veo ni siento que se durmió el viento, se encapotó el cielo, se inmovilizó el mar y se apagaron murmullos y colores porque todo mi ser está contigo aunque sea sólo un hechizo de amor.
Después de tu amor, no me hables de orillas ni de lados, ni de proximidad para tenerme, que aunque contiguos son distanciamientos.
Después de mi amor, quiero el sosiego que da el levísimo suspiro que te está esperando, el momento breve donde encuentra el rincón del amor, donde están susurrando palabras, versos, estrofas que aguardan el momento de llegar y caer con un suspiro en las hojas que las aguardan con ansia total.
Después de mi amor, nuestra realidad es como un sueño, indiscernible, cierta a la vez, como el pájaro, el mar, los árboles, las flores, son un son, un puro sentir casi invisible.
Y en la arena que llamamos tiempo tu huella y la mía se unieron, se marcaron en una sola.
Pero en la noche se empezarán a encender las preguntas distantes, inquietas, inmensas como astros, siempre las mismas repetitivas ¿me amas? ¿me recuerdas? queriendo saber recuerdos leves y exactos uno del otro…..
Y después de tu amor, llegará el beso de la noche que se posará, curvo y recurrente para que la hoguera de la pasión se encienda, otra vez, con lentitud y ternura y luego  el adiós, sin nada más que liberar las manos...