Mi Verso es un Canto

Mi verso es un canto, se desliza en mis hojas en blanco como un cisne en aguas de un lago, despacio, con ternura y paz.

La tarde pura de mi verso me da gozo al corazón y calma a mi alma.

Mi verso son lentas escrituras como el humo gris de las fogatas que lleva el viento sur por las noches hacia las estrellas.

Mi verso es un canto de campanas al vuelo, que trepidan el aire con su música de plata.

Solas las palabras con suspiros en suave tiempo imaginario rumorea una cadena de flores en transparencia de sueños.

Mi verso es un canto, nace de un corazón de agua y miel en una cascada de sonrisas y vaga llegando a las hojas que lo espera con música del alma.

La inspiración mana sin saber por qué y las palabras fluyen con acordes melodiosos recorriendo la corriente de mi mente como voces que parecían enmudecidas de los tiempos inmemoriales y que de pronto, como por milagro, recorriendo un largo camino aparecieron dando señales de existencia en pedazos de hojas desteñidas por el tiempo.

De mis ríos interiores, bien oculto estaba el verso durmiendo la esencia de su ser, despertó en una luz que estaba retenido en pimpollo en mi alma que al infinito ahora se alarga.

Mi verso es un canto, como hilos que conectan las estrellas y el mundo, como niebla que se fuga a las nubes más allá del horizonte.

Mi verso es un canto, como veladas voces cuyo velo aparto para que purificadas y transfiguradas se van en el aire meciendo su esencia y llegan desde lo hondo con delicadeza y alegría, como gotas de agua, despacio y de a una, al papel donde bailan una danza sin fin.




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jueves, 28 de marzo de 2013

Despacito



Despacito, así se vive y se aprende, se crece con ansias de amar.
Despacito, enamorarnos de una nube, sembrar en el desierto, acostarse en la
verde pradera, sonriendo siempre.
Muy despacio, mirando en el vacío, alumbrándonos con miles de luciérnagas
que revolotean a nuestro alrededor, despertando el don del amor.
¡Sí!, ¡sí!, nuestras almas despacio se acercan una a la otra, como cisnes en un
lago místico y escuchamos el trinar de los zorzales que nos susurran su canto
a nuestros corazones.
Despacito, sin prisas, ni ansias, vivir el Hoy, amándonos por toda la eternidad
hasta que la muerte nos llame, mirándonos intensamente en amaneceres
esplendorosos.
¡Un cielo!, ¡un cielo!, para nosotros cobijarnos, despacito, escribiendo los
poemas de amor juntos, encendiendo la llama de suspiros y creando un
paraíso de dos.
Despacito tú y yo, pareja que inventa nuestros sueños, vivamos sin extravíos
ni extrañezas cada segundo del existir.
Despacito, vamos juntos a la luz de dos, entre recuerdos y promesas
enlazados por tenues hilos de plata en procelosas auroras, lumbres cenitales
y crepúsculos anunciados.
Despacito, vivamos para esperar el retorno por el aire, el agua, el canto, sin
dolor ni pesares, amándonos e imprimiendo marcas sobre el mundo en la
forma exacta de nuestras huellas.
Muy despacio, quietecitos, en silencio, escuchemos el oleaje del mar, el silbar
del viento, la lluvia repiqueteando en nuestro lecho de amor sin que nuestros
besos se queden a medio sin saber volar.
Despacito, encontrándonos allí, entre besos y llantos de felicidad, nos
hallamos con las manos, buscándonos a tientas, con los ojos mirándonos a
hurtadillas, con las bocas besándonos entre choques de caricias y abrazos,
victoria gozosa, de los dos en un prodigioso pacto de mi ser en tu ser.

Mágica ilusión


Mágica ilusión, se entretejen los sueños en rincones ocultos para llevarme a un mundo nuevo, para saciar mi sed de infinitud de vida, buscando lo que se necesita para vivir sin despedidas ni pérdidas, dolorosas y angustiosas. 
Mágica ilusión, en un trémulo silbar, una garza destaca en el espacio su alada claridad.
Sueño con conocer entre señas leves, vagas y secretas en el rastro de mi alma la luz celestial del amor necesario para vivir. 
Mágica ilusión, de alegre claridad, para no ver nunca más las grietas terribles que nos duelen y nos llenan de sufrimientos y pesares. 
Quiero ir hacia el salpicar verde de la llanura, por aquí y por allá donde las margaritas amarillas y blancas de perfumados aromas cuyos tallos finos se mueven con el viento, me conducen hacia lo verdadero, lo esperado, lo que mi vida no conoció. 
Mágica ilusión, vagamente percibo tu presencia sutil, misteriosa, entre ángulos tangentes, que entre líneas y líneas se cortan con sed de calma en variaciones de colores que prometen todo, tu llegada a mi vida, tu contacto tierno, tu voz dulce y suave, tus abrazos cálidos.
Mágica ilusión, mi esperanza es decirte alguna vez, aunque tarde, a través de mis versos lo que eres para mí, lámpara de luz, báculo de flores, mis silencios largos, mi soledad compartida, mi intrépido corazón, mis tiempos sin horas ni instantes perdidos. 
Eres mi esperanza, mi quimera anhelada, mis brazos y mis manos te buscan para compartir con lazos de ardientes narcisos momentos inolvidables, plenos de calma, paz y ternura entre suspiros fraternales que quitan sombras y espinas. 
Mágica ilusión, inventadora de duendes y de hadas, las golondrinas nos ven acercar nuestros corazones aunque el tiempo cruel por distintas sendas nos había apartado. 
Miedo, temblor en mí, en  mi cuerpo, como de árbol que el fuego destruye sus ramas, por perderte y no poder encontrarte y despierto con ansias de tenerte a mi lado y entonces el bosque entero canta la sonora canción que se lleva por los aires, como nube de incienso musical.

Sin tu amor


Sin tu amor, a pesar del tiempo y aún en la distancia te escondes en mi memoria creando un continuo dolor.
Pienso en verte de nuevo, sentirte a mi lado y mientras más lo pienso, más difícil es dejarte ir. 
Sin tu amor, a veces una sonrisa surge de mis labios entre mil nostalgias de ti y me quedo permanente con tu mirada, con tus abrazos, con la tibieza de tu boca sobre mis labios, me quedo con el aroma de tu piel…
Y me quedé sin ti, sin el aliento de tu voz, sin caricias, sin tu latido, sin tu existir.
Sin tu amor, parte de mí se fue contigo porque viví en ti, mi sonrisa, mi ternura, mis latidos y mi amor. 
Mi vida sin tu amor no es más que el tibio abrazo que no volverá, será la soledad de estar sin ti, yo sin tu amor no sé vivir y me imaginaré que sigues aquí cerca, a mi lado y regresa la voz que ayer no quise dar. 
Mañana… dejaré de pensar en ti… cuando estés allá detrás de una frágil pared de vientos, de cielos y de años. 
Sin tu amor, será la de un amante con un roto corazón, mi vida sin tu amor es barco en altamar, sin puerto, ni ilusión. 
Sin tu amor no es más que el invierno frío de mi soledad, en el silencio de la inmensidad, un alma que no encuentra su lugar. 
Mi vida sin tu amor no es más que el tibio amor, no es más que el tibio abrazo que no volverá, será la soledad de estar sin ti. 
Yo sin tu amor, no sé vivir.
Mi vida sin tu amor es nube que se va, tu adiós se la llevó.
Tu amor fue mi consuelo en la tristeza, serenidad, reposo en la fatiga, esperanza en la desesperación. 
Sin tu amor es estar dentro de la niebla, no te veo, no te siento, no te tengo, ya no más mundo de dos.

Claroscuro


Como tú nadie me amó


Como tú nadie me amó, con ese amor intenso y profundo animando cada
frase de amor con todos los sentidos puestos en él.
Estaba vacía y sola, sin percibir la plenitud del amar, pero llegaste tú y
con un ¡te amo!, hiciste sentir la emoción que siente el alma al ver nacer la
estrella primera. 
Como tú nadie me amó, tus frases de amor calaron hondo, penetraron en mi
alma y llegaron a mi corazón y se prendieron infinitas estrellas en mi pecho
quieto y adormecido hasta que tú llegaste.
Como tú nadie me amó, despertaste en mi alma como un río que corre hasta
sus orillas, mis ansias de amar. 
Eres mi alegría, alegría cálida y aurea, eres mi sol, eres mis mañanas y mis
noches, mi dulce secreto eterno. 
Como tú nadie me amó, ente remolinos y vientos me llevaste a playas lejanas
donde juntos soñamos en mil amaneceres plenos de caricias y ternuras,
nuestros cuerpos fundidos se hicieron sólo uno y nuestras risas llegaron al
borde del mundo. 
Como tú nadie me amó, me distes la claridad de ver el mundo completo, sin
faltas ni sombras en la luz clara del día, pleno del amor compartidos. 
Tú, mi amante, eres mi sueño cumplido, el amor perfecto, sin ataduras.
Eres la respuesta a mi razón de vivir, de soñar, de llorar, de reír, de amar,
de cantar, de escribir, quisiera gritar desde lo más alto de una montaña ¡te
amó!, y que se escuchara el eco por todos los cielos… porque tú siempre
estás en mis pensamientos, en mi corazón, en mis sentimientos, en el sol, la
lluvia, en cada lágrima, tú eres mi felicidad, mi todo.
Como tú nadie me amó, apareciste en la agonía de la espera eterna y entre
mil ternuras me envolviste inspirando poemas de amor nacido del alma.

Te llevaré conmigo


Te llevaré conmigo más allá de las estrellas, a dónde el sol se oculta, a vivir un
romance embriagador y colmado de caricias, de besos apasionados y abrazos
ininterrumpidos. 
Iremos allá donde el cielo besa al mar y la luna ilumina con su resplandor que
se confunde con colores iridiscentes.
Te llevaré conmigo a paisajes distantes, entre arboledas suavísima, con
una risa mansa y clara y con trinos de aves, presintiendo tu alma cerca mío,
bajándome tus secretos divinos, con incógnitas palabras, para darle sentido
al amor que por mí sientes. 
Te llevaré conmigo a la claridad de lo incognoscible, a un lugar desconocido
con paisajes mágicos para estar unidos en la inmensidad del cosmos.
Cruzaremos el umbral de la felicidad, para nuestra dicha encendida en una
antorcha de amor. 
¿Podremos ocultarnos de las miradas airosas, de las palabras maliciosas,
de los actos insidiosos? No importa amor estaremos junto, para derrotar
cualquier adversidad. 
Te llevaré conmigo, ¿quieres acompañarme?, iremos a edenes líricos, a
lechos de rosas, donde se escuchen susurros de música de violines y sonetos
encantados. 
Te llevaré conmigo a la cima del cielo y tu amor y mi amor serán aliados y
cómplices de nuestros más deseados momentos de felicidad.
Iremos juntos, con nuestros cuerpos y almas unidos por siempre con la
serenidad del beso con temblor vago a las puertas del cielo, al confín de los
mares.
Te llevaré conmigo al crepúsculo rojizo, a rincones donde nuestras almas se
posen como en un viejo espejo donde se refleje la luz y la vida en un palpitar
del mundo de vagas ilusiones estelares, allí juntos nos amaremos.

Mi alma en tu alma

Mi alma en tu alma, muy cerca estamos hoy en el otoño de nuestras vidas que es el estío de nuestras almas.
Cual grandeza se levanta el sol en la mañana, miro el horizonte y veo tu alma empañada de cálidos amaneceres y suaves arrullos de flores primaverales que abrieron sus pétalos ante tu inmenso amor. 
Miro mi interior y surgen atardeceres de suaves brisas en tus labios y cada soplo de viento se ahoga en tus cálidos besos, cada gota de ternura cayó a mis pies, apagando con sus frescura el calor de mi interior.
Mi alma en tu alma, envueltas en un abrazo en la lejanía al compás de notas suavísimas de un piano. 
A lo lejos en una infinita, embriagadora, envolvente, seductora caricia en la cercanía  de mi existir.
Mi alma en tu alma, escondidas están del resto del mundo, entre vagos resplandores de besos apasionados y sedientos abrazos y sólo así se están quietas, enclavijadas, asidas, ansia con ansia y deseo con deseo.
Mi alma en tu alma, tu presencia y tu ausencia, sombra son una de otra, sombras me dan y quitan, luces de labios y besos, nuestras almas se recatan con disfraz de claridades en la forma de un espejo.
El alma teníamos clara y abierta y juntas estaban sin buscar atajos angostos y pasos altos y difíciles, si por caminos anchos.
¿Dónde estaban nuestras almas? Unidas en el mas allá en donde el acabar empieza en las vagas lindes del orbe todo. 
Mi alma en tu alma brillan en el gran río del día, limpias y gozosas, aman y saltan por el campo azul del cielo donde la brisa es más fresca y nuestras almas sienten que pasa por ellas algo nuevo, un gozo nunca sentido, un verdor, unas estrellas y un río que corre caudaloso en la dulzura del alba donde las almas se funden en brazos del viento nuevo.

miércoles, 27 de marzo de 2013

En alas de tu cielo


Sabes que te necesito


Sabes que te necesito, a ti, amor de mi vida, que junto con mi poesía creas mis atributos, atmósferas radiantes, emociones dulces como mieles.
El verso surge de mi alma donde tú te anclaste con golpeteos silábicos, trasmitiéndome la capacidad de crear imágenes naturales, nuevas, creíbles para que te lleguen y me ames más.
Sabes que te necesito, para crear el poema con sentido estético, movimiento y forma, tú, mi númen, mi fuente de inspiración, el que le da sonoridad a mis versos, plenitud y luminosidad armoniosa plena de luz. 
Sabes que te necesito, a mi lado, junto a mí, eres mi fuente arqueada por el viento que traen tus palabras, eres el fulgor de la altura que resurge cuando se apartan las nubes como alas mágicas. 
Me das ternura llevándome a que admire los cielos estrellados. 
Sabes que te necesito, me cubres como hiedra, me envuelves con tus brazos. ¡Acércate más¡ ¡Cúbreme de caricias!
Sabes que te necesito, te lo dicen mis estrofas, línea tras línea, que mi amor se desborda y al evocarte te necesito más cada día y la pasión se desborda al fuego original que nos lleva a las llamas de la vida. 
Sabes que te necesito, porque poesía y amor son una unidad indisoluble, un medio de revelación, las dos caras de una misma realidad.
Quiero estar contigo en edenes ciertos, en horizontes cercanos, en crepúsculos constantes e inmóviles, en arreboles de mil colores. 
Sabes que te necesito para que mis ojos alcancen el firmamento y que de mis manos florezcan poemas y de mis palmas nazcan áureas frases.
Te necesito para deleitarme con esa melodía, la nuestra, la que revela nuestro amor eterno en sus acordes melodiosos, preludios cercanos de besos buscados.

Realidad interior


Realidad interior, busco y escudriño mi alma para encontrar la poesía que me inunda como signo y expresión vital.
Mis poemas son mi experiencia de vida, confluyendo en el canto, búsqueda y encuentro dentro de mi mundo interior pleno de amor.
Es mi mundo del lenguaje que se abre a una nueva realidad, mezcla de frasea,  de ideas, de pensamientos en torno al amor.
Resonancia cósmica del Verbo, la poesía es para mí una experiencia de vida que me lleva sin saberlo al poema que aparece en las hojas en blanco, su contenido vital es el amor que por ti siento.
Realidad interior colmada de emociones, de ritmos, de música de melopeas, combinando acentos, silabas, metáforas, que son una necesidad para mi de expresión de visualizar en mi mente lo que está en lo hondo de mi alma y estéticamente poder transmitirlo a mi amado amante.
Realidad interior, plagada de palabras, frases de amor que al plasmarlas en el papel dan paz a mi alma, son parte de mi esencia, son mi sustancia misma, es lo mágico que se siente en el corazón porque el amor lo despierta.
Realidad interior, en mi, hay quietud y movimiento y todo lo que siento, emocionada, fluye en mis poemas.
¡Canto al Poema! ¡Canto a la vida!
Realidad interior, en un tiempo suspendido en la nada y en el todo, es una recurrencia amorosa de dos amantes que vibran cada un en el otro,  entre palabras y silencios necesarios.
Poesía con sonido, tiempo sin memoria, espejos de la realidad que reflejan el amor, cadencias rítmicas que nos llevan a vivir entre visiones excelsas, pletóricas de dicha y no de mas soledades, sí de emociones poéticas de amor. 
Y entre silencios y metáforas voy buscándote a ti, amor de mis amores, entre imágenes intensas y brillantes, para clamar al mundo un ¡te amo!

Sigo siendo


Sigo siendo tuya, cuanta falta me haces, escúchame, búscame para volver a creer en el amor. Tengo para ti besos y caricias dulces.
Sigo siendo tuya aunque tengo mis manos vacías y vacío de tu amor está mi corazón aunque siempre en mi mente estás presente en cada lar que busco.
Sigo siendo ese ser que siempre buscaste, libre, sensible, pura y casta, que escribe poemas de amor que tú inspiras sin saberlo, tú renaces al amante y haces que sólo sepa hablar con el corazón primero.
Sigo siendo la luz que te ilumina, los brazos que te arropan, tu luz y tu paz, la que vela por tus sueños la que te guía en tus momentos de duda.
Sigo siendo la que sin condiciones ni obsesiones  pinta en tu cara sonrisas porque la mayor de mis pasiones eres tú.
Sigo siendo la que espera que me emociones con tus vaivenes de sosiego y arrumacos de gozo y felicidad porque tu amor me hace libre y a tu amor me entrego.
Sigo siendo un ser sin sombras ya que desde que llegaste a mi me has iluminado, has colmado mis días de risas y alegrías y has alejado las tristes melancolías de mi alma.
Tu amor impulsa mi pluma, escribo para ti, sigo estando cerca de ti en cada milésimo de mi segundo de vida y por ti triunfa lo cierto en mí.
Sigo siendo como nube, luna de misterio, sin vaguedades indistintas, sólo yo para ti, sin inquietudes ni desapegos.
De virginidad me ceñí para guardarme para cuando me encuentres, me cerqué de niebla en mis sueños, me quité mis formas y voy y vengo, ingrávida de blancura en suspenso para esperarte y seguir siendo tuya. 
Esclava dulce que acepta su entorno porque el amor es el que la apresó en su cautiverio y quedó esperando para salir entre los aires volando cuando me encuentres.

martes, 26 de marzo de 2013

Siempre


Donde habitan los sueños


Donde habitan los sueños, en lugares recónditos, en praderas florecidas, en mares embravecidos, en cuevas hondas, en follaje verde y tupido, los busco. 
Donde habitan los sueños, los de amor, se sienten en el corazón arrebolado y trémulo de dos almas que se aman. 
En esta vida, los sueños nos columpian en dulces momentos que nos estremecen al recordarlos como en la punta de un ramo cuando el peso de la gota hace inclinarse a la hoja ya acaso rendida. 
Donde habitan los sueños, en un puro silencio, se transforma en un escenario del drama del vivir. 
Son una pausa entre la vida y la muerte, sin aliento nos lleva a la mañana  entre sueños y nada se mueve, se crean en torno nuestro, ondas de calma.
Donde habitan los sueños, recorriendo senderos y esteros buscándolos en estrellas, las que iluminan nuestras vidas, bajo una luna que atestigua nuestro amor.
Donde habitan los sueños, las hadas y los gnomos van tras ellos, perdiéndose en noches eternas, caminando sobre el mar o sobre el tupido verde del prado, dejándose llevar por el aire que dispersa el amor que nuestras almas sienten. 
Donde habitan los sueños se siente el ruego de amar que delira en murmullos junto con tu nombre y el mío, esos sueños perdidos entre ráfagas de besos y miradas profundas, como el inmenso océano donde viven escondidos y unidos los paradisíacos recuerdos de nuestro amor. 
Donde habitan los sueños, allá en los límites del tiempo, donde las puertas a nuestros corazones se abren en un sinfín de sentir, maravillando al amor verdadero.
Quisiera más que nada, más que buscar nuestros sueños, ni hondos signos por celestes mundos supremos, ir tras ellos, donde habitan, para sentirlos latir y vibrar con ellos entre luceros remotos. 

Prodigio


Prodigio de vivir en un mundo deseado, de nobleza en el horizonte inmenso de la Historia.
Prodigio de vida exquisita que sólo lo profesan los que aman en expresiones de maravillosos portentos de sentimientos. 
Prodigio de alegrar la soledad al agitarse en cadenciosas rondas forjado con risas cristalinas el mundo que nos rodea  con una vida sonriente, bajo un cielo transparente, cuajado de luces de amores vividos. 
Prodigio que en voces secretas, como por milagro primoroso dos almas se unen y conversan en son de fascinación entre miradas de poetas, en un lenguaje mudo, en el que los espíritus primorosos hablan.
Prodigio que asombra, que nos hace temblar en un pasmo de palabras, calor de besos, presión de manos, sollozos que estallan de felicidad.
Prodigio de amor, un instante detén allí el vuelo, recoge las alas y bajo la luz de la luna entre los reflejos nocturnales de las estrellas que el paisaje baña, amémonos entre suspiros claros como campanas vibrantes. 
Prodigio de la noche, desde la gloria del amor los poemas vuelas, transcriben sin saberlo, temblando en palabras el sentimiento mutuo de dos que se aman.
Ópalo que abrillanta sus colores, encandila la ilusión con infinitos tornasoles, plenos de fulgor ante el prodigio de nuestro amor.
Elixir que nos inunda en un paraíso de dulcísimo encuentros entre sonidos que acarician, instintos que convocan, arrobas de emoción, aromas que iluminan, fulgores que cautivan laberintos de ilusión.

Una red


Una red tejida de sueños con hilos de aliento y de ilusiones donde tu y yo estamos envueltos entre dulces caricias y besos arrebolados.
Busco en praderas de papel sobre la grama menuda las letras de mis poemas que en la red se entretejieron.
¡Qué mágicos alfabetos en las hojas sin tachas surgieron  unidos en la red infinita inspirados por ti!
Odas lejanas en cláusulas marmóreas, blancas, de celestes temas, lentas pasaron entre los lazos que la red anuda.
Tú y yo en la red del amor abrazados en las hojas de la mañana nos amamos ¡que milagro!
Con mis manos levanto una tormenta, vientos huracanados, nieblas tenebrosas para que nos escondan mas allá de todo que entre la red  de la vida plena de angelicales arrullos de nuestras almas enamoradas.
Nuestros destinos se estremecen sobre el heliotropo del crepúsculo y escondidos entre hileras desteñidas de redes de ternura nos amamos más allá del tiempo.
Nos miramos a través de las sombras de la red y sin querer viviremos fieles a nuestro destino donde el mar aun dulce nos entrega sus orquídeas de sales para que nuestros corazones como bandadas de cardenales se agiten, aleteen y palpiten entretejidos entre hilos de amor.
La red, ¡que sensación de bienestar es estar entre tus brazos, trémula de amor en la malla fina y transparente que nos oculta del mundo para descansar y amarnos a solas!
Esta dulce vida que nos lleva a que el destino nos estremezca  y en volandas nos entregue a una luz de amante con hilos de plata en torno a ondas de calma.

Inquietud del alma


Volver a empezar


Volver a empezar la eterna aventura de vivir, ya que mi vida sin ti no es posible.
Debo darme el tiempo que merezco ya que él vuela raudo, veloz, rápido y silencioso pero se detiene entre mis brazos que te esperan. 
Volver a empezar, borrando las huellas del pasado ignoto, camino ya recorrido buscando senderos claros y luminosos para encauzar mi vida.
Quiero volver a empezar, como en nuestros primeros días, con amor que inunde nuestras almas, compensando las horas pasadas. 
Volver a empezar con nuevas ilusiones que me den cobijo seguros y nidos cálidos plenos de dichas permanentes, sin temores ni miedos, sí unidos, congraciados, congratulados en dos nuevos seres. 
Volver a empezar mis suspiros te buscan con suave textura, como terciopelo inquieto, que te envuelven en mil caricias como hilos transparentes, traslúcidos y tenues.
Necesito tus besos cálidos  y profundos y tus abrazos como apretados tallos en susurros ondulantes. 
Volver a empezar, acariciar, sí, acariciar, con suaves toques de amor sin preguntas del silencio, solo respuestas que vienen y van, de amor a mirada.
Volver a empezar, ¿cómo? ¿Nada quieto y todo en calma? Sí, sólo gozando a pleno como galardón de un esfuerzo, sí entre los dos admiración, compañía, contacto, roce de virtudes.
Volver a empezar, con expresión de júbilo, de alegría, de risas y de besos con nuevas perspectivas libres en nuestra intimidad que tienen una lágrima para cada instante, lágrimas de felicidad, de gozo y canto.
Volver a crecer es empezar a crecer juntos, unidos por tiernos lazos para madurar viviendo cada día un poco más.

Me imagino


Me imagino que al caer de cada noche esperaré a que seas luna llena y te amaré. 
Serás la inspiración de mis poemas siempre y es un sueño total cuando incrustas tu alma en mí.
Me imagino que en la luminosa flecha de mi vida te uniste para acechar todos mis desvelos y hacerlos bailar en la melodía audaz de querer saber y poder ser.
Me Imagino contigo en un firmamento azul desbordado de suspiros y besos profundos llevándome a escribir los versos en las noches agitadas.
Me imagino un amanecer en el rutinario despertar pleno de súbito fuego de tu alma junto a la mía, me estremezco con sensaciones incontenibles como aguas danzantes, eternas como humos grises elevándose sin líneas. 
Me imagino buscándote a ti en una pintura que hace su aparición atravesando el muro de los océanos, del tiempo, agitado decorando arenas vírgenes. 
Me imagino tus besos, lo sueño tanto que mis labios tiemblan y mil suspiros entrecortados e interminables con una estremecedora sensación recorren mi espalda.
Me imagino descifrando momentos contigo, esperando el día de encontrarte, para bañar tu ser con ternuras que solo llevan tu nombre porque nacieron a partir de mi primer suspiro.
Me imagino necesitándote tanto que grito y clamo, eres mi sendero, mi ruta, mi guía, rodéame siempre con la luz de tu alma que yo continuare amándote, mas allá del tiempo en un regalo de gracia que me hace la vida. 
¡Qué mágicos alfabetos, monosílabos brillantes, letras cristalinas, palabras de amor, me imagino escribiendo para ti mi amado!