Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




Haz click para ver los videos de mis prosas poéticas.


viernes, 17 de agosto de 2012

Soplo de vida



Soplo de vida, está entre una línea de fuego y misterio, línea subrepticia, está también entre dos notas musicales como una nota entre dos hechos, es un hecho entre dos granos de arena, juntos en donde hay una serie de espacios.
No es tan sólo un sentimiento que se siente entre los intersticios de la materia primordial, es el aliento del mundo, es el Amor que como respiración continuada llama al silencio.
Soplo de vida, que me lleve a soñar lo que deseo, porque sólo tenemos una vida y sólo tenemos una oportunidad de hacer lo que queremos con plena felicidad.
No es de extrañar que busque el camino hacia ti, con un letra mayúscula, aferrándome ferozmente para buscar el acceso directo con refrescantes sombras y la luz reflejada entre los árboles donde finalmente te he de encontrar en mi puerto de llegada.
Soplo de vida, fugaz, leve, vibrante, hasta calar hondo entre sollozos por pensar en su final pero sin angustias y gritos, sólo pensar en el pecho vacío.
Un momento de amor y dicha es suficiente para toda una vida porque nacen y mueren en un instante.
Soplo de vida, mi amor por ti me hace sentir viva. ¿Será sólo por un momento?
¡No!, quiero la vida entera, que este sentimiento dure, que sea una pasión verdadera entre placer y gozo que nos una por siempre.
Soplo de vida, es el toque que mueve mi corazón, el latido de la emoción, los sentimientos…
Nunca, tú y yo, tan cerca, vamos a dejar de ser luz de la luna, la pasión y el placer de estar juntos.
Soplo de vida, largo, que acaricia, que excita, que agita con suaves movimientos el aliento que cuelga el sonido que se pierde en la sed pura, en el dolor y las caricias que nos conmueven.
Soplo de vida, que habrá soñado anoche esta cabeza mía que al despertarme con la luz del día, sentí a mi corazón tan pleno y al apoyar mis manos sobre mi pecho supe, que era por ti que así latía.
Soplo de vida, con estrías de luz haces maravillosos bosquejos, deslumbradores, que rutilan por el agua como inventos con resplandeciente afán, alegrísimo esfuerzo, puro juego, en ardoroso buscar la plenitud toda, de éste nuestro nuevo amor.
Soplo de vida, que me hace verter en páginas nuevas y en blanco mis metáforas consistentes en buscar todo mi amor y endulzar tu camino esperando tus gestos únicos de dulzuras y pasiones, transformando todo el paisaje, tocando mi corazón y como luz. Unidad del alma, se multiplican los destellos, lo que fue calma en fervor de innúmeros espejeos que entre la paz del agua, anuncian el encendimiento de una palabra, otra y otra hasta llegar al verso.

Alegrías y pesares



Alegrías y pesares colman nuestra vida en el ayer, ayer de ayeres, en el Hoy, en instantes imprevistos, impredecibles, insospechados, a veces insólitos y sorpresivos.
Alegrías entre risas, carcajadas, envueltas en tibias felicidades del corazón, dejando caer suspiros leves, entrecortados, a tu pecho que los recibe con alborozo y palpitares de amor.
Pesares que como mantos oscuros, tenebrosos, a veces trágicos, dolorosos, nos rodean, nos acosan de desgracias ya sufridas o por sufrir.
¿Por qué nos cercan? ¿Cuál es la razón de no dejarnos vivir entre dichas y dulzuras?
Alegrías y pesares, mantos de llantos entremezclados de risas y sombras entre bóvedas de experiencias vividas.
En mi corazón hay un rincón muy íntimo, como una antigua sala llena de recuerdos, como piezas delgadas y delicadas que en este otoño de mi vida se arremolinan intactas para ir y volver, volver e ir, de pedacitos vividos a salvo del olvido.
Alegrías y pesares es en el tiempo inusual y absurdo que nos transportan como trastornos en el tiempo que se fue y en el que viene.
Pese a todo es, sin embargo hermoso y sorprendente ya que es la consecuencia de vivir estando enamorada de la vida.
Alegrías y pesares, a veces pletóricos, nos hacen vibrar como un viñedo en tiempo de cosecha, un olor a tierra cuando llueve, es un todo enlazado entre hilos tenues de temblores vividos.
Y como velo de paradojas nos hacen rondar, vibrando hacia ti, quiero y necesito tus brazos, tus vehementes besos, aún cuando después desaparezcan y los pesares manen como de una fuente de mi alma rota y herida por mil cristales aún amándote hasta mi muerte.
Desde el viento del crepúsculo caigo y de mi  pluma surgen los versos más tristes y apasionados que tú me inspiras.
Alegrías y pesares, he estado contando las vueltas de mis días o cualquier día, entre muchos otros, simplemente sintiendo el agrietamiento de la superficie ritual de mis tiempos pasados.
Con mi imaginación subí a las montañas, bajé hasta los altos ríos, ya estoy de vuelta, de buscarte por lugares insólitos y desnudos y el pesar inundó mis días.
Voy a escribir ensayos, con fórmulas secretas donde exorcizaré el tiempo, pasaré mis gerundios por tus ojos y en mi corazón cubierto de sol y niebla, capaz de absolución y condena, con ternura pertinaz y con todo el amor feroz que me de más alegrías que pesares.
Voy a escribir ensayos cabalísticos acerca de nuestro gozo y placer vividos en completa y expuesta desnudez de nuestras almas todas.

lunes, 13 de agosto de 2012

Desde el fondo de mi alma



Desde el fondo de mi alma escribo para ti, mi amado amante, siento fluir mis versos, mis frases, mis estrofas al pensar en ti, es un canto que perfuma y ese perfume canta todo el amor de mis sueños. Cada estrofa es una nube y para flotar en ella hay que tener luz de estrellas y corazón de querube.
Desde el fondo de mi alma tu sensualidad que me llega sin tocarme me despierta como gotas de rocío al amanecer.
La inspiración más pura, fluye para escribir ideas, frases, palabras, dando vuelo a mi todo.
Algunas estrofas que aparecen en esas hojas en blanco hacen que mi corazón se asombre, las quiero por audaces porque sé que en mis anhelos hay horizontes para los mundos y los cielos.
Desde el fondo de mi alma surgen los versos fugaces, cubiertos de diseños en las puntas de las olas alumbrando mis intentos entre curvas, más curvas, se inician dibujando mis anhelantes ideas. Desde el fondo de mi alma, los monosílabos van diciendo en la arena sin huella, más, más, más, más y el propósito se dibuja en prosas poéticas.
Los deseos de hacerte llegar mis versos convocan desde las honduras, descienden del firmamento, luces, sombras, brisas, vientos, cristales que son espumas surtidoras de amores y de palabras.
Como fugitivas centellas rebotando en sus reflejos, van cayendo de a poco en hojas sin estrenar, hojas de la orilla que se acercan con el seno de las olas, tiernas, llegan tibias al papel al gran taller del gozo, feliz, de hacértelos llegar a ti, mi amado amante.
Desde el fondo de mi alma, tan blanco como la espuma trabaja mi pensamiento, bosquejando entre haces de luces, entre resplandecientes afanes, los versos de amor que velando están en puro juego en un ardoroso buscar la plenitud del acierto.
Desde el fondo de mi alma, te busco a ti, mi inspiración. ¿Dónde vives, solitaria misteriosa?
Por hallarte mi alma no reposa, vuela y vuela bajo el cielo y sobre el mar.
Y tan solo como un sueño que se esfuma ve un revuelo de tu clámide en la espuma, ve en los astros tu dulcísimo mirar.
Pálidamente y en secreto los versos responden y aparecen desde lejanías o de frondas donde se habían guarecido y en las estrofas van los sones brotando como pasos de visiones que conmigo los estuvieron buscando.

Juego de besos



Juego de besos, entre luces opacas y brillantes, rondan entre nosotros, danzando, buscando la piel que los espera anhelosa.
Nuestros labios se rozan, se tocan, palpitan, prendidos a veces a restos de silencios.
El mundo seducido por el canto del gran proyecto en el alma se nos ofrece, nos da rosas, brisas, cielos, mares, con esperanza de que tú y yo labremos el gran amor de nosotros.
Juego de besos, rápidos, leves, a veces sin ruido, a veces esquivos, otros profundos, sumergiéndonos en hondas caricias en un abismo de placer y gozo.
La dicha nos escoge, nos declara capaces de creaciones alegres y felices, nuestro proyecto de amor cantante, irresistible, da embriaguez al alma, no se labrará en los mármoles ni con pétalos o sueños, se hará carne en nuestra carne.
Juego de besos, nos zumban en nuestro mundo interior como zumban las colmenas en la estación de las flores al sol de oro de la siesta.
El silencio azul del goce nos inunda y como etéreas alas descendemos por diáfanas escalas a vivir a pleno este lenguaje de placer armonioso y sin fin.
Juego de besos, son mimos flotantes en el viento y en la hora de recogimiento como brasas se encienden entre arrumacos y abrazos cálidos que con lentitud el placer despiertan.
Juego de besos, sorpresas y descubrimientos de este amor nuevo, llegan despacio, sorteando lugares íntimos y secretos en los que no llegan las palabras, sólo las caricias, llevándonos a la sintonía de lo Divino.
Nutren nuestra sensibilidad y nos conduce por senderos claros y puros donde festejamos con júbilo este querer tan nuestro.
Juego de besos, nos entregamos, nos damos mutuamente calidez, empatía, ternura, comprensión.
Cuando clarea, nuestro amor inquieto se llena de gozos y los besos revolotean como las hojas amarillentas, doradas, del otoño cercano.
¡Vivimos amando! Como ama cada gota de lluvia en la tierra seca que aguarda el suspiro, en la danza incomparable de un ensueño que sueña despierto.
Juego de besos, como canto de pájaros, revolotean sin cesar al estar juntos, tú y yo, como toque divino suspendidos en el aire como un bálsamo que calma.
¿Oyes al amor que se nos está ofreciendo en flores, lluvias, aires cálidos y serenos?
Nos entregamos como dos seres unidos, viviendo abrazados entre nubes lejanas, sintiendo en las palmas de nuestras manos, en los labios, la cálida huella del beso entre nuestros sueños que nos empujan a la vida desde dichas cumplidas ayer a dichas futuras que nos llaman entre sueños trémulos, derrochando alegrías, agitando como trigales, grandes campos de esperanza. 

domingo, 12 de agosto de 2012

Viajera


Incógnita viajera, surgida de los bosques, que vagas por el mundo y siempre esperas el soñar que te lleve a tu lugar donde puedas anclar.
Viajas detrás de huellas de soledad y tu equipaje son caricias inéditas. Si pudieras viajar entre los vientos en noches estrelladas,  llegarías a algún banco de ostras celestiales  como huérfano huracán en busca de su vórtice.
Viajera eterna en busca del Amor perdido, luciérnaga andariega en pos de encuentros de historias pasadas y ruinas de hoy.
Viajera gozosa de viajes y experiencias sensibles  que busca por doquier a aquel que la ame desde su bahía escondida en el firmamento, no tardará en su viaje si él va a su encuentro.
Viajera que ve pasar la vida a través de espejos de otros tiempos buscando amores perdidos, recuerdos plenos, paisajes exóticos, lunas misteriosas, melodías de acordes diferentes.
Viajera que atesora excelsos recuerdos de lugares nunca olvidados y en su alma vive otra vez los lejanos y nunca distantes viajes que la llevaron como nave sin rumbo a vivir la vida.
Viajera que ahora sólo quiere estar a tu lado, escuchar tu voz, sentir tus caricias en un instante único, ese que no se olvida, pleno de ternura.
Viajera que quiere ser amparada, anclada en el puerto donde él la espera y a dónde ella irá.     Sin perder un instante  con ansias que esperan su mejor momento de expresarse, ante la idea de irse o propuesta de aventura, la viajera corre ligera por los aires infinitos,  hasta las estrellas
más lejanas  par regresar trayendo en sus manos luces sucesivas y brillantes de energía pura  y llegar a su amado con influjos de ternura.
¡Viajera eterna! Su vida transcurre sin tregua con pausas moduladas, con insistentes sobresaltos como queriendo volar  pero su Amor es más fuerte  y regresa raudamente a su encuentro.
Viajera que como torbellino escogiendo el aroma del mundo  vive el Hoy volviendo siempre.

Recuerdos imborrables


¡Qué son los recuerdos más que retazos  de una vida!  Pequeños trozos de existencia,  que quedan tiznando los acontecimientos pasados.
Recuerdos imborrables del ser peregrino,  del ser vivo, viajero de acontecimientos,  anhelante llegador de encuentros del pasado.
Recuerdos en blanco y negro  que vuelven a la mente cuando la imaginación se hace libre.
Imágenes brillantes en instantáneas,  que se abren con fuerza  cuando tú accionas el obturador de la nostalgia.
La Creación celebra la vida, y por reflejo, desde nuestros recuerdos pasados, celebremos todos los instantes vividos  en los que la sonrisa, el descubrimiento, la sorpresa, llamaron a nuestra puerta.
Recuerdos imborrables,  sensaciones que revolotean para acomodarse en los sentidos y vuelven para hacerte sentir de nuevo,  aquello que crearon en tu interior.
Las mismas imágenes  con sensaciones nuevas, que se mitigan templando tu imaginación viva… como se templan las cuerdas de un violoncello.
Recuerdos que desearía volver a revivir  con la misma intensidad que he vivido y que sólo los disfruta mi imaginación.
Lo Divino está ahí, fue vivido, disfrutado y para ser vivido nuevamente,  con la excepcionalidad que supone con preces  volverá al Hoy estando dispuestos a aprender de nuevo  esa actitud que nos conducirá al presente.
¡Ay! ¡Recuerdos imborrables! Ensueños inagotables, sintonizados en las frecuencias virtuosas, las que nos dieron, las que dan su presencia  y recaban al sonido de la vida sus aportes…
Recuerdos imborrables que van y vienen a nuestra mente, los volvemos a vivir y tenemos que dejarnos ir a encontrarnos con ellos  y traerlos al presente que vivimos. Imaginación que vuela por los sentidos impregnándolo todo.
Recuerdos, tan sólo recuerdos  que hacen sonreír al alma y que los años no los borrarán jamás, son memorias revividas y permanentes. Están aquí, en mis versos, en el ahora, junto a mí, ¡recuerdos imborrables! que guardaré en las esquinas de mi alma como torres de marfil, en las que el ser, se reclina, se reafirma de conciencia Divina…

Entre flores y aromas


Entre flores y aromas he abierto las ventanas de mi alma para que tú navegues entre mis flores.
Hoy mi vida huele a manzanas y a frescura de naranjas recién cortadas, creo que desde siempre te amé más que a cualquier cosa que yo amaba.
¿Es tu amor?
¿Es tu piel?
¿Es tu nombre?
Eres tú amor, el que todo el tiempo me acompañas.
El aroma de flores vive en mi corazón, con suavidad, fortaleza, florece dejando un sabor dulce abriéndolo con delicados pétalos.
Los suspiros por ti, llevan aire de aroma.
Aroma de flores esparcidas de mil colores, colores de diferentes rosas, alelíes, tulipanes, girasoles, que hacen de tu rostro un idioma, idioma que de mis letras las escribo para tí como los mejores tulipanes tempraneros y en flor.
Entre flores y aromas te amo, entre esplendores que iluminan las noches románticas de pasión.
Hoy escribo letras en cada pétalo de flores, escribo poemas, prosas, versos y a él se los dedico, a mi inspiración que hace de mis versos rosas perfumadas salpicando mis poemas con dulce miradas y tiernos besos de amor.
 Nos rodean aromas, flores y velas, estamos unidos a la tenue luz que brilla sombreando nuestros cuerpos en éxtasis de amor.
Son las flores manantiales de sueños y de ilusiones y de sus tallos vemos florecer nuestros corazones.
Las prosas poéticas que mi numen me inspira va en busca de las flores, los frutos, los aromas y sabores, van para no volver o para volver con ellos.
Unos van a los jardines, otros al nido de amor cálido y latiente, el perfume y el color misteriosamente los elevan por cielos azules y claros hacia el amor que los espera entre mil frutas y aromas dulces.
Un pájaro y una flor, un jilguero y una rosa, habitan en lo interior del ideal del poeta.
Entre flores y aromas vivimos tú y yo, y las prosas poéticas de nuestro amor nos envuelven con ímpetu alado y nos ascienden entre nubes de algodón desde el paraíso florecido, entre risas y lloros en flor.
El perfume y el color misteriosamente elevan nuestras almas de poetas cruzando el éter para beber luz en las estrellas, dormitando en el silencio blanco de la luna llena.
Volamos juntos al espacio entre flores y aromas, con las alas de todas nuestras canciones irradiando ilusiones por doquier, ebrios de luz como una estrella errante…

Manos mágicas


Manos que se nos acercan,  nos llegan a transmitir  su caricia, su consuelo, su dar sin esperar nada. Manos que van y vienen,  que nos llevan sinuosos  hacia la plenitud que nos rodea.
¡Ay!  Manos sensibles que impresionan por sus testimonios de bondad. Nunca una mano es igual a otra,  clarean su amor inquieto,  revolotean y juegan. Se mueven, danzan, dejando por doquier  su magia inocente y pura.
¡Manos mágicas! Viven amando como ama cada gota de lluvia, en la tierra seca que aguarda el suspiro…Manos como nubes blancas,  hablan del viento y de la lluvia.
Acarician con su ternura, rompen los enojos,  vuelan en el aire para contarnos  de lugares remotos y distantes.
Manos que dan amor, que descuidadamente te aprisionan,  transmitiéndote calidez con suavidad en el espacio.
Manos mágicas que dan calmas, como alma que quiere resplandecer, ¡dan luz!  Manos  dispuestas, interesadas, que te conducen al sitio de paz en el  “saber estar”.
Manos mágicas que hacen de la nostalgia un recurso… de gozoso futuro,  entretejiendo con redes ocultas en sueños despiertos  que hacen de la vigilia la vida gozosa para todos.
Manos que entregan el compartir, lo solidario, lo cooperante  haciendo que el gran fluido revitalizador,   se conecte con cualquier opción  haciendo que el verso esté entre todos los motivos de vida.
¡Manos mágicas!  Que nos hacen escuchar la melodía que nos rodea  con su ritmo y su compás  para que estemos entonados, en sintonía y afinados.
Manos nobles,  no me abandonen,  denme conocimiento y valor para expresar todo lo verdadero que está en mí.

Luces, amores y sombras


Te espero en la luz amanecida,  la luz que hiere al iluminar los ojos,  en forma imprevista sin saber por cuál oscuridad vendrás,  detrás de qué sombras me acariciarás,  misterioso como la noche en su madrugada.
Me buscas entre luces y sombras para ampararme  y en templanza infinita me cobijas. Me esperas no en el olvido, sí en los días futuros,  los acaparadores de dichas,  de luces, amores y sombras.
Mi tristeza, la que inundaba mi alma, me la ha robado la noche, era mía,  era bien mía, pensaba decirla en versos,  darle forma como dan las lágrimas  forma tibia al dolor de adentro…
Pero a ti entre luces, amores y sombras  mis confidencias te entregué y lograste que mi tristeza esté ahora lejos, muy lejos,  en las estrellas altas, en esa brisa fresca ya fuera de mí.
Te pido, te suplico, me traigas la risa,  la risa limpia,  pura, cosquillosa  y áurea,  la que nace de lo hondo del alma con tu insólita prudencia.
¡Haz que retorne otra vez mi risa, la cantarina, la cálida! ¡Ansias!... con deseos de regocijarse en el vacío de estar contigo,  de rodearnos de la nada, para propulsarnos hacia lo Eterno.
Se pide tanto a la vida que cuando se recibe algo,  no se sabe qué hacer con ello por eso tú y yo no pidamos nada sólo el estar juntos en silencio entre luces, amores y sombras. No sabemos por qué causa surgió entre los dos  la oportunidad compleja y misteriosa de encontrarnos  pero frente a ella debemos ser fuertes, generosos y agradecidos.
¡Ay! busquemos el espacio justo para ser recibido el uno al otro sin invadir el propio. No desperdiciemos los instantes dados,  los que llegan así de improviso  y veremos en esa noche oscura la luz prístina sin sombras,  sólo innúmeras luces en lo alto  para que suene la vida en su verdadera partitura, con su secuencia rítmica, estilo propio y nuestro, ¡sólo nuestro!
Siénteme, no me dejes en el tiempo de luces, amores y sombras  en el que el amar se queda suspendido en los poemas internos  y un hacer en un plano impecable y anónimo  donde no existo en la realidad de vida…

jueves, 9 de agosto de 2012

Entre dos luces


Entre dos luces nos reflejamos tú y yo en espejos de azogue y de cristal, nuestras imágenes fulguran cual estrellas en la cima de los cielos con la tierra.
Quisiera estar tendida en tu corazón, envuelta en tus brazos, mi rostro bañado por tu mirada.
¡Cuánta felicidad nos baña uniendo nuestros cuerpos y espíritus entre dos luces que nos bañan con sus fulgor de amor!
Antes nos encontrábamos torpes, a oscuras, tanteándonos entre tinieblas, ahora entre dos luces, la tuya y la mía, la dicha nos escoge, nos declara capaces de creación alegre y nuestras dos vidas viviendo abrazadas labran el gran proyecto de la pasión del alma.
Entre dos luces, diferentes las dos, bellísimas, visibles tan sólo por nosotros, nos iluminan nuestras imágenes misteriosas de tibiezas.
¡Qué alegría saber que en cada hora algo que esta viviendo nos espera!
Cuando la Tierra se inunda con la aurora la felicidad se nutre en cada rayo, la luz que llega a estrenarle a la vida nueva que cada día le acrece su plural.
Entre dos luces, nuestras almas se acarician y la del sumo mediodía nos da claridad, toda hueca, de tan clara nos enseña a ceñirnos entre abrazos dulces que no son ya más misterios.
¡Qué sensación tan profunda arrancas de mi espíritu cuando estás en mí, con tu luz que me permite saborear la paz de tu amor!
Al desnudar tu luz en mis pupilas se congrega la sangre en los sentidos y una tibia memoria sin contornos se apacienta en tus valles y entre lirios.
Entre dos luces, la tuya y la mía, tu nombre y mi nombre recogidos en nuestras bocas sin color en la música del viento, tal leve en extensión que sufren nuestros labios al amparar su son tan breve tiempo.
Mantendremos con aguas encendidas por las fieles veredas de nuestros pechos el medido esplendor de nuestras luces y así desgarraremos sobre la playa la cifra exacta de nuestros nombres y el cuenco sellado con gracia de nuestro amor eterno.
Entre dos luces, sofocados, hambrientos de querer vernos más, de estar más cerca, como firme hiedra de amor plantada en el suelo regada por mil estrellas.
Nos amamos como somos, nos ofrecemos amor incondicional, sin apremios, nos brindamos esperanzas de vida, somos como la brisa del mar reflejada en el cielo rojizo.
Entre dos luces, como espejos de agua estaremos juntos, siempre juntos corriendo la vida sin apremio.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Desencuentros casuales,



Desencuentros casuales, el destino nos llevó a encontrarnos y unirnos con intenso amor pero luego, poco a poco, nos fuimos separando.
¿Cuál fue el motivo? ¿Dime un por qué?
Desencuentros fríos y duros que alejaron el amor, aquel que era ritmo en una canción, voz en sentimientos, sin que interviniera el pensamiento y la razón.
Están muy cerca los signos que a veces ignoramos, la suerte, los imprevistos que nos dejan entrever el desencuentro inesperado.
¿Por qué el alejamiento?, el darse en el ir coloca al ser en un ser desprendido, ligero y sin raíces pero su corazón vibra y palpita al sentir que a su lado no está el amor que hasta ese momento vivía junto a él.
Eres una luz que se va de mi vida. ¿Será para siempre?¿O por un desencuentro casual?
En infinitos árboles del mundo, cada hoja vence al follaje anónimo por un imperceptible modo de no ser otra.
Desencuentros casuales, como náufragos tristísimos en el alba de aquel callar en donde se abolía lo que no era, nosotros en nosotros, quedamos solos, prendidos a los restos del silencio, tú y yo, los escapados por mirar.
Desencuentros casuales, ¡dejen de existir! ¡tarden en aparecer, grita mi alma! ¡Tardar nos grita el ser entero!
Nuestro anhelo es estar juntos, rechazando el separarnos por tan siquiera un instante.
Y los dos semidespiertos en la porfiada penumbra, nos preguntamos la causa del no estar unidos, inmóviles, quietos en la alta noche queriendo saber los porqué de este desencuentro casual y con un ansia loca de soñar con el afán de tardarnos en vivir alejados.
Desencuentros casuales, en lenguaje de dolor el alma sufre y con luctuosos llantos se anegan las heridas de la separación.
La noche solitaria, serenamente triste, su manto de tinieblas de misterio viste.
Después compilaré mis versos, mis prosas poéticas para entregártelos a ti cuando te encuentre otra vez y el amor nos reúna llevándote todas mis desilusiones, volando como insectos de luz en canciones.
Desencuentros casuales, que sólo sean vuelo de un día, que nos rocen sin tocarnos, que apenas desaparezcan de nuestras vidas.
¡Cuánta esperanza anida en mi corazón irradiando luces en las sombras que aún nos circundan siguiendo un ideal todavía no alcanzado!

Beso de tu corazón


A la distancia, bien lejos, en lo profundo del mundo, alguien muy despacio dijo: “Beso tu corazón...”.  Palabras breves, suaves, tenues, de amor.
!Qué dicha que llegaran a sus destino desde la infinita lejanía! A su ángel de inspiración, sin disimulos, sin artilugios, sin engaños.
Beso tu corazón: gotas de agua en un suelo sediento de amor.
Despacio, sin apuros, llegaron sin oírse, latiendo sus pasos, en todas esas vagas sombras de ecos, para colmar la necesidad de sentirse amada.
!Cómo me dejas que te piense! Pensar en tí colma todas mis tristezas. Siento cómo te das a mi memoria, como te rindes al pensar en mí, tu gran consentimiento en la distancia.
Y más que consentir más que nada me ayudas, vienes a mitigar mi soledad. Me haces señas, con delicadas palabras.
Desde allá que piensas en mi. Estoy pensando, es de noche en el día que harás allá donde esta boche es de día.
¿Por qué pregunto donde estás, si tú no estás ausente? Me bendices más allá del milagro y deseas nuestros momentos y entonces... nosotros.
Aunque no nos veamos, juntos nos miramos nosotros los dos.
Reclinado en mi vida, atisbas despacio mi alma entera y yo te encierro como el vuelo del ave encierra el aire suyo preferido. Luz de ilusión, ¡Bendita seas!
Júbilo de encontrarnos algún día en la vida.

Espacio de ilusiones


Ir hacia lo inexpugnable, hacia lo más allá, intentar encontrarnos, sin vernos, en el espacio de luz donde se ven las ilusiones fugaces de nuestro interior.
Pensamientos y sentimientos que se entremezclan mutuamente en abrazos sin abrazos, en miradas sin miradas, pero sí en voces con luz.
Esperanzas que reflejan el interior de cada uno  buscando lo inexistente, lo no dado, lo no reflejado.
Vayamos hacia el espacio de ilusiones, vislumbremos el espíritu del amor contenido brumoso en la niebla, apareciendo por instantes amoroso e inquietante.
Dar y buscar ese espacio es vital para vivir en armonía y hacer que el amor florezca sin espinas ni dolores.                                                                                                                                            El amor que viene con la comprensión con la libertad de vivir sabiendo que el otro existe en nuestro mundo interior.
Cuando se ama, no tenemos ninguna necesidad de entender lo que sucede en nuestro espacio de ilusiones porque todo pasa a suceder dentro de nosotros.
Ilusiones sin fin que nos hacen sonreír porque tenemos la dicha de poder demostrarle al mundo que es feliz quien sabe sonreírle a la vida.
Y en un tiempo sin distancia nos encontraremos en ese espacio de ilusiones, soñando, nos sentiremos llegar sin ansias, sin apuros, en la absoluta espera inmóvil del amor  sin otras alas que silencios hondos
Frases de amor, uno aprende a amar, no cuando encuentre a la persona perfecta, sino cuando aprenda a creer en la perfección de una persona imperfecta
Tardé una hora en conocerte y solo un día en enamorarme. Pero me llevará toda una vida lograr olvidarte.
Si yo fuese el mar, y tu una roca, haría subir la marea, para besar tu boca.
Soy la persona más feliz del mundo cuando me dices "hola" o me sonríes, porque se que, aunque haya sido por solo un segundo, has pensado en mi.
Si sumas todas las estrellas del cielo, todos los granitos de arena en los océanos, todas las rosas en el mundo y todas las sonrisas que haya habido en la historia del mundo, empezarás a tener una idea de cuánto te quiero.
Si pudiese ser una parte de tí, elegiría ser tus lágrimas. Porque tus lágrimas son concebidas en tu corazón, nacen en tus ojos, viven en tus mejillas, y se mueren en tus labios.
Un hombre quiere ser el primer amor de su amada. Una mujer quiere que su amado sea su último amor.
Te quiero no solo por como eres, sino por como soy yo cuando estoy contigo.
Un día dejé caer una lágrima en el océano. El día que la encuentre será el día que deje de quererte.
Sabes que estás enamorado cuando no quieres dormir por la noche, porque tu vida real supera a tus sueños.
Anoche miré al cielo y empecé a dar a cada estrella una razón por la que te quiero tanto. Me faltaron estrellas.
Aunque no sepa quererte de la forma que a tí te gustaría, siempre te querré con toda mi corazón de la mejor forma que sepa.
Anoche pedí a un ángel que fuese a protegerte mientras dormías. Al rato volvió y le pregunté por qué había vuelto. Un ángel no necesita que otro lo proteja, me respondió.
Si realmente quieres a alguien, lo único que quieres para él es su felicidad, incluso si tú no se la puedes dar.
Verte es un soplo de aire que me inspira, me alimenta, me excita, me tranquiliza, me perturba, me mata... compadécete de mí...
Solo me lamento de no haberte conocido desde el primer día que empecé a ser mujer.
Besarte es como perder la noción del tiempo y del espacio, es ver el cielo, las estrellas... es verte a tí.

Ella por siempre


Ella, un sueño del ayer y del hoy, la que amó con marcas del destino grabadas en su piel. Segura en su mirar, segura en el camino de su vida,
Con temple, con ganas de vivir, con fe y esperanza, queriéndose  y dando amor por doquier.
Su camino erizado de púas y espinas, se transforma en pétalos de rosas al tan sólo pasar su fragancia, su esencia
Y su roce. Ella, la que oculta su pena de mujer enamorada. Su risa como cascada navega en el río del amor imposible. Sus silencios acarician como lamentos las noches de lluvia y su ternura teje con besos  los abrazos deseados.
Ella, en soledad, rodeada de todos,  dando amor y recibiendo amor por doquier.
En paz y en armonía con este mundo y el universo todo.
Ella, como nadie, sin ataduras, sueña, palpita, siente, llora, ríe, ama, canta, escribe y sus juegos de palabras se escuchan en el eco por todos los cielos.
Ella, la que ama con su corazón desgarrado, con sus sentimientos en el sol, en la luna, en la lluvia y en cada lágrima.
Su amor es la razón de su vivir, lucha por sus sueños, ideas y aspiraciones y vaga por el mundo sin temores.
Ella, la mujer del hoy y del mañana, pedazo de cielo, rayo de sol que abriga su alma dormida.
Ella, ángel sin alas que vibra al son de sus lágrimas y sonoras risas. Ella, la única en cuerpo y alma que vive el amor como un todo.
 ¡Ah! Mujer que das el todo sin esperar el nada, encarnas el ser sublime y profundo que vive cada instante como si fuera el último.

Amar sin límites


Los seres que del bien y del mal, de la soledad y del dolor, de lo justo, de lo cruel, me han diferenciado, me han inspirado un amor incondicional.
No hay palabras ni gestos, sólo amor para recibir y para dar en todas las sonrisas, en todos los momentos, en todos los encuentros, a salvo de un mundo que a veces no entiende lo que significa querer ser verdad.
Quiero agradecer a la vida por todos los instantes vividos. Se que puedo en momentos difíciles estar rodeada, amparada, querida, hasta siempre.
Valoro todo el amor que recibo. Brilla en mi cielo, temblorosa estrella y el corazón, la juventud y la esperanza me infunden anhelos de cantar y amar hasta el infinito a mis seres queridos.
Momentos felices que se graban en el recuerdo  del hoy y del mañana.
El sol se vislumbra en el horizonte entre mil nubes de colores Juventud calma y fresca bendecida donde es suave el rayo del sol que abraza el resto de la vida. ¡Edad feliz! que embellece el tiempo y la distancia.
Las voces de alegría juegan con los sueños derramando su encanto en la brisa perfumada de una edad de oro.
Con sus voces dulces sus abrazos tiernos, hace que nos queramos cada  día mucho más.
¡Juventud! Eres mis ojos cristalinos con mirada intensa y viva me traslada adonde mi curiosidad me lleva.
¡Juventud! Sabes a agua fresca y límpida. Hueles a aire puro como de bosques.
Mis jóvenes llenan todos los momentos que compartimos con una plenitud de amor y dulzura que ilumina la vida entera.
Viviendo con alegrías frescas e  inagotables, con energías continuas, con eterna sed de búsqueda.
¡Juventud! Toda la eternidad es tuya...

A la distancia


Hay emanación de amor y alegría, en cada instante, presencia completa, iluminada aún a  la distancia…
La distancia no es ausencia, ni el olvido es silencio. La mente nos lleva a lugares  recónditos, ocultos,  dónde el amor escabullido y misterioso nos espera.                                                      Nuestro amor esta profundamente dentro de mi entorno, esclarecido y puro para darse por completo, sin perderlo  ni dejarlo, sin forma y sin tiempo, sin atisbos no posibles, a la distancia, se manifiesta sin resentimiento,
Sin posesión, sólo intenso y especial.
Es el verdadero amor que sobrevive a la distancia como prueba de vida, nos hace sentir en un lugar más allá de nuestra alma en un estado continuo de felicidad y armonía infinita.
A la distancia,  no hay brechas de tiempo, el amor florece en el espacio, más allá del todo:  ¡Que gran milagro que las distancias no existan! ¿Dónde acaba el horizonte sin límites? ¿Se acerca o se aleja?
A la distancia, mi trémula  espera  avanza tranquila y con voces que suenan no estrenadas, son las del amor esperado.
La esperanza culmina el puro querer, buscando claridad, avanzando sin tinieblas.
En la distancia, a través del misterio de la vida plena de sentimientos embarcados pero no a la deriva, sin tempestades, sin rendimientos, siguiendo las huella del sueño buscado y abierto en un todo al borde del espacio y del tiempo.

Te demostraré mi amor


Colores iridiscentes en breves espacios de tiempo iluminan el cielo reflejando en mi espíritu el sueno inalcanzable del amor buscado.
Todos los crepúsculos con diferentes colores irradian las etapas de nuestras vidas.
Entre crepúsculos  vivimos sueños imposibles, deseos impensados, abrazos estremecedores, besos apasionados.
 ¡Crepúsculos en el más allá! El sol se esconde en el horizonte besando el cielo y mirándose a escondidas con la luna que nos inunda con sus reflejos en el mar.
 Vivimos la vida entre crepúsculos palpitantes, sintiendo correr por nuestro cuerpo deseos inconfesables, anhelos de ternuras no recibidas.
Crepúsculos que como tentaciones colmadas de deseos de amar hasta el infinito nos hacen palpitar, temblar de necesidad de estar en el viento que viene del mar, en el silencio vibrante de la soledad sentida.
 Me ha llegado tu voz única diciéndome en un murmullo estremecedor como mensaje increíble, ¡TE DEMOSTRARE MI AMOR! y ese imposible golpeó fuerte mi alma que se sintió desfallecer de dudas, de ansias, de tristezas, de llantos lentos y acompasados
 ¿En cuál crepúsculo estarás junto a mí?
No necesitas decírmelo más yo sé que volverás y en otro crepúsculo increíble resonara tu risa grave y melodiosa otra vez cerca de mí, diciéndome: TE DEMOSTRARE MI AMOR.
La noche avanza dejando detrás el crepúsculo oscuro, los grillos emiten su canto anunciando el amor que regresa del pasado.
¡Crepúsculos increíbles! nos llevan al mundo maravilloso del vivir cada día como si fuera el único, en esperas sentidas, sin tormentas, ni tiempos...
 Hora tras hora te espero, se iluminará otra aurora que anunciará otro latente crepúsculo, en el espacio de nuestro mutuo secreto, en el que el amor rezuma fe, esperanza y ansias de vida...

martes, 7 de agosto de 2012

Experiencia vivida


Experiencia vivida, imborrable, única, que dejó honda huella en mi alma.
En mi mente las imágenes pasadas me sonríen, contemplo como desde un pasado ignoto las emociones profundas que embargaron mi corazón.
Y en la mujer poeta un pájaro, una flor, un mirlo y una violeta habitan en su interior.
Experiencia vivida en la cual amarte me llevó a lo Inmenso, sumergiéndome en un océano de amor vibrante, pleno de vida.
Nuestros abrazos eran anhelantes y fundidos, y nuestros besos ansiosos y apasionados en nuestro nido, refugio donde nos recogíamos replegándonos cálidamente.
Experiencia vivida que como en una verdadera partitura nos amamos entre ritmos, estilos y secuencias sonoras.
Y al estar juntos, de mi alma brotaron mis versos apasionados, míos, muy míos, que te seguirán buscando para que tuyas sean todas las estrofas que de mi lira van brotando como sones de visiones que no dejarán de buscarte.
Experiencia vivida, siento que no te he perdido para siempre aún no estando en el cercado de tus brazos ni ver tu fuego que en los fuegos arde.
¿Recuerdas nuestras noches juntos?, las siento dentro de mí y en la sombra nocturna del éter, en la inmensidad aún bajo la luna triste y taciturna, vago en pálida soledad como vagabunda del cielo y la Tierra con la perenne inquietud de encontrarte y encerrarme en tus cálidos brazos.
Experiencia vivida con intensidad total ya que juntos pasamos por la senda estrecha en los grandes zarzales de la vida, sin desgarrar mis blancas vestiduras, sin sentir dolor ni pena.
¿Viviré sin estrechar sin fin, sin pena, mi gran amor detrás de tu solo cuerpo posible, tu dulce cuerpo pensado?
Experiencia vivida, ¡qué dicha sentir el cercado de tus brazos y vislumbrar el fuego de tu mirada!
Entre temblores, delicias y abrazos dejamos siempre atrás el pasado sufrido, el pasado ido, para vivir instantes de júbilos y promesas puras.
¿Podré vivir en la mitad de tí, sin sentir a lo que yo más deseo y ahora no tengo, tus besos plenos, nuestros abrazos?
Experiencia vivida se siente tu ausencia, no te he olvidado, te sigo amando al son de mis deseos como viola de amor el ángel verde de la esperanza me está guiando hacia ti.
¿Cómo lograr apoyar totalmente mi amor sobre tus hombros y fundir mi figura con tu bronce en un imposible hecho posible?
Experiencia vivida, única, inolvidable, imperecedera para siempre. 

lunes, 6 de agosto de 2012

Daga hiriente



Daga hiriente, atravesó mi corazón y traspasó los límites de mi cuerpo en mi mundo frágil, me hirió muy dentro, lastimando mi Yo íntimo.
Hemos vivido juntos, el tiempo se contaba apenas por minutos, un minuto era un siglo, una vida, un instante de amor.
Nos cobijaban techos, menos que techos, nubes, menos que nubes, cielos, aún menos, aire, nada.
Daga de dolor, inmenso océano de lágrimas inundó mares y ríos.
Galerías enormes de congojas, pesares, tristezas, sin pisadas de dos, ni estelas recordadas.
Daga hiriente como punzantes flechas afiladas cursaron el aire y traspasaron mi pecho dejando heridas punzantes en el alma y las manos vacías y yertas de amor.
Mi lecho de nubes, nido de amor quedó vacío, sangrante, frío, solo.
¿Será este minuto próximo o mañana o en el borde mismo ya del jamás donde tu carne y la mía, mi nombre y el tuyo no se encontrarán?
Daga hiriente, de pesar, de un latiente sufrir que hace brotar lluvia de llanto entre mantos de niebla, húmeda de cristales, de hielos lacerantes que se hunden en mi espíritu, sin fecha y sin nombre.
Hoy, nuestros besos están solos en el nido vacío y sangrante.
No queda nada, absolutamente nada del ayer vivido entre cantos, poemas, músicas, sólo queda este dolor agudo, lacerante, tétrico que reboza y agita mi espíritu sintiendo la vida como un sueño trémulo, no vivido.
Daga hiriente, estoy al otro lado de los sueños que soñaba a ese lado que se llama la vida que se cumplió.
Y ahora de tanto haber realizado nuestro soñar, nuestro cuerpo está en dos  cuerpos.
El mío herido, cuajado de orlas negras. Mi espíritu desdichado, acongojado, no puede volar alto, las tinieblas lo rodean, le impiden ascender a lo alto buscando la paz imprescindible para nuestro existir.
Daga hiriente que por milagro me escapa de tantas agonías soslayando en laberintos del alma fugitiva, lugares secretos donde me lastiman y hieren.
Me refugio en cuevas oscurísimas para no sufrir sin sentir mi cuerpo en el que el dolor pueda dolerle buscando lugares sin espinas entre tinieblas con luces esquivas.
Mi mundo interior lleno de esperanzas marchitas, sufre entre ilusiones perdidas y sin tocarme apenas rozan mi frente alas de profecías.
Me siento herida de muerte sin heridas, me abandonaste, ya soy parte del tiempo de tu olvido.
Necesito que mis dudas se disipen, ver la aurora en fiestas nacarinas, en rosas, en albores, el tiempo que perdí sufriendo.
¡Desaparezcan palabras vividas!
¡Encuéntrenme mañanas sin neblinas!
¡Que se acerquen dichosas tardes otoñales entre frondas verdicientas!
¡El amor me espera, con nuevas pasiones y ardores sin fin!