Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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martes, 1 de enero de 2013

Mar de lágrimas


Ensoñación


Ensoñación, me transporta a mundos de amores vividos en pleno existir del alma.
¿Dónde se escoden los sueños? ¿Están entre los duendes, las hadas, los gnomos, las mariposas transparentes, las crisálidas de seda, los brotes de flores de loto?
Ensoñación, canciones sonoras que flotan en el aire diáfano de un día especial, el Hoy, el día a día pleno de felicidad y amor a todos mis semejantes.
Sueños locos, descarriados, distraídos, que me conducen sin darme cuenta a momentos disímiles, escondidos en el orillar del mar.
Ensoñación, entre latires y palpitares la sangre vital corre aprisa por las venas del cuerpo llevando entretejidos los recuerdos de caricias no olvidadas.
¡Y, ay, cómo quisiera ser una alegría entre todas, una sola, la alegría con que te alegrarás tú!
Ensoñación, ¡cómo desearía ser un amor sólo, el amor del que tú te enamorases!
Veo declinar la tarde mientras voy caminando lento entre las sombras de las horas y la nebulosa de los recuerdos imborrables.
Ensoñación, ¡qué tenues los suspiros de la tarde!
¡Qué dulce es el bramar del océano!
Si parece le hace guiños a la luna y parece en su coloquio más humano.
Ensueño de un amor ilusionario que impele en nuestras almas la quimera, destellos como luces que se encienden en fulgores de firmamentos lejanos.
Ensoñación que nos conlleva a la viva caricia de la brisa, las flores de un color mas encendido, hay más risas y alegrías en el aire y se acaban las tristezas en olvido.
Ensoñación, me haces ascender la vigilia en mis ojos para recoger tú imagen amada y primigenia, haces nacer al son de mis deseos viola de amor, canciones puras, palabras de amor llevándome a la cima de los cielos con la tierra.
Ensoñación, plena de sueños de amor entre aires estremecidos de ternura y bajados de altísimas esferas, perdida me haces sentir por siempre en tu embeleso sin sentir el cercado de tus ramas.
Ensoñación, colmada de verdes esperanzas que se nutre entre delicias y caricias naciendo de mi alma los poemas, las prosas, como jóvenes olivos recién brotados.
Ensoñación, secreto que veda tu figura crecida entre pinos y lloradas mas llena de amor con intención de amar de mis cantares y así alcanzar la cumbre de tu nombre.
Ensoñación que sacude las bases de mi sangre y hace aparecer tu nombre contra el cielo, amor, que desnudándote caminas sobre el muro que cerca mi silencio.

Pesares del ayer


Pesares del ayer vuelven a mis recuerdos cual de puerta pesada cuando gira sobre gonces de hierro enmohecido.
Anidaban en las grutas del olvido y ahora pregunto ¿por qué regresan en un sombrío torbellino?  Pesares del ayer renacieron en una mañana apenas comenzaba, áspera y fría cual musgosa bruta y ardieron en el cielo de esa aurora nubes de un rojo intenso como en un conjuro infernal, colmado de bramidos cayendo cual torrentes.
Pesares del ayer como nubes de borrasca me inundan con un ronco eco de dolores idos.
Todo aquello pasó pero aún en mi mente siento remordimientos por no haber sabido actuar con límites y dejar pasar al dolor por mis fronteras que debían protegerme.
Pesares del ayer, mi afligido pensamiento quiere ahuyentar las sombras de aquellos ayeres, de aquellos amores que en vano llegaron a mí.
Pesares del ayer,  recuerdos que deben irse al lugar secreto donde reina la paz y el silencio haciendo irse muy lejos a los tormentos imborrables y a las tristes agonías como son una mano fría dentro de mi pecho.
Quiero que todo lo pasado que provocó dolor se hunda en hondos precipicios palpitando en un viento ardiente como el que sopla en un gigante incendio.
Pesares del ayer, dejadme vivir desde el Hoy la vida en un continuo palpitar de alegrías, esperanzas, ilusiones sin llantos ni gemidos, plena de amores y deseos calmos.
Y poco a poco nacerán los versos, las frases, las prosas, entre perfumes de flores guarnecidas de pimpollos nuevos. Y entre risas y lloros en flor mis prosas volarán en las alas de mis sueños.
¡Versos! ¡Palabras de amor!, me hacen refugiarme en el mundo del olvido sin pesares del ayer, sólo estrofas entonadas como canción de vida.
Pesares del ayer, unos los hundo en el mar, otros cruzan por el éter para que beban luz en las estrellas y no regresen jamás a mis recuerdos que tan sólo quieren revivir los mejores instantes de felicidad de los ayeres de ayeres y en este Hoy dormitar en el silencio de la luna llena rodeada de luces brillantes de amores nuevos.  

Pérfido corazón


Pérfido corazón, con hábiles maniobras y lastimando mis sentimientos  tu ingratitud me invadió hasta lo más profundo.
Me heriste con tus maliciosos juicios, ignoraste u olvidaste todos mis esfuerzos para darte lo mejor en tu vida.
Fuiste un baluarte para mí cuyos muros cayeron por tu incomprensión y tus desalmados sentimientos.
Pero aunque todo sea un gran todo, trataré de que parezca una nada.
No quiero recordar tus perversos esfuerzos para herirme y lastimarme.
Rompiste mi corazón con tu hábil indiferencia pero cruzaste la línea con ladina porfía y supiste hacerme sufrir hasta que un manto de lágrimas cubrió mi pecho.
Ahora ya no quiero saber más nada de ti.
No eres nadie en mi vida, fuiste el todo, mi ternura, mi amor, mi protección, mis cuidados, todo eso ya ha desaparecido en el espacio infinito de la nada.
Todo tiene un principio y un final, lo que sentí por ti se terminó ahora busco un sino, un sendero, una luz, donde refugiarme a curar mis heridas las que tú causaste y no me verás más, para ti desde hoy no existo, soy invisible.
Comprendo que nunca comprenderás el daño que me hiciste y en algún momento de tu vida cuando yo ya no esté pensarás en tu actuación cruel y mezquina hacia mí pero ya no tendrá solución, lo pasado ya fue.
Empezaré a vagar sola encontrándome conmigo misma, buscando donde está la verdad, cuál fue mi error, en qué camino de errores me sumergí para no volver a cometerlos y en el hondo silencio de la noche encontraré las respuestas aún dudosas de por qué recibí estas heridas sin haberlas creo provocado.
La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos y así podré sobrellevar lo que sucedió esa noche, a quien quise tanto y por celos, envidias, rencores, me destrató y surgió su furia queriéndome hacer pedazos.
Ese hombre nació de mis entrañas, un fruto hermoso que colmó mi vida, fue lo más querido, lo más preciado pero hasta hace poco se transformó por los pasos de la vida en otro ser deshumanizado y sin sentimientos buenos.
Ya la vida lo llevará por otros caminos, donde su corazón cerrado se abra al espacio sin fin del amor.
Yo no lo veré ni lo sentiré, pero son mis deseos los que lo lograrán y podrá encontrar el camino de la verdad.
Cuando la razón indica decepción hay que darle paso a la razón para que no sufra el corazón.
Desde hoy mi tarea es llevar mi vida en alto, jugar con ella, lanzarla como una voz a las nubes a que recoja las luces que se me habían ido lejos.
Ese es mí sino: vivir plenamente entre risas, alegrías, olvidos y amores renovándome cada día para encontrar la luz de la plenitud llenándome de gozos con alas por el aire como las mariposas o las nubes flotantes.

Presagios tormentosos


Sedúceme


Sedúceme, conquístame con tu voz profunda y única y tus palabras colmadas de amor que llegan a lo profundo de mi alma dominando mi razón y rasgando mi piel.
Aún es tus silencios tu voz me acaricia, me subyuga, me estremece en un letargo impreciso que el tiempo desgrana.
Sedúceme, sin siquiera tocarme, haz que mi deseo tiemble entre delirios, ilusiones, incertidumbres.
Necesito vivir en un rincón de tu presente y que mi imagen la guardes atiborrada de recuerdos.
Sedúceme tan sólo con tu voz en un aire silencioso que como bálsamo errabundo me busca en la oscura lejanía.
Te siento pero no te tengo, mi cuerpo mudo de cariño necesito ser pasión en polvo de cenizas para que me armes con tus besos redentores.
Sedúceme, tendrás que hacerme hoy y fuego, vivir presente en mis formas afiebradas.
Necesito reír contigo, escuchar con tu voz de horizonte tibias de palpitación tus palabras de amor.
Enséñale a mi boca a que te busque en la intimidad del silencio, en la compañía del pensamiento.
 Sedúceme poco a poco, despierta todo lo que en ti provoco que me hace pensar que necesito tu risa y alegría cada vez que me llamas.
Estás lejos, lo sé, pero te siento tan cerca que me llega tu sabor a gloria de tu alma y tus coqueteos me hacen estremecer de placer.
Sedúceme con tacto como si fuera seduciendo al viento o como desojando una rosa y dime como enredarías tus dedos entre mis cabellos, hoy los he peinado con perfume de sándalo.
Dime lo que quieres con mezcla de ternura y de ansias locas que penetren en mi alma que te está esperando.
Sedúceme como distraído, respira profundo, acércate a mí con tu voz serena, con tus palabras que como caricias hacen vibrar mi cuerpo y sentir ese tu aroma de flor de azahar sobre mi cara.
 Quiero sentir cerca tu aliento cálido y dulce, que no se apague la débil flama de este amor febril recién iniciado.
Sedúceme con tu encanto, átame con tus deseos desde tan lejos, confiésame tus anhelos y déjame vivir en tus sueños.
Te nombraré en mis suspiros, te dibujaré en el pensamiento, te querré con los sentidos y te entregaré mis sentimientos.
Sedúceme hasta en mis sueños, que tus dulces palabras de amor repiquen como ecos en mi alma que te espera ansiosa con deseos de compartir contigo todos esos distantes de estar juntos con gozo y placer. 

Calla amor


Sin palabras…para expresar lo que siento por ti, así me quedé aquel día sin palabras, no importa, no son necesarias porque a través de los ojos nos podemos decir todo.
Cada mirada que nos regalamos puede expresar los sentimientos, cada mirada desnuda el alma y nos da pautas de cómo seguir al instinto.
Con la mirada puedo decirte te quiero, te extraño, te amo, te necesito, sin romper el bendito silencio que nos inunda, nos envuelve, nos da espacio para soñar con el nuevo encuentro.
En silencio sin palabras podemos expresar este amor que se refleja en los rostros, amor que no se puede disimular porque es más poderoso que cualquier obstáculo.
Silencios que nos dan alegría de vivir, en contemplación mutua.
Benditos silencios que me adormecen el corazón y lo hacen flotar en el inmenso e inconmensurable firmamento.
¡Calla! ¡Calla amor! que las palabras son sólo eso…palabras que vienen a socavar el amor, sólo ponen peros al sentimiento.
¡Calla! permanece callado, el silencio es sagrado, recorre cada milímetro de amor,
Sólo con tu mirada puedo encontrarme en tus ojos, mariposas vuelan a tus labios sin pensar en hirientes palabras, las que te dicen te quiero
Silencios que nos llevan al tiempo hacia atrás, en la distancia de nuestras vidas, descubriendo caminos secretos sólo mirándonos y nos acercamos más uno al otro en las noches nuestras…

Habitas mi morada


Estás aquí intangible e ingrávido, habitas mi morada interior, como el refugio, tu nido precario pero cálido.
Aquí, los muros de mi alma guardan secretos inconfesables, misterios expectantes, pero profundos para defenderte de los vientos que inclinan la vida.
Habitas mi morada, mi Yo interior, donde la paz reina por doquier y el manantial de la dicha que emana en el jardín de mi alma te reconfortará de todo el dolor del ayer.
Bajo la sombra de mi morada el amor iluminará los días y las noches.
Habitas mi morada, mi espíritu todo, la soledad es ahora compartida y flotando alto, muy alto, las sonrisas serán nubes que volarán hasta el cielo infinito.
Habitas mi morada y entre sus muros tú y yo apartados del ruido y de las sombras, sin miedos ni dudas quebraremos el umbral con la paz de nuestras almas.
En este lar interior, muy nuestro, soñaremos con bosques floridos y nos dejaremos ir a las cumbres del lucero.
Estás aquí, muy dentro de mi yo, en mi morada que con dulzura y amor hace iluminar el goce de tu mirada.
Ya no más neblinas que envolvían tristemente mi alma, mi corazón ahora descansa en la rama breve de tu pecho, en la esencia de tu ser.
Es tiempo de que juntos suspendidos en la nada, entre versos y romances, cobijemos con ternura el amor que se asomó entre nuestras almas y así con hilos infinitos tejeremos la vida sintiéndonos amados.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Aún es tiempo de soñar


Escúchame


Escúchame, tú el que estás entre todos y entre nadie.
Te llamo con todos los ritmos con un conjunto mágico y poco a poco los ritmos indóciles se acercaron juntándose en las sombras, buscándome para que tú me escuches.
Quiero con sones agudos y graves hacerte saber que te extraño, necesito tu presencia, tu espíritu, tu todo.
Te bordo frases de oro, con música de laúdes, para que te lleguen mis poemas todos tuyos.
Escúchame, son mis palabras envueltas y ocultas como en un velo y con máscaras de raso y terciopelo, mis palabras son de un amor total, pleno de sentimientos místicos y humanos.
Escúchame, que te llegue mi voz a tu corazón con mis versos a los que le di olor a heliotropos y colores de amatistas.
Escúchame, aún desde lejos y a pesar del tiempo, llega a mí y cree en mi poesía, es tuya.
Mi amor es árbol florecido, hoguera de estrellas, río de música, llovizna de jazmines que te busca para sentirme amparada y protegida.
Escúchame, a través del aire te lleguen mis palabras tiernas como nardos, que no se pierdan en el vacío absoluto y sin fin.
Escúchame y siénteme estoy a tu lado y a tu lado vibran en mi pecho las trompetas radiantes de latidos y caricias.
En secreto te susurro al oído, escúchame, mi silencio te ama.
Escúchame, mi palabra exacta y mis versos compartidos guiados por la luna van hacia ti...

Sueño efímero


Sueño efímero que me trae recuerdos imborrables de tristezas lejanas, cariñosas memorias que vibran cual sones de arpa, tristezas profundas que en sollozos estalla dormida o despierta.
Sueño efímero, se va raudo, veloz, a los confines del tiempo, llevándose de mi alma palabras tiernas y calor de besos.
Sueño efímero, fugaz, perecedero, que no vino, ni con un suspiro, ni una lágrima, ni una nube me nubló la frente.
Fue tan breve que se llevó el amor hacia los confines del mundo ¿Cómo haré para encontrarlo?, Sueño efímero no serás más pasajero ni breve, volverás a mí y al son de mis palabras podré transmitir en un instante el amor que detendrá su vuelo para ir hacia ti y murmurarte muy cerca versos de alas.
Sueño efímero, serás eterno, duradero, no te irás con el olvido y no darás ni una vuelta atrás, estarás conmigo para juntos con amor, como luz de estrella, brillar en el cosmos,
Sueño efímero, aléjate pronto, ve por otros valles, desiertos o mares, no te acerques más no quiero tu lenguaje mudo y momentáneo, sólo a mi lado, quiero sueños eternos, perdurables, poblados de amores ya vividos y por vivir.
¡Sueño efímero recoge tus alas y retorna al lugar de donde viniste! Quiero recuerdos deliciosos que vuelvan por siempre en glicinas empapadas de gotas de rocío…

Calla amor


Sin palabras… para expresar lo que siento por ti, así me quedé aquel día sin palabras, no importa, no son necesarias porque a través de los ojos nos podemos decir todo.
Cada mirada que nos regalamos puede expresar los sentimientos, cada mirada desnuda el alma y nos da pautas de cómo seguir al instinto.
Con la mirada puedo decirte te quiero, te extraño, te amo, te necesito, sin romper el bendito silencio que nos inunda, nos envuelve, nos da espacio para soñar con el nuevo encuentro.
En silencio sin palabras podemos expresar este amor que se refleja en los rostros, amor que no se puede disimular porque es más poderoso que cualquier obstáculo.
Silencios que nos dan alegría de vivir, en contemplación mutua.
Benditos silencios que me adormecen el corazón y lo hacen flotar en el inmenso e inconmensurable firmamento.
¡Calla! ¡Calla amor! que las palabras son sólo eso…palabras que vienen a socavar el amor, sólo ponen peros al sentimiento.
¡Calla! permanece callado, el silencio es sagrado, recorre cada milímetro de amor,
Sólo con tu mirada puedo encontrarme en tus ojos, mariposas vuelan a tus labios sin pensar en hirientes palabras, las que te dicen te quiero
Silencios que nos llevan al tiempo hacia atrás, en la distancia de nuestras vidas, descubriendo caminos secretos sólo mirándonos y nos acercamos más uno al otro en las noches nuestras…

domingo, 30 de diciembre de 2012

Sorpresa inesperada


Busco la felicidad



En los profundos rincones del Ser con misterioso capricho se esconde de mí la felicidad, me hace guiñadas y me sonríe, creo verla detrás de un ramo frondoso de alelíes, detrás de algún beso pasajero, de un fugaz y alegre te quiero.
Busco la felicidad, traviesa se esconde de mí, como un hada jugando al escondite en el bosque.
Pero sé que tarde o temprano la hallaré dormida debajo de algún fresno que cobije su alegre cantar.
¡Felicidad te busco! Dulce hada déjate alcanzar que mis manos te quieren alcanzar, mi corazón te anhela y en cada esquina puedo ver tu ropaje alejarse de mí y luego acercarse con total descaro y alegría.
Pequeña ¡no te escondas de mí! Deja que mis manos puedan alcanzarte, que mi alma toda pueda sentirte y tomarte como suya…
¡Oh felicidad, intenso sentimiento!, que nos lleva a un estado del ser perfecto y sublime.
Siente mis caricias, quédate conmigo porque juntas tú y yo podremos hacer que un pedacito de mundo cambie para bien…
Felicidad hazte presente con aromas de glicinas por el alba pura
entre vergeles escondida.
Estoy esperándote detrás de fragantes aromas desde largo tiempo atrás y te veo por las noches debajo de las estrellas, ¡ven y búscame aunque sea tan sólo un instante!

Canciones del alma


Flotan en el aire diáfano y claro, y las sonrisas florecen en un instante mágico.
Canciones del alma que olvidan las tristezas de cada caricia misteriosa, la soledad acompañada.
Canciones del alma que nos elevan al mundo interior, con aromas que dejan sueños inocentes y esperanzas puras.
Canciones del alma que se llevan todo el dolor enraizado en nuestro mundo interior, nos das luz, sonrisas y placeres de amor.
Canciones del alma que nos llevan a los cielos infinitos, nubes blancas, nimbos del olvido.
Son las canciones de nuestro amor, con misterios en nuestras miradas, sin oscuras tormentas de palabras y vienen de tan hondo que inundan el pecho.
Canciones del alma, que como voces del mundo han levantado sus soles en el interminable laberinto de la tierra y la esencialidad de su luz no se ha encontrado porque habita en el invisible corazón de la eternidad.
Nuestras canciones del alma más allá de las palabras, de los sentidos, y las ideas nos hacen unirnos en un estrecho lazo que nos acuna con fuerzas de esperanza.
Canciones del alma que agitan nuestra melodía de fuegos en las manos del arco iris.
Nuestras son, canciones de amor, que como cataratas silentes, día a día por las cumbres sencillas del viento desplazan su caudal de aromas en el tiempo y nos llevan lejos, muy lejos a un mundo habitado por nosotros dos.

Tú a mi lado


Tú a mi lado, espero tu voz por túneles, laberintos, desde una estrella lejana, pero tu voz al fin.
Tú a mi lado, milagro de dos prodigios, siempre por estar juntos.
Sin incógnitas, ni falsos desvaríos, los dos juntos besándonos con fervor.
Tú a mi lado, descansando de amar, cada detalle de tu alma quiero recorrerlo suavemente sin miedo a nada ni nadie, solos tú y yo.
Tú a mi lado, sumidos en destellos de amor, embriagados de nuestra piel, ser tuya sin que me toques si quiera la sombra.
Que seas mío sin necesidad de rozar tu cuerpo.
No quiero que te distancies, disfrutar el estar juntos, abrazarnos sin preguntarnos nada, del miedo a que no sea verdad que tú vives y me quieres.
Tú a mi lado, abrazados sin mirarnos, y sin tocarnos.
No vaya a ser que descubra con temores, con preguntas, con caricias, esa soledad inmensa de quererte sólo yo.
Ven conmigo, tú y yo a alcanzar el máximo sueño de dulzura intensa sin que entre nosotros nada se apague ni se olvide.
Mi amor se nutre de tu amor hasta siempre.
Tú a mi lado, haces que brote la dicha ignota, como un bálsamo, efluvio de noche primaveral…
Tú a mi lado y todo el entorno se nutre de campanillas, sones, augurios de felicidad, en un mundo de alegría que expresa en cada instante su melodía.
Tú a mi lado, haces que titilen en los cielos, como notas únicas, en la noche serena, las almas flotando en el más allá.

martes, 25 de diciembre de 2012

En armonía con el viento


Juegos de la vida


¿A qué juegas mi bien?
Quisiera adivinar tus intenciones pero me duele tanto en el alma que tus ojos no me digan nada.
¿A qué juegas, mi bien?
¿Porqué te aprovechas de este amor, dándote cuenta que hieres, que dueles, que matas?
¿A qué juegas, mi bien?
No dejas que te ame, tampoco me dejas amar y olvidarte.
¿A qué juegas? ¿Acaso quieres herirme en lo profundo de mi alma? Deja que olvide tu piel y renazcan en mí, rosas para otro querer.
¿A qué juegas, mi bien?
Mi corazón se estremece al escuchar tu voz, dulce y grave, me engañas con ella, haces que me sienta querida y luego sólo me das silencio.
Silencios de tu boca que como espadas flamígeras rasgos de cristal, puntas de agua, se clavan en mi alma.
Déjame olvidar que nos quisimos, que sólo yo te quise.
¿A qué juegas, mi bien?
A tenerme siempre buscándote, pues te digo que ya no lo resisto.
Te di mi alma transcripta en letras, en mágicos alfabetos, me despreciaste, no importa, para otros será este sueño divino, el candor de mis letras, el cantar de mi alma.
Olvídate de mí, déjame amar, en otro ser vivir nuevas sensaciones de vida, otra musa ocupará tu lugar, aunque me duela.
Olvídate de este sueño que vivimos juntos, como yo lo haré sin mirar atrás, sin mirar atrás.
Déjame recordarte como el amor silente, apasionado y único, el que formó y forma parte de la vida misma.

A través de mis ojos


A través de mis ojos me voy a otros mundos, buscándote sin dolor, ni lejanías, ni distancias.
A través de mis ojos vivo la vida sin fingir irrealidades, sólo amores presentes, sin sufrimientos reprimidos.
A través de mis ojos te miro pero no te veo, estás a mi lado, apretándome junto a ti, sin dejar un instante de besarme.
A través de mis ojos miro la vida con total intensidad, con todo mi Ser, vivo a pleno
pensando en ti, en lugares recónditos a donde viajo sin destino final.
A través de mis ojos la vida se desliza sin principio ni fin, sólo te busco a ti, el amor perdido y aún no hallado en un misterio sin explicaciones racionales a través de esta vida y de otras ya vividas o por vivir.
A través de mis ojos vislumbro con total exactitud y excelsa mirada tu figura arrogante, plena de vigor y fortaleza que me busca en cada perdido lugar y te siento llegar hasta mí intentando que otros brazos ávidos de amor me alejen de ti.
Sé cuando tú sabes a través de mis ojos cuando alguien me quiere arrebatar de tus brazos, cuando me cercan otros amores e intuyes que me defiendo desapareciendo a través de la nada, sólo yo en busca de ti.
A través de mis ojos mi alma se escapa y va hacia ti muy lentamente en suave aleteo posándose en tus brazos…

Tú a mi lado


Tú a mi lado, espero tu voz por túneles, laberintos, desde una estrella lejana, pero tu voz al fin.
Tú a mi lado, milagro de dos prodigios, siempre por estar juntos.
Sin incógnitas, ni falsos desvaríos, los dos juntos besándonos con fervor.
Tú a mi lado, descansando de amar, cada detalle de tu alma quiero recorrerlo suavemente sin miedo a nada ni nadie, solos tú y yo.
Tú a mi lado, sumidos en destellos de amor, embriagados de nuestra piel, ser tuya sin que me toques si quiera la sombra.
Que seas mío sin necesidad de rozar tu cuerpo.
No quiero que te distancies, disfrutar el estar juntos, abrazarnos sin preguntarnos nada, del miedo a que no sea verdad que tú vives y me quieres.
Tú a mi lado, abrazados sin mirarnos, y sin tocarnos.
No vaya a ser que descubra con temores, con preguntas, con caricias, esa soledad inmensa de quererte sólo yo.
Ven conmigo, tú y yo a alcanzar el máximo sueño de dulzura intensa sin que entre nosotros nada se apague ni se olvide.
Mi amor se nutre de tu amor hasta siempre.
Tú a mi lado, haces que brote la dicha ignota, como un bálsamo, efluvio de noche primaveral…
Tú a mi lado y todo el entorno se nutre de campanillas, sones, augurios de felicidad, en un mundo de alegría que expresa en cada instante su melodía.
Tú a mi lado, haces que titilen en los cielos, como notas únicas, en la noche serena, las almas flotando en el más allá.