Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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sábado, 2 de febrero de 2013

Tuya soy


Hálito de brisa


Hálito de brisa, no soy más que un soplo de nada, no soy más que nadie, sólo aliento de energía.
Hálito de brisa, no soy nada, soy el todo que desgrana mieles y amores por el azul cielo como bailan los paladines, danzarines sin fin.
Hálito de brisa, en mi retiro de nubes con leves vahos duerme el aura, en su nido de seda y tul, el aura que como soplo alegre y suave se torna brillante y puro en la nada y en el todo.
No soy nadie, sólo hálito de brisa y cuando el aliento levanta sus alas corre de flor en flor llamando como una exhalación a los frutos en sazón.
¡Oh, el aura quinta esencia del amor!
Por el rocío enjugada la brisa se hunde en el albor y perfumada e inexpugnable se eleva la ventisca e invade, duerme y apacigua al que duerme sin amor.
Hálito de brisa que vuelvo a hallar, es el mar mezclado con el sol pese a la noche solitaria y al día pleno de fulgor.
No soy nada, soy el todo, voy con el hálito de brisa en pos del amor, en las aguas profundas que acunan las estrellas flotando como un gran lirio lentamente envuelta en mil velos de tul.
Hálito de brisa, como fantasma blanco recorro los bosques lejanos murmurando tonadas en el aire nocturno y el viento cual corola de azahares me acaricia y despliega, acunándome, su velamen azul.
Hálito de brisa, salgo de un nido del que surge el temblor del amor.
Un canto en ecos misteriosos, cae del cielo oscuro entre laberintos tenebrosos que en instantes se torna brillante y puro al alcanzar el amor.
¡Qué sueño de cielo, albores, aura y amores!
En las noches estrelladas floto como un gran lis, entre flores, vuelos y ventiscas suaves.
No soy nada, soy el todo, el mundo tiene sed de amor y con esplendores de luces se va con la triunfal aurora.

Vigilia de mis noches


Vigilia de mis noches, una eterna velada, vuelta al plenilunio en mi silencio, he escrito cartas de amor.
Nunca me había sentido tan aferrada a la vida tendida junto a ti, mi amado ausente.
Vigilia de mis noches, cercanía de cuerpos y espíritus, viajamos próximos, nuestras manos se cruzan por el aire y dejan vorágines de amor en la creación.
Sin palabras, nuestras voces se entrecruzan en el infinito.
Vigilia de mis noches, eres la armonía de tu canción de amor y llevas mi alma en un vaivén sin fin a rodar sobre el eje de mi mente por no poder dejar de pensar en ti.
Escribo mis poemas de amor y dentro de cada letra que te busca, mi pensamiento sin desvelos no sabiéndolo va hacia ti.
¡Quiero estar a tu lado! ¡Yo, nada más! ¡Nada más yo!, amando el blanco mármol de tu frente, besando tus manos pálidas y buscando el amparo de tu pecho.
Vigilia de mis noches, buscaré tu figura en los ríos del tiempo para llevarla lejos a la tierra de nadie. ¿Llegan a ti las voces de mi alma?
Vigilia de mis noches, respirabas en mí, en mí, pero muy dentro, como los tiernos brotes de una planta pequeña.
El aire de tu vaho llegaba al pensamiento dándole vida al canto del pájaro que sueña.
Vigilia de mis noches, me sujetas las manos he impides que me derrumbe y no dejas que mis ojos cansados por el peso del tiempo armen espejismos pequeños.
Estás en vela siempre, me cuidas, me proteges, me envuelves en embrujos de prismas para que nada ni nadie me deje olvidada en el reino de los versos.
Vigilia de mis noches, desvelo de mis días quieres que mis minutes se hagan más anchos y estiras el tiempo en retoños pequeños para que nada me hiera, ni el más distante dolor.
Y por ti entre nosotros dos…surgió la densa nube que separa la noche de radiante mañana y nuestra cercanía creció deprisa dejándonos unidos por fin entre luces inocentes y conjuros de
pájaros trinando al aire puro de una tierra nueva y nuestra.

Melodía de prodigio


Señales de prodigio, entre mil asombros está sonando tu canción, sus acordes acarician mis sentidos y sus letras, con hermosas alas van alegremente…dulcemente entrando en mi vida.
Moldeando con su bella afinación matices que adjudican galas, exaltados en gloriosa melodía. Que entre versos de amor y notas han fluido como por milagro y comienzo suavemente a tararear, a entonarla, frase a frase procurando seguir su compás, degustando sus aires y tonadas.
Melodía de prodigio, con mi voz…intentando corear un jolgorio, que entre estrofas nace y me cubren con su ritmo más y más, y su melodía me envuelve con su garbo y cantar.
Es saeta con gracia modulada, es su voz maravillosa con mágica dulzura que en el aire vuela suavemente.
Es presencia en recuerdo que te nombra. Es calor y sonido como en un ensueño singular que vigila en cada tono muy airoso y desplaza su imagen reposada, gentil, salpicando el todo con un alborozo que asombra.
Melodía de prodigio, que acaricia los sentidos, me fascina, se modula la emoción… Un cosmos de irresistibles sonidos, inminente consecuencia de tu voz.
Ópalo que abrillanta sus colores, me cautiva…se encandila la ilusión…
Un infinito de seductores tornasoles, inminente consecuencia de tu fulgor.
Regocijo que desboca los latidos, me convoca…se inflama la ilusión… Elixir que inmortaliza el sentimiento, me sublima la calidez de tu melodía de prodigio.
Tus notas y letras de amor son sonidos que acarician, arrebatos de emoción, aromas que iluminan, fulgores que cautivan, laberintos de ilusión.
Melodía de prodigio, un silencio nos llega y con él, el eco que ya tu melodía ha pasado, con palabras aclamando que sólo escucha mi mente. En su ahogo silente me dice que el encanto de tu melodía de prodigio y su presencia se han fugado.
Quiero seguir recordando y anhelando, escucharte y escucharte nuevamente y en mis poemas que me regala el alma, en un don de ensoñación quiero que contemples mi amado, mi mundo interior colmado por tu paz interior y tu melodía de prodigio.

No sé quién eres


Tuya soy


Tuya soy, tiéndeme tu abrazo, ¡ay!, ¡cómo te necesito, apóyame, respírame, grita que me amas!
Cascarón de hojas, vahos de campo, de vida, de viento, de lluvia.
Hueles a cuerpo húmedo, mi pasajero fugaz, necesito tus besos apasionados con sentimientos profundos y tiernos.
¿Cómo  puedo pensar o decir esto?
¿Casi sin respirar o atontada? Cada día quiero más de ti.
Tuya soy, hoy y siempre, no te pierdas en lo venidero, a ti me acerco en tu presente.
Ser es estar siendo.
Prisa, apetito de las lejanías, torpe atropello de las largas dulzuras del minuto, da tiempo al tiempo.
¿A qué darle palabras de amor al poema si lo estoy siendo?
Tuya soy, mi amor es lento.
El caudal de mi dicha eres tú y como el del agua fluyen parejos, lo que ellos hablan y la espuma dice suenan de acuerdo.
Tuya soy, tan sencillo es quererte que a veces se me olvida que vivo de milagro el amor fabuloso que al cargar sobre ti ingrávido se torna y como lo redimes de sangre o de tormento, por fuerza de tu pecho, con corazón de magia, siento la ilusión de que estás conmigo, muy cerca, a mi lado.
Tuya soy encuentro la ternura en que se injerta el color de tu piel que me soborna y adoro tu palabra que trastorna y apura mis sentidos buscándote siempre.
Pienso en acariciar tu pecho al descubierto y todo lo invisible que te rodea, me complazco en la luz que te contorna, muerta de amor en lecho enfebrecido, pasto de celo en huerto clausurado, corazón por tus flechas percutido.
Tuya soy, hambrienta de amor soy una llama que por ti clama.
Un agua no pausada sí cantada, se allega por tus manos a mi pecho, ¡oh ríos sin espuma, tan alzado, que moja las puertas de mi cielo!
Tuya soy, los signos de tu grave y dulce voz me reclaman a cada instante y despiertas mi ternura y mis requiebros.
¡Qué umbría en verde valle, qué collados!, ¡qué rama sumergida en niebla y cielo!
Tuya soy, tú eres la música de mi vida en todo mi tiempo. ¡Te ansío ya!

Augurio misterioso


Augurio misterioso, en este día largo y mío como siempre, pienso en ti y me palpa con destellos de sol que glorifica y me ofrece el misterio de llevarte en mi mente escondiéndote dentro mío para que no te vayas.
Y como augurio misterioso empiezo a escribir mis versos naturales siguiendo el rastro de tu dulce aroma que cada tarde trepa la luna blanca que nos esconde.
Vaticinio claro, profecía llegada desde lejos, se que estaremos juntos, la magia de tu afecto le ha costado a mi vida perderse en el ensueño que tiene todo lejos.
Augurio misterioso, presagio de tu aparición en ardorosa noche que llegara con aroma y sabor a dulces manzanas, mangos, aguacates, papayas, guanábanas y naranjas, y el verso crecerá largo como pestaña joven vibrando con la fuerza de un asombro de alas.
Augurio misterioso, presentimiento triste y doloroso que los planes que forjamos juntos ninguno fue posible, cual memoria de un sueño se borró la esperanza.
Fuimos un centelleo, por nuevo, poco fuimos perdidos entre las altas olas de la playa en este mar que ahoga un llanto de magnolia y el verso de amor brota triste de esta alma acongojada y rota.
Augurio misterioso, volveré por ti, te encontraré, interrumpiré con una fuerte lluvia de palabras quebrando en mil pedazos todo lo que nos desune y distancia.
Volveré por ti sin escuchar presagios que auguran fracasos y dolores a tu lado.
Augurio misterioso, déjame ir con sílabas y acentos a matizar la magia en
mis palabras, palabras que vuelan en el polvo grisáceo y claro de las almas.
Y en el destello de papeles antiguos que no acaban, uso plumas que proyectan poemas de amor que me llevan a distantes albas.
Y la madrugada es hacedora luz de inspiración, creando para ti en un augurio misterioso mensajes de amor que nos unan en una extensa comunión.

Flechas en el corazón


Flechas en el corazón, son como lanzas filosas, cortas, agudas, que despacio, lentamente, se incrustan de a poco en mi pecho sintiendo inquietud, dolor y angustia.
Flechas en el corazón, dañinas y molestas, debo arrancarlas sin apuro, de a poco, para que no arranquen ni un trozo de mi alma que busca el amor.
Espero a Eros con sus flechas de amor, entregadas por Cupido en un momento inesperado, en un devenir del tiempo.
Y de pronto, en un momento de mi vida, surgieron como fleches perfumadas y dardos nacarados con mieles, mis palabras en un poema de amor viajaron hasta tu alma.
Dulce estrella de la pasión, ojos de luna, corazón suave y tierno de mi locura.
Primero fue un poema de amor, luego otro y luego otro.
Sobre las costas de tu espíritu se fueron amontonando mis versos.
Flechas en el corazón que atravesaron tu voluntad, que fue cediendo como una ciudad asediada y las venas de tus sentimientos se abrieron como flores.
Flechas en el corazón que me llevaron hasta tus brazos, la increíble recompensa de los cielos y de todos los dioses, tus párpados entornados mirando hacia el infinito en un apretado abrazo de dos que se aman, tu calmo aliento rodándome el cuello.
Los poemas son mágicos y enamorar es cosa de magos, el amor que nos trajo Cupido entre cielos celestes, lunas llenas, mares en calma, nos colmó de felicidad, flechó nuestros corazones con la flecha de la ilusión y ésta se expandió sin control dentro de nosotros dos.
Flechas en el corazón desde mi arco de amor te busco y casi sin aliento quedo porque a tu lado no puedo estar, la distancia es inexpugnable y larga.
Pero existe la esperanza de que quizás al menos en otra vida nuestras almas se encuentren enamoradas en un tiempo tan fugaz y eterno, punto de luz para que la esperanza y la ilusión de encontrarte no se escape de mí nunca más.

viernes, 1 de febrero de 2013

Quisiera que estés presente



Quisiera que estés presente


Quisiera que estés presente con el color de tus ojos o tu voz o tu risa.
¿Lo sobrenatural nació quizás contigo?
Hoy estoy pensando en ti… como lo hice ayer y lo haré mañana.
Mi mente repite tu nombre, mis labios lo gritan, mi cuerpo extraña el calor de tu cuerpo.
Te extraño, extraño el sabor de tus labios… Extraño la caricia de tus manos.
Quisiera que estés presente, aquí a mi lado… Quisiera poder besar tus labios y tomar tu mano.
Pero no puedo, no estás presente y te busco en una búsqueda incierta, inasequible, eterna, jugando con nosotros a será o no será.
Sé que te encontraré, estaré siempre al acecho en las altas madrugadas por si cruzases por mis soledades entre alas invisibles que se cruzan y envuelven mi cuerpo esperándote.
 Quisiera tenerte a mi lado en el frescor de mi cuerpo enternecido donde la hierba se siente ya iniciada entre musgo verde y recién brotado, entre la sombra de los sauces inclinados.
Quisiera que estés presente y te entregaría un poema de amor como puñado de agua límpida, entre un espejo agradecido donde acontece tamizada la tarde.
Estaré contigo agradecida de tenerte entre mis brazos pero es ardua la empresa, la curva se endereza y pienso que sin acertar el rumbo ni la escala estaría mi cuerpo contra el tuyo en la alta luz que con ímpetu resbalaríamos en nuestro nido de amor.
¿Cómo apresar la sosegada llama que te entibia los ojos?
¿O el frenesí que tu mirar proclama cuando se incendia pródigo de rojos?
Quisiera que estés presente desvivida por besarte y mi piel en este estío enamorado tiembla como adolescente enamorada y hasta mi corazón multiplicado, arde entre las ramas del cerezo.
Hollo mi memoria en una espera cotidiana, corriendo por mis venas mi amor para ti consagrado, ajena a la honda espera que el tiempo riguroso sazona.
De repente, llegaste, como llegan las nuevas que sacuden las entrañas, tiembla el aire, temblamos los dos tan sólo con mirarnos, empañadas nuestras voces, quebradas nuestras alas sólo sonrisas y cantos, besos sin fin hundiendo nuestras cabezas confundidas entre nuestros regazos.
Quisiera que estés conmigo siempre ya que hambrienta de tu amor estoy y mi cuerpo puro y casto te reclama fatigando mi corazón y mi respiro.
¡Quiero vivir los besos con sensación de retorno siempre!

Lugar mágico y real


Lugar mágico y real, junto al inmenso mar en un paraíso rodeado de doradas arenas , encantados crepúsculos y amaneceres luminosos de infinitos colores, mi espíritu de mujer poeta se inspira en ellos.
Sus versos, poemas, y prosas de amor quedan grabados en los límpidos momentos en los que frente al mar con ojos embelesados y palabras que brotan desde lo más profundo de su alma junto con emociones tiernas que quedarán por siempre en blancos papeles que vuelan al viento.
Lugar mágico y real, La Paloma, cuna de inspiración divina, donde las olas acarician con su espuma sus orillas con reflejos de plata.
Al mirar el horizonte lejano parezco con alas y vuelo con la imaginación hacia él trayéndome la sabiduría del tiempo del más allá.
La Paloma, anfitriona que tiende sus brazos al mundo con su mar infinito, bravío o en calma, con calor de sol cielos azules con ocasos misteriosos y llenos de encanto renuevas el alma de aquellos que vienen buscando remansos y anuncias la calma de esta mujer poeta que despoja del alma.. Logros de Vida, Mi Verso es un Canto, El Color de los Sentimientos, El Abrazo de la Luna, Poemas que Viajan.
Quisiera parar el tiempo en el Hoy y volver a vivir todos los mágicos y esplendorosos momentos que de la mano, de La Paloma, viví intensamente.
Lugar mágico y real, volver a caminar las doradas arenas, bañarme de sol, sentir el viento en mi piel, llegar al horizonte en sus atardeceres inolvidables y únicos.
¿La Paloma, puedes ayudarme a ser más de lo que no soy?
Eres una creación más de todas las que existen en la Tierra, que despiertas en los corazones, amores ocultos e intensos.
Hoy mi verso es para ti, porque de ti tuve inspiración, y magia para escribir mis prosas de amor.
¡Qué maravilla La Paloma, es un lugar único donde la luz se hace despacio y la serenidad adormece el alma!

Emociones


Eres una emoción de mi corazón, mi alma te siente y te espera por siempre ya que eres mi dulce y eterno existir.
Eres una intensa emoción, viniste a mí desde el preciso instante en que mi vida te necesitaba y anhelaba
Quiero sentirte así, nueva, distinta, única, perfecta erguida entre los pesares.
Descánsala hoy en mí, gozaré en un temblor de hojas en que se paran gotas del cielo al suelo.
Eres una emoción, mis miradas te soñaban y me soñaban las tuyas.
Palabras sueltas, palabras de amor que eran como voces puras, voces de su servir olvidadas.
¡Cómo vagaron sin rumbo y sin torpeza, caricias ,despertares yilusiones!.
Largos goces iniciados, caricias no terminadas.
Emociones, como si aún no se supiera en qué lugar de los cuerpos el acariciar se acaba y anduviéramos buscándolo en lentos encantos, sin ansias sin prisas sin temores sin deslices.
Como la brisa fresca, como el vaivén de las olas, son las emociones que vierto en un rincón de mi corazón y las guardo celosamente para que sólo sean mías.
Resuenan como acordes, penetran los sentidos, las absorbe el sentimiento que recorre como un río lo sensible de mi cuerpo.
Como lo místico o quizás lo mágico van transformando los cálidos momentos en torbellinos de pasiones.
Emociones sin controles, ávidas desbocan, sentires que sofocan.
El más íntimo deseo, como el sol que quema, como el mar que
baña, se encienden ilusiones sedientas buscando caricias y besos abrazos y sentimientos profundos.
Emociones que perduran y dan felicidad a mi existencia porque lo único que importa es lo que tú hayas dado por amor.
Con las emociones, el corazón se nos abre para amar mejor, sentimos todo el cielo latiendo en nuestras manos, las estrellas derramando sus hilos de plata y haciendo real nuestra felicidad.
Una llovizna de recuerdos humedece mi alma.
Emociones que se funden en los rincones escondidos de mi esencia, en su eterna corriente, murmuran, fluyen, cantan, ondas entre vivas ondas, luz entre luces altas.
¡Cielo mismo en el cielo, emociones que van y vienen, se encienden, desaparecen y vuelven a renacer!

jueves, 31 de enero de 2013

Poder olvidar


Mi dueño desconocido


Mi dueño desconocido, déjame en mi soledad dormida, no quiero tus cadenas de hierro que me son leves de llevar y no las siento porque hay otra cadena hecha de olas, de tierras, de vientos, de suspiros, de sonrisas, que me atan, yo no sé a dónde me esclavizan pero sé que es a ese dueño desconocido, a ese dueño que desde las sombras despierta mis deseos de amar.
Mi dueño desconocido me mueve el cañaveral de la pasión, no me permite dormir extasiada por sus susurros, sus silencios sin ecos y sin caricias deslizantes del más allá.
Eres mi árbol florecido y hoguera de estrellas que viene en las noches de abismos a buscar mi roce con suavidad y dulzura entre llovizna de azahares que por dentro me abraza aún entre las tinieblas grises y densas que lo envuelven.
Mi dueño desconocido, ven a mi lado y trae tu flor de cielo a mis manos que claman por ella y los racimos con verdes hojas embriagantes de las sombras que la devorante sed de la sangre aplaca.
Quiero hundirme contigo en los mares profundos, tras los corales liberadores del tedio para llegar a través de ti al lugar de donde tú como fantasma protector me proteges y me amas.
Mi dueño desconocido tus manos de ondas me acarician la piel, me arrancan el cansancio de los días, las cruces de la tierra amarga y me envuelves en un manto de lluvia para que recupere la azucena jubilosa de los días por venir.
Me haces crecer poderosas alas, en manos, pies y cintura para cortar, como golondrina, el cielo suave del agua y vas abriendo para mí el tupido follaje de la misteriosa selva tras los colibríes y las rosas de primaveras salvajes.

Artilugios del amor


Artilugios del amor que me están agobiando, llamándome a la tierra, sin ti a mi lado, en la distancia, es el hueco de tu cuerpo.
Como espía del silencio, con ingenio y prudencia espero unas letras tuyas, una voz que me dijera lo que me hace falta escuchar.
Cazaba en alfabetos dormidos en el agua, en letras vírgenes desnudas y sin dueño, esas letras intactas que juntándolas no me las decías tú.
Artilugios del amor que con artificios y giros en un ir y venir nos llevan un día, al fin, a escuchar tus sílabas entrecortadas en tu voz que fue una pura sombra de voz que yo escuché con todo mi corazón torpemente entregado a ti.
Artilugios del amor, ¡ven a mí!, aunque sea vacilante, todo trémulo a besarme, no quiero tu ausencia sin labios, mi único amante por siempre.
Voy hacia el camino que me conduzca hacia ti, para poder estrecharte entre mis brazos rápidos, largos y cálidos.
En los cielos abiertos van trazando los pájaros códigos de los vuelos, tu nombre va entre ellos, no se escribe, donde se escribe, está escondido entre las estrellas que se leen con largas lentes claras.
La aurora borra noches, el mediodía auroras y las tardes sin ti le quitan forma de ser a los días.
Artilugios del amor, ingenios creados para ser amados, no puedo vivir sin ti, lo que más deseo son tus besos, caricias de tu corazón que anhelan tenerme y estrechar sin fin, sin pena, mi dulce cuerpo pensado.
Y siento que te acercas, que quieres vivir conmigo es signo puro, seña en besos, en presencias de lo imposible, de tu querer que sea tuyo siempre.
Artilugios del amor, te esperé desde siempre, desde el ayer y el hoy, fui a lo más hondo para ver si al fin estabas.
Y a ti, sólo se llega por ti.
Te espero para que me lleves a tu mundo, en el que el Amor es un cielo nuevo.
Artilugios del amor, yo quiero estar donde estuve contigo, volver.
¡Qué milagro tan inmenso ese, volver otra vez, repetir lo nunca igual de aquel asombro infinito!.
Y mientras no navegas tú, me quedaré en la orilla de los sueños, de las estelas, inmóvil, quieta, enhiesta, porque sé que donde estuve ni alas, ni velas, ni nubes, me llevan como lo haces tú.
Artilugios del amor, te quiero junto a mí, quiero tus besos con sabor a zumos del mundo. ¡Qué gusto dulce a tierra, sol y amar!.
Y caen mis lágrimas sin que nadie las vea, sin un gran sollozo que tu estrechas en tus brazos y las secas besándolas ya que vienen de ti, son tú, dolor de tu pecho lágrimas mías, sollozos míos.

Soñando despierta


Soñándote despierta, te añoro, te extraño, te quiero en mi mundo mágico y en el real.
En el sueño los seres se desnudan íntegramente, no hay sonrisas falsas, gestos ocultando las intenciones y si pudiera gritar, las palabras serían testamentos de versos de amor para repetir, libres de mentiras, la hazaña del día y el amor que tú despiertas en cada poro de mi piel.
Te sueño bajo un manto de oropeles, de luces titilantes junto a mí.
Pongo mi mano, humildemente estremecida sobre tus rodillas y mi cabeza se posa en tu pecho escuchando el latir armonioso de tu tierno corazón.
Soñándote despierta, abrazada a ti, sin preguntarte nada, de miedo de que no sea verdad que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazada a ti sin mirar y si tocarte, no vaya a ser que descubra con preguntas, con caricias, esta soledad inmensa de quererte sólo yo.
Soñándote despierta, veo a mi lado tu cuerpo, tu beso, tu abrazo frenético buscando su realidad en mí como un puro y mágico milagro.
Soy tu desnuda Venus cierta, entre auroras seguras que se gana a sí misma queriéndote.
Soñándote despierta,¡de tan cerca y de tan lejos! Y pienso en ti felíz entre pámpanos de luz.
Soñándote despierta, sobre tu corazón entregado a la vida y sobre el río inquieto de tus pies y manos.
Y soñando alguna vez diré que sí, que no, respuestas de azar y de milagro a preguntas que ignoro, que no veo, que no sé y cuando me despierto ellas se esconden, ya invisibles, se apagan, se van.
Soñándote despierta ¡ qué paseo de noche por la playa iluminando la luna el mar que fosforece con tu ausencia a mi lado!.
Me acompaña el sentir que no vienes conmigo pero que piensas en mí y eso da calor al alma, reconforta el corazón.
Los espejos, el agua, se creen que voy sola, se lo creen los ojos, sirenas de los cielos plenos de estrellas titilantes pero en mi mano yo llevo estrechada la tuya, cálida, tierna, que palpita en la mía.
Soñándote despierta estrecho tu cuerpo junto al mío y siento que tengo contra mi pecho un palpitar sin tacto, cerca, muy cerca, de estrella fugaz que viene de otra vida.
Soñándote despierta escribo para ti mis versos de amor escritos con notas musicales que vuelan ingrávidos por el aire hacia un mundo nuevo, el nuestro.

Dos voces internas


Y tú... me acaricias


Y tú… me acaricias, me estremezco de emociones reencontradas, de ilusiones níveas, el estar entre tus brazos es llegar al infinito del existir.
Y tú… me acaricias, el sol esconde los claveles de la brasa y mi cuerpo te siente y vibra en las ondas del aire.
¡Ah!, qué emoción profunda me envuelve en el tremendo afán de ser ola, nube de sal, deshaciéndose en la llanura fluyente del mar de tu cuerpo extendido a mi lado.
¡Cuánta gracia, me entrego a ti, soy tuya, pájaro de fuego y ramos de laurel en mi enardecido pecho que se agita cual destellos de lirios de espuma .
Y tú… me acaricias, es el minuto esperado, la hora larga, la noche entera, entre suspiros entrecortados como sonoros espejuelos de plata.
Mis entrañas se agitan con tremenda fuerza y me entrego a tus manos suaves y sedosas envolviéndote con guirnaldas de flores y collares de música.
Y tú… me acaricias y en tus brazos poderosos, me estrecho y nos elevamos juntos a la divinidad misma por fuerza del Amor.
Nos vamos en las manos del viento, sin dejar huella, como flores sin dejar rastro y nuestro amor crece…crece, hasta llegar del crepúsculo al horizonte lejano.
Nuestras miradas se cruzan y nos llevan al infinito anheloso que buscábamos.
Y tú…me acaricias, con pámpanos de luz y yo como pájaro del canto voy feliz a tu boca sensual, suspirando entre cada beso cálido.
La alegría nos inunda y de nuestras diestras jamás se apartan y nuestras formas sobre la arena de la playa se extienden en un solo ser.
El aire salado, sensual, nos rodea y roza nuestra piel y somos felices, indolentes, sin dejar de besarnos y de amarnos entre redes de antiguos violines que nuestros cuerpos reclaman.
Y tú… me acaricias riente y libre con guirnaldas de piernas y brazos y nos abrazamos cantando por las aguas y arenas ociosas en la inmensidad verde y azul.
Y juntos retozamos desnudos en las aguas entre azucenas de blanca hermosura y vestiduras de música.
Y la luna entre los sauces se asomaba y acompañaba nuestra danza de amor también desnuda y casta.

El ermitaño


El ermitaño, escondido en su cueva en soledad y tristeza, en un entorno oscuro y tedioso, no deseas ir hacia la luz.
Tus pasos resuenan en la acera solitaria y se pierden en el sendero entre persianas cerradas y balcones vacíos.
No se oye ni un crujido, tu cuerpo esbelto y moreno no revela ni un ruido en las calles de gris monotonía.
Te entregas de noche a las sombras dormitando de a poco, siempre alerta ante el menor resquicio de un caminante sin rumbo.
Sé que he de encontrar la ventana entreabierta tu sombra desdibujada a la puerta sin herrajes por donde te podré hallar como una ninfa de los cielos buscando la raíz de los quebrantos.
El ermitaño, ser extraño al que necesito a mi lado para darle toda mi sed de vida y como buzo me hundiré en el mar de su regazo, liberándolo del tedio y de la monotonía.
A través de sus ondas zigzagueantes llegaré a él para cruzar las crueles aves del tiempo.
Iré por sendas atravesando audazmente con mi risa fácil y mi aire de pájaro y con la luminosidad de mis palabras le regalaré el amor a la tierra y a la vida.
Vivirá ya no más solo y recibirá las rosas de la caricia, clarines, trigo y la flor del canto.
¡Qué se liberen sus hombros de oscuras cargas!.
El ermitaño quedará en mi camino, a mi lado, como ángel de piedra, invencible, siempre amparando y salvando con su flor de cielo pleno de paciencia y de paz.
¡Tú el insistente, ven a mí!.¡A mis brazos pronto!, como río de música, llovizna de jazmines, serenamente para abrazarme y envolverme como un árbol florecido de ternura y caricias.
Serás tu hoguera de estrellas y ya no estarás más solo en noches de abismos y de fina amargura.
Sola y pudorosa te seguiré buscando entre hondas cavernas donde la luz se filtra y sus rayos dibujan entre las rocas, tu figura enhiesta y alta diciéndome. ¡Aquí estoy! Y yo riente y segura voy hacia ti por entre las mil hondanadas donde la luz de la luna me guía.
El ermitaño, mi ermitaño, voy hacia ti despierta en la alta sombra andando desnuda por dentro, hacia un lugar perfecto junto a ti.
Mis miradas te buscan como tordos de niebla en un valle de extrañas flores que encienden mi solitaria sangre que me llevan a tu lado.
El ermitaño, juntos viviremos recorriendo el océano de verdes amapolas angustiadas hacia un mundo nuestro ajeno a la soledad y a la tristeza en el que nuestros corazones palpitarán a unísono como campanas al vuelo.

Ilusión de esperarte


Ilusión de esperarte, expectante, ansiosa, esperando el momento mágico de estar junto a ti y sentir tu abrazo rodeándome con toda la dulzura del vivir a pleno.
Voy a buscarte empujada desde ti, de tus mejillas como islas de madréporas acariciadas por el viento suave.
Irme lejos a esperarte, a buscar fuera de ti lo que tienes, lo que quieres darme.
Ilusión de esperarte, de que me invites a resplandores y destellos y al llegar descubriré tus sonrisas anchas, tus miradas claras. Eso, era lo que allá, distante, estaba viendo brillar.
Ilusión de esperarte, soy tuya, sólo tuya, tengo miedo a una nube que me pueda quitar un minuto el amor entero y debido a ti.
Ponte de pie, de puntillas aguardando la luz, así te veré desde la lejanía, buscaré tus besos los que los traen los hilos invisibles de las luces titilantes, necesito tus roces con noches densas, los labios del porvenir.
¡Qué hermoso el mundo que entero vivo todo entre besos, luces y gozos viniendo sólo de ti!
Ilusión de esperarte, eres un símbolo puro, un regalo, un don, una entrega que me ofreció la vida.
No quiero entrar en el sueño ya que es una larga despedida de ti.
¡Qué gran vida contigo, en pie, alerta en el sueño!
Ilusión de esperarte, quisiera saber que sendas cruzarán audazmente con tu risa franca, tu aire pleno de donaire, la luminosidad de tus palabras hasta llegar a mí con tus pies firmes buscadores de aventuras entre los senderos de las montañas y de las estrellas.