Estos son los poemas de Martha Urquizó, poeta uruguaya que ya publicara quince libros de poemas de amor en Montevideo, Uruguay, titulados: Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, Los Colores de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan, Sinfonías de Amor, Crónicas de Amores Vivídos, El Cantar del Alma, Memorias del Viento, Cartas al Amado Ausente, Amor, Pasión, Dolor, Historias de Vida, Verdades Incomprendidas, Palabras en silencio y El Aroma de la Noche.
Mi Verso es un Canto
Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.
La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.
Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.
Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.
Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.
Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.
La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.
De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.
Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.
Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.
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lunes, 14 de enero de 2013
La noche se acerca
La noche se acerca, las penumbras me envuelven cual manto de entrelazados hilos de terciopelo azul y pienso en ti.
Las nubes grises y altas giran en círculos dibujando en este atardecer tardío, cerca del horizonte trazos de colores que se van diluyendo en la nada.
La niebla torva del silencio ahoga tu luz ausente y como la sal traída por el viento desde el mar te pegas a mi piel y te vas despacio, levemente,
La noche se acerca y aquí estoy con la desgarradora soledad de tu recuerdo, te siento, estás en mí como una sombra de fuego y tormenta.
A través de la húmeda niebla que es un velo todo impregnado en llanto, te vislumbro y deseo estar en tus brazos y la felicidad me inunda.
La noche se acerca y te necesito cerca, me llegan notas aterciopeladas que recuerdan un concierto de amor.
La noche se acerca y te siento lejos, en el dolor de la distancia, del antes y del ahora.
La noche se acerca y tú no estás conmigo, en una lejanía cercana el agua modela tus formas de hombre esculpido en el andar, en el sufrir de las distancias, en el querer de los recuerdos.
La noche se acerca y tu ausencia tenaz me duele, es mi dolor secreto, mío sólo.
Ya no se definir en la distancia si estás presente y me hieres con tu ausencia o si es tu ausencia tan fuerte y desgarradora que vives presente en mi mundo interior desorientado y triste.
La noche se acerca, con ese toque de misterio que da el amor, no te alejes más, mis quejas solitarias me colman el corazón que con alas de ciudad y voz de horizonte se alza entre rumores de caricias no dadas y besos olvidaos.
¡No te alejes más! ¡Ven con la noche y tómame en tus brazos es la hora de soñar con lo que fue, es la hora de soñar con lo que será!
Bien lejos
Bien lejos, desde la distancia imprevisible, te invoco, a ti, señor de mis amores y entre sílabas deslumbrantes quizás te diga: ¡Ven a mí! ¡Acércate!.
Bien lejos, por el aire, sin volar, sin tocar tierra, mi vida está suspendida sin tiempos puros, equidistante de los dos crepúsculos, solamente por buscarte a ti.
Tiempos de gozos ya idos, horas limpias, esperando nuevos alfabetos que se hacen y deshacen en rapidísimas palabras como versos tendidos en el cielo.
Bien lejos, los caminos pueden recorrerse, sin dar más que un paso, un paso que se convierte en el deseo, en la necesidad de estar con el ser amado.
Amor lejano, lejos como una estrella, tú mi amado te encuentras de mí.
Y aunque no pueda verte por la distancia mi amor se expande por toda la tierra y toda ansia se calma tan sólo en escribir versos para ti.
Bien lejos, distingo los destellos de tus besos apasionados, son relumbres, claridades, alejándose, acercándose y en delirantes titubeos los siento cerca, cerca de mí, a la sangre de mis venas que van en busca de su centro, mi corazón enamorado.
Bien lejos, vienes y vas y tu canto vive dentro de mí, alma arriba, alma abajo, cantando y recantando.
En la lejanía, cuando se va tu sol cantas estrellas, se va estrellando el alma, con los ojos cerrados, de luceros, en tu cantar nocturno, me brisas y él me entrega desde la distancia al mismo río de tu eterno cántico.
Vienes y vas desde bien lejos, desde el humo a la nada, a través de los poemas.
¡Cuántas más luces hay, más dudas tiemblan y vibran de pena mi alma toda!
Delicadas, ardientes, nuestras almas se buscan por nuestro diferir, como por un camino donde no hay despedidas.
Y al final, el hallazgo, el contacto del uno con el otro, la nueva separación vencida, la unión pura, brotando de la lejanía.
Y mirándonos en el triunfo como de un agua quieta, tú y yo, otra vez sólo veremos un rostro.
La noche no es más solitaria, ni serenamente triste, sin manto de tinieblas, nos encontramos desde lejos, bien lejos, para encender la pasión que no estaba dormida.
Para tí no escribiré
Para tí no escribiré, mis versos no serán más para tí, algún día escribiré un poema que no mencione el aire ni la noche, un poema que omita los nombres de las flores, que no tenga jazmines o magnolias.
Quédate en un rincón de mis recuerdos y algún día te escribiré un poema sin pájaros, sin fuentes, un poema que eluda el mar y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré para tí un poema que se limite a pasar mis dedos por tu piel y que convierta en palabras de amor verdadero, tu mirada.
Sabrás que ya no te amo y sin comparaciones, sin metáforas, algún día escribiré cuando ya por completo te hayas ido de mi vida, un poema que huela a tí en un canto que fue mi dicha.
Atolondrada y confusa, demasiada llena de ruidos, sin centro ni reposo, desconectada del otro lado de la piel, atormentada por el interminable crujido de este corazón, tierra cuarteada, ceniza gris en mi pecho, así pasan estas noches de calor y duermevela, estas noches en que no estoy contigo.
Para tí no escribiré más y haciendo un hueco en la inminente llegada de la luz, soy voz al fin, hermosa y afinada, pura y descansada pudiendo confundir mi mirada con mil estrellas fugaces, tocando una eterna melodía inolvidable, salvándome del olvido.
Para tí no escribiré, en el silencio de la quietud de mi vida, mi mente navega como un náufrago sin sentido recorriendo cada rincón de tu vida y sin darme cuenta me pierdo.
Mis labios no van a pronunciar palabras de amor hacia tí, de mis manos no brotaran más caricias leves, volátiles ni tiernas.
Para tí no escribiré más, no más poemas de amor que iban hacia tí, no quiero escuchar mas tu voz que le daba sentido a mi vida, que era la música de mi alma, tu voz, sonido del agua, conjuro, encantamiento, ¡ya no más!.
Déjame vivir conmigo misma escribir mis versos sin pensar en tí, déjame al fin sola sin tu amor frío y silencioso que como húmedo río subterráneo recalaba en los tejidos de mi ser.
¡Márchate de mi vida, bramando en torbellino ciego, llévate tu tempestad volteando tu raudo mundo, déjame que mis palabras de amor no sean más para tí!
Dos títeres
Dos títeres, somos dos seres que sin rostro y sin piel nos amamos con total intensidad, manejados no sé por quién.
¿Quién rige nuestras vidas? Vaga historia, formas turbias, sucesión de ademanes con cadencias.
Y en nuestros escenarios de vida, surgen de pronto, veloces animaciones, falsos besos a través de nuestra aparente piel y sufrimos condenados sin remedio a pasiones y a ilusiones vanas.
Nuestros cuerpos se acercan, se tocan, se llaman pero en un instante, sin darnos cuenta se paran tan sólo frente a frente entre enredos de hilos multicolores y volvemos a la soledad, toda desnuda sin ver en nuestro interior la tela blanca de nuestras vestiduras, inmaculada, ajenas a las maldades que en ella pretenden, unos extraños, cometer.
Dos títeres, que entre hilos de voz, que se oyen en la noche, nos acercan y nos alejan, ¿Quién, de dónde, por qué? y entre luces inciertas nos amamos.
Juntos, muy juntos, de improviso, desapareces en un telón oscuro y misterioso, ¿Adónde estás? ¿Por qué te alejas? Y yo sola quedo desmadejada y quieta en el suelo polvoriento del teatrillo.
Por mis mejillas resbalan lágrimas de color y esos lagrimones tristes, dejan manchas en mi vestido de estopa y algodón como pétalos encarnados de mil colores diferentes.
Y mi voz que sólo tú escuchas, te dice temblando y con frío “soy el dolor que por donde andas, ando. No clames más, tu corazón es mío.
Títeres, fantoches, polichinelas nos llaman, brindamos risas por doquier pero en nuestro interior con voces prestadas, chillonas, agudas, falsas, sufrimos por amor, habitamos un cuerpo que no es nuestro y no pueden sujetar con trenzas o lazos nuestros corazones que están unidos por un eterno tiempo.
¿Quién nos hizo? ¿Por qué? Vivimos en un hoy que no es nuestro y con redoblada fuerza sacudo el silencioso corazón de quien nos une y desune a la vez y sólo hay una puerta que ni a mis golpes responde, es inútil cambiar, es inútil gritar, sólo nos queda amarnos en esos instantes en que por milagro, estamos juntos, muy juntos.
El tiempo es un río que huye y en algún momento en un arcón de madera nos dejarán juntos y todo quedará atrás en las sombras de un remoto ayer y así podremos amarnos, reír, vivir nuestro existir, mirándonos a través de nuestros ojos de cristal policromados y siempre abiertos.
La eternidad será nuestra casa que al fin hemos de habitar y no habrá hilos ni lazos que nos puedan separar.
Dos títeres que se aman y que ya no temen a la muerte ni a la vida, sólo les queda soñar y así todo pasa, sin que la transparencia del mañana se enturbie jamás.
Conjuro de amor
Conjuro de amor, me gustaría encontrar la palabra justa o poder escribir la frase mágica que me devolviera con solo pronunciarla todo lo que la vida me arrebató.
Pero no la encuentro por más que la busco, quizás no existe… tal vez no sé buscarla…
Conjuro de amor que me haga eludir la intriga, la conspiración para evitar las heridas del amor no correspondido.
¡Cómo impedir que la realidad oscurezca mis sueños más preciados! Estoy aquí, ahora, sintiéndome traicionada en lo más puro de mi corazón, tan imperceptiblemente cerca de la búsqueda del porqué.
Conjuro de amor, hazme dejar de sentir este aturdimiento del alma y que mi mirada vacía encuentre el reflejo de la luz que falta en mis pupilas.
Aléjame de la confabulación, de la intriga, déjame ir hacia lo verdadero, lo puro, encontrar donde nadie más busca los sueños e ilusiones que a mi vida colmen de amor.
Necesito encontrar ese alguien que sueñe con mis sueños, ría con mis risas y acompañe mi llanto, que pueda sentirme totalmente cerca de quien simplemente piense en mí.
Conjuro de amor, haz que susurre mi amado en mis oídos sus secretos del corazón y que con sus fuertes latidos me llene el alma de emoción y me haga sentir deseos de amar.
Quiero que nuestro encuentro sea un dulce conjuro y que tú seas mi enredadera y yo todo tu muro.
Conjuro de amor, protégeme de la soledad, hazme crear un refugio en mí misma y que las palabras de amor que fluyen en mi interior sean una lámpara encendida que irradie calor a mi corazón y entonces se vuelquen en páginas en blanco con el sentido de llegar a ti, mi único amante.
No quiero vivir más veloces fechorías, pasiones aparentes, falsos besos, heridas de amor acumuladas, quiero amar y ser amada, cruzando concéntricas tinieblas y entre luces dar por fin con aquel, el único, el verdadero.
Conjuro de amor, haz que un poco de aire, vestido de color, me envuelva y me lleve lejos de las sombras a la luz clara y diáfana donde él, el elegido me refleje en el azogue de su edén.
Flamear de imágenes
Sin alas, silenciosa por los aires, te busco recorriendo distancias, emocionada con versos que se dan a la vida como un milagro.
Flamear de imágenes, mi ritmo cadencioso, revolotea entre caricias y suspiros en nuestros encuentros entre rosas, albores, celajes, donde el tiempo se pierde en un ir y venir infinito.
Flamear de imágenes, como flechas perfumadas lancé mis palabras en un poema de amor que viajó hasta tu alma, dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno de mi esperanzada espera.
De ti conozco tan solo tu alma venida desde lejos, alma que con pálido encanto es fuente sonora, esencia del canto ¡es un reír de aurora!
Un gran flamear de cuerpos en proyecto, abruma las imágenes que en el agua transparente y celeste nos entreteje en tules y juntos nos acercan y nos llevan a mundos milagrosos.
Flamear de imágenes, con notas breves y trémulas, las frases se entrecruzan, otras se mojan las alas en la transparente esfera de la gota de rocío en la que tú y yo absortos contemplamos la imagen del cielo unida a la forma de la vida.
Y escuchando atentos, muy juntos oiremos la melodía de los versos incesantes que no se agitarán como las dichas ni los besos.
Flamear de imágenes, en noches de misterio encendamos la lámpara del amor y compilaré mis versos en lugares remotos con la complicidad de la noche en el abrazo de la luna.
Fluye amante porque eres amado, muestra en tu hacer que eres un afluente de una corriente embravecida.
Flamear de imágenes, mis manos rozan tu suave piel y mis labios se acercan y te buscan.
viernes, 11 de enero de 2013
Tal vez
Tal vez no me ames más, te has ido de mi vida y mi alma inundada de pena clama por ti.
¿Adónde se fue tu amor? ¿Por qué me has llevado a tu olvido? Me has dejado sola, en mi desesperación y pesares pensando sólo en ti.
Tal vez ya desapareciste tras el telón de mi vida, ya no te veré ni te sentiré más, tus palabras se las está llevando el viento silente y frío, en copos de nieve en el espacio sin voz.
Tal vez, si, yo te siga amando hasta el fin de mis días y mi corazón herido palpita dulcemente porque tú ya no estás.
Sola yo y tú quien sabe donde, tu recuerdo me llena el pensamiento y te traigo en el tiempo.
Tal vez, en algunos momentos recorro los caminos de la memoria y solos los dos otra vez, junto al mar, riendo bajo la lluvia o en una noche con un cielo calmo poblado de estrellas.
Sola yo… soy trueno y relámpago por no tenerte, y me vuelvo viento, brisa y agua fresca y retrocedo en el tiempo cuando nos amábamos.
Tal vez mis días están poblados de tu presencia, el pasado abre sus puertas. Hoy es ayer y tú estás conmigo, lo que es real ahora es tan solo un sueño.
¡Qué vacío tan grande! lleno de silencios, yo sé que no estás, ya sé que te has ido.
En mí llora un lamento, gime cual nota de un arpa, de un amor que me devora y se halla oculto en mi alma, mi llanto cae como un manto, mi tristeza es un tul impregnado de amor, mi amor es mi corazón herido que palpita sin cesar buscándote en mis recuerdos lejanos.
Te extraño y en mi nada ¡tú eres todo!
Tal vez, queda solo la sed, el silencio, ningún encuentro.
Tú has dejado en mi alma perfume de lilas y cuando me mirabas mis ojos eran llaves para abrir el muro de nuestros secretos y mi temor eran palabras, poemas, que te llevaban lejos.
Sólo tú, tal vez, hiciste de mi memoria una viajera fascinada, un fuego incesante.
Tal vez, siempre tu serás mi amado espacio de revelaciones infinitas.
Despertar a un nuevo mundo
Despertar a un nuevo mundo cuando la tarde apaga sus colores y los astros encienden sus lumbreras y se duermen las aves y las flores surgiendo llenas de encanto las pasiones encontradas.
Surgen en luminosa arrobamiento… Parece que flotan… Es tan suave su rítmico andar que sus pies no son pies, ¡son alas de aves!
Despertar a un nuevo mundo, entre pasiones y seducciones de amor, llegan en grupo, hermoso y una a una, bajo el fanal errante de la luna, se esconden y juegan entre palabras de amor.
¡Cuánto esperanza e ilusión irradian siguiendo un ideal que no se alcanza!
Despertar a un nuevo mundo sin silencios ni tedios que pesen y floten, sí colmado de inspiración entre voces de campanas que con lentitud las notas del ángelus desgranan y elevan por los aires, las frases, las poesías, perfumando de amores, de violeta tu boca, tus manos, tu frente.
Despertar a un nuevo mundo, muchas veces, misteriosos poemas de amor vagan en visiones de armonía y se ocultan en el cielo cuando aclara y no están ni las estrofas.
Los sones que de mi lira van brotando son los pasos de las visiones que conmigo las están buscando.
Despertar a un nuevo mundo, ya mis versos aroman tus pasos, los trae el viento, la flor, los astros del firmamento para ti, mi amado amante.
A los poemas, vida les da el sentimiento, cielo les da la conciencia y en búsqueda de lo soñado hacia todas partes vuelan.
Despertar a un nuevo mundo, donde las palabras cruzan el éter, beben luz en las estrellas, dormitan en el silencio, blanco de la luna llena o como en potros de llamas cabalgan en los cometas.
Otros bajan al abismo donde la luz no penetra y donde millones de ojos los sorprenden y contemplan…
Son los diamantes de letras que el gnomo amontonó en su caverna.
Otras palabras buscan el corazón del poeta y un rojo sol prisionero en un secreto encuentran.
Despertar a un nuevo mundo, después de volar por todo el universo a tus brazos regresan con las flores inmortales del pénsil de la belleza.
¡Acércate amor y búscame! Te espero siempre…
Ansiado encuentro
Ansiado encuentro, en un mágico momento, vendrás tú, mi amor sin ser llamado, haciéndose realidad lo que fue una anhelante corazonada.
¿Cómo podré presentir que ocurrirá en un breve espacio de tiempo? ¿Se presentará el amor en tan ansiado encuentro? La inspiración se presenta muy dentro del alma y todo muy profundo me lleva a sentir tu suave venida.
Siento tu respiración tenue y cálida que me va envolviendo y que tus labios tocan los míos cual gota de rocío en un pétalo de rosa.
Ansiado encuentro, amor, luz y magia en un mismo instante… mi trémula espera en una blancura indecisa avanza o sueña esperándote.
Te acercas y te alejas y mi alma te reconoce y como virgen radiante por un camino que busco ansiosa voy hacia ti.
Emociones, miradas, dulces caricias y besos de fuego hacen único este instante de dos almas que se han encontrado después de tantas vidas, elixir de amor y pasión nos envuelve.
Ansiado encuentro, nuestros brazos se entrelazan, nuestra respiración se entrecorta… nuestros cuerpos se funden escribiendo poemas de amor por siempre.
Entre fulgores de sílabas y frases a la aventura me entrego de esperarte y en el papel van amaneciendo palabras de amor que el alma reconoce y te envía.
Ansiado encuentro, viene desde el ayer hacia el mañana, de lejanías misteriosas atravesando el todo para acudir al tan esperado encuentro.
Cielo y tierra se abren dando paso al maravilloso encuentro de amantes, sonoridades distintas en caricias entregadas y en cómplices gestos anhelado encuentro poco a poco se va haciendo realidad.
Clama mi pecho, esperando el dulce beso de este encuentro,
Luces distantes ciegan mis ojos, entrega total con encanto sutil de amor, esperando tu cercanía.
Ansiado encuentro, será agitado y febril, como bravíos amantes rememorando ya vividos en un más allá lejano, sin importar noche ni día, entre jazmines que dejan volar su perfume almizclado llevando ese momento único en mil veces al viento… susurrando tan sólo la magia de un encuentro de amantes.
Ansiado encuentro, ¿será hoy? ¿mañana? ¿ o nunca? ¿nos encontraremos sin que retumben las preguntas ni cuando los ecos contesten?
Vamos a una entrega total, a la búsqueda de nuestro signo, a la claridad del estar juntos a través del misterio de esta oscuridad que sólo percibe tu presencia como una luz radiante y cálida, diciéndome: ¡aquí estoy!
jueves, 10 de enero de 2013
El intruso
El intruso, en una noche trágica, sollozante, entraste en silencio en mi vida para hacerla florecer en tu boca tempranera.
Desde ese instante mi mundo de luz se transformó en un roquedal oscuro y triste y el dolor inundó mi alma en lugar del amor verdadero y único que me colmara de felicidad, sin historias de heridas ni temores, sin fracasos traicioneros.
El amor me abandonó las caricias, los cariños, la fe, la fuerza de vida, las alegrías y las risas desaparecieron en la nada.
Mi mundo pleno de amor puro cerró las puertas al cielo al entrar tú el intruso a mi vida. ¿Por qué razón llegaste? ¿Qué querrías de mi?.
El intruso solo me dio un amor falso, insensible, egoísta y cruel.
¡Ahora basta! ¡Aléjate intruso de mi vida! No quiero sentir mas la cascada de tu risa sarcástica e irónica navegando en mi recuerdo, la cadena de tus brazos arropándome en tu pecho.
El intruso dejó su olor en mi piel, huelo a él, me persigue su olor, me persigue y me posee.
Sentir de ti, intruso, no quiero tu palabra enamorada acariciando mi lamento y la lluvia de tus montes seduciendo mis silencios.
Sentir no quiero más, intruso, tu colinas encrespadas devorando mis desiertos y el oasis de lujuria que tejías con el beso.
El intruso, sentir no quiero el halcón de tu mirada desafiando mis intentos y el amor de tu capricho galopando en mis inviernos.
Sentir no quiero el perfil de tu silueta esculpiéndose en mi huerto y ni someterme más al primer roce de tu fuego.
Sentir no quiero la agonía que se siente al sentir que no te tengo
¡Déjame sola tú el intruso, no quiero oír más tu voz!
Esta soledad no me deja en paz, si tú intruso mío no estás nada es igual.
El intruso que un día fue todo para mí en el decir claro de un te amo, sin regatear ni una sola letra, dando por completo la pasión y el corazón en una mirada.
Intruso, efímero sueño concluido, ¡qué amargo pesar ahonda la pena!
A través de mi ventana
Cae el agua a través de mi ventana y se desliza suavemente por el vidrio. Quieta e inmóvil estoy… esperándote, amor de mi destino.
La húmeda neblina borra toda la gala matutina, ni un árbol, ni una nube se destaca, en esta blanquecina cerrazón que entristece y no ilumina, la luz de mi alma eres tú, eres mi amor crepuscular, que renace más profundamente al escuchar las gotas de lluvia repiquetear en el techo de nuestro nido de amor.
A través de mi ventana, el jardín con suspiradas glorietas me hace soñar contigo y tu postergada visita. Cae el agua lentamente en esta mañana gris, tu ausencia siento a cada instante y mis lágrimas corren por mis mejillas queriendo jugar como las hadas.
A través de mi ventana pura y cristalina el agua repiquetea como el amor que mi corazón por ti derrama… he de esperarte ¿vendrás mañana?
Agua que limpias mis tristezas y calmas mis horas largas, él es mi amor imposible…que mi sensible corazón, sólo ama…
A través de mi ventana observo el recuerdo que pasa y aún a pesar del tiempo no ha podido borrarte de mi pensamiento.
A través de mi ventana escuchando las gotas de lluvia, observo como la tristeza me embarga y como las eternas noches no han podido olvidar lo que has dejado marcado en lo más profundo de mis sentimientos.
A través de mi ventana, veo como mis añoranzas pasan, mis gritos acallan, mi soledad se aplaca. Sin embargo, me rehúso a entender que a pesar de este letargo de triste agonía, algún día, otro amor vendrá a mi vida.
Sola estoy ahora, reencontrándome con el dulce sentimiento más íntimo de mi ser, conmigo misma.
A través de mi ventana, aquí y ahora tantas luchas he pasado, tantos afanes en vela, tantos bordes de fracaso, pero ya no son nada, junto a este esplendor de la lluvia, se olvidaron, es un final asombrado.
Ahora me alumbran las claridades de la esperanza, en transparencias del nuevo amor esperado como un sencillo gran milagro.
A través de mi ventana y ya en claridad diáfana vienen buscándome las luces de las palabras, los poemas no escritos, las prosas vestidas de color entre ondas sucesivas, entre luces en formas turbias, el amor en sílabas deslumbrantes se anuncia, viene en secreto, despacio pero seguro.
A través de mi ventana mi vida pasa entre sueños, entre alfabetos y palabras.
¡Soñando vivo amando!
¿Cómo será?
¿Será esto, amor, lo que siento? Dímelo tú, mi amado.
¿Será o sólo es cuestión de tiempo?
Quererte tanto sin saber si te quiero ¡vivir! ¡morir! en un momento.
Como si nada más existiera, sólo tú y yo en este eterno tormento de supuesta felicidad mezclada con la soledad que no me deja en paz.
La necesidad de no sentir tu vacío. ¿Será esto, amor, lo que siento? o sólo un instante fugaz que desaparecerá cuando caigas tú, mi dulce amor, en el tiempo.
¿Cómo será mi vida sin que tú llenes mi universo de brillantes estrellas? estrellas que nublan mi razón y de cometas que caen a veces de golpe y me devuelven a la realidad.
Pero, ¿qué es la vida si tú no estás?
¿Será esto amor lo que siento cuando te extraño y estás lejos y siento como si fuera a morir si no te tengo?
¿Cómo será vivir sin ti?
¿Será esto, amor, lo que siento? O más una tortura, un sufrimiento, un espejismo, obra del destino este sentimiento tan intenso, a veces frágil, incierto, que me hace dudar y pensar si será esto lo que siento.
¿Cómo será separarnos? Lo distinto se alza, nos pone en pie, nos llama otra vez a vencernos por las minas oscuras.
¿Cómo serán las tempestades amantes igual que las celestes, desembocando en fúlgidas sorpresas, en más luz, en la cándida novedad de lo mismo?
¿Cómo será cuando nuestras almas dedicadas, ardientes, se buscan como por un camino que no tiene despedidas?
¿Cómo será el verso que inunda mi espíritu en noches solitarias, misteriosas, en tinieblas?
¿Cómo serán las estrofas inspiradas por ti, mi amado, mi corazón se asombra de cómo llevan todas mis ilusiones, volando como insectos de luz en sus canciones?
Quiero a mis poemas por ingenuos, piensan que vuelas, sólo porque mi frente roza tus alas de jilguero.
Los quiero por audaces, yo sé que en sus anhelos hay horizontes para los mundos y los cielos.
Desengaño
Desengaño, tristeza y dolor, la verdad afloró en un soplo del tiempo, la traición y la cobardía inundaron mi alma.
Aquel a quien yo consideraba mi ilusión de amor quitó su máscara y en un momento su verdadero yo, se atrevió a ser girar mi vida en esquivas y lastimeras quejas de llanto.
¿Quién es capaz de producir este desengaño tan humillante huyendo rápidamente después de la traición?
¿Qué buscaba al romper la unión, tan tiernamente atesorada, que creí que existía entre los dos?
Desengaño, por fin puedo decir que se rompieron las cadenas que me tenían presa.
Gracias doy al cielo por este gran milagro ¡no más humillaciones! ¡no más mentiras!
Desengaño, acíbar amargo y cruel, te amaba demasiado para merecerlo, te entregué mis vanas esperanzas, ¿quién te ha conferido el derecho divino de juzgar y el don de herir y lastimar a quien tan sólo te ofreció amor?
Al fin, todo terminó, dejé de ser el recurrente destino de tus falsas caricias, de ser la corriente perpetua de tus falsas mentiras.
Ya no eres más el fulgor donde se anidaban mis anhelos, arrasando mis sentidos a las alturas inolvidables del más allá.
¿Quién eres tú para ostentar como bandera al viento tus malignas verdades plenas de apetitos prohibidos?
¿Por qué crees tener el don de la persuasión para engañar por falsos caminos a quien te respetó y te dio todo su cariño?
Desengaño, triste y doloroso, has dejado de ser mi dulce amor, el prófugo príncipe enamorado que busca aventuras mortales y peligrosas.
Tristeza y dolor pero sentimiento de libertad total y por siempre ecos de mis esperas.
Has dejado una cicatriz más en mi alma pero con firmeza sólo será una raíz muy honda que ni se percibirá.
Mi amor, el verdadero, me encontrará y a mi vida retornarán como gotas de lluvia la esperanza, la fe, los anhelos de vivir.
Desengaño, cruel, pero ya superado, quiso hacerme daño pero no lo logró, mi alma aún apergaminándose de llanto por la desilusión resurgirá, pura y límpida dejando en las huellas del olvido lo que nunca debió acercarse.
Podré así sembrar y cultivar el amor que me inunda mi mundo interior y ser feliz, gota a gota cada minuto del existir.
Turbulencia
Turbulencia, remolino de amor que regresa a mi vida, en un instante tenue, impreciso, que turba mis pensamientos cuando en la metáfora de la vida apareces meciendo mis recuerdos.
Vorágine de sueños, de nuevo dibujo tu nombre porque te amaba con total desespero y ahora se ha tornado una flecha sin retorno.
Turbulencia, algarada de sentimiento, a veces escucho las melodías del ayer, el dulce beso en mi boca, perdido en el tiempo, aquella ternura derramada en mi piel y ese amor tan intenso que nacía de ti.
Tu recuerdo y tu figura la tengo en mis ojos… llega la noche y bajo la lluvia te sueño moviéndose tu sombra inquieta, el viento la desliza como hoja caida porque son las turbulencias del amor.
El amor se levanta de sus cenizas, parece eterno, siempre regresa, cuando menos lo esperas lo tienes en mente, resurge de sus cenizas brotando como una flor y vuelve a desplegar sus alas ¡nunca muere!
Torbellino, perturbación de placer y gozo, deja que te invoque en la litúrgica hora de tus ansias al momento que calla el tiempo.
Algarada que me deslíe en piezas concéntricas como gotas de agua cayendo de la nada, abrazada al borde de la prisa… Turbulencia abstracta que no se separa de mis labios, puente levadizo permitiendo el paso del bergantín del amor al puerto seguro.
Manifestación de estrellas en el manto de la noche, un cúmulo de silencio, reverberando de pasión el amor encontrado.
No más vacío, como un oscuro vuelo repiqueteando la veta en mis pupilas, haciéndome ínfima en la elevada cumbre de tu aliento.
Turbulencias de ilusiones y esperanzas que se levantan hasta el cielo navegando con la luz de las estrellas, no traspasan el aire, no se envuelven con las nubes y con donaire claro el espacio llenan con amor de alas de seda y besos de colores.
Tejiendo la vida
Así tejemos la vida entre nuestro diálogo de miradas atentas, sorprendidas, milagrosas, sorpresivas, consuelos y bálsamos de nuestras almas que nos unen en un alianza continua, permanente, constante y sentida.
Tejiendo la vida sin palabras mutiladas, sí, con rumores de amor en noches de espera, cantando sin tristezas ni penas.
Soy la viajera con el corazón pleno de amor y la sombra de tu sombra quien teje palabras de amor, frases, versos, entre hilos de seda y plumas haciendo un nido cálido de caricias.
Sensación de ser dos voces en la noche unidas por lazos estrechos y entretejidos de recuerdos.
Tejiendo la vida en un vivir juntos el hasta ahora esperado, trémulo y jubiloso de promesas unidas, ya que la vida es la sorpresa en que nos suelta desnudos, inocentes, en un mar inmenso.
Tejiendo la vida, los dos al unísono, para que en nuestros días de tormenta sólo haya claridad que atraviese las nubes oscuras y tristes.
Tejiendo la vida comenzaste a quererme porque me convertí, sólo para ti en ese sueño de cuento de hadas que todo lo llenó con su magia atrapando tu corazón y a la vez, haciéndolo libre.
Mi pasión fluye al recordarte, te tengo prendido en mi corazón y una catarata de gozos fluye desde mis entrañas.
Tejiendo la vida, los poemas van destilando cada día, ilusiones, rosas, fantasías, que llenan mi alma de alegría,
sueños que despertarán algún día mientras vivo y respiro tu sonrisa.
Tejedora de versos y rimas, tejiendo momentos trenzo la vida.
Eres mi amor cada noche, mi eterno enamorado que calla y mira.
Tejiendo esperanzas y sueños con la madeja en mis manos, el corazón, el papel y una pluma, hilo y deshilo la ilusión de estar contigo.
Para que me sirve la vida si ya tejida en un hilo, perece, aunque de su esencia brota mi vida en un verso.
Ya no sueño con tus ojos, ahora quiero tu regreso, ya te tejí toda la vida y ahora en versos te quiero para mí, quiero estar contigo siempre.
Sueño con estar a tu lado, tendidos sobre nuestro lecho, recordar las horas pasadas en unas sábanas de tejidos blancos sobre la aguja de tu amor soñado, tejidos en letras de sueños y tiernos besos palpados sobre este gran poema de amor que es la vida.














