Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Tal vez mejor soñar



Tal vez mejor soñar que vivir entre húmedas neblinas en las que ningún árbol, ni una nube se destaca, en esta blanquecina cerrazón que me entristece y no ilumina débil la luz crepuscular y opaca.
Soñando voy por senderos luminosos, hadas y gnomos iluminan mi camino, floto en la brisa fresca y pura del espacio de la nada, ingrávida y suelta sin pesares ni dolores.
Tal vez mejor soñar y no vislumbrar desde la invisible altura bajo la luz que, demacrada, brilla a través de la niebla del vivir que es un velo todo impregnado en llanto.
Soñando soy como un ave que, con su ímpetu de vuelo, su canto lanza por campos en flor.
¡Qué bien se respira, gozan mis anhelos, canto en la lira y en el alma que sueña, vuelos vibran sin par, en un fragante edén!
Tal vez mejor soñar que vivir en la ardua lucha diaria, de cada instante, que nos desgasta, nos produce sufrimientos y dolores entre tan pocos instantes de amor y alegría que como un millón de notas nos subyuga y en un millón de arpegios nos eleva a vivir la realidad cruel a veces una y otra vez.
Tal vez mejor soñar con todo un paisaje que canta y nos conmueve con notas misteriosas en fantásticos pentagramas plenos de dicha y luz, en un alado idioma sin palabras que vivir instantes presurosos de amores fugaces o de recuerdos nuestros.
Tal vez mejor soñar con el númen del estío donde se vierten en llanos y bosques, campos de girasoles, alelíes, azucenas que como arcos de violín, resbalan hacia el río entre el cordaje del juncal sonoro.
¡Ya no caben más notas en el viento, en mi sueño azul y mágico!
Tal vez mejor soñar, no sentir el dolor frío de la realidad que golpea a veces nuestro corazón llevándonos a pesares de remotos ayeres,
Soñando melodías de lejanas orquestas nos invaden y nuestra alma feliz clama ante la esperanza deshojando flores entre dichas y placeres sin fin.
Tal vez mejor soñar y no vivir fugazmente momentos breves como gotas de rocío a quien le da la aurora para vivir su hora morada en una flor conociendo las espinas que defienden su fragante palacio de color.
Y así la vida pasa pensando en tener un mañana como no tuvo un ayer.

ALEGRÍAS Y PESARES



¿Por qué en nuestras vidas las alegrías y los pesares nos inundan en momentos imprevistos, dejando nuestra alma exhausta y a veces triste y otras sonriendo?

¿Cuándo la luz, unidad del alba, se multiplicará en destellos y lo que fue calma en profunda alegría, será fervor de innúmeros pesares que agitan nuestras mentes?

¿Cuál es la razón de que hay días, horas, segundos que en nuestro vivir nos alegran en festivo júbilo, instantes plenos de luz y en otros la pena y la aflicción nos inundad como mantos de lloviznas de lágrimas?

¿Por qué ocurrencias fugaces, chispas, sonrisas, se inician y terminan en breves espacios surgiendo luctuosos presentimientos en tristes instantes de desazón?

¿No es este instante, en esta aurora henchida de hermosura, el extremo de mí misma, la plenaria realización de mi sueño que alterna entre alegrías y pesares?

¿Qué amor me quiere? ¿Qué amor me inventa caricias, escondido entre dos aires fingiéndose brisa?

¿Por qué las alegrías son tan efímeras, diáfanas y los pesares, oscuros, plenos de pesadumbre?

¿Cómo debo hacer para conducir mi resplandor de amor hacia ti entre dichas, alegrías, dádivas de tu espacio, sintiendo como un milagro la paz de estar contigo y no la entrega sombría de no estar a tu lado?

¿Por qué estoy yo entre mantos de neblinas, sin vislumbrarte ni un resquicio, viéndote tan sólo de lejanías profundas?

¿Cuál es la razón de que tarde más en envolvernos la alegría que el pesar y nuestra alma grita por el anhelo de que la felicidad con brillante luz nos inunde pronto, sin tardar?

¿No sientes, amor mío, inmensas huestes de besos, de resistencias, bandadas de porvenir en las manos, de arrebatos, de pasiones y de calmas?

¿Cómo hacer para derrochar alegrías, dichas, en el aire azul para que vayan en volandas por el aire y haciéndolas de agua para llenar los cauces del mundo, hundiendo en abismos profundos, secretos oscuros los pesares que nos abrumen y nos hacen incapaces de volar en campos de esperanzas?

Alegrías y pesares, espejos con igual azogue que coexisten en nuestra vida sin poder mirar atrás.


SOÑAR Y RECORDAR



Recuérdame siempre
(Entre las alegrías y las tristezas, mi alma te busca y te encierra como el vuelo del ave encierra el suyo preferido en una red de ansiosas idas y venidas en su entorno)

Sueña conmigo
Recuérdame siempre
(No puedo olvidarte, fluyes dentro de mí, vas por mi ser entero, por mis venas hasta mi corazón, aún hoy en la fervorosa negación de tu ausencia)

Sueña conmigo
Recuérdame siempre
(Quiero estar junto a ti, acunarme en el cansancio y en él, tenerte entre mis brazos aunque no nos toquemos, sólo con nuestras miradas)

Sueña conmigo
Recuérdame siempre
(Mi amor inmóvil, flor sin otoño, está siempre presente en un frenesí de quererte, seguro de no acabar cuando terminen los besos, las miradas, las señales)

Sueña conmigo
Recuérdame siempre
(Mis palabras te llegan en un eco, buscando tu ser y no te encuentran, retornan al silencio esperándote para cumplir el anhelo impaciente de esperar tus tibios besos)

Sueña conmigo
Recuérdame siempre
(Deseo que tu ausencia termine para tenerte a mi lado, muy junto a mí en nuestro mundo de lo prometido que enternece el alma donde oscilan los imposibles, tan trémulos como cañas en la orilla de los ríos)

Sueña conmigo
Recuérdame siempre
(Eres mi ser amado, necesito el ritmo de tu cuerpo cuando respiras cerca de mí, tendidos juntos en nuestra noche, alargando nuestras manos para sentirte a mi lado)

Sueña conmigo
Recuérdame siempre
(Vamos sin prisas a nuestro paraíso celestial, iluminado ya para que nuestro paso, al fin del día, gane la orilla oscura donde la felicidad nos inunda y nos colma con júbilos, con besos, con placeres infinitos)

Sueña conmigo
Recuérdame siempre
(Apenas te has marchado y yo ya te espero, anhelo todos tus movimientos, tus pasos, tus latidos, tus caricias, sé que volverás, que una nueva aurora brillará en mi existir sin vagas sombras ni infinitas distancias)

Sueña conmigo
Recuérdame siempre
Todo sonido en eco tuyo me lo convierte mi alma que te espera, sé que vienes hacia mí y tus pasos se sienten aún en ese largo rodeo que das para volver. ¡Qué dicha sin sonrojos la que corre por mis venas al sentirte llegar!

Después

lunes, 24 de septiembre de 2012

TU MANO EN LA MÍA


Mi corazón da un vuelco al sentir tu mano en la mía, sólo tú puedes concebir en mí, reacciones como ésta.
Cada vez que puedo sentir tu mano en la mía, tengo un pedazo de cielo en mi vida.
Nada más necesito, sólo tenerte y abrazada a tu pecho ser libre para quererte.
Tu mano en la mía me dice tanto, puedo viajar a través del cosmos.
¿Hay cosa más maravillosa que sentir tu mano en la mía?
Tu palma recorre mi piel, ardo por ti y me estremezco, descubre mi esencia de mujer apasionada y expectante.
Abraza mi cuerpo con lenguas de amor, con lenguas de fuego.
Te entrego mi amor, mi cuerpo, mi todo, excita mi aroma, enséñale a buscar el tuyo.
Reconozcamos cada fragancia de este amor, prueba el sabor de mis besos, son para ti, sabor a mango y papaya, coco y aguacate, piña y guayaba.
Guajira de amor, vivámosla toda, dueños y señores de esta pasión candente.
Te invito a viajar tu amor en mi vida, te puedo llevar a ese lugar recóndito donde los amantes vibran y se brindan sin medida al éxtasis de dos cuerpos desnudos, silentes, dándose el todo por el todo…
Se para mí columna y también arco, se para mí la flecha  que del arco hacia la luz del  infinito parte
Se mi numen, inspiración, mi pasión creadora, se por la cima a donde llegar para gozar la excelsitud de logros de vida.

Tu eres para mí


Tu eres para mí como las golondrinas en primavera, llegas con alegría y revoloteos, triste es cuando te vas como se van ellas en invierno.
Amante infiel me permitiste quererte solo un instante, pocos segundos, pero marcaste a hierro y fuego mi piel que te sigue esperando, te sigue llamando.
¿Dónde estas amante infiel?
Errante compañero…
Tu eres para mí… como el fuego, me diste calor y acurrucada a tu lado fui tan feliz, pude decirte te quiero.
Tú eres para mí blanco y negro, como el amor y la soledad.
Me das amor cuando quieres y con desdén me ignoras.
¿Por qué?, sólo tu alma puede responder.
Abrázame fuerte amor…
Tú eres para mí dolor y alegría, es parte de amarte, sufrir al quererte, porque tú eres para mí enigma certero, corazón viajero y por eso mismo te quiero…
Déjame viajar junto a ti, quiero acompañarte, quizás los enigmas podamos resolver, pero dime amor ¿si me dejas te seguiré queriendo o la magia terminará y el amor se esfumará en la niebla en medio de pasados te quiero?
Puedo adivinar tus ojos en el horizonte despidiéndote de mí con fugaz y burlona alegría.
¿Por qué te apareces en mi vida para darme esperanza y de improviso desapareces en la bruma?
Tú eres para mí, espectro que atormenta mi afán de amarte hasta quedarme vacía de tanto querer, buscando poder olvidar, soñar otra vez y te vuelvo a clamar, no puedo olvidar…
¡Aléjate¡  me dejas sin nada para vivir a pleno, necesito la paz y la armonía en mí, feliz en las alas del mundo...

Quisiera decirte


Quisiera decirte todas las veces que mi corazón quiso gritarte
¡TE AMO!, no puedo explicar el afán que tiene mi alma de verte.
Estoy alienada de mi amor por ti. Quiero darte el alma y si pudiera despojar el corazón de mi pecho también lo haría.
Quisiera decirte tanto y mi élan se comprime, no puedo hablar, no puedo decir más que te amo.
Viene Dionisios a invitarme a su celebración, no puedo ir, debo quererte, mandato divino, te quiero y me duele.
Quisiera decirte, mi piel se agosta pidiendo el roce de la tuya.
Mis labios te gritan ¡ámame! porque solo un beso necesitan.
Quisiera decirte, quisiera explicar, pero el amor no se explica, sólo se puede dar
Por gracia tuya ya no soy silencio, inspiraste mis poemas, mi vida toda.
Me brindo a ti sin condiciones, tómame, no me dejes ir, siente el deleite que puedo darte.
Seré como Palas Atenea para ti, mi regalo de amor, mi dilección virgen, sólo para ti Zeus intangible, frío como el hielo, mis ojos te buscan pero no me miras.
Mis manos quieren acariciar tu cuerpo todo.
Quisiera  decirte todo, mi todo, que fueses mi amor de invierno sin días ni horas.
Déjame con mi imaginación poder hacerlo, ya estoy a tu lado, puedo sentirte, mi corazón se acelera y quisiera decirte ¡te necesito!, ¡te necesito!...

Candidez amorosa

Plenitud sublime


Plenitud sublime, integridad insuperable es vivir amando como la única razón y la verdadera expresión de ser la misma Vida.
Amor tan sublime que nada expresa, tan inmaculado que brilla por el infinito, así es el amor que por ti siento, teniendo en mi laúd cantares y en el rosal de mi cariño, flores.
Plenitud sublime de vivir, amor que llena mi ser con infinita alegría, pon en mis versos el tesoro de las alboradas de plata, de los mediodías de oro y de las tardes de escarlata.
Dame a beber la poesía en el raudal de inspiración que es fragor de lucha en el día y en la noche meditación.
Plenitud sublime, plétora excelsa que como un himno todo lo ennoblece, todo se agranda a sus clamores, el firmamento resplandece, la tierra se colma de flores.
El amor, el verdadero, nacido de mi alma sonora con la armonía de flotantes alas, desciende por diáfanas escalas a bañarse en la fuente bullidora.
Plenitud sublime, que hace que la inspiración se colme de recuerdos excelsos de los momentos en los que estuve entre tus brazos, riendo entre vibrantes notas.
Siempre hay estrellas que brillan en la noche de mi alma cuando pienso en ti.
El deseo y el amor en un instante de semblanza nos conducen al espacio con las alas de todas nuestras canciones para llegar hasta altas nubes plenas de radiantes ilusiones.
Plenitud sublime, grandiosa en su clamor, dilata el paisaje y un temblor de encaje pone en el follaje.
Amor, luz que el cielo envía como poesía de la noche fría, luz toda dolor por ser toda sueño de blanca belleza.
Plenitud sublime, inesperada, sorprendente, apasionada, con instantes de gozo y de pasión, nuestras almas se buscan por nuestro diferir como por un camino donde no hay despedidas.
Y al final, el hallazgo, el contacto, la unión pura brotando como río sin cauce en un agua quieta y sólo estaremos tú y yo, uno y uno, en un solo rostro, amor, que les sonríe.
Plenitud sublime, en lenta y arrobada calma buscamos la unidad, labio con labio, acunándonos unidos en una paz cierta y plena.
En mi sueño de poeta me visto de estrellas para brillar para ti y nos abrazamos unidos en carruaje de cristal donde nos amamos con pasión en nuestro Universo de amor en el que el silencio nos une. 

Volver a ti



Volver a ti, quiero entrar más adentro de la espesura de mi vida para aprender despacio y sin apuro a buscarte donde te dejé cuando mis naves desgarré sola en la playa dejando en ella tan solo mi huella borrosa.
Gritando tu nombre en mi silencio hondo, vuela a lo alto para que llegue a ti, mi amor es tuyo y en mi voz se sentirá una lágrima de nostalgia.
Volver a ti, vienes hacia mi, me enseñas recuerdos en los que nos entregábamos uno al otro, me haces señas con las delicias vivas del pasado, invitándome.
Me dices desde allá lejos que hagamos lo que quiero, unirnos al pensarte y entramos por el beso que me abres.
Volver a ti, ya, en este instante del hoy, no quiero separarme más de ti, de esa gran transparencia de ti en mi.
Siempre estarán abiertos en mi ser albergues vastos, mínimos, donde guardarte y así podrás volver a mi, a mis celdas de la memoria y sus llanuras.
Volver a ti como canta el río en la sed del silencio y el anhelo y como lenguas de fuego se consumirán al estar juntas nuestras formas fundidas en el tiempo inagotable.
Aprieta mis deseos con tu pasión de viento.
El sol será mañana un plato de lujurias y tú serás mi boca y mis manos quedarán desgajadas de rocío al sentirte otra vez junto a mí.
Volver a ti, desgrana como antes el gris de tu mirada sobre mis ojos y desprende mi angustia de mi alma toda haciéndome sentir tu abrazo de sentimientos hondos y mansos.
Eres y seguirás siendo en mis días de tormenta la claridad que brillante atraviesa nubes y en la placidez del agua alegras mis días sintiéndote mío.
Volver a ti, cabalgando en vientos de perfume y oro para consumir tus besos de mariposas y miel, haciendo brotar en mi alma parca todo mi amor pleno.
Quiero que como lentas gaviotas de porcelana, planeen sobre mi cuerpo ansioso tus manos de blancas sombras.
¡Qué sensación tan profunda surge de mi alma!
Vuelve a mi, escucha mi grito desgarrante que nace desde mi piel y mi sangre.

Laberinto de sentimientos



Laberinto de sentimientos, me condujiste con tu mirada ardiente y tu voz susurrante, con arte y embrujos al sendero sin salida, atrapando mi corazón.
Trazaste muy bien la ruta a mi alma con tu sonrisa única que me dejó sin aliento ni respiración y tus palabras dulces, colmándome de amor.
Laberinto de sentimientos, tus ojos atraían los míos como un imán y al hablarme me hacías temblar como pájaro herido y con gestos desprendidos en tus manos acompañaste tus miradas y en tu pícara sonrisa mecías mi alma.
Laberinto de sentimientos, me cercaste, me atrapaste, sabías lo que hacías, integraste las palabras a tu plan de seducción y como en un extraviado concierto mi alma se rindió.
La copa del sentimiento se volcó al acercar tus labios y un escalofrío profundo y lento casi me consumió.
Laberinto de sentimientos, me conllevan a sonidos que acarician, instintos que convocan, arrebatos de emoción, aromas que iluminan, fulgores que cautivan, cuando estoy junto a ti.
Quiero que seas mi verso, mi númen, mi inspiración, quiero que seas estrofa armoniosa en este laberinto de ilusión.
Me has conducido a escondites secretos, puertas levadizas, trancas con cerrojos.
Nos hemos perdido entre el laberinto de la esencia y la luna nos conduce en esta extraviada espera, afanados por encontrarnos, nunca para salir, siempre para quedarnos.
Laberinto de sentimientos que en una eterna quimera despistando la vereda de los labios, del beso perfecto que rasgue de la soledad que se reboza en el desierto de lo incierto.
Así es el laberinto de los romances, siempre presente, nunca al alcance de quienes no suelen perseverar el verdadero tesoro del amor al que nos lleva a la alegría, a la esperanza, al despertar de la vida.
Laberinto de sentimientos, me haces volar la imaginación, me provocas placer, dulces anocheceres, sonrisas en mis sueños al sentir el calor de tus besos.
El mundo nos inunda con su luz en la alegría dúctil de la vida en nuestro laberinto, sólo nuestro que recorremos unidos entre crepúsculos y auroras vislumbrando naufragios de silencios.
Más allá de los círculos del tiempo en relojes atávicos, renacen las campanas de la bruma que nos conduce atravesando espacios a nuestro nido de amor.

sábado, 22 de septiembre de 2012

El tercer beso


Desilusión desgarradora


Desilusión desgarradora, mi corazón sangra en una corriente continua de dolor y pena. He sido lastimada, herida sin culpas ni reclamos, sólo por el hecho de encarar la verdad frente a frente.
Desilusión desgarradora, los sentimientos se enredan, se mezclan en un torbellino de dudas y temores.
La vida nos depara, sin darnos cuenta, pisando a hurtadillas con situaciones penosas y adoloridas.
¿Cuál es la razón de esta maraña de iras ajenas en las que estoy sumergida?
Es un ahogo en el alma, la maldad, la mezquindad, buscan la inocencia, la credulidad, la ingenuidad, para anidarse energías puras y positivas y así se sostienen en soledades interminables de las oscuras noches.
Desilusión desgarradora, ¡qué de pesos inmensos, orbitales, celestiales se apoyan en la nada de hondos abismos, buscando por doquier la luz que los ilumine y les de fuerzas para continuar su labor de socavar el bien y el amor.
Me engañan con ficciones, falsos paraísos flotantes sobre el agua que me ahogan de pesares infinitos.
Busco lo verdadero, el amor único y total y no lo puedo hallar, sólo encuentro signos y simulacros trazados en papeles blancos, verdes, azules que vuelan con el viento lejos de mí.
Desilusión desgarradora, me persiguen esas almas atormentadas que vuelven del osario inmenso de los que no se han muerto porque ya no tienen nada que  morirse en la vida.
El dolor me acompaña como símbolo irrefutable de que existías tú en ese lapso de instantes de creíble amor pero mientras yo te sienta, tú eras la prueba de dolor de otros momentos en que no me dolías.
Desilusión desgarradora, has dejado tan sólo polvo, vagos rastros fugaces, recuerdos ínfimos en mi alma, rasgada por hendiduras sin sostenes algunos.
Mi alma, como alas, sosteniéndose sola a fuerza de aleteos desesperados, pesarosos, a fuerza de no posarse nunca, de tratar de volar llevando  por doquier la esperanza de que existe el amor, ése, el verdadero, el creíble, no en leves mundos frágiles, sí en únicos y donde se albergan las verdades más profundas.
Desilusión desgarradora, no quiero pedir apoyo para superarla, ni a los barcos ni al tiempo.
Quiero internarme sola en galerías enormes, abriendo en los granos de arena las minas de llamas o azahares, para hilvanar entretejiendo ese amor dulce que no desgarra ni hiere.
Y en ese desliz, en estelas, pisando nubes sin huellas, no mirar más el recuerdo de esas sombras mezquinas y oscuras que ya no existen más. Mis manos están vacías de ellas igual que mi corazón y mi alma.

El camino del silencio


El camino del silencio, nos llega hasta el alma, sin saber de qué ausencias de ruidos está hecho.
¿Son letras, son sonidos?
Es la lengua antigua del paraíso, sones primeros, vírgenes, tanteos de los labios cuando en el aire del mundo se estrenaban los nombres de los gozos primeros.
El camino del silencio, que los dos unidas nuestras almas recorremos íntimamente en una realidad que no deja huella, en memoria ni en signo en la paz de intactos cristales que nos libera del ruido, de la sombra.
El camino del silencio, nos remonta juntos, muy juntos a las nubes altas como manantial de dicha que suave emana entre libros, flores, pájaros y sueños.
Nuestros pasos ni resuenan en la acera solitaria y se pierden en la cinta del eco enredada en la cabellera de los árboles.
El silencio nos rodea entre luces y sombras uniéndonos en la salud luminosa de las sonrisas.
Nuestras manos se tenderán para recibir las rosas de las caricias.
El camino del silencio, nos lleva a senderos entre montañas y estrellas rutilantes.
Nuestro amor, silencioso y profundo es como un árbol florecido, río de música, llovizna de jazmines que nos abraza con total intensidad.
El camino del silencio, nos conduce a lo hondo de nuestra alma, nos ampara, nos salva, con su flor de cielo envolviéndonos con guirnaldas y collares sin sonidos ni sones.
Iremos juntos como tordos de niebla, recorriendo el verde campo de amapolas florecidas.
El camino del silencio, iluminado por los rayos áureos de la luna nos une cada instante más, no son necesarias las palabras, el amor nos rodea y en un abrazo profundo bajo el sauce lánguido de la noche nos envuelve.
Sólo el silencio nos rodea y nuestras manos estremecidas se unen en el mar de mi regazo tras los sueños liberadores del tedio.
A través de nuestro silencio compartido llegaremos a las islas que jamás cruzan las crueles aves del tiempo y vamos tras la azucena jubilosa del amor límpido y puro.
Vamos juntos abriendo el tupido follaje de misteriosas selvas tras las calandrias y las rosas de primaveras lejanas.
El camino del silencio, con una inmensidad amorosa convertido en puente al infinito nos conduce, castos, transparentes, serenos.

Sólo tú


Sólo tú, mi amor ausente, me instas a que mi cuerpo y mi alma se abran como un gran abanico de sentimientos, risas, deseos, gozos, alegrías sin fin.
Quiero estar contigo donde estuve. Contigo, volver ¡Qué novedad tan inmensa ésa, volver otra vez y repetir lo nunca igual de aquel asombro infinito!
Sólo tú, en cualquier instante, segundos, años, puedes golpear mi corazón porque sé que donde estuve sólo se va contigo, por ti.
Tus besos los beso yo por ti, saben, tienen sabor a los zumos del mundo.
¡Qué gusto negro y denso a tierra, a sol, a mar!
Se quedan un momento en mis labios, indecisos, imprevistos y sin percatarme no se si son para mi, por ser algo irreal y mágico, ¡Son estelas, son signos, son condenas o auroras!
Sólo tú, creas en mi rostro un velo de lágrimas. Si tú supieras que ese gran sollozo que estrechas en tus brazos, que esas lágrimas que tú secas besándolas, vienen de ti, son tú dolor hecho lágrimas más sollozos míos.
Sólo tú, el único, traído por el viento crepuscular y el silencio boreal, hizo latir aprisa, acompasado mi corazón enamorado.
Dime el  porqué de nuestro encuentro en la sintonía del existir en este Universo que nos rodea y nos envuelve en redes invisibles, diáfanas, entrelazadas con hilos de mil hojas verdes y capullos sin abrir de flores multicolores.
Sólo tú, es al que espero, a nadie más esperaré nunca, como Penélope tejiendo mil telares frente al mar mirando casi sin ver el horizonte fruncido por la pena de la distancia.
Cuando tú me elegiste, el amor eligió, salí del gran anónimo de todos, de la nada y mi tristeza se trocó en alegría más alta que las estrellas o nubes, me elevaste.
Y mi gozo se echó a rodar, prendido a tu ser, en tu pulso. Posesión tú me dabas de mí, al dárteme tú.
Viví, vivo, ¿hasta cuando? Sé que volverás atrás, cuando te vayas retornaré a ese sordo mundo sin diferencias de la gota en el agua, del gramo en el peso. Una más seré yo al tenerte de menos y perderé hasta mi nombre.  

jueves, 20 de septiembre de 2012

Cáliz de ambrosía


Cáliz de ambrosía, delicioso néctar que inunda mi alma y mi espíritu todo.
Surgen mis poemas derramando sus mieles y me rodea el cáliz perfumado de mis flores.
Te encontré, soñando tus amores por las vastas llanuras de mi vida y colmaste el grial de mis deseos, de mis sueños de amor para mi fe perdida.
Eres copa de agua pura, inesperada y sorpresiva que la vida nos ofrece hasta la última gota de sus delicias.
Cáliz de ambrosía, néctar que colma mis ansias de ser amada con gotas de serenidad, con bálsamos que calman mis momentos de silencio.
Cáliz de ambrosía eres tú y yo sólo seré pedazo de leña que no se ha encendido aún, seré nieve bajo el sol derretida rumbo a las aguas infinitas, hasta que tú cuides y protejas mi alma de cerca, muy cerca.
¡Apuremos el cáliz para reír juntos, vivir a pleno, llenándonos de música el alma!
Cambiemos juntos la desesperación por el sosiego, seremos viajeros de acontecimientos, seremos peregrinos juntos, corredores de sueños, anhelantes llegadores de encuentros.
Cáliz de amor, has apagado mi sed que no me abandonaba nunca, has franqueado lo imposible, has superado obstáculos a una velocidad de luces encendidas.
Te sentí antes de tu llegada con la dicha en mis ojos esperándote y estando tú cerca, tu venida entre nubes desmedidas, fue el milagro ansiado y esperado…

Música inspiradora


Música tenue, plena de sentimientos, inspira a que mi alma dichosa y emocionada quiera expresarse en un ir y venir desde lejos, muy lejos, al espacio infinito.
Se acerca con acordes perfectos sigilosamente a mi espacio íntimo dónde el amor alcanza su máxima expresión y me transporta en silencio a ese sentimiento fraterno y divino que te colma el alma.
Música inspiradora. Estremecedora, de energía pura, ¿me llevas a ir hacia arriba, al infinito subir? ¿o ir hacia dónde sería descender a lo profundo?
Quiero contigo bailar hasta el cansancio, agotar mis fuerzas, danzar entre letras
de singular belleza, de ritmo cadencioso y tiernas y sonoras notas musicales en tu versar
y que mi alma has hechizado con suavidad.
Música inspiradora que me conviertes en inquieta mariposa posándome de flor en flor de vergel en vergel.
Música inspiradora quiero danzar como poeta y envolverme en tus letras, arrullarme en tus versos con esos nobles sentimientos que sólo tú posees.
Música inspiradora envía mensajes a antípodas, a luceros, a galaxias lejanas, dales conciencia súbita de su ser de volar o descender suavemente en la tierra con tus toques mágicos.
Música inspiradora, el gran mundo vacío estaría sin ti delante, con tu impulso renovador que hace que pies ligeros abran caminos nuevos, luminosos, plenos de amor y danza.
Música inspiradora, que como el viento arrullador nos llevas a mundos lejanos, envuélveme y recíbeme en tus acordes cadenciosos, llevándome en cuerdas de arco con sones de violines a un mundo de esperanzas deseadas y amores sin final.
Música inspiradora, que brota como manantial sin fondo dejándome flotar en esa inmensidad íntima y única…